Periodista de los que creen que detrás de cada historia siempre hay algo más que contar. Me gusta hacer preguntas incómodas, seguir pistas hasta el final y meterme en más de un embrollo cuando la noticia lo merece. Cuando no estoy escribiendo o persiguiendo una exclusiva, suelo estar leyendo, viajando o remando en una piragua, tres formas distintas de descubrir mundos nuevos. Curioso por naturaleza e incapaz de quedarme quieto, vivo con una libreta cerca y la mirada puesta en la próxima historia. Porque el periodismo, al final, consiste en eso: explorar, escuchar y contar lo que otros pasan por alto.