Desfile primaveral del tajinaste rosado en las cumbres de La Palma
La naturaleza presenta estos días en las cumbres de La Palma un espectáculo único en el mundo. El tajinaste rosado ofrece el tradicional desfile primaveral en las cumbres de La Palma. Esta especie exclusiva de la Isla, en plena floración, como cada año por estas fechas, muestra sus mejores galas.
Estas plantas en forma de capirote o cucurucho, endémicas de la Isla, estuvieron a punto de extinguirse en los años 80 del pasado siglo, cuando sólo quedaban unos 200 ejemplares refugiados en acantilados casi inaccesibles de La Caldera de Taburiente. En la actualidad, tras un prolongado y arduo trabajo de recuperación, en primavera, su espigada figura de llamativos colores prolifera por distintos puntos de la corona de la Isla, como en los bordes de la carretera LP4, sobre el km 27,5, en el barranco Vizcaíno (esta carretera está cortada por obras entre el Pico de la Nieve y Pico de la Cruz de lunes a viernes desde las 09.00 a 17.00 horas); en el entorno de El Reventón de Puntagorda o en La Tabladita de Tijarafe.
Los tajinastes en el cortafuego de El Reventón, señala Ángel Palomares, director del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, se encuentran desde los 1.700 metros de altitud hasta los 2.000 por encima del Llano de Las Ánimas . “Están por manchas a distintas alturas hasta la parte alta del bosque de pinar”, añade.
En La Tabladita, indica, “hay dos manchas a unos 1.900 y 2.000 metros”. A este enclave únicamente se puede llegar caminando o en vehículo todoterreno, comenta.
El otro lugar donde abundan cerca de la carretera LP-4 “es en el entono del Centro de Visitantes de El Roque de los Muchachos y en el cortafuego que hay por debajo”.
Los tajinastes del barranco Vizcaíno, indica, “provienen de una primera siembra a pie de 2009”. Los del cortafuego por debajo del centro de Visitantes del Roque corresponde a “una siembra también a pie en 2006 y los de La Tabladita y El Reventónpor fajas a distintas alturas de una siembra en helicóptero del otoño de 2006”
En el Llano de las Ánimas “se repoblaron en 2003 y algunas semillas de esas repoblaciones colonizaron el cortafuego cercano que hay por debajo”.
Es una especie, explica, que muere cuando florece y fructifica. Tarda entre 3 y 5 años en crecer lo suficiente para poder florecer. Se trata de una planta en forma de roseta que puede alcanzar el metro de diámetro antes de florecer. Cuanto más grande es la roseta, mayor es el tamaño de la inflorescencia que aparece después, que tiene miles de flores individuales juntas en forma de pino compacto, pudiendo variar los tamaños que alcanzan, ha detallado Ángel Palomares.
Desde 1990, recuerda, se lleva a cabo un programa de recuperación que incluye siembras y repoblaciones, y entre estas, algunas en zonas accesibles a coches y todoterrenos: carreteras (la del Roque de Los Muchachos) y algún cortafuegos (Reventón y Tabladita).