Vertido de aguas fecales en la costa de Santa Cruz de Tenerife por acumulación de toallitas en la red de saneamiento
Un atasco de la red de saneamiento provocada por la acumulación de toallitas húmedas y grasas causó este pasado lunes un vertido de aguas fecales en la costa de Santa Cruz de Tenerife, según ha informado el Ayuntamiento capitalino.
En concreto, el atasco se ha producido en la zona de San Andrés, lugar al que los equipos técnicos se desplazaron de inmediato para contener la salida de agua, retirar los residuos acumulados y restablecer el funcionamiento normal de la red.
Las primeras comprobaciones apuntan a que el origen del incidente fue un atasco en la red de saneamiento provocado por la acumulación de residuos “que no deben arrojarse al alcantarillado, especialmente toallitas húmedas y grasas, que con el tiempo generan obstrucciones en la red”.
El Ayuntamiento señala que, actualmente, la situación está controlada y se mantiene la supervisión en la zona.
La Corporación local recuerda que según la Ordenanza reguladora del uso y vertido a la red de alcantarillado, quedan prohibidos los vertidos al sistema de alcantarillado de todos los compuestos, materiales y residuos que provoquen o puedan provocar obstrucciones con el flujo de la red de alcantarillado o que puedan interferir en el transporte de las aguas residuales.
De esta manera, se incluyen grasas, tripas, tejidos animales, estiércol, huesos, pelos, pieles, carnazas, entrañas, sangre, plumas, cenizas, escorias, arenas, diatomeas filtrantes, cal apagada, residuos de hormigones y lechadas de cemento o aglomerantes hidráulicos, fragmentos de piedras, mármol, metales, vidrio, paja, virutas, recortes de césped, trapos, lúpulo, desechos de papel, maderas, plástico, alquitrán, así como residuos y productos alquitranados procedentes de operaciones de refino y destilación, residuos asfálticos y de procesos de combustiones, aceites lubricantes usados, minerales o sintéticos, incluyendo agua-aceite, emulsiones, agentes espumantes y en general todos aquellos sólidos de cualquier procedencia con tamaño superior a 1,5 centímetros en cualquiera de sus tres dimensiones.
Por su parte, el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, indica que “desde el primer momento en que se tuvo constancia del vertido activamos el protocolo correspondiente para actuar con la máxima rapidez y minimizar cualquier afección al entorno natural y al litoral de San Andrés. La prioridad ha sido contener la incidencia y garantizar la seguridad y la salubridad en la zona”.
El primer teniente de alcalde y concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, asegura que en cuanto se detectó la incidencia, los equipos actuaron con rapidez para controlar la situación lo antes posible. “El sistema funciona correctamente, pero cuando se acumulan materiales que no están pensados para la red, como toallitas húmedas o restos de grasa, se pueden producir colapsos que terminan generando este tipo de situaciones”, añadió.
Desde el Consistorio se insiste en que se trata de un episodio puntual y el edil recuerda que la colaboración ciudadana es fundamental para evitar estos problemas. “Continuaremos realizando seguimiento técnico de la zona y labores de mantenimiento preventivo en la red, en coordinación con Emmasa”, señala