Una plantación experimental en Lardero busca la clave para perales más resistentes al fuego bacteriano y al cambio climático
La Rioja cuenta desde este año con un nuevo campo demostrativo destinado a estudiar diferentes portainjertos y variedades de peral y evaluar su comportamiento frente a uno de los principales problemas sanitarios del cultivo, el fuego bacteriano (Erwinia amylovora), así como su adaptación a las actuales condiciones productivas y climáticas de la región.
El campo demostrativo, situado en la explotación del joven agricultor Guillermo Alcantud Roldán, denominado «Evaluación de patrones y variedades de peral tolerantes al fuego bacteriano», se desarrolla en Lardero y tendrá una duración prevista de 42 meses. La iniciativa permitirá analizar en condiciones reales de cultivo la evolución de diferentes materiales vegetales y generar información útil para avanzar hacia plantaciones de peral más resistentes y adaptadas.
ARAG-ASAJA se encarga del asesoramiento y del seguimiento técnico del campo demostrativo, mediante la supervisión de la evolución de la plantación y la recopilación de los datos necesarios para evaluar el comportamiento agronómico y sanitario de los distintos materiales vegetales.
El proyecto responde a dos problemas relevantes para el sector. Por un lado, la incidencia del fuego bacteriano, una enfermedad que puede comprometer la viabilidad de las plantaciones y que ha afectado a diversas explotaciones riojanas durante las pasadas campañas. Por otro, el decaimiento observado en determinadas plantaciones de pera Conferencia injertadas sobre Membrillero BA-29. A estos factores se suma el reto que supone el cambio de las condiciones climáticas, con temperaturas cada vez más elevadas y situaciones de estrés hídrico como las de este verano que obligan a buscar materiales mejor adaptados.
Durante la primera anualidad se han plantado 1.442 árboles, distribuidos entre diferentes portainjertos para pera Conferencia y variedades seleccionadas por su posible tolerancia al fuego bacteriano.
Sin fuego bacteriano hasta la fecha
Los trabajos comenzaron en febrero con la preparación del terreno y, tras el retraso provocado por las lluvias, la plantación se realizó el 22 de mayo. A pesar de las elevadas temperaturas registradas posteriormente, la evolución general ha sido satisfactoria y hasta el momento no se han observado síntomas de fuego bacteriano.
En esta primera fase, los controles se centran en parámetros como el arraigo, la supervivencia, el porcentaje de marras, el vigor, el crecimiento vegetativo y el estado sanitario de las plantas. Sin embargo, los resultados obtenidos durante 2026 son todavía iniciales y no permiten establecer comparaciones ni determinar la tolerancia de los distintos materiales frente a la enfermedad. Será necesario continuar con el seguimiento durante las próximas anualidades para obtener conclusiones fiables.
La innovación también alcanza al manejo del agua. El campo demostrativo contempla la implantación progresiva de un sistema de riego localizado por goteo de alta frecuencia, acompañado de herramientas de automatización y alimentación mediante energía fotovoltaica. El objetivo es mejorar la eficiencia en el uso del agua y adaptar el manejo del cultivo a escenarios de menor disponibilidad de este recurso.
La experiencia permitirá, a medio plazo, conocer qué combinaciones de portainjertos y variedades ofrecen un mejor comportamiento en las condiciones reales de La Rioja y contribuir así a afrontar los principales retos sanitarios, productivos y climáticos del cultivo del peral.
Esta actuación está subvencionada por el Gobierno de La Rioja en el marco de la convocatoria de ayudas para la realización de acciones demostrativas de nuevas técnicas de producción en explotaciones agrarias, regulada por la Orden AGM/74/2024 y desarrollada en el ámbito del Plan Estratégico de la Política Agraria Común 2023-2027, por el Ministerio de Agricultura y la Unión Europea.
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