Día de Canarias
Clavijo pide respeto para Canarias y dice que tras los “hechos recientes”, “nos toca defendernos en solitario”
Día de Canarias
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha pronunciado su discurso el Día de Canarias pidiendo “respeto” para el Archipiélago y ha dicho que “los hechos vividos recientemente certifican que eso no va a cambiar”, por lo que “nos vuelve, una vez más, a tocar defendernos en solitario y exigir el respeto que nuestro pueblo se merece”. Unas alusiones al Gobierno de España que llegan tras las tensiones por la crisis por el Hantavirus.
Sobre las relaciones con el Estado, el presidente de Canarias reconoció en su discurso que “la situación de crisis política en España no contribuye precisamente a dar estabilidad y certidumbres a nuestra tierra”. “El regate corto, la búsqueda del relato por encima del resultado, la bronca constante y el vacío en la gestión se ha convertido en la norma y así es imposible avanzar”.
Clavijo lanzó un llamamiento a todo el archipiélago a exigir respeto “con orgullo y sin complejos” y defendió en el acto institucional de este 30 de mayo “una Canarias que no se resigna a ser periferia de nadie”, una Canarias que tenderá la mano “siempre que enfrente encuentre respeto”, pero que no admitirá “empujones e imposiciones”.
“Canarias sabe lo que es y no necesita que nadie venga a decírselo. Es una tierra solidaria que no permite lecciones desde fuera, porque hace tiempo que decidió hablar por sí misma. Una tierra que pide respeto, que no admite imposiciones y que sabe que su presente y su futuro deben decidirse aquí”, dijo durante su intervención.
“Canarias ha avanzado cuando ha tenido claro su sitio, cuando ha defendido su acento, cuando ha protegido sus símbolos, cuando ha mirado al mundo sin complejos y cuando ha entendido que nuestra identidad no es una nostalgia, sino una fuerza”, continuó.
Como líder de Coalición Canaria, incidió en la importancia de que Canarias defienda esta voz propia en “un tiempo complejo” que las islas deben afrontar con “más unidad, más responsabilidad y más confianza en sí mismas”. “Navegamos por un océano en donde se nos están enviando claras señales que anuncian tormenta. Y sería irresponsable no prepararnos para superarla”, ie incidió en que “cada crisis internacional, cada guerra, cada tensión en los mercados, cada decisión que se adopta lejos de nuestras islas tiene consecuencias muy concretas en la vida diaria de nuestra gente”.
“Los acontecimientos vividos en este primer cuarto de siglo nos enfrentan a la evidencia de que el mundo está sufriendo gigantescos cambios de paradigma. Las grandes políticas comunitarias de cohesión social y ayudas a sectores productivos están amenazadas por recortes derivados de otras prioridades”, manifestó. Añadió que, ante estos desafíos, “no podemos permitirnos ser ingenuos. Ni en Europa ni en España”.
También advirtió en su discurso del 30 de mayo que Canarias se juega mucho en la negociación del nuevo Marco Financiero Plurianual de la UE. “Nos jugamos que Europa siga entendiendo que Canarias no pide privilegios, sino justicia; que ser región ultraperiférica no es una etiqueta administrativa, sino una realidad diaria que afecta al coste de producir, de transportar, de vivir y de competir desde unas islas situadas en medio del Atlántico”, explicó tras solicitar unidad para afrontar este desafío.
Clavijo hizo referencia, por otro lado, al arraigo de la canariedad en la juventud del archipiélago. Se trata, dijo, de “una identidad que cambia de forma cada generación pero que sigue diciendo lo mismo: aquí hay un pueblo que se reconoce, que se quiere y que quiere seguir siendo dueño de su destino”.
El presidente recordó que “durante mucho tiempo”, la identidad de las islas “se transmitió en las casas, en las plazas, en las romerías, en las canciones y en las historias que se escribieron”. Sin embargo, “hoy nuestros jóvenes cantan, escriben y crean con otros códigos; con otro lenguaje, con otros ritmos y con otra manera de estar en el mundo, pero sienten Canarias con una intensidad que no es tan distinta a la de generaciones anteriores”.
Clavijo subrayó que esta “fuerza” de la identidad canaria se manifiesta en las nuevas generaciones del archipiélago “cuando defienden su acento, cuando hablan y escriben sobre su isla, su barrio, su calle…cuando se reconocen en sus símbolos o cuando se indignan porque sienten que no se respeta esta tierra o no se la está cuidando como debiera”. A su juicio, los y las jóvenes del archipiélago “están diciendo con orgullo que Canarias se quiere, se respeta y se defiende”.
“Esa identidad viva nos demuestra que Canarias sigue hablándose a sí misma. Que nuestros jóvenes no han roto el hilo. Y ese es uno de los mayores retos que tenemos como sociedad: conseguir que lo que heredamos no se convierta en una obligación pesada para quienes vienen detrás, sino en algo que puedan sentir propio”, afirmó.
Sin embargo, el jefe del Gobierno advirtió de que este “orgullo de Canarias” no debe de provocar complacencia. “Una tierra, se quiere de verdad cuando se la mira completa, no solo cuando se celebra lo que sale bien. Canarias tiene motivos para sentirse orgullosa, por supuesto, pero también tiene retos que no podemos ignorar”, dijo ante un Auditorio Alfredo Kraus repleto y durante un acto que fue retransmitido en directo por la televisión y la radio autonómica.