Las nuevas normas para los ciclistas tras la actualización del Reglamento General de Circulación

Obligatoriedad de casco en vías interurbanas, puesta del chaleco reflectante en el caso de los profesionales y distancias más seguras en el caso de adelantamiento de un vehículo. Esas son algunas de las novedades impulsadas por la Dirección General de Tráfico (DGT) y aprobadas por el Consejo de Ministros, que ha dado luz verde a la actualización del Reglamento General de Circulación. 

Pero, ¿por qué cambian las normas para ciclistas? Tráfico lo justifica por el cambio de visión de la movilidad que se ha producido en los últimos veinte años, “en los que se ha pasado de un enfoque centrado en la carretera y en el vehículo a otro que lo hace en las personas y los entornos urbanos”.

En ese sentido, cada vez más usuarios apuestan por moverse en bicicleta. También han irrumpido con fuerza los Vehículos de Movilidad Personal (VMP), siendo los patinetes eléctricos el grupo más numeroso. 

Por eso, por primera vez, el Reglamento General de Circulación recoge una definición de “usuario vulnerable de la vía”, aquel que, por razón del medio de desplazamiento que utiliza o por las características físicas del grupo de edad al que pertenece, tiene un mayor riesgo de sufrir lesiones en caso de accidente de tráfico o que estas sean de mayor gravedad. Y las normas para los mismos se recogen en el Título VI

Casco, chaleco y separación

En la nueva actualización del Reglamento General de Circulación, se establecen nuevas normas en el caso de ciclistas: 

Respecto a material de protección, se suprimen las exenciones de uso del casco y todos los ciclistas deberán llevarlo en vías interurbanas. Sin excepción. Además, aquellos ciclistas que desarrollen su actividad profesional en este vehículo, como el caso de riders, deberán hacer uso en todo momento de chaleco reflectante. Si se incumple, ambas situaciones se considerarán como una infracción grave y acarreará una sanción económica de 200 euros.

También se establecen límites para los adelantamientos de ciclistas. En el caso de vía interurbana, el conductor deberá reducir la velocidad en, al menos, 20 kilómetros por hora respecto al límite existente en la vía. Además, en calzadas con más de un carril por sentido, el conductor que adelanta debe cambiar completamente de carril, además de dejar la separación lateral de 1,5 metros.

En el caso de vías urbanas, los ciclistas circularán preferentemente por el centro del carril para mejorar su seguridad. Aquí, la norma se endurece para los conductores de vehículos a motor, que deberán dejar una separación mínima de cinco metros con los ciclistas que les precedan en el mismo carril.

En aquellas de un solo carril donde esté limitada la velocidad a 30 kilómetros por hora o inferior, y previa señalización, la autoridad municipal podrá permitir la circulación de las bicicletas en los dos sentidos de circulación.

De acuerdo con la DGT, estos cambios en el Reglamento General de Circulación entrarán en vigor el próximo 1 de octubre