Maestro Sabina, ojalá que volvamos a vernos

Este primero de mayo comenzó en España la Gira Hola y Adiós de Joaquin Sabina, y la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria lo sabía. En los alrededores del Gran Canaria Arena la expectación, el buen rollo y los miles de espectadores de distintas generaciones se fundían conscientes de que estaban a punto de vivir una jornada que quedaría grabada en sus retinas para toda la vida.

El punto de venta de productos promocionales del concierto era un hervidero de gente haciéndose con la camiseta de recuerdo mientras cientos de bombines cubrían las cabezas de hombres y mujeres por igual. 

Ya una vez dentro del recinto de Siete Palmas, las vibraciones y energías de la sociedad grancanaria se parecían al de las grandes noches. Y de repente, todo comenzó. 

Y comenzó con el maravilloso video El Último Vals, en el que Joaquín Sabina aparece rodeado por grandes amigos suyos de toda la vida, toda una declaración de intenciones sobre esa noche tan especial que nos envolvería a todos durante su último vals en Gran Canaria.

Comenzaron a salir los músicos y Joaquín fue recibido con la primera gran ovación de la noche. Al saludar, sus palabras fueron poesía para sus seguidores: “Aquí siempre me he sentido entendido, es más, me he sentido hasta querido” con su sorna e ironía habitual. En él hay cosas que nunca cambian. 

Con Lo Niego Todo, Mentiras Piadosas y Ahora fue subiendo la temperatura para el primer trío imbatible de la noche compuesto por las interpretaciones a coro con el público de Calle Melancolía, una canción que hacía muchos años no sacaba de gira, como reconoció el artista. 

Llegaron esos 19 Días y 500 Noches y “este tema dedicado al mes que nos dejó ayer, Quién me ha robado el mes de abril…” Las gradas del Gran Canaria Arena comenzaron a afinar sus voces y levantarse de sus asientos. Más de 100 mentiras sirvió para presentar a la espectacular banda que le acompaña, en la que músicos de siempre se funden con nuevas incorporaciones de hoy.

El concierto baja el ritmo cuando Sabina cede el testigo a dos miembros de su banda, Mara y Asúa, que a pesar de gran profesionalidad y sus buenas voces no logran suplir el magnetismo del gran maestro. No olvidemos que Joaquín tiene más de 76 años, vividos muy a su manera, y que tras una larga gira sudamericana y es normal este pequeño respiro para él. Creo que robarle al público la interpretación por parte del propio Sabina de su Pacto de caballeros no fue una buena idea, que espero rectifique para el resto de la gira. 

Vuelve Joaquín y la energía se siente en cada persona, se nota en el ambiente que Donde Habita el Olvido, Peces de Ciudad y Magdalena nos traen ese momento íntimo que el genio del bombín siempre ha tenido con su público. 

La emoción en sus ojos y la voz entrecortada recordando la noche en que conoció a Chavela Vargas y le compuso El bulevar de los sueños rotos contagió a un público entregado por completo.

Como en toda Noche de bodas que se precie Nos dieron las 10 y el adiós de Sabina a Gran Canaria se acercaba, pero aún quedaban los bises para los que ya sí sabíamos que el final de esta hermosa historia de amor entre Sabina y la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se acercaba.

“Este es el primer concierto que hacemos en España y yo tenía claro por qué quería que fuera en Las Palmas, y es por ustedes y el cariño que me dan. Hasta ahora ha sido el ”hola“, ahora sí que de verdad comienza el ”adiós“. No les mentiré si les digo que viví este tramo final con un nudo en la garganta ya que La canción más bonita del mundo nos demostró que nadie es Tan joven ni tan viejo para vivir contigo como si fueras una Princesa

Y aquí sí llegó el adiós, con una estruendosa ovación que aún retumba en mis oídos mientras escribo estas líneas y pienso no sólo en el concierto de hoy, sino en  ese Sabina al que viví intensamente en la grada curva del Estadio Insular o en los extintos Campus Rock que se celebraban en Las Palmas de Gran Canaria. Maestro Sabina, tu “hola y adiós” no ha sonado como un signo de interrogación, sino de admiración. ¡Gracias! Y ojalá que volvamos a vernos.

Sería injusto no reconocer el estupendo trabajo de producción que New Event, la organizadora del concierto ha realizado en esta ocasión, algo que ya viene siendo habitual por el equipazo que lidera Leo Mansito. En este 2025 celebra su décimo aniversario y con ello la confirmación de una trayectoria en la que ha conseguido que en Canarias más de 1.000.000 de amantes de los conciertos hayan vivido y disfrutado actuaciones que antes era una utopía traer aquí.

Como ejemplo de esta dinamización del panorama cultural y económico de las islas, con la celebración de más de 200 conciertos, en los que ha traído a Canarias a artistas como Robbie Williams, Aerosmith, Ed Sheeran, Rosalía, Maná, Sting o Pet Shop Boys, siempre buscando la excelencia y la creación de conceptos innovadores para ayudar a avanzar la economía canaria. 

Pero si lo que ha venido ya es pasado, ojo a lo que queda por venir a corto plazo como es el gran concierto de Quevedo en el Estadio Gran Canaria el próximo 24 de mayo para el que aún quedan algunas pocas entradas y que el propio cantante anticipa como el más especial de su carrera hasta la fecha. Por si esto fuera poco, los motores del Tenerife Music Festival, con Maná como gran cabeza de cartel, o el Granca Live Fest, con un ramillete de grandes cantantes para todos los gustos, sería injusto no destacar a los americanos Will Smith y Jason Derulo, que estoy seguro ejecutarán unos conciertos con un ritmo nunca visto antes en Canarias. A lo lejos no puedo dejar de emocionarme pensando que en marzo del 2026 nos traerán los Aullidos de Fito y Fitipaldis, cuyas entradas salieron esta semana a la venta y se están agotando por media España. Estos son solo algunos, Manu Carrasco, Camilo o Leiva son otros de los grandes artistas que pisarán Canarias de la mano de New Event.

En este sentido, la robustez del dato de retorno económico —229 millones de euros— y la creación de más de 15.000 puestos de trabajo directos la confirma como la líder en su sector, siempre abanderando proyectos pioneros como los grandes festivales canarios, el Granca Live Fest y el Tenerife Music Festival, y la integración de una sostenibilidad real en el ADN de la empresa. El haber logrado el sello Eventsost y la certificación ISO 20121 para el Granca Live Fest (único festival que lo ha conseguido en España) habla del compromiso y la seriedad para vivir la sostenibilidad en todas sus dimensiones.