Indignación en Playa Chica: un participante de la obra de Spencer Tunick se quita la pintura en la orilla de Las Canteras
El amanecer de este domingo dejó sus tonos anaranjados para teñirse de los 11 colores universales. Alrededor de 500 personas desnudas y pintadas en homenaje a la bandera del Orgullo desfilaron frente a la catedral de Santa Ana, en Las Palmas de Gran Canaria, bajo las directrices de los asistentes del artista Spencer Tunick, que observaba la escena con su cámara en mano desde la terraza de las Casas Consistoriales de la ciudad. Todo salió como se esperaba, hasta que terminó la intervención y tocaba quitarse la pintura.
Aunque la mayoría de los participantes optó por retirarse la pintura corporal en las duchas de sus casas, otros decidieron hacerlo directamente en el mar. Durante la mañana se vio a varias personas lavándose en zonas de la playa de Las Canteras, como Playa Chica o La Cícer, tiñendo el agua de un llamativo color azul fosforescente, tal y como publica la cuenta de X Mi laya de Las Canteras. Las imágenes no tardaron en generar indignación entre vecinos y usuarios de la playa, que cuestionaban por qué no se utilizaban duchas o instalaciones adecuadas para eliminar la pintura.
La pintura corporal utilizada en las intervenciones de Spencer Tunick es biodegradable, no tóxica y soluble en agua, características que garantizan que, tratada correctamente, no representa un riesgo para el medio ambiente. Sin embargo, esto no significa que pueda eliminarse en el mar. Que un producto sea biodegradable implica que sus componentes pueden descomponerse de forma segura en determinadas condiciones, como las que ofrecen las plantas de tratamiento de aguas o los sistemas de compostaje, pero no que esté diseñado para ser vertido de manera masiva en un ecosistema natural como el océano.
¿Qué ocurre si te quitas la pintura de Spencer Tunick en el mar?
Aunque el impacto de una sola persona pueda parecer reducido, el problema surge cuando cientos de participantes se lavan al mismo tiempo en la misma zona. Esa concentración repentina de pintura genera un episodio puntual de contaminación que el ecosistema marino no puede absorber de forma inmediata.
Los compuestos orgánicos presentes en la pintura pueden favorecer la proliferación de microorganismos que consumen el oxígeno disuelto en el agua durante su proceso de degradación. Esta disminución del oxígeno puede afectar especialmente a la microfauna marina y a otros organismos sensibles que habitan en la orilla, además de alterar temporalmente el equilibrio del ecosistema costero.
¿Cómo debe retirarse correctamente la pintura corporal?
La organización de este tipo de intervenciones suele establecer protocolos específicos para minimizar cualquier impacto ambiental. La forma adecuada de retirar la pintura es utilizar las duchas habilitadas por la organización o hacerlo en casa con agua, jabón neutro y una esponja.
De este modo, las aguas residuales llegan a la red de saneamiento y son tratadas en las estaciones depuradoras antes de su devolución al medio, evitando que los restos de pintura alcancen directamente el mar y reduciendo al mínimo su impacto sobre la flora y la fauna marinas.