La pasarela del Padre Anchieta abre al público tras cinco años de obras, retrasos, sobrecostes y una inversión de más de 13 millones

El Cabildo de Tenerife abre este lunes al uso público la pasarela del Padre Anchieta, la obra de arquitectura e ingeniería con la que pretende aliviar la congestión del tráfico que pasa por la TF-5 procedente del norte de la isla de Tenerife en su entrada hacia La Laguna.

Las obras comenzaron en 2021 con un plazo de ejecución de 18 meses. Desde entonces ha ido acumulando retrasos hasta que, finalmente, se abrirá este lunes.

En cuanto al coste, también se ha ido incrementando desde su presupuesto inicial (de algo más de 8 millones) hasta superar los 13 millones de euros finales.

El acto de inauguración se celebrará a las 09.00 horas y estará presidido por la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, acompañada por el viceconsejero de Infraestructuras del Gobierno de Canarias, Francisco González; el rector de la Universidad de La Laguna (ULL), Francisco García; el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de La Laguna, Badel Albelo; el consejero insular de Carreteras, Dámaso Arteaga así como José Romo, ingeniero y CEO de Fhecor Ingenieros Consultores y Faustino Ormazábal de la Merced, director territorial de OHLA en Canarias.

Igualmente se contará con la presencia de autoridades municipales e insulares, vecinos y alumnado de la ULL.

El público podrá acceder a la pasarela a partir de las 10.30 horas, una vez finalizado el acto inaugural y durante el lunes y el martes se podrá acceder tanto por la pasarela como por la glorieta inferior.

Más obras

Pese a que la pasarela se inugura esta semana, el Cabildo ha precisado que aún faltan trabajos por realizar. Será a partir del miércoles cuando se inicien los trabajos en la glorieta inferior y se cerrarán los accesos en los 11 pasos de peatones que la rodean.

Además, la zona continuará durante muchos meses sumida en importantes obras ya que recientemente el Cabildo ha anunciado la renovación del intercambiador de guaguas situado junto a la glorieta, un intercambiador que apenas tiene 15 años antigüedad y que costó en su día 7 millones de euros. Las obras previstas ahora tienen un plazo de ejecución de 20 meses y un coste de 10 millones.