Técnicos sanitarios denuncian que el HUC no ha cumplido los requerimientos de la Inspección de Trabajo

La Unión Sindical y Técnicos Sanitarios (USAE) ha alertado este viernes de que ha expirado el plazo de seis meses que la Inspección de Trabajo dio al Hospital Universitario de Canarias (HUC), en Tenerife, para acreditar documentalmente la realización de las actuaciones que le fueron indicadas en el requerimiento formulado tras la denuncia interpuesta por dicha organización, y que dicho plazo ha concluido sin que haya constancia de que se haya llevado a cabo “ninguna de ellas”.

La denuncia interpuesta por USAE ante la Inspección recogía los riesgos ergonómicos de los puestos de Técnicos en Cuidados de Enfermería derivados de la alta carga de trabajo de estos profesionales por, entre otras cuestiones, las movilizaciones que deben realizar en pacientes no autónomos.

Los profesionales, señala el sindicato, están en riesgo de tener trastornos musculoesqueléticos porque a la sobracarga hay que añadir otros condicionantes como los la falta de formación del personal sobre cómo movilizar a estos pacientes, los escasos medios materiales que facilitan estas actuaciones y la falta de personal que ayude en las movilizaciones y manipulaciones de cargas.

A este contexto, incide, se suma la falta de celadores en plantilla ya que desde el año 2020 no hay celadores en hospitalización en los turnos de tarde, noche ni los fines de semana, y en la UVI con pacientes que requieren traslados, unidades de alta carga, etc. no hay celadores en ningún horario. Esto implica que las funciones correspondientes a los celadores tiene que ser realizadas por los TCE, que se suman a las propias de su puesto, expone el sindicato.

En 2022, el HUC, a instancias de USAE, realizó una evaluación de riesgos ergonómica analizando el riesgo de movilizaciones, pero “ni se ha puesto ninguna medida preventiva generalizada al respecto ni se ha analizado la totalidad de los trabajadores sino únicamente la planta 3 de hospitalización”.

La mencionada evaluación, según el sindicato, indicaba “un nivel de inadecución alto, lo que se traduce en un riego inaceptable y, por lo tanto, es prioritario intervenir de forna adecuada”.

El requerimiento de la Inspección de Trabajo tras la última denuncia presentada por USAE instaba al hospital a llevar a cabo actuaciones concretas como “hacer evaluaciones de riesgos ergonómicos de todos los TCE y no únicamente a quienes trabajan en hospitalización de la planta 3; poner las adecuadas medidas preventivas resultado de la evaluación ergonómica de los TCE para la eliminación y control de los riesgos; ejecutar y/o planificar estas medidas en el documento de planificación preventiva y mantenerlo actualizado, haciendo constar la fecha de realización, presupuesto, responsable, etc. y hacer lo mismo con las medidas que han resultado de la evaluación de riesgos psicosociales. Ejecutar y/o planificar estas medidas en el documento de planificación preventiva y mantenerlo actualizado, haciendo constar la fecha de realización, presupuesto, responsable, etc.”.

La solicitud de USAE, avalada por el requerimiento de la Inspección, es clara y pasa por la contratación de celadores, adecuación de las ayudas mecánicas, formación del personal y adecuada definición de funciones según corresponde a cada puesto de trabajo.

Cumplir con estas medidas, además, eliminaría el agravio comparatio en este hospital con respecto al resto de hospitales del Servicio Canariode Salud. “No se puede permitir en ningún caso la alarmante escasez de celadores permitiendo un nivel tan inaceptable de manipulación y cargas que se pone en riesgo la salud de los Técnicos en Cuidados de Enfemería”, concluye la organización.