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    <title><![CDATA[elDiario.es - Amor]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/amor/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Amor]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Mon Laferte: "Las mujeres en la música tenemos fecha de caducidad cuando ya no somos jovencitas ni guapas de 20 años"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/mon-laferte-mujeres-musica-fecha-caducidad-no-jovencitas-guapas-20-anos_1_13353369.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99fc2035-571f-4786-889a-7449ee9036a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146684.jpg" width="1333" height="750" alt="Mon Laferte: &quot;Las mujeres en la música tenemos fecha de caducidad cuando ya no somos jovencitas ni guapas de 20 años&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cantante chilena forma parte de la programación del Orgullo en Madrid y acaba de publicar 'Femme Fatale Vol 2': "Crear es mi manera de vivir pero un día me di cuenta de que soy un producto, un negocio para mucha gente"
</p><p class="subtitle">Albert Serra: “Nadie me ha sugerido nunca cambiar una coma de mis películas, aunque sí que sean más cortas”
</p></div><p class="article-text">
        No ha pasado ni un a&ntilde;o desde que la cantante chilena <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/mon-laferte-chile-latin-grammy_1_1258338.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mon Laferte</a> publicara su &uacute;ltimo disco, <em>Femme Fatale,</em> y de la necesidad de dar salida a las m&aacute;s de cincuenta canciones que escribi&oacute;, acaba de publicar una segunda parte, <em>Femme Fatale Vol. 2</em>. El &aacute;lbum arranca con el tema <em>For Your Consideration</em>, en el que critica que la culpa, el neoliberalismo, el capitalismo y el optimismo no le dejan descansar. Tambi&eacute;n canta al amor, al paso del tiempo, al genocidio y hasta al b&oacute;tox.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Crear es mi manera de vivir, pero un d&iacute;a me di cuenta de que soy un producto, un negocio para mucha gente&rdquo;, reflexiona la artista en su visita a Madrid para actuar en el <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/madrid-arranca-orgullo-polemica-presupuesto-congelado-estrellas-internacionales-lio-omar-montes_1_13342063.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orgullo</a>, sobre el que afirma que &ldquo;no solo es la celebraci&oacute;n del amor y la diversidad, tambi&eacute;n un recordatorio&rdquo;, frente a la &ldquo;ola de conservadurismo&rdquo; que impera en el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Mon Laferte suma con este diez discos de estudio desde que en 2003 grabara su primero, <em>La chica de Rojo</em>, todav&iacute;a como Montserrat Bustamante, antes de que modificara su nombre art&iacute;stico. M&aacute;s adelante ser&iacute;an &eacute;xitos como <em>Tu Falta de Querer, Am&aacute;rrame</em> y <em>Mi Buen Amor</em> los temas que la consolidaron como una de las voces latinas m&aacute;s distintivas. Ganadora de cinco Latin Grammy, la chilena ha desarrollado su carrera tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la moda y la pintura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo combate ese no poder descansar por la culpa, el neoliberalismo y el optimismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que todas y todos tenemos nuestros demonios y luchamos por ser personas dignas, y que la vida nos sea leve. Una de las tem&aacute;ticas que atraviesa mi vida y me quita el sue&ntilde;o es justo eso, el que trabajo demasiado. Un d&iacute;a en terapia con mi psic&oacute;loga hablamos de que cre&iacute;a que estaba confundiendo el ser admirada con ser querida, que es algo que menciono en la canci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y lo del capitalismo es que es muy fuerte. Me cuesta sentarme a ver una serie y no sentirme culpable porque no estoy haciendo nada productivo, y es algo que le pasa a todo el mundo. La canci&oacute;n la escrib&iacute; justamente despu&eacute;s de unos Grammy, y tambi&eacute;n es una s&aacute;tira de lo que es la industria a la cual pertenezco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n dice que no le gusta sentir que se convirti&oacute; en una mercanc&iacute;a, &iquest;siente que los artistas lo son?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pienso que lo que hago es superhonesto, genuino. Hago m&uacute;sica, he amado el arte toda la vida. Crear es la manera que tengo de comunicarme y vivir, pero de repente un d&iacute;a me di cuenta de que soy un producto, b&aacute;sicamente. Yo, mi personaje, Mon, mi m&uacute;sica y todo mi universo es un negocio para mucha gente. Tengo que tomar las cosas buenas y las malas. Puedo darle trabajo a muchas personas, pero tambi&eacute;n es fuerte darte cuenta de eso.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=kMR70EK6KJGGCVHiZOe" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo lo interioriz&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Justo para eso est&aacute;n para m&iacute; las canciones, desde muy peque&ntilde;a. Me gusta hablar de Violeta Parra, que es una de mis artistas favoritas y ella siempre, a trav&eacute;s de sus canciones, contaba su vida, como en<em> El gavil&aacute;n</em>. Escribir canciones es para m&iacute; la forma de expresar, de contar, de procesar, de vivir. Ahora, soy un ser humano, estoy llena de contradicciones. Soy cero consecuente y coherente, pero as&iacute; somos todas y todos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En </strong><em><strong>Hola Montserrat</strong></em><strong> menciona el </strong><a href="https://www.eldiario.es/era/botox-dentista-rellenos-pausa-almuerzo-momento-han-normalizado-tratamientos-esteticos_1_13276210.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>b&oacute;tox</strong></a><strong> y reflexiona sobre el hecho de ser joven; acaba dici&eacute;ndose &ldquo;debo aprender a quererme&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; parece que hay un momento en la vida en el que nos damos cuenta de que tenemos que querernos mejor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy fuerte porque he hablado con muchas amigas sobre esto, y siempre la conversaci&oacute;n llega a &ldquo;cuando yo era m&aacute;s joven me sent&iacute;a mal&rdquo; y ahora veo mis fotograf&iacute;as de aquella &eacute;poca y digo &ldquo;era hermosa&rdquo;, &ldquo;superinteligente&rdquo; y yo en ese momento no me amaba, no me quer&iacute;a. Con los a&ntilde;os s&iacute; he ido queri&eacute;ndome y acept&aacute;ndome cada vez m&aacute;s, con todo lo que soy, pero siento que todav&iacute;a a veces soy un poco dura conmigo misma. Y est&aacute; bueno ponerlo en una canci&oacute;n y repetir que debo aprender a quererme sin condicionantes. Con todos mis errores, mis luces, mi oscuridad. Soy muy exigente. 
    </p><p class="article-text">
        La canci&oacute;n dice que &ldquo;pienso en el b&oacute;tox, en la m&uacute;sica experimental, en mi madre, en la soledad de la gira mundial, tal vez est&eacute; mejor cuando no intente ser ni joven ni normal&rdquo;. Y claro, es que todo el tiempo pienso sobre eso. Hay una sobreexposici&oacute;n hoy por redes sociales y una superexigencia de todo. De lo que dices, de que tienes que ser correcta, que si dices algo o no te vamos a <em>funar</em>, de si tienes o no arrugas. Si te pones o no te pones b&oacute;tox. Que da igual, pero a la vez lo pienso todo el tiempo, &iquest;tendr&eacute; que ponerme b&oacute;tox?
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k1M0p9iT8H2gL7HiZBM" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Ahora, en especial las mujeres, se exige que tengan que hacer de todo encima del escenario.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace poco fue Coachella y Sabrina Carpenter dio un megaespect&aacute;culo, y luego Justin que es incre&iacute;ble y todo fue supersencillo, y te das cuenta de que el est&aacute;ndar para las mujeres est&aacute; muy alto. En la imagen tambi&eacute;n. Es cierto que antes, y un poco ahora tambi&eacute;n, se tiene esta idea de que las mujeres tienen una fecha de caducidad en la m&uacute;sica porque no se ven jovencitas, guapas de veinte a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; es donde muchas comienzan o comenzamos a querer estirar un poco m&aacute;s eso, y empieza el b&oacute;tox. Y claro, no lo culpo. Es muy fuerte realmente. Vi un TikTok que dec&iacute;a &ldquo;se puso b&oacute;tox, es falsa. No se puso, uy se dej&oacute;, est&aacute; vieja. Que trabaja y es mam&aacute;, pobrecito su hijo. Que no trabaja, oye se qued&oacute; en la casa&rdquo;. No le puedes dar el gusto a nadie, siempre te van a criticar por algo.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k5vBvDbYpu6i2DHiWkS" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le preocupa que por el hecho de </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/madonna-reina-pop-lanza-disco-siete-anos-despues-augura-futuro-publico-obedece_1_13351896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>cumplir a&ntilde;os</strong></a><strong>, por ser mujer, pueda quedarse sin hueco en la industria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, honestamente nunca me ha hecho ruido. Tengo ya 43 a&ntilde;os, tampoco soy una jovencita, soy una mujer. Pero no me preocupa. Siento que tambi&eacute;n lo m&iacute;o ha ido por la m&uacute;sica. Mi personaje es superteatral. Nunca he intentado estar buena. S&eacute; que no soy supercurvil&iacute;nea ni nada por el estilo. S&iacute; me siento guapa pero mi carrera no est&aacute; tampoco ah&iacute;, entonces puedo jugar mucho con mi personaje. En mi pr&oacute;ximo &aacute;lbum puedo ser qui&eacute;n sabe qu&eacute; cosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En </strong><em><strong>Por la gracia de Dios</strong></em><strong> comenta que con la excusa de &ldquo;por la gracia de Dios&rdquo;, se han cometido atrocidades. &iquest;Cu&aacute;nto da&ntilde;o ha hecho esta impunidad? Menciona en una lista criptomoneda, aborto, c&aacute;rceles, genocidio y un largo etc&eacute;tera.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo amo escribir y escribo muchas cosas en mi tel&eacute;fono. Y un d&iacute;a pens&eacute; en hacer un inventario del mundo por el placer de hacerlo. De pronto me di cuenta de que ten&iacute;a potencial de canci&oacute;n. En un avi&oacute;n tuve una revelaci&oacute;n en cuanto a que al mismo tiempo est&aacute;n pasando todas estas cosas a la vez. No eres consciente de que yo estoy aqu&iacute; hablando de mi m&uacute;sica y en otra parte del mundo hay un genocidio, y en otro lugar est&aacute; naciendo un beb&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Me gusta dejarlo como este inventario, como una fotograf&iacute;a del tiempo presente. La otra vez meditaba con una amiga sobre c&oacute;mo dejamos que sucediera en la humanidad lo que pas&oacute; en la II Guerra Mundial, &iquest;qu&eacute; pas&oacute; en el mundo? Y siento que hoy estamos un poco en lo mismo y dejamos que suceda. Es como una fotograf&iacute;a del presente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 2019 acudi&oacute; a los Grammy </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/mon-laferte-chile-latin-grammy_1_1258338.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>mostrando sus pechos</strong></a><strong> con el mensaje &ldquo;en Chile torturan, violan y matan&rdquo;, y llevaba un pa&ntilde;uelo verde en el cuello. &iquest;Ha cambiado mucho la situaci&oacute;n desde entonces? &iquest;Volver&iacute;a a hacerlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si lo volver&iacute;a a hacer porque en ese momento estaba muerta de miedo. No fue algo f&aacute;cil. Lo ves con distancia y dices &ldquo;bueno, mostr&oacute; las tetas&rdquo;, pero estar ah&iacute; fue fuerte. Lo hice por lo que suced&iacute;a en ese momento en mi pa&iacute;s, en Chile. Iba con el pa&ntilde;uelo verde pero siento que en alg&uacute;n momento se desvirtu&oacute; un poco el tema del feminismo. Se le hizo mucha mala fama tambi&eacute;n. Hoy decir feminismo como que causa un poco de roncha, de alergia. Todos dicen &ldquo;uy, no, es feminista&rdquo;, y le huyen. Y creo que es importante recordarnos que el feminismo es buscar la igualdad y es importante seguir mencion&aacute;ndolo. Yo amo a los hombres, jam&aacute;s quiero ponerles el pie encima, no, yo les quiero besar. Solo quiero que tengamos las mismas oportunidades todos. Les conviene a ellos tambi&eacute;n.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k24hAvzcTFo89RHiXDk" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>En </strong><em><strong>No le regales tu coraz&oacute;n</strong></em><strong> incluye directamente en la letra los votos de su boda, deja mucho de s&iacute; misma en sus canciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una carta de amor, literalmente una declaraci&oacute;n. Se la escrib&iacute; a mi pareja actual, al padre de mi hijo. Su padre se suicid&oacute; cuando &eacute;l ten&iacute;a tres a&ntilde;os. &Eacute;l se deprimi&oacute; hace un tiempo y yo ten&iacute;a mucho miedo de que &eacute;l repitiera la historia. Nuestro hijo estaba cerca de los tres a&ntilde;os tambi&eacute;n. Por eso en la canci&oacute;n le digo &ldquo;t&uacute; no eres como &eacute;l&rdquo; y lo repito una y otra vez. Cuando la escrib&iacute; se la mostr&eacute; en una madrugada y lloramos juntos. Afortunadamente, &eacute;l ahora est&aacute; bien, est&aacute; tranquilo. Es una carta de amor. Poner al final los votos de la boda es recordarle que aqu&iacute; estoy para &eacute;l y recordarme a m&iacute; tambi&eacute;n que tengo la capacidad de amar.
    </p><h2 class="article-text">V&iacute;deo completo de la entrevista</h2><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k4W37RQZYZv33ZHhTei" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/mon-laferte-mujeres-musica-fecha-caducidad-no-jovencitas-guapas-20-anos_1_13353369.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 20:10:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mon Laferte: "Las mujeres en la música tenemos fecha de caducidad cuando ya no somos jovencitas ni guapas de 20 años"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Canciones,Entrevistas,Chile,Feminismo,Amor,Conciertos,Orgullo LGTBI,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué estos periódicos aparecieron con manchas de sangre?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/periodicos-aparecieron-manchas-sangre_132_13309740.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7137ca1d-f4d1-41c9-970f-a59c99864c6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué estos periódicos aparecieron con manchas de sangre?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete -  Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola, 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; los peri&oacute;dicos de Sud&aacute;frica han aparecido&nbsp;<a href="https://www.articulo14.es/internacional/una-periodico-manchado-de-sangre-para-visibilizar-la-pobreza-menstrual-en-sudafrica-20260616.html#:~:text=En%20Sud%C3%A1frica%20la%20falta%20de,peri%C3%B3dico%20para%20reemplazar%20las%20compresas&amp;text=Una%20gran%20mancha%20roja%20atravesando,desconcierto%20entre%20miles%20de%20lectores." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>con manchas de sangre</strong></a>? Parec&iacute;a un error de imprenta, pero era una campa&ntilde;a de Menstruation Foundation. Porque en Sud&aacute;frica, como en muchos lugares, millones de mujeres sufren pobreza menstrual. All&iacute; las mujeres suplen la falta de productos menstruales con papel higi&eacute;nico, tiras de ropa o incluso hojas de peri&oacute;dico. As&iacute; que esa mancha con la que aparecieron los diarios sudafricanos hace unos d&iacute;as iba diluy&eacute;ndose p&aacute;gina a p&aacute;gina hasta llegar a un mensaje: &ldquo;Un peri&oacute;dico puede absorber la sangre pero no la verg&uuml;enza&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El de<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pobreza-menstrual-espana_1_1933366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&nbsp;la pobreza menstrual</strong></a>&nbsp;es uno de esos asuntos normalmente menospreciados, no se entiende su impacto. Porque se trata de un problema de salud, pero tambi&eacute;n de educaci&oacute;n, de inserci&oacute;n laboral, de poder hacer la vida normal. Las organizaciones advierten de que las ni&ntilde;as y mujeres que sufren pobreza menstrual tienen m&aacute;s probabilidades de sufrir infecciones, pero tambi&eacute;n de no ir a la escuela o al trabajo, de abandonar muchos espacios.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; en Espa&ntilde;a&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pobreza-menstrual-espana_1_1933366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>tambi&eacute;n existe</strong></a>&nbsp;la pobreza menstrual: hay pocos datos pero las organizaciones reconocen que es un problema que a veces no se identifica.&nbsp;&ldquo;Es algo natural, pero est&aacute; estigmatizado... Sabes de sitios que dan pa&ntilde;ales, comida, productos para el hogar...pero &iquest;y compresas qu&eacute;? Parece como si la regla no existiera&rdquo;, nos contaba una mujer&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pobreza-invisible-esconde-detras-tabu-regla_1_8990728.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>para este reportaje</strong></a>. Cada vez hay m&aacute;s iniciativas, de hecho, de institutos, universidades, gobiernos locales, ONG...<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/copas-bragas-menstruales-gratis-productos-han-hecho-reconcilie-regla_1_10979574.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&nbsp;para repartir gratuitamente</strong></a>&nbsp;tampones, compresas o copas menstruales.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>&iquest;Eres mujer y alguna vez has tenido espectadores mientras aparcas?, &iquest;o se&ntilde;ores que han considerado que ten&iacute;an que ridiculizarte en la carretera? No eres la &uacute;nica, me temo.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/espectadores-aparcan-comentarios-mejor-machismo-conductoras_132_13239141.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>En este post de Micromachismos</strong></a>&nbsp;hablamos sobre los prejucios y estereotipos que permanecen sobre las conductoras, las del d&iacute;a a d&iacute;a pero tambi&eacute;n sobre las profesionales, camioneras o pilotas, por ejemplo,&nbsp;que tienen que aguantar unas cuantas cositas.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>&iquest;Te suena el nombre de Elliot Rodger? Es posible que no aunque el crimen que cometi&oacute; se considera un hecho casi fundacional de lo que ahora conocemos como movimiento incel, hombres que odian a las mujeres porque no les dan el afecto y el sexo que creen que merecen. Rodger llev&oacute; su odio a la pr&aacute;ctica y se convirti&oacute; as&iacute; en un h&eacute;roe para este movimiento. Lo cuenta el periodista Miquel Ramos&nbsp;<a href="https://www.podiumpodcast.com/podcasts/crimenes-de-odio-podium-os/episodio/4960763/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>en este episodio de su podcast</strong></a>&nbsp;sobre cr&iacute;menes de odio.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Dos decisiones judiciales de las que hablar. Una, la condena por agresi&oacute;n sexual al futbolista Rafa Mir y que deja, adem&aacute;s, la petici&oacute;n del tribunal de investigar a los polic&iacute;as que atendieron a las v&iacute;ctimas y que declararon en el juicio&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/tribunal-condenado-rafa-mir-pide-investigar-si-policias-exculparon-mintieron-juicio_1_13306479.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>por un posible delito de falso testimonio</strong></a>, algo muy grave. Y otra, la de un juez&nbsp;<a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/tribunales/juez-absuelve-nuevo-hombre-llamo-100-veces-exmujer-defiende-debio-cambiar-movil-si-sintio-acosada_1_13293469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>que absuelve por acoso a un hombre</strong></a>&nbsp;que llam&oacute; a su ex pareja 100 veces en un d&iacute;a porque la mujer, dice, &ldquo;tendr&iacute;a que&nbsp;haber cambiado de m&oacute;vil&rdquo;. Vamos, que la culpa es nuestra.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Nuestro festival</h2><p class="article-text">
        La pr&oacute;xima semana elDiario.es celebra&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/festival-de-las-ideas-y-la-cultura/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>su Festival de las Ideas y la Cultura</strong></a>, esta vez en Rivas Vaciamadrid. Hay un mont&oacute;n de actividades y a&uacute;n est&aacute;s a tiempo de apuntarte. Y a lo que tambi&eacute;n te puedes apuntar es a&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/una-casa-para-vivir/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>un nuevo bolet&iacute;n</strong></a>&nbsp;que lanzamos sobre vivienda y del que se encargar&aacute; Germ&aacute;n Aranda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ponte a la sombra y nos vemos la pr&oacute;xima semana.
    </p><p class="article-text">
        Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/periodicos-aparecieron-manchas-sangre_132_13309740.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 07:45:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué estos periódicos aparecieron con manchas de sangre?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Salud,Menstruación,Violencia de género,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Baja disponibilidad emocional o falta de entrega: los muros masculinos que sabotean las relaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/baja-disponibilidad-emocional-falta-entrega-muros-masculinos-sabotean-relaciones_1_13205465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ee53e25-0a22-40c4-98b9-edc30ada6e2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Baja disponibilidad emocional o falta de entrega: los muros masculinos que sabotean las relaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su último libro, la psicóloga Olga Barroso describe la manera en la que la socialización masculina propicia muros emocionales que dificultan que los hombres sostengan relaciones igualitarias y que pueden cambiarse si existe voluntad y una socialización diferente</p><p class="subtitle">La falta de conciliación perjudica seriamente la salud (sexual)
</p></div><p class="article-text">
        Casandra le propone a su novio Juli&aacute;n vivir juntos. &Eacute;l le dice que no, ni ahora ni en un tiempo, aunque quiz&aacute; s&iacute; a largo plazo. Cuando ella intenta indagar sobre qu&eacute; le inquieta a su pareja y sobre el significado concreto de ese 'largo plazo', &eacute;l no contesta o no desarrolla su respuesta. Ella siente una mezcla de incertidumbre y desconcierto. Durante meses, en distintas situaciones, Daniel se compromete con D&aacute;nae, su pareja, a hacer tres cosas importantes para ella. A pesar del cari&ntilde;o y hasta de la ilusi&oacute;n que transmite por la relaci&oacute;n, Daniel no cumple con ninguna de ellas o no por completo: hay una brecha entre su discurso afectivo y su pr&aacute;ctica. Emma sabe que Jon&aacute;s la quiere, pero no hay manera de que &eacute;l le exprese abiertamente lo que siente. Ella percibe una resistencia constante por parte de su pareja a expresarle abiertamente el amor que siente por ella, a rendirse a las emociones, a las palabras y a las conversaciones profundas, a veces tambi&eacute;n inc&oacute;modas, de una relaci&oacute;n de pareja. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque en la teor&iacute;a la mayor&iacute;a de hombres afirmar&iacute;an que s&iacute; desean (o que intentan) tener relaciones igualitarias, la pr&aacute;ctica cotidiana es otra cosa. La desigualdad no procede siempre de comportamientos llamativos ni muchos menos violentos; en buena medida tiene que ver con una brecha emocional en la entrega, la vulnerabilidad, el apoyo, la interdependencia, o la comunicaci&oacute;n cuando se trata de establecer v&iacute;nculos con m&aacute;s intimidad y compromiso. 
    </p><p class="article-text">
        En su reciente libro <em>Rupturas. Relaciones entre hombres y mujeres en el patriarcado </em>(Shackleton books), de donde proceden las historias con las que empieza este reportaje, la psic&oacute;loga Olga Barroso describe la manera en la que la socializaci&oacute;n masculina propicia muros emocionales que dificultan que los hombres sostengan relaciones igualitarias. Por contra, promueve una educaci&oacute;n femenina centrada en la entrega y el cuidado del otro, lo que hace que las mujeres s&iacute; est&eacute;n m&aacute;s orientadas hacia la interdependencia y den m&aacute;s valor al hecho de tener una pareja.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;El patriarcado educa a los hombres de tal manera que hacen que sientan malestar si no pueden priorizar libremente su vida personal por tener una relación. Hace que los hombres no acaben de entender que estar para el otro no supone renunciar a ser uno mismo. La socialización patriarcal les genera problemas serios con la intimidad y limitaciones severas en poder desarrollar un comportamiento interdependiente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Olga Barroso</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El patriarcado educa a los hombres de tal manera que hacen que sientan malestar si no pueden priorizar libremente su vida personal por tener una relaci&oacute;n. Hace que los hombres no acaben de entender que estar para el otro no supone renunciar a ser uno mismo. La socializaci&oacute;n patriarcal les genera problemas serios con la intimidad y limitaciones severas en poder desarrollar un comportamiento interderpendiente&rdquo;, expone en su libro Barroso, que sostiene que la asimilaci&oacute;n de todos estos valores dificulta enormemente que los hombres sean capaces &ldquo;de mantener una actitud igualitaria&rdquo; en las relaciones afectivas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esa imposibilidad de generar y desear un funcionamiento igualitario es ese muro que el patriarcado construye entre hombres y mujeres&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga, que subraya que no hay que tomar este muro como una &ldquo;fatalidad biol&oacute;gica&rdquo; o como un fen&oacute;meno natural, sino como una construcci&oacute;n cultural que puede ser cambiada y en la que los hombres pueden esforzarse por aprender y desarrollar capacidades.
    </p><h2 class="article-text">Los ladrillos del muro</h2><p class="article-text">
        Esos muros emocionales pueden estar construidos de distintos ladrillos. Por ejemplo, con lo que Barroso denomina &ldquo;baja disponibilidad emocional&rdquo;: &ldquo;No ser capaz de disfrutar abriendo su coraz&oacute;n, compartiendo lo &iacute;ntimo desde la vulnerabilidad y la honestidad, bien porque no le apetece, bien porque es un comportamiento que le resulta absurdo o no interesante&rdquo;. Otro ladrillo ser&iacute;a la escasa capacidad de tener un comportamiento interdependiente, es decir, &ldquo;no ser capaz de estar realmente para otros porque no tengo las capacidades o porque he asumido que no me corresponde apoyar la vida de las otras, sino fundamentalmente desarrollar una identidad sobre m&iacute; mismo y no sobre el cuidado.&nbsp;Ese ladrillo est&aacute; relacionado con la entrega emocional: estar para cuidarse, para los momentos malos, para hacer cosas compartidas que las dos personas definan, entender que a ratos puedes olvidarte de ti y postergar tus planes y tu independencia para estar m&aacute;s para la vida de la otra&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Barroso explica la &quot;baja disponibilidad emocional&quot;: &quot;No ser capaz de disfrutar abriendo su corazón, compartiendo lo íntimo desde la vulnerabilidad y la honestidad, bien porque no le apetece, bien porque es un comportamiento que le resulta absurdo o no interesante</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro ladrillo ser&iacute;a el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/trabajo-emocional_1_1140558.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo afectivo</a>, relacionado con la comunicaci&oacute;n y las acciones que hacen sentir bien a la otra persona y cuidan del v&iacute;nculo. &ldquo;Va de compartir el mundo interno, es el esfuerzo que hacemos manejando nuestras emociones para producir en los otros un determinado estado general de bienestar. Esto lo tenemos que hacer continuamente en las relaciones, por genial que sean, siempre requieren de este trabajo. A veces hacemos cosas que no nos apetecen mucho en ese momento pero que le mandan al otro el mensaje de que le queremos y le tenemos en cuenta&rdquo;, asegura Olga Barroso.
    </p><h2 class="article-text">Interpretar lo que le pasa al otro</h2><p class="article-text">
        La trabajadora social especializada en violencia de g&eacute;nero y terapeuta sexual y de pareja Noem&iacute; Seva trabaja con cientos de mujeres: &ldquo;Ellas tienen que interpretar mucho lo que le pasa al otro y eso les genera mucha incertidumbre y mucha ansiedad&rdquo;. Seva ha identificado dos momentos en los que esos muros emocionales masculinos suelen irrumpir con fuerza: cuando una relaci&oacute;n avanza y empieza a existir cierto grado de intimidad, y una vez que el v&iacute;nculo se formaliza y pasa a ser de largo plazo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Ellas tienen que interpretar mucho lo que le pasa al otro y eso les genera mucha incertidumbre y mucha ansiedad&quot;, dice Noemí Seva, que ha identificado dos momentos en los que esos muros emocionales masculinos suelen irrumpir con fuerza: cuando una relación avanza y empieza a existir cierto grado de intimidad, y una vez que el vínculo se formaliza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Veo muchos hombres de entre 40 y 50 a&ntilde;os tremendamente c&oacute;modos en la conexi&oacute;n de esos primeros meses, pero a la que hay que dar ese paso de 'ver' a tu pareja, 'ver' sus necesidades, sostenerlas... pierden esa comodidad. Las mujeres creen que ellos cambian cuando les damos tiempo, espacio... pero eso depende de ellos y de sus capacidades&rdquo;, dice Seva, que apunta tambi&eacute;n a que esas capacidades pueden desarrollarse... si existe voluntad de hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        El otro caso t&iacute;pico sucede, explica, cuando las parejas siguen avanzando en intimidad y el v&iacute;nculo se formaliza. Aunque ah&iacute; existen conversaciones sobre la gesti&oacute;n cotidiana de la relaci&oacute;n, la experta asegura que muchas mujeres se sienten solas en el v&iacute;nculo: &ldquo;No se sienten vistas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A la que ella expresa sus propias necesidades, ellos responden a la defensiva. Su socializaci&oacute;n tiene mucho que ver con esto, con que si se les se&ntilde;ala algo, se sienten muy cuestionados, sienten que no est&aacute;n siendo suficientes... y les cuesta expresar eso sin atacar. Les cuesta sostener esa sensaci&oacute;n, mirarse a ellos mismos, porque no est&aacute;n acostumbrados a estar en contacto con sus emociones, apenas tienen recursos para sostener la sensaci&oacute;n de rechazo, de no sentirse adecuados o suficientes. La forma de volver al control de la relaci&oacute;n, por decirlo as&iacute;, es se&ntilde;alando a la mujer, cuestionarla, decir que el problema es suyo, o justificarse en que ellos son as&iacute;. En 'yo soy as&iacute;' hay mucha rigidez, esconde una parte muy vulnerable, es no querer reconocer que hay algo que interpela a uno y para eso se ponen una coraza que dice 'yo bien, los dem&aacute;s mal'. Eso lleva a un conflicto muy destructivo&rdquo;, expone. 
    </p><h2 class="article-text">Reproducir desigualdad</h2><p class="article-text">
        Inspirada en las teor&iacute;as de Judith Butler, Olga Barroso subraya algo importante: &ldquo;No es necesario que un hombre quiera dominar para tener m&aacute;s poder en una relaci&oacute;n heterosexual ni que quiera ejercer poder para acabar haci&eacute;ndolo&rdquo;. Es decir, estos comportamientos pueden darse de manera m&aacute;s o menos consciente, y responder m&aacute;s a una posici&oacute;n simb&oacute;lica de poder que los hombres han interiorizado en su socializaci&oacute;n y que les ha dificultado desarrollar este tipo de capacidades, o m&aacute;s a una estrategia de la que algunos se sirven para mantener relaciones en las que ellos ocupan un lugar y las mujeres, otro, relaciones en las que ellos reciben m&aacute;s cuidados y marcan m&aacute;s el ritmo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Son mecanismos estratégicos más o menos conscientes que nos favorecen y que nos permiten ejercer el poder en la relación. Es una consecuencia de la socialización patriarcal de los hombres pero sí ofrece algo a los hombres</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Olmo Morales</span>
                                        <span>—</span> Sociólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo y coordinador de grupos de hombres Olmo Morales est&aacute; de acuerdo en que estos muros emocionales son una manera de reproducir desigualdad en las relaciones afectivas. &ldquo;Implican una incapacidad. Lo que planteamos muchos es que tambi&eacute;n son mecanismos estrat&eacute;gicos m&aacute;s o menos conscientes que nos favorecen y que nos permiten ejercer el poder en la relaci&oacute;n. Es una consecuencia de la socializaci&oacute;n patriarcal de los hombres pero s&iacute; ofrece algo a los hombres&rdquo;, remarca. 
    </p><p class="article-text">
        No expresar determinadas cosas, no ser del todo claro, no compartir ese mundo interior o el estado emocional con claridad y frecuencia permite a los hombres sentirse a salvo, no hacerse cargo de sus comportamientos o de las emociones y necesidades ajenas, mantener a su lado a algunas personas, marcar ellos los ritmos, evitar quedar en mal lugar, eludir compromisos y tambi&eacute;n las consecuencias de sus actos. Morales se&ntilde;ala, incluso, que generar incertidumbre o mantener oculta cierta informaci&oacute;n permite a algunos hombres generar curiosidad, enganche y m&aacute;s disposici&oacute;n por parte de las mujeres para intentar llegar a ellos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Cuando nuestra pareja nos señala algo, nos solemos enfurruñar o le quitamos importancia a los que nos señala. Si acabamos a veces reconociendo algo, el proceso interno se da muy rápido, no nos sostenemos en la culpa mucho rato y si las mujeres tienen necesidad de hablar y de procesarlo más enseguida decimos &#039;ya está bien tía&#039; o &#039;ya estás con lo mismo&#039; o &#039;es que no avanzas&#039; en lugar de conectar, de acompañar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Olmo Morales</span>
                                        <span>—</span> Sociólgo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando nuestra pareja nos se&ntilde;ala algo, nos solemos enfurru&ntilde;ar o le quitamos importancia a los que nos se&ntilde;ala, nos ponemos nosotros en el lugar de v&iacute;ctimas muchas veces, aunque sea medio en broma. Si acabamos a veces reconociendo algo, el proceso interno se da muy r&aacute;pido, no nos sostenemos en la culpa mucho rato y si las mujeres tienen necesidad de hablar y de procesarlo m&aacute;s enseguida decimos 'ya est&aacute; bien t&iacute;a, pasa p&aacute;gina, s&aacute;nalo' o <a href="https://www.eldiario.es/economia/arlie-r-hochschild-hay-creencia-mujeres-quejando-no-falta-conversacion-doble-jornada_128_7273862.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'ya est&aacute;s con lo mismo' </a>o 'es que no avanzas' en lugar de conectar, de acompa&ntilde;ar el da&ntilde;o causado o lo que siente ella. Exigimos que los procesos pasen r&aacute;pido cuando la responsabilidad es acompa&ntilde;ar ese malestar o esa herida&rdquo;, prosigue Olmo Morales. 
    </p><h2 class="article-text">Un trabajo de anticipaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo considera que hay cuestiones muy inc&oacute;modas para los hombres, como la conexi&oacute;n emocional o la conexi&oacute;n con el da&ntilde;o causado, la culpa... &ldquo;Las sentimos poco y si en cuanto las sentimos queremos salir de ah&iacute; corriendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Morales invita a los hombres a hacer un trabajo propio desde la perspectiva del poder: &ldquo;Tenemos que hacer ese trabajo propio de investigaci&oacute;n, y en el v&iacute;nculo, un trabajo de anticipaci&oacute;n. Solo cambiamos, cuando lo cambiamos, lo que nos se&ntilde;al&aacute;is, vamos a remolque, rara vez nos anticipamos a hacer el trabajo nosotros, somos muy c&oacute;modos y dependientes&nbsp;de vuestros se&ntilde;alamientos cuando deber&iacute;amos darnos cuenta nosotros&nbsp;e ir por delante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Olga Barroso destaca que cuando las mujeres tienen el deseo de establecer relaciones m&aacute;s &iacute;ntimas se topan con esos muros emocionales que impiden la entrega y la interdependencia igualitaria: &ldquo;El amor heterosexual termina por ser el lugar en el que se reproducen la desigualdad, donde el hombre act&uacute;a desde la autonom&iacute;a porque esa es la forma 'correcta' de ser hombre, y la mujer act&uacute;a desde el cuidado porque esa es la forma 'correcta' de ser mujer&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, no se trata de que no haya mujeres que, individualmente, reproduzcan algunas de estas conductas, sino de la manera en la que las parejas heterosexuales funcionan sistem&aacute;ticamente. &ldquo;Vemos ingenieras y matronos, pero si atendemos a la estructura nos damos cuenta de que una profesi&oacute;n sigue masculinizada y la otra feminizada. Lo mismo sucede aqu&iacute;, es una cuesti&oacute;n estructural. Cuando una diferencia estad&iacute;stica es tan significativa no es algo azaroso, es que hay una diferencia estructural que la mantiene, unas normas de g&eacute;nero invisibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Olmo Morales concluye: &ldquo;Esto no va de hombres malos y mujeres buenas, esto va de otra cosa, de c&oacute;mo construimos subjetividades, inconscientes, de c&oacute;mo normalizamos ciertos comportamientos y pr&aacute;cticas... y a partir de ah&iacute; hablar de la responsabilidad&nbsp;de reproducir un modelo de desigualdad que nos beneficia como hombres&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/baja-disponibilidad-emocional-falta-entrega-muros-masculinos-sabotean-relaciones_1_13205465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 20:44:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Baja disponibilidad emocional o falta de entrega: los muros masculinos que sabotean las relaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Desigualdad de género,Relaciones,Amor,Sexo,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo volver al sexo, al amor y a las citas después de mucho tiempo en una relación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/volver-sexo-amor-citas-despues-tiempo-relacion_1_13260917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f86e3445-dfec-4506-8f47-7eb88ce9b96a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo volver al sexo, al amor y a las citas después de mucho tiempo en una relación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desconcierto ante el universo de la soltería, que puede haber cambiado mucho desde la última vez que se transitó, la sensación de estar ‘oxidado’ en el arte del ligoteo y las expectativas que no encajan son algunos de los sentimientos más habituales</p><p class="subtitle">'Stack dating' o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”</p></div><p class="article-text">
        La ruptura de una pareja despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os de relaci&oacute;n supone muchas cosas: desde una probable mudanza hasta el reparto de amistades. Y, por supuesto, el regreso al universo de <a href="https://www.eldiario.es/era/mundo-hecho-parejas-cambiado-forma-ver-solteria_1_12928007.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la solter&iacute;a</a>, que puede haber cambiado mucho desde la &uacute;ltima vez que se transit&oacute;. El desconcierto ante esa nueva realidad, la sensaci&oacute;n de estar &lsquo;oxidado&rsquo; en el arte del ligoteo y las expectativas que no encajan con lo que se encuentra son algunos de los sentimientos m&aacute;s habituales. Terminar con un noviazgo o matrimonio puede ser un alivio en muchos casos, pero empezar un nuevo idilio posiblemente conlleve una nueva mentalidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Susana (31 a&ntilde;os) se separ&oacute; en el verano de 2025 despu&eacute;s de nueve a&ntilde;os en pareja. Cuando recuper&oacute; las ganas de conocer a gente, en diciembre de ese a&ntilde;o, lo hizo a trav&eacute;s de una aplicaci&oacute;n llamada Bumble y tuvo su primera cita a finales de ese mes. Esa forma de entrar en contacto con alguien desconocido no ten&iacute;a nada que ver con la manera en la que se ligaba la &uacute;ltima vez que estuvo soltera, hace casi una d&eacute;cada. &ldquo;Antes todo ocurr&iacute;a en los bares. A mis parejas anteriores las conoc&iacute; en el trabajo, en la universidad y luego al resto de gente, de fiesta&rdquo;, dice a elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Ella no se siente del todo c&oacute;moda como usuaria de estas <a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>apps</em></a><em>. </em>Aunque reconoce que &ldquo;son bastante &uacute;tiles y f&aacute;ciles&rdquo;, considera que se le da mejor interactuar en vivo. Le molestan ciertas actitudes que se dan en estas plataformas, sobre todo &ldquo;la gente que te ri&ntilde;e en las bios y te dice: &lsquo;No, si me saludas con un hola, ni te molestes&rsquo;. Y es como, &lsquo;&iquest;Y t&uacute; cuando en un bar conoces a alguien c&oacute;mo le saludas?&rsquo;. O quienes te rompen el <em>match</em> porque no les has contestado a un mensaje&rdquo;, desarrolla.
    </p><p class="article-text">
        Seis meses despu&eacute;s de romper con su novio tras casi dos d&eacute;cadas, Mar&iacute;a (43 a&ntilde;os) se mud&oacute; sola a una ciudad en el extranjero. Se le ocurri&oacute; abrirse un perfil en una <em>app</em> con el objetivo de hacer vida social, pero cuando empez&oacute; a utilizarla, le entr&oacute; la curiosidad y comenz&oacute; a buscar a personas con una intenci&oacute;n m&aacute;s rom&aacute;ntica: &ldquo;Creo que porque era f&aacute;cil m&aacute;s que por necesidad&rdquo;. Para ella, el regreso a la solter&iacute;a fue un <em>shock,</em> tambi&eacute;n porque se encontraba en otro pa&iacute;s, donde la mayor&iacute;a de sus coet&aacute;neos ya ten&iacute;an casa, animales y trabajo estable: &ldquo;Todo lo que yo no ten&iacute;a, al menos en el rango de edad que yo buscaba, a partir de 35. Creo que eso hac&iacute;a que buscasen relaciones m&aacute;s estables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El uso de estas plataformas tambi&eacute;n le produjo, como a Susana, sentimientos encontrados. Por un lado, &ldquo;lo hace facil&iacute;simo, puedes flirtear con cualquiera un martes por la noche desde la cama cuando ni de co&ntilde;a estar&iacute;as en un bar&rdquo;. Pero por otro, considera que generan &ldquo;vagancia&rdquo; a sus usuarios: &ldquo;Me resultaba dif&iacute;cil quedar en persona, mucho m&aacute;s que antes, como si la gente se conformara de alguna manera con mensajearte y ya&rdquo;. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n le molesta mucho que haya individuos con m&aacute;s de un chat en marcha o que la posibilidad de <em>ghosting</em> sea mucho mayor de manera virtual.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga <a href="https://www.psicologabcn.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ainhoa Plata</a> ha tratado a bastantes pacientes que se encontraban en este momento vital, sobre todo en una franja de edad que va de los 35 a los 50 a&ntilde;os. Seg&uacute;n su experiencia, hay una diferencia de ese comportamiento <em>online </em>entre g&eacute;neros bastante marcada. &ldquo;Los hombres se quejan principalmente del entorno digital: hacen <em>match</em> en <em>apps </em>de citas, pero la conversaci&oacute;n no llega a ning&uacute;n sitio. Las mujeres, en cambio, no tienen tanto problema en verse o conectar, pero les resulta dif&iacute;cil encontrar a alguien que busque realmente una relaci&oacute;n estable&rdquo;, considera. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Antes estaba más o menos socialmente aceptado que se podía ligar en cualquier lugar&#039;, dice Roberto (41 años), y ahora es una actividad más acotada a las aplicaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es lo que, hasta ahora, ha percibido Marita (40 a&ntilde;os). Despu&eacute;s de una relaci&oacute;n de m&aacute;s de un lustro, que en sus momentos finales &ldquo;era una cr&oacute;nica de una muerte anunciada&rdquo;, tard&oacute; dos semanas en liarse con alguien. Pero no fue hasta dos a&ntilde;os despu&eacute;s que se sinti&oacute; preparada para embarcarse en algo m&aacute;s serio y fue cuando se encontr&oacute; con &ldquo;que el mercado es una feria de restos, ritos y retos&rdquo;. Ella pas&oacute; el &lsquo;luto&rsquo; de su ruptura a finales de la uni&oacute;n y afirma que es esencial &ldquo;recalcar es que el duelo es sagrado, y mucha gente se lo intenta saltar enlazando casi relaciones que dejan a la otra persona rota y a quien tiene esas relaciones liana, con cientos de traumas no resueltos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://patriciamaguet.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patricia Maguet,</a> psic&oacute;loga especializada en este campo, coincide con el diagn&oacute;stico de Marita. &ldquo;Lo primero es, despu&eacute;s de una ruptura, darse el tiempo de digerir todo lo que ha sucedido y de volver a redescubrirse. A menudo las prisas generan demasiada presi&oacute;n y se toman decisiones impulsivas m&aacute;s dirigidas a no enfrentar el dolor que a iniciar una nueva relaci&oacute;n s&oacute;lida&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque cabe pensar que los m&aacute;s j&oacute;venes se adaptan mejor a la nueva realidad que las m&aacute;s mayores, no siempre es as&iacute;. Un ejemplo es el de Lily (70 a&ntilde;os), que ha estado casada dos veces, ha tenido otra relaci&oacute;n sin boda y ha conocido a mucha gente. &ldquo;Ahora no vivo con pareja desde hace un a&ntilde;o y pico, y estoy perfectamente, pero no lo descarto en absoluto&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ella ha vivido en Madrid casi toda su vida pero cuando se jubil&oacute;, hace una d&eacute;cada, se mud&oacute; a D&eacute;nia, a un apartamento que hab&iacute;a comprado con su primer esposo, que era su plan desde hace mucho tiempo. Fue sola porque sus hijos ya son mayores y su segundo marido muri&oacute; a los seis a&ntilde;os de casarse. &ldquo;Aqu&iacute; hay una aplicaci&oacute;n que se llama Amigos de Denia y amigos de Alicante. Ah&iacute; encontr&eacute; a mi tercera pareja&rdquo;, explica. Esa relaci&oacute;n termin&oacute; y en la actualidad utiliza sobre todo Tinder: &ldquo;Ahora me apetece m&aacute;s conocer a alguien para salir, viajar y compartir momentos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n ten&iacute;a citas hace 15 a&ntilde;os?</h2><p class="article-text">
        Una de las grandes novedades, aunque de entrada pueda no ser la m&aacute;s evidente, que trajeron las aplicaciones fueron las citas. Hasta entonces, el patr&oacute;n sol&iacute;a ser conocer a alguien en un bar por la noche, hablar, mantener ciertos niveles de contacto f&iacute;sico y ya, y depende de c&oacute;mo fuese, volver a verse. O coincidir en una quedada con amigos de amigos, o ligar en el trabajo o en la universidad. A Roberto (41 a&ntilde;os), que comenz&oacute; con su ex a los 24, el concepto de &lsquo;primera cita&rsquo; le sonaba &ldquo;a comedia estadounidense de los a&ntilde;os noventa o algo as&iacute;, me parec&iacute;a impensable en aquella &eacute;poca&rdquo;. No es extra&ntilde;o si se contempla que las herramientas que se usan masivamente como Tinder, Bumble o Hinge se crearon en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Marita comenz&oacute; a tener ese tipo de encuentros por estas plataformas: &ldquo;Hasta entonces, la historia sol&iacute;a seguir el patr&oacute;n cl&aacute;sico de la juventud: conocer a alguien en un bar, acostarse con esa persona y si todo fluye, tener una segunda cita que en realidad, es la primera&rdquo;. Sin embargo, ella cree que es necesario redefinir lo que significa ese concepto, porque si no hay intencionalidad de construir algo &ldquo;&iquest;se diferencia tanto de lo que supone quedar con tu amigo Pedro a las 18.30 a tomar una ca&ntilde;a?&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a tampoco recuerda citas en su veintena. &ldquo;Conoc&iacute; gente en la universidad, y amigos de amigos que sal&iacute;an con mi grupo un s&aacute;bado o algo as&iacute; y te fijabas en alguno al que no hab&iacute;as visto antes. Hablabas y si la cosa iba bien, pues te dabas el tel&eacute;fono y a partir de ah&iacute; quedabas&rdquo;, rememora. Aunque sea m&aacute;s mayor, la experiencia de Lily no dista tanto de la del resto de entrevistados: &ldquo;Antes &iacute;bamos a bailar, que yo soy muy bailonga, pues te sacaban a bailar o los sacabas t&uacute; a ellos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay personas que sienten que no se gustan como antes, dudan sobre sí mismas y pueden llegar a tener la sensación de que no encajan en el mercado afectivo actual</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia Maguet</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado, Roberto se&ntilde;ala otro cambio en las din&aacute;micas: &ldquo;Antes estaba m&aacute;s o menos socialmente aceptado que se pod&iacute;a ligar en cualquier lugar y ahora es una actividad m&aacute;s acotada a las aplicaciones&rdquo;. Seg&uacute;n ha comprobado, existe gente que ni se plantea hacerlo en una discoteca y, de hecho, &ldquo;hay quien lo puede percibir como algo violento e inapropiado&rdquo;. Asimismo, cree que hay m&aacute;s ambig&uuml;edad en las relaciones y destaca, como mejor ejemplo, la <em>situationship</em>. &ldquo;Antes no exist&iacute;a como tal. O erais novios o follamigos, pero no exist&iacute;a ese extra&ntilde;o &aacute;rea de los &lsquo;casi algo&rsquo; donde hay cierta implicaci&oacute;n f&iacute;sica y emocional&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Susana no sabe si las que han cambiado son las din&aacute;micas o ha sido ella, pero observa que los roles de g&eacute;nero no han variado tanto. Asegura que algunas amigas le han recomendado esperar a que el hombre con el que ha salido le escriba primero, a la vez que amigos que le han confesado que si una chica les manda un mensaje demasiado pronto, pierden el inter&eacute;s. &ldquo;Yo cre&iacute;a que era algo que ya hab&iacute;amos superado&rdquo;, piensa. Lily, por su parte, acusa a mucha gente de mentir en sus perfiles de las aplicaciones: &ldquo;No dice ni su edad y se pone fotos de hace 20 o 10 a&ntilde;os. O las hacen con la inteligencia artificial que sales guap&iacute;sima, mon&iacute;sima y todo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El reto de adaptarse</h2><p class="article-text">
        Adaptarse a unos tiempos en los que las normas cambian (a veces para bien, otras no) a un ritmo vertiginoso no siempre es f&aacute;cil para todo el mundo. Y no conseguirlo puede suponer un golpe para la autoestima. &ldquo;Hay personas que sienten que no se gustan como antes, dudan sobre s&iacute; mismas y pueden llegar a tener la sensaci&oacute;n de que no encajan en el mercado afectivo actual&rdquo;, detalla Patricia Maguet. Ella ha visto a pacientes que desistieron temporalmente de encontrar una nueva pareja &ldquo;sobre todo despu&eacute;s de experiencias frustrantes o decepcionantes&rdquo;, mantiene.
    </p><p class="article-text">
        Ainhoa Plata tambi&eacute;n ha visto c&oacute;mo algunos ponen en pausa sus intenciones de emparejamiento: &ldquo;No porque no deseen una relaci&oacute;n, sino porque el coste emocional les resulta demasiado alto en ese instante&rdquo;. Como profesional, ella recomienda revisar primero qu&eacute; es lo que realmente se busca, no meterse prisa y abrir todos los canales de posibilidades posibles: &ldquo;La vida adulta es rutinaria y los espacios de encuentro espont&aacute;neo se reducen mucho. La clave no es elegir entre <em>apps</em> o vida social, sino no limitarse a una sola v&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Maguet invita a abrazar las posibles emociones negativas que se experimenten en esta nueva etapa como pueden ser incomodidad, verg&uuml;enza, incertidumbre, desconfianza o inseguridad de la misma forma que se hacen con otras m&aacute;s agradables como el alivio, la alegr&iacute;a o la excitaci&oacute;n. Asimismo, aconseja no intentar encajar en &ldquo;modelos de seducci&oacute;n artificiales&rdquo; y mostrarse a los dem&aacute;s de forma natural &ldquo;y sin intentar aparentar una versi&oacute;n idealizada de s&iacute; misma&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La vida adulta es rutinaria y los espacios de encuentro espontáneo se reducen mucho. La clave no es elegir entre apps o vida social, sino no limitarse a una sola vía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ainhoa Plata</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De momento, Susana cree que est&aacute; condenada a que no le funcione el ligoteo moderno y tampoco sabe si ser&iacute;a capaz de conseguirlo en persona: &ldquo;Dicen que es como andar en bicicleta, que no se olvida. Pero la primera vez que mont&eacute; en bicicleta despu&eacute;s de siete u ocho a&ntilde;os me pegu&eacute; una leche impresionante&rdquo;. Marita no ha encontrado pareja a&uacute;n y no es muy optimista. Comenta que un amigo le dijo algo que le conviene revisar: &ldquo;Te pasa como a los padres que dicen que a sus hijos el profesor les tiene man&iacute;a y les echan del colegio. Si siempre le echan del colegio, es culpa del ni&ntilde;o. El problema eres t&uacute;, no los otros&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Roberto se ha hartado de primeras citas y ha borrado las aplicaciones y ahora liga lo mismo. Sostiene que est&aacute; &ldquo;m&aacute;s presente en el mundo con la mente abierta, dispuesto a que ocurra cualquier cosa, fuera de los reglamentos de las aplicaciones (pero no de internet: las redes sociales siguen funcionando bien quiz&aacute; porque s&iacute; proporcionan ese contexto que las <em>apps </em>no ofrecen)&rdquo;, matiza. Adem&aacute;s, ha vuelto a confiar en<strong> </strong>&ldquo;la fuerza de los terceros lugares&rdquo;, en la posibilidad de hallar a alguien entre los amigos de los amigos y sobre todo &ldquo;en la importancia del contexto como facilitador de v&iacute;nculos: una fiesta, un concierto, una cena a la que se apunta alguien imprevisto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Lily le gustan las citas, as&iacute; que queda para comer con hombres a trav&eacute;s de las aplicaciones, aunque antes habla con ellos por tel&eacute;fono, para hacerse una idea de c&oacute;mo pueden ser en persona. &ldquo;A m&iacute; la soledad no me gusta, aunque esto tampoco significa que necesite a alguien. Soy muy independiente, pero no me gusta la soledad&rdquo;, confirma. Mar&iacute;a s&iacute; ha encontrado un compa&ntilde;ero estable en la jungla de las aplicaciones y las din&aacute;micas cambiantes. &ldquo;Espero que me dure mucho precisamente para no tener que volver ah&iacute; fuera que &iexcl;hace mucho fr&iacute;o!&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/volver-sexo-amor-citas-despues-tiempo-relacion_1_13260917.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo volver al sexo, al amor y a las citas después de mucho tiempo en una relación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Sexo,Amor,Apps,Pareja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué no ha sobrevivido ninguna carta de amor de la Antigua Grecia si se conservaron miles de documentos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/no-sobrevivido-carta-amor-antigua-grecia-si-conservaron-miles-documentos-pm_1_13249559.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/afaf3216-2765-4f15-a28c-6d80cbf731a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué no ha sobrevivido ninguna carta de amor de la Antigua Grecia si se conservaron miles de documentos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escritos antiguos - Las colecciones conservadas reúnen miles de mensajes sobre dinero, trabajo o disputas familiares mientras casi ninguna persona dejó por escrito sentimientos románticos o despedidas tras una muerte cercana</p></div><p class="article-text">
        La fama de una historia amorosa depend&iacute;a muchas veces de que alguien la cantara. En la tradici&oacute;n griega, los <strong>cantos al amor </strong>serv&iacute;an para fijar deseos, duelos, juramentos y separaciones en una forma que pod&iacute;a circular m&aacute;s all&aacute; de una vida individual. Ese canto no trataba el amor como un sentimiento privado, sino como una fuerza capaz de alterar familias, viajes, guerras y decisiones de los dioses. 
    </p><p class="article-text">
        Las<strong> grandes parejas griegas </strong>nacieron de esa tensi&oacute;n. Helena y Paris quedaron ligados al deseo que arrastra una guerra, Pen&eacute;lope y Ulises a la espera que ordena una vida entera, y Orfeo y Eur&iacute;dice a la p&eacute;rdida que empuja a cruzar un l&iacute;mite imposible. Cada pareja conserv&oacute; una<strong> forma distinta de amar </strong>porque cada relato dejaba una consecuencia reconocible.
    </p><h2 class="article-text">John Muir reconstruye la escritura cotidiana griega</h2><p class="article-text">
        El profesor <strong>John Muir</strong> reconstruy&oacute; esa vida escrita en <em><strong>Life and Letters in the Ancient Greek World</strong></em>, publicado en 2009 y recogido por <em>La Br&uacute;jula Verde</em>. El libro re&uacute;ne mensajes encontrados en papiros, tablillas y l&aacute;minas de plomo para<strong> mostrar c&oacute;mo los griegos usaban las cartas </strong>en tareas corrientes, conflictos pol&iacute;ticos o asuntos familiares. 
    </p><p class="article-text">
        Muir explica que una carta deb&iacute;a escribirse sobre un soporte f&iacute;sico y viajar mediante otra persona, casi siempre un esclavo, un comerciante o un viajero. Las f&oacute;rmulas habituales acabaron fij&aacute;ndose con saludos sencillos y despedidas breves, aunque los primeros ejemplos conocidos todav&iacute;a carec&iacute;an de esa estructura.
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                Las cartas egipcias retrataron preocupaciones corrientes                            </span>
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        El transporte de mensajes depend&iacute;a de sistemas lentos y fr&aacute;giles. Los reinos helen&iacute;sticos copiaron el<strong> modelo persa </strong>de relevos de jinetes para el correo oficial, mientras la poblaci&oacute;n civil entregaba las cartas a personas que viajaban hacia el destino adecuado. En Egipto existieron<strong> estaciones postales</strong> que recib&iacute;an raciones de grano como pago. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n aparecieron m&eacute;todos ocultos para enviar informaci&oacute;n sensible. La<strong> esc&iacute;tala espartana </strong>enrollaba una tira de cuero sobre dos varillas id&eacute;nticas para ocultar el texto, y un tratado militar del siglo IV a.C. describ&iacute;a c&oacute;mo <strong>esconder mensajes en la suela de una sandalia </strong>mientras el mensajero dorm&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Las cartas antiguas mostraban guerras, trabajos y problemas familiares</h2><p class="article-text">
        La mayor parte de las cartas conservadas procede de Egipto porque el clima seco ayud&oacute; a preservar los papiros. All&iacute; aparecen madres que reprenden a sus hijos, j&oacute;venes destinados lejos de casa y familias pendientes de herencias o trabajos. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las cartas m&aacute;s duras pertenece a <strong>Hilarion</strong>, un hombre que escrib&iacute;a a su esposa Alis desde Alejandr&iacute;a en el siglo I a.C. Entre frases afectuosas dej&oacute; escrito: &ldquo;Si por casualidad das a luz y es var&oacute;n, que viva; si es hembra, deshazte de ella&rdquo;. El tono casi administrativo de esa frase retrata hasta qu&eacute; punto la<strong> vida femenina ten&iacute;a un valor menor </strong>en muchos entornos de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n aparecen hijos enfadados y soldados orgullosos de su carrera militar. <strong>Theon</strong> protest&oacute; ante su padre porque no lo llevaba a Alejandr&iacute;a y le advirti&oacute;: &ldquo;Si no me llevas a Alejandr&iacute;a, no te escribir&eacute;, no te hablar&eacute; ni te desear&eacute; lo mejor&rdquo;. Otro militar, <strong>Apion</strong>, cont&oacute; desde la base naval de Misenum que hab&iacute;a recibido dinero del C&eacute;sar y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Y estoy bien&rdquo;. La carta inclu&iacute;a un retrato suyo. Muir destaca adem&aacute;s que varias mujeres gestionaban propiedades y negocios, una situaci&oacute;n que matiza la visi&oacute;n de una obediencia absoluta dentro del mundo grecorromano.
    </p><p class="article-text">
        El<strong> archivo de Zen&oacute;n</strong> ofrece otra cara de esa cultura escrita. Los m&aacute;s de 2.000 documentos conservados muestran discusiones entre administradores, robos de agua para riego, huelgas de trabajadores y peticiones de recomendaci&oacute;n. En apenas 33 d&iacute;as, dos oficinas <strong>gastaron 434 rollos de papiro</strong>, cerca de un kil&oacute;metro y medio de escritura. 
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                    alt="Alejandro Magno y Epicuro usaron cartas para influir"
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                Alejandro Magno y Epicuro usaron cartas para influir                            </span>
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        Una carta enviada a Zen&oacute;n ped&iacute;a favores para un conocido y dec&iacute;a: &ldquo;Fil&oacute;n, portador de esta carta, me es conocido desde hace tiempo&rdquo;. El mensaje buscaba abrir puertas en una red de contactos pol&iacute;ticos y comerciales que depend&iacute;a del intercambio constante de documentos.
    </p><p class="article-text">
        Los gobernantes helen&iacute;sticos tambi&eacute;n usaban cartas para ejercer autoridad. <strong>Alejandro Magno </strong>orden&oacute; mediante una de ellas el regreso de exiliados a Qu&iacute;os y la implantaci&oacute;n de nuevas leyes. Otra inscripci&oacute;n recoge la orden del <strong>rey Ant&iacute;gono</strong> para unir las ciudades de Teos y Lebedos. El tono era severo y legalista. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, <strong>Plat&oacute;n</strong> convirti&oacute; el formato epistolar en una defensa de su trayectoria filos&oacute;fica, mientras <strong>Epicuro</strong> escribi&oacute; a sus disc&iacute;pulos para explicar sus ideas sobre el placer y la muerte. En una de esas cartas afirm&oacute;: &ldquo;Acost&uacute;mbrate a pensar que la muerte no es nada para nosotros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El cristianismo adopt&oacute; despu&eacute;s muchas de esas formas. El <strong>Nuevo Testamento conserva 21 cartas y 13 se atribuyen a Pablo</strong>. El ap&oacute;stol adapt&oacute; los saludos griegos tradicionales al lenguaje religioso y respondi&oacute; a disputas internas de las primeras comunidades. En la carta a los G&aacute;latas escribi&oacute;: &ldquo;Estoy asombrado de que tan pronto os alej&eacute;is del que os llam&oacute;&rdquo;. Tambi&eacute;n a&ntilde;adi&oacute; una nota manuscrita para remarcar su implicaci&oacute;n personal: &ldquo;Ved con qu&eacute; letras tan grandes os escribo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los archivos antiguos apenas guardan palabras rom&aacute;nticas</h2><p class="article-text">
        La gran ausencia de todos esos archivos est&aacute; en las <strong>cartas amorosas</strong>. Miles de documentos han llegado hasta el presente y casi ninguno trata el amor rom&aacute;ntico o el p&eacute;same. Muir recuerda que apenas existe una docena de cartas de consuelo por la muerte anteriores al siglo I d.C. Esa falta de testimonios<strong> contrasta con la abundancia de poemas y relatos sentimentales</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas declaraciones amorosas antiguas sobrevivieron fuera del mundo griego, como las palabras atribuidas al <strong>fara&oacute;n Akenat&oacute;n hacia Nefertiti </strong>o el<strong> poema babil&oacute;nico dedicado al rey Shu-Sin </strong>en el siglo VIII a.C. Tambi&eacute;n se cita con frecuencia la carta enviada en 1477 por<strong> Margery Brews a John Paston</strong>, considerada por algunos especialistas una de las primeras cartas amorosas conservadas de forma &iacute;ntegra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/no-sobrevivido-carta-amor-antigua-grecia-si-conservaron-miles-documentos-pm_1_13249559.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 09:30:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué no ha sobrevivido ninguna carta de amor de la Antigua Grecia si se conservaron miles de documentos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Amor,Literatura,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sara Torres reivindica en Extremadura “desheterosexualizar” el deseo frente a las normas impuestas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/sara-torres-reivindica-extremadura-desheterosexualizar-deseo-frente-normas-impuestas_1_13251579.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d4d9ecf-69a4-46f4-97b8-e15df0fa8ee8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sara Torres reivindica en Extremadura “desheterosexualizar” el deseo frente a las normas impuestas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora asturiana llena la librería de La Puerta de Tannhäuser, tanto de Cáceres como de Plasencia, con el ensayo ‘El pensamiento erótico’, que invita a replantearse el deseo y reivindica la dulzura como inteligencia política
</p><p class="subtitle">Sara Torres, escritora: “Yo no quiero ni seguidoras ni fans, quiero lectoras y amigas”</p></div><p class="article-text">
        La librer&iacute;a La Puerta de Tannh&auml;user, tanto en C&aacute;ceres como en Plasencia, encontr&oacute; esta semana una nueva resonancia en la palabra de Sara Torres. La autora (Gij&oacute;n, 1991) present&oacute; su &uacute;ltimo ensayo,<em> El pensamiento er&oacute;tico</em>, en un encuentro que casi desbord&oacute; el aforo y que se convirti&oacute; no solo en una presentaci&oacute;n literaria, sino en una conversaci&oacute;n abierta sobre el deseo, la norma y las posibilidades de vida.
    </p><p class="article-text">
        El acto reuni&oacute; a lectoras (sobre todo) y lectores que buscaban dialogar con una obra que cuestiona los l&iacute;mites impuestos y propone pensar el erotismo como una forma de conocimiento y de existencia. La intervenci&oacute;n de Torres transform&oacute; la cita en un espacio de reflexi&oacute;n colectiva donde se abordaron las tensiones entre deseo y mandato social, as&iacute; como las formas de imaginar &ldquo;vidas m&aacute;s habitables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Torres, una de las voces m&aacute;s influyentes de la literatura contempor&aacute;nea en espa&ntilde;ol, llega a este libro tras el impacto de &lsquo;Lo que hay&rsquo; (2022) y la consolidaci&oacute;n de &lsquo;La seducci&oacute;n&rsquo; (2024), dando ahora un giro hacia la teor&iacute;a cr&iacute;tica sin abandonar su anclaje en lo vivencial. &ldquo;La teor&iacute;a me interesa cuando responde a preguntas sobre c&oacute;mo vivir&rdquo;, explic&oacute;. &ldquo;No como una raz&oacute;n abstracta o iluminadora, sino como un saber inmediato: c&oacute;mo vivir siendo un cuerpo, c&oacute;mo vivir con otras, c&oacute;mo entender la violencia o por qu&eacute; ocurre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Pensar el deseo como fuga</h2><p class="article-text">
        Durante el encuentro, Torres insisti&oacute; en que <em>El pensamiento er&oacute;tico</em> no es una ideolog&iacute;a, sino una pr&aacute;ctica: &ldquo;una forma de pensar y de hacer en fuga&rdquo;. En di&aacute;logo con la tradici&oacute;n de Monique Wittig, cuestion&oacute; lo que denomina la &ldquo;fantas&iacute;a hetero-real&rdquo;, un sistema que impone una estructura binaria y complementaria que organiza tanto los cuerpos como el deseo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hacen falta muchas amantes trabajando a la vez para desheterosexualizar el mundo&rdquo;, afirm&oacute;, en una de las ideas centrales de su intervenci&oacute;n. La figura de la amante, explic&oacute;, no remite &uacute;nicamente a lo rom&aacute;ntico o sexual, sino a una posici&oacute;n &eacute;tica: la de un cuerpo que se relaciona desde el cuidado, la reciprocidad y el deseo de dar, frente a una l&oacute;gica de consumo.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, reivindic&oacute; la &ldquo;dulzura&rdquo; como una forma de inteligencia pol&iacute;tica: &ldquo;una inteligencia de acogida&rdquo; capaz de oponerse a lo que denomin&oacute; &ldquo;cuerpo fascista&rdquo;, entendido como aquel que ha sido desensibilizado para responder &uacute;nicamente a la productividad y al poder.
    </p><h2 class="article-text">La construcci&oacute;n del deseo</h2><p class="article-text">
        Uno de los momentos clave del encuentro lleg&oacute; al abordar c&oacute;mo se construye el deseo, especialmente en relaci&oacute;n con otras mujeres. Torres cuestion&oacute; la idea de la orientaci&oacute;n como algo fijo: &ldquo;Es como un carn&eacute; que te dan al nacer&rdquo;, ironiz&oacute;, se&ntilde;alando c&oacute;mo muchas mujeres han sido socializadas dentro de una heterosexualidad asumida m&aacute;s que elegida.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, desarroll&oacute; una de sus tesis clave: el deseo no es solo una pulsi&oacute;n interna, sino que depende de los imaginarios disponibles. &ldquo;El deseo se genera en contacto con repertorios de lo posible&rdquo;, explic&oacute;. Por eso, la falta de representaci&oacute;n de las relaciones entre mujeres ha operado siempre como una forma de limitaci&oacute;n: &ldquo;Se ha pensado muchas veces como una nada, como si entre dos cuerpos de mujeres no pudiera ocurrir nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esa &ldquo;nada&rdquo;, su escritura propone mostrar la abundancia: &ldquo;Tenemos una potencia de amor enorme. Si solo nos dejan amar a una opci&oacute;n, volcamos toda esa fuerza ah&iacute;, aunque sea a calzador al principio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, relat&oacute; c&oacute;mo muchas lectoras le trasladan una experiencia com&uacute;n: descubrir, a trav&eacute;s de sus textos, posibilidades de deseo que no hab&iacute;an contemplado. &ldquo;Personas que pensaban que no hab&iacute;a nada, de repente encuentran algo, y eso abre una emoci&oacute;n muy fuerte&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">Escritura y experiencia</h2><p class="article-text">
        Torres inisiti&oacute; en que su escritura no parte de la abstracci&oacute;n, sino de la experiencia: &ldquo;Nunca he escrito sobre algo que no haya llegado antes a la vida&rdquo;. En su caso, esa relaci&oacute;n con el deseo nace de una biograf&iacute;a marcada por un contexto conservador y religioso, donde esa pregunta &mdash;c&oacute;mo desear y c&oacute;mo vivir&mdash; se formulaba en silencio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una pregunta de supervivencia&rdquo;, afirm&oacute;. &ldquo;Porque incluso cuando vives en la diferencia, arrastras la norma que te ense&ntilde;aron. La reciclas constantemente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa tensi&oacute;n entre norma y disidencia, entre experiencia y lenguaje, atraviesa toda su obra, desde sus primeros poemarios hasta sus novelas y ensayos. Su objetivo, explic&oacute;, ha sido siempre el mismo: &ldquo;crear lenguaje donde hab&iacute;a silencio&rdquo;, especialmente en torno a experiencias que han quedado fuera del relato dominante.
    </p><h2 class="article-text">Contra el sentido com&uacute;n</h2><p class="article-text">
        La autora tambi&eacute;n cuestion&oacute; el papel del &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo; como mecanismo de control: &ldquo;El sentido com&uacute;n no es neutro, se construye para que la sociedad se repita a s&iacute; misma y nada cambie demasiado&rdquo;. Por eso, considera que cualquier reflexi&oacute;n compleja sobre el deseo queda fuera de ese marco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y por esto: El ensayo es una herramienta para operar sobre lo que hay&rdquo;, defendi&oacute;, insistiendo en la necesidad de pensar desde la vida y no al margen de ella.
    </p><p class="article-text">
        El encuentro concluy&oacute; con una idea que sintetiza su propuesta: el deseo no como carencia ni fracaso, sino como potencia. &ldquo;El deseo no fracasa, se intensifica&rdquo;, afirm&oacute;, dejando en el aire una invitaci&oacute;n a pensar lo er&oacute;tico no como un &aacute;mbito privado o marginal, sino como una herramienta pol&iacute;tica capaz de transformar la vida y las relaciones humanas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/sara-torres-reivindica-extremadura-desheterosexualizar-deseo-frente-normas-impuestas_1_13251579.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 08:21:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sara Torres reivindica en Extremadura “desheterosexualizar” el deseo frente a las normas impuestas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Ensayos,Amor,Sexualidad,Cáceres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paco Roca: "La memoria es el presente, pensar que es el pasado es un error"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/paco-roca-memoria-presente-pensar-pasado-error_1_13243047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c19750a2-fc53-46a4-8655-d6d3b403ca25_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2494y915.jpg" width="1200" height="675" alt="Paco Roca: &quot;La memoria es el presente, pensar que es el pasado es un error&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historietista indaga sobre el amor y la pareja en su nueva novela gráfica, 'El viaje': "Las relaciones estables son un invento humano porque es más práctico vivir en pareja que solo"</p><p class="subtitle">Javier Calvo y Javier Ambrossi, el fenómeno de Cannes: “Hay gente intentando poner de moda el fascismo y nuestro trabajo es que no suceda”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/dibujante-paco-roca-defiende-memoria-historica-combatir-discursos-politicos-blanquea-dictadura_1_12359737.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paco Roca</a> ha decidido dar un paso m&aacute;s en su indagaci&oacute;n en la memoria dedicando su nuevo c&oacute;mic a la que generamos de nuestras relaciones sentimentales. <em>El viaje</em> (Astiberri) es una historia sobre el final del amor, una reflexi&oacute;n profunda sobre la vida en pareja, lo que buscamos en ellas y si son posibles, a largo plazo, en el mundo actual. El punto de partida fue la separaci&oacute;n a la que &eacute;l mismo se enfrent&oacute; hace unos a&ntilde;os, a la que fue sumando capas que en sus vi&ntilde;etas aportan m&aacute;s preguntas que respuestas. 
    </p><p class="article-text">
        El autor de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/paco-roca-dejaban-dibujar-ancianos_1_4831493.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Arrugas</em></a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/paco-roca-recurre-periodismo-dibujar-historia-fosas-comunes-represion-franquista_1_10734841.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El abismo del olvido</em></a>, despliega en esta novela gr&aacute;fica la honestidad, ternura y humildad que hacen falta para reconocerse lo que en el pasado pudo gestionarse mejor en busca de mejorar el presente; sin obviar los errores, contradicciones ni ejercicios de cobard&iacute;a. Pero tampoco recre&aacute;ndose en ellos. Aqu&iacute; el pasado no ata, anula ni genera una nostalgia ciega; es la puerta a otras puertas abiertas que merece la pena abrir.
    </p><p class="article-text">
        Lo hace a trav&eacute;s de Fran, un exitoso escritor que, atrapado en un peque&ntilde;o pueblo de la Patagonia argentina tras la cancelaci&oacute;n de su vuelo de regreso a casa, lidia con la ruptura con la que ha sido su pareja durante casi veinte a&ntilde;os. <em>El viaje</em> llega a las librer&iacute;as al tiempo que ya se est&aacute; preparando su adaptaci&oacute;n al cine.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute;n las relaciones duraderas en peligro en estos tiempos de inmediatez y m&uacute;ltiples est&iacute;mulos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos hay m&aacute;s separaciones que bodas, y es curioso si te planteas para qu&eacute; sirven las relaciones de pareja estables. Son un invento humano que hicimos en su momento porque es m&aacute;s pr&aacute;ctico vivir en pareja que vivir solo econ&oacute;micamente, a la hora de los esfuerzos. Eso en cierta manera es antinatural. La monogamia en s&iacute; ya es un reto importante tan a largo plazo porque entran en conflicto muchas cosas. 
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, buscamos seguridad, pero al mismo tiempo queremos que todo cambie. No queremos monoton&iacute;a, pero s&iacute; la seguridad que conlleva esa estabilidad. Queremos un deseo que a su vez se pierde cuando tienes a esa persona todos los d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Hay mil cosas que hacen que aquello sea dif&iacute;cil de mantener y m&aacute;s en una sociedad como la actual, que cada vez valoramos m&aacute;s el individualismo y el proyecto personal que el com&uacute;n. Pensamos que nuestra vida est&aacute; continuamente carente de algo, que nos estamos perdiendo algo importante, que hemos visto en redes algo que no tenemos. Acabamos echando de menos algo que creemos que est&aacute; ah&iacute; fuera a nuestro alcance, pero que la vida en pareja impide o dificulta en muchos casos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fran, el protagonista del viaje, descubre que su vuelo se ha cancelado                            </span>
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        <strong>En </strong><em><strong>El viaje</strong></em><strong> hace alusi&oacute;n a las parejas que siguen porque ninguna de las dos tiene el valor de separarse. Problemas actuales como la precariedad y la </strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/emancipan-pareja-solos-acceso-vivienda-ver-desigualdad-genero_1_13122130.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>crisis de vivienda</strong></a><strong>, &iquest;est&aacute;n afectando tambi&eacute;n a las relaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. El 50% de las parejas se separan, pero eso no quiere decir que el otro 50% sean parejas perfectas que est&aacute;n juntas porque quieren estar juntas, sino que en muchos casos es imposible separarse porque no puedes pagar dos pisos o duplicar la cantidad de gastos que eso supone. O simplemente por miedo. No deseas la vida que tienes, pero te da miedo perder eso porque no est&aacute;s seguro de encontrar lo que quieres encontrar.
    </p><p class="article-text">
        La pareja es muy complicada, pero la parte positiva de todo esto es que existe el amor. Es lo que hace que nos olvidemos de todos estos factores, porque si no ser&iacute;a imposible emprender una relaci&oacute;n, sabiendo que tienes una gran posibilidad de fracaso. El amor es lo que nos hace olvidar todo eso y pensar que la nuestra es diferente a cualquier otra y que tendr&aacute; &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Quer&iacute;a que, pese a que la historia girara en torno a una ruptura, fuera realista y esperanzadora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De todos los c&oacute;mics que he hecho, este es del que menos respuestas he obtenido porque entran en juego muchos factores que son incontrolables, desde emociones a cadencias de la infancia que proyectas en tus relaciones futuras. Todo complej&iacute;simo y cada pareja es un mundo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>El viaje</em> no es un libro de autoayuda, es un libro en el que mucha gente se va a sentir identificada. Simplemente trata de contar los asuntos a los que todos nos enfrentamos. Desde c&oacute;mo gestionar la vida con unos hijos despu&eacute;s de una ruptura, qu&eacute; hacemos con la memoria, qu&eacute; guardamos en un caj&oacute;n para no verlo a diario y nos permita avanzar, qu&eacute; dejamos fuera para recordar que lo que hemos vivido no ha sido un tiempo perdido. 
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                El historietista Paco Roca, publica &#039;El viaje&#039;                            </span>
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        <strong>En </strong><em><strong>El viaje</strong></em><strong> hay una mirada al pasado esperanzadora en cuanto a que permite tener un presente y futuro mejores. Una idea completamente alejada de quienes defienden que &ldquo;cualquier tiempo pasado fue mejor&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me interesa el tema de la memoria y creo que es un error pensar que la memoria es el pasado. La memoria es el presente. Lo que continuamente estamos haciendo es un relato del pasado desde el presente. Y de todo lo que hay en el pasado, en cada presente encontramos lo que queremos encontrar. Esto nos pasa como sociedad, que miramos determinados aspectos del pasado y a partir de ah&iacute; hacemos una reconstrucci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los muy nacionalistas espa&ntilde;oles, solamente cogen una parte de la historia. Se van a los Reyes Cat&oacute;licos, a Hern&aacute;n Cort&eacute;s y a los rojos que acabaron con todas las tradiciones y dem&aacute;s; y son capaces de crear un relato del pasado a partir de esos puntos. Y pensar que eso es la historia de Espa&ntilde;a que nos lleva hasta ahora. Un musulm&aacute;n espa&ntilde;ol har&aacute; un recorrido muy diferente. Lo hacemos como sociedad e individualmente constantemente, y siempre desde un presente. Si nuestro nacionalismo est&aacute; atacado, busco en el pasado ese recorrido. Si mi identidad est&aacute; atacada, buscar&eacute; en ese pasado. 
    </p><p class="article-text">
        Con las relaciones ocurre lo mismo, que acabamos buscando en ese pasado todo lo que nos ha llevado a ello, lo malo que ha sido todo; y posiblemente despu&eacute;s de unos a&ntilde;os busquemos otras cosas porque estemos en otra situaci&oacute;n, porque queramos sentirnos bien con aquello que fuimos en pareja y buscamos otras cosas.
    </p><p class="article-text">
        La historia todav&iacute;a est&aacute; buscando cu&aacute;l va a ser el relato del pasado por lo menos en ese momento de su vida. No quiere decir que ese relato quede para siempre, es cambiante y va dejando fuera a determinadas cosas que nunca olvidar&aacute;, pero que seguramente mantendr&aacute; en un caj&oacute;n. Al igual que con la memoria hist&oacute;rica. No se trata de estar todos los d&iacute;as hablando y teniendo presente determinadas cosas, pero s&iacute; de analizarlas y de que nos sirvan para seguir avanzando. 
    </p><p class="article-text">
        En las relaciones es igual. El pensamiento en bucle que tenemos muchas veces al final de una relaci&oacute;n es simplemente nuestro cerebro que est&aacute; intentando digerir todo, encontrar unas razones, unos motivos y errores que nos permitan en un futuro mejorar y comprender lo que ha ocurrido.
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                    alt="Fran, tratando de localizar el hotel donde se quedará hasta que le reasignen de vuelo"
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            <span class="title">
                Fran, tratando de localizar el hotel donde se quedará hasta que le reasignen de vuelo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Con la memoria hist&oacute;rica sucede esto, quienes miran hacia atr&aacute;s buscando un futuro mejor, y quienes tienen apego a la nostalgia para no avanzar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, ese es el equilibrio y lo complicado. Al trabajar en este c&oacute;mic, una de las cosas sobre las que ten&iacute;a convencimiento respecto a la memoria hist&oacute;rica es que no hay que olvidar, mientras que con otros asuntos m&aacute;s personales, s&iacute;. Pero claro, acabas encontrando esa teor&iacute;a que lo unifica un poco todo: hay que cerrar heridas. Cuando algo est&aacute; tan presente en tu vida, ya sea una ruptura sentimental o una sociedad, la anormalidad est&aacute; en no cerrar las heridas. Como sociedad necesitas cerrar heridas, ya sea en reparaci&oacute;n y justicia, en escuchar a las v&iacute;ctimas o exhumar los cuerpos de las fosas comunes.
    </p><p class="article-text">
        Antes de olvidar hay que cerrar para poder reemprender tu vida y seguir avanzando. En las relaciones de pareja tambi&eacute;n. No se trata de olvidar tu pasado, sino ser capaz de asimilar que aquello termin&oacute;, que nunca volver&aacute;, que los recuerdos son vivencias que han quedado; pero todo esto que ya lo tengo gestionado, lo guardo en un caj&oacute;n porque si no, ser&iacute;a incapaz de rehacer mi vida. Tanto como sociedad como en persona, te das cuenta de que se trata de cerrar heridas. Hasta que no cierras heridas no puedes avanzar, y para cerrar heridas requieres de una mirada atr&aacute;s, de una reflexi&oacute;n y de intentar estar en paz como sociedad y persona contigo mismo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando algo está tan presente en tu vida, ya sea una ruptura sentimental o de una sociedad, la anormalidad está en no cerrar las heridas. Como sociedad lo necesitas, ya sea en reparación y justicia, en escuchar a las víctimas o exhumar los cuerpos de las fosas comunes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paco Roca</span>
                                        <span>—</span> Historietista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>De cara a lo que tiene que ver con los ritmos y el que ahora tengamos que estar continuamente en todo, &iquest;siente que este contexto le ha podido afectar al crear sus historias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No sabr&iacute;a qu&eacute; decirte. Tengo much&iacute;sima suerte porque puedo elegir los temas que quiero tratar y, en principio, yo marco mis ritmos; pero es verdad que a veces te ves metido en una din&aacute;mica que no puedes controlar. A partir del &eacute;xito de <em>Arrugas</em> he tenido otra vida, en lo laboral y personal. Elvira Lindo dec&iacute;a que cuando las cosas te van bien, todo se une para evitar que puedas seguir trabajando. 
    </p><p class="article-text">
        Es un gran problema porque hasta ese momento tu tiempo es para lo que t&uacute; quieres, pero cuando te empieza a ir bien, tienes mil cosas que hacer. Dentro de tu pa&iacute;s, ir a todas las ferias que te van invitando, charlas, premios. Tambi&eacute;n empiezas a ser traducido a infinidad de pa&iacute;ses a los que tienes que viajar; y al mismo tiempo lo que quieres es seguir creando porque sabes que si dejas de crear todo se hunde. No es de una forma directa de una editorial que te marque los tiempos, pero s&iacute; que es verdad que es un mogoll&oacute;n de cosas dif&iacute;ciles de gestionar, sobre todo porque te quedas en un limbo intermedio en el que no controlas tu tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/paco-roca-memoria-presente-pensar-pasado-error_1_13243047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2026 22:00:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paco Roca: "La memoria es el presente, pensar que es el pasado es un error"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Novela gráfica,Relaciones,Amor,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eva Baltasar, escritora: "Aunque ves las señales del amor tóxico, a veces estás dispuesta a pagar el precio"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-baltasar-escritora-ves-senales-amor-toxico-veces-dispuesta-pagar-precio_1_13197171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d3323ab-14fb-44f0-a85a-fcf92824bf10_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142344.jpg" width="7869" height="4426" alt="Eva Baltasar, escritora: &quot;Aunque ves las señales del amor tóxico, a veces estás dispuesta a pagar el precio&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora catalana regresa con ‘Peces’, una novela sobre adicciones varias, maltrato y la adoración extrema del otro
</p><p class="subtitle">Lo que el asesinato de Samuel Luiz nos explica sobre los monumentos para recordar a alguien
</p></div><p class="article-text">
        Como todas sus novelas, <em>Peces</em> (Random House, 2026) parte de una vivencia personal, de un pedazo de mundo que ella ha vivido, que ha conocido bien, y que ha necesitado plasmar a trav&eacute;s de la ficci&oacute;n. &ldquo;Mi propio recorrido vital es el que me lleva hasta aqu&iacute;. Yo he pasado por historias de esas que nos ocurren a una gran mayor&iacute;a de personas y de ah&iacute; me viene la fascinaci&oacute;n por escribirlas&rdquo;, explica <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-baltasar-personas-escupidas-sistema-forman-parte-sistema_1_11383406.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eva Baltasar</a> (Barcelona, 1978) frente a una jarra de agua en conversaci&oacute;n con elDiario.es para hablar de esta, su <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-baltasar-deberes-psiquiatra_128_1830585.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quinta novela</a>, que narra la historia de amor y obsesi&oacute;n entre una escritora y una vendedora de pescado frito en una roulotte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un relato que explora el maltrato, las adicciones y la adoraci&oacute;n extrema de un otro por encima de todo lo dem&aacute;s. Una obsesi&oacute;n que surge una ma&ntilde;ana de un d&iacute;a cualquiera y que le cambia la vida a la narradora en un instante, desde el momento en el que ve a esa mujer grande, con las manos tambi&eacute;n grandes, impregnadas del olor del mar. Su existencia, hasta entonces solitaria y a ratos aburrida, tuerce el tim&oacute;n y se dirige, directa, hacia las rocas.
    </p><p class="article-text">
        El germen de este relato, contado en primera persona una vez ya ha pasado todo, surgi&oacute; durante la escritura de la segunda parte de <em>Ocaso y fascinaci&oacute;n</em>, su anterior novela. &ldquo;En la parte de fascinaci&oacute;n hay una escena en la que el protagonista tiene una especie de virgen a la que adora y, dentro de sus muchas capas, hay una suerte de erotismo, de relaci&oacute;n amorosa. Ah&iacute; me di cuenta de que era un tema en el que quer&iacute;a quedarme m&aacute;s tiempo, pero ten&iacute;a que ser con otra historia&rdquo;, explica Baltasar. Y, de la idea de esa virgen intocable, comenz&oacute; a desarrollarse lo que acabar&iacute;a por convertirse en <em>Peces,</em> una historia de amor, pero de amor monstruoso.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c395a1c1-f65a-45e8-9f79-cdae14198310_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Crecemos pensando que una relaci&oacute;n, en esencia, es una historia de amor. Y nos creemos que las cosas que nos ocurren ah&iacute; dentro son amor cuando, muchas veces, no lo son&rdquo;, contin&uacute;a la catalana, que estuvo dos a&ntilde;os desarrollando la relaci&oacute;n entre Victoria y esa escritora que, por no tener, no tiene ni nombre. Y eso se debe a que Baltasar confiesa que nunca tiene la novela en la cabeza antes de escribir, que no sabe a qu&eacute; personajes va a conocer, que se desarrollan &ldquo;solos&rdquo;. Que, a veces, siente que ella no escribe sus propias historias y que pensaba que iba a conocer bien al personaje de la narradora, pero que quien se despleg&oacute; ante ella fue el del objeto de deseo; la otra mujer. Victoria.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n que, en el momento en el que comenz&oacute; a escribir, estaba inmersa leyendo a Robert L. Stevenson y la dualidad de Dr. Jekyll y Mr. Hyde inspir&oacute;, e impregn&oacute;, la relaci&oacute;n entre sus dos protagonistas. &ldquo;Es un poco, casi, lo que ocurre en la novela&rdquo;, comenta para argumentar que la narradora se enamora de su propia oscuridad: &ldquo;Victoria es muy oscura, guarda mucha violencia, y el amor lo que quiere es integraci&oacute;n. T&uacute; aspiras a integrar aquello que tanto te atrae del otro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La violencia del deseo</strong></h2><p class="article-text">
        Un amor a primera vista que arrastra y empuja y que, a pesar del dolor, la narradora, obnubilada, no es capaz de soltar. &ldquo;A m&iacute; estos amores me fascinan. Y cuando me ha ocurrido es horrible, s&iacute;, porque parece que hay un mandato ah&iacute;, que no te puedes negar. Te ha tocado. Es esa persona&rdquo;, contin&uacute;a Baltasar para se&ntilde;alar que cuesta mucho resistirse a ese tipo de atracci&oacute;n. &ldquo;Y t&uacute; ves las se&ntilde;ales, claro que las ves. Sabes que vas a sufrir y aun as&iacute;, muchas veces, est&aacute;s dispuesta a pagar el precio&rdquo;, asegura la escritora que desvela que, para dibujar esta historia, ha tirado de los tres grandes amores t&oacute;xicos de su vida, que realmente fueron obsesiones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El amor muchas veces comienza como una obsesi&oacute;n, siempre hay un componente de obsesi&oacute;n cuando te enamoras&rdquo;, opina para a&ntilde;adir que lo que busca el enamoramiento es que una se vincule&nbsp;hiperr&aacute;pido. &ldquo;Es como una droga, tu cuerpo empieza a generar sustancias que te mantienen atada a la otra persona y, entonces, ocurre eso tan divertido de que el foco, que deber&iacute;a estar en ti, lo centras en la otra persona y tu vida se va desestructurando&rdquo;, desvela la autora de libros como <em>Permafrost, Boulder </em>o<em> Mamut.</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El amor muchas veces comienza como una obsesión, siempre hay un componente de obsesión cuando te enamoras</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva Baltasar</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Eso es, claro, lo que le ocurre a su protagonista, que se convierte en el sat&eacute;lite de ese gran sol que es Victoria. La mujer que la cuida y maltrata al mismo tiempo y que la arrastra hasta un punto muy extremo. &ldquo;Todos arrastramos las mismas cuatro heridas de infancia, pero con distintos colores. Abandono, rechazo, etc., y eso hace que t&uacute; vivas esperando a que otros te quieran&rdquo;, explica Baltasar para a&ntilde;adir que esa din&aacute;mica de cal y arena &ldquo;ata much&iacute;simo&rdquo;. &ldquo;Obvias el maltrato y te quedas con que te est&aacute;n cuidando. Es una situaci&oacute;n que creo que nos ha pasado a muchos, y yo ten&iacute;a muchas ganas de explorarla en la narrativa&rdquo;, cuenta la escritora para incidir que en dolor tambi&eacute;n se ocultan pedazos de placer: &ldquo;Hay goce en el maltrato, es parte de esa droga que necesitas volver a consumir&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Historias corrientes&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Con este quinto trabajo Baltasar parece haber entrado en ese boom de literatura, escrito por mujeres en su mayor&iacute;a, que habla de eso, de la violencia recibida en el d&iacute;a a d&iacute;a por las mujeres a manos de los otros: El hombre, la sociedad y, tambi&eacute;n, otras mujeres. Historias retratadas en novelas recientes como<em> Los nombres </em>(2026, Salamandra) de Florence Knapp, <em>La chica m&aacute;s lista que conozco</em> (2026, Lumen) de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sara-barquinero-universidad-hay-profesores-dicen-guarro-sistemico_1_13078213.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sara Barquinero</a> o <em>Comer&aacute;s Flores</em> (2025, Libros del Asteroide) de Luc&iacute;a Solla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es curioso porque con <em>Mamut </em>me dijeron lo mismo, que estaba circunscrita en esa tendencia de la vuelta a la naturaleza, al campo, lo rural, pero yo solo hablaba de una historia que yo viv&iacute; con 26 a&ntilde;os sin que fuera exactamente mi historia&rdquo;, apunta Baltasar, que asegura estar al margen de tendencias narrativas. &ldquo;No tengo ni idea de que se lleva porque apenas leo literatura contempor&aacute;nea, pero es verdad que esto es algo que me ocurre, casi, con cada libro&rdquo;, r&iacute;e la escritora que admite que, de alguna manera, debe estar conectada con el mundo aunque ella &lsquo;viva a lo suyo&rsquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En <em>Ocaso y Fascinaci&oacute;n</em> me pas&oacute; con el tema de la crisis de la vivienda, pero claro, es lo que hay. Son las cosas que ocurren, que me ocurren a m&iacute;, que nos ocurren a todos&rdquo;, contin&uacute;a para se&ntilde;alar que una puede estar s&uacute;per aislada, pero vivir en la onda de lo que se respira ah&iacute; fuera. &ldquo;No he le&iacute;do muchos de los libros que tratan estos temas, pero al final mi propio recorrido vital me ha tra&iacute;do hasta aqu&iacute;&rdquo;, zanja Baltasar que considera interesante c&oacute;mo todo puede estar conectado aunque una, muchas veces, no se d&eacute; ni cuenta.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-baltasar-escritora-ves-senales-amor-toxico-veces-dispuesta-pagar-precio_1_13197171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 19:33:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Libros,Amor,Relaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Mi novio me dejó con un mensaje escrito por ChatGPT": por qué resulta tan difícil abordar una ruptura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/novio-dejo-mensaje-escrito-chatgpt-resulta-dificil-abordar-ruptura_1_13197180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4225be1-c507-4e22-86ed-59a52fe447c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Mi novio me dejó con un mensaje escrito por ChatGPT&quot;: por qué resulta tan difícil abordar una ruptura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez más personas evitan el cara a cara al poner fin a una relación: desde mensajes de WhatsApp hasta textos generados con inteligencia artificial. ¿Qué dice esta tendencia sobre nuestra forma de gestionar el conflicto y el lenguaje afectivo?</p><p class="subtitle">Ahora vemos 'red flags' por todas partes: ¿tiranía o una forma más sabia de afrontar las relaciones?</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Lo siento. No puedo. No me odies&rdquo;. Estas son las escuetas palabras, redactadas sobre un <em>post-it,</em> con las que Berger rompe con Carrie antes de abandonar su casa en medio de la noche en la sexta temporada de <em>Sexo en Nueva York</em>. A la ma&ntilde;ana siguiente, cuando Carrie se lo cuenta a sus amigas, no puede creer lo sucedido y recuerda los tiempos en los que el hecho de que alguien rompiera contigo por tel&eacute;fono era lo peor que te pod&iacute;a pasar. De eso est&aacute; muy al tanto Taylor Swift, que vivi&oacute; una ruptura en 2008 por parte de Joe Jonas, que la dej&oacute; a trav&eacute;s de una llamada de, exactamente, 27 segundos, que se convirti&oacute; en un hito de la cultura popular.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, el abandono amoroso ha ido adoptando distintas formas: cartas, telegramas, fax, emails, <em>post-its</em> o <em>whatsapps</em>. Pero, a todos ellos, se ha sumado recientemente otra tendencia: utilizar la inteligencia artificial. Ya no solo evitamos la confrontaci&oacute;n del cara a cara, sino que tambi&eacute;n evitamos implicarnos en el propio acto de enunciaci&oacute;n, y dejamos que sea una interfaz la que seleccione las palabras por nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Si las rupturas son algo tan habitual del v&iacute;nculo amoroso como el enamoramiento, &iquest;por qu&eacute; nos sigue costando tanto hacerles frente? Y, &iquest;qu&eacute; dice de nosotros &mdash;y qu&eacute; se pierde en el v&iacute;nculo&mdash; cuando la ruptura deja de ser un acto compartido para convertirse en un mensaje mediado?&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Evitaci&oacute;n del cara a cara<strong>&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong>Cuando se lo ense&ntilde;&eacute; a amigas, varias de ellas me lo dijeron sin que yo les dijera nada. Era muy ambiguo, redundaba en las mismas ideas, era un texto muy largo y dec&iacute;a cosas que no significaban nada&rdquo;, as&iacute; relata Silvia (nombre ficticio), de 38 a&ntilde;os, el mensaje que recibi&oacute; hace pocas semanas del hombre con el que estaba saliendo. Esa fue la constataci&oacute;n &mdash;sin llegar a conseguir una confirmaci&oacute;n total porque acto seguido la bloque&oacute;&mdash; de que la persona con la que estaba saliendo acababa de romper con ella por WhatsApp y, adem&aacute;s, con un mensaje que no hab&iacute;a escrito por s&iacute; mismo. &ldquo;Creo que le dijo a ChatGPT &mdash;que adem&aacute;s s&eacute; que lo usaba mucho para currar&mdash; que redactara un mensaje de ruptura que sonara suave, educado, poco machista&hellip; Como si le hubiera pedido ayuda a un psicoanalista o a una amiga&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Que a Silvia la dejaran a trav&eacute;s de un mensaje es algo muy habitual en nuestra sociedad contempor&aacute;nea. Celia Betri&aacute;n, psic&oacute;loga especializada en relaciones, autoestima y sexualidad, explica que esta creciente tendencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os a evitar las rupturas cara a cara proviene de una necesidad por evitar la incomodidad. &ldquo;Toda ruptura es un cambio. Es muy inc&oacute;modo, nos invita a mirar hacia adentro, a responsabilizarnos, a ser fuertes porque nuestro cuerpo quiere volver con esa persona. Elegir no hacerlo a la cara tiene que ver con ese miedo al conflicto, a responsabilizarse, a querer evitar la incomodidad de tener que decir algo mirando directamente a la otra persona&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Elegir no hacerlo a la cara tiene que ver con ese miedo al conflicto, a responsabilizarse, a querer evitar la incomodidad de tener que decir algo mirando directamente a la otra persona</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia Betrián</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ante la dificultad para habitar situaciones inc&oacute;modas, la tecnolog&iacute;a se va convirtiendo en la aliada perfecta para gestionar &mdash;o directamente evitar&mdash; ese momento. Esta es la premisa de la que parte <em>Dolor exquisito</em> (Ediciones Comisura, 2026), la obra experimental de Sophie Calle en la que, a partir del intenso dolor generado por el telegrama de ruptura recibido durante su estancia en Jap&oacute;n por parte del hombre con el que est&aacute; saliendo, decide iniciar un proyecto art&iacute;stico con el que busca diseccionar ese dolor. En las dos partes que conforman su obra, <em>Antes del dolor </em>y <em>Despu&eacute;s del dolor</em>, Calle muestra la evoluci&oacute;n de un duelo amoroso que nace de la incomprensi&oacute;n ante la falta de claridad y la distancia de la otra persona. &ldquo;Lo interesante aqu&iacute; tiene que ver con el hecho de que en un contexto de vulnerabilidad como lo son la ruptura y el consiguiente duelo amoroso, Calle se sit&uacute;a en un lugar de agencia gracias a la actividad creativa y opta por narrar su historia intercal&aacute;ndola con testimonios de otras personas vinculados a experiencias muy dolorosas&rdquo;, explica Sandra Ramos, profesora de literatura y filosof&iacute;a e investigadora independiente.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Ramos destaca el hecho de que, al contrario que en la historia de Calle, cuando este proceso se externaliza con la mediaci&oacute;n de una inteligencia artificial, tanto la persona que busca aferrarse a algo ante el abandono, como la que busca autoafirmarse al poner fin a una relaci&oacute;n, est&aacute;n menos presentes en el texto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa incapacidad para encontrar a la persona en el texto tambi&eacute;n se produjo en el caso de Laura, de 39 a&ntilde;os. En su caso, al igual que en el de Sophie Calle, la relaci&oacute;n tambi&eacute;n estaba atravesada por la distancia, lo que provoc&oacute; un desgaste de la misma. Despu&eacute;s de que decidieran dejarlo, Laura recibi&oacute; un mensaje del hombre con el que estaba saliendo a modo de &ldquo;despedida&rdquo;. &ldquo;Era el t&iacute;pico mensaje que le preguntas a la IA sobre c&oacute;mo dejar a alguien con quien tienes una relaci&oacute;n a distancia. Estaba lleno de frases hechas y, ya despu&eacute;s, y sabiendo que &eacute;l utilizaba la IA para escribir mensajes, dije: yo creo que esto tambi&eacute;n est&aacute; hecho con IA&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Era el típico mensaje que le preguntas a la IA sobre cómo dejar a alguien con quien tienes una relación a distancia. Estaba lleno de frases hechas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura</span>
                                        <span>—</span> 39 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        O en el caso de Cristina, de 31 a&ntilde;os, que no se encontr&oacute; ante la tesitura de que alguien rompiera con ella con un mensaje de estas caracter&iacute;sticas &mdash;en esa relaci&oacute;n fue ella quien decidi&oacute; romper por una serie de desencuentros&mdash;, sino que la otra persona intent&oacute; convencerla de no dejarlo a trav&eacute;s de un mensaje por Instagram redactado con IA. &ldquo;No se met&iacute;a en nada concreto en el tema de la discusi&oacute;n que hab&iacute;amos tenido y estaba lleno de t&oacute;picos. Ya me dio la sensaci&oacute;n, pero, adem&aacute;s, en ese momento Instagram daba la opci&oacute;n de pinchar en el mensaje y sal&iacute;a como un aviso de que [el mensaje] pod&iacute;a estar redactado con IA. Me qued&eacute; muerta&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando una persona decide utilizar la inteligencia artificial para redactar un mensaje vinculado con lo afectivo, Betri&aacute;n &mdash;psic&oacute;loga&mdash; explica que es peligroso porque &ldquo;nos est&aacute; alejando de ser aut&eacute;nticos, de ser espont&aacute;neos, de expresar lo que realmente sentimos. La herramienta siempre va a buscar esa presunta perfecci&oacute;n, que no haya fallos. Y somos personas, no hay ning&uacute;n problema en que lo expresemos tal y como lo estamos sintiendo&rdquo;. Pero, adem&aacute;s, asegura que tambi&eacute;n produce un impacto en la persona que recibe el mensaje: &ldquo;Aparece el desconocimiento por no saber bien con qui&eacute;n te est&aacute;s vinculando y qui&eacute;n hay detr&aacute;s de la pantalla. Te preguntas: &iquest;por qu&eacute; no me habla mi pareja?&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La desaparici&oacute;n del yo</h2><p class="article-text">
        Ante el desd&eacute;n que provoca el hecho de que un v&iacute;nculo amoroso se produzca &mdash;o termine&mdash; a trav&eacute;s del texto escrito, Sandra Ramos, que ha investigado en profundidad la escritura como acto er&oacute;tico, habla de las bondades de la carta. &ldquo;Me gusta pensar que la carta, o el texto escrito que tiene por interlocutor a un t&uacute; es un adentro, un lugar de intimidad cuyo acceso parcial permitimos al otro (aunque sea para declarar nuestro deseo de alejarnos). Hacer esto presupone un trabajo en diversos sentidos: emocional, reflexivo y ling&uuml;&iacute;stico. Al escribir reconocemos nuestra vulnerabilidad, nos mostramos al tiempo que reconocemos la vulnerabilidad del otro&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        En esta vulnerabilidad, a veces el &ldquo;yo&rdquo; tambi&eacute;n puede desaparecer. De hecho, a Ramos le parece interesante confrontar la &ldquo;desaparici&oacute;n del yo&rdquo; que se produce en la inteligencia artificial con el trabajo de la escritora Marguerite Duras. La investigadora remite a la obra <em>La vida material</em> (Alianza, 1987), en el que la francesa dice: &ldquo;Escribo para desplazarme de m&iacute; al libro. Para aligerarme de mi importancia. [...] A medida que escribo, existo menos&rdquo;. En el caso de Duras, &ldquo;nos hallamos ante un yo que coquetea con la fantas&iacute;a de dejar de decirse para abrirse a alg&uacute;n otro (el amado, Dios, las cosas que queremos nombrar a trav&eacute;s de las palabras). En el segundo caso se trata de un texto compuesto por huellas de textos de otros yoes que no pueden rastrearse, el cual carece de genealog&iacute;a, de historia&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La IA nos permite redactar adioses aplicables a todas las relaciones y, por tanto, insuficientes para cualquiera de ellas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elena Pastor</span>
                                        <span>—</span> filóloga y poeta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En esto concuerda Elena Pastor, fil&oacute;loga y poeta, autora de <em>las apa&ntilde;adas</em> (ediciones en el mar, 2024), quien explica que &ldquo;el lenguaje es una parte imprescindible de las relaciones. Y, entretejido con los recuerdos, los espacios compartidos y los olores de las otras, contribuye a configurar los universos particulares en los que se desarrollan cada uno de nuestros v&iacute;nculos. La forma en la que nuestro idiolecto &mdash;la manera particular de usar la lengua de cada persona&mdash; moldea sus bordes, incluye nuevos conceptos y juega con las palabras ante la interacci&oacute;n con otros idiolectos es, sin duda, un rasgo identitario de cada una de nuestras relaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esos paralelismos que se muestran en los diversos textos generados con IA &mdash;llenos de frases hechas y t&oacute;picos&mdash; rompen con el idiolecto al generar una despersonalizaci&oacute;n y, por tanto, una homogeneizaci&oacute;n del lenguaje afectivo. &ldquo;Delegar en la IA en estos casos es anteponer la correcci&oacute;n y la adecuaci&oacute;n a la norma &mdash;una norma tan ajena como poco representativa de todo lo que se salga del marco del amor blanco, burgu&eacute;s y cisheterosexual orientado al matrimonio y la descendencia&mdash; a aquello que caracteriza al v&iacute;nculo: el olor a champ&uacute; que deja el pelo de tu ex en cada estancia, la forma en la que pronuncia las eses o el apodo con el que te nombra en la intimidad. La IA es correcta, pero for&aacute;nea a la cotidianidad compartida, al sonido de las voces entrelazadas y al temblor en la voz ante una despedida&rdquo;, contin&uacute;a Pastor.<strong> &ldquo;</strong>La IA nos permite redactar adioses aplicables a todas las relaciones y, por tanto, insuficientes para cualquiera de ellas&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Proenza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/novio-dejo-mensaje-escrito-chatgpt-resulta-dificil-abordar-ruptura_1_13197180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 19:33:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Mi novio me dejó con un mensaje escrito por ChatGPT": por qué resulta tan difícil abordar una ruptura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amor,Pareja,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ahora vemos 'red flags' por todas partes: ¿tiranía o una forma más sabia de afrontar las relaciones?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ahora-vemos-red-flags-partes-tirania-forma-sabia-afrontar-relaciones_1_13183200.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a088990-ddb2-4737-b510-0921ebdd158a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x750y231.jpg" width="1200" height="675" alt="Ahora vemos &#039;red flags&#039; por todas partes: ¿tiranía o una forma más sabia de afrontar las relaciones?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre la protección y la hipervigilancia o cómo los conceptos virales de internet permean en nuestras vidas</p><p class="subtitle">'Stack dating' o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”</p></div><p class="article-text">
        Al final de la pel&iacute;cula <em>A</em><em>lt</em><em>a</em><em> fidelid</em><em>a</em><em>d, </em>el protagonista, un mel&oacute;mano empedernido, va a cenar a casa de una pareja que le cae muy bien. All&iacute;, descubre horrorizado que los discos que coleccionan son, para &eacute;l, lo peor de lo peor. M&uacute;sica que, hasta el momento, asociaba a gente con la que no quer&iacute;a tener nada que ver. Si la cinta, que se estren&oacute; en el a&ntilde;o 2000, se hubiera rodado ahora, el espectador dir&iacute;a que el personaje de Rob Gordon (interpretado por John Cusack) se hab&iacute;a dado de bruces con lo que hoy denominamos como <em>&ldquo;red fl</em><em>a</em><em>g&rdquo;, </em>una se&ntilde;al de que ah&iacute; no es y que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, se ha popularizado a trav&eacute;s de <em>reels </em>en Instagram y TikTok para descartar de inmediato relaciones incipientes. Sobre todo en los terrenos del ligue.
    </p><p class="article-text">
        El concepto, de origen anglosaj&oacute;n, est&aacute; documentado desde el siglo XVIII y proviene del uso hist&oacute;rico de banderas rojas como se&ntilde;ales de peligro, riesgo o alto al fuego en contextos mar&iacute;timos, militares y de seguridad. Una se&ntilde;alizaci&oacute;n sencilla y directa que, con el tiempo, se ha ido adaptando al lenguaje cotidiano para referirse a cualquier indicio de riesgo, dando el salto definitivo en la era del lenguaje de internet; pasando de advertencia general a etiqueta para identificar comportamientos problem&aacute;ticos y, en muchas ocasiones, simplificarlos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;B&aacute;sicamente, es una heterodefinici&oacute;n. O sea, una adscripci&oacute;n de ciertos rasgos, a menudo negativos, que hacemos sobre cierto colectivo sin contar con &eacute;l. Lo peculiar del entorno digital creo que es su carga ir&oacute;nica&rdquo;, explica C&eacute;sar Rendueles, soci&oacute;logo e investigador del CSIC, adem&aacute;s de ensayista, en conversaci&oacute;n con elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, Rendueles se&ntilde;ala que ese medio en serio medio en broma al que todos recurrimos a veces se convierte en un veh&iacute;culo para &ldquo;pr&aacute;cticas bastante cuestionables&rdquo;. &ldquo;Al final, lo de la <em>red fl</em><em>a</em><em>g</em> es el prejuicio que se puede permitir alguien progresista que, en principio, ve con malos ojos los prejuicios&rdquo;, explica para a&ntilde;adir que, aunque es un t&eacute;rmino que puede resultar inocuo y formar parte de un juego, dentro del contexto actual (con <em>a</em><em>pps,</em> m&uacute;ltiples opciones y elecci&oacute;n constante) favorece que haya una mayor intolerancia a la hora de relacionarse de nuevas con alguien, y m&aacute;s en un entorno de flirteo. &ldquo;La cultura digital hegem&oacute;nica es tan hostil y proclive a un conflicto muy descarnado (linchamientos, acosos, ridiculizaci&oacute;n&hellip;) que nos vuelve muy intolerantes a cualquier clase de desavenencia, incluso conflictos menores que forman parte de cualquier tipo de interacci&oacute;n social&rdquo;, desarrolla el soci&oacute;logo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La cultura digital hegemónica es tan hostil y proclive a un conflicto muy descarnado (linchamientos, acosos, ridiculización…) que nos vuelve muy intolerantes a cualquier clase de desavenencia, incluso conflictos menores que forman parte de cualquier tipo de interacción social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">César Rendueles</span>
                                        <span>—</span> sociólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Vidas a la carta</h2><p class="article-text">
        Eduardo, 47 a&ntilde;os, lleva poco tiempo en las <em>a</em><em>pps </em>buscando pareja tras haberse separado y dice que, cada vez, cuenta menos de s&iacute; mismo a las personas con las que tiene citas. &ldquo;Me cuesta mucho conectar y he tenido malentendidos al hacer alguna broma al intentar conectar&rdquo;, explica para recordar que, en una ocasi&oacute;n, tras una cita, la chica con la que qued&oacute; le dijo que si la canci&oacute;n que &eacute;l le hab&iacute;a recomendado se la hab&iacute;a ense&ntilde;ado a &eacute;l otra mujer. &ldquo;Le dije que s&iacute; y aquello no le gust&oacute;&rdquo;, comenta para se&ntilde;alar que, con otras dos personas, tuvo una relaci&oacute;n intensa de varias semanas hablando todos los d&iacute;as, hasta que desaparecieron de su chat diario.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A medida que he ido teniendo estas experiencias lo que menos quiero es mostrarme de verdad. &iquest;Para qu&eacute;?&iquest;Para que la gente pierda inter&eacute;s? Gente desconocida con la que quedas un rato y te descartan sin que t&uacute; sepas muy bien por qu&eacute;&rdquo;, se queja el entrevistado, que ha preferido no dar su verdadero nombre. &ldquo;Yo estoy muy al inicio, pero pienso en c&oacute;mo estar&aacute; la gente que lleva a&ntilde;os teniendo varias experiencias as&iacute; cada mes. A veces tengo la sensaci&oacute;n de que vas con expectativas prefijadas de lo que te vas a encontrar y buscas hiperest&iacute;mulos y tienes la sensaci&oacute;n de que siempre puede haber algo mejor de lo que est&aacute;s consiguiendo en este momento&rdquo;, opina Eduardo tras confesar que cada vez ve con mayor recelo las interacciones ante potenciales encuentros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2004, el psic&oacute;logo norteamericano Barry Schwartz publicaba el libro <em>L</em><em>a</em><em> p</em><em>a</em><em>r</em><em>a</em><em>doj</em><em>a</em><em> de l</em><em>a</em><em> elecci&oacute;n, </em>en el que relacionaba la satisfacci&oacute;n humana en relaci&oacute;n con la libertad de decisi&oacute;n. Schwartz sosten&iacute;a que el ser humano tiende a estar menos satisfecho con las decisiones que toma cuantas m&aacute;s alternativas tenga donde elegir. Aplicando su teor&iacute;a al mercado de las aplicaciones del ligue, que multiplican potencialmente las opciones disponibles, las <em>red fl</em><em>a</em><em>gs </em>funcionan como atajos para filtrar.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">En el mercado de las aplicaciones de ligue, que multiplica potencialmente las opciones disponibles, las &#039;red flag&#039; funcionan como atajos para filtrar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un teor&iacute;a que adscribe Oriol Erausquin, doctorando en sociolog&iacute;a por el CSIC y la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y autor del ensayo <em>L</em><em>a</em><em> r</em><em>a</em><em>bi</em><em>a</em><em> es nuestr</em><em>a</em> (Siglo XXI, 2025), quien se&ntilde;ala el fen&oacute;meno, de entrada, como una buena herramienta, ya que, a su juicio,&nbsp;la concepci&oacute;n actual de las <em>red fl</em><em>a</em><em>gs</em> naci&oacute; de la necesidad de nombrar ciertos comportamientos para los que no ten&iacute;amos nombre y que dej&aacute;bamos que ocurrieran, &ldquo;sobre todo en cuanto a las actitudes de los hombres hacia las mujeres&rdquo;. Pero que, con el tiempo, se ha ido problematizando: &ldquo;Al final se relaciona con una econom&iacute;a sexual y afectiva que trata al resto de las personas como si formaran parte de un cat&aacute;logo en el que aplicamos criterios de filtraje porque es a lo que nos empujan las aplicaciones: es la &uacute;nica manera de navegarlas&rdquo;, argumenta.
    </p><p class="article-text">
        Algo as&iacute; le ocurri&oacute; a Ra&uacute;l, de 32 a&ntilde;os, cuando conoci&oacute; a una chica que, sobre el papel, era todo lo que pod&iacute;a gustarle. &ldquo;Pero se me quitaron las ganas de golpe cuando me propuso hacer una entrevista por videollamada antes de quedar, <a href="https://www.eldiario.es/era/stack-dating-hay-gente-tres-citas-tarde-artificial-justo-optimo_1_13156896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p</a><a href="https://www.eldiario.es/era/stack-dating-hay-gente-tres-citas-tarde-artificial-justo-optimo_1_13156896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/era/stack-dating-hay-gente-tres-citas-tarde-artificial-justo-optimo_1_13156896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">r</a><a href="https://www.eldiario.es/era/stack-dating-hay-gente-tres-citas-tarde-artificial-justo-optimo_1_13156896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/era/stack-dating-hay-gente-tres-citas-tarde-artificial-justo-optimo_1_13156896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> no perder el tiempo</a>&rdquo;, relata en conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico. &ldquo;Adem&aacute;s, me coincidi&oacute; justo con un proceso de selecci&oacute;n para un puesto de trabajo y sent&iacute; que estaba siendo entrevistado por partida doble&rdquo;, contin&uacute;a para recordar que la chica le dijo que era mucho mejor ver si hab&iacute;a qu&iacute;mica por videollamada para as&iacute; no gastar el rato teniendo que ir a tomarse un caf&eacute; o una cerveza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me pareci&oacute; una locura, nunca hab&iacute;a visto a nadie querer optimizar el tiempo de esta manera. Adem&aacute;s de que <a href="https://www.eldiario.es/era/arte-perdido-flirteo-saturacion-apps-devuelto-ganas-ligar-persona_1_11808221.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo chulo del lig</a><a href="https://www.eldiario.es/era/arte-perdido-flirteo-saturacion-apps-devuelto-ganas-ligar-persona_1_11808221.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/era/arte-perdido-flirteo-saturacion-apps-devuelto-ganas-ligar-persona_1_11808221.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">r es eso</a>, quedar con alguien para ver qu&eacute; ocurre&rdquo;, finaliza Ra&uacute;l.
    </p><h2 class="article-text">Lo que no se nombra no existe</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Este es un tema en el que he pensado mucho y me dan mucha envidia las nuevas generaciones, que tienen en su vocabulario t&eacute;rminos que en mi adolescencia o primera juventud no exist&iacute;an&rdquo;, apunta Delia Rodr&iacute;guez, periodista especializada en la relaci&oacute;n entre tecnolog&iacute;a, medios y sociedad. &ldquo;De entrada me parece muy guay que el t&eacute;rmino <em>'red fl</em><em>a</em><em>g' </em>sea hoy parte de nuestro vocabulario&rdquo;, contin&uacute;a para se&ntilde;alar que, con una clara econom&iacute;a de lenguaje, se ha puesto nombre y se han se&ntilde;alado cosas que antes se pasaban por alto en el terreno de las relaciones, como la luz de gas<em> (g</em><em>a</em><em>slighting)</em> o los comportamientos <a href="https://www.eldiario.es/era/dicen-malo-constantemente-viven-personas-narcisistas_1_12694628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n</a><a href="https://www.eldiario.es/era/dicen-malo-constantemente-viven-personas-narcisistas_1_12694628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/era/dicen-malo-constantemente-viven-personas-narcisistas_1_12694628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rcisist</a><a href="https://www.eldiario.es/era/dicen-malo-constantemente-viven-personas-narcisistas_1_12694628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/era/dicen-malo-constantemente-viven-personas-narcisistas_1_12694628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s</a>, entre otros. &ldquo;Me parece muy bien que esto sea una cosa que las chicas j&oacute;venes tienen en la cabeza porque te puede ahorrar muchos disgustos de cara al futuro&rdquo;, comenta Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta ahora es qu&eacute; ocurre, cuando los <em>reels </em>de TikTok e Instagram se llenan de consejos sobre c&oacute;mo indentificar <em>red fl</em><em>a</em><em>gs</em> y se produce, desde las pantallas, una tipificaci&oacute;n muy veloz de los comportamientos humanos de un primer vistazo, llegando al <a href="https://www.eldiario.es/era/pas-persona-altamente-sensible-autodiagnostico-redes_1_10977843.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uso com&uacute;n de t&eacute;rminos m&eacute;dicos</a> y terap&eacute;uticos en conversaciones de a pie, como la calificaci&oacute;n de los <a href="https://www.eldiario.es/era/dia-gestionando-emociones-no-paramos-hablar-si-estuvieramos-consulta-psicologo_1_12591345.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tipos de&nbsp;</a><a href="https://www.eldiario.es/era/dia-gestionando-emociones-no-paramos-hablar-si-estuvieramos-consulta-psicologo_1_12591345.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/era/dia-gestionando-emociones-no-paramos-hablar-si-estuvieramos-consulta-psicologo_1_12591345.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pego</a> en ansioso y evitativo, entre otros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De entrada me parece muy guay que el término &#039;red flag&#039; sea hoy parte de nuestro vocabulario (...) y que sea una cosa que las chicas jóvenes tienen en la cabeza porque te puede ahorrar muchos disgustos de cara al futuro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Delia Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> periodista y ensayista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es algo que pasa cuando se convierte en contenido, cuando la din&aacute;mica de las redes convierte algo en contenido&rdquo;, dice Delia Rodr&iacute;guez, y a&ntilde;ade que es algo que se viraliza porque nos interesa a todos mucho, porque es cotilleo puro. &ldquo;Y el cotilleo se ha demostrado que, evolutivamente, tiene muchas ventajas sociales&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, precisamente por eso, porque es contenido, la periodista se&ntilde;ala la importancia de tener en cuenta los incentivos econ&oacute;micos que hay detr&aacute;s de los relatos de las pantallas. &ldquo;Si la historia de tu TikTok consigue much&iacute;simo &eacute;xito es posible que la exageres, que la vuelvas a contar o te haces una serie, precisamente animado por el impacto conseguido. Y esas historias tenemos que cogerlas un poco con pinzas porque, igual, no est&aacute; pasando tanto como creemos, sino que est&aacute; dentro de las l&oacute;gicas del contenido&rdquo;, desarrolla para se&ntilde;alar que, no obstante, la etiqueta del otro en un primer vistazo no deja de ser una de las primeras fases del ligoteo. &ldquo;Puede resultar cruel, s&iacute;, pero todos desechamos a gente por intuiciones, por cosas absurd&iacute;simas&rdquo;, apunta Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        Como hizo Irene, que no se llama Irene pero prefiere no dar su verdadero nombre: &ldquo;Una vez fui a la casa de un t&iacute;o que cre&iacute;a que me gustaba y con el que llevaba ya varias citas de horas de conversaci&oacute;n intensa, y al abrirme la puerta decid&iacute; que no porque se hab&iacute;a puesto una camiseta blanca de tirantes y un pantal&oacute;n blanco. Lo siento, pero no puedo&rdquo;. Irene cuenta que, en otra ocasi&oacute;n, no se fue a casa de otro porque se dio cuenta de que llevaba puesto un colgante como de <em>El se&ntilde;or de los </em><em>a</em><em>nillos</em>. Y eso a ella no le va.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como para no andar muy pendiente de las señales que te va dando la gente a la que vas conociendo, que luego te echas novio, sale mal y a ver quién encuentra piso&#039;, bromea Ángela, de 25 años</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Dos universos cada vez m&aacute;s alejados&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Tampoco hay que olvidar otro fen&oacute;meno, que va de la mano del uso de las <em>red fl</em><em>a</em><em>gs; </em>la vuelta con fuerza de la idealizaci&oacute;n de la familia tradicional frente a otros modelos relacionales y c&oacute;mo estos chocan en el 'mercado del ligue'.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas (CIS), que pregunta mensualmente a los ciudadanos espa&ntilde;oles por su orientaci&oacute;n pol&iacute;tica, pidi&eacute;ndoles que se ubiquen dentro de una escala del uno al diez, siendo el uno la &ldquo;extrema izquierda&rdquo; y el diez la &ldquo;extrema derecha&rdquo;, desde hace dos a&ntilde;os los caminos entre las mujeres y los hombres j&oacute;venes (de 18 a 24 a&ntilde;os en su estudio) se separan; ellos hacia la derecha y ellas hacia la izquierda, una tendencia internacional.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, tal y como se&ntilde;ala el an&aacute;lisis, en 2025, de los datos electorales de los 27 pa&iacute;ses europeos, un 21% de los hombres menores de treinta a&ntilde;os hab&iacute;a apoyado a partidos de ultraderecha, cuando solo el 14% de mujeres lo hizo.<strong>&nbsp;</strong>&ldquo;Hay una brecha enorme sentimental entre chicos y chicas j&oacute;venes, que es pol&iacute;tica y de forma de ver la vida, que est&aacute; pasando en muchos pa&iacute;ses. Ellas se han ido hacia la izquierda y ellos son de derechas. Ellas son m&aacute;s abiertas sexualmente y ellos no. Entonces, en cuanto a las <em>red fl</em><em>a</em><em>gs</em> aplicadas al amor, es normal que, en esta coyuntura que vivimos, tanto ellos como ellas est&eacute;n viendo <em>red fl</em><em>a</em><em>gs</em> constantemente en el otro porque ven la vida de manera muy distinta&rdquo;, interpreta Rodr&iacute;guez.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una brecha enorme sentimental entre chicos y chicas jóvenes, que es política y de forma de ver la vida. Ellas se han ido hacia la izquierda y ellos son de derechas. Ellas son más abiertas sexualmente y ellos no. Es normal que, en esta coyuntura, tanto ellos como ellas estén viendo &#039;red flags&#039; constantemente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Delia Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> periodista y ensayista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Esta diferencia ideol&oacute;gica entre hombres y mujeres est&aacute; alimentando lo que se ha denominado bajo el nombre de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/heteropesimismo-huelgas-sexo-hombres-terminan-emociones-legitimas-empieza-discurso-conservador_129_12304701.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;heteropesimismo&rsquo;.</a> Un t&eacute;rmino que se acu&ntilde;&oacute; en 2019, pero que est&aacute; cada vez m&aacute;s presente en la manera en la que chocan las expectativas de unas y otros&rdquo;, apunta, por su parte, Erausquin, quien opina que, en la actualidad, aunque suene parad&oacute;jico, se est&aacute; virando hacia un &ldquo;esencialismo de g&eacute;nero&rdquo;, como ilustran la popularizaci&oacute;n de memes como el de &ldquo;monogamia o bala&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el soci&oacute;logo, todo ello est&aacute; fundamentado en la precariedad en la que est&aacute;n sumidas las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes. &ldquo;Parad&oacute;jicamente, las din&aacute;micas del capitalismo que nos hiperindividualizan son las mismas que blindan la familia como unidad b&aacute;sica de la reproducci&oacute;n de la vida&rdquo;, apunta el soci&oacute;logo para zanjar con que &ldquo;la vuelta con fuerza entre los m&aacute;s j&oacute;venes de los discursos rom&aacute;nticos y mon&oacute;gamos y de la <a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ide</a><a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">liz</a><a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ci&oacute;n de l</a><a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> f</a><a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mili</a><a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> tr</a><a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dicion</a><a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l</a>, no puede separarse de este contexto econ&oacute;mico marcado por la precariedad e inestabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso s&iacute; que es una <em>red fl</em><em>a</em><em>g,</em> que venga un t&iacute;o y te diga que quiere una familia tradicional, as&iacute;, de la nada, cuando ni siquiera os hab&eacute;is visto en persona&rdquo;, apunta &Aacute;ngela, de 25 a&ntilde;os, que se queja de que es un discurso que ve cada vez m&aacute;s. &ldquo;Supongo que es una idea vieja que, a muchos, les sirve como un clavo ardiendo al que aferrarse porque est&aacute; claro que, hoy, si a los 40 est&aacute;s soltero <a href="https://www.eldiario.es/era/derecho-intimidad-vivienda-compartida_1_10947773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muy dif&iacute;cil lo v</a><a href="https://www.eldiario.es/era/derecho-intimidad-vivienda-compartida_1_10947773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/era/derecho-intimidad-vivienda-compartida_1_10947773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s </a><a href="https://www.eldiario.es/era/derecho-intimidad-vivienda-compartida_1_10947773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/era/derecho-intimidad-vivienda-compartida_1_10947773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> tener p</a><a href="https://www.eldiario.es/era/derecho-intimidad-vivienda-compartida_1_10947773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/era/derecho-intimidad-vivienda-compartida_1_10947773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">r</a><a href="https://www.eldiario.es/era/derecho-intimidad-vivienda-compartida_1_10947773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/era/derecho-intimidad-vivienda-compartida_1_10947773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> no vivir comp</a><a href="https://www.eldiario.es/era/derecho-intimidad-vivienda-compartida_1_10947773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/era/derecho-intimidad-vivienda-compartida_1_10947773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rtiendo piso</a>&rdquo;, argumenta la entrevistada, que vive con otras tres amigas. &ldquo;Como para no andar muy pendiente de las se&ntilde;ales que te va dando la gente a la que vas conociendo, que luego te echas novio, sale mal y <a href="https://www.eldiario.es/era/compartir-piso-ex-crisis-vivienda-condiciona-relaciones-pareja_1_11723999.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/era/compartir-piso-ex-crisis-vivienda-condiciona-relaciones-pareja_1_11723999.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ver qui&eacute;n encuentr</a><a href="https://www.eldiario.es/era/compartir-piso-ex-crisis-vivienda-condiciona-relaciones-pareja_1_11723999.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a</a><a href="https://www.eldiario.es/era/compartir-piso-ex-crisis-vivienda-condiciona-relaciones-pareja_1_11723999.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> piso</a>&rdquo;, bromea.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, quiz&aacute;, las<em> red fl</em><em>a</em><em>gs </em>no son solo un lenguaje heredado de las redes sociales, una herramienta para detectar comportamientos problem&aacute;ticos, o una cuesti&oacute;n de exigencia e intolerancia. Sino que hablan, tambi&eacute;n, de c&oacute;mo las condiciones materiales est&aacute;n redefiniendo la manera en que nos vinculamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ahora-vemos-red-flags-partes-tirania-forma-sabia-afrontar-relaciones_1_13183200.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 20:10:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ahora vemos 'red flags' por todas partes: ¿tiranía o una forma más sabia de afrontar las relaciones?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amor,Pareja,Internet,Apps]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Stack dating' o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/stack-dating-hay-gente-tres-citas-tarde-artificial-justo-optimo_1_13156896.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/153515ea-6cdc-457b-8820-bf28f754fb46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Stack dating&#039; o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este fenómeno se consolida como una forma de conocer a varias personas en muy poco tiempo y mezcla miedo a implicarse con una manera de relacionarse cada vez más marcada por la lógica de la productividad</p><p class="subtitle">Marita Alonso analiza la tiranía de ligar en tiempos de apps de citas: “Nos hemos convertido en terroristas emocionales”</p></div><p class="article-text">
        Mar&iacute;a mira su agenda antes de salir de casa. A las seis, caf&eacute; con uno. A las ocho, en otro bar, una nueva cita que empezar&aacute; casi igual. No est&aacute; nerviosa, tampoco tiene muchas expectativas. Lleva el piloto autom&aacute;tico emocional puesto. Se ha arreglado lo justo, como cualquier d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Organizo mi semana con una agenda, por lo que no me resulta nada complicado quedar con varias personas el mismo d&iacute;a&rdquo;, cuenta. &ldquo;No es algo que haga habitualmente, pero si se da el caso de que tengo la semana muy apretada es normal que pase&rdquo;. En parte, ve todo esto de las citas como algo m&aacute;s que encajar en su horario.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a, de Barcelona, no es la &uacute;nica en hacer esto. El origen de este art&iacute;culo est&aacute; precisamente en que varias personas me contaron que, si est&aacute;n en plena b&uacute;squeda de pareja, quedan con varias personas el mismo d&iacute;a o en el plazo de pocos d&iacute;as. Casi como si quisieran quit&aacute;rselo de encima lo antes posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el mundo anglosaj&oacute;n, tan dado a las etiquetas, han puesto nombre a este fen&oacute;meno: <em>stack dating</em>. Algo as&iacute; como apilar citas o citas en cadena. Un concepto sintom&aacute;tico de c&oacute;mo se est&aacute;n transformando nuestras relaciones.
    </p><h2 class="article-text">Amor en modo eficiente</h2><p class="article-text">
        La l&oacute;gica de las citas apiladas es muy sencilla. Si hay poco tiempo e infinitas opciones, lo m&aacute;s razonable es multiplicar las oportunidades. No concentrar la energ&iacute;a en una sola persona demasiado pronto. No &lsquo;invertir mal&rsquo; una tarde entera.
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n decidi&oacute; llevar esta l&oacute;gica al extremo. Tuvo veinte citas en un mes. Siempre en el mismo sitio. &ldquo;A las 8:30 en una cafeter&iacute;a del centro de Madrid. Y ya est&aacute;, sin pretensi&oacute;n alguna&rdquo;, comenta. &ldquo;Es decir, me propuse conocer a diferentes seres humanos que, de entrada, por las fotos de la <em>app</em>, me parec&iacute;a que no estaban mal. Quer&iacute;a ver qu&eacute; derivaba de eso&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ramón decidió llevar esta lógica al extremo. Tuvo veinte citas en un mes. Siempre en el mismo sitio: &#039;A las 8:30 en una cafetería del centro de Madrid. Quería ver qué derivaba de eso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hab&iacute;a una estructura detr&aacute;s de su estrategia, casi un m&eacute;todo. &ldquo;Igual que cuando he hecho selecci&oacute;n de personal para mis empresas o mis proyectos, pues necesitaba ver a mucha gente&rdquo;. El paralelismo no resulta casual, como veremos. La cita como proceso de selecci&oacute;n. Como primera fase de algo que, quiz&aacute;, avance y acabe en un &lsquo;contrato&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el relato de Ram&oacute;n el concepto de probabilidad est&aacute; bastante presente. &ldquo;Para m&iacute; la probabilidad de que se d&eacute; el hecho de que me guste el otro es compleja. Porque, bueno, se tienen que tocar muchas teclas a la vez&rdquo;, confiesa. Frente a esa complejidad, la soluci&oacute;n es aumentar el n&uacute;mero de intentos. Ver a m&aacute;s gente. Reducir el margen de error a base de volumen.
    </p><p class="article-text">
        Ese planteamiento no surge en el vac&iacute;o. Tiene que ver con una forma de entender el tiempo y las decisiones vitales que se ha ido extendiendo a casi todos los &aacute;mbitos de la vida. <a href="https://www.eldiario.es/era/hobby-empieza-convertirse-reto-constante-vivir-espacios-libres-exigencia-dificulta-desconexion_1_13147900.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La productividad se ha filtrado en el ocio</a>, en los v&iacute;nculos y en la forma de relacionarnos.
    </p><p class="article-text">
        Luis Ayuso, catedr&aacute;tico de Sociolog&iacute;a de la Universidad de M&aacute;laga, sit&uacute;a este tipo de pr&aacute;cticas dentro de una transformaci&oacute;n m&aacute;s amplia. &ldquo;Esto de conocer a gente mediante citas concertadas viene de la influencia anglosajona&rdquo;, asegura. &ldquo;En pa&iacute;ses como Estados Unidos, tradicionalmente se conoce a la pareja tras un proceso de citas. Es una forma de racionalizar los procesos de emparejamiento que se ha extendido a nuestro pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os, &ldquo;tener citas&rdquo; era algo relativamente ex&oacute;tico en Espa&ntilde;a, se conoc&iacute;a a la gente de otra forma: en la calle, en el autob&uacute;s, en la iglesia, en un baile, en el trabajo&hellip; Pero a trav&eacute;s de pel&iacute;culas y series primero, y luego debido al funcionamiento de las aplicaciones de ligar, &lsquo;la <em>date</em>&rsquo;, la cita, tambi&eacute;n se ha asentado a este lado del Atl&aacute;ntico.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La posibilidad de conocer a alguien ya no está limitada por el barrio, el trabajo o el círculo social. Está mediada por aplicaciones, algoritmos y una oferta potencialmente infinita</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ayuso tambi&eacute;n se&ntilde;ala que el &ldquo;mercado de emparejamiento&rdquo; ha cambiado mucho. &ldquo;Durante siglos las personas con las que nos pod&iacute;amos emparejar eran relativamente cercanas: eran amigos nuestros o de nuestra familia, vecinos, etc. Ahora estamos en un mercado global y eso lo ha transformado todo&rdquo;. La posibilidad de conocer a alguien ya no est&aacute; limitada por el barrio, el trabajo o el c&iacute;rculo social. Est&aacute; medida por aplicaciones, algoritmos y una oferta potencialmente infinita. Eso introduce una variable clave: el coste de oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si t&uacute; est&aacute;s con una persona, no puedes estar con otra&rdquo;, resume Ayuso. &ldquo;Incluso cuando has conocido a alguien que te encaja, que te gusta mucho, aparece la duda. &lsquo;Quiz&aacute; ese gesto no me acaba de convencer&rsquo;, &lsquo;quiz&aacute; eso que dijo el otro d&iacute;a es una mala se&ntilde;al&rsquo;, nos decimos. Siempre te queda la duda de si puede haber alguien mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese marco, concentrar citas es para algunos una estrategia pr&aacute;ctica y una forma de adaptarse a un entorno donde decidir implica renunciar a muchas otras opciones.
    </p><h2 class="article-text">Entre la protecci&oacute;n y la distancia</h2><p class="article-text">
        Para quienes lo practican, el <em>stack dating</em> tiene otra ventaja evidente. Reduce la presi&oacute;n asociada a cada encuentro. Permite relativizar lo que ocurre. Si una cita no funciona, hay otra en unas horas o al d&iacute;a siguiente. No hay tiempo para recrearse en la decepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Miguel de Bilbao lo explica con una fuerte dosis de sinceridad e iron&iacute;a. &ldquo;Mi plan era un poco ese ver al mayor n&uacute;mero de gente posible&rdquo;, cuenta. Su sistema tambi&eacute;n estaba bastante pulido. &ldquo;Quedar tipo seis o as&iacute; y hasta las nueve. Si la primera cita sal&iacute;a mal, iba a la segunda, a la segunda pantalla podr&iacute;amos decir. Si ve&iacute;a que iba bien, cancelaba la de las nueve&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La met&aacute;fora del videojuego. Ver las citas como niveles que se superan o se abandonan y se vuelven a intentar si te quedan vidas. &ldquo;Si en la primera me mataba el monstruo, pues reiniciamos misi&oacute;n&rdquo;. En ese esquema, la experiencia se vuelve m&aacute;s ligera en apariencia. &ldquo;Todo muy artificial, muy poco justo, pero muy &oacute;ptimo&rdquo;, resume Miguel.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por un lado, anhelamos una relación en mayúsculas y, por otro, huimos de vincularnos a ese nivel de profundidad&#039;, dice la psicóloga Patricia Sánchez. El stack dating permite sostener esa contradicción</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mar&iacute;a reconoce que hay algo de protecci&oacute;n en esta forma de actuar. &ldquo;Es probable que me d&eacute; p&aacute;nico jug&aacute;rmelo todo a una sola carta&rdquo;. Viene de una decepci&oacute;n reciente, una historia que no sali&oacute; como esperaba. El <em>stack dating</em> aparece como una forma de evitar ese tipo de golpes.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la protecci&oacute;n tiene un coste. &ldquo;Estoy convencida de que esta forma de actuar me impide conectar con la otra persona, porque s&eacute; que hay m&aacute;s en la cola&rdquo;, reconoce.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.instagram.com/serfelizenpareja_patricia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patricia S&aacute;nchez, psic&oacute;loga</a>, lo explica desde una perspectiva m&aacute;s emocional: &ldquo;La presi&oacute;n por encontrar a una persona que encaje lo m&aacute;s pronto posible, el miedo a quedarse sin esa pareja que desean y las prisas por conseguirlo a tiempo seg&uacute;n los est&aacute;ndares sociales empujan a este tipo de din&aacute;micas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A ese contexto se suma algo m&aacute;s profundo. &ldquo;Se est&aacute; instaurando en nuestro cuerpo y en nuestro inconsciente un patr&oacute;n de recompensa inmediata, de buscar la dopamina instant&aacute;nea en todo lo que hacemos&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resultado es una tensi&oacute;n complicada de resolver. &ldquo;Por un lado, anhelamos una relaci&oacute;n en may&uacute;sculas y, por otro, huimos de vincularnos a ese nivel de profundidad&rdquo;. El <em>stack dating</em> permite sostener esa contradicci&oacute;n. Estar dentro y fuera al mismo tiempo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;De alguna manera me hace sentir más sola, especialmente si pienso que la otra persona está en el mismo plan que yo&quot;."
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            <span class="title">
                &quot;De alguna manera me hace sentir más sola, especialmente si pienso que la otra persona está en el mismo plan que yo&quot;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">V&iacute;nculos d&eacute;biles en un mercado infinito</h2><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica encaja con una transformaci&oacute;n m&aacute;s amplia en la forma de construir relaciones. Ayuso recurre a un concepto cl&aacute;sico para explicarlo. &ldquo;Como dec&iacute;a el soci&oacute;logo estadounidense Mark Granovetter tenemos dos tipos de v&iacute;nculos, los v&iacute;nculos fuertes y los v&iacute;nculos d&eacute;biles. Los v&iacute;nculos fuertes son los que tenemos con nuestra familia, y luego est&aacute;n los v&iacute;nculos d&eacute;biles, que son gente con la que estamos vinculados, pero con quienes no nos abrimos del todo. En las relaciones de pareja actuales abundan los v&iacute;nculos d&eacute;biles. &iquest;Por qu&eacute;? Pues porque el mercado de emparejamiento ha hecho que el coste de oportunidad haya cambiado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, los v&iacute;nculos se inician con facilidad y se abandonan con la misma rapidez. &ldquo;Y en una relaci&oacute;n tan l&iacute;quida nunca te acabas de abrir del todo y la otra persona tampoco. Realmente no nos conocemos&rdquo;, asegura el catedr&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n lo describe con cierta extra&ntilde;eza. &ldquo;Al hacer esto tantas veces, te ves a ti mismo un poquito desde fuera y te empieza a dar hasta yuyu, dices, &lsquo;Guau, esto es un poco psicop&aacute;tico&rdquo;. Aun as&iacute;, &eacute;l, que finalmente conect&oacute; con alguien, no lo vive como una experiencia negativa. &ldquo;Vi a 19 personas con las que la cosa no cuaj&oacute;, como es normal. Al llegar a la 20, conect&eacute; de verdad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El desgaste inevitable</h2><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de la aparente ligereza, en todo este proceso es normal que se produzca un coste emocional, aunque aparezca con el tiempo. Patricia S&aacute;nchez lo plantea de forma directa. &ldquo;Aunque parezca que la ansiedad se reduce, en realidad se puede llegar a multiplicar y, en ocasiones, mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo se acostumbra a un nivel de activaci&oacute;n constante. Cada cita implica una peque&ntilde;a subida emocional. Expectativas, evaluaci&oacute;n y una m&aacute;s que posible decepci&oacute;n. Al encadenarlas, ese ciclo se repite varias veces en pocas horas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las emociones se disparan, se intensifican, se magnifican y se distorsionan&rdquo;, explica. El cerebro no tiene tiempo de procesarlas. &ldquo;No tenemos la capacidad de discernir d&oacute;nde s&iacute; y d&oacute;nde no&rdquo;. Todo se mezcla. &ldquo;Es posible, muy posible, que terminemos eligiendo mal&rdquo;, asegura la experta, &ldquo;desde una intensidad que puede resultar enga&ntilde;osa&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las relaciones de pareja actuales abundan los vínculos débiles. ¿Por qué? Pues porque el mercado de emparejamiento ha hecho que el coste de oportunidad haya cambiado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luis Ayuso</span>
                                        <span>—</span> catedrático de Sociología (UMA)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las consecuencias van m&aacute;s all&aacute; de una mala elecci&oacute;n puntual. &ldquo;Esta forma de relacionarse favorece las relaciones fr&aacute;giles y superficiales, fomenta un tipo de patrones muy da&ntilde;inos&rdquo;, valora la psic&oacute;loga. Tambi&eacute;n alimenta una cierta fatiga: &ldquo;Dejamos de creer en el amor y nos autoenga&ntilde;amos diciendo que estamos mejor solos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a lo expresa de una forma m&aacute;s personal. &ldquo;De alguna manera me hace sentir m&aacute;s sola, especialmente si pienso que la otra persona est&aacute; en el mismo plan que yo&rdquo;. La sensaci&oacute;n de poder ser sustituido por cualquiera aparece con bastante facilidad.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Nos estamos volviendo intercambiables?</h2><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; ocurre con la percepci&oacute;n del otro cuando se convierte en una pieza m&aacute;s dentro de una secuencia? Patricia S&aacute;nchez es clara: &ldquo;Muchas personas se sienten objetos, se sienten mal en sus citas porque no se sienten escuchadas o porque notan que a la otra persona le da igual estar enfrente de uno o de otro&rdquo;. La deshumanizaci&oacute;n probablemente no es consciente, pero se percibe.
    </p><p class="article-text">
        Ayuso conecta este punto con una paradoja m&aacute;s amplia. &ldquo;En una sociedad donde tenemos la capacidad de conocer a much&iacute;sima gente, tenemos el gran problema de que no encontramos a nadie&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las expectativas juegan un papel importante. A medida que aumenta la oferta, tambi&eacute;n lo hace la exigencia. Se busca una especie de ideal dif&iacute;cil de concretar. Cualquier defecto adquiere m&aacute;s peso cuando se percibe que hay alternativas disponibles.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a lo formula con una imagen potente. &ldquo;Ha llegado a un punto en el que busco una especie de piedra filosofal en la otra persona que me hace cuestionarme si lo que no deber&iacute;a hacer ser&iacute;a tener citas conmigo&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Entre dos modelos</h2><p class="article-text">
        El <em>stack dating</em> convive con tendencias que apuntan en direcciones distintas. Por un lado, una aceleraci&oacute;n de los procesos, una mayor exposici&oacute;n, una l&oacute;gica de mercado aplicada a los v&iacute;nculos. Por otro, un cierto cansancio frente a esa din&aacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Ayuso apunta a la posibilidad de un movimiento pendular. &ldquo;No puedo demostrarlo con datos, pero creo que frente al modelo de la digitalizaci&oacute;n, de las citas r&aacute;pidas, ser&iacute;a normal y esperable <a href="https://www.eldiario.es/era/arte-perdido-flirteo-saturacion-apps-devuelto-ganas-ligar-persona_1_11808221.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que se acabe buscando lo contrario</a>. Una revalorizaci&oacute;n de lo pausado, de lo f&iacute;sico, de lo menos optimizado&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Ese posible giro no implicar&iacute;a volver al pasado, sino integrar otras formas de relacionarse dentro del contexto actual. M&aacute;s libertad, m&aacute;s opciones, pero tambi&eacute;n m&aacute;s tiempo y m&aacute;s conciencia de las propias decisiones.
    </p><p class="article-text">
        <em>Los nombres de las personas que han prestado su testimonio han sido cambiados para proteger su privacidad.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/stack-dating-hay-gente-tres-citas-tarde-artificial-justo-optimo_1_13156896.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 19:53:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Stack dating' o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Apps,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fue número uno hace 40 años con su versión española: “la canción de amor de la década” a la que Céline Dion dio una segunda vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/numero-uno-hace-40-anos-version-espanola-cancion-amor-decada-celine-dion-segunda-vida-the-power-of-love-pm_1_13139934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2236f446-b6ff-44f0-a675-adb2e4472ee8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140677.jpg" width="1117" height="628" alt="Fue número uno hace 40 años con su versión española: “la canción de amor de la década” a la que Céline Dion dio una segunda vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue el sencillo más vendido por una artista solista femenina en la historia de la música británica, un récord que ostentó hasta 1992 cuando Whitney Houston se hizo con él </p><p class="subtitle">La artista británica que eligió desaparecer en su mejor momento: el número uno que enamoró al mundo hace 25 años</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Hace 40 a&ntilde;os, la </span><a href="https://www.eldiario.es/temas/canciones/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">canci&oacute;n</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> &ldquo;Si t&uacute; eres mi hombre y yo tu mujer&rdquo; de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jennifer Rush</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> ocupaba lo m&aacute;s alto de la lista de sencillos en Espa&ntilde;a, en la que se mantendr&iacute;a durante semanas, obteniendo un gran &eacute;xito con otra versi&oacute;n de las varias que ya hab&iacute;a tenido y las que tendr&iacute;a, lleg&aacute;ndose a afirmar como &ldquo;la canci&oacute;n de amor de la d&eacute;cada&rdquo;, como reza el propio sitio web de la cantante estadounidense. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y es que esa era la versi&oacute;n en espa&ntilde;ol de &ldquo;The Power of Love&rdquo;, que hab&iacute;a sido adaptada por </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Luis G&oacute;mez-Escolar</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, y que fue el en&eacute;simo n&uacute;mero uno para la canci&oacute;n de amor que ser&iacute;a una de las baladas rom&aacute;nticas m&aacute;s significativas de la d&eacute;cada e interpretadas por artistas femeninas. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">La historia camale&oacute;nica de &ldquo;The Power of Love&rdquo; de Jennifer Rush</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Casi dos a&ntilde;os antes del &eacute;xito de su versi&oacute;n espa&ntilde;ol, en 1984, fue cuando se hab&iacute;a publicado por primera vez la canci&oacute;n, grabada en Frankfurt, en Alemania, donde resid&iacute;a la cantante, que trabajaba entonces para el ej&eacute;rcito de M&uacute;nich, y que hab&iacute;a probado varias veces suerte en la m&uacute;sica, hasta encontrar el tema que le abrir&iacute;a la fama.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y es que, en 1979, antes de mudarse a Alemania, Jennifer Rush, que en realidad se llamaba </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Heidi Stern</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, hab&iacute;a publicado su &aacute;lbum debut en Estados Unidos bajo su nombre real, pero este pas&oacute; desapercibido. Con su verdadero nombre hab&iacute;a tambi&eacute;n publicado sus primeros temas en Alemania en 1982. Como Jennifer Rush fue cuando encontr&oacute; sus primeros &eacute;xitos, cuando entre febrero y marzo de 1984 realiz&oacute; una gira con la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Filarm&oacute;nica de Berl&iacute;n</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> interpretando temas de la banda sonora de </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/hollywood-busca-proximo-james-bond-son-actores-han-interpretado-historia-pm_1_12433678.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">James Bond</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, asombrando al p&uacute;blico con su voz.</span>
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            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">As&iacute;, finalmente en diciembre de 1984 fue cuando &ldquo;The Power of Love&rdquo; vio por primera vez la luz, aunque solo lleg&oacute; al n&uacute;mero 16 en Alemania. Este &eacute;xito discreto cambiar&iacute;a cuando un promotor de CBS en Londres escuch&oacute; cantarla en una convenci&oacute;n discogr&aacute;fica en Hawai y en octubre de 1985, la canci&oacute;n tuvo una nueva vida lanz&aacute;ndose en el Reino Unido. Una decisi&oacute;n que cambiar&iacute;a la carrera de Jennifer Rush, que ver&iacute;a como el tema que hab&iacute;a escrito junto a sus productores la har&iacute;a famosa. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">De hecho, su n&uacute;mero uno en el Reino Unido que dur&oacute; cinco semanas y que permaneci&oacute; 16 en total en la lista, supusieron que entrara en el</span><a href="https://www.eldiario.es/spin/libro-vendido-historia-derechos-autor-dia-caza-cumple-siete-decadas-libro-guinness-de-los-records-pm_1_12559377.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"> Libro Guinness de los R&eacute;cords</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> como el sencillo m&aacute;s vendido en el pa&iacute;s en 1985 con m&aacute;s de un mill&oacute;n de copias, tan solo en un par de meses antes de finalizar el a&ntilde;o. As&iacute;, fue el sencillo m&aacute;s vendido por una artista solista femenina en la historia de la m&uacute;sica brit&aacute;nica, un r&eacute;cord que ostent&oacute; hasta 1992 </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/cancion-elvis-presley-dolly-parton-whitney-houston-famosa-i-will-always-love-you-pm_1_12393098.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">cuando Whitney Houston </span></a><span class="highlight" style="--color:white;">se hizo con &eacute;l con otra famosa balada rom&aacute;ntica, &ldquo;I Will Always Love You&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Desde aqu&iacute;, la d&eacute;cada de los 80 fue de gran &eacute;xito para Jennifer Rush, que luego tambi&eacute;n tendr&iacute;a buenos n&uacute;meros con canciones como &ldquo;Ring Of Ice&rdquo; o su d&uacute;o con</span><a href="https://www.eldiario.es/spin/cancion-numero-uno-espana-cuarenta-anos-realmente-contaba-historia-nikita-elton-john-pm_1_12908061.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"> Elton John</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, &ldquo;Flames Of Paradise&rdquo;, que se unieron a sus colaboraciones con otras personalidades de la m&uacute;sica entonces como Richie Sambora de</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Bon Jovi, Desmond Child o Michael Bolton.</strong></span>
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            </figure><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">La segunda vida que le dio C&eacute;line Dion: el &eacute;xito en EE. UU</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A pesar de ser el pa&iacute;s natal de la cantante, el &eacute;xito en Estados Unidos se resisti&oacute;, pues la canci&oacute;n solo lleg&oacute; a alcanzar el puesto 57 de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Billboard</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. No ser&iacute;a hasta 1993 cuando &ldquo;The Power of Love&rdquo; se convertir&iacute;a un himno rom&aacute;ntico tambi&eacute;n en USA, con la versi&oacute;n de </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/enfermedad-celine-dion-apartado-escenarios-detalles-vuelta-pm_1_13124973.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">C&eacute;line Dion</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, que le dio una destacada fama comercial, tambi&eacute;n en Canad&aacute; o Australia, adem&aacute;s de reentrar en otros territorios europeos. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La versi&oacute;n de</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> C&eacute;line Dion</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> se convirti&oacute; en el sencillo m&aacute;s vendido por una artista femenina en 1994 en los Estados Unidos y el octavo m&aacute;s vendido en general, con 900.000 copias vendidas, y fue el primer n&uacute;mero uno para la cantante canadiense, abriendo una trayectoria brillante y longeva. Tanto es as&iacute; que la propia Billboard la reconoci&oacute; dentro de su lista de &ldquo;Mejor Canci&oacute;n de Amor de Todos los Tiempos&rdquo;. Y es que ha quedado como una de las baladas rom&aacute;nticas m&aacute;s traducidas, versionadas y todo un cl&aacute;sico del pop.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/numero-uno-hace-40-anos-version-espanola-cancion-amor-decada-celine-dion-segunda-vida-the-power-of-love-pm_1_13139934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 17:19:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fue número uno hace 40 años con su versión española: “la canción de amor de la década” a la que Céline Dion dio una segunda vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Pop,Cultura pop,Canciones,Artistas,Cantautores,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué el Dia Internacional del Beso es el 13 de abril? Esta es la historia que hay detrás]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dia-internacional-beso-13-abril-historia-hay-detras-pm_1_13133797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/259de5b2-490f-419f-8e57-5b5f2b6961ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué el Dia Internacional del Beso es el 13 de abril? Esta es la historia que hay detrás"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La elección de este día tiene una historia curiosa que mezcla romanticismo, récords y cultura popular</p><p class="subtitle">Besos históricos, besos de película, besos y más besos
</p></div><p class="article-text">
        Cada 13 de abril se celebra el <strong>D&iacute;a Internacional del Beso</strong>, una fecha que conmemora uno de los gestos m&aacute;s universales de afecto de nuestra sociedad. Aunque pueda parecer una efem&eacute;ride simb&oacute;lica sin un origen concreto, la realidad es que la elecci&oacute;n del d&iacute;a tiene una historia curiosa que mezcla romanticismo, r&eacute;cords y cultura popular. Con el paso de los a&ntilde;os, la celebraci&oacute;n se ha extendido por distintos pa&iacute;ses y se ha convertido en una jornada dedicada a reivindicar el valor emocional y social del beso.
    </p><p class="article-text">
        El origen de esta fecha se remonta a un r&eacute;cord mundial. El <strong>13 de abril de 2013</strong> <strong>una pareja tailandesa logr&oacute;</strong> <strong>el beso m&aacute;s largo</strong> registrado hasta ese momento, con una duraci&oacute;n de nada m&aacute;s y nada menos que de <strong>58 horas, 35 minutos y 58 segundos</strong>. La haza&ntilde;a se produjo durante un concurso organizado en Tailandia con motivo del D&iacute;a de San Valent&iacute;n, y la repercusi&oacute;n medi&aacute;tica del evento llev&oacute; a que la fecha se popularizara como el <strong>D&iacute;a Internacional del Beso</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Este r&eacute;cord exig&iacute;a condiciones estrictas: los participantes no pod&iacute;an separarse en ning&uacute;n momento, ni siquiera para dormir o ir al ba&ntilde;o. La pareja ganadora tuvo que permanecer de pie y en contacto continuo durante m&aacute;s de dos d&iacute;as. 
    </p><h2 class="article-text">La historia y el significado del beso</h2><p class="article-text">
        El beso, sin embargo, tiene una historia mucho m&aacute;s antigua. Existen referencias a este gesto en textos de la India de hace miles de a&ntilde;os, donde se describ&iacute;a como una <strong>muestra de intimidad</strong>. En la antigua Roma, el beso ten&iacute;a distintas funciones sociales: pod&iacute;a ser una <strong>se&ntilde;al de amistad, de respeto o de relaci&oacute;n amorosa</strong>. A lo largo del tiempo, su significado ha variado seg&uacute;n la cultura, aunque siempre ha mantenido su v&iacute;nculo con la comunicaci&oacute;n emocional. 
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                El mural del beso en Berlín, una de las obras más famosas de la East Side Gallery                            </span>
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        Hoy en d&iacute;a, el beso se entiende como <strong>una forma de expresi&oacute;n afectiva que va m&aacute;s all&aacute; del romanticismo</strong>. Puede representar cari&ntilde;o familiar, amistad o incluso saludo social. En muchas culturas, besar es un gesto habitual en la vida cotidiana, mientras que en otras se reserva para &aacute;mbitos m&aacute;s privados. Esta diversidad de significasos para un mismo gesto deja claro el papel que tiene el beso como elemento cultural y social. 
    </p><h2 class="article-text">Beneficios y curiosidades de un gesto universal</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su valor simb&oacute;lico, la ciencia ha estudiado <a href="https://www.eldiario.es/era/10-grandes-beneficios-besos-salud-fisica-emocional_1_8897265.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los efectos del beso en el organismo</a>. Besar <strong>activa la liberaci&oacute;n de hormonas</strong> como la oxitocina y la dopamina, relacionadas con el bienestar y el v&iacute;nculo emocional. Tambi&eacute;n ayuda a <strong>reducir el estr&eacute;s y a mejorar el estado de &aacute;nimo</strong>. Algunos estudios se&ntilde;alan que un beso puede activar m&aacute;s de treinta m&uacute;sculos faciales y ayudar a quemar peque&ntilde;as cantidades de calor&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Otra curiosidad es que durante un beso se produce <strong>un intercambio de bacterias que puede fortalecer el sistema inmunol&oacute;gico</strong>. Aunque pueda parecer llamativo, y a priori contradictorio, este intercambio contribuye a la adaptaci&oacute;n del organismo. Adem&aacute;s, el beso tiene un papel importante en la comunicaci&oacute;n no verbal, ya que transmite emociones dif&iacute;ciles de expresar con palabras.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, el 13 de abril, D&iacute;a Internacional del Beso, se ha consolidado como una jornada que va m&aacute;s all&aacute; del r&eacute;cord que le dio origen. Es m&aacute;s bien una celebraci&oacute;n que recuerda la importancia de los gestos sencillos hacia las personas queridas y su impacto en las relaciones humanas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dia-internacional-beso-13-abril-historia-hay-detras-pm_1_13133797.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 09:30:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Habrá otra 'Love Story'? Esto es lo que se sabe de su posible continuación tras el éxito de la historia de JFK Jr y Carolyn Besette]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/habra-love-story-posible-continuacion-exito-historia-jfk-jr-carolyn-besette-pm_1_13131175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fdac5681-7995-47d2-ab9d-609b582f05d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Habrá otra &#039;Love Story&#039;? Esto es lo que se sabe de su posible continuación tras el éxito de la historia de JFK Jr y Carolyn Besette"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque no ha habido confirmación oficial, hubo un conato de ello el 1 de abril, un día en el que se suelen hacer bromas, como en España el Día de los Inocentes</p><p class="subtitle">La estrella inesperada del éxito de ‘Love Story’: la revista olvidada de JFK jr que ahora se vende por cientos de euros</p></div><p class="article-text">
        Las redes sociales se prendaron del estilo noventero y de la tr&aacute;gica historia de amor entre<strong> John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette</strong>, retratada en la serie &lsquo;American Love Story&rsquo; y que se ha convertido en lo m&aacute;s visto en la plataforma Hulu y Disney +, as&iacute; como lo m&aacute;s viral en redes como TikTok.
    </p><p class="article-text">
        Si bien fueron dos iconos de los 90, una nueva generaci&oacute;n ha descubierto a estos personajes que fallecieron en un accidente a&eacute;reo en 1999 como se pudo ver en su cap&iacute;tulo final, estrenado a finales de marzo. Este &eacute;xito, adem&aacute;s, ha convertido en estrellas a los actores protagonistas,<a href="https://www.eldiario.es/spin/desconocido-actor-moda-gracias-interpretar-john-f-kennedy-jr-paul-anthony-kelly-pm_1_13094777.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Paul Anthony Kelly </a>y Sarah Pidgeon.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Debido a la buena acogida de la primera entrega de &lsquo;American Love Story&rsquo;, son muchos los que se preguntan si habr&aacute; continuaci&oacute;n y formara una antolog&iacute;a como es el caso de otras como &lsquo;American Horror Story&rsquo;, &lsquo;American Crime Story&rsquo; o &lsquo;American Sports Story&rsquo;, todas ellas de la mente de<strong> Ryan Murphy.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Elizabeth Taylor y Richard Burton podr&iacute;an protagonizar la segunda temporada</h2><p class="article-text">
        Poco antes del final de la primera temporada de &lsquo;American Love Story&rsquo; con <a href="https://www.eldiario.es/spin/tragica-historia-amor-trama-american-love-story-maldicion-john-f-kennedy-jr-carolyn-bessette-pm_1_12435820.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la historia de John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette</a>, fue cuando comenz&oacute; la especulaci&oacute;n sobre la posible nueva pareja que ocupe la trama de una continuaci&oacute;n, y hay una sobre la &eacute;poca dorada de Hollywood que gan&oacute; muchas papeletas debido a unas declaraciones.
    </p><p class="article-text">
        El director Connor Hines inici&oacute; los rumores sobre una serie que abarcara la historia de amor entre los actores <strong>Elizabeth Taylor y Richard Burton</strong> al reconocer a Vanity Fair que &ldquo;tienen la intensidad adecuada&rdquo;, aunque de momento no se ha dado confirmaci&oacute;n oficial y se ha llegado a afirmar que los ejecutivos no lo han visto con buenos ojos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        En cualquier caso, tampoco se ha desmentido la idea, con lo que se mantiene el hecho de que la pareja que protagoniz&oacute; dos matrimonios y un amor intenso en el momento dorado de Hollywood. Los actores se conocieron en el rodaje de Cleopatra en Roma, cuando ambos estaban casados, lo que desat&oacute; la pol&eacute;mica en medio de <a href="https://www.eldiario.es/spin/tuvo-rodajes-problematicos-hollywood-acabo-convirtiendo-pelicula-taquillera-elizabeth-taylor-pm_1_12901352.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las producciones m&aacute;s caras de la historia del cine</a>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/spin/taylor-swift-fan-homenajes-idolos-cantante-disco-the-life-of-showgirl-elizabeth-taylor-george-michael-pm_1_12642587.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elizabeth Taylor</a> lleg&oacute; a casarse hasta en ocho ocasiones, pero declar&oacute; que Burton fue el gran amor de su vida. &ldquo;Cuando lo vi en el set de Cleopatra, me enamor&eacute; y lo he amado desde entonces&rdquo;, admit&iacute;a sobre sus a&ntilde;os con el tambi&eacute;n actor, con el que tambi&eacute;n protagoniz&oacute; numerosas pel&iacute;culas, pero con el que vivi&oacute; un romance marcado por los excesos, la adicci&oacute;n y peleas.
    </p><h2 class="article-text">La broma con <span class="highlight" style="--color:white;">Stevie Nicks y Lindsey Buckingham</span></h2><p class="article-text">
        Aunque no ha habido confirmaci&oacute;n oficial, hubo un conato de ello el 1 de abril, un d&iacute;a en el que se suelen hacer bromas, como en Espa&ntilde;a el D&iacute;a de los Inocentes. La cuenta oficial de Instagram de &lsquo;American Horror Story&rsquo; public&oacute; una publicaci&oacute;n en la que aseguraba que se confirmaba una segunda temporada de la antolog&iacute;a que ir&iacute;a sobre los cantantes <strong>Stevie Nicks y Lindsey Buckingham.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ambos protagonizaron una relaci&oacute;n turbulenta en medio del liderazgo de la banda <a href="https://www.eldiario.es/spin/cancion-fleetwood-mac-convirtio-ruptura-miembros-himno-rock-pm_1_12901440.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fleetwood Mac</a> durante cinco d&eacute;cadas hasta que Buckingham dej&oacute; el grupo en 2018, pero que parece que ha llevado a intentos de acercamiento desde entonces. 
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7210735301025680645"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/habra-love-story-posible-continuacion-exito-historia-jfk-jr-carolyn-besette-pm_1_13131175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 16:30:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Habrá otra 'Love Story'? Esto es lo que se sabe de su posible continuación tras el éxito de la historia de JFK Jr y Carolyn Besette]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,Series de televisión,Televisión,Hollywood,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es un romance sorpresa, es una mujer que se enrolla con un hombre más joven]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/no-romance-sorpresa-mujer-enrolla-hombre-joven_132_13125332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a1e4bd8-eb25-4dfa-a861-69f3a3a1b6ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es un romance sorpresa, es una mujer que se enrolla con un hombre más joven"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete - Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola, 
    </p><p class="article-text">
        Hayas hecho un plan u otro en Semana Santa estoy segura de que tambi&eacute;n has seguido el&nbsp;<em>hype</em>&nbsp;del momento: la relaci&oacute;n entre la actriz Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n y el actor Maxi Iglesias. Alg&uacute;n titular hablaba de &ldquo;romance sorpresa&rdquo;, pero fuera cual fuera el t&iacute;tulo elegido, las noticias que hablaban de su relaci&oacute;n rezumaban cierto estupor, la sensaci&oacute;n de estar hablando de algo extraordinario. Y no, no creo que sea porque se trata de un &ldquo;romance sorpresa&rdquo; (&iquest;hay alg&uacute;n romance que, de cierta manera, no sea sorpresa?), sino por algo bien distinto: se trata de una mujer de m&aacute;s de 50 que se enrolla con un hombre joven.
    </p><p class="article-text">
        No estamos acostumbradas, esa es la verdad. La historia suele ser la contraria, la de un hombre que tiende a establecer relaciones rom&aacute;nticas con mujeres j&oacute;venes, no algo m&aacute;s j&oacute;venes que &eacute;l, sino significativamente m&aacute;s j&oacute;venes. Aqu&iacute;, intuyo, vendr&aacute;n los comentarios de siempre: que es algo que puede pasar, que no tiene por qu&eacute; haber nada malo... Pero lo que se&ntilde;alamos es el patr&oacute;n: &iquest;por qu&eacute; es este esquema el que se repite machaconamente en nuestra sociedad?, &iquest;c&oacute;mo es posible que no suceda a la inversa con la misma frecuencia?
    </p><p class="article-text">
        Es ah&iacute; donde buscamos razones que van m&aacute;s all&aacute; de las historias personales de cada cual, razones que nos atraviesan a todas y todos. Por ejemplo, la devaluaci&oacute;n de las mujeres conforme cumplimos a&ntilde;os. El atractivo femenino asociado a la belleza y al cuerpo de una etapa vital concreta; el atractivo masculino ligado no a la fachada sino a la experiencia o la madurez. La necesidad de muchos hombres de 'controlar' a sus parejas, de sentirse, de alguna forma, por encima, con su ego protegido por la inexperiencia y la ausencia de recursos de la otra.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/interesante-machismo-borra-mapa-deseable-despues-menopausia_132_12868860.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Aqu&iacute; te recomiendo este texto</strong></a>&nbsp;de Mar&iacute;a Acaso sobre c&oacute;mo el patriarcado tiende a borrar del mapa del deseo a las mujeres despu&eacute;s de la menopausia.
    </p><p class="article-text">
        Y traigo tambi&eacute;n un c&oacute;mic bien interesante,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/liv-stroemquist-amor-amenaza-capitalismo_128_8521354.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>'No siento nada', de Liv Str&ouml;mquist</strong></a>, en el que la autora sueca mezcla cultura popular con filosof&iacute;a para trazar una imagen del panorama amoroso actual. El actor Leonardo DiCaprio es uno de los protagonistas y lo es porque, ya con 50 a&ntilde;os, no se le conocen parejas de m&aacute;s de 25. Los memes se han multiplicado: cuando cumples 26 dejas de estar en el radar DiCaprio, es una de las bromas. El actor es el bucle de ese patr&oacute;n social: un hombre que crece y madura pero que busca relaciones que no acompa&ntilde;an ese crecimiento y que, de hecho, abandona cuando superan cierto l&iacute;mite.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, cuando sucede lo contrario, nos sorprendemos. La historia de Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n (56) con Maxi Iglesias (35) nos recuerda que una madurita puede, obviamente, gustar a hombres no solo m&aacute;s j&oacute;venes, sino significativamente m&aacute;s j&oacute;venes que ella. Las reacciones, eso s&iacute;, nos dan idea de hasta qu&eacute; punto ese imaginario del deseo&nbsp;sigue tan atravesado por prejuicios de g&eacute;nero. Porque no solo hay estupor, en muchas ocasiones hay rechazo, cr&iacute;tica disfrazada de sorna, dudas sobre la verdadera naturaleza de esa relaci&oacute;n. Mientras que cuando es a la inversa hay cierta normalizaci&oacute;n, nadie parece tener que cuestionarse nada.
    </p><p class="article-text">
        El cambio, ahora, es que Leonardo DiCaprio empieza a parecer pat&eacute;tico. Nos lo parece a muchas, y tambi&eacute;n empieza a parec&eacute;rselo a algunos.&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=69Xx-yDCF-s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En esta entrevista</strong></a>&nbsp;con Moderna de Pueblo, el humorista Ernesto Sevilla hac&iacute;a&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/reel/DVdSIZfDfPY/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>unas declaraciones</strong></a>&nbsp;que no tendr&iacute;an por qu&eacute; haber llamado la atenci&oacute;n pero que lo han hecho: &ldquo;Nunca me ir&iacute;a con chicas j&oacute;venes, me parece un poco rid&iacute;culo. A m&iacute; me encantan las mujeres de mi edad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><p class="article-text">
        El Gobierno avanza en el proyecto para blindar el aborto en la Constituci&oacute;n. Env&iacute;a el texto al Congreso, donde conseguir la mayor&iacute;a para que se apruebe ser&aacute; complicado. Te contamos&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-envia-congreso-reforma-incluir-aborto-constitucion-prestacion-riesgo_1_13123054.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>aqu&iacute;</strong></a>&nbsp;c&oacute;mo es ese texto y en qu&eacute; momento est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente se ha hablado y escrito mucho sobre la amistad, especialmente sobre la amistad femenina. Las amigas como lugar de seguridad, como relaci&oacute;n significativa...&nbsp;<a href="https://revistasupernova.com/nota/mis-amigas-no-me-salvan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Este texto</strong></a>&nbsp;de la escritora Elvira Navarro le da la vuelta a la ret&oacute;rica actual: &iquest;y si estamos pidi&eacute;ndole demasiado a la amistad?, &iquest;y si estamos esencializando a las amigas?, &iquest;y si el romanticismo que le hemos intentado quitar a la pareja se lo estamos poniendo a la amiga? Le har&iacute;a&nbsp;algunos&nbsp;apuntes al texto, pero me parece una reflexi&oacute;n distinta y necesaria tambi&eacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al consultorio de Andrea Gumes en nuestra secci&oacute;n era lleg&oacute; una pregunta que me parece habla del estado de comparaci&oacute;n permanente que propician las redes sociales y que genera ansiedades y emociones bien jodidas: &ldquo;No paro de compararme con los cuerpos, las caras y los maquillajes que veo en redes, &iquest;c&oacute;mo salgo del bucle?&rdquo;.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/era/no-paro-compararme-cuerpos-caras-maquillajes-veo-redes-salgo-bucle_129_13055557.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ella responde.</strong></a>
    </p><h2 class="article-text">Para terminar</h2><p class="article-text">
        Un 5 de abril pero de 1988 sal&iacute;a el primer disco de la cantautora&nbsp;Tracy Chapman, que estaba lleno de&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=AIOAlaACuv4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>canciones preciosas</strong></a>. Una era&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=Q2wneBVssPc&amp;list=RDQ2wneBVssPc&amp;start_radio=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Talking about a revolution</strong></a>, un himno contra la desigualdad que, por ejemplo, Bernie Sanders utiliz&oacute; en su campa&ntilde;a en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; me despido&nbsp;&#128536;
    </p><p class="article-text">
        Ana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/no-romance-sorpresa-mujer-enrolla-hombre-joven_132_13125332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 06:23:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No es un romance sorpresa, es una mujer que se enrolla con un hombre más joven]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Amor,Relaciones,Música,Aborto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un hombre acaba herido de gravedad en Getafe tras pedir matrimonio a su pareja rodeado de coches derrapando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/hombre-acaba-herido-gravedad-getafe-pedir-matrimonio-pareja-rodeado-coches-derrapando_1_13121056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fab7763-dc55-42d9-8566-bdfd8dccdbb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un hombre acaba herido de gravedad en Getafe tras pedir matrimonio a su pareja rodeado de coches derrapando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La víctima de 36 años se encontraba en una concentración de vehículos tuneados en la calle Destreza del municipio madrileño, donde solo unos minutos antes del suceso se había declarado a su novia</p><p class="subtitle">La Policía busca a un conductor que se dio a la fuga en Usera después de atropellar de forma grave a una mujer</p></div><p class="article-text">
        Un acto de romanticismo, al menos para quien tuvo la idea de llevarlo a cabo, ha terminado en tragedia. Un hombre de 36 a&ntilde;os ha resultado&nbsp;herido de gravedad en Getafe este fin de semana al ser atropellado, despu&eacute;s de que la v&iacute;ctima&nbsp;pidiera matrimonio a su novia&nbsp;en una concentraci&oacute;n de coches trucados, seg&uacute;n informa El Mundo.
    </p><p class="article-text">
        Im&aacute;genes recopiladas por Telemadrid muestran el momento en el que la&nbsp;pareja&nbsp;se encontraba en el centro de la escena, rodeada de veh&iacute;culos que derrapaban su alrededor. Ha sido poco despu&eacute;s de esa grabaci&oacute;n cuando el conductor de uno de los coches ha perdido el control y ha embestido al hombre, que ha quedado gravemente herido.
    </p><p class="article-text">
        Desde Summa-112 confirman a <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Madrid</a> que el afectado sufre un traumatismo cranoencef&aacute;lico severo y ha sido trasladado debido a ello al Hospital Doce de Octubre de la capital. Detallan adem&aacute;s que el atropello se produjo en la madrugada del viernes 3 al s&aacute;bado 4 de abril, entre la 1.00 y las 3.00 de la madrugada. Tuvo lugar en la calle Destreza, nombre parad&oacute;jico donde los haya, ubicada en un pol&iacute;gono industrial del municipio getafense.
    </p><p class="article-text">
        El autor del atropello se ha dado a la fuga despu&eacute;s de que se produjeran los hechos, de acuerdo a las fuentes consultadas por El Mundo, seg&uacute;n las cuales hab&iacute;a &ldquo;al menos 200 coches en las inmediaciones&rdquo;. Finalmente, el presunto culpable ha sido arrestado por efectivos policiales en la localidad de Fuenlabrada. Est&aacute; siendo investigado por un presunto delito de lesiones graves por imprudencia y otro contra la seguridad vial.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Somos Madrid]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/hombre-acaba-herido-gravedad-getafe-pedir-matrimonio-pareja-rodeado-coches-derrapando_1_13121056.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 10:29:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un hombre acaba herido de gravedad en Getafe tras pedir matrimonio a su pareja rodeado de coches derrapando]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sucesos,Atropellos,Amor,Getafe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andrea García-Santesmases: "Esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/andrea-garcia-santesmases-ola-neoconservadora-heteropesimismo_128_13084485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42e4bcb4-31a6-405e-9fe9-113c198673c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andrea García-Santesmases: &quot;Esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 'Un nuevo contrato sexual. Placer y poder en la industria del deseo femenino', la investigadora indaga sobre hasta qué punto el auge de bienes y servicios sexuales para mujeres supone un avance en la liberación sexual o es solo un escaparate de marketing y ventas que no transforma las dinámicas de género</p><p class="subtitle">Entrevista - Paulita Pappel: “El porno no va a matar al patriarcado pero tiene potencial para hacerlo”
</p></div><p class="article-text">
        Sesenta a&ntilde;os despu&eacute;s de que empezara la llamada liberaci&oacute;n sexual, &iquest;en qu&eacute; punto estamos?, &iquest;hemos conseguido transformar los roles de g&eacute;nero?, &iquest;han cambiado los estereotipos que atenazaban la vida sexual de mujeres y hombres? La investigadora Andrea Garc&iacute;a-Santesmases se hace estas preguntas en <em>Un nuevo contrato sexual. Placer y poder en la industria del deseo femenino </em>(Ariel), un libro que indaga sobre hasta qu&eacute; punto la era del Satisfyer y el auge de bienes y servicios sexuales para mujeres supone un avance en esa liberaci&oacute;n sexual o es solo un escaparate de <em>marketing</em> y ventas que no transforma el fondo del asunto. &ldquo;El campo de los servicios er&oacute;ticos me permit&iacute;a hacer una pregunta: qu&eacute; ocurre con el g&eacute;nero y las relaciones sexuales cuando cambias algo que parece vertebral, en este caso la premisa de que es el hombre el que busca, incita&rdquo;, explica la autora, que para su investigaci&oacute;n entrevist&oacute; a gigol&oacute;s y a personas que se dedican a dise&ntilde;ar o vender productos y servicios er&oacute;ticos para mujeres, desde espect&aacute;culos a p&aacute;ginas web de contactos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, las mujeres han reclamado su papel como sujetos sexuales y no solo como objetos. &iquest;Podemos decir que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el mercado ha detectado esa demanda y ha convertido a las mujeres en consumidoras de un mercado er&oacute;tico que se ha ampliado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El papel de consumidora se ha planteado como algo que autom&aacute;ticamente conlleva el empoderamiento femenino, o el empoderamiento de las mujeres se ha entendido como algo que tiene que ver con el consumo, como algo que el mercado ha sabido cooptar. Hay una reivindicaci&oacute;n en torno a la sexualidad que viene del feminismo: sin los feminismos no existir&iacute;a la posibilidad de hablar de sexualidad femenina, de deseo, de placer. Pero creo que gran parte de esa reivindicaci&oacute;n ha sido cooptada por una industria, que es lo que yo denomino la industria del deseo femenino, que lo que hace es estandarizar y mercantilizar esas demandas y convertirlas en bienes y productos que intentan ampliar un mercado que no ha parado de crecer. &iquest;C&oacute;mo se ha logrado que el principal p&uacute;blico consumidor de juguetes sexuales sea el femenino? Con varios procesos que son an&aacute;logos. Por un lado, hay un proceso de higienizaci&oacute;n. Se hacen espacios m&aacute;s iluminados, m&aacute;s seguros, m&aacute;s agradables, m&aacute;s amables. Acord&eacute;monos c&oacute;mo eran hace 20 a&ntilde;os los sexshop, tiendas oscuras y cutres, poco que ver con los de ahora, que casi parecen un Zara Home y con gente maj&iacute;sima que te lo explica todo como si fuera la Thermomix que te compras. Lo mismo con los colores y dise&ntilde;os ergon&oacute;micos de los juguetes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero, &iquest;tiene eso algo de malo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No digo que esto sea necesariamente malo, pero s&iacute; que seamos cuidadosas en pensar todo esto como empoderamiento, porque hay continuamente una cosa en relaci&oacute;n a la sexualidad y el consumo que tambi&eacute;n se vuelve prescriptiva. Ya no solo es que tengas la opci&oacute;n de tal cosa, sino que esa opci&oacute;n se vuelve norma. Es decir, para ser una mujer empoderada tienes que ser una mujer sexualmente activa que a su vez tiene que consumir una serie de cosas. No es tan f&aacute;cil llegar al mercado afectivo-sexual, se requieren toda una serie de tecnolog&iacute;as de g&eacute;nero para hacer el cuerpo deseable, tecnolog&iacute;as que son muy violentas que tienen que ver con la delgadez, con la gordofobia, el racismo...
    </p><p class="article-text">
        <strong>La liberaci&oacute;n sexual nos ha llevado a posiciones y conversaciones necesarias, pero en el libro alerta sobre c&oacute;mo ciertos posicionamientos postfeministas est&aacute;n generalizando la idea de que lo que una hace o que lo que a una le pasa es &uacute;nicamente fruto de su esfuerzo, de sus ideas y de su lugar en el mundo, ignorando la sociedad y el marco en el que vivimos, &iquest;qu&eacute; efecto tiene eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha habido conversaciones necesarias que forman parte de la liberaci&oacute;n sexual, solo que despu&eacute;s se han mezclado con otros factores, como el mercado, o son posicionamientos postfeministas que de alguna manera defienden o asumen que la igualdad existe o que al existir una igualdad formal ya vivimos en igualdad y que, por tanto, todo es una cuesti&oacute;n de lo que cada uno haga y permita. La liberaci&oacute;n sexual ha sido imprescindible y hay que agradecerla much&iacute;simo. Lo que me preocupa es c&oacute;mo estas derivas postfeministas nos dicen que cada una haga lo que quiera porque ya somos iguales y ni mucho menos somos inferiores a un hombre. Es la tesis de que ya no es necesaria la reflexi&oacute;n feminista y mucho menos en el &aacute;mbito de la sexualidad. Esta idea de liberaci&oacute;n sexual postfeminista es enormemente neoliberal. Es una idea en la que no hay estructura social, donde no hay imaginarios, donde hay un rango de actuaci&oacute;n ilimitado, donde querer es poder, donde una puede ser emprendedora sexual de una misma y lo que tienes que hacer es esforzarte lo m&aacute;ximo posible, tener los productos a tu alcance, las modificaciones corporales que consideres y ah&iacute; lograr&aacute;s el &eacute;xito sexual, que tiene mucho que ver tambi&eacute;n con el &eacute;xito en general. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Es una dicotomía: tienes que ser eternamente joven, deseable y bella, pero que no parezca que lo intentas mucho y que no se note cuando lo intentas porque eso es patético. Eso me recuerda un poco a la dicotomía de tienes que follar mucho, con cuantos más mejor, pero al mismo tiempo no seas tonta porque cualquier tipo te puede violar en cualquier momento, pero al mismo tiempo vete a Tinder, pero manda ubicación en tiempo real</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hablando de esas tecnolog&iacute;as para ser deseable y llegar al mercado sexual, &iquest;tienen fin?, &iquest;son una trampa, en el sentido de que da igual lo que haga una mujer porque siempre lo har&aacute; mal o ser&aacute; insuficiente? En el libro habla de Madonna como ejemplo de una mujer m&aacute;s mayor que ha hecho uso de ciertas tecnolog&iacute;as para mantenerse joven pero que tambi&eacute;n es criticada por ello, y no ha sido la &uacute;nica a la que eso le ha sucedido...</strong>
    </p><p class="article-text">
        La vejez ya se empieza a considerar algo que no procede demasiado a menos que te mantengas eternamente joven. Es una dicotom&iacute;a: tienes que ser eternamente joven, deseable y bella, pero que no parezca que lo intentas mucho y que no se note cuando lo intentas porque eso es pat&eacute;tico. Eso me recuerda un poco a la dicotom&iacute;a de tienes que follar mucho, con cuantos m&aacute;s mejor, pero al mismo tiempo no seas tonta porque cualquier tipo te puede violar en cualquier momento, pero al mismo tiempo vete a Tinder, pero manda ubicaci&oacute;n en tiempo real. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La violencia sexual, el temor a esa violencia, est&aacute; muy presente en el libro, en las historias que aparecen, &iquest;es imposible para las mujeres pensar en el sexo o en el placer sin pensar en la violencia sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental haber visibilizado la violencia sexual, pero existen dos mensajes contradictorios. Para las chicas m&aacute;s j&oacute;venes, la sexualidad es un terreno prescriptivo de exploraci&oacute;n. Lo analiza, por ejemplo, la soci&oacute;loga Lisa Wade, que indaga en la cultura sexual en los campus estadounidenses y explica c&oacute;mo los que vienen de entornos conservadores, religiosos, rurales, de familias muy cerradas sienten en el primer mes que tienen que perder la virginidad, porque, si no, no van a tener una vida universitaria exitosa. La felicidad de la vida universitaria pasa por la relaci&oacute;n sexual y empieza a generarse una ansiedad en las primeras semanas de clase. Y, al mismo tiempo, cada vez m&aacute;s en los campus estadounidenses existe una visibilizaci&oacute;n de la violencia sexual. Entonces, &iquest;c&oacute;mo vivir y expresar el deseo en esa dicotom&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro cuenta c&oacute;mo el 'peligro' est&aacute; presente tambi&eacute;n para quienes dise&ntilde;an o comercializan este tipo de servicios, desde apps de citas hasta shows...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue una de las cosas que m&aacute;s me interesaba analizar, porque todos estos servicios o bienes se venden siempre desde una l&oacute;gica festiva, de mujeres que se lo est&aacute;n pasando muy bien, pero los proveedores son muy conscientes, y no porque tengan una perspectiva feminista, de que una de las principales dificultades que tienen para lograr p&uacute;blico femenino es la posibilidad de la violencia. Cuando hablas con los coordinadores de webs o con los que llevan un sitio de estriptis sobre c&oacute;mo eligen a los chicos siempre est&aacute; la tensi&oacute;n entre que tienen que ser hombres protot&iacute;picos, no solo en sentido f&iacute;sico, sino de <em>performance</em> de g&eacute;nero (con labia, seductores, graciosos), que se acerquen, pero que no se pasen. La tensi&oacute;n con el l&iacute;mite entre que las mujeres se lo pasen muy bien y que de repente pueda ser violento o inc&oacute;modo. Esos l&iacute;mites son interesantes porque tienen que ver con continuamente pensar que el cuerpo vulnerable es femenino y en ese pensarlo, tambi&eacute;n se vuelve el cuerpo vulnerable todo el tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        De lo que m&aacute;s me sorprendi&oacute; en la investigaci&oacute;n es que el miedo no cambia de bando, aun en estos servicios que se plantean que la mujer es la que tiene el poder porque demanda y consume y el hombre es el que puede ser objetivizado, precarizado o denigrado. Puede haber l&oacute;gicas simb&oacute;licas de objetivizaci&oacute;n, pero desde luego no hay l&oacute;gicas materiales de dominaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">De lo que más me sorprendió en la investigación es que el miedo no cambia de bando, aun en estos servicios que se plantean que la mujer es la que tiene el poder porque demanda y consume y el hombre es el que puede ser objetualizado, precarizado o denigrado. Puede haber lógicas simbólicas de objetualización, pero desde luego no hay lógicas materiales de dominación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&Uacute;ltimamente se habla mucho de heteropesimismo, un t&eacute;rmino que se ha acu&ntilde;ado para referirse a una sensaci&oacute;n colectiva de una parte de la poblaci&oacute;n femenina heterosexual de decepci&oacute;n y desgaste por la dificultad de encontrar relaciones con hombres que satisfagan unos est&aacute;ndares m&iacute;nimos. &iquest;Qu&eacute; tiene que ver el heteropesimismo con los hallazgos de su investigaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi tesis ser&iacute;a un poco que este consumo o esta demanda de bienes y servicios tiene m&aacute;s que ver con el pesimismo que con el empoderamiento. Aunque estos servicios se plantean para una mujer empoderada, para una mujer que sabe lo que quiere, que puede hacer lo mismo que un hombre, que se ha desembarazado de los prejuicios morales, que tiene recursos econ&oacute;micos propios, que invierte en s&iacute; misma y en su placer, hay muy poca investigaci&oacute;n sobre este tema. Una hecha por la antrop&oacute;loga Akiko Takeyamauna observ&oacute; clubes para mujeres en Tokio, donde hay chicos j&oacute;venes que adulan y seducen a las mujeres y ellas pagan las copas, que son car&iacute;simas y que son por lo que ellos facturan. Luego, en ocasiones, establecen relaciones afectivas y sexuales fuera del local, pero all&iacute; lo que ocurre es este formato cita donde adem&aacute;s intentan fidelizar a las clientas. Las copas son m&aacute;s caras en d&iacute;as como San Valent&iacute;n o en sus cumplea&ntilde;os. La investigadora dice que lo que pareciera que rompe con la imagen tradicional de la mujer japonesa es algo que la mayor parte de las mujeres que lo consumen hacen para poder seguir en ese rol de la mujer abnegada y sumisa. Para por fin sentirse seducidas, halagadas, acompa&ntilde;adas, para luego ir a casa y seguir esclavizada por el marido sin tener un proyecto propio, habiendo renunciado a sus carreras, a sus amistades, sabiendo que el marido tiene amantes. 
    </p><p class="article-text">
        Me parece interesante esa idea de que en realidad no rompe con la feminidad normativa, sino que sirve para sostenerla. Es como un escape. Mi tesis ser&iacute;a que este consumo tiene m&aacute;s que ver con esa desgana y ese desencanto con la heterosexualidad, con que exista brecha org&aacute;smica, con que haya<em> ghosting</em> o no haya responsabilidad afectiva, con que haya objetivizaci&oacute;n... El consumo tiene m&aacute;s que ver con un mercado que te dice que si t&uacute; pagas, t&uacute; mandas, con intentar controlar esos elementos negativos de la heterosexualidad, que realmente con un empoderamiento, con la b&uacute;squeda de algo distinto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No puede ser que muchas mujeres s&iacute; est&eacute;n buscando algo distinto, que est&eacute;n buscando su propio camino al placer y el deseo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, muchas, puede que la mayor&iacute;a, est&eacute;n buscando algo distinto o est&eacute;n buscando la exploraci&oacute;n de su sexualidad y su deseo. El tema es que, aunque sea eso lo que busquen, esa b&uacute;squeda suele ser normativa o la estructura lo es, con lo cual lo que te ofrece es algo normativo. Al final, lo que he analizado es la oferta y eso est&aacute; pensando para un prototipo de mujer espec&iacute;fico y el mercado formatea y reduce lo que seguramente sea una demanda mucho m&aacute;s variada y compleja. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea para mí es pensar que este nuevo contrato sexual no es el que nos plantea el postfeminismo, no es imitar los patrones tradicionalmente masculinos, no es poder hacer ahora lo que ellos han hecho siempre, es intentar hacer algo diferente, plantear relaciones que pasen por otros lugares y donde la erótica y los afectos tengan cabida. Aprovechar toda la reivindicación que ha habido en torno a desmoralizar el sexo, a plantear el placer femenino y la reivindicación de la sexualidad femenina, la crítica a la heteronorma... pero también problematizar cómo todo eso ha sido cooptado y estandarizado como producto de marketing</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es su propuesta para crear un nuevo contrato sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea para m&iacute; es pensar que este nuevo contrato sexual no es el que nos plantea el postfeminismo, no es imitar los patrones tradicionalmente masculinos, no es poder hacer ahora lo que ellos han hecho siempre, es intentar hacer algo diferente, plantear relaciones que pasen por otros lugares y donde la er&oacute;tica y los afectos tengan cabida. Aprovechar toda la reivindicaci&oacute;n que ha habido en torno a desmoralizar el sexo, a plantear el placer femenino y la reivindicaci&oacute;n de la sexualidad femenina, la cr&iacute;tica a la heteronorma... pero tambi&eacute;n problematizar c&oacute;mo todo eso ha sido cooptado y estandarizado como producto de <em>marketing</em>. La cosa no est&aacute; en juzgar la decisi&oacute;n individual, porque adem&aacute;s es consecuencia del feminismo poder elegir y poder decidir, pero s&iacute; criticar una heteronorma que hace que solo ciertas rutas sean posibles y deseables. La cosa es que, sabiendo c&oacute;mo es la norma, cada una hace lo que puede y lidia con las consecuencias. Cuando planteamos el deseo como algo personal e individual, como algo que tenemos, que nos viene de dentro, no vemos que el imaginario del deseo cambia much&iacute;simo hist&oacute;ricamente, pero tambi&eacute;n en el curso de la propia vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay que devolverle el optimismo a la heterosexualidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo vemos mucho m&aacute;s claro cuando hablamos de reparto de tareas y cuidados: ah&iacute; tenemos muy claro que no solo es cu&aacute;nto dinero ganamos, sino qu&eacute; reconocimiento tienen las actividades que hacemos, a qu&eacute; denominamos como algo propio masculino y femenino... Pero luego tenemos un l&iacute;o en el &aacute;mbito privado, en c&oacute;mo hacer con la er&oacute;tica y los afectos. Nos faltan tambi&eacute;n im&aacute;genes en positivo. Ahora mismo parece que la heterosexualidad averg&uuml;enza o que la &uacute;nica alternativa est&aacute; en lo queer, lo disidente o lo alternativo. Hay que intentar ser un poco hetero optimistas, porque si no, nos tienen ganada la batalla: creo que esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo, que hay mucha gente joven que entra en la manosfera y en la normatividad femenina y en los discursos conservadores porque sienten una decepci&oacute;n con las promesas de la liberaci&oacute;n sexual, con no conseguir relaciones placenteras o duraderas o donde encuentren reconocimiento. Esa gente siente que el nuevo contrato sexual no ha funcionado y que quiz&aacute; el antiguo no era tan malo porque, al menos, los hombres se responsabilizaban de ciertas cosas o estaba claro el papel de cada uno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/andrea-garcia-santesmases-ola-neoconservadora-heteropesimismo_128_13084485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Amor,Relaciones,Feminismo,Sexualidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cuadro del siglo XIX que cuenta un trágico romance y que ha conquistado a los irlandeses]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cuadro-siglo-xix-cuenta-tragico-romance-conquistado-irlandeses-pm_1_13065360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd420cfa-209d-4e84-a349-1861b962b82c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138608.jpg" width="778" height="437" alt="El cuadro del siglo XIX que cuenta un trágico romance y que ha conquistado a los irlandeses"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'El encuentro en las escaleras de la torre' de Frederic William Burton recibe miles de visitas anuales en la Galería Nacional de Irlanda </p><p class="subtitle">Este compositor iraní está detrás de una de las mejores bandas sonoras de la historia de la televisión
</p></div><p class="article-text">
        Los <strong>amores tr&aacute;gicos </strong>casi siempre han llamado la atenci&oacute;n del gran p&uacute;blico y quiz&aacute;s el ejemplo m&aacute;s conocido sea <strong>la historia de Romeo y Julieta</strong>, la historia escrita por <a href="https://www.eldiario.es/spin/faceta-desconocida-william-shakespeare-palabras-utilizan-diario-invencion-pm_1_12242386.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">William Shakespeare</a> que cuenta la relaci&oacute;n imposible de unos j&oacute;venes que deciden seguir adelante con su relaci&oacute;n pese a los enfrentamientos familiares. Ambos terminan muriendo en un final tr&aacute;gico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otros no olvidan la leyenda medieval protagonizada por <strong>Trist&aacute;n e Isolda</strong>, que&nbsp;cuenta un amor imposible entre el primero, un joven caballero, y la segunda una princesa irlandesa. Se enamoran perdidamente de forma accidental, pero la historia acab&oacute; igualmente mal.&nbsp;
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7581900819218386198"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En esa lista de amores tr&aacute;gicos, los irlandeses se han encaprichado de otra historia, la que protagonizan<strong> Hellelil e Hildebrand</strong> y que queda <strong>inmortalizada en un cuadro pintado en el siglo XIX</strong>, <em>El encuentro en las escaleras de la torre</em>. Actualmente, la obra se exhibe <strong>en la Galer&iacute;a Nacional de Irlanda</strong> y es uno de los cuadros m&aacute;s visitados, con enormes colas porque solo se puede acceder a su sala durante pocas horas a la semana.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>DDDDDD</strong></h2><p class="article-text">
        <em><strong>El encuentro en las escaleras de la torre </strong></em>(1864) seguramente sea la obra m&aacute;s conocida del artista Frederic William Burton. Para su confecci&oacute;n, el pintor irland&eacute;s se inspir&oacute; en una popular balada medieval danesa, traducida por su amigo Whitley Stokes. Los protagonistas de est&aacute; historia son Hellelil e Hildebrand, dos enamorados que se encuentran con la oposici&oacute;n de su familia y que no acaban nada bien.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con esta balada danesa, <strong>el padre de ella desaprobaba la relaci&oacute;n </strong>y orden&oacute; a sus siete hermanos de la joven que mataran al chico. El caballero acaba con todos y solo queda el menor de ellos, pero es descubierto en el &uacute;ltimo momento. Hildebrand muere tras recibir varias heridas. Hellelil no tuvo mejor suerte y fallece poco despu&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Galería Nacional de Irlanda, donde actualmente se expone la pintura                            </span>
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        Sin embargo, nada de eso aparece en <em>El encuentro en las escaleras de la torre. </em>Tampoco ninguna escena violenta ni sangrienta. En cambio, Burton opta por imaginar <strong>un momento rom&aacute;ntico de la historia</strong> antes del terrible final: el encuentro final de los dos amantes. Un momento &iacute;ntimo que se produce en un lugar privado y min&uacute;sculo: <strong>las escaleras del castillo</strong>, mientras &eacute;l besa el brazo de ella.
    </p><p class="article-text">
        La historia no es nueva, pero contin&uacute;a conquistando a todos los p&uacute;blicos, pasen los a&ntilde;os que pasen. Pas&oacute; con Trist&aacute;n e Isolda. Tambi&eacute;n con Romeo y Julieta. Y Hellelil e Hildebrand se unen a esta lista gracias a una pintura del siglo XIX que destaca por el uso de la acuarela, el intenso color y por la mirada del artista. Una obra que sigue explicando en redes sociales, que siempre llena la sala donde se expone y que fue elegida recientemente como la <strong>pintura favorita de los irlandeses</strong>, que la auparon en una votaci&oacute;n popular.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cuadro-siglo-xix-cuenta-tragico-romance-conquistado-irlandeses-pm_1_13065360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 11:05:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cuadro del siglo XIX que cuenta un trágico romance y que ha conquistado a los irlandeses]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pintura,Amor,Irlanda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se acabó el amor de tanto temporal: el famoso Arco de los Enamorados de Italia se viene abajo el mismo día de San Valentín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/acabo-amor-temporal-famoso-arco-enamorados-italia-viene-abajo-dia-san-valentin-pm_1_12994920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17716561-d1d9-4334-b4b9-7dba266e3377_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se acabó el amor de tanto temporal: el famoso Arco de los Enamorados de Italia se viene abajo el mismo día de San Valentín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Derrumbe - Las autoridades locales relacionaron el colapso con la sucesión de borrascas que han golpeado el sur de Italia en las últimas semanas</p><p class="subtitle">Nada de escapadas románticas por San Valentín: cinco ciudades que son perfectas para un viaje de amigos</p></div><p class="article-text">
        El <strong>arco natural de las rocas marinas de Sant&rsquo;Andrea</strong>, en Melendugno, cay&oacute; al mar el d&iacute;a de<strong> San Valent&iacute;n</strong> tras varios d&iacute;as de temporal en el sur de Italia. La imagen del llamado <strong>Arco de los Enamorados</strong>, habitual en fotos de pedidas de mano y postales del Adri&aacute;tico, ya forma parte del pasado en la costa de Apulia.
    </p><h2 class="article-text">La silueta m&aacute;s fotografiada de la costa salentina se vino abajo tras varias jornadas de tormenta</h2><p class="article-text">
        El arco rocoso se derrumb&oacute; el 14 de febrero tras varios d&iacute;as de fuerte oleaje, viento intenso y lluvias persistentes en el sur de Italia. Las autoridades locales explicaron que el <strong>mar fue desgastando la estructura</strong> hasta que el puente de piedra que un&iacute;a las dos columnas cedi&oacute; el s&aacute;bado. Los primeros paseantes de la ma&ntilde;ana del domingo encontraron el hueco vac&iacute;o, con el arco ya convertido en<strong> escombros</strong> arrastrados por el agua.
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n era uno de los puntos m&aacute;s reconocibles del Salento y atra&iacute;a cada a&ntilde;o a<strong> miles de parejas que buscaban una foto bajo la roca</strong>. La tradici&oacute;n popular cuenta que una pareja muri&oacute; ahogada all&iacute; al quedar atrapada por una marea violenta mientras se besaba. A partir de esa historia, la creencia local sostiene que quienes se <strong>besan bajo el arco sellan un amor que no se rompe</strong>. Ese simbolismo hizo que el lugar se convirtiera en una parada habitual para turistas y vecinos.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de Melendugno, <strong>Maurizio Cisternino</strong>, describi&oacute; la p&eacute;rdida en declaraciones a medios locales y afirm&oacute; que &ldquo;es un golpe devastador al coraz&oacute;n&rdquo;. En esa misma intervenci&oacute;n a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;una de las atracciones tur&iacute;sticas m&aacute;s famosas de nuestra costa y de toda Italia ha desaparecido&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las imágenes tomadas tras el temporal mostraron que el puente de piedra que unía las dos columnas había desaparecido por la erosión del mar                            </span>
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        M&aacute;s tarde expres&oacute; su pesar al se&ntilde;alar que &ldquo;estoy profundamente apenado por lo sucedido, este es un regalo de San Valent&iacute;n que nadie quer&iacute;a&rdquo;. Tambi&eacute;n dealiz&oacute; que no se podr&aacute; hacer nada por reconstruirlo de alguna manera: &ldquo;El Arco de los Enamorados ya no existe&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades municipales se&ntilde;alaron que el viento fuerte, la mala mar y las lluvias intensas de los &uacute;ltimos d&iacute;as fueron debilitando la roca de forma progresiva. Se trata del<strong> da&ntilde;o m&aacute;s grave causado por la erosi&oacute;n costera e</strong>n el paisaje del Salento. Cisternino habl&oacute; adem&aacute;s de la transformaci&oacute;n del entorno y declar&oacute; que &ldquo;la naturaleza se ha dado la vuelta y lo que exist&iacute;a hace 30 a&ntilde;os ya no existe&rdquo;. A continuaci&oacute;n<strong> reclam&oacute; recursos</strong> al asegurar que &ldquo;debemos encontrar fondos para una intervenci&oacute;n org&aacute;nica&rdquo;. El concejal de Turismo de Melendugno, <strong>Francesco Stella,</strong> resumi&oacute; el ambiente que se vive en el municipio asegurando que &ldquo;es como un funeral&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los temporales recientes dejaron destrozos en varias regiones del sur italiano</h2><p class="article-text">
        La ca&iacute;da del arco se produjo en un fin de semana marcado por <strong>nuevas alertas meteorol&oacute;gicas en la regi&oacute;n de Apulia</strong>, que el s&aacute;bado estaba bajo aviso amarillo tras semanas de tormentas. En los &uacute;ltimos meses, varios ciclones mediterr&aacute;neos conocidos como <strong>medicanes</strong> han golpeado el sur del pa&iacute;s. En enero, el cicl&oacute;n Harry provoc&oacute; olas de nueve metros y vientos de 74 millas por hora que anegaron pueblos enteros y transformaron carreteras en r&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        Los bomberos atendieron <strong>miles de emergencias</strong> en Calabria, Cerde&ntilde;a y Sicilia ese mismo fin de semana. En Cerde&ntilde;a, los servicios de emergencia rescataron a doce personas, entre ellas una ni&ntilde;a peque&ntilde;a, seg&uacute;n inform&oacute; <em>Il Sole 24</em>. En Fiumicino, en las afueras de Roma, cincuenta familias abandonaron sus casas cuando el T&iacute;ber se desbord&oacute; e inund&oacute; las calles.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El alcalde de Melendugno, Maurizio Cisternino, que habló con medios locales tras comprobar los daños en la costa, afirmó que era &quot;un golpe devastador al corazón&quot;                            </span>
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        El 25 de enero, tras las lluvias torrenciales asociadas al<strong> cicl&oacute;n Harry</strong>, un corrimiento de tierra arranc&oacute; una ladera completa en Niscemi, en Sicilia, y abri&oacute; una grieta de cuatro kil&oacute;metros. Varias carreteras cedieron, algunos coches quedaron atrapados y partes del n&uacute;cleo urbano se deslizaron hacia el valle.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el profesor <strong>Christian Mulder</strong>, que trabaja en la Universidad de Catania en el &aacute;rea de ecolog&iacute;a y emergencia clim&aacute;tica, explic&oacute; la<strong> relaci&oacute;n entre el calor del mar y estos episodios especialmente </strong> al afirmar que &ldquo;con el Mediterr&aacute;neo viviendo algunos de sus a&ntilde;os m&aacute;s c&aacute;lidos registrados en 2025, los mares m&aacute;s c&aacute;lidos est&aacute;n cargando la atm&oacute;sfera y alimentando fen&oacute;menos extremos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La desaparici&oacute;n del arco deja un hueco en la costa y un vac&iacute;o evidente en la vida del municipio, que ahora mira al mar con otra imagen radicalmente distinta frente a Sant&rsquo;Andrea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/acabo-amor-temporal-famoso-arco-enamorados-italia-viene-abajo-dia-san-valentin-pm_1_12994920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Feb 2026 14:15:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se acabó el amor de tanto temporal: el famoso Arco de los Enamorados de Italia se viene abajo el mismo día de San Valentín]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[San Valentín,Italia,Monumentos,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los otros días del año para celebrar el amor sin necesidad de que sea San Valentín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dias-ano-celebrar-amor-necesidad-sea-san-valentin-pm_1_12977835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f84d5900-1f3d-4bb3-9f11-b122a1ece63f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los otros días del año para celebrar el amor sin necesidad de que sea San Valentín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cinco fechas repartidas por el mundo para querer sin flores obligatorias ni cenas con menú cerrado</p><p class="subtitle">Before Sunrise, Sunset y Midnight: la trilogía de amor más bonita y sus rutas para pasear como sus protagonistas</p></div><p class="article-text">
        San Valent&iacute;n tiene un don curioso: da igual c&oacute;mo est&eacute;s &mdash;en pareja, soltera, reci&eacute;n dejada o felizmente a tu bola&mdash;, el 14 de febrero te va a encontrar igual. Con emails, anuncios, descuentos &ldquo;irrepetibles&rdquo; y una insistencia casi militante en que el amor, si no se celebra ese d&iacute;a, parece que no cuenta. Normal que cada vez m&aacute;s gente lo mire con pereza, cuando no con abierta desconfianza.
    </p><p class="article-text">
        La buena noticia es que el amor no entiende de fechas &uacute;nicas ni de corazones de pl&aacute;stico. De hecho,&nbsp;<strong>hay medio mundo celebr&aacute;ndolo otros d&iacute;as, de otras formas y con otras personas</strong>. Algunas tradiciones son antiguas, otras nacieron del marketing &mdash;como casi todo&mdash;, pero todas tienen algo en com&uacute;n: bajan el volumen al romanticismo obligatorio y lo reparten mejor durante el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Estas son cinco fechas para celebrar el amor sin pasar por San Valent&iacute;n.
    </p><h2 class="article-text">1. Santa Dwynwen (25 de enero,&nbsp;Gales)</h2><p class="article-text">
        Gales tiene su propia patrona del amor y no necesita importar rosas rojas. Cada 25 de enero se celebra el d&iacute;a de Santa Dwynwen, una figura ligada al amor no correspondido, a los deseos sentimentales y, curiosamente, a la aceptaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s singular son las&nbsp;<em>lovespoons</em>, cucharas de madera talladas a mano desde el siglo XVII. No son simples regalos: cada s&iacute;mbolo grabado tiene un significado distinto &mdash;amor, amistad, protecci&oacute;n, suerte&mdash;. Aqu&iacute; el detalle importa m&aacute;s que el envoltorio.
    </p><h2 class="article-text">2. Sant Jordi (23 de abril, Catalu&ntilde;a)</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7496448037456268566"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        No hace falta irse lejos para encontrar una de las celebraciones del amor m&aacute;s elegantes que existen. Sant Jordi mezcla afecto, cultura y espacio p&uacute;blico como pocas fiestas saben hacerlo. Libros y rosas cambian de manos sin jerarqu&iacute;as claras, sin cenas obligatorias y sin exclusividad rom&aacute;ntica.
    </p><p class="article-text">
        Es una celebraci&oacute;n del amor en sentido amplio: de pareja, s&iacute;, pero tambi&eacute;n familiar, amistoso y cultural. Y eso, en tiempos de consumo r&aacute;pido, tiene algo casi revolucionario.
    </p><h2 class="article-text">3. La Semana de la Dulzura (principios de julio,&nbsp;Argentina)</h2><p class="article-text">
        Naci&oacute; en 1989 como una campa&ntilde;a publicitaria. Y funcion&oacute; tan bien que se qued&oacute;. Durante la primera semana de julio, en Argentina se regalan dulces como gesto de cari&ntilde;o: chocolates, caramelos, bombones. No importa tanto a qui&eacute;n, ni c&oacute;mo.
    </p><p class="article-text">
        Es una celebraci&oacute;n desacomplejada, cotidiana y bastante democr&aacute;tica. No exige grandes planes ni discursos sentimentales: basta un gesto peque&ntilde;o y algo de az&uacute;car. No es profunda, pero tampoco pretende serlo.
    </p><h2 class="article-text">4. Dia dos Namorados (12 de junio,&nbsp;Brasil)</h2><p class="article-text">
        Brasil decidi&oacute; mover el d&iacute;a del amor lejos de febrero. El motivo es pr&aacute;ctico: el carnaval manda. El 12 de junio, v&iacute;spera de San Antonio &mdash;el santo casamentero&mdash;, las parejas intercambian regalos y celebran su v&iacute;nculo, pero lo hacen con clima veraniego, calles abiertas y otra energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No cambia tanto el fondo respecto a San Valent&iacute;n, pero el contexto lo transforma todo. Celebrar el amor cuando el invierno no aprieta siempre parece una idea mejor.
    </p><h2 class="article-text">5. Yst&auml;v&auml;np&auml;iv&auml; (14 de febrero,&nbsp;Finlandia)</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7604885850425445652"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Finlandia resolvi&oacute; el problema de ra&iacute;z: el 14 de febrero es el D&iacute;a de la Amistad. Sin drama. Sin rosas obligatorias. Sin presi&oacute;n de pareja.
    </p><p class="article-text">
        Se felicita a amigos, se intercambian tarjetas sencillas y se comparte tiempo. El amor rom&aacute;ntico puede estar, claro, pero no ocupa todo el espacio. Es una celebraci&oacute;n discreta, muy acorde con el car&aacute;cter finland&eacute;s, y bastante liberadora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dias-ano-celebrar-amor-necesidad-sea-san-valentin-pm_1_12977835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 07:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los otros días del año para celebrar el amor sin necesidad de que sea San Valentín]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amor,San Valentín,Planes]]></media:keywords>
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