PP contra PP por una planta de gas en Los Realejos
El alcalde de Los Realejos, Adolfo González (PP), lo sigue teniendo claro: la planta eléctrica de gas pretendida por la compañía Disa en el polígono industrial del municipio, el de La Gañanía, no tiene cabida por su cercanía a los núcleos residenciales de la zona y, por tanto, se topa con el total rechazo del gobierno municipal, que goza de una amplísima mayoría de 15 de los 21 ediles con que cuenta el consistorio. Eso sí, y como el propio mandatario reconoce en declaraciones a Canarias Ahora, poco más que protestar y ejercer el derecho al pataleo le queda a su equipo, “ya que se trata de unas plantas que permite y costea el Ministerio de Transición Ecológica, que es el que le paga a la empresa, el Gobierno regional se ve en la obligación de aceptar lo que viene del Ministerio y la compañía negocia con propietarios privados con terrenos en el polígono, con lo que el ayuntamiento tiene poco que hacer o decir”.
No obstante, el alcalde anuncia que, en el próximo consejo de gobierno, que ya será en septiembre, aprobarán dirigirse al Gobierno central, al regional y a Disa para reiterar que siguen oponiéndose “totalmente” a la creación de esta planta en el polígono industrial realejero, tal y como ya hicieron cuando se pretendió ubicar junto a la carretera general de La Zamora. “Es verdad que, en ese caso, la vivienda más cercana quedaba a apenas unos cinco metros y que ahora se alejan más, pero sigue habiendo rechazo y temor vecinal y este ayuntamiento se opone. Ahora, que se ha creado una plataforma vecinal en contra en La Cruz Santa, ya tenemos el interlocutor que necesitábamos para comunicarnos con los afectados y también les plantearemos en las próximas horas nuestra posición y los pasos que daremos”, explica a este periódico. El pasado domingo, unos 65 vecinos de La Cruz Santa y otros núcleos poblados afectados se reunieron y decidieron constituir una entidad para luchar contra este proyecto.
González admite que el ayuntamiento no cuenta con ninguna parcela o es conocedor de un lugar ideal para ubicar una planta de este tipo, pero insiste en que es el Ministerio el que las ha permitido “con esas características y debe ser el Gobierno central el que se pronuncie sobre esta afección a los vecinos y sobre las posibles soluciones”.
Mientras, desde la consejería regional de Transición Ecológica, que dirige el también conservador Mariano Hernández Zapata, se traslada a Canarias Ahora que la instalación resulta imprescindible por la situación eléctrica actual de la Isla. “Tenerife se encuentra en una situación de emergencia energética. Por este motivo, se están desarrollando diferentes plantas de emergencia, con el objetivo de evitar que se produzcan ceros. Estas instalaciones son de carácter temporal y flexible, usando combustibles menos contaminantes y contando con todas las garantías medioambientales, territoriales y de salud pública”. Según remarcan, “las plantas sólo actuarán en momentos de riesgo de apagón y estarán instaladas hasta que Canarias no se encuentre en situación de emergencia”.
Alegaciones respondidas por la empresa, “procedimiento ordinario”
En cuanto al proceso de alegaciones, y tras las críticas vecinales por el hecho de que les respondiese Disa y no la consejería, señalan que “se trata del procedimiento ordinario. Durante el proceso de autorización administrativa, se ha de exponer a información pública el proyecto para que los ciudadanos puedan alegar. Estas alegaciones siempre se trasladan al promotor del proyecto, siendo el propio promotor el que responde a todas y cada una de ellas, Aparte de esto, desde la consejería se trabaja de manera coordinada junto al Ayuntamiento de Los Realejos”, sostienen.
El proyecto consiste en la creación de una planta de gas para la generación eléctrica con grupos de emergencia de 14,8 megawatios, la llamada planta Tigaiga de Los Realejos (aunque no en el barrio realejero del mismo nombre). El rechazo vecinal surgido por buena parte de los afectados en La Zamora se ha trasladado ahora a residentes que viven a escasos 50 metros, en las casas del Granadillar, a los que se ubican a entre 90 y 190 metros, en las viviendas de El Lagar-El Mocán, y a los que se sitúan a 160 del primer núcleo residencial de La Cruz Santa, uno de los barrios más populosos de Los Realejos.
Según critican los residentes, se trata de una planta con ocho motores generadores y dos depósitos de propano de 300 metros cúbicos cada uno, por lo que alertan de sus posibles impactos ambientales, como la “emisión de gases invernaderos y contaminantes que deterioren la calidad del agua, así como los riesgos de fugas de gas”. También temen “riesgos de incendios y explosiones por el propano, contaminación acústica por los motores y efectos para la calidad de vida de la zona”.
En la respuesta a las alegaciones presentadas por una vecina, la compañía argumenta que la elección del suelo y su ubicación responden “al criterio de mínima afección posible, así como a criterios técnicos tales como la proximidad a infraestructuras eléctricas, la accesibilidad y la seguridad”. Asimismo, subraya que ni el planeamiento insular ni el local impiden su implantación, después de que el PGO local recalificase esa zona de rústica a industrial.