La organización agraria Palca arremete contra los gestores del plátano: “Pérdidas millonarias, dos meses de ruina y nadie dimite”

La organización profesional agraria Palca, integrada en la nacional Unión de Uniones y una de las cuatro que operan en Canarias (más Asaga-Asaja, COAG Canarias y UPA), ha arremetido este lunes, la única que por ahora lo ha hecho a través de una nota dirigida a los medios de comunicación, contra los gestores privados de la comercialización del plátano de Canarias, la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos (OPP) de Canarias (Asprocan), con José Carlos Rendón al frente (de Europlátano), y las seis OPP que la integran, e incluso contra la propia Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, bajo el control del herreño de AHI Narvay Quintero y que en la actual coyuntura ha apostado por claramente por la inacción.

Palca lo tiene claro: si no sirven para resolver los graves problemas actuales de comercialización, sobran y deben dimitir o irse, tantos unos como otros.

La misma entidad ha asegurado a través de un comunicado firmado por su presidente regional, Amable del Corral, que “hace dos meses advertimos públicamente de lo que iba a ocurrir. No hicieron caso, y hoy miles de agricultores están pagando las consecuencias de una gestión absolutamente inaceptable”.

¿Por qué? Pues porque -se añade en el comunicado- “llevamos más de dos meses comercializando el plátano de Canarias por debajo de sus costes de producción [la mayoría de las veces a un nivel inferior a 0,40 euros por kilo, la variable precio en origen o el dinero que ingresa el cosechero para cubrir sus costes agrícolas -entre 0,80-0,90 euros por kilo- y llegar a obtener rentabilidad del mercado] y las pérdidas acumuladas son millonarias; además, muchas explotaciones están al límite de su capacidad económica”.

“Mientras esto ocurre -se prosigue en la nota-, los seis dirigentes de las OPP que integran Asprocan -Coplaca, Unión Platanera Canaria, antes Cupalma, Europlátano, Llanos de Sardina, Plataneros de Canarias y Agriten- continúan en sus poltronas como si nada hubiera ocurrido”, subraya la organización profesional agraria Palca.

La misma institución de defensa de agricultores y ganaderos en las islas sostiene que “ya no sirven las milongas sobre el mercado, pues todos sabemos que en verano disminuye su consumo y aumenta la competencia de otras frutas. Precisamente por eso, quienes cobran y ocupan cargos para dirigir el sector tienen la obligación de anticiparse y actuar antes de que el agricultor esté arruinado, no dos meses después”.

Acerca de esas acciones inexistentes o funciones de las OPP, Palca recuerda que el Decreto 48/2018, aprobado por el Gobierno de Canarias, “es muy claro a ese respecto: las OPP deben garantizar que la producción se planifique y ajuste a la demanda, tanto en calidad como en cantidad, y deben trabajar con previsiones de recolección. Desde el nacimiento del racimo hasta su cosecha transcurren entre doce y catorce semanas. Si no existe información suficiente para anticipar la producción, no hay planificación; y si existe y no se utiliza a tiempo, estamos ante un gravísimo fracaso de gestión”, expone.

La organización profesional agraria lamenta que “las medidas para reducir los envíos hayan llegado tarde y sigan siendo insuficientes: el resultado son pérdidas millonarias para los productores locales”. A continuación, concluye: “Esta cuestión exige una explicación inmediata, pues, mientras el agricultor cobra precios ruinosos, el consumidor sigue pagando prácticamente lo mismo por nuestro plátano. ¿Dónde se queda el enorme diferencial entre lo que paga el consumidor y lo que recibe el productor? Tenemos derecho a conocer cómo se forma ese precio y qué márgenes y costes soporta cada eslabón de la cadena”.

Palca recuerda que, “cuando un agricultor se equivoca, pierde su dinero y puede perder su explotación; cuando lo hacen quienes dirigen el sector, también paga el agricultor y ellos continúan en sus puestos. ¡Ya está bien!”.

Los dirigentes de las seis OPP y Asprocan, según Palca, “deben asumir responsabilidades. Si después de este desastre siguen siendo incapaces de planificar seriamente la producción, ordenar la oferta y defender la renta de los productores, deben dimitir y dejar paso a otros. Un cargo no puede servir para cobrar y, cuando se fracasa en la gestión, llorar como una plañidera y esconderse detrás del mercado”.

Ante situación tan ruinosa para el productor de plátano en las islas, “también existe responsabilidad política. El consejero de Agricultura, Narvay Quintero, no puede seguir mirando hacia otro lado. Su Consejería debe controlar el cumplimiento de las obligaciones establecidas en el Decreto 48/2018. Queremos saber qué controles ha realizado y qué medidas piensa adoptar ante una situación que está llevando al límite a miles de productores isleños”.

Palca explica que “los pequeños agricultores no somos una cifra prescindible en nombre de ninguna economía de escala: somos familias que estamos agotando nuestros recursos mientras quienes administran el sector no responden por sus resultados”.

La organización agraria concluye su comunicado con una reflexión final: “Los agricultores ya hemos pagado demasiado. Ahora les toca responder a quienes tomaron o dejaron de tomar las decisiones. Si no son capaces de defender al productor, que se vayan. El plátano de Canarias necesita nuevos dirigentes antes de que desaparezcan quienes todavía lo cultivan. Al parecer, las OPP están más preocupadas por cumplir los compromisos con las bananeras [alianzas que han cerrado con las multinacionales] que con los productores del plátano de Canarias”.