ACNUR expresa su “profunda consternación” por la desaparición de más de 140 migrantes en la Ruta Canaria

Canarias Ahora

22 de julio de 2026 10:48 h (Hora canaria)

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La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha expresado profunda consternación y preocupación ante las informaciones que apuntan a que más de 140 personas habrían muerto o desaparecido como consecuencia de varios accidentes marítimos ocurridos la semana pasada frente a las costas de Mauritania cuando intentaban viajar hasta Canarias. Por este motivo, la organización recuerda la elevada mortalidad de la Ruta Canaria e insiste en la necesidad de redoblar los esfuerzos para abordar las causas profundas que empujan a las personas refugiadas y migrantes a emprender estas peligrosas travesías.

La Ruta Canaria está considerada la más mortífera del mundo. Según los últimos datos difundidos por el colectivo Caminando Fronteras, muere una persona por cada cinco que consiguen llegar a las Islas. Hasta junio, murieron intentando entrar en España 1.317 personas, de las que 635 lo hicieron en la Ruta Canaria.

Ya en julio, entre el 14 y el 18, se llevaron a cabo tres operaciones de rescate y desembarco en Nuadibú, Mauritania, que permitieron poner a salvo a 387 personas. ACNUR señala que estuvo presente en todas ellas junto a las autoridades nacionales y organizaciones humanitarias para asistir a las personas supervivientes e identificar a quienes pudieran necesitar protección internacional. Las personas rescatadas procedían de distintos países.

Según esta agencia de la ONU, uno de los episodios más trágicos afectó a una embarcación rescatada el 18 de julio. Según las informaciones disponibles, 143 personas murieron o permanecen desaparecidas y solo 38 sobrevivieron tras permanecer cerca de 25 días a la deriva en el Atlántico tras zarpar de Bufaloto, en Gambia, con destino a Canarias. Entre las personas supervivientes hay dos menores que perdieron a todos sus familiares durante la travesía y que se recuperan en el hospital junto a otras personas rescatadas.

También se informó del fallecimiento de otra persona que viajaba en una embarcación cuyos ocupantes desembarcaron el 14 de julio.

Un fallo en un motor dejó a uno de los cayucos a la deriva

El Ministerio de Pesca mauritano informó a través de redes sociales de que la primera operación de búsqueda y rescate, que se extendió durante dos días en el fin de semana, fue lanzada tras recibir una llamada de alerta de una embarcación con “unas 160 personas a bordo” que inició su ruta en la capital de Gambia, Banjul, y que se dirigía a Canarias.

“Sufrió un problema y se quedó sin combustible, quedando a la deriva en aguas internacionales antes de entrar en aguas territoriales mauritanas”, explicó, antes de apuntar que los equipos de búsqueda habían rescatado a un total de 37 personas -22 senegaleses, siete gambianos y ocho guineanos-, además de recuperar un cadáver en la zona. La embarcación “pasó unos 25 días en el mar” y los supervivientes relataron que estuvieron “unos diez días a la deriva”, lo que provocó que “se agotaran el agua y la comida, viéndose forzados a beber agua de mar”. “Soportaron condiciones extremadamente duros”, apuntó el Ministerio mauritano.

Respecto al segundo rescate, el Ministerio detalló que fueron rescatadas 179 personas -168 senegaleses, cinco ghaneses, cuatro gambianos y dos malienses-, algunos de los cuales tuvieron que ser trasladados igualmente en un hospital para recibir atención, sin detalles sobre la gravedad de su estado.

Una ruta letal

Estos hechos, incide ACNUR, recuerdan con crudeza que, pese a los esfuerzos sostenidos de las autoridades costeras y las organizaciones humanitarias por salvar vidas, la ruta atlántica entre África occidental y Canarias sigue siendo una de las más mortíferas del mundo. Las largas distancias, las condiciones imprevisibles del océano, las embarcaciones precarias y sobrecargadas y la dificultad para acceder a rescates a tiempo siguen haciendo de esta una de las rutas más letales.

ACNUR insiste en que aunque las llegadas al archipiélago canario han caído un 61% respecto a 2025 (dato que se eleva hasta el 70% según Frontex) y se situaban en 4.400 personas a 15 de julio, estos incidentes ponen de relieve los riesgos persistentes a los que se enfrentan las personas refugiadas y migrantes que intentan llegar a Europa, muchas de las cuales emprenden la travesía desde puntos situados a más de 2.000 kilómetros de su destino.

En conjunto, las principales rutas marítimas hacia Europa han registrado más de 40.000 llegadas en lo que va de año, frente a las 65.407 contabilizadas durante el primer semestre de 2025. Sin embargo, ACNUR y sus socios advierten de que las muertes y desapariciones en el mar continúan produciéndose a niveles alarmantes. Muchos de estos incidentes ocurren lejos de la atención pública y, en algunos casos, terminan con embarcaciones enteras desapareciendo sin dejar rastro, señala la Agencia.

En este contexto, los rescates llevados a cabo en Mauritania ponen de manifiesto la necesidad de redoblar los esfuerzos para abordar las causas profundas que empujan a las personas refugiadas y migrantes a emprender estas peligrosas travesías. Al mismo tiempo, resulta imprescindible facilitar un mayor y más rápido acceso a vías legales, mediante un aumento de las plazas de reasentamiento, más oportunidades de movilidad laboral y vías de acceso a la educación como alternativas a los peligrosos cruces marítimos, concluye ACNUR.

En lo que va de 2026 se han registrado 17 operaciones de desembarco en Nuadibú y Nuakchot, donde han sido rescatadas un total de 2.147 personas.