Cierra ‘Puros Richard’, referente de la artesanía tabaquera palmera

La Palma Ahora

Breña Alta —

0

Tras más de cincuenta años de actividad, la emblemática fábrica Puros Richard cerró sus puertas el pasado 20 de julio. La jubilación de su fundador, Ricardo Álvarez Concepción, que puso fin a una vida dedicada al tabaco a los 82 años, marca el final de una historia de aprendizaje, sentimiento y oficio.

La empresa contaba con siete empleados y producía alrededor de 2.000 puros por semana, elaborados íntegramente de forma artesanal. Sus piezas se distribuían en Canarias, Alemania y Finlandia. En el pasado también llegaron a Venezuela. Para su realización se empleaban hojas de la variedad Breña, que se mezclaban sabiamente con otras variedades venidas de otras latitudes: Cuba, Java, Connecticut, Brasil. Los aficionados reconocían con especial fervor la calidad de las variedades Robusto y Especial Richard.

De padre tabaquero, Ricardo Álvarez comenzó a trabajar en el sector desde los diez años, en una época en la que los niños de familias humildes debían colaborar en las labores del campo y del taller para que el hogar pudiera salir adelante. Desde entonces, no abandonó el oficio: trabajó con su padre y también en distintos chinchales de Breña Alta, donde desarrolló una celebrada destreza y una manera de hacer que buscaba la excelencia del trabajo bien hecho.

En los años 60 estuvo viviendo en Gran Canaria, donde trabajó en la fábrica Los Cubanos. Al regresar a La Palma, fundó su propio taller en 1974. El lugar de trabajo se mantuvo siempre en la calle Cabaiguan, en Breña Alta, donde también se instalaron otros establecimientos ligados al negocio del tabaco. Durante décadas, Ricardo mantuvo la actividad con constancia, ganándose el aprecio de aficionados y coleccionistas por la calidad de su producto. Participó en ferias y catas internacionales en Viena y Miami. En Dortmund, la principal feria europea del tabaco, fue representando a España. Figuras conocidas por su afición al puro, como Sylvester Stallone, disfrutaron del arte tabaquero de Puros Richard.

Con este cierre, los amantes del puro artesanal de alta calidad pierden una de sus firmas más queridas y respetadas. Y, sobre todo, se apaga un testimonio vivo de un oficio que marcó la cotidianeidad y la cultura de Canarias durante décadas. En un territorio donde el tabaco marcó la vida de generaciones y donde tantas personas encontraron trabajo, oficio y orgullo, Puros Richard fue una pieza destacada de esa historia por su manera de mantener vivo el saber hacer palmero en un momento en el que las cosas han cambiado para el sector.