La triste historia de Odin, el perro “peluche” que todos querían y que acabó de nuevo en el refugio
Odin llamó la atención en cuanto puso una pata en el refugio y su caso se publicó en redes sociales. Era un “cachorro grandote” y muy guapo, que parecía casi sacado de un anuncio de televisión. Los mensajes preguntando por él y las peticiones para su adopción no tardaron en llegar a Los peludos del Refugio El Buen Amigo, una organización sevillana que trabaja en el rescate y cuidado de animales.
El perro tuvo suerte y en poco tiempo salió adoptado. Sin embargo, la alegría ha durado tan solo unos meses. Odin ha sido devuelto al refugio, donde espera impaciente y algo nervioso a que llegue una familia que verdaderamente esté interesado en una adopción responsable.
“No nos importó que tuviera que viajar más de dos mil kilómetros hasta Inglaterra. Pensábamos que merecía la pena, porque lo importante era que Odin tuviera un hogar para siempre”, se lamenta esta organización andaluza a través de una publicación en Instagram.
El viaje no ha tenido un final feliz. Odin ha vuelto a dormir en el refugio y su adaptación no está siendo fácil: “Lleva ya varios días con nosotros y estamos viendo el estrés que le está provocando volver a encontrarse entre rejas. Los perros no entienden de cambios de planes, de circunstancias ni de explicaciones. Solo saben que un día forman parte de una familia y, al siguiente, dejan de hacerlo”.
El perro necesita salir de ahí cuanto antes, aseguran. Sin embargo, desde el Los peludos del Refugio El Buen Amigo, quieren evitar a toda costa que recale en otra familia que no entienda que adoptar requiere una serie de responsabilidades y compromisos. “Como quien devuelve un mueble que no termina de encajar en casa”, se lamentan.
“Adoptar significa hacerse responsable también cuando aparecen dificultades, cuando cambian las circunstancias y cuando la convivencia exige paciencia”, subrayan a través de sus redes sociales, una herramienta que utilizan para darle visibilidad a su caso.
Odin busca otra oportunidad
Odin no solo necesita una adopción responsable, sino una familia que tenga paciencia y que comprenda todo lo que le ha pasado en los últimos meses: “Ahora necesitamos sacar a Odin de aquí urgentemente. Necesita tranquilidad y muchísimo cariño para recuperarse de todo lo que ha supuesto este cambio”. También una que sea consciente de que crecerá en los próximos meses y se convertirá en un perro de tamaño grande.
“Odin sigue siendo aquel cachorro grandote, noble y dulce que enamoró a tanta gente cuando llegó. Y no ha dejado de merecer una familia porque alguien haya decidido devolverlo”, resumen. Los interesados en su adopción tienen que enviar un correo electrónico a la dirección que aparece en las redes sociales de la entidad, que no pierde la esperanza de que el peludo salga pronto de sus instalaciones.
0