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    <title><![CDATA[elDiario.es - Meritxell Rigol]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/meritxell_rigol/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Meritxell Rigol]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Apoyo entre vecinas para recuperarse tras la violencia machista: “Estas mujeres se han convertido en parte de mi sanación”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/apoyo-vecinas-recuperarse-violencia-machista-mujeres-han-convertido-parte-sanacion_1_10602335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61492a21-ae41-409d-baea-2ea6384f95c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Apoyo entre vecinas para recuperarse tras la violencia machista: “Estas mujeres se han convertido en parte de mi sanación”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La red VeïnesxVeïnes realiza acompañamientos a citas judiciales o servicios públicos para víctimas e intentar reducir el impacto por la dureza de la administración
</p><p class="subtitle">María del Carmen no tuvo un accidente: la mató el machismo
</p></div><p class="article-text">
        La primera vez que Lisset pas&oacute; por un juzgado, despu&eacute;s de denunciar a quien era su pareja por violencia machista, nadie sab&iacute;a que iba a hacerlo. &ldquo;Me encontr&eacute; con un abogado que no hab&iacute;a ni le&iacute;do mi denuncia y una jueza que me hizo sentir como si estuviera mintiendo&rdquo;, recuerda. &ldquo;Pretend&iacute;a que explicara las cosas con la hora y la fecha, incluso contando con un certificado m&eacute;dico&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda que, al salir de la sala, no tuvieron cuidado y se top&oacute; con su agresor. &ldquo;Me mir&oacute; ri&eacute;ndose y creo que despu&eacute;s de ese juicio sinti&oacute; que pod&iacute;a hacer lo que quisiera&rdquo;, considera Lisset. Le denegaron la orden de alejamiento que hab&iacute;a solicitado, <a href="https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/deniegan-proteccion-vueltas-objetivo-peligrosidad_1_4486253.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como pasa en la mitad de peticiones de medidas de protecci&oacute;n por violencia machista</a> que llegan a juzgados catalanes. Juristas expertas han denunciado reiteradamente la insuficiente capacidad de agentes policiales y judicatura para detectar el riesgo real para las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Pensar en volver a los juzgados y en la posibilidad de encontrarse con su expareja, provocaba &ndash;y provoca a&uacute;n&ndash; profunda angustia a Lisset. En la asociaci&oacute;n feminista H&egrave;lia, donde recib&iacute;a apoyo legal y psicol&oacute;gico, le propusieron una opci&oacute;n para no afrontarlo sola. Fue as&iacute; como conoci&oacute; a Cinta Ballest&eacute;, justo a las puertas de la Ciudad de la Justicia de Barcelona, antes de una nueva cita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, iba a recibir una sentencia favorable del divorcio que hab&iacute;a solicitado. Ballest&eacute; estuvo todo el tiempo a su lado como parte de Ve&iuml;nesxVe&iuml;nes, una red de apoyo impulsada por H&egrave;lia y formada por unas 200 mujeres que acompa&ntilde;an a otras en el periplo que llega despu&eacute;s de una relaci&oacute;n violenta: son una mano amiga en los procedimientos judiciales, tr&aacute;mites administrativos y citas dif&iacute;ciles.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres que lo necesiten pueden contar con esta red feminista para esas circunstancias que se les hagan cuesta arriba y que &ldquo;un momento en el que lo pasan mal, sea un poco menos malo&rdquo;, define Ballest&eacute;, sobre el papel de las voluntarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace tres a&ntilde;os que forma parte de Ve&iuml;nesxVe&iuml;nes y ha hecho decenas de acompa&ntilde;amientos. Los que m&aacute;s recuerda, a juzgados. &ldquo;No podemos evitar las situaciones duras que pasan, pero les hacemos saber que no est&aacute;n solas, que las creemos, les damos la mano y no las juzgamos: estamos all&iacute; para ellas&rdquo;, explica Ballest&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de la mitad de peticiones que llegan anualmente a esta red de mujeres son para asistir a procesos judiciales. Son, seg&uacute;n alertan, un foco de<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/amplifica-cuestionamiento-victimas-violencia-mediaticos_1_1166157.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> revictimizaci&oacute;n de las mujeres</a> que han vivido violencia machista. &ldquo;Antes de un juicio, hay veces que est&aacute;n literalmente temblando y tienen que declarar bajo un cuestionamiento a menudo muy duro, incluso habiendo ya pruebas del maltrato&rdquo;, explica Ballest&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, diversas entidades y espacios feministas han replicado esta iniciativa en diversas localidades catalanas. Ve&iuml;nesxVe&iuml;nes ha expandido su alcance a varios barrios de Barcelona y ciudades como L&rsquo;Hospitalet de Llobregat, Igualada, Reus y Tarragona.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de mujeres que cuentan con Ve&iuml;nesxVe&iuml;nes son migradas sin una red de confianza, aunque no exclusivamente. Hay ocasiones en las que, pese a que las mujeres tienen familia o amistades cerca, deciden dejarlas al margen del proceso. &ldquo;Puede ser porque te da verg&uuml;enza explicarlo o porque no quieres involucrar a tus seres queridos&rdquo;, cuenta Lisset, sobre su propia situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Afirma que va recuper&aacute;ndose de las secuelas psicol&oacute;gicas de la violencia, pero hay momentos de bajada. En su caso, los asocia sobre todo con la llegada de las citaciones judiciales por causas todav&iacute;a abiertas contra su agresor. Tiempo despu&eacute;s de romper la relaci&oacute;n, Lisset volvi&oacute; a denunciar a su exmarido, esta vez por delitos econ&oacute;micos. Las causas m&aacute;s recientes no tienen en cuenta el contexto de violencia previa e ignoran que se trata de su agresor, por lo que, teme Lisset, no podr&aacute; evitar encontrarse con &eacute;l en la sala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cita judicial, de la que habla con angustia, est&aacute; prevista para dentro de pocos d&iacute;as y tiene claro que querr&aacute; contar con una acompa&ntilde;ante de la red. &ldquo;No siento que sean personas ajenas a m&iacute;, sino que son un lugar seguro&rdquo;, valora Lisset.
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                Lisset junto a Ballesté, en uno de los encuentros a través de VeïnesxVeïnes                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Contar con confianza frente a la revictimizaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Juzgados y comisar&iacute;as aparecen entre los destinos m&aacute;s destacados de los acompa&ntilde;amientos de Ve&iuml;nesxVe&iuml;nes, pero no son los &uacute;nicos. Visitas m&eacute;dicas, citas con los servicios de ocupaci&oacute;n o tr&aacute;mites administrativos tambi&eacute;n son momentos delicados. Si existe barrera idiom&aacute;tica, el papel de las voluntarias a menudo marca la diferencia en la atenci&oacute;n que reciben en las administraciones, advierten desde H&egrave;lia.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n son frecuentes las peticiones de acompa&ntilde;amiento en momentos cotidianos, en momentos en los que las mujeres van a tener que encontrarse con el agresor (como al recoger a los ni&ntilde;os despu&eacute;s de que hayan estado con &eacute;l) y no quieren ir solas. O para ir a buscar sus pertenencias al domicilio. &ldquo;Nos encontramos con situaciones delicadas y necesitamos formaci&oacute;n para llevarlas a cabo&rdquo;, afirma Ballest&eacute;, que entr&oacute; a formar parte de Ve&iuml;nesxVe&iuml;nes despu&eacute;s del confinamiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo primero que me vino a la cabeza en la pandemia fueron las personas que no pod&iacute;an salir de casa estando en situaciones de violencia&rdquo;, explica. Fue al caer las restricciones por la Covid cuando Ballest&eacute;, administrativa ya jubilada, busc&oacute; c&oacute;mo aportar lo que pudiera.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta que el maltrato que vivi&oacute; ella misma en la infancia tambi&eacute;n ha influido en su vinculaci&oacute;n al proyecto. &ldquo;Claro que ha habido avances, pero es muy grave que todav&iacute;a hoy me encuentre con criaturas que, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/onu-denuncia-espana-otorga-custodia-nina-padre-pesar-acusaciones-abusos_1_8789967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pese a tener padres violentos, est&eacute;n obligadas a pasar tiempo con ellos</a>. Tambi&eacute;n duele ver mujeres que hacen el esfuerzo de denunciar y que concluyen que, de saber lo que les ha implicado, no lo hubieran hecho&rdquo;, denuncia Ballest&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Desde H&egrave;lia remarcan que contar con apoyo entre mujeres cambia mucho c&oacute;mo es la recuperaci&oacute;n de unas situaciones que, habitualmente, implican aislamiento y p&eacute;rdida de confianza. &ldquo;Poder contar con otra mujer que, desde un acto de sororidad, te hace sentir apoyada en un momento que es muy duro, se ha convertido en parte de mi proceso de sanaci&oacute;n&rdquo;, afirma Lisset.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una base para un observatorio de violencia institucional</strong></h3><p class="article-text">
        Lisset es trabajadora sanitaria y en todo momento ha tenido autonom&iacute;a econ&oacute;mica. Llevaba el dinero a casa, pero su agresor era quien lo controlaba. Tras la primera agresi&oacute;n f&iacute;sica, la familia de Lisset le insisti&oacute; para ir al hospital a obtener un parte de lesiones. En ese momento no quiso denunciar y decidi&oacute; mantener la relaci&oacute;n cuando &eacute;l se disculp&oacute;. Pero las agresiones se repitieron y, con ellas, los ataques de ansiedad y las autolesiones. Fue en una de estas ocasiones cuando Lisset volvi&oacute; a acudir al centro de atenci&oacute;n primaria (CAP) y la derivaron a la asociaci&oacute;n H&egrave;lia, donde ha recibido tratamiento psicol&oacute;gico y asesoramiento legal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como en su caso, la mayor&iacute;a de mujeres que llegan a esta organizaci&oacute;n feminista lo hacen desde servicios p&uacute;blicos que detectan la necesidad. Incluso desde servicios especializados en violencias machistas, cuando la mujer est&aacute; en un momento de la recuperaci&oacute;n que &ldquo;no tiene cabida en el sistema p&uacute;blico&rdquo;. Desde H&egrave;lia explican que la administraci&oacute;n tiene herramientas para atender &ldquo;el momento de las agresiones&rdquo; y que las secuelas del trauma suelen quedar fuera de foco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lisset hace m&aacute;s de un a&ntilde;o que cuenta con tratamiento psicol&oacute;gico, asesoramiento legal y con el apoyo comunitario de Ve&iuml;nesxVe&iuml;nes. El &uacute;ltimo acompa&ntilde;amiento que solicit&oacute; a la red fue para ir a comisar&iacute;a. Despu&eacute;s de hablarlo con una abogada de la asociaci&oacute;n H&egrave;lia, estaba dispuesta a denunciar una situaci&oacute;n de acoso relacionada con su exmarido. Pero la recomendaci&oacute;n de los agentes fue no denunciar los hechos. Le dijeron que un juez &ldquo;iba a tirarlo a la basura&rdquo;, recuerdan Lisset y Cinta Ballest&eacute;, que estuvo con ella ese d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, otra de las funciones de las voluntarias es ejercer de ojos y o&iacute;dos atentos a pr&aacute;cticas revictimizantes y discriminatorias que puedan sufrir las mujeres y que, debido a su estado emocional, puedan no detectar o saber afrontar. &ldquo;Si no lo hubiera vivido en directo, nunca me hubiera cre&iacute;do que fuera para tanto la violencia institucional que hay&rdquo;, afirma Ballest&egrave;. &ldquo;Es una muestra del alcance social de la violencia contra las mujeres&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Los centenares de reportes de las voluntarias han convertido a Ve&iuml;nesxVe&iuml;nes en la base para construir un observatorio de violencias institucionales en el que la asociaci&oacute;n H&egrave;lia trabaja junto a otras organizaciones feministas y que plantea como proyecto de denuncia a escala estatal.
    </p><p class="article-text">
        La violencia institucional fue incorporada en la ley catalana de violencia machista en una reforma de 2020, que reconoce que puede darse por acci&oacute;n u omisi&oacute;n de los servicios y organismos p&uacute;blicos. &ldquo;Pienso que a la larga las agredidas que ponen el cuerpo al denunciar no se sentir&aacute;n as&iacute; de desprotegidas, pero mientras no llega el cambio, si no nos apoyamos entre mujeres, &iquest;qui&eacute;nes lo van a hacer?&rdquo;, plantea Ballest&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>El 016 atiende a todas las v&iacute;ctimas de violencia machista las 24 horas del d&iacute;a y en 52 idiomas diferentes, al igual que el correo 016-online@igualdad.gob.es; tambi&eacute;n se presta atenci&oacute;n mediante WhatsApp a trav&eacute;s del n&uacute;mero 600000016, y los menores pueden dirigirse al tel&eacute;fono de la Fundaci&oacute;n ANAR 900 20 20 10.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En una situaci&oacute;n de emergencia, se puede llamar a los Mossos d'Esquadra al 112 o a los tel&eacute;fonos de la Polic&iacute;a Nacional (091) y de la Guardia Civil (062) y en caso de no poder llamar se puede recurrir a la aplicaci&oacute;n ALERTCOPS, desde la que se env&iacute;a una se&ntilde;al de alerta a la Polic&iacute;a con geolocalizaci&oacute;n.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/apoyo-vecinas-recuperarse-violencia-machista-mujeres-han-convertido-parte-sanacion_1_10602335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Oct 2023 20:34:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Apoyo entre vecinas para recuperarse tras la violencia machista: “Estas mujeres se han convertido en parte de mi sanación”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Violencia sexual,Violencia institucional,Feminismo,Sororidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Medio siglo de Zeleste, el local que puso música al fin del franquismo: “Venía gente que bailaba por primera vez”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/medio-siglo-zeleste-local-puso-musica-franquismo-venia-gente-bailaba-primera-vez_1_10349215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dadbf52-d56d-43d7-8566-cffa411ec233_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Medio siglo de Zeleste, el local que puso música al fin del franquismo: “Venía gente que bailaba por primera vez”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sala de conciertos, nacida en la Barcelona del 73, se mantiene en la memoria de la ciudad después de abrir un “oasis” en medio de la asfixia cultural y social de la dictadura</p><p class="subtitle">Las salas de conciertos han entrado en la UCI
</p></div><p class="article-text">
        En la calle Argenteria ya s&oacute;lo queda uno de los locales que animaban la noche barcelonesa hace cincuenta a&ntilde;os. Es el Rodri, el bar que fue despensa oficiosa de bocadillos y copas baratas para las veladas de concierto en la Zeleste. Esta sala, que ha sido sustituida por una tienda de ropa de marca, habr&iacute;a cumplido medio siglo este verano.
    </p><p class="article-text">
        Cuando naci&oacute;, se instal&oacute; en el humilde barrio de La Ribera, una zona que nadie sospechaba que se acabar&iacute;a llenando de turistas que marcar&iacute;an su imagen y dificultar&iacute;an encontrar un local o vivienda a un precio asequible. Antes de que eso pasara, fue la cuna de espacios como la sala Zeleste que, en 1973, marc&oacute; el camino de la liberaci&oacute;n cultural para una ciudad y un pa&iacute;s hambriento de libertad y disfrute.
    </p><p class="article-text">
        En su seno nacieron nuevas tendencias musicales, grupos y hasta una escuela. Tal fue su &eacute;xito que, 15 a&ntilde;os despu&eacute;s de abrir sus puertas, quiso ampliar miras y se traslad&oacute; a un espacio mucho m&aacute;s grande, una antigua f&aacute;brica en el barrio del Poble Nou donde ahora est&aacute; la sala Razzmatazz. El proyecto era crear un centro cultural que fuera m&aacute;s all&aacute; de la m&uacute;sica. Pero naci&oacute; y muri&oacute; ahogado por las deudas.
    </p><p class="article-text">
        Pese al &eacute;xito cosechado, en 1979 empezaron las dificultades. Unas obras que iban a durar pocos meses, se alargaron m&aacute;s de un a&ntilde;o. Supuso mucho dinero y al volver al ruedo el recibimiento no fue bueno. Zeleste, que hab&iacute;a tenido un aspecto m&aacute;s bien extravagante, se hab&iacute;a convertido en un local pulcro que no gust&oacute; a parte de su p&uacute;blico. A pesar de eso, aguant&oacute; hasta el a&ntilde;o 2000, momento en que cerr&oacute; sus puertas y naci&oacute; Razzmatazz, con nuevos due&ntilde;os y nuevo proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o hubiera cumplido medio siglo y, aunque hace 23 que la Zeleste desapareci&oacute;, su recuerdo, esencia y herencia siguen marcando a Barcelona. Prueba de ello son los<a href="https://masimasfestival.com/es/eventos/cloenda-masimas-festival-tribut-50-anys-zeleste-homenatge-a-jordi-bonell/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> conciertos que se realizar&aacute;n este oto&ntilde;o</a> para homenajear a la Ona Laietana, el movimiento musical que origin&oacute; el fen&oacute;meno Zeleste y que fue el paraguas bajo el que surgieron y crecieron diversos m&uacute;sicos del panorama barcelon&eacute;s.
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                Rafael Moll en el lugar donde estaba la sala Zeleste                            </span>
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        &ldquo;En ese momento no hab&iacute;a muchos grupos y los ten&iacute;amos que forzar nosotros a existir: estimul&aacute;bamos a m&uacute;sicos que lo que ten&iacute;an en com&uacute;n era estar en Zeleste, que est&aacute; cerca de V&iacute;a Laietana, de aqu&iacute; el nombre&rdquo;, resume Rafael Moll. Fue el programador musical de Zeleste durante buena parte de los m&aacute;s de 25 a&ntilde;os de vida que llegar&iacute;a a sumar la sala, y mano derecha de su fundador, V&iacute;ctor Jou, fallecido hace unos meses.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una puerta de entrada a la modernidad</strong></h3><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La m&iacute;tica cortina roja de la sala Zeleste se abri&oacute; por primera vez en 1973 a un tiro de piedra de la bas&iacute;lica de Santa Maria del Mar. &ldquo;T</span>uvimos alg&uacute;n problema con el rector, que vio que se hab&iacute;a abierto un nido de perversi&oacute;n, pero hablando se arregl&oacute;&rdquo;, suelta con una risa Moll.
    </p><p class="article-text">
        La Zeleste no buscaba la fiesta por la fiesta. El objetivo de V&iacute;ctor Jou fue traer a Barcelona un local de m&uacute;sica en directo, con programaci&oacute;n regular, como los que hab&iacute;a descubierto en Londres. &ldquo;Fue el inicio creativo de tendencias musicales que fuera de Espa&ntilde;a hac&iacute;a tiempo que ten&iacute;an relevancia, mientras que aqu&iacute;, con la dictadura, &eacute;ramos un desierto&rdquo;, cuenta Llu&iacute;s Vidal, profesor de jazz y m&uacute;sica moderna del ESMUC (Escola Superior de M&uacute;sica de Catalunya).
    </p><p class="article-text">
        Creando la etiqueta de Ona Laietana, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/petitet-gitano-llevo-rumba-templo-opera-no-quiero-mejores-musicos-buenas-personas_128_9156688.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el rumbero Gato P&eacute;rez,</a> a quien hab&iacute;an encargado la promoci&oacute;n de los m&uacute;sicos del entorno Zeleste, puso bajo un mismo paraguas los proyectos acogidos e impulsados desde esta sala de conciertos, definida, dice Moll, por &ldquo;el entusiasmo por lo diferente&rdquo;.
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            <span class="title">
                Fotografía de archivo de la sala Zeleste                            </span>
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        Todo ten&iacute;a cabida en las noches de la Zeleste: desde jazz hasta algo parecido al punk, pasando por orquestas de baile m&aacute;s desinhibido. &ldquo;Todo el mundo se sent&iacute;a parte del mismo movimiento y esto era una virtud en un momento en el que no hab&iacute;a cultura m&aacute;s all&aacute; de la oficial del r&eacute;gimen&rdquo;, explica Vidal. Para el profesor de la ESMUC, si por algo se recuerda la sala, es por haber dado cobijo y propulsado a cualquier m&uacute;sico. &ldquo;Provoc&oacute; una efervescencia creativa que hoy en d&iacute;a puede echarse de menos&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese local se convirti&oacute; en un oasis&rdquo;, recuerda el flautista Frederic Ses&eacute;. All&iacute; lleg&oacute; con 17 a&ntilde;os, siendo de los m&aacute;s j&oacute;venes del entorno Zeleste. &ldquo;De no haber existido la sala, muy probablemente nadie hubiera apostado por m&iacute;, igual que pueden decir otros tantos&rdquo;, valora. Ses&eacute; dirigi&oacute; el Centre de Difusi&oacute; Musical del barri de la Ribera, la escuela de m&uacute;sica moderna creada desde Zeleste para ense&ntilde;ar m&uacute;sica &ldquo;con la misma libertad creativa&rdquo; que hab&iacute;a en la sala. &ldquo;Formaba m&uacute;sicos para que fueran artistas con sensibilidad, no s&oacute;lo para que supieran leer partituras&rdquo;, destaca Ses&eacute;.
    </p><h3 class="article-text">Una 'movida' diez a&ntilde;os antes de La Movida</h3><p class="article-text">
        Pau Riba, Jaume Sisa, la Companyia El&egrave;ctrica Dharma, Toti Soler, Jordi Sabat&eacute;s, la Orquesta Mirasol, la cantautora Maria del Mar Bonet o la Orquesta Plater&iacute;a, son algunos de los nombres que m&aacute;s han resonado. En poco tiempo, el alcance de algunos de los artistas se dispar&oacute; y Zeleste se encarg&oacute; de su gesti&oacute;n art&iacute;stica y discogr&aacute;fica. &ldquo;Hubo una explosi&oacute;n m&aacute;s all&aacute; del local, nos empezaron a pedir actuaciones de m&uacute;sicos que ven&iacute;an aqu&iacute; y que produj&eacute;ramos el disco de Sisa <em>Qualsevol nit pot sortir el sol</em> impuls&oacute; nuestro sello discogr&aacute;fico&rdquo;, cuenta Moll.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los grupos <em>made in</em> Zeleste m&aacute;s bailados durante d&eacute;cadas ha sido la Orquesta Plater&iacute;a. &ldquo;Las iniciativas vecinales tomaron mucha fuerza tras la muerte de Franco y fue un terreno abonado para nuestro trabajo&rdquo;, apunta el l&iacute;der de la banda, Manel Joseph. &ldquo;Todas las reivindicaciones necesitaban un reclamo y la m&uacute;sica era ideal&rdquo;, a&ntilde;ade.
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                Manel Joseph, de la Orquesta Platería                            </span>
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        La Plater&iacute;a ten&iacute;a que ser cosa de una noche, pero result&oacute; ser un proyecto de 40 a&ntilde;os que dio la vuelta al concepto de baile y form&oacute; parte de la recuperaci&oacute;n de las fiestas populares. Joseph fue uno de los m&uacute;sicos convocados con la idea de organizar una actuaci&oacute;n especial para la Nochevieja del 74 y celebrar la llegada del que pasar&iacute;a a la historia por ser el a&ntilde;o de la muerte del dictador. &ldquo;Sal&iacute;amos en tejanos, &eacute;ramos peludos y sarc&aacute;sticos, quer&iacute;amos generar buen rollo y amor, cuando lo que se esperaba de una orquesta eran t&iacute;os trajeados y con zapatos de charol&rdquo;, cuenta el m&uacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        La Zeleste gener&oacute; &ldquo;una movida 10 a&ntilde;os antes de <a href="https://www.eldiario.es/temas/movida-madrilena/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Movida madrile&ntilde;a</a>&rdquo;, apunta Joseph. Era un momento en que la represi&oacute;n todav&iacute;a estaba dando coletazos y, pese a que muchos de los artistas que all&iacute; tocaban no estaban pol&iacute;ticamente significados, &ldquo;siempre encontraban motivos para llevarse a unos cuantos cuando hab&iacute;a redadas: por &aacute;cratas, por fumetas&hellip;&rdquo;, a&ntilde;ade.<strong> </strong>De hecho,<strong> </strong>a 5 minutos andando de la Zeleste, se encontraba uno de los puntos centrales de tortura de la disidencia durante la dictadura, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/victimas-franquismo-piden-gobierno-declarar-comisaria-via-laietana-lugar-memoria-democratica_1_9861829.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la comisar&iacute;a de Via Laietana</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por supervivencia no quer&iacute;amos vivir con la tristeza del franquismo, no quer&iacute;amos tener nada que ver con las familias conservadoras ni con las obligaciones carcas, lo que nos un&iacute;a era no aceptar ese sistema de vida&rdquo;, cuenta Moll. Para toda una generaci&oacute;n, cruzar la cortina roja de la entrada de Zeleste signific&oacute; dejar atr&aacute;s por un rato la sensaci&oacute;n de asfixia. <strong>&ldquo;</strong>La m&uacute;sica era un gancho, &iexcl;hab&iacute;a gente que bailaba por primera vez! y de golpe y porrazo descubrimos que se pod&iacute;a ligar, y que no ten&iacute;a que darte verg&uuml;enza&rdquo;, a&ntilde;ade Moll.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El gusto por la diferencia&rdquo;, adem&aacute;s de musicalmente, se vio tambi&eacute;n en la mezcla social del p&uacute;blico. &ldquo;Hab&iacute;a mucha gente de barrio, hippies, pero tambi&eacute;n ven&iacute;an profesionales j&oacute;venes y pol&iacute;ticos en la clandestinidad, que result&oacute; que usaban el local como punto de encuentro seguro&rdquo;, cuenta el productor musical.
    </p><p class="article-text">
        Con la perspectiva del tiempo, Moll considera que el mayor legado de Zeleste traspas&oacute; lo musical. Menciona la &ldquo;necesidad mental&rdquo; de juntar &ldquo;raz&oacute;n y locura&rdquo;. &ldquo;La fuerza que tuvimos fue darnos cuenta de que &eacute;ramos muchos los que quer&iacute;amos cambiar nuestra forma de vivir&rdquo;, plantea Moll, que considera que, a pesar de que la Zeleste haga ya tiempo que baj&oacute; la persiana, su herencia sigue viva en esa forma de pensar y resistir de la generaci&oacute;n que estren&oacute; la democracia en sus pistas de baile.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/medio-siglo-zeleste-local-puso-musica-franquismo-venia-gente-bailaba-primera-vez_1_10349215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Aug 2023 20:32:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Medio siglo de Zeleste, el local que puso música al fin del franquismo: “Venía gente que bailaba por primera vez”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Conciertos,Franquismo,Cultura,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 90% de tortugas en centros de recuperación han ingerido plásticos: "Son un indicador del estado de los mares"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/90-tortugas-centros-recuperacion-han-ingerido-plasticos-son-indicador-mares_1_10168724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19d9361e-57df-4e98-ac2a-96f2952c321d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 90% de tortugas en centros de recuperación han ingerido plásticos: &quot;Son un indicador del estado de los mares&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se calcula que hay unas 270.000 toneladas de residuos flotando en el mar, muchos de los cuales son ingeridos por estos animales, que son una prueba viva del estado del ecosistema</p><p class="subtitle">En primera persona - Lo que aprendí sobre los microplásticos que invaden las playas viendo a mi hijo comer arena
</p></div><p class="article-text">
        Una etiqueta de botella, un trozo de vaso y restos de bolsas han salido del est&oacute;mago de una tortuga. En cuatro palmos de animal se acumulaba casi otro de pl&aacute;stico. Lleg&oacute; al centro de la Fundaci&oacute;n para la Conservaci&oacute;n y Recuperaci&oacute;n de Animales Marinos (CRAM), en El Prat de Llobregat (Barcelona), con heridas en las aletas. Hab&iacute;a quedado atrapada en una red de pesca, como buena parte de las tortugas que atienden. La gran mayor&iacute;a &mdash;por no decir todas&mdash; tambi&eacute;n comparten el problema de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/leones-marinos-tortugas-e-iguanas-topan-plastico-islas-galapagos_1_7987525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">haber ingerido un gran volumen de residuos pl&aacute;sticos</a>. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo del CRAM lo detecta en m&aacute;s del 90% de tortugas rescatadas y advierte que estos animales suponen un buen &ldquo;bioindicador de la contaminaci&oacute;n de los mares&rdquo;, con un impacto que no se limita a los habitantes marinos. &ldquo;Un mar lleno de pl&aacute;sticos afecta de forma general a la biodiversidad, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/fuentes-microplasticos-pueden-ignoras-totalmente_1_1255771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde las plantas hasta los seres humanos</a>, y dificulta la producci&oacute;n de ox&iacute;geno que proviene de las plantas acu&aacute;ticas, muy importantes para el planeta&rdquo;, detalla Luc&iacute;a Garrido, responsable del &aacute;rea de cl&iacute;nica y rescate del CRAM.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el peque&ntilde;o porcentaje de tortugas atendidas en el que no detectan pl&aacute;sticos, el equipo veterinario del centro remarca que no significa que est&eacute;n libres de ellos. Ven probable que hayan estado demasiado poco tiempo en recuperaci&oacute;n como para llegar a expulsarlos antes de volver al mar. &ldquo;Las tortugas tienen un sistema digestivo muy resistente, por lo que un est&oacute;mago lleno de pl&aacute;stico no las mata directamente, sino que las da&ntilde;a y debilita&rdquo;, cuenta Garrido.
    </p><p class="article-text">
        El alto porcentaje de tortugas con trozos de pl&aacute;stico en el est&oacute;mago &mdash;fragmentos visibles, sin entrar en la presencia de micropl&aacute;sticos&mdash; es una viva muestra de <a href="https://www.eldiario.es/murcia/medio_ambiente/particulas-microplasticos-mundo-encuentran-mediterraneo_1_1399765.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la enorme cantidad de estos residuos, altamente persistentes, que han terminado en mares y oc&eacute;anos</a>. Los desechos detectados en playas mediterr&aacute;neas del estado espa&ntilde;ol son, de hecho, principalmente pl&aacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recoge el &uacute;ltimo informe del CRAM, m&aacute;s de 1.300 especies marinas han interactuado con estos restos contaminantes, que act&uacute;an de &ldquo;esponja qu&iacute;mica&rdquo; de sustancias como el mercurio. Su ingesti&oacute;n amenaza a 134 especies, incluyendo las 7 de tortuga marina. 
    </p><p class="article-text">
        Etiquetas de bebidas, tapones de botella o restos de envoltorios y vasos de pl&aacute;stico son los productos que m&aacute;s frecuentemente expulsan los ejemplares que llegan al CRAM, desde donde tienen claro que la acumulaci&oacute;n en los mares es &ldquo;de tal magnitud&rdquo; que tardaremos d&eacute;cadas en apreciar una reducci&oacute;n de su presencia en el medio natural. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Muestra de residuos plásticos encontrados en el estómago de una tortuga del CRAM                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Una ley que no protege a las tortugas</h3><p class="article-text">
        Hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/congreso-aprueba-ley-contener-basura-plastica-acelerar-reciclaje_1_8606565.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a aprob&oacute; la ley de residuos</a>, como transposici&oacute;n del marco normativo europeo sobre pl&aacute;sticos, con el objetivo de limitar los productos de usar y tirar. Pero los principales restos identificados en las atenciones a tortugas pertenecen a productos que quedan fuera de la reciente restricci&oacute;n comercial, establecida para productos como cubiertos y vasos no reutilizables, pajitas y bastoncillos de pl&aacute;stico. &ldquo;Los envases no se consideran de un solo uso y son pl&aacute;sticos muy habituales; de hecho, son los que m&aacute;s detectamos, porque flotan y f&aacute;cilmente son succionados por las tortugas&rdquo;, detalla Garrido.
    </p><p class="article-text">
        Desde inicio de este a&ntilde;o y tambi&eacute;n tras la entrada en vigor de la ley de residuos, Espa&ntilde;a ha introducido un <a href="https://www.eldiario.es/economia/gran-consumo-protesta-impuesto-plastico-entra-vigor-enero-pese-conoce-meses_1_9831715.html#:~:text=La%20ra%C3%ADz%20del%20impuesto%20est%C3%A1,0%2C45%20euros%20por%20kilogramo." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impuesto a los envases de pl&aacute;stico no reutilizable</a>: 45 c&eacute;ntimos por kilo. Diversas organizaciones ecologistas lo han considerado insuficiente para minimizar el uso de este material. &ldquo;Cuando vas al supermercado, el 90% de lo que puedes comprar contiene pl&aacute;stico, que es lo que resulta m&aacute;s barato y &uacute;til a las empresas&rdquo;, expone Garrido, que reclama medidas legislativas para que el pl&aacute;stico &ldquo;no sea tan accesible&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ciudadan&iacute;a es una parte importante del sistema, nuestras acciones tienen consecuencias, por lo que tenemos que hacerlo lo mejor posible, pero hay decisiones que no est&aacute;n en nuestra mano de forma individual&rdquo;, plantea la veterinaria. &ldquo;Creo que cada vez estamos m&aacute;s implicados, pero hace falta que hagamos presi&oacute;n social para que haya una legislaci&oacute;n potente ante los verdaderos causantes de la problem&aacute;tica&rdquo;, reclama. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Fortalecer la legislaci&oacute;n y minimizar el da&ntilde;o hecho</strong></h3><p class="article-text">
        Para frenar la plaga pl&aacute;stica generada en pocas d&eacute;cadas, desde el CRAM plantean que usar pl&aacute;stico tiene que suponer un &ldquo;sobrecoste&rdquo; que fuerce a la industria a optar por alternativas. &ldquo;El foco tiene que estar en los grandes productores de envases, que son los determinantes, no tanto en criminalizar a quienes los consumen&rdquo;, remarca la responsable del &aacute;rea cl&iacute;nica y de rescate del CRAM. 
    </p><p class="article-text">
        Junto a fortalecer la normativa para conseguir minimizar el uso de pl&aacute;stico, desde este centro de recuperaci&oacute;n de animales marinos defienden que es b&aacute;sico mejorar la gesti&oacute;n y reutilizaci&oacute;n de los residuos. &ldquo;El reciclaje es una muy buena herramienta, pero es la &uacute;ltima de la cadena&rdquo;, insiste Garrido. &ldquo;Quiz&aacute;s hacer la compra tiene que ser menos sencillo, pero m&aacute;s ecol&oacute;gico, menos r&aacute;pido y m&aacute;s sostenible con el ritmo ambiental&rdquo;, plantea la veterinaria, ante la necesidad de reutilizar mucho m&aacute;s los envases.
    </p><p class="article-text">
        Diversos estudios de organizaciones ecologistas como Greenpeace y WWF detectan que los pl&aacute;sticos constituyen entre el 60 y el 80% de los residuos marinos a escala mundial. Estiman que hay m&aacute;s de 5 trillones de fragmentos de desechos pl&aacute;sticos, con un peso de unas 269.000 toneladas flotando en el mar. Esto, sin incluir los restos en el lecho marino o en las playas.
    </p><p class="article-text">
        Las zonas costeras del Mediterr&aacute;neo tienen una alta densidad de poblaci&oacute;n y, adem&aacute;s, atraen gran cantidad de turistas, especialmente en verano. A m&aacute;s gente, m&aacute;s consumo y, por tanto, m&aacute;s residuos cercanos a las costas. Adem&aacute;s, en el CRAM ven otro tipo de impacto causado por el turismo veraniego. &ldquo;Muchas tortugas que nos llegan en esta &eacute;poca tienen heridas por motos acu&aacute;ticas, lanchas y barcos recreativos&rdquo;, cuenta la veterinaria, que reclama &ldquo;mucha concienciaci&oacute;n en las ciudades tur&iacute;sticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del turista, alimentar la conciencia de la poblaci&oacute;n local es el tercero de los v&eacute;rtices en la respuesta que el CRAM plantea. &ldquo;Es muy com&uacute;n apagar el cigarrillo y no tirarlo a una papelera&rdquo;, tal como ejemplifica la responsable de cl&iacute;nica y rescate, sobre un gesto que resulta altamente contaminante.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no es habitual encontrar a personas en Europa que tiren la basura directamente al mar, muchas no tienen presente que una alcantarilla de cualquier municipio acaba all&iacute;. &ldquo;Si no hay una buena gesti&oacute;n de residuos, aunque tu ciudad no tenga costa, pueden llegar los desechos al medio marino&rdquo;, recuerda Garrido. 
    </p><p class="article-text">
        Al referirse a los pl&aacute;sticos que m&aacute;s a menudo detectan ingeridos por tortugas, la veterinaria explica que se trata de pl&aacute;sticos &ldquo;tan ligeros que es f&aacute;cil que vuelen de un lugar a otro&rdquo;. Hasta r&iacute;os. Hasta la playa. Millones de veces. &ldquo;Un gran da&ntilde;o ya est&aacute; hecho, pero no es un da&ntilde;o terminal&rdquo;, eval&uacute;a Garrido, que destaca la &ldquo;resiliencia&rdquo; de los animales marinos, especialmente de las tortugas, que &ldquo;se han adaptado a much&iacute;simos cambios&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para la veterinaria, cabe esperar que el escenario de contaminaci&oacute;n marina mejore si se activan acciones, no solo para no agudizar el da&ntilde;o, sino para minimizar el que ya est&aacute; hecho. Desde el CRAM consideran estrat&eacute;gicas <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/olivia-mandle-greta-thunberg-espanola-mayor-carcel-delfines-europa_128_9156406.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las campa&ntilde;as de recogida de residuos</a> que, seg&uacute;n considera la responsable de su &aacute;rea cl&iacute;nica y de rescate, &ldquo;las empresas que los han generado deber&iacute;an costear&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/90-tortugas-centros-recuperacion-han-ingerido-plasticos-son-indicador-mares_1_10168724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Aug 2023 20:22:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 90% de tortugas en centros de recuperación han ingerido plásticos: "Son un indicador del estado de los mares"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Microplásticos,Contaminación,Contaminación ambiental,Contaminación del agua,Tortugas,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Científicas de regreso de 'Marte': “La expedición no iba solo de investigar, sino de mostrar a las niñas que es posible”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cientificas-regreso-marte-expedicion-no-iba-investigar-mostrar-ninas-posible_1_10297159.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf1326d1-ac39-4282-8003-4dc41b080b53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Científicas de regreso de &#039;Marte&#039;: “La expedición no iba solo de investigar, sino de mostrar a las niñas que es posible”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nueve catalanas han formado parte de una misión para desarrollar investigaciones útiles en viajes espaciales en una estación en el desierto de Utah que simula las condiciones del planeta rojo: “Hemos consumido diez veces menos agua que en Barcelona”</p><p class="subtitle">Entender Marte estudiando una laguna salada en Toledo
</p></div><p class="article-text">
        Pasa buena parte del d&iacute;a con la cabeza en el espacio. Y, de hecho, aspira a tenerla f&iacute;sicamente all&iacute;. &ldquo;Es un sue&ntilde;o&rdquo;, reconoce la matem&aacute;tica Ariadna Farr&eacute;s, especialista en astrodin&aacute;mica de la NASA. Hace tiempo que tiene planes para llegar a embarcarse en una tripulaci&oacute;n espacial, pero no ten&iacute;a para nada previsto participar en una misi&oacute;n a Marte, aunque fuera un planeta de prueba.
    </p><p class="article-text">
        Farr&eacute;s es una de las cient&iacute;ficas catalanas que acept&oacute; formar parte de <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cuenta-cientificas-catalanas-simularan-mision-marte-desierto-utah_1_10113718.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hypatia I, una expedici&oacute;n formada por nueve mujeres</a> <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">con potentes trayectorias en disciplinas como la f&iacute;sica, la biolog&iacute;a, las matem&aacute;ticas y la ingenier&iacute;a, </span>que durante dos semanas han estado <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">ensayando c&oacute;mo ser&iacute;a trabajar en condiciones parecidas a las del planeta rojo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">El simulacr</span>o ha sido en el desierto de Utah (Estados Unidos) en la estaci&oacute;n Mars Research Desert Station. <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Un escenario con </span>geolog&iacute;a y orograf&iacute;a similares a las marcianas y con grandes oscilaciones de temperatura, elevada sequedad e intensas rachas de viento, como las que encontrar&iacute;an en Marte.
    </p><p class="article-text">
        Esta primera edici&oacute;n cuenta con un presupuesto de 50.000 euros que parten de las arcas de la Generalitat catalana, as&iacute; como tambi&eacute;n de la Fundaci&oacute; Barcelona-La Pedrera y la Fundaci&oacute;n Banc Sabadell.
    </p><p class="article-text">
        En una misi&oacute;n espacial, Farr&eacute;s se encargar&iacute;a de dise&ntilde;ar la trayectoria desde la Tierra y de indicar qu&eacute; maniobras permiten llegar m&aacute;s r&aacute;pido y con menos consumo de energ&iacute;a. En esta, ha calculado c&oacute;mo deber&iacute;a ser un sistema GPS que permita orientarse de forma sencilla a quienes, alg&uacute;n d&iacute;a quiz&aacute;s no muy lejano, lleguen realmente a explorar Marte. Es una investigaci&oacute;n que ha iniciado a ra&iacute;z de este simulacro y con la que pretende continuar.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Entre </span><a href="https://twitter.com/hypatia_mars/status/1448330672536526850" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">las cient&iacute;ficas que se sumaron a la tripulaci&oacute;n de Hypatia I </span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">est&aacute; tambi&eacute;n la f&iacute;sica Neus Sabat&eacute;,</span> <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">investigadora en el Instituto de Microelectr&oacute;nica de Barcelona del CSIC. &ldquo;</span>Me pareci&oacute; tan surrealista como excitante&rdquo;. As&iacute; recuerda el momento en el que <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">la comandante de la misi&oacute;n, la astrof&iacute;sica Mariona B&aacute;denas, le propuso participar en este ensayo de dos semanas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">En la Tierra, Sabat&eacute; se dedica a investigar c&oacute;mo construir </span><a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/hemos-desarrollado-baterias-sostenibles-de-papel-que-se-alimentan-con-liquidos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">bater&iacute;as sostenibles</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> y, durante la misi&oacute;n, </span><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-asegura-marte-hubo-condiciones-favorables-vida-3-700-millones-anos_1_9611242.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">invent&oacute; unas pilas marcianas</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> a partir de compuestos de hierro y de la orina de las tripulantes. Con la energ&iacute;a generada pudieron iluminar las semillas plantadas en el invern&aacute;culo de la estaci&oacute;n y</span><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nasa-fabricar-oxigeno-marte-manera-fiable-diferentes-condiciones-atmosfericas_1_9276503.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> obtener algo de alimento fresco</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">. &ldquo;</span>Pudimos disfrutar de alg&uacute;n tomate cherry y algunos brotes para ensalada, menta y alguna otra hierba, que daban un toque a los alimentos deshidratados&rdquo;, cuenta Sabat&eacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un grupo de las científicas del proyecto Hypatia en el desierto de Utah que simula las condiciones de Marte                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Aunque haya sido suficiente para conseguir que su proyecto funcionara, la investigadora del CSIC afirma que le ha faltado</span> m&aacute;s tiempo de misi&oacute;n; que hubiera alargado la experiencia. Esto, pese a las limitaciones de habitar en la estaci&oacute;n y de, en tan solo en dos semanas, tener que asumir el trabajo de hacer varias reparaciones: desde arreglar y fijar lonas de la base, afectadas por el fuerte viento, hasta reparar algunas tuber&iacute;as y los fogones de la cocina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La base tiene 20 a&ntilde;os y te dejan materiales para apa&ntilde;ar lo que vaya pasando, as&iacute; la experiencia es m&aacute;s intensa&rdquo;, cuenta Sabat&eacute;, mostrando que buen humor y &ldquo;ganas de aventura&rdquo; eran parte de los materiales b&aacute;sicos para este ensayo marciano.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Restricci&oacute;n de lo m&aacute;s b&aacute;sico y movilidad controlada</strong></h3><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de sus investigaciones, <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">cada cient&iacute;fica ten&iacute;a otras responsabilidades asignadas como parte de la tripulaci&oacute;n. Neus </span>Sabat&eacute; <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">estuvo a cargo de monitorear el consumo energ&eacute;tico de la base y, tambi&eacute;n, de lo que generaba m&aacute;s atenci&oacute;n: el consumo de agua. Solo contaban con un </span>dep&oacute;sito de 2.000 litros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada d&iacute;a med&iacute;amos el nivel del dep&oacute;sito&rdquo;, cuenta la f&iacute;sica, que asegura que han sido una de las tripulaciones con mejores resultados de racionalizaci&oacute;n de este recurso. Tan solo usaron <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">13 litros diarios de agua por persona de media. &ldquo;</span>Hemos consumido diez veces menos agua que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/desigualdad-llega-grifo-clases-privilegiadas-vuelven-insostenible-consumo-agua-ciudades_1_10113692.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una persona en Barcelona, que supera los 100 litros</a>&rdquo;, remarca.
    </p><p class="article-text">
        Sin escatimar en su uso para hidratarse ni para cocinar, en dos semanas el grupo aprendi&oacute; a vivir con el m&iacute;nimo consumo. Eso s&iacute;, las duchas, cada tres d&iacute;as. <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&ldquo;</span>Nos hab&iacute;amos preparado para una higiene m&iacute;nima. Cuando nos duch&aacute;bamos lo hac&iacute;amos con una olla en los pies para poder recoger el agua para enjuagarnos&rdquo;, detalla Sabat&eacute;. &ldquo;Son h&aacute;bitos que se podr&iacute;an implementar aqu&iacute; para reducir el consumo&rdquo;, plantea.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Otra restricci&oacute;n durante el simulacro marciano fue la alimentaria. Lo que ten&iacute;an era lo que hab&iacute;a. &ldquo;Fuimos m&aacute;s resolutivas de lo que pensaba con la comida deshidratada, incluso hicimos tortilla de patatas y paella, pero la verdad es que hab&iacute;a d&iacute;as que pasaba un poco de hambre&rdquo;, cuenta Farr&eacute;s.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Durante la misi&oacute;n, realizada en abril y de la que han presentado este viernes algunos de los resultados, la conexi&oacute;n a Internet se limit&oacute; a tres horas diarias. Un tiempo dedicado b&aacute;sicamente a preparar los informes y a enviarlos al equipo de control de la misi&oacute;n, el responsable de examinar y aprobar las salidas exploratorias de las cient&iacute;ficas. </span>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ten&iacute;amos que indicar con 12 horas de antelaci&oacute;n d&oacute;nde quer&iacute;amos ir, para qu&eacute;, con cu&aacute;nta gente, cu&aacute;nto tiempo y haciendo qu&eacute; camino&rdquo;, detalla Sabat&eacute;. En su caso, las salidas eran para obtener compuestos de hierro<span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> y experimentar con lo que podr&iacute;a encontrar, tambi&eacute;n en Marte, para crear energ&iacute;a.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Neus Sabaté ayuda a Cesca Cuffí a quitarse la escafandra tras salir al exterior                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>Una expedici&oacute;n &iacute;ntegramente femenina</strong></span></h3><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Comprobar que la escafandra de tu compa&ntilde;era est&aacute; bien puesta, las radios funcionando y las bater&iacute;as al 100%. Luego, cinco minutos en la sala de despresurizaci&oacute;n. Y esperar la autorizaci&oacute;n para salir. En este escenario, los protocolos no solo estaban para conocerlos, sino para cumplirlos a rajatabla.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Dentro del grupo, Ariadna Farr&eacute;s se ha encargado de la seguridad y la salud, y de tener a mano lo necesario en casos de emergencia: de los extintores al botiqu&iacute;n. &ldquo;Hab&iacute;a que estar al tanto de si alguna presentaba fiebre o debilidad f&iacute;sica&rdquo;, explica.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Las cient&iacute;ficas mencionan estr&eacute;s y (auto)presi&oacute;n durante la misi&oacute;n y coinciden en la importancia de haber creado un espacio de confianza. &ldquo;Cuando alg&uacute;n experimento no sal&iacute;a bien o al darnos cuenta de que no pod&iacute;amos hacer todo lo que nos hab&iacute;amos propuesto en 12 d&iacute;as, nos acompa&ntilde;amos y ayudamos&rdquo;, destaca la matem&aacute;tica.</span>
    </p><p class="article-text">
        Al ser un equipo formado exclusivamente por mujeres, pudieron &ldquo;compartir su historia&rdquo;, explica Farr&eacute;s. &ldquo;L<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">as trabas con las que nos hemos encontrado, la sensaci&oacute;n constante de tener que demostrar que vales&rdquo;. Y se sorprende de haber encontrado a cient&iacute;ficas de primer nivel que tambi&eacute;n &ldquo;han dudado de su trayectoria&rdquo;.</span><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/judit-giro-historia-nina-rebelde-invento-maquina-detectar-cancer-mama_128_10042831.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> Del s&iacute;ndrome de la impostora no se salva ni la mism&iacute;sima NASA</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Para Neus Sabat&eacute; tambi&eacute;n fue impresionante trabajar s&oacute;lo con mujeres</span>. <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&ldquo;L</span>a ingenier&iacute;a electr&oacute;nica est&aacute; muy masculinizada y estar una misi&oacute;n liderada por compa&ntilde;eras j&oacute;venes que convencen y no imponen, que dan las gracias por cosas sencillas, me ha hecho volver inspirada&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Pese a encontrar cada vez a m&aacute;s mujeres en sus profesiones, las cient&iacute;ficas coinciden en que sigue costando. &ldquo;Se siguen quedando por el camino en estas carreras&rdquo;, observa Farr&eacute;s, que </span>no tarda en apuntar que el principal objetivo que la motiv&oacute; a sumarse a Hypatia se sale de la hoja de c&aacute;lculos: <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&ldquo;Esta expedici&oacute;n no se trataba s&oacute;lo de investigar, sino de hacer m&aacute;s evidente a las chicas y ni&ntilde;as que hay salidas posibles como cient&iacute;ficas&rdquo;, remarca.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Una segunda tripulaci&oacute;n de Hyp&agrave;tia llegar&aacute; en dos a&ntilde;os y juntar&aacute; a otro equipo pluridisciplinar de mujeres cient&iacute;ficas, a&uacute;n no seleccionadas. Mientras tanto, este primer equipo sigue con la divulgaci&oacute;n de su trabajo. &ldquo;</span>Hablando entre nosotras, vimos que ninguna ten&iacute;a demasiadas referentes en nuestras profesiones, por esto queremos resonar en las j&oacute;venes y contribuir al cambiarlo&rdquo;, remarca Sabat&eacute;. Durante su expedici&oacute;n, les llegaron numerosas peticiones para asistir a escuelas e institutos para contar su experiencia. <span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> Hypatia I ha aterrizado con &eacute;xito.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cientificas-regreso-marte-expedicion-no-iba-investigar-mostrar-ninas-posible_1_10297159.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Jun 2023 15:17:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Científicas de regreso de 'Marte': “La expedición no iba solo de investigar, sino de mostrar a las niñas que es posible”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mujeres científicas,Investigación,Marte,Nasa,Espacio,Cataluña,Barcelona,Astronautas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la intimidad de un salón a un auditorio: la banda sonora de los últimos días de Arcadi Oliveres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/intimidad-salon-auditorio-banda-sonora-ultimos-dias-arcadi-oliveres_1_10101476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bf35ca7-3006-4796-8d7c-2541f8486546_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la intimidad de un salón a un auditorio: la banda sonora de los últimos días de Arcadi Oliveres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">‘Preludis d’un adeu’ recoge sin filtros los temas que el compositor Albert Oliveres creó en casa, junto a su familia, durante las dos últimas semanas de vida de su padre</p><p class="subtitle">Obituario - Muere Arcadi Oliveres, el economista que quería un mundo sin armas ni capitalismo
</p></div><p class="article-text">
        El mundo podr&iacute;a funcionar de forma radicalmente justa si aplicamos<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/muere-arcadi-oliveres-economista-queria-mundo-armas-capitalismo_1_7181296.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> algunas recetas b&aacute;sicas</a>. Eso es lo que durante d&eacute;cadas Arcadi Oliveres expuso ante cualquiera dispuesto a escucharle. Conferencias, clases y calles acogieron la modesta elocuencia y constancia de este profesor de econom&iacute;a y activista por la justicia global. Tras diagnosticarle un c&aacute;ncer terminal, Oliveres no volvi&oacute; a los escenarios habituales micr&oacute;fono en mano. Pero <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/arcadi-oliveres-si-no-queremos-mundo-hay-buscar_1_7214098.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">permiti&oacute; que su casa se convirtiera en un espacio para conversaciones</a> con las que sigui&oacute; ofreciendo su lucidez durante unas semanas m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue una muerte muy p&uacute;blica por decisi&oacute;n de Arcadi. En casa nos ayud&oacute; mucho que fuera algo abierto y compartido, aunque hubiera momentos que necesariamente ten&iacute;an que ser &iacute;ntimos&rdquo;, cuenta su hijo, Albert Oliveres <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">K&uuml;nzi</span>. Los 15 d&iacute;as antes de fallecer, hace dos a&ntilde;os, las visitas quedaron reservadas a las personas m&aacute;s pr&oacute;ximas. Mientras Arcadi reposaba en una butaca, Albert se sentaba al piano e improvisaba. El resultado fue una decena de piezas que posteriormente recoger&iacute;a en &lsquo;Preludis d&rsquo;un adeu<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&rsquo; (Primavera Labels)</span>. Vac&iacute;a, la butaca se convirti&oacute; en portada del disco, ilustrada por su hijo Bernat.
    </p><p class="article-text">
        Este 6 de mayo, sus <em>preludis</em> sonar&aacute;n en concierto en la escuela de m&uacute;sica l&rsquo;Ant&agrave;rtida del barrio de Sarri&agrave; de Barcelona, donde Oliveres K&uuml;nzi estudi&oacute; y trabaja de profesor. Un lugar que &ldquo;es casa&rdquo;, describe. Ser&aacute; en el marco de las actividades de la Semana por la Paz Arcadi Oliveres, que organiza Just&iacute;cia i Pau, la entidad que el activista presidi&oacute; durante a&ntilde;os. &ldquo;Poner este trabajo en un escenario requiere de un trabajo muy cuidado&rdquo;, reconoce el m&uacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando &eacute;l estaba en el comedor y yo tocaba, no estaba haciendo un homenaje a mi padre, le estaba haciendo compa&ntilde;&iacute;a. Es al hacerlo p&uacute;blico que se convierte en homenaje&rdquo;, remarca el m&uacute;sico. Como siempre suele hacer cuando pone las manos sobre las teclas, aquellos d&iacute;as Oliveres <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">K&uuml;nzi</span> grab&oacute; sus improvisaciones con el m&oacute;vil, &ldquo;por si de all&iacute; sal&iacute;a algo interesante&rdquo;. En esta ocasi&oacute;n, m&aacute;s all&aacute; de la m&uacute;sica creada, lo que reescuch&oacute; en esos audios fue c&oacute;mo sonaba la vida en la casa.
    </p><p class="article-text">
        Una puerta. El tel&eacute;fono. Alguna respiraci&oacute;n profunda. &ldquo;<em>Que bonica, aquesta!</em>&rdquo; (&ldquo;&iexcl;Qu&eacute; bonita, esta!&rdquo;). Un ataque de tos. Balbuceos de criatura. Una conversaci&oacute;n de fondo. Pasos. &ldquo;<em>Seu, seu! Un concert. Improvisacions!</em>&rdquo; (&ldquo;Si&eacute;ntate, si&eacute;ntate. Un concierto. Improvisaciones&rdquo;). La cucharilla removiendo en la taza. Todas esos testimonios de la cotidianidad han sido conservados en el disco final. &ldquo;Con los sonidos de ambiente, se explica mucho mejor el momento que est&aacute;bamos viviendo&rdquo;, afirma Oliveres K&uuml;nzi.
    </p><p class="article-text">
        Reconoce que si no fuera &ldquo;con las grabaciones crudas&rdquo;, los temas del disco probablemente no habr&iacute;an visto la luz. &ldquo;No al menos sin trabajarlos m&aacute;s&rdquo;, afirma el pianista. Pese a ello, fue nominado en la &uacute;ltima edici&oacute;n de los premios Enderrock, referentes de la m&uacute;sica catalana, al mejor disco de m&uacute;sica cl&aacute;sica. 
    </p><p class="article-text">
        Aparte del &ldquo;p&uacute;blico m&aacute;s agradecido&rdquo; que tuvo en casa, los temas del disco solo han sido escuchados en directo en otra ocasi&oacute;n, el 6 de abril de 2022, en el primer aniversario de la muerte de Arcadi Oliveres.&ldquo;Tras meses de tenerlos un poco aparcados, escucharlos para preparar el concierto y volver all&iacute;, a esos d&iacute;as en casa, remueve. Aunque a la vez creo que hacer el disco me ha ayudado en el proceso de duelo&rdquo;, explica Oliveres <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">K&uuml;nzi</span>. &ldquo;He sentido emociones que est&aacute;s obligado a sentir en momentos as&iacute; y poderlas canalizar, hacer algo creativo de ellas, y obligarte a hablarlo es terap&eacute;utico&rdquo;, aprecia el pianista.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text"><strong>Un retrato sonoro de los d&iacute;as antes del adi&oacute;s</strong></h3><p class="article-text">
        Arcadi Oliveres sab&iacute;a que aquello que su hijo hab&iacute;a creado junto a &eacute;l, para hacerle m&aacute;s llevaderos algunos ratos, podr&iacute;a llegar a tener otro p&uacute;blico. &ldquo;Este trabajo es coherente con el proceso de hablar de la muerte que mi padre decidi&oacute; hacer, por lo que al plantearle que me parecer&iacute;a bonito compartir lo que hab&iacute;a grabado en casa, a&uacute;n sin tener claro en qu&eacute; formato, me dijo que adelante&rdquo;, recuerda su hijo.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">En 11 temas, &lsquo;Preludis d&rsquo;un adeu&rsquo; evoluciona, no solo hacia la muerte, sino hacia su aceptaci&oacute;n. &ldquo;Las primeras m&uacute;sicas son m&aacute;s ca&oacute;ticas y desordenadas, es un momento m&aacute;s tenso, y las &uacute;ltimas, de los momentos finales, en los que hemos aceptado lo que viene, transmiten m&aacute;s paz&rdquo;, cuenta el compositor</span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>. </strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">En la ceremonia del funeral, toc&oacute; la improvisaci&oacute;n que cierra el disco, </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>Ad&eacute;u</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, el &uacute;nico tema que cuenta con un nombre. &ldquo;Todas las piezas son especiales, pero esta es muy sentida, y se nota que cambia el espacio sonoro, ya no estamos en el comedor&rdquo;, cuenta </span>Oliveres <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">K&uuml;nzi, que explica que esta improvisaci&oacute;n fue compuesta &ldquo;con l&aacute;grimas brotando de las puntas de los dedos&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">El activista fue despedido en la capilla dels Caputxins de Sarri&agrave;. 50 a&ntilde;os atr&aacute;s, Arcadi Oliveres hab&iacute;a participado all&iacute; mismo en la conocida como la </span><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/archivo-de-educacion-de-catalunyaplural-cat/professorat-universitari-reedita-caputxinada-preocupacions_132_5577011.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Caputxinada, una de las principales demostraciones de fuerza de los universitarios antifranquistas</span></a>. P<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">ara Arcadi Oliveres fue, sobre todo, un episodio de esperanza m&aacute;s fuerte que el miedo. D&eacute;cadas despu&eacute;s, este profesor de econom&iacute;a aplicada ser&iacute;a una de las caras referentes del 15-M y de las propuestas hacia vidas m&aacute;s vivibles para el 99%. Un referente que, gracias a sus palabras, sigue vivo hoy. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&ldquo;</span>Mi padre no era una figura de cara a la galer&iacute;a, estaba muy comprometido, tambi&eacute;n con su familia&rdquo;, destaca Oliveres <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">K&uuml;nzi</span>. &ldquo;Era una persona p&uacute;blica y muy atareada, y no siempre estaba. Pero en absoluto ha sido una persona ausente para nosotros&rdquo;, a&ntilde;ade. Dice que es tan referente para &eacute;l como lo puede ser para muchas otras personas, &ldquo;por su coherencia, por su compromiso, y por su optimismo&rdquo;. &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sociedad/arcadi-enseno_1_7382150.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Para ser tan persistente, tienes que creer que es posible</a>, y hace falta un punto de optimismo. Estoy muy contento de que me haya transmitido eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pasaron meses hasta que el piano que acompa&ntilde;&oacute; los &uacute;ltimos d&iacute;as de Arcadi tom&oacute; forma de disco y propuso a un p&uacute;blico externo a la propia familia conectar con la cotidiana intensidad de un adi&oacute;s que se acerca. <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&ldquo;Poder despedirnos como lo hicimos es motivo de agradecimiento y alegr&iacute;a, es lo que querr&iacute;a para cualquier persona querida. Aunque, a la vez, hay emociones que llevan a la tristeza, a la rabia, a la incomprensi&oacute;n</span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>,</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> y a la contradicci&oacute;n&rdquo;, sintetiza el pianista sobre este recorrido personal, atravesado de un dolor y amor universalizables.</span>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que vivimos y lo que explica fundamentalmente el disco es la importancia de tenerse las unas a las otras&rdquo;, remarca Albert Oliveres, que se refiere as&iacute; al sentido genuino de &lsquo;entretenerse&rsquo;, m&aacute;s all&aacute; de hacer m&aacute;s agradable el tiempo. De su trabajo, de lo vivido, una vital conclusi&oacute;n para quien escuche: &ldquo;&iexcl;Entreteng&aacute;monos, mientras podamos!&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/intimidad-salon-auditorio-banda-sonora-ultimos-dias-arcadi-oliveres_1_10101476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 May 2023 21:25:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la intimidad de un salón a un auditorio: la banda sonora de los últimos días de Arcadi Oliveres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arcadi Oliveres,Música,Conciertos,Barcelona,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Casa Batlló de Gaudí emplea a más de 50 personas con autismo: "Es un pequeño milagro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/casa-batllo-gaudi-emplea-50-personas-autismo-pequeno-milagro_1_10085306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/997931bb-8a7b-4ce5-9b8d-3bea06060dd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Casa Batlló de Gaudí emplea a más de 50 personas con autismo: &quot;Es un pequeño milagro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de los edificios más visitados de Barcelona está gestionado, desde las visitas a la tienda, por un equipo con mayoría de personas con trastorno del espectro autista</p><p class="subtitle">El plan pionero de escuela inclusiva en Catalunya se frena por falta de recursos</p></div><p class="article-text">
        La Casa Batll&oacute;, de Antoni Gaud&iacute;, no solo fascina por arquitectura, con su fachada ondulada y su <em>trencad&iacute;s</em>. De un tiempo a esta parte,&nbsp;este icono del modernismo en Barcelona, uno de los m&aacute;s visitados de la ciudad, se ha convertido tambi&eacute;n en un referente por quienes hacen posible sus visitas. Desde el control de accesos a las explicaciones, y del servicio de fotograf&iacute;a al de tienda, buena parte del equipo est&aacute; conformado por personas con trastornos del espectro autista (TEA).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son m&aacute;s de 50 los empleados de la Casa Batll&oacute; con este trastorno conocido com&uacute;nmente como autismo. Algunos de ellos explican que han encontrado aqu&iacute; su primer puesto de trabajo que no fuera temporal. Otros, el primero que sienten compatible con su salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me parec&iacute;a un privilegio trabajar en un lugar as&iacute;, en una joya del modernismo; lo que no sab&iacute;a al empezar era c&oacute;mo lo llevar&iacute;a en momentos de mucha afluencia de visitantes, pero me he ido acostumbrando&rdquo;, cuenta Joan Boter, uno de los profesionales de atenci&oacute;n al p&uacute;blico. &ldquo;Hay d&iacute;as mejores que otros, pero me he sabido adaptar&rdquo;, contin&uacute;a este empleado.
    </p><p class="article-text">
        Que la gente salga satisfecha de c&oacute;mo les han tratado es algo que le gusta especialmente de su trabajo. Boter explica que ha ido aprendiendo italiano y franc&eacute;s, de tanto o&iacute;rlos, y esto se ha convertido en una motivaci&oacute;n a&ntilde;adida. Boter se describe como un apasionado del arte y, de hecho, est&aacute; terminando el grado universitario de Historia del Arte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace dos a&ntilde;os que Boter tiene trabajo en el equipo de visitas de la Casa Batll&oacute;, desde que la propiedad de edificio decidi&oacute; contratar la gesti&oacute;n de sus servicios a Specialisterne, una organizaci&oacute;n social dedicada a promover la inserci&oacute;n laboral de personas neurodivergentes, entre ellas, con trastornos del espectro autista (TEA), d&eacute;ficit de atenci&oacute;n con hiperactividad (TDH) o s&iacute;ndrome de Tourette.
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                Acceso a la Casa Batlló, en el Paseo de Gracia de Barcelona                            </span>
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        &ldquo;La m&aacute;s joven de este equipo tiene 19 a&ntilde;os; la mayor 58. Hay personas que tienen su primer empleo y personas que despu&eacute;s de pasar por distintos trabajos aqu&iacute; por fin se sienten parte de un colectivo que les apoya y comprende&rdquo; explica Txell Dalmau, coordinadora de las trabajadoras y trabajadores de Specialisterne en la Casa Batll&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        De entre los distintos niveles de autismo, un trastorno con una amplia variedad, la mayor&iacute;a de los que se emplean en Casa Batll&oacute; est&aacute;n en los m&aacute;s leves. Esto significa que puede presentar dificultades en la comunicaci&oacute;n y la interacci&oacute;n social, pero que se pueden solventar con algo de ayuda.&nbsp;De las empleadas de la casa, las hay con una discapacidad reconocida &ndash;sus cuotas de la Seguridad Social est&aacute;n bonificadas&ndash; y otras que no. 
    </p><p class="article-text">
        Boter hab&iacute;a tenido algunos trabajos temporales, entre los que destaca el empleo en una helader&iacute;a. Pero esta es la primera ocasi&oacute;n en la que trabaja de forma continuada y, tambi&eacute;n, la primera vez que se siente confortable haci&eacute;ndolo. &ldquo;Cuando vas a sitios en los que no entienden mucho tus necesidades, por puro desconocimiento, no le ponen cuidado, mientras que aqu&iacute; saben que por nuestras caracter&iacute;sticas necesitamos determinadas cosas e intentan regular las situaciones de malestar que puedan pasar, cosa que te da confianza&rdquo;, valora.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los recursos con los que cuenta el equipo es intentar que los empleados conozcan con mucha antelaci&oacute;n los cambios de rutina, algo que angustia especialmente a las personas con TEA. &ldquo;La adaptabilidad suele costarles y por eso nos dan margen para avisar al personal e irlo formando de forma paulatina&rdquo;, ejemplifica Dalmau. Tambi&eacute;n cuentan con una asistente laboral por si en alg&uacute;n momento de la jornada tienen dificultades para gestionar situaciones de estr&eacute;s o angustia. Esa figura, presente en el edificio, les ayuda a gestionar los problemas. &ldquo;Hemos aprendido qu&eacute; necesitan y c&oacute;mo les podemos ayudar&rdquo;, afirma Dalmau.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Suelen ser sencillas medidas las que marcan la diferencia, apuntan. Parar un rato, tener tiempo para prepararse mentalmente, por ejemplo, para soportar el ruido si hay obras previstas&hellip; Irse a casa si ese d&iacute;a hay un desborde de faena, contar con recursos de comunicaci&oacute;n cuando alg&uacute;n visitante se ha pasado de la raya. &ldquo;Poder decir &lsquo;no me encuentro bien&rsquo;, y ver c&oacute;mo se puede arreglar, es algo que tendr&iacute;a que ser posible en cualquier trabajo&rdquo;, reclama Boter.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Ocho de cada 10 personas con TEA, sin empleo</h3><p class="article-text">
        Montse Bizarro es una de las responsables de la tienda de la Casa Batll&oacute;. Tambi&eacute;n tiene TEA. Antes fue periodista en el sector de las agencias de comunicaci&oacute;n. &ldquo;La parte escrita la llevaba muy bien, pero hab&iacute;a muchas reuniones, muchas llamadas, y toda esta parte me quem&oacute; mucho, necesitaba un cambio; vi esto y me apunt&eacute;, aunque no pensaba estar mucho tiempo aqu&iacute;&rdquo;, reconoce.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n es un sector que le gusta. El problema era el ambiente laboral y que la forzaban a exponerse a situaciones que le generaban mucho malestar. &ldquo;Tienes siempre que callar; si tienes ansiedad, si no te encuentras bien&hellip; y de tanto guard&aacute;rtelo dentro, explotas&rdquo;, lamenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Afirma que poco a poco fue perdiendo la fe de encontrar un empleo en el que la escucharan y ayudaran, y reconoce que se ha sorprendido de lo que ha encontrado en este proyecto. &ldquo;Conoc&iacute; a gente similar a m&iacute; y tener acompa&ntilde;amiento me ha ido muy bien, porque poco a poco puedes ir sac&aacute;ndote miedos y mejorando&rdquo;, afirma.&nbsp;
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                Vista de la Casa Batlló de Barcelona. EFE/Alejandro García/Archivo                            </span>
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        Un sector tradicionalmente m&aacute;s favorable a la inserci&oacute;n laboral de personas con trastornos del espectro autista ha sido la inform&aacute;tica. Un &aacute;mbito profesional en el que las caracter&iacute;sticas asociadas a las personas con TEA, como la honestidad, la fijaci&oacute;n por los detalles y la baja tolerancia al error, resultan &ldquo;m&aacute;s valiosas que no la competencia de comunicaci&oacute;n y la sociabilidad&rdquo;, afirma Jos&eacute; Segundo, director general de Specialisterne. En los servicios de atenci&oacute;n al p&uacute;blico, en cambio, las habilidades sociales son muy importantes. Y, son, precisamente, competencias en las que las personas con autismo tienen dificultades.
    </p><p class="article-text">
        Por eso en la Casa Batll&oacute; se ven como una muestra de los escenarios posibles siempre que se cuente con los apoyos necesarios. &ldquo;La falta de informaci&oacute;n sobre la neurodivergencia lleva a tener miedo a lo desconocido&rdquo;, lamenta Segundo, y limita las oportunidades de inserci&oacute;n de las personas con TEA. Seg&uacute;n Autismo Europa, por lo menos ocho de cada 10 personas con TEA est&aacute;n desempleadas.
    </p><h3 class="article-text">Apoyos para aprovechar capacidades</h3><p class="article-text">
        Llega Semana Santa y, con ella, la preocupaci&oacute;n por la cantidad de gente que habr&aacute; visitando la Casa Batll&oacute;. &ldquo;Los prejuicios llevar&iacute;an a pensar que es cuando habr&aacute; m&aacute;s bajas y ataques de ansiedad, y en general cuando hay m&aacute;s afluencia de visitantes la tendencia que hemos visto es que dan el 200% como profesionales, y crecen&rdquo;, afirma Dalmau.
    </p><p class="article-text">
        De su nuevo trabajo, a Montse Bizarro le interesa m&aacute;s la relaci&oacute;n con su equipo que con la clientela que pasa por la tienda. &ldquo;Intento ser simp&aacute;tica y lo que haga falta, pero me motiva m&aacute;s entender al equipo: c&oacute;mo son, c&oacute;mo ayudarles, c&oacute;mo sacar lo mejor de cada una&rdquo;, afirma. Hay quienes requieren hacer tareas m&aacute;s repetitivas. A algunas les va bien ordenar armarios. Otras son m&aacute;s buenas a cargo de la secci&oacute;n de joyer&iacute;a, por ejemplo. De s&iacute; misma, destaca que es constante y detallista. &ldquo;Puedo estar horas y horas haciendo algo y lo har&eacute; bien&rdquo;, asevera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como ella, numerosas mujeres que hab&iacute;an llegado a Specialisterne se interesaron por trabajar en este espacio cultural. De hecho, el director de esta organizaci&oacute;n reconoce que han sido significativamente m&aacute;s las mujeres que se han mostrado motivadas por estos empleos que no por los que m&aacute;s habitualmente han ofrecido, vinculados al sector inform&aacute;tico. Pese a ello, tambi&eacute;n en el proyecto de la Casa Batll&oacute; hay m&aacute;s hombres contratados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, es problem&aacute;tico que los casos de TEA, que suelen presentarse de forma diferenciada respecto a los hombres, sean a&uacute;n infradiagnosticados entre las mujeres y que sean diagnosticados m&aacute;s tard&iacute;amente. A la vez, las mujeres tienden m&aacute;s que los hombres a intentar enmascararlo, con los impactos que &ldquo;adaptarse&rdquo; a ni&ntilde;as y mujeres neurot&iacute;picas genera en su salud mental.
    </p><p class="article-text">
        La Confederaci&oacute;n Autismo Espa&ntilde;a detecta que contar con empleo, adem&aacute;s de facilitar el acceso a una vida econ&oacute;micamente autosuficiente, tiene el valor de impulsar la participaci&oacute;n social y comunitaria de las personas con TEA y de mejorar su autoestima.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Joan Boter reconoce que sacar adelante turno tras turno de visitas en ocasiones implica situaciones dif&iacute;ciles. &ldquo;La gente que viene y sus necesidades son impredecibles&rdquo;, dice. Pero, tambi&eacute;n, encuentra satisfacciones durante la jornada. Lo que m&aacute;s valora de esta experiencia laboral es el compa&ntilde;erismo creado, &ldquo;un peque&ntilde;o milagro&rdquo;, describe. Considera positivo que tras la pandemia se hable m&aacute;s de salud mental, algo &ldquo;muy delicado&rdquo; para el conjunto social, sit&uacute;a, pero que, remarca Boter, adem&aacute;s implica que muchas personas se sientan &ldquo;desplazadas&rdquo;. &ldquo;Hace falta verlo y querer incluir a esta parte de la sociedad&rdquo;, reclama.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/casa-batllo-gaudi-emplea-50-personas-autismo-pequeno-milagro_1_10085306.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Apr 2023 20:30:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Casa Batlló de Gaudí emplea a más de 50 personas con autismo: "Es un pequeño milagro"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Autismo,Gaudí,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Repartir productos de Amazon en una tienda de barrio: “Da rabia, pero si trae gente bienvenido sea”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/repartir-productos-amazon-tienda-barrio-da-rabia-si-trae-gente-bienvenido-sea_1_9979382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca1aadaa-c2b6-4617-84ed-c2e225818ed7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Repartir productos de Amazon en una tienda de barrio: “Da rabia, pero si trae gente bienvenido sea”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Decenas de establecimientos actúan en Barcelona como puntos de recogida del gigante del comercio electrónico, que en los próximos años puede convertirlos en una pieza básica de su engranaje</p><p class="subtitle">Barcelona será la primera ciudad de España en aplicar la 'tasa Amazon', que supondrá 2,6 millones de euros anuales
</p></div><p class="article-text">
        Tropecientos pegamentos. Siliconas. Pinturas. Ni un cent&iacute;metro vac&iacute;o en la pared de esta ferreter&iacute;a de barrio que expone destornilladores, alicates y tornillos. Utensilios varios de cocina y ba&ntilde;o. Una muestra de escaleras plegables. Y, junto a ellas, una taquilla (<em>locker</em>) de Amazon. &ldquo;Normalmente, cuando es un d&iacute;a tranquilo para m&iacute;, tambi&eacute;n lo es para ellos&rdquo;, cuenta Sean Cook, tras el mostrador del comercio. Con &ldquo;ellos&rdquo; se refiere a los repartidores de Amazon que entran y salen de su tienda para dejarle compras online y que los compradores recoger&aacute;n en la tienda de Cook. A pesar de que no se los hayan comprado a &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        Hace tres a&ntilde;os que este establecimiento es uno de los puntos de recogida que la gran plataforma de comercio electr&oacute;nico tiene esparcidos por los municipios del Estado para que los clientes que no vayan a estar en su casa en el momento de la entrega los puedan ir a buscar. &ldquo;Me da rabia cuando alguien viene a recoger un taladro. &iexcl;Yo tambi&eacute;n tengo taladros! Pero ser punto de recogida es una forma de tener m&aacute;s gente en el establecimiento y, quiz&aacute;s, eso se convierte en alguna compra&rdquo;, reconoce el comerciante, que asegura que luchar contra el gigante tecnol&oacute;gico es &ldquo;imposible&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Es f&aacute;cil encontrar un parking, una gasolinera, un gimnasio o </span><a href="https://www.eldiario.es/madrid/pequenos-comercios-reconvierten-sobrevivir-locales-reparto-gran-distribucion_1_9827624.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">una tienda donde recoger aquello que se ha comprado a trav&eacute;s de Amazon</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> y pasarlo a buscar a la hora que m&aacute;s convenga, a pocas calles de casa, del trabajo o del colegio de los hijos. Estos </span>puntos de recogida se est&aacute;n convirtiendo en una opci&oacute;n para resolver de forma m&aacute;s eficiente el reparto de &uacute;ltima milla, &ldquo;el tramo m&aacute;s dif&iacute;cil&rdquo; de la log&iacute;stica, seg&uacute;n destaca el profesor de econom&iacute;a de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona Gabriel Izard, experto en distribuci&oacute;n comercial.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        Son muchos los comercios que se prestan a ceder parte de su espacio para solucionar este problema a Amazon, a pesar de que la plataforma sea una amenaza directa. Uno de ellos es la papeler&iacute;a Pepa Paper, que hace unos a&ntilde;os que se convirti&oacute; en punto de recogida, una opci&oacute;n que tiempo atr&aacute;s no hubieran asumido, afirma Lucas L&oacute;pez-Balcells, uno de los responsables de este negocio familiar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Da rabia, pero hoy en d&iacute;a, si trae gente a la tienda, bienvenido sea&rdquo;, sentencia. &ldquo;Cada vez nos cuesta m&aacute;s cuadrar n&uacute;meros y Amazon nos lo dificulta, pero cuando no es una cosa es otra, y al final lo que tienes que hacer es reinventarte y buscar alternativas&rdquo;, plantea.
    </p><p class="article-text">
        Amazon ingresa a los establecimientos en los que instala sus taquillas unos veinte euros mensuales, para el gasto de la luz de la m&aacute;quina, y unos 10 c&eacute;ntimos por paquete acogido. &ldquo;Lo que se ahorran haciendo las entregas en un &uacute;nico punto en lugar de casa por casa es una barbaridad, mientras que a nosotros nos remuneran simb&oacute;licamente&rdquo;, observa L&oacute;pez-Balcells, que se lamenta de que Amazon incorpore al pago &ldquo;la visibilidad&rdquo; que obtienen cuando una persona va a su tienda a recoger un paquete. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo lo que sea hacer entrar dinero en una situaci&oacute;n en la que los consumidores no van a comprar a estas tiendas es bueno<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/chamberi/si-los-comercios-del-barrio-mueren-muere-el-barrio-campana-vecinal-para-animar-a-comprar-en-tiendas-de-chamberi_1_6407217.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> si queremos que est&eacute;n abiertas</a>&rdquo;, plantea Llu&iacute;s Frago, profesor de geograf&iacute;a urbana en la Universidad de Barcelona e investigador sobre la interacci&oacute;n entre comercio y ciudad. Identifica que aquello que hace fuerte a Amazon es la comodidad que supone y advierte que es importante asumir que los h&aacute;bitos de consumo han cambiado, &ldquo;nos guste o no&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Sean Cook en la ferretería que regenta.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">&iquest;Colaboraci&oacute;n entre David y Goliat?</h3><p class="article-text">
        Sara Moreno tom&oacute; el relevo de un herbolario del Eixample de Barcelona hace dos a&ntilde;os. Buscaba f&oacute;rmulas para que la tienda ganara visibilidad y se incorpor&oacute; como punto de recogida de Amazon poco antes de Navidad. Asegura que en este tiempo ha percibido &ldquo;un poco de incremento&rdquo; en el n&uacute;mero de clientes: &ldquo;Hay personas que nos han conocido al venir a buscar un paquete y luego han vuelto, quiz&aacute;s un 10% de ellas, o algo menos&rdquo;, estima la propietaria de Eco Espai Natural. Moreno tiene claro que su punto fuerte es el asesoramiento, cosa que refuerza el valor de comprar presencialmente, a pesar de que pueda ser m&aacute;s caro e inc&oacute;modo que hacerlo online. 
    </p><p class="article-text">
        Para <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Ana Isabel Jim&eacute;nez Zarco, profesora de los estudios de econom&iacute;a y empresa de la Universitat Oberta de Catalunya, la tendencia a reforzar la distribuci&oacute;n en puntos de recogida previsiblemente ir&aacute; imponi&eacute;ndose con el tiempo.</span> &ldquo;El repartidor puede llevar 20 paquetes a un mismo sitio en lugar de a 20 distintos&rdquo;, concreta. Con esto, a&ntilde;ade que los puntos de recogida pueden incluso ser favorables para la vida en las ciudades, al traducirse en menos circulaci&oacute;n de veh&iacute;culos y contaminaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Desde PIMEComer&ccedil; (&aacute;mbito de comercio de la patronal de peque&ntilde;as y medianas empresas de Catalunya) observan que incorporar en tiendas este servicio no est&aacute; siendo contraproducente para los comercios. Ahora bien, aseguran que el beneficio que les comporta en ventas es escaso. &ldquo;Indirectamente trabajan para Amazon y la gente que entra a la tienda solo quiere recoger su paquete y dif&iacute;cilmente se enganchar&aacute; con otra cosa de la tienda&rdquo;, afirma &Aacute;lex Go&ntilde;i, presidente de PIMEComer&ccedil;.
    </p><p class="article-text">
        Algunas medidas que est&aacute;n tomando ayuntamientos como el de Barcelona, que ya ha aprobado la llamada <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-sera-primera-ciudad-espana-aplicar-tasa-amazon-supondra-2-6-millones-euros-anuales_1_9763952.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tasa Amazon &ndash;para gravar el uso del espacio p&uacute;blico que hacen los veh&iacute;culos de reparto aparcados&ndash;</a>, pueden hacer que esta forma de reparto se imponga frente al reparto a domicilio. Y podr&iacute;a suponer un cambio significativo: &ldquo;Tener que ir a buscar la compra online en lugar de tenerla en 24 horas en la puerta de casa cambia la imagen de Amazon y la convierte en una venta no tan agresiva&rdquo;, detecta.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que la forma de distribuci&oacute;n en la &lsquo;&uacute;ltima milla&rsquo; no altera son los precios m&aacute;s bajos que la plataforma fuerza. Y el peso que el ahorro tiene en la decisi&oacute;n de las personas. &ldquo;La p&eacute;rdida de poder adquisitivo de las familias afecta mucho al comercio&rdquo;, destaca Frago, a la vez que sit&uacute;a Amazon como un elemento que &ldquo;desertiza la calle&rdquo;, mientras que <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/comercio-historico-patrimonio-cultural-inmaterial-catalan_1_8955909.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el peque&ntilde;o comercio &ldquo;genera vida urbana&rdquo;</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Para el investigador, es importante no perder de vista que, para abordar la crisis del comercio de proximidad, la atenci&oacute;n tiene que ponerse no solo en regular plataformas como Amazon, sino en controlar el alquiler. &ldquo;Los propietarios piden precios que es impensable que los peque&ntilde;os negocios puedan asumir&rdquo;, lamenta Frago, cuyas investigaciones le han llevado a prever que, sin medidas para redireccionar la tendencia, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/comercios-tradicionales-duelo-especulacion-perdiendo-patrimonio-cultural_1_9170237.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una d&eacute;cada 3 de cada 10 comercios habr&aacute;n cerrado</a>.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/repartir-productos-amazon-tienda-barrio-da-rabia-si-trae-gente-bienvenido-sea_1_9979382.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Feb 2023 21:40:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Repartir productos de Amazon en una tienda de barrio: “Da rabia, pero si trae gente bienvenido sea”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amazon,Barcelona,Comercio,Comercio electrónico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Memorias de la pandemia para los antropólogos del futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/memorias-pandemia-antropologos-futuro_1_9901728.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7172780-faea-4deb-9727-875833598dd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Memorias de la pandemia para los antropólogos del futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una exposición en la antigua Modelo de Barcelona parte de más de 70 entrevistas en profundidad a vecinas y vecinos de la ciudad que después formarán parte del archivo municipal</p><p class="subtitle">Un homenaje al trabajo de las enfermeras en Cantabria durante la pandemia sufre un ataque con pintadas de “genocidas”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Quienes &eacute;ramos limpia-culos, pasamos a recibir entonces unos &lsquo;&iexcl;oh, qu&eacute; labor hac&eacute;is!&rsquo;. <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/cuidar-trabajo-invisible-crisis-coronavirus-cuidadoras_1_1105651.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Me da mucha rabia que no se haya visto antes que lo que hacemos es m&aacute;s; es un acompa&ntilde;amiento</a>&rdquo;. &ldquo;Hab&iacute;a que ir s&iacute; o s&iacute;. El trabajo no entend&iacute;a que ten&iacute;a dos hijos en casa. Me dec&iacute;an que si no quer&iacute;a trabajar, que me fuera&rdquo;. &ldquo;En tres meses fui m&aacute;s veces al cementerio que en los anteriores 14 a&ntilde;os que llevo de servicio. Era algo alucinante&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Estas palabras son tan solo unos segundos de las 70 horas de entrevistas que se han convertido en materia prima de la exposici&oacute;n '<a href="https://ajuntament.barcelona.cat/memoriademocratica/es/programa/memories-de-la-pandemia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Memorias de la pandemia'</a>, que recoge el testimonio de m&aacute;s de 70 vecinos y vecinas sobre c&oacute;mo vivieron los meses convulsos de la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Hablan al inicio de este texto Desir&eacute;e Plazas, trabajadora de una residencia; Isidora Trunser, trabajadora de un supermercado y Christian Navarro, taxista. Son tres de las 74 voces que comparten experiencias y reflexiones en una exposici&oacute;n que se fija especialmente en &ldquo;memorias menospreciadas&rdquo;; aquellas que a menudo quedan invisibilizadas y no se transmiten. Y, tambi&eacute;n, las de aquellas reconocidas como &ldquo;esenciales&rdquo; cuando un virus tambale&oacute; el mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hablando con estas 74 personas, una idea que aparece de forma muy recurrente es que la pandemia hizo visible que hab&iacute;a que pensar en el conjunto de la sociedad; que las salidas individuales no nos llevan demasiado lejos&rdquo;, plantea el periodista <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Jo&atilde;o Fran&ccedil;a, comisario de la exposici&oacute;n junto al investigador social Jordi Mir, con el que ha trabajado en este proyecto durante dos a&ntilde;os. </span>Lo han subtitulado &ldquo;Solo vamos a salir de esta juntas&rdquo;. Un mensaje que, observa Fran&ccedil;a, cal&oacute; en el contexto de crisis, aunque, remarca, &ldquo;no significa que lo estemos aplicando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios recogidos son todos de Barcelona, pero narran desde lugares muy diversos, incluso distantes, la convivencia -o supervivencia- en una misma ciudad. &ldquo;Memorias de la pandemia&rdquo; los enlaza y enmarca en una avenida de paneles que, en apenas unos metros, llevan a recorrer los meses que alteraron los tiempos y prioridades a gran escala. De no corresponder a voces de carne y hueso, esta avenida de recuerdos, construida en el Espacio Memorial de <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/modelo-recuerdos-sexta-galeria_1_3350143.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la antigua prisi&oacute;n La Modelo</a>, ser&iacute;a una distop&iacute;a narrativamente perfecta.
    </p><p class="article-text">
        Incertidumbre. Confinamiento. Casa. Movilidad. Apoyo mutuo. Pantallas. Duelos. Celebraciones. Olas y curvas. La exposici&oacute;n despliega conceptos clave de este momento hist&oacute;rico en una estructura que remite al interior-exterior, casa-calle, el binomio que marc&oacute; restricciones, sufrimientos y anhelos de la poblaci&oacute;n mientras el virus desbordaba el sistema de salud y social. &ldquo;Todo el mundo ha aplaudido mucho y ha valorado mucho, pero tenemos que ver si como sociedad estamos a la altura de lo aprendido&rdquo;, plantea Fran&ccedil;a, que reivindica la importancia de &ldquo;mirar al pasado pensando en el futuro: la pandemia nos hizo ver cosas que hay cosas que tienen que ser distintas&rdquo;.
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            <span class="title">
                Diversos paneles conforman la exposición, situada en la antigua cárcel de La Model                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Relatos complejos y plurales</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Esto era un incendio y pensamos que vendr&iacute;an los bomberos, los profesionales, a apaciguarlo. Pero vimos que no, que se hab&iacute;an ido a sus casas. Las necesidades eran urgentes y organizamos una red de apoyo mutuo&rdquo;. &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sindicato-medicos-cifra-75-seguimiento-huelga-catalunya_1_9894324.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hay un reconocimiento general del sistema p&uacute;blico</a>. Sin &eacute;ste no hubi&eacute;ramos funcionado&rdquo;. &ldquo;Hemos escuchado el discurso del Gobierno que dice que no quiere que nadie quede atr&aacute;s, pero <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/papeles-colectivos-migrantes-marchan-exigir-regularizacion-masiva_1_6114622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se han olvidado de las personas sin papeles</a>, que no pueden estar en el sistema social y sobreviven en la calle&rdquo;. &ldquo;Al llegar, empezaron a sentirse acompa&ntilde;adas porque las vecinas no estaban cuestionando cu&aacute;l era su situaci&oacute;n, s&oacute;lo les preguntaban qu&eacute; necesitaban, y tambi&eacute;n si pod&iacute;a ayudar a otras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hablan Jos&eacute; Manuel L&oacute;pez, de la asociaci&oacute;n vecinal del barrio del Maresme; Ariadna G&aacute;lvez, profesora de secundaria; Lamine Bathily, del Sindicato de Manteros, y Carmen Perales, de la asociaci&oacute;n Som del Barri, otras de las voces recogidas en este proyecto, <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">que pasar&aacute;n a formar parte del archivo municipal de Barcelona, donde quedar&aacute;n </span><a href="https://ajuntament.barcelona.cat/memoriademocratica/es/programa/memories-de-la-pandemia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">las entrevistas completas</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Encontramos mucha generosidad entre las personas entrevistadas, a la vez que cierto agradecimiento, sobre todo en las primeras entrevistas, las que hicimos justo un a&ntilde;o despu&eacute;s de empezar el confinamiento&rdquo;, cuenta el periodista. &ldquo;Hab&iacute;a personas que por primera vez contaban con un espacio para pararse a reflexionar sobre lo que hab&iacute;an vivido y pod&iacute;an explicarlo. Eso fue algo bonito, porque no todo el mundo piensa que lo que ha vivido sea relevante&rdquo;, remarca.
    </p><p class="article-text">
        Una buena parte de las historias bajo la Covid-19 resultan dolorosas. Incluso traum&aacute;ticas para parte de la poblaci&oacute;n. Fueron tiempos en los que <a href="https://www.eldiario.es/economia/desigualdad-ricos-pobres-aumento-espana-2021-ultimos-13-anos_1_9624220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las desigualdades socioecon&oacute;micas y de g&eacute;nero se profundizaron</a>. El &ldquo;qu&eacute;date en casa&rdquo; no val&iacute;a para todo el mundo ni implicaba lo mismo. A la vez,<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/las-redes-de-apoyo-que-hacen-frente-a-la-crisis-social-del-covid-19-hablan-bien-de-lo-que-es-un-barrio-ha-sido-un-rayo-de-esperanza-ver-que-hay-vecindario_1_6413175.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la mejor versi&oacute;n de la vecindad sali&oacute; a flote</a>. &ldquo;Pese a haber vivido cosas en com&uacute;n, los relatos que encontramos son muy distintos&rdquo;, valora Fran&ccedil;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a navegan entre el sufrimiento y la angustia y los recuerdos bonitos y felices, y nos hacen pensar en qu&eacute; es lo esencial para nuestra sociedad, pero tambi&eacute;n en qu&eacute; es lo esencial para cada persona. Esta visi&oacute;n con sombras y luces podr&aacute; preservarse, para quien mire hacia este momento en el futuro&rdquo;, plantea el co-comisario de la exposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/inesperado-improvisada-mascarillas-castilla-la-mancha_1_1009019.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una m&aacute;quina de coser a medio trayecto</a> recuerda a las que se pusieron manos a la tela para paliar la falta de mascarillas. Y al final del recorrido, una cabina de videomat&oacute;n invita a sumar los recuerdos que se han removido. &ldquo;Esto que hemos vivido ha sido repentino, intenso, a todas nos ha marcado de alguna forma, todo el mundo tiene algo que decir de este momento, y es relevante&rdquo;, defiende Fran&ccedil;a. Hasta el 12 de marzo puede hacerse en La Model este ejercicio de memoria coral, para no olvidar las pistas de c&oacute;mo avanzar hacia una normalidad con lo esencial en el centro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/memorias-pandemia-antropologos-futuro_1_9901728.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Feb 2023 21:33:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Memorias de la pandemia para los antropólogos del futuro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pandemia,Covid-19,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Maldita’, el canto de amor entre Sarajevo y Barcelona que conquistó los Goya y que "no debe morir jamás"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/maldita-canto-amor-sarajevo-barcelona-conquisto-goya-no-debe-morir_1_9941989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0d2a915-2aea-4cf4-9623-91ec5e807b64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Maldita’, el canto de amor entre Sarajevo y Barcelona que conquistó los Goya y que &quot;no debe morir jamás&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Maldita. A love song to Sarajevo' reivindica con la música del cantante Božo Vrećo y la pianista Clara Peya el presente de esta ciudad, más allá del impacto de la guerra</p><p class="subtitle">Los ganadores de los Premios Goya 2023</p></div><p class="article-text">
        En una pantalla, el cantante bosnio Bo&#382;o Vre&#263;o. En la otra, la pianista catalana Clara Peya. Se conocen por videollamada y a m&aacute;s de 1.000 kil&oacute;metros de distancia imaginan c&oacute;mo entrelazar sus m&uacute;sicas. Es la historia de 'Maldita. A love song to Sarajevo', un corto audiovisual que se hizo con <a href="https://www.eldiario.es/premios-goya/premios-goya-2023-ganadores_1_9943635.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un Premio Goya este s&aacute;bado</a> y que recoge el proceso creativo de este combo art&iacute;stico y permite acercarse a la figura de Vre&#263;o. 
    </p><p class="article-text">
        Tradici&oacute;n y transgresi&oacute;n conviven en un film que se presenta como <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/diario-de-viajes/sarajevo-ciudad-mil-caras_132_4835430.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una met&aacute;fora de lo que hoy es Sarajevo</a>, m&aacute;s all&aacute; de una historia reciente de guerra. &ldquo;Integradora, valiente, sin miedo a evolucionar, a la vez que mirando a la tradici&oacute;n, como parte fuerte de su personalidad&rdquo;. Son los rasgos que usa para describir la ciudad bosnia Iv&aacute;n Zah&iacute;nos, productor del corto, que est&aacute; dirigido por Amaia Rem&iacute;rez y Ra&uacute;l de la Fuente (Kanaki Films) y producido por Medicus Mundi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recibida en la gala de Sevilla, Zah&iacute;nos dej&oacute; claro desde el escenario que la estatuilla viajar&aacute; primero a Barcelona y despu&eacute;s a la capital bosnia. &ldquo;Para seguir honrando una historia de amor entre dos ciudades que no debe morir jam&aacute;s&rdquo;, proclam&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Zah&iacute;nos concibi&oacute; la pel&iacute;cula como un homenaje a la vida de la capital de Bosnia, ciudad que pis&oacute; por primera vez en 1998, a&uacute;n en incipiente reconstrucci&oacute;n. Hace cinco a&ntilde;os que escuch&oacute; a Bo&#382;o Vre&#263;o por primera vez y, al conocerlo, vio en esta figura y en su trayectoria musical una oportunidad para ampliar el relato sobre Sarajevo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su arte y el lugar que se ha hecho en el mundo permiten hacer llegar &ldquo;una imagen distinta de la ciudad&rdquo;, generalmente limitada al horror del conflicto armado, afirma el productor. &ldquo;Bo&#382;o es una persona que integra diversas sensibilidades, la diversidad de or&iacute;genes, la tradici&oacute;n que hay detr&aacute;s de la religiones como algo interesante y rico, sin enfrentarlas;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/lejla-huremovic-orgullo-bosnia-intrafamiliar_1_1369861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> adem&aacute;s de su identidad y expresi&oacute;n de g&eacute;nero, que pide una actitud valiente</a>&rdquo;, cuenta&nbsp;Zah&iacute;nos.
    </p><p class="article-text">
        La cautivadora voz de Vre&#263;o, que canta y habla a partes iguales en la media hora de film, adquiere su m&aacute;ximo esplendor una vez queda cara a cara con Peya al piano. La bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a del Mar de Barcelona acoge el sismo que crean con 'Maldita', canci&oacute;n que ha dado nombre al cortometraje. &ldquo;Nos entendimos perfectamente, tanto en lo que quer&iacute;a decir 'Maldita' como en lo que necesitaba el tema&rdquo;, afirma la compositora catalana. &ldquo;Ten&iacute;amos claro que ten&iacute;a que tener fuerza y coraje, y tambi&eacute;n que estaba llena de dolor&rdquo;, destaca.
    </p><p class="article-text">
        'Maldita' est&aacute; escrita en bosnio y ladino y se inspira en las relaciones que desgarran. Una de esas relaciones es la que tiene el cantante con su ciudad, a la que, cuenta Vre&#263;o, siempre vuelve, pese a los tiempos &ldquo;duros, tristes, peligrosos&rdquo;. Porque &ndash;dice&ndash; se pertenecen el uno al otro. &ldquo;Somos dos criaturas jugando en un torbellino de arte&rdquo;, describe sobre su relaci&oacute;n con Sarajevo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Redescubriendo el sevdah &ndash;la m&uacute;sica tradicional de Bosnia&ndash; y rompiendo esquemas &ndash;tambi&eacute;n en lo musical&ndash;, Vre&#263;o encontr&oacute; un lugar con sentido en el mundo. &ldquo;Es una persona muy herida que ha conseguido hacer de su dolor algo &uacute;til para todas; de una vida con muchas complicaciones, ha creado un espacio de seguridad en el que &eacute;l es protagonista&rdquo;, describe Peya, que se refiere a Vre&#263;o como &ldquo;una diva que se ha hecho un lugar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/sarajevo-memoria-horror-formato-comic_1_6297946.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una sociedad y una cultura en la que no era f&aacute;cil</a>&rdquo;.
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            </figure><h3 class="article-text">1992: algo que recordar m&aacute;s all&aacute; de las Olimpiadas&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Clara Peya recuerda haber enviado cartas a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de Sarajevo desde el colegio, durante la guerra. Tambi&eacute;n las im&aacute;genes de Bosnia en la televisi&oacute;n. Era 1992, Bo&#382;o Vre&#263;o ten&iacute;a entonces cinco a&ntilde;os y Sarajevo empezaba a sufrir un sitio que se convertir&iacute;a en el m&aacute;s largo a una ciudad en una guerra contempor&aacute;nea. Casi cuatro a&ntilde;os de aislamiento y cr&iacute;menes de lesa humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Los gritos y los llantos, en su caso, no llegaban en diferido. Recuerda a su madre saliendo a conseguirles cualquier cosa para comer. Corriendo y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/boban-minic-exlocutor-radio-sarajevo-habia-dias-trabajaba-40-horas-bombardeos_128_8718595.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin seguridad alguna de salvarse de bombas y francotiradores</a>. Tambi&eacute;n, las ventanas protegidas por mantas y las cortinas convertidas en vestidos con los que correteaba por casa. &ldquo;Sigo siendo esa criatura que vive con un pie en el mundo real y con otro en el mundo imaginario&rdquo;, dice el artista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las primeras conversaciones con Bozo eran mis mil preguntas y sus mil respuestas; para m&iacute; un abismo y para &eacute;l cotidianidad&rdquo;, cuenta Peya, que reconoce quedar &ldquo;fascinada&rdquo; por su &ldquo;resiliencia&rdquo;. &ldquo;Ha decidido vivir su propia vida al m&aacute;ximo, y es muy dif&iacute;cil&rsquo;&rdquo;, cuenta la compositora, Premio Nacional de Cultura de la Generalitat y conocida por su compromiso feminista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        'Maldita. A love song to Sarajevo'' se planta a la vez como homenaje a quienes se solidarizaron con la capital de Bosnia, que fue bautizada como <em>Distrito 11</em> de Barcelona. Bajo la alcald&iacute;a de Pascual Maragall, a trav&eacute;s de este programa se contribuy&oacute; a paliar los impactos de la guerra. Para Zah&iacute;nos, director de programas de cooperaci&oacute;n de Medicus Mundi, &ldquo;fue uno de los movimientos ciudadanos y de la administraci&oacute;n m&aacute;s exitosos en el &aacute;mbito de la cooperaci&oacute;n, y el embri&oacute;n de la cooperaci&oacute;n entre ciudades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s de terminar la guerra, Iv&aacute;n Zah&iacute;nos viaj&oacute; a Sarajevo con un grupo de estudiantes de &oacute;ptica y optometr&iacute;a, para ofrecer atenci&oacute;n visual a la poblaci&oacute;n. &ldquo;Hab&iacute;a m&eacute;dicos, abogados, gente promoviendo la objeci&oacute;n de conciencia&hellip; En todos los &aacute;mbitos se ve&iacute;a la movilizaci&oacute;n ciudadana y esto tuvo un impacto brutal en Sarajevo&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, el Ayuntamiento de Barcelona se interes&oacute; por el proyecto que hab&iacute;an llevado a la ciudad y ofrecieron continuarlo de forma m&aacute;s estructurada, dentro de un hospital. &ldquo;He pasado la mitad de mi vida en contacto con Sarajevo, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/damir-ovcina-autor-bosnio-no-especiales-victimas-no-quedar_128_8513987.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que a&uacute;n est&aacute; muy asociada a la guerra pese a ser una ciudad muy vital</a>, nada que ver con la de hace treinta a&ntilde;os, y que rompe con divisiones y actitudes que afectan m&aacute;s al resto del pa&iacute;s&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Afirma que, a d&iacute;a de hoy, permanece entre la ciudadan&iacute;a de Sarajevo el recuerdo de que Barcelona se implic&oacute; mucho durante y despu&eacute;s de la guerra. &ldquo;Pero aqu&iacute; la gente m&aacute;s joven relaciona este v&iacute;nculo con una generaci&oacute;n anterior&rdquo;, expone Zah&iacute;nos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el objetivo ahora es llevar el documental a escuelas y universidades y a trav&eacute;s de una historia contempor&aacute;nea ponerla de nuevo sobre la mesa. &ldquo;De esta relaci&oacute;n, fruto de un estallido espont&aacute;neo de solidaridad, tendr&iacute;amos que estar muy orgullosos&rdquo;, considera, y observa que 'Maldita' es una muestra de que el arte es una forma de &ldquo;mantener viva la relaci&oacute;n entre ciudades&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/maldita-canto-amor-sarajevo-barcelona-conquisto-goya-no-debe-morir_1_9941989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Feb 2023 21:00:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Maldita’, el canto de amor entre Sarajevo y Barcelona que conquistó los Goya y que "no debe morir jamás"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia,Barcelona,Balcanes,Guerra de los Balcanes,Música,Documental,Cortometrajes,Premios Goya,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cientos de pájaros se quedan sin nido por las obras del Camp Nou, pero hay un plan para que vuelvan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cientos-pajaros-quedan-nido-obras-camp-nou-hay-plan-vuelvan_1_9891682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2d9ca1b-403c-4610-a019-e6ac3533c3f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cientos de pájaros se quedan sin nido por las obras del Camp Nou, pero hay un plan para que vuelvan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estadio azulgrana incorporará nidales artificiales cuando esté remodelado, una medida barata para favorecer la biodiversidad pero que es aún excepcional en la construcción de nuevos edificios</p><p class="subtitle">Caza furtiva y tráfico: la España adicta a los pájaros cantores</p></div><p class="article-text">
        No solo los hinchas azulgranas se sienten como en casa en el Camp Nou. Otro tipo de fauna, m&aacute;s interesada en los recovecos de su estructura de cemento que en el f&uacute;tbol, ha hecho del estadio un refugio. Durante d&eacute;cadas, numerosas aves, reptiles y murci&eacute;lagos han encontrado multitud de brechas y rincones para cobijarse y anidar en el templo cul&eacute;, uno de los edificios m&aacute;s grandes de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        Ese entorno est&aacute; a punto de cambiar: <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/proyecto-foster-enea_1_5068315.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las obras en el campo</a> cerrar&aacute;n temporalmente las puertas de esta macroresidencia urbana para aves. Para minimizar el da&ntilde;o que puedan sufrir los p&aacute;jaros mientras duren las obras y con el objetivo que la fauna vuelva al Camp Nou igual que los aficionados, una vez finalice la remodelaci&oacute;n del estadio, la entidad Galanthus Natura colabora con el F.C. Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        El plan busca que las aves se muden temporalmente del Spotify Camp Nou a <a href="https://www.eldiario.es/aragon/bandadas-estorninos-centro-ciudades-dolor-cabeza-causado-hombre_1_9615377.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otros edificios de la ciudad donde viven sus mismas especies</a>, como la Sagrada Fam&iacute;lia o las iglesias g&oacute;ticas de Ciutat Vella o numerosos edificios del Eixample. &ldquo;Lo importante es que tengan una oferta suficientemente generosa de nidos&rdquo;, remarca Sergi Garc&iacute;a, responsable del &aacute;rea de biodiversidad urbana de Galanthus Natura.
    </p><p class="article-text">
        En una primera fase, se han ido tapando los huecos del estadio en los que anidan las aves para que el inicio de las obras, que arrancaron a finales del a&ntilde;o pasado con la&nbsp;demolici&oacute;n parcial de la tercera grader&iacute;a del gol sur, no sea tan brusco para ellas. Igualmente, se han instalado sensores de movimiento, para liberar aquellas que se hayan conseguido colar.
    </p><p class="article-text">
        Con estas acciones previas, se busca propiciar una adaptaci&oacute;n progresiva para los p&aacute;jaros y que empiecen a buscar un nuevo hogar. Garc&iacute;a asegura que, cuando se encuentren cerrados todos los huecos que les quedan disponibles en el estadio del Bar&ccedil;a, los animales se adaptar&aacute;n e ir&aacute;n a buscar otro sitio.
    </p><p class="article-text">
        Una vez avancen las obras de remodelaci&oacute;n del estadio &ndash;su finalizaci&oacute;n se prev&eacute; para 2026&ndash;, se integrar&aacute;n nidos artificiales en el Camp Nou para las aves. Garc&iacute;a celebra la iniciativa del club: &ldquo;Los &lsquo;edificios verdes&rsquo; no solo deben tener en cuenta el ahorro energ&eacute;tico y los materiales reciclables, sino tambi&eacute;n ayudar a conservar, o incluso a aumentar, la biodiversidad en la ciudad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a incide en que la protecci&oacute;n de los p&aacute;jaros es todav&iacute;a una excepci&oacute;n en la construcci&oacute;n de nuevos edificios. El entorno urbano, explica, tiende a construir edificios &ldquo;herm&eacute;ticos&rdquo;. &ldquo;La arquitectura nueva lo hace por eficiencia energ&eacute;tica, pero a la vez implica que no hay brechas ni rincones que los animales puedan aprovechar&rdquo;, advierte este especialista en biodiversidad urbana, con a&ntilde;os de experiencia en proyectos de conservaci&oacute;n en Barcelona.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; hace un p&aacute;jaro en el Camp Nou?</h3><p class="article-text">
        Aunque a primera vista no lo parezca, la estructura y el dise&ntilde;o de la fachada del estadio, inaugurado en 1957, lo convierten en un entorno ideal para estas aves. &ldquo;El Camp Nou es como un acantilado enorme en medio de la ciudad&rdquo;, describe Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Desde el inicio de la remodelaci&oacute;n de los terrenos del Bar&ccedil;a, con el derrumbe del Miniestadi en 2019, el club ha analizado las zonas y per&iacute;odos de m&aacute;s uso del estadio por parte de las distintas especies y las alternativas para evitar da&ntilde;os. &ldquo;El Camp Nou ha sido un ecosistema estable, en el que la fauna convive con los partidos y con los aficionados de forma extendida, sin conflicto, y en la remodelaci&oacute;n hemos incorporado recursos para que los p&aacute;jaros puedan acomodarse en las instalaciones&rdquo;, explica Jordi Portabella, responsable del departamento de Sostenibilidad del club.
    </p><p class="article-text">
        Desde el departamento de Acci&oacute;n Clim&aacute;tica de la Generalitat confirman que las nuevas instalaciones del Bar&ccedil;a ofrecer&aacute;n espacios de nidificaci&oacute;n por todo el estadio y que, mientras dure el proceso, los Agentes Rurales seguir&aacute;n haciendo visitas de control de las medidas dispuestas por el club para mitigar la p&eacute;rdida temporal de espacios para nidificar.
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                Un cernícalo en un balcón de Barcelona                            </span>
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        Entre las especies que cr&iacute;an y utilizan el estadio del Bar&ccedil;a destaca el vencejo real, un ave migratoria, reconocida como especie protegida, que llega a Barcelona en marzo. &ldquo;Son los que van a echar m&aacute;s de menos el Camp Nou&rdquo;, comenta Garc&iacute;a. La capital catalana y su &aacute;rea metropolitana concentran una parte importante de la poblaci&oacute;n de vencejos reales del conjunto de Catalunya. &ldquo;El momento de las obras es muy disruptivo, pero es inevitable en una ciudad, e igual que en la naturaleza si hay un desprendimiento, los p&aacute;jaros buscan alternativas y, cuando puedan, previsiblemente recolonizar&aacute;n el espacio&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otros p&aacute;jaros que suelen criar en el Camp Nou son el vencejo negro, &ldquo;primo hermano del vencejo real, que llega m&aacute;s tarde y antes se va&rdquo;, cuenta el ambient&oacute;logo; el avi&oacute;n roquero&#8203;; la golondrina no migradora, que, destaca Garc&iacute;a, cri&oacute; por primera vez en Barcelona en el estadio del Bar&ccedil;a los gorriones, los estorinos y los cern&iacute;calos, adem&aacute;s de murci&eacute;lagos.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de especies que comen grandes cantidades de mosquitos y otros insectos y que ayudan al control de plagas. En el caso del vencejo real, Garc&iacute;a destaca que se alimenta de mariposas de la procesionaria. Limitando su presencia, se contribuye a proteger los bosques de pinos. &ldquo;Es fundamental conservar las especies que encontramos en edificios de la ciudad porque ayudan a mejorar elementos bi&oacute;ticos que las personas necesitamos para encontrarnos bien&rdquo;, asevera.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n destaca el experto el papel de los murci&eacute;lagos como agentes que frenan la proliferaci&oacute;n de la mariposa del arroz del Delta del Ebro: &ldquo;Si los murci&eacute;lagos ejercen este control, se requieren menos pesticidas en los cultivo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Compensar para no perder fauna&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Los vencejos reales son una de las especies principales que usan el Camp Nou como hogar y uno de los objetivos a salvar. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/alcaudon-golondrina-situacion-100-aves-comunes-espana_1_7879291.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Solo quedan entre 9.600 y 17.900 parejas de estas aves en toda Catalunya</a>, seg&uacute;n el Atlas dels Ocells Nidificants. Los vencejos est&aacute;n en peligro, en parte porque les cuesta formar parejas. En el Camp Nou hab&iacute;a 20 parejas y hasta 300 espec&iacute;menes no reproductores, que usaban el estadio como dormitorio, no para nidar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el Bar&ccedil;a ha decidido que quiere colaborar con la protecci&oacute;n a esta especie y colocar&aacute; ocho nidos triples en una estructura elevada de la Ciudad Deportiva Joan Gamper, en Sant Joan Desp&iacute;. &ldquo;Los nidos provisionales se ponen para ofrecer a ejemplares que est&eacute;n por la zona, no se pretende que vayan los que se ubicaban hasta ahora en el Camp Nou; esos van a buscarse otro sitio cuando lleguen&rdquo;, especifican desde Galanthus Natura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando finalicen las obras del estadio azulgrana, los p&aacute;jaros no encontrar&aacute;n brechas, sino nidos integrados en el edificio para volver a anidar all&iacute;. Garc&iacute;a plantea que esta decisi&oacute;n del proyecto de remodelaci&oacute;n es, b&aacute;sicamente, cuesti&oacute;n de &ldquo;voluntad&rdquo;, y conf&iacute;a que inspire futuras construcciones &ldquo;para congeniar la nueva arquitectura con la protecci&oacute;n de la biodiversidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la rehabilitaci&oacute;n de edificios, el coste de instalar nidos es m&iacute;nimo; es un peque&ntilde;o esfuerzo que beneficia a todo el mundo: su conservaci&oacute;n es b&aacute;sica para el ser humano&rdquo;, agrega. Para el especialista en conservaci&oacute;n de fauna urbana, es importante romper la dicotom&iacute;a campo-ciudad en la protecci&oacute;n de las aves: &ldquo;No puede ser que solo exijamos a quienes viven en el medio rural que conserven la fauna; el esfuerzo de mantener la biodiversidad lo tenemos que hacer tambi&eacute;n desde las ciudades&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cientos-pajaros-quedan-nido-obras-camp-nou-hay-plan-vuelvan_1_9891682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Feb 2023 21:35:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Aves,Aves protegidas,Barcelona,FC Barcelona,Ecología,Ecologismo,Urbanismo,Fauna]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Sex Education Film Festival', cine para ayudar a los jóvenes a romper tópicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sex-education-film-festival-cine-ayudar-jovenes-romper-topicos_1_9914379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/add932a8-4309-4cdf-b963-32b73b17d155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Sex Education Film Festival&#039;, cine para ayudar a los jóvenes a romper tópicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cerca de 3.000 personas, la mayoría adolescentes, pasarán por un certamen cuyo propósito es ampliar miradas para vivir la sexualidad de forma más sana y no estereotipada</p><p class="subtitle">Treinta cortos sobre educación sexual que quieren destronar al porno</p></div><p class="article-text">
        El cine gusta porque emociona, hace re&iacute;r, y entretiene. Pero a la vez tiene el potencial de abrir delicadas compuertas a trav&eacute;s de sus historias y de convertirse en una herramienta para abrir miradas y conversaciones. Por este tipo de cine apuesta el 'Sex Education Film Festival'. Del 6 al 11 de febrero, presenta en el Cinema Catalunya de Terrassa (Barcelona) una selecci&oacute;n de 40 cortometrajes con potencial para remover estigmas y estereotipos que suelen colarse en el vac&iacute;o que la educaci&oacute;n sexual deja. 
    </p><p class="article-text">
        Una carencia en el desarrollo que &ldquo;no solo afecta a adolescentes&rdquo;, remarca Nadia Gum&agrave;, codirectora del festival, y que &ldquo;implica, y amplifica, problem&aacute;ticas sociales como la violencia de g&eacute;nero&rdquo;. Para contribuir a fomentar sexualidades m&aacute;s conscientes, equitativas y satisfactorias, Gum&agrave;, a cargo de una tienda de bienestar sexual junto a Iv&aacute;n Albacete, profesor de secundaria, impulsaron este festival de cine, que llega a la tercera edici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Unos 2.600 adolescentes, con algunos de sus docentes, as&iacute; como otras personas adultas, pasar&aacute;n por las sesiones programadas. &ldquo;En el cine, como en todos los productos audiovisuales, el sexo est&aacute; muy presente, pero a menudo no muestra realidades&rdquo;, plantea Gum&agrave;. Por ello, los cortos seleccionados en el 'Sex Education Film Festival' son creaciones que destacan por su capacidad de mostrar &ldquo;realidades diversas y no estereotipadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algunos centros educativos participar&aacute;n por primera vez en esta actividad cultural, aunque la mayor&iacute;a de los 15 institutos inscritos repiten la experiencia. &ldquo;Es una actividad complementaria y una herramienta para que el profesorado trabaje la educaci&oacute;n sexual; incluso hay algunos centros que nos han pedido m&aacute;s informaci&oacute;n para abordar despu&eacute;s del festival las tem&aacute;ticas que hayan visto en los cortos&rdquo;, cuenta Gum&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento, la presencia de la educaci&oacute;n afectivosexual en el sistema educativo ha dependido fundamentalmente del voluntarismo del profesorado, aunque, sobre el papel, se ha reconocido como herramienta fundamental en la prevenci&oacute;n de la violencia machista y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-incorporar-educacion-educativas-lomce_1_1704910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es obligatoria en todos los niveles educativos. </a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con el creciente alcance de las demandas feministas, la predisposici&oacute;n del profesorado a<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/jovenes-reclaman-educacion-sexual-integral-han-hablado-consentimiento_1_9745544.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> incorporar la educaci&oacute;n sexoafectiva</a> ha ido creciendo tambi&eacute;n. A la vez, lo ha hecho la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/eroticos-infantiles-skolae-vox-corrupcion_1_1068643.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">persecuci&oacute;n de los proyectos educativos</a> que atienden esta parte de la vida. Partidos de ultraderecha y organizaciones fundamentalistas han lanzado <a href="https://www.eldiario.es/politica/supremo-rechaza-plano-querella-vox-irene-montero-defender-educacion-sexual-menores_1_9832782.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campa&ntilde;as de comunicaci&oacute;n y judicializaci&oacute;n contra el despligue de la educaci&oacute;n sexual en centros educativos</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los ejemplos recientes es la campa&ntilde;a de Vox en Catalunya a finales de a&ntilde;o, <a href="https://www.eldiario.es/edcreativo/verd-sang-menstrual_1_9016821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ante el despliegue de </a><a href="https://www.eldiario.es/edcreativo/verd-sang-menstrual_1_9016821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Coeduca&rsquo;t</em></a><a href="https://www.eldiario.es/edcreativo/verd-sang-menstrual_1_9016821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> un programa del Departament d&rsquo;Educaci&oacute; que tiene que llegar a todos los centros educativos del pa&iacute;s, como medida para prevenir la violencia machista y lograr un sistema educativo libre de sexismo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez se problematiza m&aacute;s la falta de educaci&oacute;n sexual porque crece la consciencia de los problemas que implica&rdquo;, expone Gum&agrave;. Ahora bien, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/educacion-sexual-clase-jovenes-informacion-porno_1_1700012.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pornograf&iacute;a a&uacute;n es &ldquo;el primer contacto que muchos adolescentes tienen con la sexualidad&rdquo;</a>, remarca. De hecho, as&iacute; lo advierte el informe de Save The Children '(Des)informaci&oacute;n sexual: pornograf&iacute;a y adolescencia', que detecta que m&aacute;s de la mitad de los y las adolescentes que ven contenidos pornogr&aacute;ficos se inspiran en ellos para sus propias experiencias. 
    </p><p class="article-text">
        Una situaci&oacute;n que, advierte esta organizaci&oacute;n, sin herramientas sobre consentimiento y autonom&iacute;a del cuerpo, puede llevar a los y las j&oacute;venes a &ldquo;normalizar pr&aacute;cticas violentas y de riesgo&rdquo;. Tambi&eacute;n, a reforzar imaginarios discriminatorios o excluyentes en torno a la diversidad de cuerpos, sexualidades e identidades de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Este informe, publicado en 2020 y en el que participaron m&aacute;s de 1.700 chicos y chicas de entre 13 y 17 a&ntilde;os, se&ntilde;ala que casi la mitad (48%) de adolescentes que hab&iacute;an consumido pornograf&iacute;a<a href="https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/porno-ficcion-realidad-i-razon-emocion-peliculas-sexuales_132_7924528.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la validan como fuente de aprendizaje sobre sexualidad</a>. Para 3 de cada 10, la pornograf&iacute;a supone la &uacute;nica fuente de informaci&oacute;n. &ldquo;Durante generaciones, se nos ha dicho que es vergonzoso hablar de sexualidad, pero estamos viendo que los m&aacute;s j&oacute;venes est&aacute;n m&aacute;s abiertos a hablar y son m&aacute;s receptivos a escuchar&rdquo;, afirma Gum&agrave;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<p><a href="https://vimeo.com/598429747">TRAILER Mi Primera Opci&oacute;n (My first choice)</a> from <a href="https://vimeo.com/user21753685">Carlota Call&eacute;n</a> on <a href="https://vimeo.com">Vimeo</a>.</p> 
    </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s de 250 cortometrajes fueron presentados para participar en la tercera edici&oacute;n del 'Sex Education Film Festival'. De los 40 seleccionados, la mayor&iacute;a son creaciones de mujeres. Entre ellas, directoras de trayectoria diversa y que con sus historias activan reflexiones para <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/yo-pongo-el-limite/coitocentrismo-audiovisual-sexualidad-estandar-masculina_132_1937754.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisar la desigualdad de g&eacute;nero -tambi&eacute;n en el placer-</a>, reivindicar la diversidad, prevenir pr&aacute;cticas de riesgo para la salud y desnormalizar violencias.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Ver para conocer, conocer para replantear(se) </strong></h3><p class="article-text">
        Cuando la trabajadora de la limpieza del instituto se encuentra llorando a la hija de la directora y le cuenta que est&aacute; embarazada, el ba&ntilde;o del centro se convierte en escenario privilegiado para compartir &ldquo;informaci&oacute;n necesaria&rdquo;: &ldquo;No tenerla lo &uacute;nico que hace es generar riesgo para la salud f&iacute;sica y mental, especialmente de las chicas&rdquo;, defiende Bea de Silva, directora de este corto, 'Tula'. 
    </p><p class="article-text">
        Es una de las historias seleccionadas con m&aacute;s recorrido. Ha sido <a href="https://www.eldiario.es/premios-goya/nominados-premios-goya-2023-listado-completo_1_9899077.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">candidata a los Premios Goya</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/oscar-2023-lista-completa-nominados_1_9892110.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calificada para los Oscar.</a> Su creadora afirma que, adem&aacute;s de la vida por el circuito de festivales, querr&iacute;a que su trabajo tenga una en los colegios. &ldquo;Me gustar&iacute;a que permita a educadores utilizarlo para romper el hielo y empezar un debate con las y los j&oacute;venes, ya que el objetivo del corto es bien claro: que la gente hable de experiencias personales&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        De Silva remarca la capacidad de las representaciones audiovisuales de &ldquo;desestigmatizar&rdquo; y que <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/promocional-salon-erotico-barcelona-educacion_132_2752066.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tener contenido audiovisual posibilita &ldquo;ir asumiendo cosas que, si no vemos, parece que no sea normal que nos pasen&rdquo;</a>. &ldquo;Entonces cuesta m&aacute;s hablar de ello, por lo que tiramos de fuentes de informaci&oacute;n que pueden ser peligrosas&rdquo;, plantea la directora. 
    </p><p class="article-text">
        La historia de tres amigas que pasan juntas los &uacute;ltimos d&iacute;as de verano y, con algunas cervezas encima, abren la veda de las experiencias de violencia sexual, es la propuesta de 'Les tres gr&agrave;cies'<em>,</em> el primer corto de Lena Castell. Un relato del silencio que sigue a la violencia sexual, a la vez que una reivindicaci&oacute;n del derecho a no perder vida tras las agresiones. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Castell cuenta que, pese al manto sensible que cubre el relato, ha sido creado desde la rabia. &ldquo;Hay que hablar para superarlo&rdquo;, afirma. Defiende que, pese al dolor, se tiene que ver que las mujeres pueden seguir adelante, &ldquo;ri&eacute;ndose, hablando de masturbaci&oacute;n, de sexo, haciendo el d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la &uacute;ltima macroencuesta de violencia machista de la Conselleria de Interior, presentada en diciembre, la violencia sexual es la forma de violencia que m&aacute;s han sufrido las mujeres, en m&aacute;s de 6 de cada 10 casos registrados. En Catalunya, 8 de cada 10 mujeres han sufrido alg&uacute;n tipo de violencia machista a lo largo de la vida. La franja de edad en la que m&aacute;s se sufre, entre los 30 y los 49. La segunda en porcentaje, entre los 16 y los 29.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada persona elige con qu&eacute; se queda de las piezas que ve, que son miradas, son ejemplos, permiten ver realidades distintas y entender cosas, pero en todo caso genera algo en las personas que lo ven&rdquo;, considera Castell. &ldquo;Creo que el cine es un medio espectacular para incidir desde el entretenimiento, porque no quiero que la gente se aburra mientras hablamos de un tab&uacute;&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Del 6 al 11 de febrero, por las ma&ntilde;anas se proyectar&aacute;n los cortos seleccionados para el p&uacute;blico m&aacute;s joven, mientras que por las tardes se proyectar&aacute;n las sesiones de cortometrajes para personas adultas. Entre estos, 'Mi primera opci&oacute;n'<em>,</em> de Carlota Call&eacute;n, una reflexi&oacute;n sobre las desigualdades a trav&eacute;s de la conversaci&oacute;n sobre sexo oral entre dos amigas.
    </p><p class="article-text">
        Si bien el cine no puede ense&ntilde;ar a las personas lo que deben hacer, para Call&eacute;n, quienes lo crean pueden apostar por &ldquo;plantear preguntas&rdquo; y contribuir a construir imaginarios. Entre otros, aquellos en los que la violencia contra las mujeres y su cosificaci&oacute;n no se relacionen con algo excitante. &ldquo;Es necesario mostrar relaciones con igualdad, respeto y entrega&rdquo;, defiende la directora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sex-education-film-festival-cine-ayudar-jovenes-romper-topicos_1_9914379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Feb 2023 21:26:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Sex Education Film Festival', cine para ayudar a los jóvenes a romper tópicos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pornografía,Educación sexual,Sexualidad,Sexología,Sexo,Diversidad sexual,Libertad sexual,Salud sexual,Cine,Catalunya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Raúl García Agudo, un 'sindicalista infiltrado' en Glovo: "Es una situación de piratería brutal"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/raul-garcia-agudo-sindicalista-infiltrado-glovo-situacion-pirateria-brutal_128_9809701.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37fec804-0897-412f-8779-d0bf6cf49ba1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Raúl García Agudo, un &#039;sindicalista infiltrado&#039; en Glovo: &quot;Es una situación de piratería brutal&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando las plataformas de reparto empezaban a operar, un delegado de CCOO se coló en un proceso de selección para mostrar desde dentro las condiciones laborales de la empresa y las plasmó en un libro</p><p class="subtitle">La larga espera de los ‘riders’ de Glovo para ser contratados: “Sigo cobrando por pedido pese a las multas”
</p></div><p class="article-text">
        Buena remuneraci&oacute;n, flexibilidad y equipamiento adecuado para hacer los env&iacute;os; eso es lo que una oferta de empleo de Glovo promet&iacute;a, y lo que Ra&uacute;l Garc&iacute;a Agudo, delegado provincial de CCOO, comprob&oacute; que era mentira desde el primer contacto con la empresa. A mediados de 2019, esta plataforma de reparto requer&iacute;a sumar efectivos a su 'ej&eacute;rcito de <em>riders</em>'.<em> </em>Garc&iacute;a Agudo se present&oacute; al proceso de selecci&oacute;n para desvelar lo que pasaba en el seno de la empresa. <em>El sindicalista infiltrado</em> (Editorial Apostroph, 2022) recoge lo que se encontr&oacute; y aprovecha para recorrer las <a href="https://www.eldiario.es/economia/ley-rider-cumple-ano-amenazada-pulso-mayores-empresas-sector_1_9238258.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">protestas y reivindicaciones que culminaron en la Ley Rider</a>. La experiencia de Garc&iacute;a Agudo fue antes de entrar en vigor la ley, pero &ndash;lamenta el sindicalista&ndash;, las condiciones que narra no han perdido vigencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es una entrevista para trabajar de repartidor de Glovo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue una entrevista grupal, con seis o siete personas. La mayor&iacute;a eran muy j&oacute;venes o muy mayores, y principalmente migrantes. Yo, de mediana edad y nacional, romp&iacute;a con el perfil principal. Te dicen, de primeras, que el r&eacute;gimen de trabajo va a ser como aut&oacute;nomo. En el momento en el que yo hice la entrevista, <a href="https://www.eldiario.es/economia/glovo-empresa-asentada-centenares-irregularidades-sigue-retando-trabajo-autonomos_1_9556072.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Inspecci&oacute;n del Trabajo ya hab&iacute;a instado a Glovo a reconocer a sus </a><a href="https://www.eldiario.es/economia/glovo-empresa-asentada-centenares-irregularidades-sigue-retando-trabajo-autonomos_1_9556072.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>riders </em></a><a href="https://www.eldiario.es/economia/glovo-empresa-asentada-centenares-irregularidades-sigue-retando-trabajo-autonomos_1_9556072.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como trabajadores</a> por cuenta ajena. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez te marcan el territorio, te cuentan la forma de trabajar: tienes que hacerte un seguro, hace falta tener un <em>smartphone</em> y medio de transporte. Y pagarte la mochila. A 60 euros. Esto me sorprendi&oacute; much&iacute;simo. &iexcl;Encima que les est&aacute;n haciendo publicidad gratuita! Se aprovechan de la vulnerabilidad de personas que necesitan enganche con una actividad laboral, dici&eacute;ndoles que van a conseguir buenos ingresos, cuando lo que generan son condiciones de esclavitud. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cuando usa la palabra &ldquo;esclavitud&rdquo;, lo hace para llamar la atenci&oacute;n o tiene fundamento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por la perversidad del algoritmo, quienes trabajan para Glovo est&aacute;n pendientes constantemente de si pueden entregar un pedido. Si no aceptas un encargo que se te asigna, pierdes valoraci&oacute;n. Y se juegan la vida en los repartos. Literalmente. <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/riders-estallan-glovo-explotando-gente_1_1531895.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Varias personas han fallecido</a>. Por unos ingresos irrisorios. En su momento hicimos cuentas y ten&iacute;as que estar entre 12 y 13 horas diarias repartiendo para sacarte 900 euros, que entonces era el salario m&iacute;nimo. Cuando sali&oacute; la Ley Rider, para intentar eliminar &iacute;ndices de laboralidad como el establecimiento de los precios por parte de la empresa &ndash;que era dos de euros por pedido entregado&ndash; lo que hizo Glovo fue una subasta a la baja; que los <em>riders</em> establecieran el precio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pese a estas condiciones, vemos cada d&iacute;a a muchas personas con la mochila de Glovo a las espaldas&hellip; </strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los que hacen este trabajo no ven otras salidas. Est&aacute;n al l&iacute;mite de la exclusi&oacute;n, sin red de protecci&oacute;n, con responsabilidades familiares, tienen que mandar recursos al pa&iacute;s de origen&hellip; La empresa se aprovecha de estas situaciones. Adem&aacute;s, en tanto que premia tener la cuenta activa todo el d&iacute;a, muchos trabajadores la subcontratan a personas con peores condiciones a&uacute;n, aquellas que est&aacute;n en situaci&oacute;n irregular, que no tienen posibilidad de conseguir una cuenta propia. Subarrendar tu cuenta durante una parte del d&iacute;a es una forma de tenerla activa 24 horas, cosa que el algoritmo premia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; no llega a trabajar ninguna jornada como repartidor? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la entrevista me convocaron para formalizar la relaci&oacute;n con Glovo, es decir, para darme de alta de aut&oacute;nomo, a ser posible a trav&eacute;s de su gestor&iacute;a. No lo hice y no llegu&eacute; a repartir. Les inst&eacute; a que fuera una relaci&oacute;n laboral por cuenta ajena, cosa que atajaron r&aacute;pidamente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; buscaba asistiendo a ese proceso de selecci&oacute;n de </strong><em><strong>riders</strong></em><strong>? &iquest;Logr&oacute; saber algo que no pudiera obtener preguntando a quienes trabajan para Glovo?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Lo hice para intentar visibilizar las condiciones en las que trabajan los<em> riders</em>. Despu&eacute;s de la entrevista, elabor&eacute; un informe interno para el sindicato y tambi&eacute;n compart&iacute; en Facebook lo que me encontr&eacute;. Eso se viraliz&oacute; y ayud&oacute; a romper con una imagen de Glovo que estaba idealizada. Este trabajo se identificaba con algo moderno, atractivo, que pod&iacute;as coger y dejar cuando quisieras. Los medios de comunicaci&oacute;n se hicieron mucho eco de este mensaje, y de que el modelo de Glovo era el futuro del trabajo. Pero desde CCOO empezamos a trabajar con <em>riders </em>y vimos que estaban en una precariedad absoluta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Miembros de la plataforma Riders X Derechos, en una fotografía de archivo. EFE/Biel Aliño                            </span>
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        <strong>En el libro afirma que existe un miedo inoculado por la empresa entre los trabajadores. &iquest;Miedo a qu&eacute;? </strong>
    </p><p class="article-text">
        A que los desconecten de la aplicaci&oacute;n, que equivale a un despido sin ning&uacute;n tipo de indemnizaci&oacute;n. La empresa hace que la relaci&oacute;n laboral sea nula y los trabajadores no pueden revisar las malas valoraciones que les pueden dejar los clientes. Quiz&aacute;s ha sufrido una ca&iacute;da y por eso llega tarde. Quiz&aacute;s est&aacute; calado hasta arriba por la lluvia. Pero el <em>rider </em>no puede apelar, porque a la empresa s&oacute;lo le importa que llegue pronto y una rese&ntilde;a negativa afecta a su algoritmo y, por lo tanto, a sus ingresos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha pasado m&aacute;s de un a&ntilde;o desde que entr&oacute; en vigor la Ley Rider. Si participara ahora en el proceso de selecci&oacute;n, &iquest;algo ser&iacute;a distinto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me encontrar&iacute;a con lo mismo. Glovo, como Uber, incumple sistem&aacute;ticamente la ley y no reconoce a sus repartidores como trabajadores. Es una situaci&oacute;n de pirater&iacute;a brutal. Espero que los cambios que se est&aacute;n afrontando ahora en el Congreso para <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/carcel-nueva-explotacion-laboral_129_9783589.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluir penas de c&aacute;rcel para aquellas empresas que sistem&aacute;ticamente vulneran la normativa laboral</a> entren en plena ejecuci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entre sanciones y liquidaciones a la Seguridad Social, Glovo acumula 148 millones de euros. &iquest;Aun as&iacute; no le sale a cuenta cumplir la ley?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que estaban a la espera de un cambio de ciclo en el que se pudiera revertir la Ley Rider y no contaban con que <a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-alemania-paises-evitan-aprobacion-ley-europea-descafeinada-regularizar-autonomos_1_9778249.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Europa se aprobar&aacute; tambi&eacute;n una Ley Rider</a>. Es decir, que los reconozca como trabajadores por cuenta ajena y que establezca transparencia algor&iacute;tmica. Esperemos que la directiva europea sostenga la actividad de forma m&aacute;s regulada y m&aacute;s humana. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una diferencia es que la directiva europea prev&eacute; incluir a las personas trabajadoras de todas las plataformas, mientras que la normativa estatal s&oacute;lo afecta a empresas de reparto de comida a domicilio. &iquest;Se queda corta la normativa espa&ntilde;ola? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Que la protecci&oacute;n no fuera solo para los <em>riders</em>, sino para quienes trabajan en todas las plataformas digitales, estaba encima de la mesa en el di&aacute;logo entre sindicatos y Gobierno. Hay que decir que en ning&uacute;n otro pa&iacute;s se cuenta con una ley parecida, pero se qued&oacute; corta a la hora de cubrir a todos los trabajadores. Los <em>riders</em> son la imagen m&aacute;s visible, pero s&oacute;lo una peque&ntilde;a parte de la cantidad de trabajadores de plataformas digitales. Las empresas de plataforma est&aacute;n en auge y se aprovechan de que la tecnolog&iacute;a va m&aacute;s r&aacute;pido que la regulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El sindicalismo tiene que innovar frente al crecimiento del trabajo en plataformas digitales? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La falta de contacto entre trabajadores hace que la actividad sindical sea m&aacute;s complicada. Por ello intentamos estar con las personas que desarrollan estos trabajos v&iacute;a redes sociales. Est&aacute;n aisladas, mientras que las empresas se ahorran el alquiler de la oficina y los costes de los equipos de producci&oacute;n, que recaen en las personas que trabajan, a las que no consideran empleadas y, por lo tanto, est&aacute;n desprotegidas en caso de necesitar una baja o sufrir un accidente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>A pesar de que llevamos a&ntilde;os accediendo a informaci&oacute;n sobre las condiciones laborales, las cifras de negocio de estas empresas no se ven afectadas. &iquest;Por qu&eacute;? </strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/riders-taxistas-autonomos-unen-denunciar-glovo-cnmc-cartel-no-competir_1_9698511.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Est&aacute;n operando en base a la competencia desleal,</a> fuera de la ley. Pero no miramos m&aacute;s all&aacute; del paquete que nos entregan. Lo que nos interesa es que nos lo traigan en el menor tiempo y coste posible. No digo que no pidamos a trav&eacute;s de Glovo porque hay muchos trabajadores que dependen de este salario. Cualquiera se podr&iacute;a ver en este trabajo en momentos de necesidad. Pero si como sociedad apost&aacute;ramos por las empresas que cumplen la ley, asfixiar&iacute;amos a las que no lo hacen. Glovo es la operadora l&iacute;der, siendo la l&iacute;der en incumplimiento de la normativa laboral. Hay que apelar a la responsabilidad de cada uno de nosotros.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/raul-garcia-agudo-sindicalista-infiltrado-glovo-situacion-pirateria-brutal_128_9809701.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Dec 2022 21:24:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Raúl García Agudo, un 'sindicalista infiltrado' en Glovo: "Es una situación de piratería brutal"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Glovo,Sindicatos,Riders,CCOO - Comisiones Obreras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Problemas de salud mental que tapan la violencia machista: "¿Quién denuncia si en tu casa no te creen?”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/problemas-salud-mental-tapan-violencia-machista-denuncia-si-casa-no-creen_1_9744476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5b785a5-2f10-4098-a745-f89e7d12dd8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Problemas de salud mental que tapan la violencia machista: &quot;¿Quién denuncia si en tu casa no te creen?”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El impacto de la violencia es un factor desencadenante o agravante de los trastornos que viven muchas mujeres, pero apenas hay servicios capaces de responder a estos casos complejos</p><p class="subtitle">Las agresiones sexuales atendidas por el Hospital Clínic de Barcelona aumentan un 40% respecto a 2019
</p></div><p class="article-text">
        Para dejar lejos los abusos sufridos en casa, Lurdes Da Costa decidi&oacute; que migrar&iacute;a en cuanto pudiera. &ldquo;Me fui de mi pa&iacute;s escapando de esta violencia, y, aqu&iacute;, me encontr&eacute; con una peor&rdquo;, afirma. Se refiere a una relaci&oacute;n de pareja de la que no saldr&iacute;a en cuatro a&ntilde;os. En la historia de Lurdes hay varios intentos de suicidio. El primero, a los nueve a&ntilde;os. Hay tambi&eacute;n diversos diagn&oacute;sticos, como el trastorno l&iacute;mite de personalidad. Asegura que en la atenci&oacute;n recibida por los problemas de salud mental nunca se tuvo en cuenta el impacto de la violencia que carga. &ldquo;Muchas de las heridas que tengo no se pueden curar con pastillas&rdquo;, valora ante la respuesta m&eacute;dica que le dieron durante a&ntilde;os. A&ntilde;os que recuerda vivir medio dormida.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la violencia machista y los problemas de salud mental&nbsp;se solapan,&nbsp;servicios sociales, profesionales sanitarios y entidades de ayuda se encuentran con&nbsp;realidades&nbsp;complejas de acompa&ntilde;ar. Para empezar, debido a la tendencia a abordar algunas cuestiones de salud mental &uacute;nicamente con f&aacute;rmacos. Pero tambi&eacute;n por las particulares dificultades que encuentran las mujeres con estas patolog&iacute;as al enfrentarse a situaciones de violencia contra ellas.
    </p><p class="article-text">
        Marina (nombre ficticio a petici&oacute;n de la v&iacute;ctima) cuenta que, sin ponerle una mano encima, el dolor que su marido le generaba con sus gritos de menosprecio era como &ldquo;intentar andar teniendo la pierna rota&rdquo;. Ahora lleva ocho a&ntilde;os separada. Ocho a&ntilde;os sin sentir que vuelve a caer tan bajo como hab&iacute;a llegado a caer. &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/desigualdad-genero-acrecienta-problemas-salud-mental-mujeres-trastorno-bipolar-no-bipolar_1_9605021.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El trastorno bipolar lo tengo igual, pero el maltrato me lo agravaba mucho</a>&rdquo;, resume. Viviendo con su exmarido hab&iacute;a llegado a tener cuatro intentos de suicidio. Fue una &eacute;poca en la que ingresaba repetidamente con ataques de ansiedad. Pero en ninguno de estos ingresos fue preguntada por el desencadenante. Entre el hospital comarcal y<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/agresiones-sexuales-atendidas-hospital-clinic-han-aumentado-51-ultimo-ano_1_9740182.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el Cl&iacute;nic de Barcelona</a>, calcula que pas&oacute; por cuatro psiquiatras distintos.
    </p><p class="article-text">
        Para Yolanda Guasch, coordinadora del programa &lsquo;Act&uacute;a dona&rsquo;, de atenci&oacute;n a mujeres en situaciones de violencia machista y con trastornos de la salud mental, es importante tener en cuenta que hay indicadores de violencia machista que coinciden con los de &ldquo;descompensaci&oacute;n&rdquo; de enfermedades mentales. &ldquo;Demasiado a menudo el trastorno lo invisibiliza&rdquo;, denuncia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De golpe engordas por la medicaci&oacute;n, dejas de ser una persona activa, no tienes ganas de nada&hellip; La incomprensi&oacute;n de quien era mi pareja hacia mi enfermedad se convirti&oacute; en un maltrato, a la vez que yo estaba especialmente sensible, y cobrando muy poco de la pensi&oacute;n de incapacidad&rdquo;, resume Marina. La salida, tras 12 a&ntilde;os de violencia psicol&oacute;gica, fue irse a casa de sus padres. 
    </p><p class="article-text">
        El riesgo de sufrir violencia en la pareja entre las mujeres con un trastorno grave se multiplica entre dos y cuatro veces respecto al conjunto de mujeres, seg&uacute;n detecta un informe de la Federaci&oacute;n de Euskadi de asociaciones de familiares y personas con enfermedad mental de 2017. Pese a la creciente sensibilizaci&oacute;n entre los equipos de salud mental para identificar los casos, la falta de tiempo y frecuencia de las visitas hace que se pierda capacidad de detectar la violencia.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una mirada de g&eacute;nero para la psiquiatr&iacute;a</strong></h3><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica al abordaje estrictamente farmacol&oacute;gico de los problemas de salud mental de algunas mujeres es un tema cada vez m&aacute;s presente. El departamento de Salud y la Agencia de Salud P&uacute;blica de Catalunya encargaron un informe sobre la atenci&oacute;n a mujeres en situaci&oacute;n de violencia machista y consumo problem&aacute;tico de sustancias y/o problemas de salud mental, que se public&oacute; en 2020. La mayor&iacute;a de los profesionales que participaron en el estudio advirtieron de que los psiquiatras son un perfil profesional con &ldquo;especiales resistencias&rdquo; a tratar las situaciones de violencia machista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n este an&aacute;lisis, la disciplina psiqui&aacute;trica puede presentar &ldquo;evidentes limitaciones&rdquo; para ayudar a aflorar la situaci&oacute;n de violencia y tenerla en cuenta como un problema que puede estar interfiriendo en el trastorno de salud de la mujer, incluyendo las adicciones. Esto pese a que el 75% de mujeres con problemas mentales graves han sufrido violencia en la pareja o en la familia, seg&uacute;n recoge el mismo informe.
    </p><p class="article-text">
        Entre los propios profesionales han surgido voces que se muestran conscientes del problema. &ldquo;Lo que tenemos que hacer es m&aacute;s amplio que los tratamientos farmacol&oacute;gicos; hay una parte de comprensi&oacute;n de los trastornos de la gente&rdquo;, afirma Roser Cirici, coordinadora del grupo de violencia machista en la Sociedad Catalana de Psiquiatr&iacute;a y Salud Mental. Considera problem&aacute;tico que haber experimentado o estar experimentando violencia sea a menudo visto como una informaci&oacute;n irrelevante, aunque asegura que se est&aacute; trabajando para corregirlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cirici, una de las expertas que est&aacute; formando en perspectiva de g&eacute;nero a otros profesionales de servicios de atenci&oacute;n a la salud mental, subraya que no debe perderse de vista que un trastorno &ldquo;no sale de la nada&rdquo;: una pata est&aacute; en la gen&eacute;tica, pero otra est&aacute; en las experiencias vitales. &ldquo;Sufrir mucho estr&eacute;s a ra&iacute;z de situaciones como abusos infantiles o vivir en una familia con violencia machista, supone mucho m&aacute;s riesgo de sufrir patolog&iacute;as mentales&rdquo;, ejemplifica. A la vez, remarca que la interacci&oacute;n entre trastornos mentales y violencia machista es &ldquo;bidireccional&rdquo; y que debe tenerse en cuenta que son factores de vulnerabilidad que &ldquo;se potencian entre s&iacute;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Servicios saturados y sin respuestas</strong></h3><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de diversos ingresos hospitalarios, Lurdes logr&oacute; acceder a apoyo psicol&oacute;gico para ir reduciendo medicaci&oacute;n y aumentando herramientas de autocuidado. En su proceso, se acerc&oacute; al activismo por los derechos de las personas con trastornos de salud mental y se ha convertido en dinamizadora de grupos de ayuda mutua entre mujeres. Afirma que est&aacute;n &ldquo;desbordadas&rdquo;. &ldquo;Necesitan profesionales de atenci&oacute;n psicol&oacute;gica y tardan meses en poder acceder, y necesitan salir de su casa y resulta muy dif&iacute;cil acceder a recursos de vivienda para situaciones de violencia&rdquo;, concreta. &ldquo;Si te est&aacute;n maltratando cada d&iacute;a, &iquest;c&oacute;mo te piden que est&eacute;s estable?&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Federaci&oacute;n Salud Mental Catalunya confirman conocer situaciones en las que se ha excluido a mujeres con trastornos de salud mental graves de recursos de atenci&oacute;n a la violencia machista, algo que atribuyen a la &ldquo;falta de costumbre&rdquo; y el &ldquo;miedo&rdquo; a acompa&ntilde;arlas. En el estudio de la Generalitat se indica que las mujeres en situaciones de violencia y con problemas de salud mental graves se etiqueten como &ldquo;casos de especial complejidad&rdquo; y que las profesionales ponen de manifiesto que &ldquo;no existen recursos adecuados para atender y acoger a estas mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la misma direcci&oacute;n, Cirici advierte de que, cuando los m&eacute;dicos identifican y prestan atenci&oacute;n a la problem&aacute;tica, se encuentran que no hay suficientes recursos para ofrecer a las mujeres. &ldquo;Faltan psic&oacute;logos y recursos econ&oacute;micos para resolver la necesidad de vivienda&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No podemos abrir la caja de pandora de la violencia, decirles que no tengan miedo, que conf&iacute;en, pero luego no tener recursos para acogerlas y para que tengan autonom&iacute;a econ&oacute;mica&rdquo;, denuncia Guasch. El servicio que coordina es uno de los excepcionales recursos dedicados a responder a las necesidades de mujeres con esta doble vivencia. Guasch afirma que est&aacute;n respondiendo a todas las demandas que les llegan con el &ldquo;sobreesfuerzo&rdquo; del equipo profesional, pero que est&aacute;n al m&aacute;ximo de su capacidad de atenci&oacute;n, con unas 60 mujeres al a&ntilde;o.
    </p><h3 class="article-text"><strong>M&aacute;s pastillas que credibilidad</strong></h3><p class="article-text">
        Hace tiempo que tambi&eacute;n Marina se vincul&oacute; al activismo por los derechos de las personas con trastornos de salud mental y que dinamiza grupos de ayuda mutua entre mujeres. Afirma que la mayor&iacute;a de las que conoce han sufrido abusos sexuales, violaciones o maltrato por parte de familiares o parejas y que estos grupos entre iguales se convierten a menudo en el &uacute;nico lugar en el que explican las violencias sufridas. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n se atreve a denunciar si en tu propia casa no te creen?&rdquo;, lanza Marina.
    </p><p class="article-text">
        El acentuado cuestionamiento que reciben las mujeres con diagn&oacute;sticos de salud mental es una barrera en la protecci&oacute;n y recuperaci&oacute;n de esta parte de las mujeres. &ldquo;Si empiezas a tener conciencia de tu malestar, lo m&aacute;s probable es que todo acabe con unas pastillas. Y si quieres explicar lo que te ha pasado, lo m&aacute;s probable es que no te crean, porque siempre se ha puesto en entredicho la credibilidad de las personas con diversidad de sufrimiento [trastornos], cuesti&oacute;n que se multiplica si, adem&aacute;s, eres una mujer&rdquo;, denuncia J&eacute;ssica L&oacute;pez, t&eacute;cnica de proyectos en Salut Mental Catalunya.
    </p><p class="article-text">
        Lurdes se dio cuenta de que buena parte de su vida hab&iacute;a normalizado la violencia. &ldquo;El mensaje que recibes es que no haces las cosas bien, que no vales para nada, que no encajas en ning&uacute;n sitio&hellip; Piensas que es tu culpa, te vas menospreciando y, cuando nos damos cuenta de la violencia que vivimos, ya estamos muy destrozadas&rdquo;, expone.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco Marina era consciente de que lo que estaba viviendo era maltrato. Dice que, como tantas otras mujeres con diagn&oacute;stico, ten&iacute;a la autoestima minada. Ahora, se siente recuperada de la violencia, pero no reparada. Reparada se sentir&aacute; el d&iacute;a que &ldquo;cambie la mirada&rdquo;, dice, tanto en las familias como en los servicios p&uacute;blicos, y que se tenga en cuenta que la violencia puede ser el fr&iacute;o que convierte &ldquo;un resfriado en una pulmon&iacute;a&rdquo;, metaforiza Marina. &ldquo;Hay que poner el acelerador en las herramientas para frenar tanto sufrimiento&rdquo;, reclama.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/problemas-salud-mental-tapan-violencia-machista-denuncia-si-casa-no-creen_1_9744476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Nov 2022 21:54:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Problemas de salud mental que tapan la violencia machista: "¿Quién denuncia si en tu casa no te creen?”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia de género,Salud mental,Mujer,Salud,Salud psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Monólogos contra el tabú de la enfermedad: “Llevo tantas pastillas encima que podría llamarme camella”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/monologos-tabu-enfermedad-llevo-pastillas-llamarme-camella_1_9744406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/959fe26e-8708-4447-898f-7d1cc0d64ad8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Monólogos contra el tabú de la enfermedad: “Llevo tantas pastillas encima que podría llamarme camella”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pacientes con distintas patologías crónicas agarran el micrófono en el espectáculo ‘Perfectamente imperfectos’ para responder a silencios y estigmas que comparten fuera de escena</p><p class="subtitle">Los menores consumen más sedantes sin receta: “A veces desconectas de que no eres el hijo que quieren tus padres”</p></div><p class="article-text">
        Antes de empezar, Anna G&oacute;mez calcula. No es lo mismo ser la primera que ser la &uacute;ltima en salir al escenario. Para controlar la rigidez del cuerpo, la medicaci&oacute;n tiene que hacer el m&aacute;ximo efecto a una hora determinada. Hechos los c&aacute;lculos, G&oacute;mez empieza el mon&oacute;logo. &ldquo;Mi nombre art&iacute;stico es ElefantAna, pero con el mont&oacute;n de pastillas que llevo encima perfectamente podr&iacute;a llamarme Camella&rdquo;, bromea. 
    </p><p class="article-text">
        G&oacute;mez ha improvisado esta carta de presentaci&oacute;n, pero ahora que ha soltado la frase, puede que la incluya tambi&eacute;n sobre el escenario. &ldquo;A veces soy bestia con las bromas, pero es cierto que sin toda esta medicaci&oacute;n estar&iacute;a hecha una chapuza&rdquo;, explica la c&oacute;mica e impulsora de &lsquo;Perfectamente imperfectos&rsquo;, un paraguas bajo el que se han juntado monologuistas dispuestos a convertir sus enfermedades cr&oacute;nicas en carne de gag. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante muchos a&ntilde;os no es que no hiciera bromas del Parkinson, es que directamente no hablaba de la enfermedad&rdquo;, asegura G&oacute;mez. Hace diez a&ntilde;os, a los 40, se lo diagnosticaron. &ldquo;Es Parkinson de inicio temprano. No quiere decir que se me active por las ma&ntilde;anas, sino que se me manifest&oacute; joven&rdquo;, espec&iacute;fica al p&uacute;blico, al que ya se ha ganado desde el inicio del mon&oacute;logo: &ldquo;Me llamo Anna, soy de Lleida y me diagnosticaron Parkinson a los 40 a&ntilde;os. S&eacute; lo que est&aacute;is pensando. Pobre t&iacute;a, qu&eacute; putada, es de Lleida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su trayectoria, G&oacute;mez se ha topado repetidamente con c&oacute;micos que le sugieren qu&eacute; chistes puede hacer con los temblores atribuidos a su enfermedad. &ldquo;Del Parkinson prefiero hacer humor yo misma&rdquo;, replica, molesta con este tipo de actitudes.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hace unos meses ElefantAna llam&oacute; a c&oacute;micos y c&oacute;micas de Barcelona para juntarse en un <em>show</em> con mon&oacute;logos sobre sus enfermedades, Andrea Bogu fue una de las que primero se sumaron. Tiene 32 a&ntilde;os y hace 15 que no puede subir el brazo derecho a consecuencia de la distrofia facioescapulohumeral que sufre. &ldquo;Es una atrofia muscular de cintura para arriba&rdquo;, traduce.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El brazo izquierdo antes sub&iacute;a, pero est&aacute; viendo la movida y ahora entre los dos se est&aacute;n disputando la <em>pole position</em>, a ver cu&aacute;l hace menos esfuerzo de hacer cualquier cosa&rdquo;, dispara a la audiencia, que responde con risas. 
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                    alt="Composición de los cuatro monologuistas en conversación con elDiario.es."
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                Composición de los cuatro monologuistas en conversación con elDiario.es.                            </span>
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        Esta joven c&oacute;mica ya ten&iacute;a el diagn&oacute;stico cuando empez&oacute; a hacer mon&oacute;logos, pero no &ldquo;las agallas&rdquo; para hablar de ello, confiesa. El espect&aacute;culo se ha convertido en su estrategia para pasar mejor la enfermedad. &ldquo;Tuve un tiempo de negaci&oacute;n, de decirme &lsquo;si no hablo de la enfermedad, no existe&rsquo;&rdquo;, cuenta. Colg&oacute; el micr&oacute;fono durante 5 a&ntilde;os y ha vuelto a subirse al escenario en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. &ldquo;Quiero bromear sobre ello porque es mi manera de sobrellevarlo&rdquo;, reivindica.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando voy a la playa con mis amigas, ellas nadan recto. Yo, en c&iacute;rculo. Como pille una boya de por medio, ya no me ves en toda la tarde. Desde la arena me gritan: &iexcl;t&uacute; puedes, Nemo!&rdquo;, lanza.&nbsp;Andrea&nbsp;ve en el humor una de las mejores herramientas para generar empat&iacute;a. Ahora bien, subraya que bromear de la enfermedad tiene que hacerse desde la propia vivencia. 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de Anna G&oacute;mez, Bogu lo que intenta es evitar la medicaci&oacute;n antes de salir al escenario. &ldquo;Son opi&aacute;ceos, por lo que vas m&aacute;s 'colgadita' que de normal&rdquo;, cuenta. No siempre la intensidad del dolor que siente es soportable sin las pastillas. &ldquo;Qued&aacute;ndome en casa me doler&iacute;a igual, as&iacute; que voy al escenario a pas&aacute;rmelo bien&rdquo;, dice. Este domingo, en el escenario del teatro La Rubia, ser&aacute;n siete. &ldquo;Ahora nos faltan dos personas que tienen epilepsia y otra que tiene de todo&rdquo;, resume ElefantAna.
    </p><p class="article-text">
        Algunos monologuistas ya hab&iacute;an hablado de su enfermedad en <em>shows</em> anteriores, otros no. Laia Castell&oacute; ser&aacute; la primera vez que haga humor del vitiligo, una enfermedad de la piel que se caracteriza por manchas blancas. &ldquo;Hasta ahora no me hab&iacute;a atrevido, no me ve&iacute;a capaz de mostrarlo, y de hecho a&uacute;n estoy acabando de escribir el mon&oacute;logo&rdquo;, comenta. Hasta ahora, cuando escrib&iacute;a sobre su enfermedad hab&iacute;a m&aacute;s rabia que humor. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Perder pigmentaci&oacute;n en la piel no me genera dolor f&iacute;sico, pero mentalmente es muy duro, y adem&aacute;s se sabe m&aacute;s sobre las canas que sobre esta enfermedad&rdquo;, critica Castell&oacute;. Afirma que ella solo ha conocido a personas con esta patolog&iacute;a en talleres donde lo que ense&ntilde;an es a taparla &ldquo;en lugar de a aceptarse&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Ganar referentes y risas</h3><p class="article-text">
        Boris Tosas fue uno de los fichajes tempranos del proyecto. Seg&uacute;n c&oacute;mo tenga el d&iacute;a, puede que vaya a pedir m&aacute;s o menos ayuda para subir al escenario. &ldquo;Una vez en el <em>show</em>, me levanto de la silla y grito &lsquo;&iexcl;Milagro!, &iexcl;Milagro!&rsquo;. El p&uacute;blico se queda con una cara espectacular, sobre todo las personas que me han ayudado a pulso a subir al escenario&rdquo;, cuenta entre las risas de sus compa&ntilde;eras. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; me compraron en Ikea, y como cualquier mueble, pues no me supieron montar bien en casa&rdquo;, espeta al p&uacute;blico. Su estilo es c&aacute;ustico: &ldquo;Me encanta salir de fiesta. Tengo el alcohol como medicina. Vosotros que cuando vais borrachos os torc&eacute;is, pues yo que ando torcido cuando voy borracho el alcohol tiene una funci&oacute;n correctiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tosas define el espect&aacute;culo que preparan como &ldquo;una bofetada de realidad&rdquo;. &ldquo;Nosotros que tenemos cierta autoridad para hablar de temas que son tab&uacute;, o delicados, nos podemos permitir el lujo de hacerlo sin complejos&rdquo;. A la vez, rechaza el humor que no parte de la propia materia prima. &ldquo;Que yo pueda bromear de la discapacidad o la enfermedad no significa que no haya sufrido ni que no sufra&rdquo;, mantiene.
    </p><p class="article-text">
        Los impactos de cada patolog&iacute;a var&iacute;an, pero todos los monologuistas sienten que existe un denominador com&uacute;n: el estigma. &ldquo;Visibilizar que puedes tener una enfermedad y tirar adelante es muy importante para que las personas que las tienen no se sientan solas&rdquo;, reivindica Anna G&oacute;mez. De su experiencia extrae que, ante el golpe de un diagn&oacute;stico, a menudo faltan referentes. &ldquo;De personajes famosos con Parkinson est&aacute;n Hitler, Franco y Putin, dicen ahora. Buenos por naturaleza. Mis s&iacute;ntomas eran complicados de detectar. Arrastraba una pierna, se me iba un brazo hacia arriba y ten&iacute;a muchas ganas de invadir Polonia&rdquo;, dice en su mon&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hubiera visto a una mujer joven con Parkinson haciendo bromas de su propia enfermedad cuando me la diagnosticaron, me lo hubiera cogido mejor&rdquo;, expresa G&oacute;mez tras la funci&oacute;n. Con el diagn&oacute;stico, llegaron tambi&eacute;n la depresi&oacute;n y la ansiedad, algo que no es excepcional. &ldquo;Mucha gente en este proceso se retrae, no se comunica, y esto es muy da&ntilde;ino&rdquo;, afirma G&oacute;mez, para quien crear mon&oacute;logos ha sido el salvavidas. &ldquo;Por mucho que salgamos a hacer humor, lo que mostramos es una vulnerabilidad&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        La c&oacute;mica est&aacute; sorprendida de la cantidad de c&oacute;micos y c&oacute;micas con patolog&iacute;as cr&oacute;nicas que la han contactado para participar en el proyecto. Vista la diversidad, la idea de ElefantAna es que los monologuistas vayan rotando en los espect&aacute;culos, para &ldquo;normalizar ver a personas enfermas y con vida social&rdquo;. &ldquo;Ver a gente variopinta con sus problemas creo que puede ayudar a otras personas a relativizar su situaci&oacute;n, en una sociedad que solo promueve que se vea a quienes dicen estar genial y se muestran perfectos&rdquo;, a&ntilde;ade Andrea Bogu.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/monologos-tabu-enfermedad-llevo-pastillas-llamarme-camella_1_9744406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Nov 2022 21:35:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Enfermedades,Humor,Humoristas,Parkinson,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alerta en las protectoras por el aumento de abandonos de animales: "Recibimos el doble de llamadas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/alerta-protectoras-aumento-abandonos-animales-recibimos-doble-llamadas_1_9278525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff7ccdaa-436f-4e89-a29d-a3c6acda4879_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alerta en las protectoras por el aumento de abandonos de animales: &quot;Recibimos el doble de llamadas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cantidad de mascotas abandonadas en los últimos meses mantiene en tensión a estos lugares, sobrepasados por la llegada de perros y gatos víctimas tanto de las dificultades de sus familias como de irresponsabilidades</p><p class="subtitle">El Síndrome de Noé de acumulación compulsiva de animales: “Es un trastorno y una forma de huir”</p></div><p class="article-text">
        Un perro sale de un coche en medio de una carretera. El coche acelera. El animal mira c&oacute;mo el veh&iacute;culo se aleja. Esta sea probablemente la escena m&aacute;s integrada en nuestro imaginario sobre c&oacute;mo se abandonan las <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/productos/bici-mascotas-innovando-gozar-compania-mejor-amigo_1_9184389.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mascotas</a>. Pero hace a&ntilde;os que la mayor&iacute;a de historias de llegadas a un refugio de animales no empiezan en el asfalto. Sucede m&aacute;s bien a las puertas de un centro de acogida, al lado de una farola pr&oacute;xima o en un contenedor cualquiera. Puede ser tambi&eacute;n en cualquier calle o camino. Entre los motivos, que se hayan cansado de ellos, que se hayan perdido sin chip para localizar a su familia o, a veces, con un mensaje con el que se indica que no pueden continuar viviendo con su animal.
    </p><p class="article-text">
        Una llamada o un correo son el inicio de las historias que recibe Enric Soler, encargado del refugio de la 'Lliga protectora d&rsquo;animals i plantes de Barcelona'. En los &uacute;ltimos meses, sin embargo, el volumen de abandonos que registran se ha doblado. Unas 15 personas contactan con esta entidad cada d&iacute;a &ldquo;de lunes a viernes&rdquo;, remarca Soler, alegando que quieren dejar all&iacute; a su mascota. &ldquo;Las protectoras generalmente estamos saturadas, pero &uacute;ltimamente est&aacute; siendo una barbaridad&rdquo;, lamenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El volumen de adopciones no es comparable a las peticiones de entrada por lo que, ante la lista de espera sin fin a la vista, invitan a &ldquo;apretar&rdquo; a familiares y amigos para que cuiden de los animales. Por lo menos, hasta que puedan tener sitio en este u otro refugio privado, que complementan los servicios municipales de acogida de los animales encontrados en las calles o tras intervenciones policiales y judiciales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos a tope porque las entradas de animales son constantes, pero no hay salidas, a&uacute;n menos este a&ntilde;o en el que la gente ten&iacute;a muchas ganas de salir de vacaciones y la decisi&oacute;n de adoptar se pospone&rdquo;, coincide a destacar N&uacute;ria Espa&ntilde;a, responsable del refugio de Amposta (Tarragona). Los mensajes de personas que quieren dejar a su mascota llegan a diario tambi&eacute;n aqu&iacute;. Cuenta que tienen capacidad para 90 perros y que, durante la pandemia, llegaron a tener solo 20. &ldquo;Con la normalidad, la gente empez&oacute; a abandonar&rdquo;, asegura Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, el Colegio de Veterinaria de Barcelona ha recibido la alerta de un &ldquo;preocupante repunte&rdquo; de entradas de animales en diversas protectoras de la provincia. Algo que, sospechan, puede ser la cruz del auge de adopciones experimentado durante la pandemia. &ldquo;En ese momento, pensamos que m&aacute;s gente estaba valorando los beneficios de tener un animal, todo lo que aporta al desarrollo y bienestar de criaturas y adultos, pero puede estar pasando que esa misma gente comprara o adoptara un animal sin entender lo que ello implica&rdquo;, apunta Helena Arce, presidenta de la comisi&oacute;n de bienestar animal del Colegio de Veterinaria de Barcelona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque los abandonos son constantes a lo largo del a&ntilde;o, y querer irse de vacaciones sin la responsabilidad de tener un animal a cargo es una motivaci&oacute;n residual entre quienes abandonan a su mascota, el efecto verano post-pandemia, con la ca&iacute;da total de restricciones, puede haber influido en el pico detectado recientemente. Ahora bien, hay otro factor que desde el Colegio de Veterinaria intuyen detr&aacute;s de la crecida de abandonos: la p&eacute;rdida de poder adquisitivo en los hogares. &ldquo;Es un c&oacute;ctel del que los animales son los primeros que reciben&rdquo;, afirma Arce. La veterinaria afirma que los escenarios de crisis econ&oacute;micas pueden dificultar mantener a los animales, pero que a menudo una subida de precios como la actual y el panorama de incertidumbre econ&oacute;mica pueden limitarse a ser &ldquo;una excusa ideal&rdquo; para quienes deciden dejar un animal que consideran que les genera demasiado esfuerzo.
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                Uno de los perros del centro de animales de compañía de Badalona                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Entre impedimentos y ego&iacute;smos</h3><p class="article-text">
        Problemas relacionados con el cambio de vivienda encabezan los argumentos para dejar a un animal, seg&uacute;n los argumentos que llegan a las protectoras. Adem&aacute;s de tener que volver a casa de los padres o compartir vivienda con otras personas, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os detectan que han aumentado significativamente las personas que se encuentran con contratos de alquiler que proh&iacute;ben tener animales.
    </p><p class="article-text">
        Alergias que aparecen, inconvenientes con las criaturas o frustraci&oacute;n por mal comportamiento del animal son, detr&aacute;s de los vinculados a la vivienda, los motivos m&aacute;s recurrentes. &ldquo;Si te mudas a Inglaterra, tienes que hacer lo imposible para seguir con tu animal. Si tiene un mal comportamiento, tienes que asumir el coste de educarlo. Pero al m&iacute;nimo problema, la gente deja a su animal porque abandonarlos sale muy barato&rdquo;, considera N&uacute;ria Espa&ntilde;a. Una situaci&oacute;n que la ley de Derechos Animales propuesta por el Gobierno pretende corregir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la protectora de Amposta, un 70% de los perros acogidos son de caza, &ldquo;perdidos o que no &lsquo;funcionan&rsquo;&rdquo;; un 10%, perros de los considerados potencialmente peligrosos, y el resto perros entre 8 y 10 meses, abandonados &ldquo;cuando se portan peor&rdquo;. Excepcionales son los casos extremos que han forzado a una persona a dejar a su animal, como largos ingresos hospitalarios o entregarlo como estrategia de protecci&oacute;n de la mascota en situaciones de violencia machista, ejemplifica la responsable del refugio. &ldquo;En la ra&iacute;z de muchos abandonos est&aacute; la frivolidad de pensar que un animal igual que lo tienes, te lo sacas de encima, pero tambi&eacute;n hay casos dram&aacute;ticos, de separaciones en las que al trauma del perro o el gato se le suma el de la persona&rdquo;, afirma Carmen M&eacute;ndez, presidenta de la Asociaci&oacute;n Defensa Derechos Animal. Hace referencia expl&iacute;cita a las personas mayores que al ingresar en residencias no pueden mantener la convivencia con quienes pueden haber sido su principal v&iacute;nculo emocional durante a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mientras que se est&aacute; potenciando la entrada de perros de terapia en escuelas, hospitales y centros de d&iacute;a, y vemos los beneficios que tienen, no se est&aacute; avanzando a la misma velocidad para adaptarse a las familias multiespecie y que no tengan que separarse en situaciones de vulnerabilidad que conllevan cambios de vivienda&rdquo;, plantea Helena Arce. La veterinaria considera que, pese a la complejidad que puede implicar, administraciones y gestores de servicios sociales deben tener en cuenta que recibir un apoyo, como una alternativa habitacional tras un desahucio, no deber&iacute;a implicar &ldquo;tener que dejar a un miembro de la familia&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Menospreciados en las respuestas p&uacute;blicas</strong></h3><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a llegan a los refugios por irresponsabilidades, pero desde la Fundaci&oacute;n Daina, que trabaja para 25 municipios catalanes, afirman que los animales acogidos tras problem&aacute;ticas que han llegado a los servicios sociales empiezan a suponer &ldquo;un volumen preocupante&rdquo;. Son un 20% de los que acogen en los refugios de Matar&oacute;, Badalona y Cabrils (Barcelona) y, si sus familias no los ceden, no pueden ser adoptados. &ldquo;Lo que recibimos en los refugios es un reflejo de lo que pasa en la sociedad y los animales son v&iacute;ctimas a menudo olvidadas en las respuestas que dan las pol&iacute;ticas sociales&rdquo;, a&ntilde;aden desde esta entidad, a cargo de unos 400 gatos y perros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ser&iacute;a importante que puedan continuar con sus familias cuando, por ejemplo, han sido desahuciadas, pero la sociedad de momento no hemos llegado a verlo as&iacute;&rdquo;, plantea en la misma direcci&oacute;n Claudia Matheja, responsable de la protectora de Sabadell (Barcelona). Afirma que nunca hab&iacute;an tenido tantas solicitudes para entrar animales como en los &uacute;ltimos meses y que esto se repite en todos los refugios, &ldquo;seguramente porque la gente puede salir m&aacute;s&rdquo;, dice. Tienen a cargo unos 160 gatos y 200 perros, su m&aacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se tendr&iacute;an que poder comprar perros y gatos mientras haya perros y gatos en refugios&rdquo;, defiende M&eacute;ndez, a la vez que denuncia la insuficiente acci&oacute;n preventiva de las administraciones frente al abandono. Remarca la prioridad de asegurar que todos los animales cuenten con chip identificativo y est&eacute;n censados en su municipio -actualmente, son una minor&iacute;a, pese a la supuesta obligatoriedad-. Tambi&eacute;n destaca la importancia de garantizar las campa&ntilde;as de esterilizaci&oacute;n necesarias y de extender la educaci&oacute;n para promover la empat&iacute;a con los animales y la conciencia de la responsabilidad que implica decidir vivir con uno. &ldquo;Legalmente, se les reconoce como seres sintientes, pero mucha gente a&uacute;n tiene que entender que un animal no es un mueble que puedes sacarte de encima cuando te cansas, porque al ser abandonado sufrir&aacute; una crisis emocional&rdquo;, remarca Arce.
    </p><p class="article-text">
        A veces est&aacute;n enfermos. A veces sanos. A veces son mayores. O cachorros. Tambi&eacute;n de pura raza. No hay un perfil de animal abandonado, aseguran voluntarias y trabajadoras que se convierten en su v&iacute;nculo &ldquo;provisional&rdquo;, en refugios que deber&iacute;an ser un breve puente, de m&aacute;ximo 20 d&iacute;as, entre el abandono y la adopci&oacute;n. Si el tiempo se alarga, es dif&iacute;cil evitar las secuelas del estr&eacute;s y la angustia. &ldquo;La gente se piensa que si en lugar de hacerlo en una carretera lo hace en una protectora no es un abandono, y lo es igualmente&rdquo;, denuncia Arce.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        285.000 perros y gatos se recogieron durante el 2021 en el conjunto del Estado, seg&uacute;n el informe anual de la Fundaci&oacute;n Affinity. Son los m&aacute;s abandonados, pero no los &uacute;nicos. Conejos, hurones o cerdos vietnamitas son menos numerosos en las casas y menos visibilizados como v&iacute;ctimas de irresponsabilidades y malos tratos, aunque diversos refugios se han gestado para protegerlos tambi&eacute;n. En com&uacute;n, unas y otras protectoras, tienen tanto la saturaci&oacute;n como, denuncian, la infrafinanciaci&oacute;n p&uacute;blica, con la que procuran lidiar persiguiendo aportaciones solidarias. &ldquo;Los responsables de implementar las normas de protecci&oacute;n animal son los ayuntamientos, que tienen que facilitar los medios econ&oacute;micos y las campa&ntilde;as de adopci&oacute;n, pero hasta ahora en algunos se hace y en otros muchos no, y el coste econ&oacute;mico y humano recae sobre las protectoras&rdquo;, denuncia M&eacute;ndez. &ldquo;Hacen una labor social, pero subsisten en una situaci&oacute;n precaria y de sobreesfuerzo&rdquo;, asegura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/alerta-protectoras-aumento-abandonos-animales-recibimos-doble-llamadas_1_9278525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Aug 2022 19:26:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alerta en las protectoras por el aumento de abandonos de animales: "Recibimos el doble de llamadas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Bienestar animal,Perros,Gatos,Barcelona,Catalunya,Veterinarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Payeses a las puertas de Barcelona y sin relevo generacional: "Cuando no estemos, harán pisos hasta la playa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/payeses-puertas-barcelona-relevo-generacional-no-estemos-haran-pisos-playa_1_9215880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/20dffc76-e389-4434-8263-50403d0c16f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Payeses a las puertas de Barcelona y sin relevo generacional: &quot;Cuando no estemos, harán pisos hasta la playa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los terrenos productivos y las perspectivas de mantenerlos van perdiendo aire en el Delta del Llobregat, un pulmón agrícola presionado por el cemento</p><p class="subtitle">Qué es La Ricarda, la reserva verde amenazada por la ampliación del aeropuerto de El Prat</p></div><p class="article-text">
        Dice que sacar adelante un cultivo nunca es f&aacute;cil, pero que poder hacerlo en una tierra tan f&eacute;rtil como la del Delta del Llobregat es motivo de envidia en otras zonas agr&iacute;colas. &ldquo;Se explica por la acumulaci&oacute;n de sedimentos del r&iacute;o&rdquo;, cuenta Quim Lucha Marim&oacute;n, a la vez que lamenta c&oacute;mo esto se ha &ldquo;menospreciado absolutamente&rdquo;. Su abuela trabajaba una zona que se convirti&oacute; en aeropuerto. &ldquo;El terreno agr&iacute;cola que queda en El Prat es anecd&oacute;tico&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Este joven es profesor interino, pero quer&iacute;a cultivar y ahora combina ambas ocupaciones. Pas&oacute; tres a&ntilde;os trabajando a cambio de aprender junto a quienes hab&iacute;an conocido estos campos de sol a sol. &ldquo;Hay un amor por el sector que les hace resistir, pero la degradaci&oacute;n en la que se ha dejado caer a la payes&iacute;a, las condiciones de autoexplotaci&oacute;n &ndash;y de explotaci&oacute;n de otros trabajadores&ndash; para subsistir en el mercado han llevado a que no quieran que sus descendientes sigan dedic&aacute;ndose a ello&rdquo;, lamenta Lucha. Los mismos que han sido sus maestros le recomiendan que no pierda tiempo intentando ganarse la vida en este sector.
    </p><p class="article-text">
        El Delta del Llobregat es la tierra agr&iacute;cola cercana a la capital catalana m&aacute;s f&eacute;rtil y una de las m&aacute;s importantes en producci&oacute;n de huerta en Catalunya. A la vez, se trata de una de las &aacute;reas agr&iacute;colas m&aacute;s presionadas. &ldquo;Van apareciendo proyectos urban&iacute;sticos y empresariales que hacen tambalear los equilibrios construidos durante a&ntilde;os&rdquo;, sintetizan fuentes del sindicato Uni&oacute; de Pagesos.
    </p><p class="article-text">
        En la zona recuerdan momentos cr&iacute;ticos, como el proyecto fracasado para instalar el macrocomplejo del juego Eurovegas hace una d&eacute;cada. &ldquo;Hubiera sido el fin del parque agrario&rdquo;, afirman desde el sindicato. Tambi&eacute;n destacan la desviaci&oacute;n del r&iacute;o forzada para permitir la &uacute;ltima ampliaci&oacute;n del aeropuerto en 2009, que dej&oacute; la actividad agr&iacute;cola del municipio de El Prat en algo &ldquo;residual&rdquo;. Y la ampliaci&oacute;n del puerto. Y la construcci&oacute;n de las v&iacute;as del AVE. Y la autov&iacute;a del Baix Llobregat. 
    </p><p class="article-text">
        El momento de alarma m&aacute;s reciente lleg&oacute; hace un a&ntilde;o, cuando el Estado y la Generalitat acordaron una <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cinco-dias-hicieron-saltar-pacto-verbal-inversion-millonaria-prat_1_8285992.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ampliaci&oacute;n el aeropuerto</a> ahora guardada en un caj&oacute;n. &ldquo;Lo que prev&eacute;n es compensar la zona natural que destrocen renaturalizando una zona con actividad agr&iacute;cola&rdquo;, denuncia Uni&oacute; de Pagesos. Una medida que consideran que se ha criticado poco en comparaci&oacute;n con los efectos adversos que tiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Josep Pi&ntilde;ol Ventura es pay&eacute;s de quinta generaci&oacute;n. Augura que esta ser&aacute; la &uacute;ltima. &ldquo;Es un trabajo duro, no est&aacute; valorado y si t&uacute; ya no te ganas la vida, no quieres que tus hijos contin&uacute;en&rdquo;, cuenta este productor de La Masia de El Prat.
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                Yolanda Figueras, payesa de Gavà, de Cal Delaida.                            </span>
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        Saber llevar el tractor le sirvi&oacute; para manejar la excavadora, cuenta Pi&ntilde;ol. Era antes de los Juegos Ol&iacute;mpicos y en la construcci&oacute;n pagaban bien. &ldquo;Lo hice para conseguir la hipoteca, el banco no me la daba por ser pay&eacute;s, pero en cuanto pude, volv&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pi&ntilde;ol es el &uacute;nico de sus hermanos que decidi&oacute; continuar con la profesi&oacute;n. Lamenta que la poblaci&oacute;n no demande producto local y que los gobiernos no protejan a la payes&iacute;a frente a los bajos precios. &ldquo;No les importa que no nos ganemos la vida y que la soberan&iacute;a alimentaria se haya perdido totalmente&rdquo;, denuncia.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde la década de los 50, se han perdido más del 80% de terrenos agrícolas en el área metropolitana de Barcelona</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Barcelona es uno de los municipios de Catalunya con menor capacidad de abastecer a su poblaci&oacute;n con alimentos de proximidad, seg&uacute;n identifica un diagn&oacute;stico del Ayuntamiento elaborado a finales del a&ntilde;o pasado. Desde la d&eacute;cada de los 50, se han perdido m&aacute;s del 80% de terrenos agr&iacute;colas en el &aacute;rea metropolitana de Barcelona. Una disminuci&oacute;n que supone un aumento de la dependencia exterior y menos capacidad para proporcionar alimentos suficientes, adecuados y accesibles a la poblaci&oacute;n en situaciones imprevistas o de riesgo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los parques agrarios de la regi&oacute;n metropolitana de Barcelona garantizan una peque&ntilde;a parte del suministro de frutas y verduras a su poblaci&oacute;n, que bordea los cinco millones de personas. En el caso concreto del parque agrario del Baix Llobregat, aporta un 16% del consumo. Desde el consorcio que lo gestiona reconocen una tendencia a la reducci&oacute;n de explotaciones agrarias activas paralela al envejecimiento de los productores. Algo que, exponen, no es excepcional, sino que se observa en las zonas agr&iacute;colas de todo el pa&iacute;s.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Somos la pieza m&aacute;s d&eacute;bil del Tetris&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Al cultivar cerca del mar, su tierra conserva m&aacute;s la humedad y hace que no sufran tanto la sequ&iacute;a, cuenta Yolanda Figueras. Es productora de Cal Delaida, en Gav&aacute;, y le encanta su trabajo: &ldquo;No querr&iacute;a hacer otra cosa&rdquo;. Lo mismo su marido. Cuando se conocieron, se juntaron dos familias payesas. Pero no desean que sus hijos soporten lo que ellos asumen. &ldquo;Entre prohibiciones y gastos, todo son trabas&rdquo;, resume. 
    </p><p class="article-text">
        Figueras siente que a nadie le importa si pierden cosechas, como les ha pasado por inundaciones. &ldquo;Hace 30 a&ntilde;os que perseguimos que renueven la infraestructura de drenaje&rdquo;, denuncia. No entiende el porqu&eacute;, pero ve que se est&aacute; dejando perder la agricultura de proximidad. &ldquo;Cuando no estemos, har&aacute;n m&aacute;s pisos hasta la playa. Y si no pueden, pues m&aacute;s espacio para los p&aacute;jaros&rdquo;, zanja, resignada.
    </p><p class="article-text">
        A mediados de junio, la conselleria de Acci&oacute;n Clim&aacute;tica de la Generalitat present&oacute; una propuesta para duplicar las hect&aacute;reas de zona de especial protecci&oacute;n para las aves (ZEPA) del Delta. Es la respuesta prevista ante el expediente sancionador abierto por la Comisi&oacute;n Europea a ra&iacute;z de una denuncia de la entidad ecologista DEPANA por no haber protegido los ecosistemas de este espacio incluido en la Red Natura 2000.
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                Olivier, payés del Baix Llobregat, con sus tomateras de fondo.                            </span>
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        Uni&oacute; de Pagesos, parte del consorcio gestor del parque agrario del Baix Llobregat, ha rechazado que las nuevas zonas se sit&uacute;en &ldquo;sobre espacio agrario&rdquo; y presentar&aacute; alegaciones al proyecto. Pero los productores agr&iacute;colas ya ven encima las restricciones y advierten de que puede suponer el golpe final para muchas familias del Delta. &ldquo;Hay pr&aacute;cticas que tendremos que dejar porque la prioridad ser&aacute;n las aves, por lo que, de hecho, esto dejar&aacute; de ser una zona agr&iacute;cola&rdquo;, plantea Pi&ntilde;ol, que considera la propuesta de la Generalitat peor que una expropiaci&oacute;n. &ldquo;Nadie nos va a compensar el da&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La payes&iacute;a es la pieza m&aacute;s d&eacute;bil en el tetris del Delta&rdquo;, plantea Mauri Bosch, productor de Cal Xim-Xim, en Viladecans. Reconoce que muchas veces se ha planteado irse a otra zona &ldquo;eminentemente agr&iacute;cola&rdquo;. &ldquo;Quiero trabajar como necesita trabajar un pay&eacute;s y en esta zona se confunde parque agrario con parque natural&rdquo;, critica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Quiero trabajar como necesita trabajar un payés y en esta zona se confunde parque agrario con parque natural</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A juicio de Bosch, el apoyo a la agricultura de proximidad es m&aacute;s discursivo que efectivo. &ldquo;Nos atan las manos y los pies con normativas desde la ciudad que no responden a las necesidades para hacer sostenible la actividad&rdquo;, asevera, al tiempo que lamenta que se priorice el aspecto &ldquo;buc&oacute;lico&rdquo; de la zona al trabajo de la tierra. &ldquo;Quieren un lugar donde ir en bicicleta, pero resulta que quien viene en bici no es quien defiende el territorio el d&iacute;a que hay un incendio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El agricultor se muestra rotundo sobre la propuesta de convertir cerca de 1.500 hect&aacute;reas del Delta en ZEPA. &ldquo;Es la sentencia de muerte de la payes&iacute;a&rdquo;.&nbsp;Por su lado, Lucha lamenta que no se les tenga en cuenta: &ldquo;&iquest;Para construir bloques de pisos se puede mover la l&iacute;nea del parque agrario y para ampliar el aeropuerto puedes desplazar el r&iacute;o, pero resulta que no puedes ampliar zonas agr&iacute;colas y de espacios naturales a la vez? &iquest;Por qu&eacute; no estamos discutiendo si la &uacute;ltima terminal del aeropuerto es ZEPA? Nosotros discutimos y ellos construyen cuando les conviene&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El suelo agr&iacute;cola es un recurso finito y nos estamos cargando la base de la agricultura de las futuras generaciones&rdquo;, comenta, sobre el proyecto aeroportuario, Olivier Chantry. Hace diez a&ntilde;os que este &ldquo;urbanita&rdquo; se puso manos al campo e impuls&oacute; un proyecto de agricultura ecol&oacute;gica, Cal Notari. &ldquo;Estar cerca de Barcelona podr&iacute;a facilitar que gente joven se interese por ser payesa, que es una profesi&oacute;n que puede ser coherente e interesante y con futuro&rdquo;, defiende, en especial en tiempos de crisis energ&eacute;tica y clim&aacute;tica. &ldquo;&iquest;Hasta cu&aacute;ndo podr&aacute; venir de lejos lo que comemos?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sistema agroalimentario es responsable de entre el 21% y el 37% de las emisiones de gases de efecto invernadero, seg&uacute;n IPCC. &ldquo;Necesitamos un modelo resiliente y estas zonas periurbanas tienen un papel clave para producir alimentaci&oacute;n en la proximidad&rdquo;, defiende Chantry, para quien es un peligro que las administraciones hagan entrar en conflicto el cuidado de la biodiversidad con la viabilidad agr&iacute;cola. En el Delta, las infraestructuras y la construcci&oacute;n se han comido el pan y &ldquo;han dejado a payes&iacute;a y ecologistas peleando por las migas&rdquo;, concluye Lucha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/payeses-puertas-barcelona-relevo-generacional-no-estemos-haran-pisos-playa_1_9215880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Aug 2022 20:19:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Payeses a las puertas de Barcelona y sin relevo generacional: "Cuando no estemos, harán pisos hasta la playa"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultores,Ecologismo,Alimentación,Soberanía alimentaria,Sector primario,Crisis climática,Aeropuerto de El Prat]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comercios tradicionales, de duelo por la especulación: "Se está perdiendo patrimonio cultural"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/comercios-tradicionales-duelo-especulacion-perdiendo-patrimonio-cultural_1_9170237.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8514b3cb-0eac-41fc-8030-5c478441ea65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comercios tradicionales, de duelo por la especulación: &quot;Se está perdiendo patrimonio cultural&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los bajos de Barcelona no se salvan de la presión inmobiliaria: año tras año, establecimientos comerciales con décadas de vida, y aún buena salud, son forzados a bajar la persiana</p><p class="subtitle">El bar de Barcelona que se ha plantado ante la subida del alquiler</p></div><p class="article-text">
        Litros de Priorat, Gandesa y Vilabella coronan las cuatro mesas de la Montferry, una bodega D.O Sants con m&aacute;s de medio siglo de vida en el barrio. El turismo ha ido creciendo en la zona, pero la parroquia del local mantiene el KM 0. Marc Mi&ntilde;arro y Raquel Bern&uacute;s fueron el relevo generacional de la Montferry hace casi una d&eacute;cada. Y son, tambi&eacute;n, quienes este mes bajar&aacute;n la persiana sin que ma&ntilde;ana vaya a ser otro d&iacute;a en la bodega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este bajo, sumado al local de al lado, dar&aacute; para un par de pisos. Dos de los seis que prev&eacute; construir en la finca su propietario. &ldquo;&iquest;Por la friolera de 400.000 euros? Menos no van a costar&rdquo;, augura, con fundamento, Mi&ntilde;arro. Por ah&iacute; andan los pisos de obra nueva en el barrio de Sants, parte de uno de los distritos que aparece en los pelda&ntilde;os inferiores de renta per c&aacute;pita de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gentrificacion-arte-destruir-vida-barrios_1_3825528.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Construir vivienda donde hay comercio no tiene porque ser gentrificador,</a> pero hay que mirar de qu&eacute; tipo de vivienda estamos hablando&rdquo;, plantea el soci&oacute;logo Carlos Delcl&oacute;s, investigador del Instituto de Gobierno y Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas (IGOP) de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona. Seg&uacute;n el soci&oacute;logo, hablamos de gentrificaci&oacute;n &ldquo;si se est&aacute; sustituyendo a quienes viven en el barrio por poblaci&oacute;n m&aacute;s bienestante, mientras que esta gente tiene que desplazarse a vivir a zonas m&aacute;s asequibles, m&aacute;s a la periferia&rdquo;. Delcl&ograve;s remarca que, en cualquier caso, ante <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/agustin-cocola-gant-centro-barcelona-atractivo-vivir-gente-paso_128_6108020.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las desigualdades en la ciudad y la emergencia habitacional</a>, la vivienda que se requiere no son m&aacute;s pisos a precio de mercado, sino alquiler social y alquiler privado &ldquo;con control del precio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mi&ntilde;arro y Bern&uacute;s, los propietarios de la bodega Montferry, ve&iacute;an pocos n&uacute;meros de irse con las botas a otra parte. El precio de los alquileres -de los locales, en este caso- no les permit&iacute;a ser muy optimistas, pero una pareja de restauradores del barrio, los propietarios del bar La Monta&ntilde;esa, se jubilan y les han apa&ntilde;ado el precio para que puedan reabrir la bodega all&iacute;. A finales de agosto, prev&eacute;n. Mi&ntilde;arro lo cataloga de golpe de suerte en medio de la ruleta inmobiliaria. &ldquo;Nosotros cogemos otro local, pero el barrio pierde este espacio. Lo vivimos como un duelo&rdquo;, mantiene.
    </p><p class="article-text">
        Lo que les queda de los &uacute;ltimos 9 a&ntilde;os es la experiencia y la clientela. &ldquo;Muchas personas nos han animado, nos han dicho que nos ayudar&aacute;n. Por eso nos atrevemos. &iexcl;Incluso la gente mayor nos ha dicho que, si tiene que andar un poco m&aacute;s, tambi&eacute;n vendr&aacute;n!&rdquo;, cuenta el propietario. Van a intentar trasladar el esp&iacute;ritu de la Montferry, dice. Pero lamenta que no hay vuelta de hoja, que la hist&oacute;rica, la bautizada el 65 y activa como bodega desde los a&ntilde;os 30, quedar&aacute; enterrada. &ldquo;El problema de locales con historia, como el nuestro, es que est&aacute;n en edificios antiguos que son los m&aacute;s vulnerables a la especulaci&oacute;n, y aunque d&eacute; rabia, el propietario no incumple nada&rdquo;, remarca Mi&ntilde;arro. &ldquo;No tenemos protecci&oacute;n. Lo mismo que hace aqu&iacute; lo hace en otros sitios. Vive de esto&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Un 70% de los establecimientos comerciales de la ciudad est&aacute;n en locales alquilados, seg&uacute;n cifra el &uacute;ltimo informe de comercio del Ayuntamiento de Barcelona. En el caso de la restauraci&oacute;n, un 85%. El documento tambi&eacute;n apunta que la subida del precio de los alquileres es una tendencia que se observa a&ntilde;o tras a&ntilde;o. Ciutat Vella es el distrito donde cada metro cuadrado cuesta m&aacute;s. Y donde m&aacute;s comercios han dejado de formar parte de las calles donde han estado durante d&eacute;cadas. En algunos casos, se han reubicado. En otros, no.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Rentas que entierran tiendas</strong></h3><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;o y medio que Mari Carmen Mir&oacute; baj&oacute; por &uacute;ltima vez la persiana de la Olla Framir, en el Raval, acompa&ntilde;ada de cari&ntilde;osos y tristes aplausos de su clientela. &ldquo;Un duelo&rdquo;, dice sobre el tiempo posterior. Trabaj&oacute; all&iacute; desde ni&ntilde;a, cuando sus padres migraron de un pueblo del norte de Catalunya hasta la capital e iniciaron este peque&ntilde;o negocio de venta de legumbres cocidas. 50 a&ntilde;os estuvo Mari Carmen al pie de la olla. Hasta que la propiedad la ech&oacute; para construir pisos. Por ahora, la persiana sigue igual que la dej&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esta operaci&oacute;n inmobiliaria est&aacute; el fondo buitre Vauras Investments, propietario, entre muchos otros, del Bloc Llavors, ocupado en 2017 por familias vulnerables y convertido en un s&iacute;mbolo de la defensa del derecho a la vivienda. &ldquo;Muchas otras tiendas de por aqu&iacute; han cerrado porque los alquileres de los locales se han puesto por las nubes y muchos comercios del barrio no dan para tanto&rdquo;, dice Mir&oacute; sobre lo que iba pasando desde antes de que ella tuviera que dejar su tienda. &ldquo;Nos pill&oacute; la Ley Boyer y, despu&eacute;s de la pr&oacute;rroga que nos dieron, ya pod&iacute;an pedir lo que les diera la gana&rdquo;, sit&uacute;a como punto de no retorno. Se refiere a la<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/pista-urbana/comercios-sefueron_132_4339991.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ley impulsada por el ministro socialista Miguel Boyer, en 1985</a>, que acabar&iacute;a con los contratos de alquiler indefinidos a la pr&aacute;ctica para viviendas y comercios, eliminar&iacute;a la herencia de este derecho y reventar&iacute;a los l&iacute;mites de subida del precio.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Olla Framir era una de las tiendas más antiguas de legumbres cocidas, ahora cerrada                            </span>
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        Al llegar 2015, se acabaron las pr&oacute;rrogas para&nbsp;los comerciantes con renta antigua. Los alquileres de menos de mil euros han ca&iacute;do desde entonces a casi la mitad: de suponer un 38,6% a un 20,6 en 2021, seg&uacute;n los datos de la encuesta del sector comercial y la restauraci&oacute;n del Ayuntamiento de Barcelona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Junto a las grandes superficies y los cambios en los h&aacute;bitos de consumo, la presi&oacute;n inmobiliaria es el tercer v&eacute;rtice del tri&aacute;ngulo que golpea el comercio de proximidad. Pega especialmente duro en las zonas atractivas para el mercado residencial de corto plazo, el tur&iacute;stico, seg&uacute;n apunta el ge&oacute;grafo y economista Oriol Estela, coordinador del Plan Estrat&eacute;gico Metropolitano de Barcelona (PEMB). Si bien en los municipios de nuestro entorno las pol&iacute;ticas locales impulsaron el retorno del comercio al centro de las ciudades, Estela remarca que quienes se han apoderado de ello son las &ldquo;grandes cadenas&rdquo;, en detrimento del &ldquo;comercio de toda la vida&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Desarraigo comercial creciente</strong></h3><p class="article-text">
        Pronto har&aacute; un a&ntilde;o del cierre de la Herboristeria del Rei, con los saberes de la maestra herbolaria Trinitat Sabat&eacute;s a la cabeza. Este comercio empez&oacute; a recetar f&oacute;rmulas naturales en el siglo XIX y lo dej&oacute; de hacer en el XXI, al no poder asumir el alquiler de la tienda. Tras ocho meses sin ingresos -primero por el cierre durante el Estado de alarma, despu&eacute;s, por obras que el propietario hizo en la finca-, Trinitat estableci&oacute; un pacto verbal con &eacute;l para pagar la mitad del alquiler. &ldquo;Pero parece que despu&eacute;s se olvid&oacute; del acuerdo&rdquo;, cuenta una persona pr&oacute;xima a Trinitat que pide no ser identificada en este reportaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El propietario quer&iacute;a cobrarlo todo. La llev&oacute; a juicio y tuvo que pagarle lo que hab&iacute;an quedado que le perdonaba dadas las dificultades de los &uacute;ltimos meses. &ldquo;El precio del alquiler, teniendo en cuenta la zona en la que est&aacute;, ser&iacute;a razonable si fuera un restaurante lo que hay all&iacute;, pero vendiendo tomillo, no pudieron aguantar&rdquo;, a&ntilde;ade esa fuente conocedora del caso, que reivindica la desprotecci&oacute;n del peque&ntilde;o comercio y de los oficios tradicionales. &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/comercio-historico-patrimonio-cultural-inmaterial-catalan_1_8955909.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se trata de patrimonio cultural que se est&aacute; perdiendo</a>&rdquo;, defiende.
    </p><p class="article-text">
        La Herboristeria del Rei, uno de los comercios m&aacute;s antiguos que ten&iacute;a Barcelona y reconocido oficialmente como emblem&aacute;tico, sigue cerrado. Y cerrado ha quedado hace poco m&aacute;s de un mes, tambi&eacute;n, otro herbolario que resist&iacute;a en Ciutat Vella. No con siglos a las espaldas, en este caso, pero s&iacute; con d&eacute;cadas de vida en la ciudad y clientela que echa en falta la tienda. Agric&ograve;lia es una de las &uacute;ltimas tiendas de esta calle del centro que ha sido engullida por otro tipo de comercio, orientado al turismo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El m&iacute;o era pr&aacute;cticamente el &uacute;ltimo de los comercios antiguos, era un punto de encuentro para gente mayor y para el barrio ha sido un poco dram&aacute;tica la p&eacute;rdida, pero despu&eacute;s de la pandemia me bajaron las ventas y, con el tipo de producto que tengo, los alquileres de aqu&iacute; son inasumibles&rdquo;, cuenta Jes&uacute;s Garcia, que tiene otra tienda en Santa Coloma de Gramenet y que hab&iacute;a regentado los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os este establecimiento de la calle Comtal, desde que el anterior herbolario, al tim&oacute;n desde los a&ntilde;os setenta, se jubil&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del impacto en la calidad de vida de las vecinas y vecinos que supone que las tiendas con servicios orientados al uso vecinal sean sustituidas por comercios que no responden a sus necesidades, Delcl&oacute;s a&ntilde;ade que la la p&eacute;rdida de estos establecimientos &ldquo;hace que las personas se sientan alejadas de su propio barrio, que puede ser una fuente fuerte de identidad&rdquo;. Los comercios son, de hecho, los que dan las primeras se&ntilde;ales de alarma de un proceso de gentrificaci&oacute;n, remarca Estela. &ldquo;Cuando empieza a cambiar la composici&oacute;n comercial de un barrio, la gentrificaci&oacute;n residencial ir&aacute; normalmente de la mano&rdquo;, advierte.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Desprotecci&oacute;n de mercado&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Joan Carles Iglesias ten&iacute;a 3.000 pares de zapatillas por trasladar. &ldquo;Piensa que, de cada modelo, necesitas por lo menos un par de cada n&uacute;mero y de cada color. Multiplica&rdquo;, instruye, desde la que ser&aacute; su nueva tienda.<strong> </strong>Califica de pura carambola volver a levantar una persiana en el mismo barrio G&ograve;tic. &ldquo;M&aacute;s de 3.000 o 4.000 euros est&aacute;n pidiendo en esta zona. &iexcl;Tendr&iacute;a que haber una cola constante en la tienda para poder asumir ese alquiler!&rdquo;, dice. Cuando ya ten&iacute;a asumido que no podr&iacute;a reabrir, encontr&oacute; una propietaria de un local en la calle Freneria que se lo deja a un precio razonable. &ldquo;Ella no quer&iacute;a otra tienda de souvenirs en estas calles y hemos llegado a un acuerdo&rdquo;, cuenta. &ldquo;De haber tenido que empezar en otro sitio, lo hubiera dejado&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos con Iglesias el d&iacute;a antes de salir por &uacute;ltima vez de La Casa de les Sabatilles (La Casa de las Zapatillas), activa desde los a&ntilde;os cincuenta. La sociedad que compr&oacute; la finca en la que se ubica esta tienda pas&oacute; a exigirle de poco m&aacute;s de 1.000 euros mensuales a 4.500. 
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                La Casa de les Sabatilles, en pleno barrio Gótico de Barcelona, el día antes de cerrar                            </span>
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        Su padre empez&oacute; a regentar la tienda en los 80 y Joan Carles la deja ahora con una orden de desahucio. &ldquo;Hemos luchado todo lo que hemos podido&rdquo;, expresa, sobre los a&ntilde;os de embarque familiar en procesos judiciales para no perder este establecimiento emblem&aacute;tico. Un reconocimiento oficial que ampara el continente del comercio, pero que en nada protege su actividad, denuncia Iglesias. &ldquo;Yo ahora sufro el duelo de perder la tienda y se me pasar&aacute;, pero la ciudad habr&aacute; perdido un comercio m&aacute;s de su patrimonio&rdquo;, apunta. &ldquo;Yo abro otra tienda y, si funciona, me apa&ntilde;ar&eacute; mi sustento econ&oacute;mico, pero Barcelona se est&aacute; quedando sin comercios hist&oacute;ricos&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        La antig&uuml;edad media de los establecimientos comerciales en la ciudad no llega a los 19 a&ntilde;os. Un 19% abrieron durante el &uacute;ltimo cuarto de siglo XX. Una d&eacute;cada antes, estos supon&iacute;an casi el doble (un 36,8%). Los de m&aacute;s antig&uuml;edad tambi&eacute;n han ca&iacute;do: en 2011, los abiertos antes de 1975 superaban el 13% y ahora no llegan al 9%. M&aacute;s de un tercio tienen como mucho cinco a&ntilde;os (34,6%).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Delcl&oacute;s, la subida de los alquileres en el caso de la vivienda y en el caso de los locales comerciales son problem&aacute;ticas que no pueden meterse en el mismo saco. &ldquo;Ser un peque&ntilde;o empresario no es un derecho, el acceso a la vivienda, s&iacute;&rdquo;, remarca el soci&oacute;logo. Ahora bien, problematiza que la relaci&oacute;n de alquiler sea precaria en cualquier caso, e identifica la necesidad de garantizar un control del precio, tambi&eacute;n para los establecimientos comerciales.
    </p><p class="article-text">
        De La Casa de les Sabatilles, Joan Carles se lleva por lo menos su ic&oacute;nico letrero. Dice que ya tiene demasiado visto lo que pasa con otras hist&oacute;ricas que han ido cayendo. &ldquo;Ni el cartel les queda intacto&rdquo;, lamenta. Denuncia que la normativa de protecci&oacute;n de estos comercios reconocidos como emblem&aacute;ticos no se hace cumplir. &ldquo;Si los propietarios supieran que si nos echan igualmente no les van a permitir tocar ni un tornillo de la tienda, preferir&iacute;an que nos quedemos los que ya estamos all&iacute;&rdquo;, plantea para frenar la presi&oacute;n que reciben para sacar el m&aacute;ximo de cada metro cuadrado. Sin historia que valga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/comercios-tradicionales-duelo-especulacion-perdiendo-patrimonio-cultural_1_9170237.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Jul 2022 20:36:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comercios tradicionales, de duelo por la especulación: "Se está perdiendo patrimonio cultural"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gentrificación,Barcelona,Comercios,Bodegas,Patrimonio,Catalunya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Hacia dónde apunta la ‘manada’ violeta?]]></title>
      <link><![CDATA[http://catalunyaplural.cat/es/hacia-donde-apunta-la-manada-violeta/]]></link>
      <description><![CDATA[]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Mar 2018 09:00:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Hacia dónde apunta la ‘manada’ violeta?]]></media:title>
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      <title><![CDATA["Con algunas políticas trans pensamos que estamos haciendo una revolución cuando estamos poniendo un parche"]]></title>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Feb 2018 10:27:29 +0000]]></pubDate>
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