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EH Bildu propone una sociedad pública para promocionar VPO de alquiler y venta con las antiguas cajas

El portavoz de EH Bildu en el Parlamento Vasco, Pello Otxandiano.

Belén Ferreras

Bilbao —

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EH Bildu propone la creación de una nueva sociedad pública para promocionar vivienda protegida de alquiler, y también de venta, en la que participen con el Gobierno vasco las tres fundaciones bancarias -BBK, Kutxa, Vital- y las EPSV de empleo. Esta sociedad construiría viviendas públicas “a precios asequibles” a través de promotoras privadas, que se unirían a las promociones de vivienda social a cargo de Visesa, a través de una fórmula de colaboración público-privada que guarda similitudes con la alianza financiera vasca, centrada hasta ahora en las inversiones industriales, pero trasladado a la construcción de vivienda.

La nueva sociedad se denominaría EESE (Etxebizitza Eskuragarriaren Sustapen Erakundea/Entidad de Promoción de Vivienda Asequible) y es una de las medidas contempladas en la estrategia de vivienda que ha elaborado la coalición soberanista, con la que consideran que podrían construirse 30.000 viviendas protegidas en el plazo de diez años, y sacar al mercado de alquiler en este periodo otras 30.000 ya existentes a través de viviendas ahora vacías, pisos turísticos y el redimensionamiento de algunas actuales, por ejemplo, dividiendo los pisos grandes.

El portavoz de EH Bildu, Pello Otxandiano, ha detallado las líneas generales de esta estrategia -que avanzó el pasado lunes en Bilbao- en el marco de unas jornadas en Donostia, en las que ha considerado que Álava, Bizkaia y Gipuzkoa cuentan con una serie de condiciones materiales “que permiten una respuesta de choque efectiva”, aunque ha reconocido que hace falta voluntad política para ponerlas en marcha. La medida estrella de esta estrategia es la nueva sociedad EESE, organismo de “colaboración público-comunitaria”, como lo definen, que estaría participada por el Gobierno vasco, con una aportación de 1.000 millones de euros; las fundaciones bancarias, con una aportación de 625 millones entre las tres; y las EPSV, con 375 millones de euros. Además, cuentan con tener 1.500 millones de euros a través de créditos ICO y BEI, con lo que se sumaría un total de inversión de 3.500 millones de euros para construir 30.000 viviendas en diez años, con un gasto promedio de 150.000 euros por vivienda, sumando la construcción el suelo y la gestión.

Otxandiano considera que se trata de una propuesta “realista”, porque la inversión de vivienda protegida entra en los parámetros de la obra social que tienen que acometer las fundaciones bancarias. Hace falta que los que lideran estas fundaciones accionistas de Kutxabank consideren que es una buena apuesta. Otxandiano dice que ya se lo ha trasladado a BBK, Kutxa y Vital. En cuanto a las EPSV, que deben buscar una rentabilidad en sus inversiones para poder cumplir su función de pagar las pensiones de sus abonados, Otxandiano considera que la inversión en vivienda supone para estas entidades “más segura” que otras, como por ejemplo invertir en industria.

No obstante, Otxandiano reconoce que “para que la propuesta sea viable” tiene que haber vivienda en alquiler y también en venta, porque es la venta la que da una liquidez inmediata. Por eso, se primará el aquiler, pero la venta será “un medio” para conseguir un parque de vivienda lo más elevado posible, aunque estas viviendas no serviría en ningún caso para realizar futuras especulaciones y se construirían bajo derecho de superficie a 75 años. La proporción podría ser de alquiler y venta al 50%, aunque esto no se podría determinar hasta ver cuántas tienes que poner a la venta para que sea rentable. El Gobierno vasco no construye vivienda para la venta desde 2020 y la última promoción de VPO en venta se presentó ya ultimada en diciembre de 2024. Toda la VPO con subvención pública es de alquiler. Sin embargo, EH Bildu considera que la Ley permite esta posibilidad al señalar que será “preferentemente en alquiler”.

Los cálculos de EH Bildu apuntan a que podrían construirse viviendas en alquiler protegido de unos 650 euros al mes, o en venta con precios de 225.000 euros, además de un canon de derecho de superficie de 60 euros al mes, según los precios orientativos que maneja la coalición.

La propuesta no es del todo nueva. Otxandiano ha propuesto al lehendakari, Imanol Pradales, en público y en privado, y también al PNV, destinar 1.000 millones de euros a la inversión en vivienda, y según señala Otxandiano, siempre se ha rechazado argumentando que supondría saltarse las reglas fiscales que impiden que Euskadi supere el 0,3% de déficit, y que esta inversión, al computar como deuda haría superar el umbral que marca el Estado. Sin embargo, EH Bildu tiene estudios jurídicos que señalan que se puede hacer mediante una inversión financiera, adquiriendo acciones de la nueva sociedad EESE.

Con esta Alianza por la Vivienda Asequible, EH Bildu considera posible levantar 30.000 viviendas en el plazo de diez años. Las otras 30.000 que se prevén habilitar hasta la 60.000 totales para la próxima década que barajan en su estrategia vendrían de la recuperación de viviendas turísticas, alrededor de 5.000, las medidas de redistribución en antiguas viviendas, unas 10.000, y sacar al mercado viviendas vacías, que estiman en alrededor de 15.000. Por el momento, sólo hay un ayuntamiento hasta ahora, el de Azpeitia, que gobierna EH Bildu, que ha puesto en marcha el canon para las viviendas vacías, pese a que la Ley que lo recoge desde 2015, aunque el decreto para desarrollarlo se aprobó en 2021. Los ayuntamientos siempre se han quejado de que es demasiado complejo para llevarlo a cabo con los recursos con los que cuentan. De momento, ni siquiera las capitales vascas se lo plantean.

En las jornadas sobre “emergencia habitacional”, han participado, además de Pello Otxandiano, Nerea Kortajarena, secretaria de Programa y la alcaldesa de Errenteria, Aizpea Otaegi, además de expertos en política de vivienda Javier Gil, investigador del CSIC, y Nacho Álvarez, exsecretario de Estado de Derechos Sociales del Gobierno español.

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