Los guardias de seguridad de toda la vida empiezan a ser sustituidos por perros guardianes robotizados
Cubrir un puesto de vigilancia las 24 horas durante todo el año puede costar entre 80.000 y 130.000 dólares más con personal humano que mediante perros robot contratados para ese trabajo, una diferencia económica que está dando a estas máquinas un argumento difícil de ignorar dentro del sector de la seguridad estadounidense. El cálculo recogido por Business Insider coloca el coste laboral en el centro de una transformación que afecta a un empleo ocupado actualmente por alrededor de 1,3 millones de personas.
Los operadores revisan los avisos antes de actuar
Futurism ha situado esa presión económica dentro de una expansión que ya lleva perros robot equipados con cámaras integradas con inteligencia artificial a centros de datos, explotaciones agrícolas y recintos deportivos de Estados Unidos. Estas máquinas también patrullan perímetros de grandes propiedades, entre ellas plantas industriales y almacenes, mientras las empresas de robótica presentan el servicio como una alternativa capaz de mantener vigilancia prolongada con menos gasto anual.
Asylon Robotics cobra entre 120.000 y 170.000 dólares al año según la frecuencia de las patrullas, una tarifa que incluye los robots junto con el mantenimiento, el software y el personal que supervisa las operaciones a distancia. Damon Henry, consejero delegado y cofundador de Asylon Robotics, compara ese desembolso con los cerca de 250.000 dólares anuales que, según indicó a Business Insider, cuesta de media mantener cubierto un turno de seguridad durante todo el día. Esa diferencia lleva a Henry a defender que el servicio ofrece un retorno económico favorable para las empresas que lo contratan.
Las rondas programadas permiten a los robots recorrer las instalaciones mientras transmiten vídeo hacia un centro remoto, desde el que pueden revisarse las incidencias detectadas sin mantener necesariamente a una persona recorriendo cada zona. Cuando una máquina identifica una actividad fuera de lo previsto o acude a comprobar una alarma, un operador humano revisa el aviso y decide si debe comunicárselo al personal de seguridad presente en las instalaciones.
La implantación de Asylon continúa siendo pequeña frente al tamaño total del sector, ya que Henry cifra su despliegue actual en unos 50 robots repartidos entre 25 clientes de Estados Unidos. El empresario vincula parte del interés comercial a las dificultades para mantener cubiertos los puestos tradicionales, porque la contratación y la formación generan problemas recurrentes para las compañías. Henry señaló a Business Insider que “formarlos y mantener los puestos cubiertos resulta muy irregular, y supone una carga importante para la empresa”.
Los guardias seguirán cubriendo tareas con más riesgo
Esa presencia todavía limitada puede crecer si fabricar estas máquinas requiere menos recursos y desplegarlas reduce progresivamente su coste, una evolución que aumentaría la presión sobre puestos humanos con salarios bajos. Enrique Lopezlira, director del programa Low-Wage Work del UC Berkeley Labor Center y coautor de un informe sobre estos trabajadores, considera que la automatización trasladará parte del empleo hacia funciones que las máquinas tienen más dificultades para asumir.
Según explicó a Business Insider, “el efecto realista a corto plazo no es que los guardias sean reemplazados”. La consecuencia prevista afecta sobre todo al contenido del puesto, ya que “el papel humano se desplazará hacia las partes del trabajo más difíciles y de mayor riesgo”.
Ese cambio afectaría a una plantilla que ofrece una vía de empleo con pocas barreras de acceso y cuyo salario anual mediano fue de 38.390 dólares en 2024, pese a las exigencias asociadas al trabajo. El informe del UC Berkeley Labor Center indica que el 60,8% de los puestos está ocupado por personas racializadas y que el 27,8% de los guardias tiene 55 años o más.
Si los robots asumen una parte creciente de las patrullas y de la vigilancia ordinaria, el empleo humano que permanezca puede concentrarse progresivamente en intervenciones que exijan mayor responsabilidad y que impliquen situaciones con consecuencias más graves.
0