La consejera de Bienestar Social de Canarias justifica en una “reorganización de servicios” el polémico cierre de dos escuelas infantiles
La consejera de Bienestar Social del Gobierno de Canarias, Candelaria Delgado, ha negado este miércoles que el Gobierno pretenda cerrar escuelas infantiles que dependen de su área y ha defendido que la medida responde a una “reorganización de servicios” ante la caída de la demanda, que cifra en un 50 % en dos centros afectados en los últimos cursos.
Las declaraciones se producen después de que los comités de empresa de la Consejería denunciaran el cierre de las escuelas infantiles de Anaga, en Tenerife, y Las Folías, en Gran Canaria, al considerar que se trata de un desmantelamiento de un servicio público esencial que afecta a más de 70 familias y carece de justificación técnica.
Los Comités de Empresa de la Consejería de Bienestar Social denunciaron anunciaron este martes movilizaciones contra los cierres. “Se trata de un servicio público que no se mide por beneficio económico, sino por su necesidad social. Consideramos que Anaga y La Folía son vitales para nuestra comunidad”.
Delgado, en declaraciones a los medios, ha insistido en que “no se pierde ninguna plaza” y ha explicado que el servicio se trasladará a otras escuelas infantiles de la red pública.
En el caso de Santa Cruz de Tenerife, ha indicado que la Consejería cuenta con cuatro centros y que las plazas del inmueble que se cerrará se redistribuirán en los otros tres, uno de ellos ubicado “a dos calles”.
La consejera ha señalado que parte de las familias ya había solicitado plaza en otros centros y que, en algunos casos, estos eran su primera opción, por lo que la reorganización “acerca a la ciudadanía a donde realmente quería estar”.
Asimismo, ha atribuido el descenso de la matrícula a la ampliación de la oferta de plazas de educación infantil de 0 a 3 años en colegios públicos, con unas 3.000 nuevas plazas, lo que ha llevado a muchas familias a optar por estos centros desde edades tempranas, dependiente de la Consejería de Educación.
Delgado ha subrayado que esta oferta incluye servicios adicionales, como atención temprana en horarios ampliados, que no se prestan en las escuelas infantiles de su departamento.
En respuesta a las críticas sindicales, ha rechazado que exista un “boicot” en las listas de reserva y ha asegurado que todas las bajas se cubren, si bien ha reconocido que los procesos administrativos pueden generar retrasos de entre varios días y dos semanas.
También ha negado que la medida suponga pérdida de empleo y ha afirmado que el personal será reubicado en otros centros, donde incluso se reforzarán los equipos.
La consejera ha insistido en que la reorganización no implica pérdida de servicios, sino una adaptación a la demanda actual y a la evolución del sistema educativo en Canarias.