Fiat Grande Panda: tres motores y el mismo estilo singular

El Grande Panda, en color verde Acqua.

Pedro Urteaga

Con la reciente incorporación de una versión de gasolina de 100 caballos con cambio manual, el Fiat Grande Panda refuerza su interés para un público más amplio dentro de quienes buscan un SUV compacto, en este caso del entorno de los cuatro metros de largo. Añadiendo este propulsor, el modelo dispone de tres respuestas diferentes a las necesidades de esa potencial clientela, pues ya estaba disponible en variantes 100% eléctrica de 113 CV y mild hybrid de 110.

  • Valoración Fiat Grande Panda: diseño, 8,8; interior, 8,4; motor, 8,2; conducción, 8; global, 8,35

La apuesta de Fiat con el Grande Panda apuntaba desde el comienzo a un doble propósito. Por un lado, recuperar el legado del Panda de los años 80, tanto en concepto como en espíritu desenfadado; por otro -y más relevante en términos económicos-, regresar a un apetitoso segmento B que la firma italiana había abandonado desde la desaparición del Punto.

De diseño que hoy se conoce como neo retro, el coche está plagado de guiños al modelo original, en exceso incluso según a quién se le pregunte. El frontal, asimétrico, presenta un patrón de píxeles que remite a videojuegos ochenteros, como el Tetris, y las ópticas traseras se inspiran claramente en las del primer Panda.

Puesto de conducción del modelo de gasolina con cambio manual.

En el interior, Fiat hasta se homenajea a sí misma al enmarcar el cuadro de instrumentos y la pantalla central en un cerco amarillo traslúcido que rinde tributo a su histórico circuito de Lingotto, la pista de pruebas situada en la azotea de la antigua fábrica de la marca en Turín. El vehículo, que hace alarde de utilizar una elevada proporción de materiales sostenibles, puede llevar como colofón una guantera suplementaria fabricada a partir de fibra de bambú.

Fiat asegura que el diseño de líneas rectas heredado del primer Panda original no es solo una elección estética, sino una solución de ingeniería destinada a optimizar el espacio para los hombros y la cabeza en las cinco plazas. Decir que el coche es cómodo para cinco pasajeros nos parece demasiado optimista, pero sí creemos que puede servir adecuadamente, por ejemplo, a parejas jóvenes con un par de niños, o bien por el contrario a personas con hijos ya crecidos que dejan de necesitar una berlina larga, todo ello a un precio no disparatado.

En cuestión de espacio es más destacable la capacidad del maletero, notable para un modelo de 3,99 metros de largo. La versión eléctrica es la menos brillante al respecto, a pesar de contar con 361 litros, y tanto la híbrida ligera como la de gasolina disponen de 412.

Parte trasera del SUV compacto de Fiat.

Como te contamos aquí cuando probamos el Grande Panda eléctrico (puedes leer el artículo aquí), lleva en este caso un sistema de impulsión que consta de un motor de 113 caballos y una batería de 44 kWh que le permite recorrer teóricamente 320 kilómetros entre recargas. Para tratarse de un eléctrico puro, no estamos ante un coche especialmente pesado (algo más de 1.600 kilos en el acabado más completo, La Prima), y no obstante su consumo resulta bastante elevado, de unos 17 kWh/100 km.

De ahí que la autonomía media llegue con dificultades a los 300 kilómetros, que pueden bastar para el uso cotidiano durante varios días si el usuario tiene un punto de carga a su plena disposición; al contrario, en carretera es difícil superar los 200 km de alcance, lo que complica notablemente afrontar viajes de cierta distancia.  

Uno de los aspectos más originales de la versión eléctrica es el cable de carga enrollable, de 4,5 metros de largo, emplazado tras una tapa en el frontal del vehículo. De esta forma podemos recargar la batería a un máximo de 7 kW, y se necesita mayor potencia cabe solicitar, por 368 euros, una toma convencional, esta ya colocada como es habitual en el lateral izquierdo, que admite hasta 11 kW en corriente alterna y 100 kW en continua.

El cable enrollable de la versión eléctrica.

En cuanto a la versión mild hybrid de 110 caballos, que seguramente es la más aconsejable para quien no quiera un eléctrico pero vea con buenos ojos disponer del distintivo Eco en la luna delantera, cuenta con un motor de gasolina de tres cilindros, 1,2 litros y 101 CV, al que asiste otro propulsor eléctrico del equivalente a 29 CV que tiene capacidad para mover el coche por sí mismo a baja velocidad.

El Grande Panda Hybrid es solo tres caballos menos potente que el Grande Panda eléctrico y casi 220 kilos más ligero. Por esa razón sus prestaciones son mejores: acelera de 0 a 100 km/h en 10 segundos y alcanza los 160 km/h, por los 11,5 segundos que tarda aquel en llegar a 100 km/h y los 132 km/h que tiene de punta.

Su consumo oficial es de 5 litros/100 km, valor muy contenido que en conducción real resulta complicado de lograr, al menos si se circula por carreteras sinuosas como las que hemos transitado durante la presentación de la gama completa del modelo italiano. Es muy probable que, combinando ese uso con trayectos por ciudad, la cifra se acerque más a la obtenida en la prueba de homologación.

Mención en la zaga de la variante 'mild hybrid'.

El recién llegado

La última versión en sumarse al catálogo del Grande Panda es, como ya hemos apuntado al comienzo, la movida por el nuevo motor de gasolina -sin hibridación y con distribución por cadena - del grupo Stellantis. Se trata de un bloque de tres cilindros y 1,2 litros que desarrolla 100 CV y se combina con una transmisión manual de seis velocidades cuya palanca presenta unos recorridos lo bastante cortos y precisos. Sus desarrollos están bien escogidos, dado que permiten extraer toda la potencia disponible sin pecar de largos en las marchas altas, solución muy frecuente -en los pocos coches que quedan con cambio manual- y a menudo contraproducente.

El Grande Panda conjuga todo ello con un peso de poco más de 1.200 kilos para conseguir un rendimiento que nos parece apropiado para un vehículo que se conducirá sobre todo en ciudad, aunque los desplazamientos largos no sean en absoluto impensables. Esas buenas prestaciones son compatibles con un consumo moderado, que no llega a los 6 litros/100 km como promedio, a todo lo cual se opone el inconveniente de que el coche solo tiene derecho a la etiqueta C de la DGT.

Detalle de los asientos delanteros del Fiat Grande Panda.

Fiat comunica precios con promociones de 14.950, 16.450 y 19.450 euros que corresponden a los acabados Pop, Icon y La Prima del Grande Panda equipado con este último motor de gasolina. Las variantes microhíbridas parten de 19.040 euros, según tarifa oficial, y las eléctricas, de 22.550.

Las terminaciones Pop y Icon pueden enriquecer su equipamiento recurriendo a uno de los dos packs disponibles, ambos por 1.138 euros. El llamado Style, centrado en el diseño, incluye por ejemplo barras de techo o detalles en negro brillante, en tanto que el Tech añade elementos tecnológicos como el acceso y arranque sin llave, el sistema de navegación o la cámara trasera.

Etiquetas
stats