Canarias Ahora Opinión y blogs

Sobre este blog

La portada de mañana
Acceder
Puigdemont aguarda su amnistía en 2026 tras las idas y venidas con el PSOE
Por qué EEUU firma pactos militares en América Latina mientras ataca Venezuela
Opinión - 'En 2026, swing y derecho a la vivienda', por Isaac Rosa

La derecha desagallada por el poder

0

La derecha española no es cualquiera cosa. Me refiero a la derecha empresarial, eclesiástica, política, judicial, policial…, ¡a la derecha! ¡Y a sus terminales en los medios de comunicación! Están desagallados por recuperar el poder del Estado. Y, con el panorama internacional de estos tiempos, además embravuconados. 

Llevan más de siete años de ininterrumpido cuestionamiento del orden constitucional que establece la soberanía popular como fundamento de los poderes del Estado, sin excepción, y el régimen parlamentario como forma de Gobierno. 

Un régimen parlamentario racionalizado a la luz de las experiencias históricas de crisis e inestabilidades que destruyeron los regímenes parlamentarios de entreguerras y abonaron el auge del nazismo y del fascismo. De modo que es el Congreso el que inviste al presidente del Gobierno. Y sólo el Congreso, y por mayoría absoluta, quien puede destituirle como resultado de una moción de censura constructiva, invistiendo en el mismo acto al candidato a presidir el Gobierno, que debe identificarse obligatoriamente en el escrito promoviendo la censura.

Pero van cada día a más, sin importarles el precio ni el deterioro de la forma de convivencia basada en las libertades y derechos fundamentales y en la democracia, pluralista en lo político y federalizante y solidaria en lo territorial, que se pactó en la Transición y consagra y ordena la Constitución.

Y cada día, a peor la mejoría.

Un día nos desayunamos con las actuaciones inquisitoriales de algunos jueces acosando por todas las vericuetos imaginables al presidente del Gobierno. Eso sí, casi siempre con el respaldo de Marchena y de la mayoría de sus inefables colegas del Tribunal Supremo, Sala de lo Penal. 

Hasta que han tenido que retratarse y ¡vaya que se han retratado! La sentencia contra el fiscal general es un alarde de prepotencia, de atropello a derechos fundamentales y a la seguridad jurídica y, sobre todo, de desprecio a la inteligencia de todos. 

Lo de ignorar durante la investigación y en el juicio oral el testimonio de los periodistas que declararon haber tenido acceso al correo de “ya saben” antes que el fiscal general, que en consecuencia ya no era ningún secreto. Y lo de recuperar para sustentar la condena la nota informativa que el fiscal difundió, cumpliendo el deber legal que le impone el propio Estatuto de la Fiscalía, el de defender la imagen y el modo de proceder del Ministerio Público frente a las calumnias divulgadas por el tal MAR, después de que el propio Tribunal Supremo descartara su entidad delictiva al inicio de la investigación, son de una gravedad jurídica difícilmente exagerable. Y la constatación definitiva del activismo antigubernamental y de la absoluta sensación de impunidad que embriaga a Sus Señorías.

La secuencia de anunciar extraoficialmente en una conferencia en el Colegio de Abogados de Madrid el fallo condenatorio, darlo a conocer oficialmente el día después y redactar y publicar la sentencia casi tres semanas después es simplemente una obscenidad. Esta divulgación anticipada de la condena, ajena a cualquier tipo de precedentes y huérfana de cualquier causa de justificación -en el sentido del lenguaje común y en el del lenguaje jurídico- y dejando al fiscal general en la más absoluta indefensión, ¿no será, esa sí, una auténtica revelación de secretos?

A mí me impactó sobremanera cómo pasaron a calificar de “golpistas” -para boicotear el cumplimiento de la Ley de Amnistía y el principio de pleno sometimiento a la Ley y al Derecho, que es el único que legitima el ejercicio del Poder Judicial- a los líderes del procés, a los que el propio Tribunal Supremo no condenó por el delito de rebelión, como correspondería a un intento de golpe de estado, sino por el de sedición que era un delito contra el orden público. Era porque ya ha sido derogado del Código Penal para armonizar la legislación penal española a la de los demás países de la UE. Con absoluta falta del más mínimo pudor han contradicho su propia sentencia. Insisto, para desobedecer la Ley de Amnistía.

¿Qué se han llegado a creer Marchena y Cía? 

Acabo de leer, entre deseos de Feliz Año y Feliz Año, que Feijóo -que cada día me da más miedo por su mediocridad y por su falta de escrúpulos, un cóctel explosivo si algún día llegara a presidir el Gobierno antes de que lo echen los suyos- dice que mantiene “un contacto fluido y respetuoso” con Junts, a nivel parlamentario.

De modo que un contacto fluido y respetuoso, después de llevar más de un lustro llamándolos golpistas. Ya sólo le falta aprender catalán -y aprenderlo mejor que el gallego- para poder hablarlo en la intimidad con los golpistas-hasta- anteayer.

Debe contárselo a Marchena y Cía, no sea que vuelvan a dictar otra resolución rebautizando como golpistas a los mismos de Junts a los que ahora Feijóo corteja. Sé que depender de Vox y cortejar a Junts, al mismo tiempo, debiera estar abocado irremediablemente al fracaso. Pero en esta España nuestra, peores cosas se han visto. Así que organícensen ambos líderes, el del PP y el del Tribunal Supremo, o pídanlen unas cuantas clases prácticas a Clavijo. El les explicará cómo hay que dejar el ruido atrás, porque el suyo de él ya se lo megawatean a la perfección sus sicarii periodísticos, y les dará una clase magistral enseñándoles a ser nacionalistacanario e incumplir la Ley de Memoria Histórica y tener así allanadito el camino para pactar con Vox donde quiera que le convenga a él y, sobre todo, a los intereses empresariales de los que es un mero chico de los recados.

Suma y Sigue.