China confirma que Xi Jinping visitará Estados Unidos y pide “acciones concretas” para garantizar la paz en Taiwán
El canciller chino, Wang Yi, ha anunciado este viernes que el presidente chino, Xi Jinping, realizará una visita de Estado a Estados Unidos este otoño, tras aceptar la invitación de su homólogo estadounidense, Donald Trump.
Wang señaló a última hora del viernes en declaraciones a la prensa, compartidas en un comunicado por el Ministerio de Exteriores chino, que “ambas partes deben trabajar conjuntamente para preparar de forma exhaustiva, crear un ambiente favorable y lograr resultados más sustanciales en los contactos e intercambios entre los dos jefes de Estado”.
El canciller dijo que la relación entre China y Estados Unidos “es la más importante y compleja del mundo” y subrayó que la diplomacia entre jefes de Estado es la “estrella guía” de la relación. También apuntó que, durante la reunión que mantuvieron Xi y Trump en Pekín este viernes, ambos líderes acordaron mantener un contacto estrecho mediante encuentros, llamadas telefónicas e intercambio de correspondencia.
En el plano económico y comercial, Wang Yi indicó que los equipos de ambos países lograron resultados “generalmente equilibrados y positivos”, entre ellos implementar los acuerdos de consultas anteriores, crear un consejo comercial y otro de inversiones, abordar el acceso mutuo al mercado agrícola y ampliar el comercio bilateral en el marco de la reducción recíproca de aranceles.
“Ambas partes siguen debatiendo los detalles pertinentes y ultimarán los resultados lo antes posible, colaborando para garantizar su aplicación”, informó.
Otro tema que estuvo sobre la mesa fue la situación en Oriente Medio, donde China, reiterando su posición, animó a Estados Unidos e Irán a resolver sus diferencias mediante negociaciones y abogó por la pronta reapertura del estrecho de Ormuz y el mantenimiento de un alto el fuego, que debe ser “permanente e integral”.
Wang recalcó que ambos mandatarios mantuvieron una comunicación “franca, profunda, constructiva y estratégica” sobre asuntos clave de las relaciones bilaterales, exploraron la vía correcta para la convivencia entre dos grandes potencias y alcanzaron una serie de consensos.
En una banquete de Estado en Pekín el jueves, Trump brindó por su anfitrión chino y extendió una invitación para que Xi visite junto a su esposa, Peng Liyuan, la Casa Blanca el próximo 24 de septiembre.
Los dos líderes acordaron además, según Xinhua, apoyarse mutuamente en la organización de la reunión informal de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), prevista para los días 18 y 19 de noviembre en la ciudad china de Shenzhen, y de la cumbre del G20, que se celebrará el 14 y 15 de diciembre en Miami (EEUU).
Esta visita de Estado será la primera de un líder chino a Estados Unidos en más de una década, desde septiembre de 2015. En aquel momento, Xi fue recibido por el entonces presidente Barack Obama. Seis meses después, regresó a la capital estadounidense para asistir a la Cumbre de Seguridad Nuclear.
La relación con Taiwán
El canciller chino, Wang Yi, dijo también este viernes que Estados Unidos “comprende” la posición de Pekín y rechaza “la independencia de Taiwán”, y pidió a Washington que adopte “acciones concretas” para garantizar la estabilidad de las relaciones bilaterales y la paz en el estrecho.
Tras la partida del presidente estadounidense, Donald Trump, que permaneció menos de 48 horas en Pekín, Wang reiteró en declaraciones a la prensa que la cuestión de Taiwán es “el asunto más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos”. “Mantener la paz y la estabilidad en el estrecho es el mayor denominador común para ambas partes. La condición previa para ello es no apoyar ni tolerar nunca la 'independencia de Taiwán'”, aseveró.
El canciller indicó que, durante la reunión entre ambos mandatarios, se percibió que Estados Unidos comprende la posición china, valora sus preocupaciones y ni reconoce ni acepta la vía independentista de Taiwán.
Ya a bordo del Air Force One rumbo a Washington, Trump, sostuvo que había tenido un “buen entendimiento” con su par chino, Xi Jinping, sobre Taiwán, la isla autogobernada cuya soberanía reclama China.
El republicano descartó que exista un riesgo inmediato de conflicto entre Estados Unidos y China por Taiwán y sostuvo que Xi “no quiere ver una guerra”, después de que el líder chino advirtiera el jueves de que una “mala gestión” de la cuestión podría llevar a ambos países al “choque” o incluso al “conflicto”.
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