Vía libre a la china SAIC en Ferrol: Defensa dice ahora que no cuestiona la “seguridad nacional”

El supuesto caso de espionaje de China a través de la nueva fábrica de SAIC en Ferrol se ha desvanecido. El Ministerio de Defensa ha comunicado a la Xunta de Galicia que dará el visto bueno a la instalación de la planta del fabricante chino a solo cinco kilómetros de la base naval ubicada en el mismo puerto. Unas horas después de la polémica generada, que cuestionaba la ubicación de la factoría, el departamento que dirige Margarita Robles prepara un nuevo informe que olvida las objeciones anteriores.

La decisión supone un giro respecto a las advertencias conocidas en los últimos días sobre los posibles riesgos para la seguridad nacional asociados a la ubicación de la futura fábrica, situada en el puerto exterior de Ferrol y a unos cinco kilómetros de las instalaciones militares y del astillero Navantia. La Xunta de Galicia ha confirmado que Robles telefoneó al presidente gallego, Alfonso Rueda, para trasladarle que Defensa se pronunciará favorablemente sobre la iniciativa, aunque “sin perjuicio de las condiciones operativas que sean necesarias desde el punto de vista de sus competencias”, según informa Efe.

Las reservas de Defensa habían trascendido después de que varios informes de organismos vinculados al Ministerio alertasen de las implicaciones de instalar una empresa china en las proximidades de un enclave considerado estratégico. El arsenal de Ferrol alberga, entre otros buques, las cinco fragatas F-100 de la Armada y los buques de aprovisionamiento Cantabria y Patiño, mientras que Navantia construye allí las nuevas fragatas F-110 y desarrolla trabajos de mantenimiento y modernización de otros buques militares.

La preocupación estaba relacionada, entre otras cuestiones, con la posibilidad de que la presencia permanente de una compañía china facilitase el acceso a información sobre los movimientos de los buques militares o sobre la actividad desarrollada alrededor de las instalaciones navales. SAIC, además, es un grupo de capital público chino: más del 60% está en manos del Gobierno de Shanghái, mientras que su cúpula directiva mantiene vínculos con las estructuras políticas y empresariales de la ciudad.

Ahora, sin embargo, el Gobierno central ha optado por rebajar la tensión y despejar el camino a una inversión considerada estratégica para la industria gallega. La propia Xunta ha señalado que el pronunciamiento favorable de Defensa no excluye que puedan establecerse condiciones operativas para garantizar la protección de las instalaciones militares.

Rueda reclamó compatibilizar seguridad e inversión

El presidente de la Xunta había reclamado al Ejecutivo central que compatibilizase las exigencias de seguridad nacional con lo que calificó de “oportunidad histórica” para Galicia. Rueda había mostrado su sorpresa por que las dudas de Defensa aflorasen después de meses de trabajo conjunto entre las distintas administraciones y había considerado “difícil de entender” que estas reservas apareciesen en una fase avanzada del proyecto, en el que también participó el Gobierno español.

El dirigente gallego había defendido que, si existían riesgos para la seguridad, correspondía al Gobierno central evaluarlos y establecer las condiciones necesarias para garantizar que la inversión pudiera llevarse a cabo.

La posición del Gobierno supone ahora un espaldarazo al proyecto de SAIC, que pretende convertir Ferrol en la puerta de entrada de su producción europea. La compañía prepara una inversión de unos 200 millones de euros en los antiguos terrenos de Amper, una superficie de aproximadamente 70.000 metros cuadrados situada en el puerto exterior.

Una fábrica de hasta 120.000 coches al año

SAIC prevé que la planta pueda alcanzar una capacidad de producción de hasta 120.000 vehículos anuales y que entre en funcionamiento en 2028. La estrategia inicial contempla el ensamblaje en Galicia de vehículos fabricados en China, aunque el objetivo es aumentar progresivamente la integración industrial de la factoría y desarrollar actividades de fabricación avanzada, suministro de componentes, logística e investigación y desarrollo.

El proyecto contempla inicialmente alrededor de 1.000 empleos directos y una cifra similar de puestos de trabajo indirectos, con potencial para alcanzar unos 2.000 empleos a medida que se desarrolle el ecosistema industrial alrededor de la fábrica. La iniciativa también está vinculada a actuaciones logísticas e industriales en As Pontes.

La previsión de la compañía es disponer a finales de 2026 de los permisos necesarios, comenzar las obras durante 2027 y poner en marcha la fábrica al año siguiente. La Xunta ha declarado el proyecto industrial estratégico, en un intento de acelerar su tramitación y aprovechar el impacto que puede tener sobre una comarca que lleva años buscando nuevas actividades industriales.

El desembarco europeo del gigante chino

La fábrica de Ferrol forma parte de la estrategia de internacionalización de SAIC y de su apuesta por producir vehículos directamente en los mercados donde los comercializa. El grupo pretende evolucionar desde un modelo basado en la exportación de vehículos fabricados en China hacia una producción europea bajo el principio “In Europe, for Europe”.

SAIC se ha convertido este año en el mayor grupo automovilístico de China y mantiene además las alianzas que durante décadas permitieron a Volkswagen y General Motors producir vehículos en el mercado chino. El grupo vendió 2,384 millones de vehículos en los siete primeros meses del año y en mayo superó además los 100 millones de vehículos producidos y vendidos a lo largo de su historia.

Su expansión internacional está encabezada en Europa por MG, la marca de origen británico adquirida por el grupo chino. Entre enero y julio de 2026, SAIC comercializó 876.000 vehículos fuera de China, un 52,1% más que un año antes, mientras que MG vendió alrededor de 218.000 unidades en Europa, un 22,8% más.