Canarias “tira a la basura el 20%” de la energía limpia que genera
El dato estadístico, como ha reconocido el propio consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, Mariano Hernández Zapata (PP), es “dramático”, o quizá algo más que eso, pues en el archipiélago, tal y como afirmó este jueves ese miembro del Ejecutivo autonómico, se “tira a la basura el 20% de la energía limpia generada”; o sea, de toda la producción eléctrica diaria vinculada a las fuentes renovables.
Pero ¿por qué? También lo explicó esta mañana el consejero Hernández Zapata en una entrevista concedida a Radio Club Tenerife-Cadena SER, en la que habló a fondo de esos asuntos y se refirió específicamente a que ese “vertido del 20%” o pérdida de energía verde (ni se consume porque no puede entrar en el sistema de distribución ni se almacena) se debe a que las islas, aunque se trabaja en ello, aún no tienen sus sistemas eléctricos convenientemente “adaptados” para aprovechar todo su potencial de producción eléctrica con renovables.
Este segmento limpio, por cierto, no llega a alcanzar el 22% de la generación total instalada en las islas, un valor relativo estancado en los últimos años. Por ello, casi el 80% de la producción aún depende de los combustibles fósiles (centrales térmicas), por solo el 40% que se registra en la Península.
El consejero de Transición Ecológica dijo que esa pérdida de energía limpia se produce por la imposibilidad de “parar los grupos, que son todavía muy grandes”. Con el fin de resolver ese inconveniente, planteó, ya se ha convocado un nuevo concurso estatal destinado a salvar tal escollo a través de la instalación de los equipos más adecuados. Este proceso, lamentó, deja “a algunas islas cojas”, sin la solución óptima, al menos por ahora. Canarias, indicó Hernández Zapata como algo muy positivo, “sí tiene ya planificado” cómo va a ser su sistema eléctrico para los 40 próximos años.
Para evitar la pérdida actual de ese 20% de energía limpia generada en las islas, Canarias debe hacer, eso sí, una importante tarea, en la que ahora está, afirmó el consejero de Transición Ecológica. Esa labor consiste en renovar o adaptar sus centrales térmicas, antiguas y obsoletas (lo que tiene que ver con aquel concurso estatal), para que dispongan de grupos electrógenos más pequeños que puedan ser parados sin problemas y así se facilite la entrada o mejor penetración de las energías renovables, de manera que esta producción limpia no se tenga que desaprovechar, lo que ahora ocurre en las islas.
A esos cambios estructurales se añaden otros relacionados con el almacenamiento de energía limpias, donde hay un claro déficit. Para salvar esta otra dificultad, ya se trabaja en las islas de mayor consumo eléctrico, Gran Canaria y Tenerife, en la implantación de grandes sistemas de hidrobombeo, como es el caso de Chira-Soria (instalación que se prevé terminar entre 2028 y 2029, avanzó el consejero), en marcha, y del sistema proyectado en el municipio tinerfeño de Güímar.
Atasco en la gestión de los ‘Next Generation’
Mariano Hernández Zapata explicó que, para Canarias ser menos dependiente en generación eléctrica de los combustibles fósiles (el modelo más contaminante), debe aprovechar al máximo los fondos públicos disponibles para las islas dentro del instrumento financiero especial de la Unión Europea (UE) conocido como Next Generation (Mecanismo de Recuperación y Resiliencia -MRR-, activado por la pandemia de la covid), con cuya ejecución, reconoció el consejero, están “muy preocupados” debido principalmente a que el plazo máximo, hasta hace unos días, concedido para justificar esas inversiones (públicas y privadas) era el 31 de agosto de 2026.
La horquilla prevista, según varios cálculos, sobre devolución de esos fondos por parte del Gobierno de Canarias, si no hay ampliación suficiente del plazo de justificación, oscila entre los más de 200 millones y los 500.
Respecto a esta cuestión, Hernández Zapata enumeró las acciones desplegadas por el Gobierno de Canarias para conseguir un periodo más largo de ejecución de ese apoyo público comunitario, tanto con el Gobierno de la UE, la Comisión Europea, como con el Ejecutivo central.
Como consecuencia de ese esfuerzo negociador, ya se ha logrado, anunció el consejero, la ampliación de aquel plazo, el de agosto de 2026, en un mes, hasta el 30 de septiembre próximo, una decisión, dijo, que este jueves se ha publicado en el BOE, tras ser aprobada el día anterior en Consejo de Ministros.
Sobre la dificultad de llegar a tiempo y con el mejor nivel de ejecución de esos fondos públicos a las fechas previstas este año, ahora la de septiembre, el consejero advirtió que ese atasco en la gestión tiene mucho que ver con el volumen de recursos de la UE que manejan Canarias y Baleares, sobre todo dentro del programa Islas Sostenibles, una cantidad que triplica a la de otras regiones de España.
Tras ese primer logro temporal, con una por ahora escasa prolongación del tiempo restante para justificar todas las inversiones, la Consejería de Transición Ecológica sigue insistiendo en soluciones más ventajosas, como es, entiende la misma fuente, el intento activado con la Comisión Europea para cambiar “el esquema de esas ayudas”, esto en la línea de lo ya logrado por el Ministerio de Transición Ecológica para las gestiones de inversiones que realiza a través de la entidad adscrita IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía).
De conseguirse, ello posibilitaría llevar el plazo máximo de justificación de las inversiones al final del actual septenio presupuestario más un año; esto es, a diciembre de 2028, planteó Hernández Zapata.