Riccardo Scarpa: “Mi libro puede ser incluso revolucionario, ofrece una nueva visión del Universo”
Uno de los motivos que llevaron a Riccardo Scarpa, doctor en Astrofísica y astrónomo del Gran Telescopio Canarias (Grantecan), a cuestionar el modelo cosmológico actual es el llamado sector oscuro, formado por la materia oscura y la energía oscura, cuya naturaleza física sigue siendo desconocida. “Si un modelo requiere que casi todo el Universo esté constituido por entidades cuya naturaleza desconocemos, es científicamente legítimo preguntarse si existe otra interpretación posible de los datos”, ha explicado a este periódico. El libro ‘¿Se expande el Universo? La cosmología moderna bajo el escrutinio de los datos’, del que es autor, se presentará este viernes, en la Real Sociedad Cosmológica de Santa Cruz de La Palma, a las 19.00 horas, en un acto en el que estará acompañado por Romano Corradi, director del Grantecan, y Juan Carlos Arencibia, exadministrador del Observatorio del Roque de Los Muchachos. Scarpa hace en su obra una reflexión crítica sobre algunos fundamentos de la cosmología moderna.“Es un libro innovador, quizás incluso revolucionario, que ofrece al lector una nueva visión del Universo, comparable al cambio de perspectiva que supuso pasar del modelo geocéntrico al heliocéntrico”, señala. “No hace falta ser cosmólogo para seguir el argumento”, aclara.
¿Qué le ha llevado a desafiar los paradigmas sobre la formación del Universo?
En realidad, nunca me propuse desafiar ningún paradigma. Yo estaba perfectamente cómodo con la idea de que el Universo se expande y de que tuvo un comienzo. Pero hay un aspecto del modelo cosmológico actual que es difícil de ignorar: el llamado sector oscuro. Para ajustarse a las observaciones, el modelo necesita introducir materia oscura y energía oscura, dos componentes desconocidos y que, conjuntamente, representarían alrededor del 95 % del contenido del Universo. Cuando un modelo requiere que casi todo el Universo esté constituido por entidades cuya naturaleza desconocemos, creo que es científicamente legítimo preguntarse si existe otra interpretación posible de los datos.
Con la llegada de los telescopios espaciales en los noventa, los datos observados han ido alejándose progresivamente de lo esperado según el modelo cosmológico aceptado. Hoy, por los datos más recientes del telescopio espacial James Webb, sabemos que existen a distancias enormes, galaxias sorprendentemente desarrolladas y evolucionadas para las edades que les asignamos dentro del modelo cosmológico estándar. Eso me llevó a plantearme una pregunta muy sencilla: ¿qué sucede si volvamos a examinar los datos sin dar por sentada, desde el principio, la expansión del Universo? El resultado de ese ejercicio resulta muy revelador y es el origen de este libro.
¿Cuál es su teoría sobre su expansión? ¿Cree que no hubo un Big Bang?
Mi conclusión es que no es necesario asumir que el Universo está en expansión para explicar las observaciones. En el libro muestro que muchos de los datos utilizados a evidencia de la expansión pueden describirse también y, en algunos casos, incluso mejor y de forma sorprendentemente sencilla, en un Universo estático con geometría euclídea. Esto no significa sustituir el Big Bang por otra historia sobre el origen del Universo, porque no la tenemos y posiblemente nunca la tendremos. La cuestión es precisamente la contraria: debemos distinguir claramente entre lo que sabemos por observación y lo que inferimos a partir de nuestros modelos. No deberíamos presentar como hechos demostrados conclusiones sobre el origen del Universo que dependen necesariamente de asumir previamente un determinado modelo cosmológico.
¿Espera críticas de la comunidad científica por mirar el Universo “con otros ojos”?
Por supuesto, aunque creo que lo más probable es que, al menos inicialmente, la estrategia de buena parte de la comunidad cosmológica sea tratar de ignorar mis resultados. Es la práctica habitual. La historia de la ciencia muestra que las ideas que desafían paradigmas establecidos suelen encontrar inicialmente más indiferencia que confrontación directa. Las críticas, si llegan, serán bienvenidas. Lo importante es que la discusión se centre en los datos.
¿Por qué deberíamos leer su libro?
Porque ‘¿Se expande realmente el Universo?’ no es un libro que repita cosas ya escritas miles de veces. Es un libro innovador, quizás incluso revolucionario, que ofrece al lector una nueva visión del Universo, comparable al cambio de perspectiva que supuso pasar del modelo geocéntrico al heliocéntrico. No hace falta ser cosmólogo para seguir el argumento. He intentado explicar los conceptos de forma sencilla, de manera que el lector pueda comprobar por sí mismo mis afirmaciones. Puede que al terminar el libro el lector siga pensando que el Universo se expande y que hubo un Big Bang, pero apuesto a que no. ¡Prepárense para sorprenderse!
-Trabaja en el Gran Telescopio Canarias, ¿qué papel cree que jugarán los instrumentos de observación instalados en La Palma en tratar de resolver las grandes incógnitas sobre el Universo?
La Palma ocupa una posición privilegiada en la astronomía mundial. El Gran Telescopio Canarias, en particular, con sus 10,4 metros de diámetro, continúa siendo el mayor telescopio óptico-infrarrojo del mundo, y permite obtener imágenes y espectros de objetos extremadamente débiles y estudiar su naturaleza física, proporcionando datos complementarios a los obtenidos desde el espacio. Por eso creo que La Palma seguirá desempeñando un papel muy importante en responder algunas de las preguntas fundamentales de la astrofísica y la cosmología.