Empresarios alertan de “graves perjuicios” a la industria por demoras en las descargas en el puerto de Santa Cruz de Tenerife

La Asociación Industrial de Canarias (Asinca) ha expresado este viernes su profunda preocupación por lo que ha denominado “problemas operativos” que se producen en el muelle de Santa Cruz de Tenerife en relación con la descarga de graneles, lo que a su juicio afecta “gravemente” al aprovisionamiento de materias primas esenciales para los procesos productivos de las industrias canarias.

“Estamos hablando de demoras que ya no son excepcionales, sino estructurales. Cada día que un barco permanece fondeado esperando poder descargar genera un sobrecoste que nuestras empresas no pueden asumir indefinidamente”, ha afirmado Asinca, que subraya que la situación “pone en riesgo la competitividad de la industria canaria y la continuidad de determinadas líneas de producción”.

Al respecto, avisa de que en las últimas semanas se han producido retrasos prolongados en la descarga de graneles que son imprescindibles para numerosas industrias de transformación.

Las empresas, añade, se enfrentan a un escenario de costes crecientes derivados de los tiempos de espera en puerto, el almacenamiento adicional y las penalizaciones contractuales. A ello se suma una creciente dificultad para encontrar navieras dispuestas a operar la ruta hacia Tenerife, debido a las pérdidas que les ocasionan las largas demoras en el muelle, incide.

“Algunas compañías ya nos trasladan su intención de no volver a operar en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, y eso es enormemente preocupante”, advierte la asociación industrial.

Asinca considera que esta situación no puede normalizarse ni gestionarse “con parches temporales” y demanda una respuesta inmediata y estructural, que en su opinión pasa por reforzar la capacidad operativa y los medios técnicos del puerto dedicados a la descarga de graneles.

También pide mejorar la coordinación entre Autoridad Portuaria, consignatarios y operadores logísticos para evitar “tiempos muertos”, garantizar transparencia y previsibilidad en los turnos de atraque y descarga y establecer incentivos o compensaciones temporales para las navieras que mantengan su compromiso con el puerto de Tenerife pese a las dificultades actuales.

“El puerto no puede ser un obstáculo para la actividad industrial; tiene que ser una herramienta al servicio del desarrollo económico de Canarias”, subraya Asinca, que añade que la industria ya afronta los sobrecostes estructurales derivados de la insularidad “y no podemos añadir ahora un nuevo lastre logístico que ponga en peligro su viabilidad”.

Por este motivo la asociación ha hecho un llamamiento a la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife y al Gobierno de Canarias para que asuman de manera prioritaria la resolución de esta situación.

“No se trata solo de un problema operativo, sino de una cuestión estratégica para el futuro industrial de las Islas”, ha insistido Asinca, que insiste en que el sector industrial canario depende en gran medida de la entrada fluida de materias primas, y que cualquier interrupción o encarecimiento adicional repercute directamente en el empleo, los precios y la competitividad del tejido productivo local.

“Nuestra voluntad es constructiva, pero firme. Queremos que el puerto de Santa Cruz de Tenerife vuelva a ser una infraestructura fiable, moderna y competitiva al servicio del conjunto de la sociedad canaria”, concluye la asociación.