Sonó el pandero
Nada nuevo bajo el sol. Paulino Rivero, que aspira a presidir Canarias los próximos cuatro años, casi termina por hacer bueno este martes a su antecesor, Adán Martín. Su discurso para entusiasmar a los canarios no fue más que una sucesión de tópicos, de brindis al sol, de fanfarronadas ante el Estado y de cinismo. Como era de esperar, el sauzalero hizo sonar su pandero de frases huecas enlazadas una tras otra para dar la sensación de que hay contenido donde sólo hay mediocridad. “Invertir en democracia”, “Gobierno de todos los canarios”, “Gobierno de los que viven en estas islas”, “hay razones para el optimismo”, “las cosas se han hecho razonablemente bien”, “absoluta confianza en el Estado de Derecho”, “plataforma logística y de cooperación con África”... ¿A que todo les suena? Se le agradece que enterrara el eje transinsular.