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Pedir responsabilidades políticas un 29 de octubre

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Es sencillamente intolerable escuchar a Feijóo hablar de responsabilidades políticas precisamente el día en que se cumplen dos años de la infame sobremesa de El Ventorro, del tardío e inútil CECOPI y de una gestión criminal que costó la vida a 233 personas en Valencia.

Hay que recordar que el mismo Feijóo que ahora exige responsabilidades políticas, formó parte de la estrategia de intoxicación de Mazón, al tratar de encubrir su desaparición mientras los ríos se desbordaban y se gestaba la tragedia.

Fue el mismo Feijóo que ahora pide explicaciones el que afirmó que había estado en contacto permanente con Mazón, el cual le habría estado informado en tiempo real. Una mentira repugnante que desmintieron los registros de llamadas, demostrando la catadura moral del aspirante a presidente.

El mismo Feijóo que ahora pide explicaciones y exige que se sepa la verdad, fue el que mintió de manera indigna e irresponsable, difundiendo bulos, negando que la Generalitat dispusiera de información más que suficiente proporcionada por diferentes organismos públicos, en su afán de exonerar a su president.

Feijóo, además de mentir tratando de encubrirlo, mantuvo a Mazón al frente de la Generalitat, negando la existencia de responsabilidades políticas hasta que la repulsa de las víctimas estalló en el funeral de estado, forzando su dimisión un año después.

La legitimidad de Feijóo para pedir responsabilidades políticas es sencillamente inexistente y el que a pesar de ello las pida no es más que una muestra de cinismo y más cuando está por ver que esas responsabilidades existan y que estén detrás de las causas del siniestro.

Los muertos siempre duelen y no hay muertos de primera y de segunda, pero las causas detrás de los fallecimientos no son siempre equiparables.

Los muertos del accidente de Urda son fruto de un error humano producido en el ámbito técnico. Los muertos de la dana se produjeron por negligencia y la paternidad de esa negligencia es indudablemente política. Una diferencia que se empeña en ignorar Feijóo.