Las motos eléctricas crecen pero siguen sin seducir a los usuarios
La electrificación de la movilidad crece, aunque con velocidades diferentes en función de los tipos de vehículos. El mercado de las motos es, junto con los vehículos comerciales, una de las asignaturas pendientes. Las motos eléctricas siguen teniendo una cuota de mercado y una atención por parte de los usuarios muy reducida, de un 1%, según el último barómetro de motos.net y Anesdor.
La cuta de mercado de las motos eléctricas alcanzó a final de 2025 un 4,2%, por debajo del 10% de los turismos 100% eléctricos. Este año ha subido al 7%. Paradójicamente, la cuota de motos eléctricas creció en 2025 después de años de retroceso desde el máximo del 8,5%. La explicación tiene relación con las compras de empresas para abastecer las flotas de motos eléctricas en años anteriores y con la debilidad de la demanda de los compradores particulares. Además, según Anesdor no todas las motos son electrificables por las altas prestaciones de los vehículos de carretera
La falta de infraestructura de recarga para motos también es un freno más importante que para el coche porque los puntos existentes están muy focalizados en los turismos, según indicó José María Riaño, secretario general de Anesdor.
Además, la escasa autonomía también es otro punto en contra para los usuarios que no se han electrificado. Sin embargo, 8 de cada 10 usuarios ven la ciudad como el espacio ideal para las motos eléctricas, aunque la gran mayoría de ellos no acaban de dar el paso de la combustión a las baterías.
A pesar de que existen ayudas para comprar motos eléctricas en el Plan Auto+, sin incluir los ciclomotores y los vehículos de más de 10.000 euros, hay un gran desconocimiento ya que 8 de cada 10 no tienen constancia de ellas. Una explicación podría ser, según Anesdor, las idas y venidas de los incentivos, que se habían suprimido en algunos periodos. Alrededor de un 50% de los que la han solicitado consideran que el procedimiento es útil.
Casi 18 años de edad media de las motos
La lenta electrificación es paralela al envejecimiento del parque de motos, que acumulan 17,8 años de antigüedad media. Además, una gran mayoría de los usuarios afirma que tiene previsto vender su moto a los 9 años de media. La permanencia en circulación de los vehículos más viejos concentra el problema de emisiones del sector, que se podría reducir con incentivos a la renovación.
Las nuevas formas de movilidad alternativas a la compra siguen creciendo aunque con una cuota reducida del 8%, con especial incidencia en el motosharing con un 6% de los encuestados.
El clima del mercado sigue siendo positivo con un 55% de usuarios que tienen previsto comprar una moto, principalmente nueva, en los próximos 12 meses. este indicar se corresponde con la buena marcha del mercado en lo que llevamos de año. Las matriculaciones subieron un 21% en agosto y consolida también un 21% desde enero con 210.663 unidades.
Entre las motivaciones para comprar o cambiar una moto, la motivación medioambiental de reducir emisiones es la más baja en el ranking de objetivos que se marcan.
Entre los usuarios que no tienen previsto comprar moto, la gran mayoría alegan que ya tienen un vehículo de dos ruedas en buen estado aunque también hay muchos encuestados que argumentan la incapacidad económica para sumir el coste o bien que ven demasiada incertidumbre en el contexto. El presupuesto medio para comprar una moto nueva se acerca a los 10.000 euros y supera los 5.000 en las usadas.
En relación con la pugna entre marcas, un 55% de usuarios afirman que se plantean comprar una moto de origen chino, un porcentaje que va creciendo de forma acelerada con la llegada de potentes enseñas asiáticas.
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