Rivero culpa a Madrid de la ''falta de implicación'' de Bruselas en inmigración
El presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, afirmó este miércoles que es “una auténtica vergüenza” que el operativo de la Agencia para la protección de fronteras externas de la UE (Frontex) no sea “permanente” y la vinculó a la “política errática” del Gobierno español en materia de inmigración. Rivero hizo esta consideración en una rueda de prensa ofrecida en Bruselas, adonde llegó para asistir a la cena que el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ofreció este miércoles a la delegación española del Comité de las Regiones (CdR) y a la que asistirán los máximos responsables de nueve comunidades autónomas.
En su primera visita a la capital comunitaria desde que asumió el cargo, Rivero tildó de “auténtica vergüenza que Frontex no sea un operativo permanente en estos momentos” y que “no haya medios ni solidaridad en la UE para abordar este asunto”. Además, subrayó que “esa falta de implicación de la UE tiene que ver mucho con la política errática del Gobierno español en materia de inmigración irregular”.
Por tal motivo, pedirá a Barroso “pasar ya de las palabras a los hechos” y que la UE “se centre en diseñar una verdadera política de inmigración clandestina”, que cree “imprescindible” dado que han muerto “miles de personas entre el continente africano y las Canarias”, que recordó que “son más de 3.000”. Según Rivero, “es un drama colosal ante el que ”la comunidad internacional, la UE y España no pueden mirar hacia otro lado“.
Ofertas de cupos de trabajadores
En su opinión, la solución al problema pasa por “un único camino, que es el trabajo en (los países de) origen”, que aunque “tardará algunos años” en ofrecer frutos, requiere “reforzar la cooperación para generar desarrollo y evitar que sus habitantes tengan la tentación de arriesgar la vida en el mar”. Además, como soluciones “inmediatas” para afrontar la situación, sugirió “la oferta de cupos de trabajadores a estos países” y ofertar “trabajo temporal” a sus ciudadanos, “para que no hagan cola para coger un cayuco”.
Por otra parte, en relación a la reciente valoración que hizo la Comisión Europea sobre la política de la UE en los últimos tres años en relación a las siete regiones ultraperiféricas (RUP), Rivero se mostró de acuerdo en “valorar positivamente el balance”. Dijo haber encontrado “sensibilidad en la UE” a pesar de que “quedan muchas cosas por hacer” y subrayó que en su valoración la Comisión “abre un debate muy interesante” al recomendar “la participación de las regiones y de los Estados acerca del presente y del futuro de las políticas orientadas a las RUP”.
En ese sentido, anunció que “Canarias estará especialmente activa en este asunto” e “impulsará los foros necesarios sobre las cuestiones más importantes”, que según dijo se traducen en cuatro “retos de envergadura”: el cambio climático y sus efectos en sectores como el turismo, el crecimiento demográfico, la agricultura y el transporte.
“Ni hemos tirado ni vamos a tirar la toalla con el Estatuto”
En relación al futuro del nuevo Estatuto de Autonomía de Canarias, Rivero dijo: “No nos vamos a rendir, ni hemos tirado ni vamos a tirar la toalla”.
Según dijo, el Gobierno “quiso truncar” la posibilidad de que Canarias se incorpore a las regiones de más amplio techo competencial, y añadió: “Lo que pedimos es lo que Europa reconoce: un territorio alejado que precisa medidas legislativas y competenciales diferentes”. Rivero opinó: “El Gobierno lo que quiso el martes fue retirarlo para descafeinarlo (el Estatuto) y que tuviéramos uno como el de Extremadura o La Rioja, descafeinados absolutamente”.
Sin embargo, afirmó que miran “adelante” y en ese sentido van a “presentar de nuevo un texto de reforma de Estatuto en el Parlamento canario”.