ENTREVISTA

Paola Barreto lo está bordando: sus diseños con técnicas tradicionales de La Palma ya han conquistado Cannes y Netflix

Gara Santana

Las Palmas de Gran Canaria —
25 de enero de 2026 05:31 h

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Su infancia transcurrió entre los colores de La Palma, entre belleza verde, turquesa y toda la gama de colores de la tierra, distinguidos todos ellos del mismo modo en que los inuits nombran con siete palabras el blanco. En aquel entonces, una pequeña Paola se sentía más amante del arte en general que de la rama de la moda en particular, pero todo cambió cuando su madre le regaló una máquina de coser.

Estudió Bellas Artes en Tenerife y se formó en Diseño de Moda en la Universidad de Nebrija, Madrid, donde presentó su Trabajo de Fin de Grado 'Preservación del Patrimonio Cultural de La Palma a través de la moda’, perdió entonces el mar de vista, pero jamás del horizonte interior. Su carrera destaca por diseños inspirados en la isla, como el uso de ceniza volcánica y seda y técnicas locales, y ha ganado visibilidad en redes sociales y premios como los ‘Green Walk Awards 2024’. Su trayectoria confirma que nunca hay que subestimar los sueños de una niña de La Palma.

¿Qué recuerdas de tu infancia en Tijarafe?

De mi infancia en Tijarafe recuerdo un poco lo que es vivir con calma. Es verdad que es muy diferente la vida cuando tienes, por ejemplo, 10 años a cuando tienes 23. Y si a eso también le sumas un cambio de una isla a una ciudad tan grande como Madrid, pues sí que extraño muchísimo esa calma. El despertar y mirar por la ventana, que justamente daba al mar, era un paisaje totalmente distinto al que tengo hoy. En Tijarafe vivía en una casa donde todo era naturaleza. Un sitio muy familiar donde estaba toda mi familia junta. Recuerdo la vida en familia, mi niñez y sinceramente también la vida con los animales. Me encantan los animales, al igual que a mi madre, siempre hemos tenido perros o gatitos.

¿Cuándo te marchas de la isla?

Antes de irme a Madrid, me fui a Tenerife porque yo hice primero de Bellas Artes en La Laguna. Estuve un año viviendo en Tenerife, que fue justo el año del Covid. Soy una persona muy familiar, pero a la vez llevo muy bien el estar lejos o en otra ciudad. No me costó acostumbrarme a Madrid, quizá Tenerife no me gustó tanto, no sé si fue por el Covid o porque no estaba estudiando lo que realmente me gustaba. En Madrid sí sentí desde el día uno una gran acogida. He hablado con muchísima gente que no se ha sentido así, que le costó muchísimo y que le cuesta acostumbrarse a Madrid o que ya se ha ido, pero para mí ha sido como una segunda casa. Madrid para mí es un sitio, dentro de lo que cabe por el caos que tiene, de tranquilidad y de trabajo. 

Y es verdad que se extrañan muchas cosas de la isla como el mar. La verdad es que yo las primeras veces que estuve aquí en Madrid me agobiaba al mirar el horizonte y no ver el mar cuando te has criado toda tu vida en una isla. Pero vamos, al final los cambios son acostumbrarse y yo, por suerte, lo vuelvo a decir, estoy muy cómoda aquí. 

¿Tu Trabajo de Fin de Grado (TFG) ha sido una declaración de intenciones de lo que quieres plasmar en tus creaciones?

Mi trabajo de fin de grado, que lo presenté en julio del año pasado, se llamaPreservación del Patrimonio Cultural de La Palma a través de la moda’. Más que una declaración de intenciones, fue como un poco la creación de mi personalidad como diseñadora. Yo hice ese trabajo inspirado en los trajes típicos de La Palma. Desde una manera, entre comillas, desinteresada. Sin querer que mi estética fuera eso. Sin saber que iba a llegar a tanta gente. Fue como algo que a mí me tocaba muchísimo de cerca. Y, sobre todo, que me llamaba muchísimo la atención y quería que el mundo lo conociera. Prácticamente todas mis colecciones de la carrera las he inspirado en la isla de La Palma. En mi cabeza hay muchas ideas y al fin y al cabo tiras como de lo que tienes dentro, de lo que te apasiona; un flujo de pensamientos desde mi interior. Y que poco a poco, en base a ir trabajando y a ir adentrándome más en todo este tema de mi TFG, en conocer las técnicas, en crearlas y en valorarlas aún más y en mostrarlas fue que nació, por así decirlo, como mi intención de querer que mi estética como diseñadora esté ligada a eso.

¿Qué tiene la seda de El Paso o la técnica del sisnado, que te la llevas contigo al presente y al futuro?

La seda de El Paso o la técnica del sisnado son otros aspectos más que se suman a lo que viene siendo las técnicas que se utilizan para confeccionar los trajes típicos de La Palma. Es cuando tú ves las cosas de cerca, como cuando estaba creando mi TFG, que fui al museo de la seda de El Paso y pude ver cómo se hacía todo. Hablar con las artesanas, ver los telares, ver todo el trabajo que llevan, no es lo mismo leerlo en un libro, que también sorprende, a estar ahí y ver todo el proceso, que es sorprendente, que la gente te lo cuente y encima darse cuenta de que en Europa es el único taller de seda que hay que todavía utiliza los telares reales. Todo eso te toca muy adentro y te sientes muy afortunada, o yo por lo menos, y me enorgullezco de todo lo que tiene mi isla, todo el arte que tiene la gente de mi isla y lo quiero mostrar a la gente que aún no lo conoce.

Y lo mismo pasa con el sisnado, yo soy muy curiosa, a mí me encanta ver cómo se hacen las cosas, más si son relacionadas con la moda, el arte, y cuando yo llevo a sisnar mis prendas, yo subí dos o tres veces al pequeño cuartito donde lo hacía Lourdes, que es la mujer que me lo hizo, porque me daba mucha curiosidad saber cómo se hacía, ella me explicó todo el proceso, y el cariño de verlo, de valorarlo y de querer que la gente lo vea. Lo del sisnado me costó mucho, siempre lo he dicho, encontrar a alguien que me sisnara. Son técnicas tan antiguas y que se hacen de manera tan manual y cómo con tanto cuidado y tanta paciencia que al fin y al cabo las cosas se pierden, porque hoy en día siempre queremos más rapidez, las cosas más efectivas en cuanto a tiempo, entonces vamos dejando de lado estos trabajos.

¿Cómo viviste la erupción del Tajogaite y cómo quedó plasmado en tu arte?

El volcán de Tajogaite se activó justamente el año que yo me vine a vivir a Madrid, entonces yo la verdad que el volcán no lo vi nunca, no estuve en La Palma, yo hablaba con mi familia y con mis amigos, que se estaba viviendo una situación horrible, ya no por todo lo que se llevó y la catástrofe, sino por las cenizas llegaron hasta el otro lado de la isla, no se podía respirar bien, entonces fue un ambiente tan malo desde mi perspectiva, a ver, lo fue, pero hay gente que al fin y al cabo lo mira como un fenómeno natural, que también es lo que es, pero los palmeros en sí lo vivimos de otra manera. Se estaba pasando tan mal en la isla, que yo nunca fui en ese momento, estaba estudiando, estaba con mi carrera, estaba con mis exámenes y por así decirlo nunca lo viví cara a cara, porque yo no estuve en la isla, así que lo viví con un montón de incertidumbre, con un montón de miedo, con 20.000 pensamientos de que mi familia estuviera bien.

Y después de todo, siempre hay cosas buenas, como toda la unión de la gente, el apoyo que se vivió en la isla también, y yo quise hacer también un diseño inspirado en el volcán, también representando el resurgir de las cenizas, que todo lo malo no es tan malo, ni todo lo bueno es tan bueno, entonces esta catástrofe que tuvimos tan mala también tuvo sus cosas un poco más positivas, lo digo entre comillas, porque la isla está otra vez fuerte, floreciendo, representando también un poco el paisaje que nos dejó, entonces yo hice un diseño inspirado en este fenómeno, hice un corsé con resina y una falda que hacía referencia a los caminitos de lava. Gracias a ese diseño y a esa inspiración por primera vez una influencer que fue Sofía Surfer, una de las más conocidas en España, lució un diseño mío en el Festival de Cannes.

La industria de la moda interpela a la sociedad a grandes debates contemporáneos; la relación con el cuerpo, la moda rápida o el cuidado del planeta. ¿Cómo lo ves desde dentro?

Es verdad que cuando entras en este ámbito descubres muchas cosas. En cuanto a la relación con el cuerpo, siento que estamos mejorando mucho. Cada vez hay más diversidad, más visibilidad para cuerpos distintos, no solo los de modelo a los que estábamos acostumbradas. En ese aspecto, sí percibo un gran avance. Otro tema importante es la moda rápida y su impacto ambiental. Hoy, la gente tiene menos tiempo y la tecnología acelera todo, lo que agrava el problema. La moda es una de las industrias que más contamina, y muchas personas no son conscientes de ello. La sobreproducción afecta directamente al planeta. En mi opinión, la responsabilidad recae tanto en las grandes marcas que generan este modelo como en quien consume, aunque creo que la mayor parte es de quien produce. Si las empresas ofrecen sin parar, la gente seguirá comprando. Pero si limitan la oferta, el consumo se regula. Por eso pienso que deberían establecerse normas, como limitar las colecciones a dos o tres por año. Sería una manera de frenar este ritmo tan acelerado que no nos deja disfrutar ni apreciar las prendas ni las tendencias. No soy partidaria de que todo vaya tan rápido.

¿A quién admira Paola o en quién se referencia?

En cuanto a referencias, creo que están en todas partes: desde un paseo por Madrid o La Palma hasta una imagen en Pinterest o un paisaje que me inspire. Todo lo que puedo observar y transformar en algo propio se convierte en una referencia. Tengo muchos referentes. Mi marca de alta costura favorita es Schiaparelli, porque sus diseños son auténticas obras de arte. Pero si tuviera que elegir un referente máximo, sería Cristóbal Balenciaga: un verdadero arquitecto de la costura, detallista, innovador y contrario a la producción en masa. Además, siendo español, me inspira especialmente. También admiro el trabajo de Lorenzo Caprile, que mantiene vivo ese espíritu artesanal de la alta costura.

¿Qué nos puedes contar de tus próximos proyectos?

Justamente ayer saqué a la luz lo último en lo que estoy trabajando que es un diseño inspirado en el universo de ‘Los Bridgerton’, la serie de Netflix, después de que la plataforma me contactara. Yo no me lo podía creer, que Netflix estuviera contactando conmigo para crear un diseño de una serie tan importante que me encanta, estoy muy agradecida. Se trata de un proyecto donde únicamente hay nueve diseñadores que trabajan con nueve influencers para hacer un diseño inspirado en el universo Bridgerton, para un baile de máscaras que se celebrará en Madrid el 17 de febrero por primera vez y la verdad que ahora mismo estoy de lleno en ese trabajo. Tengo proyectos bastante grandes en mi mente en los que estoy trabajando desde ya que espero en un futuro poder dar la noticia y contar un poco más sobre ellos, pero de momento estoy con este y muy feliz cosiendo y diseñando.