El Servicio Canario de la Salud (SCS) considera que la huelga convocada esta semana en la sanidad pública de las islas “carece de sentido” y tendrá un seguimiento “bastante reducido”, porque se plantea, a su juicio, “sin razón” y basándose en un “malentendido”.
En rueda de prensa, el director del SCS, Adasat Goya, ha respondido así a las “informaciones contradictorias” que, según él, han difundido algunos sindicatos del sector sobre el proceso de estabilización del personal sanitario y ha insistido en que “no tiene ningún sentido ir a esta huelga porque la Administración garantiza los derechos del personal”.
Fue el Sindicato Profesional de Médicos de Canarias (CESM) el que registró el pasado 11 de septiembre un preaviso de huelga en protesta por la convocatoria “con solo veinte días de antelación y sin haber concluido la fase de méritos” de los exámenes del concurso-oposición del proceso de estabilización del Servicio Canario de Salud (SCS). La organización sindical, que también convocó una concentración, acusó a la administración autonómica de ignorar las demandas planteadas en la Mesa Sectorial y de adoptar las decisiones de manera unilateral. Una de las protestas se produjo porque la administración presentó el calendario de exámenes para el personal médico y facultativo “sin margen de negociación” y “pese a la negativa de la inmensa mayoría de los sindicatos” de la mesa. Los exámenes comenzarán el 29 de septiembre y concluirán el 5 de octubre. A juicio del Sindicato Médico, un calendario oficial a apenas veinte días de su realización es “un disparate monumental”.
Adasat Goya, sin embargo, defiende que, a fin de atajar la alta temporalidad laboral de las plantillas del SCS, hay en marcha un concurso de méritos para personal que ya trabaja en la sanidad pública isleña y prepara en paralelo un concurso de oposiciones abierto a cualquiera, que algunos sindicatos aseguran pone en riesgo la continuidad en su puesto de empleados veteranos vulnerando la legalidad.
El director de la sanidad canaria ha rechazado esas acusaciones, asegurando que la convocatoria de oposiciones abiertas “en ningún caso implica alteraciones del concurso de méritos”.
Según él, los resultados de ese concurso ya se han publicado, consolidando en los puestos que reclamaban a aquellos empleados que se presentaron a él con éxito, a expensas solo de verificar la documentación que acredita sus méritos como paso final del procedimiento, y despejando así las incertidumbres de quienes dudaban de si les convenía más conformarse con su situación laboral o presentarse a las oposiciones tratando de conseguir una plaza mejor, ha argumentado.
Goya ha insistido en que, en consecuencia, “el que se abra la siguiente fase del procedimiento de estabilización del personal (la convocatoria de una oferta de empleo pública abierta) no limita ningún derecho de los aspirantes”, pese a los reparos que puedan poner al respecto los sindicatos en cuestión.
A su juicio, algunos sindicatos han llevado a confusión al personal, al exigir que antes de convocar las oposiciones se establezca no solo en qué tipo de puesto y con qué categoría estarán empleados los beneficiarios del concurso de méritos, sino también en qué localidad y en qué centro de trabajo en concreto tendrán su destino tras consolidar su plaza, algo que se hará en un paso posterior del proceso y de forma independiente.
Por todo ello, ha recalcado que el que se hagan las oposiciones “en ningún caso implica alteraciones del concurso de méritos” y que quienes hayan concurrido a este con resultado favorable, en caso de pretender mejorar aún más su situación o asegurarse un destino más acorde a sus apetencias, podrán presentarse a aquellas sin perder su plaza y las condiciones laborales correspondientes a ella, salvo que renuncien por obtener algún puesto mejor tras los exámenes.
Lo ha resumido señalando que “las personas que están en el listado definitivo (del concurso de méritos) ya tienen plaza” garantizada, y que “lo que falta es la asignación del destino de esa plaza”.
Y ha reiterado que las dudas de quienes preferirían saber en qué sitio exacto les tocaría trabajar, además de en qué categoría y posición, que es lo que establece el concurso de méritos, antes de decidir si se presentan o no a las oposiciones abiertas buscando algo incluso mejor aún no pueden paralizar el resto del plan de estabilización del personal del SCS, un proyecto que está siendo “tremendamente complicado y tremendamente laborioso”, hasta el punto de constituir “el mayor reto de estabilización de personal nunca antes abordado en la comunidad autónoma”, porque -ha recalcado- afecta a más de 12.300 plazas laborales para las que se han recibido más de 160.000 solicitudes, muchas de profesionales que no son todavía empleados del SCS y aspiran a serlo gracias a las oposiciones.
Las personas que se ha apuntado a esas oposiciones “también merecen que se respeten sus derechos”, ha razonado, entre otras cosas porque “llevan preparándose un año”, el tiempo que hace que se publicaron los temarios de los exámenes a los que se presentarán y que se anunció cuándo tendrían lugar las pruebas.
Como conclusión, Adasat Goya ha afirmado que “el procedimiento no se puede parar, en ningún caso”, y no se detendrá, porque se está desarrollando “con todas las garantías de seguridad jurídica”, tengan o no seguimiento las huelgas que hayan convocado o puedan convocar algunos sindicatos.