Los ‘pinos padre’ canarios

Pedro Luis Pérez de Paz

2 de julio de 2026 12:52 h

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Pino de las Dos Pernadas, Vilaflor (Tenerife). Foto: David Pérez Hernández.

Ninguna planta canaria

despierta la pleitesía

que al pino se rendiría

como especie legendaria.

Fortaleza centenaria

con el corazón de tea,

que la mente nos recrea

al paisaje contemplar

y nos lleva a memorar

hasta los hornos de brea.

Jócamo, 15.VI.2026

Nota: Con el nombre de “pinos padre” se designa a los ejemplares centenarios de pino canario (Pinus canariensis) que crecen dispersos en el ámbito de los pinares insulares en general, aunque tal denominación es más popular en la vertiente sur de Tenerife. Se trata de ejemplares portentosos que destacan en el paisaje por su amplia copa ramificada, en la que ganan protagonismo las ramificaciones laterales respecto al tallo principal que termina “haciendo mesa o tabla”, a la par que pierden el característico aspecto cónico de los ejemplares cuando jóvenes.

Es la lógica respuesta física, mecánica y biológica al envejecimiento de las plantas. A medida que crecen, los ejemplares deben luchar contra la gravedad y la mayor tensión hídrica de los vasos conductores (xilema) para transportar el agua desde las raíces a la copa. Además, a mayor altura, los agentes atmosféricos como el viento y los rayos, aumentan los factores limitantes y riesgos de fractura, priorizando el desarrollo horizontal frente al vertical. Por último, al envejecer los tejidos se atean y pierden vitalidad, la actividad celular disminuye y la energía metabólica se emplea más en el mantenimiento que en el crecimiento vegetativo.

Marcados por la huella de sucesivos incendios seculares, estos ejemplares han sido perseguidos tanto por su preciada madera de tea como para la obtención de pez y brea, sustancias muy utilizadas en la carpintería para calafatear embarcaciones y sellar toneles. En la actualidad muchos de estos pinos están protegidos por ley como monumentos naturales o bienes de interés cultural. Es el caso de los conocidos “Pino Gordo” y “Pino de las Dos Pernadas” en Vilaflor (Tenerife); “Pino del Mulato” (Mogán-Gran Canaria); “Pino Viejo o de La Cruz” (El Pinar de El Hierro); o el popular “Pino de la Virgen” en el municipio de El Paso (La Palma), entre otros.

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