El Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos afea que la reforma de la Ley del Suelo no mejora el desarrollo de la actividad agraria
El Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Centro y Canarias considera que el borrador que maneja el Gobierno de Canarias para actualizar la Ley del Suelo “apenas introduce mejoras reales en la regulación del suelo rústico para los usos agrarios, un aspecto fundamental para el desarrollo y la supervivencia del sector primario en las islas”.
“Consideramos vital que esta revisión legislativa aborde de manera decidida las dificultades estructurales que afronta la actividad agraria”, porque “se trata de una oportunidad para reforzar el papel estratégico de la agricultura”, ha indicado en un el Colegio de Agrónomos.
Existe el riesgo de desaprovechar esta oportunidad, advierten los agrónomos, que han presentado propuestas para “facilitar el desarrollo de la actividad agraria con mayor seguridad jurídica y coherencia territorial”.
El Colegio de Ingenieros Agrónomos propone la introducción del concepto de suelo agrario como categoría específica para dar claridad y reconocimiento a las superficies destinadas a la producción agrícola y ganadera.
Otra demanda es que las redes de riego puedan trazarse en cualquier subcategoría de suelo rústico, atendiendo a la orografía y el potencial hidráulico, lo que resulta imprescindible para adaptarse a los retos del cambio climático.
Permitir la implantación de construcciones e instalaciones agrarias necesarias para el funcionamiento de explotaciones en suelo rústico de protección agraria es otra de sus demandas, ya que actualmente “se ve restringido por incoherencias en la normativa”.
Los ingenieros agrónomos plantean además reconocer en la ley la práctica habitual del sector vitivinícola de transformar uva adquirida de otras explotaciones locales, algo esencial para el modelo productivo de muchas bodegas inscritas en denominaciones de origen canarias.
El Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Centro y Canarias confía en que el Gobierno de Canarias escuche sus demandas porque tal y como está planteada la reforma de la Ley del Suelo “no resuelve los principales escollos que frenan la actividad agraria en el archipiélago”.