Sanidad detectó en 2025 en Canarias 124 casos de mujeres sometidas a mutilación genital

Los profesionales del Servicio Canario de la Salud (SCS) detectaron en 2025 un total de 124 casos de mujeres que habían sido sometidas a mutilación genital, considerada una grave vulneración de los derechos humanos y una forma de violencia de género.

Con motivo de la conmemoración este viernes 6 de febrero del Día Mundial de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, la Consejería de Sanidad ha informado en una nota de que mayoritariamente los casos detectados corresponden a mujeres migrantes que llegan a Canarias tras haber sido sometidas a esta práctica en sus países de origen.

El SCS dispone de protocolos específicos que recogen de forma expresa la actuación ante la mutilación genital femenina, los cuales se activan en todos los casos detectados, garantizando un abordaje integral, coordinado y respetuoso con las mujeres y menores afectadas.

En Canarias no hay constancia de casos de mutilación genital femenina practicados en el territorio y el SCS también ha identificado a menores de familias procedentes de países donde persiste la mutilación genital femenina que se encuentran en situación de riesgo, especialmente ante desplazamientos a sus lugares de origen.

La detección puede resultar compleja, ya que se trata de un problema infradiagnosticado que muchas mujeres viven en silencio por miedo, vergüenza o desconocimiento de los recursos disponibles, añade la Consejería.

Habitualmente, el diagnóstico se realiza de forma indirecta cuando las pacientes consultan por síntomas derivados de las secuelas de la mutilación.

El embarazo constituye un momento especialmente relevante para la detección, tanto en mujeres migrantes que llegan embarazadas a Canarias, como en aquellas que ya residen en las islas y son atendidas durante el seguimiento del embarazo en los servicios de Atención Primaria y hospitalaria.

El SCS dispone de protocolos específicos que recogen de forma expresa la actuación ante la mutilación genital femenina, los cuales se activan en todos los casos detectados, garantizando un abordaje integral, coordinado y respetuoso con las mujeres y menores afectadas.

Además el protocolo de atención sanitaria a menores migrantes, publicado en abril de 2023, establece pautas de detección precoz, prevención y protección ante el riesgo de mutilación genital femenina en niñas y adolescentes.

Anteriormente, en diciembre de 2021, la Sanidad canaria publicó un protocolo de atención gineco-obstétrica a la mujer gestante y puérpera en procesos migratorios que contempla la identificación de la mutilación genital durante el control del embarazo, el parto y el puerperio, así como la atención a sus posibles complicaciones.

Estos documentos incluyen la definición y tipología de la mutilación genital, su prevalencia por países, las consecuencias sobre la salud, los circuitos asistenciales, la derivación a otros profesionales sanitarios y sociales y, en el caso de menores, un modelo de compromiso preventivo mediante el cual padres o tutores se comprometen a no someter a sus hijas a esta práctica durante viajes a sus países de origen.

Este compromiso se incorpora a la historia clínica electrónica y está disponible en varios idiomas.

El abordaje de la mutilación genital femenina en Canarias se apoya además en la formación continuada de los profesionales sanitarios.

Desde hace años, el SCS realiza talleres acreditados de atención sanitaria a la población migrante, dirigidos principalmente a profesionales de Atención Primaria, en los que se aborda de forma específica la detección, prevención y atención a esta práctica.

La Consejería de Sanidad recuerda que la mutilación genital femenina es una forma extrema de violencia de género que requiere una respuesta firme desde el sistema sanitario, basada en la prevención, la detección precoz, la atención integral y la protección de niñas y mujeres, desde un enfoque de derechos humanos y tolerancia cero.

La mutilación genital femenina consiste en la ablación total o parcial de los genitales externos femeninos por motivos no terapéuticos y afecta a más de 200 millones de mujeres y niñas en el mundo, principalmente en países del África subsahariana, aunque también en algunas regiones de Asia y América Latina.

Esta práctica genera importantes consecuencias físicas, psicológicas, sexuales y obstétricas a corto, medio y largo plazo.