La Generalitat permite 55 plazas de Medicina al CEU en Elche mientras intentó tumbar el grado en la pública de Alicante
En diciembre de 2024, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Comunitat Valenciana avaló la decisión del Consell del Botànic que, en agosto de 2022, autorizó la implantación del grado de Medicina en la Universidad de Alicante (UA). Hasta ese momento, estos estudios solo se podían cursar en la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH). El fallo del alto tribunal valenciano se produjo a raíz de un recurso del centro universitario ilicitano y después de que la Generalitat Valenciana, ya bajo la dirección del PP de Carlos Mazón, decidiera retirar su personación en la causa con una postura alineada al lado de la Miguel Hernández.
Apenas año y medio después, la oferta para estudiar el grado de Medicina en la provincia de Alicante se amplía. El CEU ha anunciado que ofrecerá a partir de septiembre esta titulación en Elche, concretamente en sus sedes de Reyes Católicos y Capitolio, con una capacidad de 55 plazas. No se trata de una nueva titulación, según explican desde la universidad privada, sino de un grupo del Grado de Medicina que el CEU ya imparte en Castellón y Valencia, el cual ya cuenta con la autorización de la Generalitat Valenciana.
El grado mantendrá de forma exacta la duración de seis cursos y 360 créditos, con idéntica estructura y progresión desde las ciencias básicas hasta las materias clínicas y la formación práctica.
La puesta en marcha de Medicina en Elche, según destaca el rector de la Universidad CEU Cardenal Herrera, Higinio Marín, constituye “un hito de madurez académica y científica” para el campus y para un proyecto universitario con una trayectoria de más de tres décadas en la ciudad ilicitana: “No se trata únicamente de incorporar una titulación, sino de ampliar nuestra capacidad para formar profesionales sanitarios y contribuir, desde la docencia y la investigación, a las necesidades de la sociedad”.
Por su parte, el vicerrector del campus de Elche, Álvaro Antón, señala que la asignación de este grupo responde a un crecimiento planificado de la oferta sanitaria, al tiempo que defiende que los estudios permitirán la consolidación del área de Salud de la sede y el desarrollo de nuevas líneas de colaboración interdisciplinar, con especial foco en la atención al paciente y la simulación clínica.
Para dar soporte a esta ampliación, el CEU de Elche creará un Centro Avanzado de Simulación, que permitirá la recreación de entornos clínicos controlados para que el alumnado ejercite procedimientos, habilidades de comunicación y toma de decisiones clínicas antes de incorporarse a la práctica asistencial real. Las instalaciones acogerán también actividades conjuntas con estudiantes de Enfermería, Fisioterapia y Odontología, disciplinas que ya forman parte de la actividad ordinaria de este campus privado.
Preguntados por elDiario.es, Educación sostiene que no corresponde autorización por parte de la conselleria debido a que el título ya lo tenía autorizado el CEU para Valencia y Castellón. “Lo que ha hecho el CEU es modificar su memoria de grado ante la AVAP (Agència Valenciana d'Avaluació i Prospectiva), solicitando la creación de un grupo nuevo, en este caso, para su campus de Elche”, explica el departamento que dirige Carmen Ortí, y añaden que es la AVAP la responsable de supervisar estas peticiones y garantizar que se cumplen sus estándares de calidad para elaborar su informe favorable o no a la petición de modificación de la memoria de grado.
La disputa entre la Miguel Hernández y la Universidad de Alicante
La sentencia del TSJCV avaló la legalidad del decreto de 2022 que autorizaba el Grado en Medicina en la UA y desestimó así el recurso presentado por la UMH. El fallo supuso un severo varapalo judicial a la estrategia del Consell de Carlos Mazón, cuyos servicios jurídicos intentaron allanarse en el proceso con el fin de frenar la segunda titulación pública. Los magistrados desmontaron todas las alegaciones de la Miguel Hernández y de la Abogacía de la Generalitat, al recordar que el proyecto de la Universidad de Alicante disponía de “todos” los informes preceptivos y favorables de agencias como la ANECA y la AVAP, además de contar con los recursos económicos, el profesorado y los convenios sanitarios necesarios para su implantación.
La resolución judicial destacaba la existencia de sobradas razones de oportunidad y necesidad social que justificaban la ampliación de plazas públicas de Medicina en Alicante, una provincia con una lista de espera superior al millar de estudiantes y una de las ratios de médicos especialistas más bajas de España. El tribunal también desmontó el argumento de la duplicidad al señalar que el éxito de la titulación en la UA —la segunda más solicitada de toda la Comunitat Valenciana— no perjudicó en absoluto al centro ilicitano, que ha seguido cubriendo el cien por cien de su oferta con notas de corte altísimas. Asimismo, el texto ponía de manifiesto que limitar el grado a Elche solo servía para favorecer de forma indisimulada a las universidades privadas, una maniobra que rompía el desequilibrio frente a provincias como València, que cuenta con tres facultades privadas y solo una pública.
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