Transición inaugura en La Palma el laboratorio del Observatorio Marino de Cambio Climático
La Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias ha inaugurado este sábado el nuevo laboratorio de trabajo del Observatorio Marino de Cambio Climático (OMACC), situado en el Faro de Fuencaliente. Esta infraestructura, que cuenta con una inversión por parte de la Consejería de 137.500 euros, es fruto de la colaboración entre la Universidad de La Laguna y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, y nace con el objetivo de impulsar la investigación de vanguardia sobre el impacto del cambio climático en el medio marino y consolidar al Archipiélago como un enclave científico de referencia internacional, informa en nota de prensa.
El nuevo espacio está estratégicamente ubicado junto a un sistema natural de emanaciones de CO2 que acidifican las aguas costeras, un fenómeno excepcional que convierte a esta zona en una auténtica “ventana al futuro” de los océanos. Gracias a estas condiciones, los investigadores podrán estudiar cómo responden los ecosistemas actuales y avanzar en el diseño de estrategias para mitigar los efectos del calentamiento global en el mar.
Durante el acto, el consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano Hernández Zapata, subrayó la importancia de esta infraestructura para el desarrollo científico del Archipiélago y para la toma de decisiones basadas en el conocimiento. “Con la puesta en marcha de este laboratorio damos un paso firme para consolidar a Canarias como un territorio puntero en la investigación del cambio climático. Comprender hoy cómo evolucionarán nuestros océanos es clave para proteger nuestra biodiversidad y garantizar el futuro de sectores estratégicos vinculados al mar”, afirmó.
Zapata añadió que “este proyecto refleja la apuesta decidida de la Consejería por apoyar la ciencia y generar oportunidades desde el conocimiento, atrayendo talento internacional y fomentando la cooperación entre instituciones”.
Por su parte, el rector de la Universidad de La Laguna destacó este proyecto como ejemplo de lo que Canarias puede aportar a la ciencia internacional, consolidándose como un auténtico laboratorio natural para afrontar los retos del cambio climático. Subrayó además el orgullo que supone para la institución que fuera un equipo de investigación de la propia Universidad de La Laguna el que, ya en 2015, diera el primer paso decisivo hacia la realidad actual, al protagonizar uno de los descubrimientos más relevantes de la biología marina en Canarias: la identificación en este enclave de emanaciones naturales de CO2 que provocan la acidificación del medio marino. Gracias al trabajo conjunto entre administraciones públicas y centros de investigación, este observatorio permitirá comprender cómo serán los océanos del futuro, al tiempo que se configura como un espacio de referencia para la investigación, la formación y la divulgación científica. Esta iniciativa se integra, además, en la amplia oferta docente, investigadora y de transferencia de conocimiento del Campus La Palma de la Universidad de La Laguna, reforzando su papel estratégico y su proyección de futuro.
La primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Fuencaliente, Patricia Hernández, destacó la elección de su municipio para albergar estas infraestructuras científicas. “Este observatorio y su nuevo laboratorio demuestran las excelentes cualidades de Fuencaliente para investigar el océano, y desde el ayuntamiento seguiremos apoyando la puesta en marcha de este tipo de iniciativas”, afirmó.
La consejera de Medio Ambiente del Cabildo de La Palma, Mónica Gómez, señaló que “si La Palma es conocida en el mundo entero por la limpieza de sus cielos, hoy demostramos que nuestras aguas poseen esa misma excelencia”. Además, la consejera recalcó que la colaboración entre instituciones, la Universidad de La Laguna, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y Gesplan “es la hoja de ruta que debemos seguir”.
En la apuesta por la investigación de los océanos canarios que supone esta nueva instalación, Mónica Gómez hizo hincapié en es fundamental que “Fuencaliente sirva para blindar el futuro de nuestros mares. Porque cuidar el océano es, en definitiva, cuidar el futuro de Canarias”.
Para el vicerrector de Investigación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Juan Alberto Corbera, “Canarias es un laboratorio natural para todos los grandes retos europeos como son el desarrollo de la economía azul y la acción climática. Este es un caso magnífico de colaboración entre administraciones y universidades públicas canarias. Un observatorio que se sitúa en un lugar estratégico para estudiar, investigar y conocer posibles soluciones en materia de acidificación oceánica”.
Así, apuntó que “desde la ULPGC agradecemos el trabajo constante de los profesores implicados de ambas universidades, especialmente a los del grupo QUIMA del IOCAG, que han desarrollado aquí investigación del proyecto FeRIA del plan nacional, además de generar publicaciones de alto índice sobre esta temática en Fuencaliente”. Por otro lado, “cada año traen a estudiantes del Máster en Oceanografía de la ULPGC, dando la oportunidad única a esos estudiantes de formarse en CO2 y acidificación oceánica en un ambiente real. También gracias a la colaboración en proyectos interreg MAC como Planclimac o Planclimac2”, destacó.
“Es muy importante apostar por proyectos que visibilicen a Canarias en su conjunto”, afirmó, así como “salirnos de las ciudades y explorar otras zonas del Archipiélago que nos dan oportunidades enormes de hacer ciencia de alto impacto, como el ejemplo de Fuencaliente”.
Por último, el director del Observatorio Marino de Cambio Climático, José Carlos Hernández, agradeció a las instituciones “la oportunidad de liderar un proyecto de este tipo, pionero en la investigación de la acidificación del océano y de la resiliencia de los ecositemas marinos en la Macaronesia”, y que permitirá “que los investigadores canarios tengan un lugar de referencia que nos permita hacer ciencia y avanzar en la adaptación de nuestro territorio frente al cambio climático”.
El Observatorio en detalle
La Palma reúne características únicas para la biología marina, como el vulcanismo submarino, la existencia de coladas recientes e históricas y estrategias de conservación que favorecen la regeneración de la biodiversidad. Estas circunstancias, junto con la presencia de organismos autóctonos y especies llegadas por el calentamiento global, convierten a la isla en un laboratorio natural excepcional para analizar fenómenos como la acidificación oceánica y la colonización de nuevos hábitats.
Este tipo de laboratorios naturales son muy escasos en el mundo y permiten estudiar en condiciones reales los efectos del exceso de CO2 en el océano, un proceso que se prevé avance en las próximas décadas.
El Observatorio Marino de Cambio Climático aspira además a convertirse en un centro educativo, de interpretación y de formación especializada, así como en un punto de encuentro entre ciencia y sociedad. La instalación contará con equipamiento para el análisis de muestras de agua y biológicas, sistemas de monitorización continua de parámetros oceanográficos y un aula destinada a cursos y talleres dirigidos tanto a investigadores como a alumnado universitario.
Con la inauguración de este laboratorio, la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias refuerza su apoyo a líneas estratégicas de investigación vinculadas al medio marino y al vulcanismo subacuático, ámbitos en los que el archipiélago está llamado a desempeñar un papel protagonista. El OMACC se proyecta así como un polo de atracción de talento, inversión y conocimiento que contribuirá al desarrollo sostenible de La Palma y al posicionamiento de Canarias en el mapa mundial de la ciencia.