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    <title><![CDATA[elDiario.es - Amor]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Paco Roca: "La memoria es el presente, pensar que es el pasado es un error"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/paco-roca-memoria-presente-pensar-pasado-error_1_13243047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c19750a2-fc53-46a4-8655-d6d3b403ca25_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2494y915.jpg" width="1200" height="675" alt="Paco Roca: &quot;La memoria es el presente, pensar que es el pasado es un error&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historietista indaga sobre el amor y la pareja en su nueva novela gráfica, 'El viaje': "Las relaciones estables son un invento humano porque es más práctico vivir en pareja que solo"</p><p class="subtitle">Javier Calvo y Javier Ambrossi, el fenómeno de Cannes: “Hay gente intentando poner de moda el fascismo y nuestro trabajo es que no suceda”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/dibujante-paco-roca-defiende-memoria-historica-combatir-discursos-politicos-blanquea-dictadura_1_12359737.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paco Roca</a> ha decidido dar un paso m&aacute;s en su indagaci&oacute;n en la memoria dedicando su nuevo c&oacute;mic a la que generamos de nuestras relaciones sentimentales. <em>El viaje</em> (Astiberri) es una historia sobre el final del amor, una reflexi&oacute;n profunda sobre la vida en pareja, lo que buscamos en ellas y si son posibles, a largo plazo, en el mundo actual. El punto de partida fue la separaci&oacute;n a la que &eacute;l mismo se enfrent&oacute; hace unos a&ntilde;os, a la que fue sumando capas que en sus vi&ntilde;etas aportan m&aacute;s preguntas que respuestas. 
    </p><p class="article-text">
        El autor de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/paco-roca-dejaban-dibujar-ancianos_1_4831493.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Arrugas</em></a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/paco-roca-recurre-periodismo-dibujar-historia-fosas-comunes-represion-franquista_1_10734841.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El abismo del olvido</em></a>, despliega en esta novela gr&aacute;fica la honestidad, ternura y humildad que hacen falta para reconocerse lo que en el pasado pudo gestionarse mejor en busca de mejorar el presente; sin obviar los errores, contradicciones ni ejercicios de cobard&iacute;a. Pero tampoco recre&aacute;ndose en ellos. Aqu&iacute; el pasado no ata, anula ni genera una nostalgia ciega; es la puerta a otras puertas abiertas que merece la pena abrir.
    </p><p class="article-text">
        Lo hace a trav&eacute;s de Fran, un exitoso escritor que, atrapado en un peque&ntilde;o pueblo de la Patagonia argentina tras la cancelaci&oacute;n de su vuelo de regreso a casa, lidia con la ruptura con la que ha sido su pareja durante casi veinte a&ntilde;os. <em>El viaje</em> llega a las librer&iacute;as al tiempo que ya se est&aacute; preparando su adaptaci&oacute;n al cine.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute;n las relaciones duraderas en peligro en estos tiempos de inmediatez y m&uacute;ltiples est&iacute;mulos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos hay m&aacute;s separaciones que bodas, y es curioso si te planteas para qu&eacute; sirven las relaciones de pareja estables. Son un invento humano que hicimos en su momento porque es m&aacute;s pr&aacute;ctico vivir en pareja que vivir solo econ&oacute;micamente, a la hora de los esfuerzos. Eso en cierta manera es antinatural. La monogamia en s&iacute; ya es un reto importante tan a largo plazo porque entran en conflicto muchas cosas. 
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, buscamos seguridad, pero al mismo tiempo queremos que todo cambie. No queremos monoton&iacute;a, pero s&iacute; la seguridad que conlleva esa estabilidad. Queremos un deseo que a su vez se pierde cuando tienes a esa persona todos los d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Hay mil cosas que hacen que aquello sea dif&iacute;cil de mantener y m&aacute;s en una sociedad como la actual, que cada vez valoramos m&aacute;s el individualismo y el proyecto personal que el com&uacute;n. Pensamos que nuestra vida est&aacute; continuamente carente de algo, que nos estamos perdiendo algo importante, que hemos visto en redes algo que no tenemos. Acabamos echando de menos algo que creemos que est&aacute; ah&iacute; fuera a nuestro alcance, pero que la vida en pareja impide o dificulta en muchos casos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fran, el protagonista del viaje, descubre que su vuelo se ha cancelado                            </span>
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        <strong>En </strong><em><strong>El viaje</strong></em><strong> hace alusi&oacute;n a las parejas que siguen porque ninguna de las dos tiene el valor de separarse. Problemas actuales como la precariedad y la </strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/emancipan-pareja-solos-acceso-vivienda-ver-desigualdad-genero_1_13122130.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>crisis de vivienda</strong></a><strong>, &iquest;est&aacute;n afectando tambi&eacute;n a las relaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. El 50% de las parejas se separan, pero eso no quiere decir que el otro 50% sean parejas perfectas que est&aacute;n juntas porque quieren estar juntas, sino que en muchos casos es imposible separarse porque no puedes pagar dos pisos o duplicar la cantidad de gastos que eso supone. O simplemente por miedo. No deseas la vida que tienes, pero te da miedo perder eso porque no est&aacute;s seguro de encontrar lo que quieres encontrar.
    </p><p class="article-text">
        La pareja es muy complicada, pero la parte positiva de todo esto es que existe el amor. Es lo que hace que nos olvidemos de todos estos factores, porque si no ser&iacute;a imposible emprender una relaci&oacute;n, sabiendo que tienes una gran posibilidad de fracaso. El amor es lo que nos hace olvidar todo eso y pensar que la nuestra es diferente a cualquier otra y que tendr&aacute; &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Quer&iacute;a que, pese a que la historia girara en torno a una ruptura, fuera realista y esperanzadora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De todos los c&oacute;mics que he hecho, este es del que menos respuestas he obtenido porque entran en juego muchos factores que son incontrolables, desde emociones a cadencias de la infancia que proyectas en tus relaciones futuras. Todo complej&iacute;simo y cada pareja es un mundo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>El viaje</em> no es un libro de autoayuda, es un libro en el que mucha gente se va a sentir identificada. Simplemente trata de contar los asuntos a los que todos nos enfrentamos. Desde c&oacute;mo gestionar la vida con unos hijos despu&eacute;s de una ruptura, qu&eacute; hacemos con la memoria, qu&eacute; guardamos en un caj&oacute;n para no verlo a diario y nos permita avanzar, qu&eacute; dejamos fuera para recordar que lo que hemos vivido no ha sido un tiempo perdido. 
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                El historietista Paco Roca, publica &#039;El viaje&#039;                            </span>
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        <strong>En </strong><em><strong>El viaje</strong></em><strong> hay una mirada al pasado esperanzadora en cuanto a que permite tener un presente y futuro mejores. Una idea completamente alejada de quienes defienden que &ldquo;cualquier tiempo pasado fue mejor&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me interesa el tema de la memoria y creo que es un error pensar que la memoria es el pasado. La memoria es el presente. Lo que continuamente estamos haciendo es un relato del pasado desde el presente. Y de todo lo que hay en el pasado, en cada presente encontramos lo que queremos encontrar. Esto nos pasa como sociedad, que miramos determinados aspectos del pasado y a partir de ah&iacute; hacemos una reconstrucci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los muy nacionalistas espa&ntilde;oles, solamente cogen una parte de la historia. Se van a los Reyes Cat&oacute;licos, a Hern&aacute;n Cort&eacute;s y a los rojos que acabaron con todas las tradiciones y dem&aacute;s; y son capaces de crear un relato del pasado a partir de esos puntos. Y pensar que eso es la historia de Espa&ntilde;a que nos lleva hasta ahora. Un musulm&aacute;n espa&ntilde;ol har&aacute; un recorrido muy diferente. Lo hacemos como sociedad e individualmente constantemente, y siempre desde un presente. Si nuestro nacionalismo est&aacute; atacado, busco en el pasado ese recorrido. Si mi identidad est&aacute; atacada, buscar&eacute; en ese pasado. 
    </p><p class="article-text">
        Con las relaciones ocurre lo mismo, que acabamos buscando en ese pasado todo lo que nos ha llevado a ello, lo malo que ha sido todo; y posiblemente despu&eacute;s de unos a&ntilde;os busquemos otras cosas porque estemos en otra situaci&oacute;n, porque queramos sentirnos bien con aquello que fuimos en pareja y buscamos otras cosas.
    </p><p class="article-text">
        La historia todav&iacute;a est&aacute; buscando cu&aacute;l va a ser el relato del pasado por lo menos en ese momento de su vida. No quiere decir que ese relato quede para siempre, es cambiante y va dejando fuera a determinadas cosas que nunca olvidar&aacute;, pero que seguramente mantendr&aacute; en un caj&oacute;n. Al igual que con la memoria hist&oacute;rica. No se trata de estar todos los d&iacute;as hablando y teniendo presente determinadas cosas, pero s&iacute; de analizarlas y de que nos sirvan para seguir avanzando. 
    </p><p class="article-text">
        En las relaciones es igual. El pensamiento en bucle que tenemos muchas veces al final de una relaci&oacute;n es simplemente nuestro cerebro que est&aacute; intentando digerir todo, encontrar unas razones, unos motivos y errores que nos permitan en un futuro mejorar y comprender lo que ha ocurrido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fran, tratando de localizar el hotel donde se quedará hasta que le reasignen de vuelo"
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            <span class="title">
                Fran, tratando de localizar el hotel donde se quedará hasta que le reasignen de vuelo                            </span>
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        <strong>Con la memoria hist&oacute;rica sucede esto, quienes miran hacia atr&aacute;s buscando un futuro mejor, y quienes tienen apego a la nostalgia para no avanzar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, ese es el equilibrio y lo complicado. Al trabajar en este c&oacute;mic, una de las cosas sobre las que ten&iacute;a convencimiento respecto a la memoria hist&oacute;rica es que no hay que olvidar, mientras que con otros asuntos m&aacute;s personales, s&iacute;. Pero claro, acabas encontrando esa teor&iacute;a que lo unifica un poco todo: hay que cerrar heridas. Cuando algo est&aacute; tan presente en tu vida, ya sea una ruptura sentimental o una sociedad, la anormalidad est&aacute; en no cerrar las heridas. Como sociedad necesitas cerrar heridas, ya sea en reparaci&oacute;n y justicia, en escuchar a las v&iacute;ctimas o exhumar los cuerpos de las fosas comunes.
    </p><p class="article-text">
        Antes de olvidar hay que cerrar para poder reemprender tu vida y seguir avanzando. En las relaciones de pareja tambi&eacute;n. No se trata de olvidar tu pasado, sino ser capaz de asimilar que aquello termin&oacute;, que nunca volver&aacute;, que los recuerdos son vivencias que han quedado; pero todo esto que ya lo tengo gestionado, lo guardo en un caj&oacute;n porque si no, ser&iacute;a incapaz de rehacer mi vida. Tanto como sociedad como en persona, te das cuenta de que se trata de cerrar heridas. Hasta que no cierras heridas no puedes avanzar, y para cerrar heridas requieres de una mirada atr&aacute;s, de una reflexi&oacute;n y de intentar estar en paz como sociedad y persona contigo mismo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando algo está tan presente en tu vida, ya sea una ruptura sentimental o de una sociedad, la anormalidad está en no cerrar las heridas. Como sociedad lo necesitas, ya sea en reparación y justicia, en escuchar a las víctimas o exhumar los cuerpos de las fosas comunes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paco Roca</span>
                                        <span>—</span> Historietista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>De cara a lo que tiene que ver con los ritmos y el que ahora tengamos que estar continuamente en todo, &iquest;siente que este contexto le ha podido afectar al crear sus historias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No sabr&iacute;a qu&eacute; decirte. Tengo much&iacute;sima suerte porque puedo elegir los temas que quiero tratar y, en principio, yo marco mis ritmos; pero es verdad que a veces te ves metido en una din&aacute;mica que no puedes controlar. A partir del &eacute;xito de <em>Arrugas</em> he tenido otra vida, en lo laboral y personal. Elvira Lindo dec&iacute;a que cuando las cosas te van bien, todo se une para evitar que puedas seguir trabajando. 
    </p><p class="article-text">
        Es un gran problema porque hasta ese momento tu tiempo es para lo que t&uacute; quieres, pero cuando te empieza a ir bien, tienes mil cosas que hacer. Dentro de tu pa&iacute;s, ir a todas las ferias que te van invitando, charlas, premios. Tambi&eacute;n empiezas a ser traducido a infinidad de pa&iacute;ses a los que tienes que viajar; y al mismo tiempo lo que quieres es seguir creando porque sabes que si dejas de crear todo se hunde. No es de una forma directa de una editorial que te marque los tiempos, pero s&iacute; que es verdad que es un mogoll&oacute;n de cosas dif&iacute;ciles de gestionar, sobre todo porque te quedas en un limbo intermedio en el que no controlas tu tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/paco-roca-memoria-presente-pensar-pasado-error_1_13243047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2026 22:00:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paco Roca: "La memoria es el presente, pensar que es el pasado es un error"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Novela gráfica,Relaciones,Amor,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eva Baltasar, escritora: "Aunque ves las señales del amor tóxico, a veces estás dispuesta a pagar el precio"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-baltasar-escritora-ves-senales-amor-toxico-veces-dispuesta-pagar-precio_1_13197171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d3323ab-14fb-44f0-a85a-fcf92824bf10_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142344.jpg" width="7869" height="4426" alt="Eva Baltasar, escritora: &quot;Aunque ves las señales del amor tóxico, a veces estás dispuesta a pagar el precio&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora catalana regresa con ‘Peces’, una novela sobre adicciones varias, maltrato y la adoración extrema del otro
</p><p class="subtitle">Lo que el asesinato de Samuel Luiz nos explica sobre los monumentos para recordar a alguien
</p></div><p class="article-text">
        Como todas sus novelas, <em>Peces</em> (Random House, 2026) parte de una vivencia personal, de un pedazo de mundo que ella ha vivido, que ha conocido bien, y que ha necesitado plasmar a trav&eacute;s de la ficci&oacute;n. &ldquo;Mi propio recorrido vital es el que me lleva hasta aqu&iacute;. Yo he pasado por historias de esas que nos ocurren a una gran mayor&iacute;a de personas y de ah&iacute; me viene la fascinaci&oacute;n por escribirlas&rdquo;, explica <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-baltasar-personas-escupidas-sistema-forman-parte-sistema_1_11383406.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eva Baltasar</a> (Barcelona, 1978) frente a una jarra de agua en conversaci&oacute;n con elDiario.es para hablar de esta, su <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-baltasar-deberes-psiquiatra_128_1830585.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quinta novela</a>, que narra la historia de amor y obsesi&oacute;n entre una escritora y una vendedora de pescado frito en una roulotte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un relato que explora el maltrato, las adicciones y la adoraci&oacute;n extrema de un otro por encima de todo lo dem&aacute;s. Una obsesi&oacute;n que surge una ma&ntilde;ana de un d&iacute;a cualquiera y que le cambia la vida a la narradora en un instante, desde el momento en el que ve a esa mujer grande, con las manos tambi&eacute;n grandes, impregnadas del olor del mar. Su existencia, hasta entonces solitaria y a ratos aburrida, tuerce el tim&oacute;n y se dirige, directa, hacia las rocas.
    </p><p class="article-text">
        El germen de este relato, contado en primera persona una vez ya ha pasado todo, surgi&oacute; durante la escritura de la segunda parte de <em>Ocaso y fascinaci&oacute;n</em>, su anterior novela. &ldquo;En la parte de fascinaci&oacute;n hay una escena en la que el protagonista tiene una especie de virgen a la que adora y, dentro de sus muchas capas, hay una suerte de erotismo, de relaci&oacute;n amorosa. Ah&iacute; me di cuenta de que era un tema en el que quer&iacute;a quedarme m&aacute;s tiempo, pero ten&iacute;a que ser con otra historia&rdquo;, explica Baltasar. Y, de la idea de esa virgen intocable, comenz&oacute; a desarrollarse lo que acabar&iacute;a por convertirse en <em>Peces,</em> una historia de amor, pero de amor monstruoso.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c395a1c1-f65a-45e8-9f79-cdae14198310_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Crecemos pensando que una relaci&oacute;n, en esencia, es una historia de amor. Y nos creemos que las cosas que nos ocurren ah&iacute; dentro son amor cuando, muchas veces, no lo son&rdquo;, contin&uacute;a la catalana, que estuvo dos a&ntilde;os desarrollando la relaci&oacute;n entre Victoria y esa escritora que, por no tener, no tiene ni nombre. Y eso se debe a que Baltasar confiesa que nunca tiene la novela en la cabeza antes de escribir, que no sabe a qu&eacute; personajes va a conocer, que se desarrollan &ldquo;solos&rdquo;. Que, a veces, siente que ella no escribe sus propias historias y que pensaba que iba a conocer bien al personaje de la narradora, pero que quien se despleg&oacute; ante ella fue el del objeto de deseo; la otra mujer. Victoria.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n que, en el momento en el que comenz&oacute; a escribir, estaba inmersa leyendo a Robert L. Stevenson y la dualidad de Dr. Jekyll y Mr. Hyde inspir&oacute;, e impregn&oacute;, la relaci&oacute;n entre sus dos protagonistas. &ldquo;Es un poco, casi, lo que ocurre en la novela&rdquo;, comenta para argumentar que la narradora se enamora de su propia oscuridad: &ldquo;Victoria es muy oscura, guarda mucha violencia, y el amor lo que quiere es integraci&oacute;n. T&uacute; aspiras a integrar aquello que tanto te atrae del otro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La violencia del deseo</strong></h2><p class="article-text">
        Un amor a primera vista que arrastra y empuja y que, a pesar del dolor, la narradora, obnubilada, no es capaz de soltar. &ldquo;A m&iacute; estos amores me fascinan. Y cuando me ha ocurrido es horrible, s&iacute;, porque parece que hay un mandato ah&iacute;, que no te puedes negar. Te ha tocado. Es esa persona&rdquo;, contin&uacute;a Baltasar para se&ntilde;alar que cuesta mucho resistirse a ese tipo de atracci&oacute;n. &ldquo;Y t&uacute; ves las se&ntilde;ales, claro que las ves. Sabes que vas a sufrir y aun as&iacute;, muchas veces, est&aacute;s dispuesta a pagar el precio&rdquo;, asegura la escritora que desvela que, para dibujar esta historia, ha tirado de los tres grandes amores t&oacute;xicos de su vida, que realmente fueron obsesiones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El amor muchas veces comienza como una obsesi&oacute;n, siempre hay un componente de obsesi&oacute;n cuando te enamoras&rdquo;, opina para a&ntilde;adir que lo que busca el enamoramiento es que una se vincule&nbsp;hiperr&aacute;pido. &ldquo;Es como una droga, tu cuerpo empieza a generar sustancias que te mantienen atada a la otra persona y, entonces, ocurre eso tan divertido de que el foco, que deber&iacute;a estar en ti, lo centras en la otra persona y tu vida se va desestructurando&rdquo;, desvela la autora de libros como <em>Permafrost, Boulder </em>o<em> Mamut.</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El amor muchas veces comienza como una obsesión, siempre hay un componente de obsesión cuando te enamoras</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva Baltasar</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Eso es, claro, lo que le ocurre a su protagonista, que se convierte en el sat&eacute;lite de ese gran sol que es Victoria. La mujer que la cuida y maltrata al mismo tiempo y que la arrastra hasta un punto muy extremo. &ldquo;Todos arrastramos las mismas cuatro heridas de infancia, pero con distintos colores. Abandono, rechazo, etc., y eso hace que t&uacute; vivas esperando a que otros te quieran&rdquo;, explica Baltasar para a&ntilde;adir que esa din&aacute;mica de cal y arena &ldquo;ata much&iacute;simo&rdquo;. &ldquo;Obvias el maltrato y te quedas con que te est&aacute;n cuidando. Es una situaci&oacute;n que creo que nos ha pasado a muchos, y yo ten&iacute;a muchas ganas de explorarla en la narrativa&rdquo;, cuenta la escritora para incidir que en dolor tambi&eacute;n se ocultan pedazos de placer: &ldquo;Hay goce en el maltrato, es parte de esa droga que necesitas volver a consumir&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Historias corrientes&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Con este quinto trabajo Baltasar parece haber entrado en ese boom de literatura, escrito por mujeres en su mayor&iacute;a, que habla de eso, de la violencia recibida en el d&iacute;a a d&iacute;a por las mujeres a manos de los otros: El hombre, la sociedad y, tambi&eacute;n, otras mujeres. Historias retratadas en novelas recientes como<em> Los nombres </em>(2026, Salamandra) de Florence Knapp, <em>La chica m&aacute;s lista que conozco</em> (2026, Lumen) de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sara-barquinero-universidad-hay-profesores-dicen-guarro-sistemico_1_13078213.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sara Barquinero</a> o <em>Comer&aacute;s Flores</em> (2025, Libros del Asteroide) de Luc&iacute;a Solla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es curioso porque con <em>Mamut </em>me dijeron lo mismo, que estaba circunscrita en esa tendencia de la vuelta a la naturaleza, al campo, lo rural, pero yo solo hablaba de una historia que yo viv&iacute; con 26 a&ntilde;os sin que fuera exactamente mi historia&rdquo;, apunta Baltasar, que asegura estar al margen de tendencias narrativas. &ldquo;No tengo ni idea de que se lleva porque apenas leo literatura contempor&aacute;nea, pero es verdad que esto es algo que me ocurre, casi, con cada libro&rdquo;, r&iacute;e la escritora que admite que, de alguna manera, debe estar conectada con el mundo aunque ella &lsquo;viva a lo suyo&rsquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En <em>Ocaso y Fascinaci&oacute;n</em> me pas&oacute; con el tema de la crisis de la vivienda, pero claro, es lo que hay. Son las cosas que ocurren, que me ocurren a m&iacute;, que nos ocurren a todos&rdquo;, contin&uacute;a para se&ntilde;alar que una puede estar s&uacute;per aislada, pero vivir en la onda de lo que se respira ah&iacute; fuera. &ldquo;No he le&iacute;do muchos de los libros que tratan estos temas, pero al final mi propio recorrido vital me ha tra&iacute;do hasta aqu&iacute;&rdquo;, zanja Baltasar que considera interesante c&oacute;mo todo puede estar conectado aunque una, muchas veces, no se d&eacute; ni cuenta.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-baltasar-escritora-ves-senales-amor-toxico-veces-dispuesta-pagar-precio_1_13197171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 19:33:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eva Baltasar, escritora: "Aunque ves las señales del amor tóxico, a veces estás dispuesta a pagar el precio"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Libros,Amor,Relaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Mi novio me dejó con un mensaje escrito por ChatGPT": por qué resulta tan difícil abordar una ruptura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/novio-dejo-mensaje-escrito-chatgpt-resulta-dificil-abordar-ruptura_1_13197180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4225be1-c507-4e22-86ed-59a52fe447c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Mi novio me dejó con un mensaje escrito por ChatGPT&quot;: por qué resulta tan difícil abordar una ruptura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez más personas evitan el cara a cara al poner fin a una relación: desde mensajes de WhatsApp hasta textos generados con inteligencia artificial. ¿Qué dice esta tendencia sobre nuestra forma de gestionar el conflicto y el lenguaje afectivo?</p><p class="subtitle">Ahora vemos 'red flags' por todas partes: ¿tiranía o una forma más sabia de afrontar las relaciones?</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Lo siento. No puedo. No me odies&rdquo;. Estas son las escuetas palabras, redactadas sobre un <em>post-it,</em> con las que Berger rompe con Carrie antes de abandonar su casa en medio de la noche en la sexta temporada de <em>Sexo en Nueva York</em>. A la ma&ntilde;ana siguiente, cuando Carrie se lo cuenta a sus amigas, no puede creer lo sucedido y recuerda los tiempos en los que el hecho de que alguien rompiera contigo por tel&eacute;fono era lo peor que te pod&iacute;a pasar. De eso est&aacute; muy al tanto Taylor Swift, que vivi&oacute; una ruptura en 2008 por parte de Joe Jonas, que la dej&oacute; a trav&eacute;s de una llamada de, exactamente, 27 segundos, que se convirti&oacute; en un hito de la cultura popular.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, el abandono amoroso ha ido adoptando distintas formas: cartas, telegramas, fax, emails, <em>post-its</em> o <em>whatsapps</em>. Pero, a todos ellos, se ha sumado recientemente otra tendencia: utilizar la inteligencia artificial. Ya no solo evitamos la confrontaci&oacute;n del cara a cara, sino que tambi&eacute;n evitamos implicarnos en el propio acto de enunciaci&oacute;n, y dejamos que sea una interfaz la que seleccione las palabras por nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Si las rupturas son algo tan habitual del v&iacute;nculo amoroso como el enamoramiento, &iquest;por qu&eacute; nos sigue costando tanto hacerles frente? Y, &iquest;qu&eacute; dice de nosotros &mdash;y qu&eacute; se pierde en el v&iacute;nculo&mdash; cuando la ruptura deja de ser un acto compartido para convertirse en un mensaje mediado?&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Evitaci&oacute;n del cara a cara<strong>&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong>Cuando se lo ense&ntilde;&eacute; a amigas, varias de ellas me lo dijeron sin que yo les dijera nada. Era muy ambiguo, redundaba en las mismas ideas, era un texto muy largo y dec&iacute;a cosas que no significaban nada&rdquo;, as&iacute; relata Silvia (nombre ficticio), de 38 a&ntilde;os, el mensaje que recibi&oacute; hace pocas semanas del hombre con el que estaba saliendo. Esa fue la constataci&oacute;n &mdash;sin llegar a conseguir una confirmaci&oacute;n total porque acto seguido la bloque&oacute;&mdash; de que la persona con la que estaba saliendo acababa de romper con ella por WhatsApp y, adem&aacute;s, con un mensaje que no hab&iacute;a escrito por s&iacute; mismo. &ldquo;Creo que le dijo a ChatGPT &mdash;que adem&aacute;s s&eacute; que lo usaba mucho para currar&mdash; que redactara un mensaje de ruptura que sonara suave, educado, poco machista&hellip; Como si le hubiera pedido ayuda a un psicoanalista o a una amiga&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Que a Silvia la dejaran a trav&eacute;s de un mensaje es algo muy habitual en nuestra sociedad contempor&aacute;nea. Celia Betri&aacute;n, psic&oacute;loga especializada en relaciones, autoestima y sexualidad, explica que esta creciente tendencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os a evitar las rupturas cara a cara proviene de una necesidad por evitar la incomodidad. &ldquo;Toda ruptura es un cambio. Es muy inc&oacute;modo, nos invita a mirar hacia adentro, a responsabilizarnos, a ser fuertes porque nuestro cuerpo quiere volver con esa persona. Elegir no hacerlo a la cara tiene que ver con ese miedo al conflicto, a responsabilizarse, a querer evitar la incomodidad de tener que decir algo mirando directamente a la otra persona&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Elegir no hacerlo a la cara tiene que ver con ese miedo al conflicto, a responsabilizarse, a querer evitar la incomodidad de tener que decir algo mirando directamente a la otra persona</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia Betrián</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ante la dificultad para habitar situaciones inc&oacute;modas, la tecnolog&iacute;a se va convirtiendo en la aliada perfecta para gestionar &mdash;o directamente evitar&mdash; ese momento. Esta es la premisa de la que parte <em>Dolor exquisito</em> (Ediciones Comisura, 2026), la obra experimental de Sophie Calle en la que, a partir del intenso dolor generado por el telegrama de ruptura recibido durante su estancia en Jap&oacute;n por parte del hombre con el que est&aacute; saliendo, decide iniciar un proyecto art&iacute;stico con el que busca diseccionar ese dolor. En las dos partes que conforman su obra, <em>Antes del dolor </em>y <em>Despu&eacute;s del dolor</em>, Calle muestra la evoluci&oacute;n de un duelo amoroso que nace de la incomprensi&oacute;n ante la falta de claridad y la distancia de la otra persona. &ldquo;Lo interesante aqu&iacute; tiene que ver con el hecho de que en un contexto de vulnerabilidad como lo son la ruptura y el consiguiente duelo amoroso, Calle se sit&uacute;a en un lugar de agencia gracias a la actividad creativa y opta por narrar su historia intercal&aacute;ndola con testimonios de otras personas vinculados a experiencias muy dolorosas&rdquo;, explica Sandra Ramos, profesora de literatura y filosof&iacute;a e investigadora independiente.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Ramos destaca el hecho de que, al contrario que en la historia de Calle, cuando este proceso se externaliza con la mediaci&oacute;n de una inteligencia artificial, tanto la persona que busca aferrarse a algo ante el abandono, como la que busca autoafirmarse al poner fin a una relaci&oacute;n, est&aacute;n menos presentes en el texto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa incapacidad para encontrar a la persona en el texto tambi&eacute;n se produjo en el caso de Laura, de 39 a&ntilde;os. En su caso, al igual que en el de Sophie Calle, la relaci&oacute;n tambi&eacute;n estaba atravesada por la distancia, lo que provoc&oacute; un desgaste de la misma. Despu&eacute;s de que decidieran dejarlo, Laura recibi&oacute; un mensaje del hombre con el que estaba saliendo a modo de &ldquo;despedida&rdquo;. &ldquo;Era el t&iacute;pico mensaje que le preguntas a la IA sobre c&oacute;mo dejar a alguien con quien tienes una relaci&oacute;n a distancia. Estaba lleno de frases hechas y, ya despu&eacute;s, y sabiendo que &eacute;l utilizaba la IA para escribir mensajes, dije: yo creo que esto tambi&eacute;n est&aacute; hecho con IA&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Era el típico mensaje que le preguntas a la IA sobre cómo dejar a alguien con quien tienes una relación a distancia. Estaba lleno de frases hechas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura</span>
                                        <span>—</span> 39 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        O en el caso de Cristina, de 31 a&ntilde;os, que no se encontr&oacute; ante la tesitura de que alguien rompiera con ella con un mensaje de estas caracter&iacute;sticas &mdash;en esa relaci&oacute;n fue ella quien decidi&oacute; romper por una serie de desencuentros&mdash;, sino que la otra persona intent&oacute; convencerla de no dejarlo a trav&eacute;s de un mensaje por Instagram redactado con IA. &ldquo;No se met&iacute;a en nada concreto en el tema de la discusi&oacute;n que hab&iacute;amos tenido y estaba lleno de t&oacute;picos. Ya me dio la sensaci&oacute;n, pero, adem&aacute;s, en ese momento Instagram daba la opci&oacute;n de pinchar en el mensaje y sal&iacute;a como un aviso de que [el mensaje] pod&iacute;a estar redactado con IA. Me qued&eacute; muerta&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando una persona decide utilizar la inteligencia artificial para redactar un mensaje vinculado con lo afectivo, Betri&aacute;n &mdash;psic&oacute;loga&mdash; explica que es peligroso porque &ldquo;nos est&aacute; alejando de ser aut&eacute;nticos, de ser espont&aacute;neos, de expresar lo que realmente sentimos. La herramienta siempre va a buscar esa presunta perfecci&oacute;n, que no haya fallos. Y somos personas, no hay ning&uacute;n problema en que lo expresemos tal y como lo estamos sintiendo&rdquo;. Pero, adem&aacute;s, asegura que tambi&eacute;n produce un impacto en la persona que recibe el mensaje: &ldquo;Aparece el desconocimiento por no saber bien con qui&eacute;n te est&aacute;s vinculando y qui&eacute;n hay detr&aacute;s de la pantalla. Te preguntas: &iquest;por qu&eacute; no me habla mi pareja?&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La desaparici&oacute;n del yo</h2><p class="article-text">
        Ante el desd&eacute;n que provoca el hecho de que un v&iacute;nculo amoroso se produzca &mdash;o termine&mdash; a trav&eacute;s del texto escrito, Sandra Ramos, que ha investigado en profundidad la escritura como acto er&oacute;tico, habla de las bondades de la carta. &ldquo;Me gusta pensar que la carta, o el texto escrito que tiene por interlocutor a un t&uacute; es un adentro, un lugar de intimidad cuyo acceso parcial permitimos al otro (aunque sea para declarar nuestro deseo de alejarnos). Hacer esto presupone un trabajo en diversos sentidos: emocional, reflexivo y ling&uuml;&iacute;stico. Al escribir reconocemos nuestra vulnerabilidad, nos mostramos al tiempo que reconocemos la vulnerabilidad del otro&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        En esta vulnerabilidad, a veces el &ldquo;yo&rdquo; tambi&eacute;n puede desaparecer. De hecho, a Ramos le parece interesante confrontar la &ldquo;desaparici&oacute;n del yo&rdquo; que se produce en la inteligencia artificial con el trabajo de la escritora Marguerite Duras. La investigadora remite a la obra <em>La vida material</em> (Alianza, 1987), en el que la francesa dice: &ldquo;Escribo para desplazarme de m&iacute; al libro. Para aligerarme de mi importancia. [...] A medida que escribo, existo menos&rdquo;. En el caso de Duras, &ldquo;nos hallamos ante un yo que coquetea con la fantas&iacute;a de dejar de decirse para abrirse a alg&uacute;n otro (el amado, Dios, las cosas que queremos nombrar a trav&eacute;s de las palabras). En el segundo caso se trata de un texto compuesto por huellas de textos de otros yoes que no pueden rastrearse, el cual carece de genealog&iacute;a, de historia&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La IA nos permite redactar adioses aplicables a todas las relaciones y, por tanto, insuficientes para cualquiera de ellas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elena Pastor</span>
                                        <span>—</span> filóloga y poeta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En esto concuerda Elena Pastor, fil&oacute;loga y poeta, autora de <em>las apa&ntilde;adas</em> (ediciones en el mar, 2024), quien explica que &ldquo;el lenguaje es una parte imprescindible de las relaciones. Y, entretejido con los recuerdos, los espacios compartidos y los olores de las otras, contribuye a configurar los universos particulares en los que se desarrollan cada uno de nuestros v&iacute;nculos. La forma en la que nuestro idiolecto &mdash;la manera particular de usar la lengua de cada persona&mdash; moldea sus bordes, incluye nuevos conceptos y juega con las palabras ante la interacci&oacute;n con otros idiolectos es, sin duda, un rasgo identitario de cada una de nuestras relaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esos paralelismos que se muestran en los diversos textos generados con IA &mdash;llenos de frases hechas y t&oacute;picos&mdash; rompen con el idiolecto al generar una despersonalizaci&oacute;n y, por tanto, una homogeneizaci&oacute;n del lenguaje afectivo. &ldquo;Delegar en la IA en estos casos es anteponer la correcci&oacute;n y la adecuaci&oacute;n a la norma &mdash;una norma tan ajena como poco representativa de todo lo que se salga del marco del amor blanco, burgu&eacute;s y cisheterosexual orientado al matrimonio y la descendencia&mdash; a aquello que caracteriza al v&iacute;nculo: el olor a champ&uacute; que deja el pelo de tu ex en cada estancia, la forma en la que pronuncia las eses o el apodo con el que te nombra en la intimidad. La IA es correcta, pero for&aacute;nea a la cotidianidad compartida, al sonido de las voces entrelazadas y al temblor en la voz ante una despedida&rdquo;, contin&uacute;a Pastor.<strong> &ldquo;</strong>La IA nos permite redactar adioses aplicables a todas las relaciones y, por tanto, insuficientes para cualquiera de ellas&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Proenza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/novio-dejo-mensaje-escrito-chatgpt-resulta-dificil-abordar-ruptura_1_13197180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 19:33:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Mi novio me dejó con un mensaje escrito por ChatGPT": por qué resulta tan difícil abordar una ruptura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amor,Pareja,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ahora vemos 'red flags' por todas partes: ¿tiranía o una forma más sabia de afrontar las relaciones?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ahora-vemos-red-flags-partes-tirania-forma-sabia-afrontar-relaciones_1_13183200.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a088990-ddb2-4737-b510-0921ebdd158a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ahora vemos &#039;red flags&#039; por todas partes: ¿tiranía o una forma más sabia de afrontar las relaciones?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre la protección y la hipervigilancia o cómo los conceptos virales de internet permean en nuestras vidas</p><p class="subtitle">'Stack dating' o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”</p></div><p class="article-text">
        Al final de la pel&iacute;cula <em>Alta fidelidad, </em>el protagonista, un mel&oacute;mano empedernido, va a cenar a casa de una pareja que le cae muy bien. All&iacute;, descubre horrorizado que los discos que coleccionan son, para &eacute;l, lo peor de lo peor. M&uacute;sica que, hasta el momento, asociaba a gente con la que no quer&iacute;a tener nada que ver. Si la cinta, que se estren&oacute; en el a&ntilde;o 2000, se hubiera rodado ahora, el espectador dir&iacute;a que el personaje de Rob Gordon (interpretado por John Cusack) se hab&iacute;a dado de bruces con lo que hoy denominamos como <em>&ldquo;red flag&rdquo;, </em>una se&ntilde;al de que ah&iacute; no es y que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, se ha popularizado a trav&eacute;s de <em>reels </em>en Instagram y TikTok para descartar de inmediato relaciones incipientes. Sobre todo en los terrenos del ligue.
    </p><p class="article-text">
        El concepto, de origen anglosaj&oacute;n, est&aacute; documentado desde el siglo XVIII y proviene del uso hist&oacute;rico de banderas rojas como se&ntilde;ales de peligro, riesgo o alto al fuego en contextos mar&iacute;timos, militares y de seguridad. Una se&ntilde;alizaci&oacute;n sencilla y directa que, con el tiempo, se ha ido adaptando al lenguaje cotidiano para referirse a cualquier indicio de riesgo, dando el salto definitivo en la era del lenguaje de internet; pasando de advertencia general a etiqueta para identificar comportamientos problem&aacute;ticos y, en muchas ocasiones, simplificarlos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;B&aacute;sicamente, es una heterodefinici&oacute;n. O sea, una adscripci&oacute;n de ciertos rasgos, a menudo negativos, que hacemos sobre cierto colectivo sin contar con &eacute;l. Lo peculiar del entorno digital creo que es su carga ir&oacute;nica&rdquo;, explica C&eacute;sar Rendueles, soci&oacute;logo e investigador del CSIC, adem&aacute;s de ensayista, en conversaci&oacute;n con elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, Rendueles se&ntilde;ala que ese medio en serio medio en broma al que todos recurrimos a veces se convierte en un veh&iacute;culo para &ldquo;pr&aacute;cticas bastante cuestionables&rdquo;. &ldquo;Al final, lo de la <em>red flag</em> es el prejuicio que se puede permitir alguien progresista que, en principio, ve con malos ojos los prejuicios&rdquo;, explica para a&ntilde;adir que, aunque es un t&eacute;rmino que puede resultar inocuo y formar parte de un juego, dentro del contexto actual (con <em>apps,</em> m&uacute;ltiples opciones y elecci&oacute;n constante) favorece que haya una mayor intolerancia a la hora de relacionarse de nuevas con alguien, y m&aacute;s en un entorno de flirteo. &ldquo;La cultura digital hegem&oacute;nica es tan hostil y proclive a un conflicto muy descarnado (linchamientos, acosos, ridiculizaci&oacute;n&hellip;) que nos vuelve muy intolerantes a cualquier clase de desavenencia, incluso conflictos menores que forman parte de cualquier tipo de interacci&oacute;n social&rdquo;, desarrolla el soci&oacute;logo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La cultura digital hegemónica es tan hostil y proclive a un conflicto muy descarnado (linchamientos, acosos, ridiculización…) que nos vuelve muy intolerantes a cualquier clase de desavenencia, incluso conflictos menores que forman parte de cualquier tipo de interacción social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">César Rendueles</span>
                                        <span>—</span> sociólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Vidas a la carta</h2><p class="article-text">
        Eduardo, 47 a&ntilde;os, lleva poco tiempo en las <em>apps </em>buscando pareja tras haberse separado y dice que, cada vez, cuenta menos de s&iacute; mismo a las personas con las que tiene citas. &ldquo;Me cuesta mucho conectar y he tenido malentendidos al hacer alguna broma al intentar conectar&rdquo;, explica para recordar que, en una ocasi&oacute;n, tras una cita, la chica con la que qued&oacute; le dijo que si la canci&oacute;n que &eacute;l le hab&iacute;a recomendado se la hab&iacute;a ense&ntilde;ado a &eacute;l otra mujer. &ldquo;Le dije que s&iacute; y aquello no le gust&oacute;&rdquo;, comenta para se&ntilde;alar que, con otras dos personas, tuvo una relaci&oacute;n intensa de varias semanas hablando todos los d&iacute;as, hasta que desaparecieron de su chat diario.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A medida que he ido teniendo estas experiencias lo que menos quiero es mostrarme de verdad. &iquest;Para qu&eacute;?&iquest;Para que la gente pierda inter&eacute;s? Gente desconocida con la que quedas un rato y te descartan sin que t&uacute; sepas muy bien por qu&eacute;&rdquo;, se queja el entrevistado, que ha preferido no dar su verdadero nombre. &ldquo;Yo estoy muy al inicio, pero pienso en c&oacute;mo estar&aacute; la gente que lleva a&ntilde;os teniendo varias experiencias as&iacute; cada mes. A veces tengo la sensaci&oacute;n de que vas con expectativas prefijadas de lo que te vas a encontrar y buscas hiperest&iacute;mulos y tienes la sensaci&oacute;n de que siempre puede haber algo mejor de lo que est&aacute;s consiguiendo en este momento&rdquo;, opina Eduardo tras confesar que cada vez ve con mayor recelo las interacciones ante potenciales encuentros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2004, el psic&oacute;logo norteamericano Barry Schwartz publicaba el libro <em>La paradoja de la elecci&oacute;n, </em>en el que relacionaba la satisfacci&oacute;n humana en relaci&oacute;n con la libertad de decisi&oacute;n. Schwartz sosten&iacute;a que el ser humano tiende a estar menos satisfecho con las decisiones que toma cuantas m&aacute;s alternativas tenga donde elegir. Aplicando su teor&iacute;a al mercado de las aplicaciones del ligue, que multiplican potencialmente las opciones disponibles, las <em>red flags </em>funcionan como atajos para filtrar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el mercado de las aplicaciones de ligue, que multiplica potencialmente las opciones disponibles, las &#039;red flag&#039; funcionan como atajos para filtrar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un teor&iacute;a que adscribe Oriol Erausquin, doctorando en sociolog&iacute;a por el CSIC y la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y autor del ensayo <em>La rabia es nuestra</em> (Siglo XXI, 2025), quien se&ntilde;ala el fen&oacute;meno, de entrada, como una buena herramienta, ya que, a su juicio,&nbsp;la concepci&oacute;n actual de las <em>red flags</em> naci&oacute; de la necesidad de nombrar ciertos comportamientos para los que no ten&iacute;amos nombre y que dej&aacute;bamos que ocurrieran, &ldquo;sobre todo en cuanto a las actitudes de los hombres hacia las mujeres&rdquo;. Pero que, con el tiempo, se ha ido problematizando: &ldquo;Al final se relaciona con una econom&iacute;a sexual y afectiva que trata al resto de las personas como si formaran parte de un cat&aacute;logo en el que aplicamos criterios de filtraje porque es a lo que nos empujan las aplicaciones: es la &uacute;nica manera de navegarlas&rdquo;, argumenta.
    </p><p class="article-text">
        Algo as&iacute; le ocurri&oacute; a Ra&uacute;l, de 32 a&ntilde;os, cuando conoci&oacute; a una chica que, sobre el papel, era todo lo que pod&iacute;a gustarle. &ldquo;Pero se me quitaron las ganas de golpe cuando me propuso hacer una entrevista por videollamada antes de quedar, <a href="https://www.eldiario.es/era/stack-dating-hay-gente-tres-citas-tarde-artificial-justo-optimo_1_13156896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para no perder el tiempo</a>&rdquo;, relata en conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico. &ldquo;Adem&aacute;s, me coincidi&oacute; justo con un proceso de selecci&oacute;n para un puesto de trabajo y sent&iacute; que estaba siendo entrevistado por partida doble&rdquo;, contin&uacute;a para recordar que la chica le dijo que era mucho mejor ver si hab&iacute;a qu&iacute;mica por videollamada para as&iacute; no gastar el rato teniendo que ir a tomarse un caf&eacute; o una cerveza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me pareci&oacute; una locura, nunca hab&iacute;a visto a nadie querer optimizar el tiempo de esta manera. Adem&aacute;s de que <a href="https://www.eldiario.es/era/arte-perdido-flirteo-saturacion-apps-devuelto-ganas-ligar-persona_1_11808221.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo chulo del ligar es eso</a>, quedar con alguien para ver qu&eacute; ocurre&rdquo;, finaliza Ra&uacute;l.
    </p><h2 class="article-text">Lo que no se nombra no existe</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Este es un tema en el que he pensado mucho y me dan mucha envidia las nuevas generaciones, que tienen en su vocabulario t&eacute;rminos que en mi adolescencia o primera juventud no exist&iacute;an&rdquo;, apunta Delia Rodr&iacute;guez, periodista especializada en la relaci&oacute;n entre tecnolog&iacute;a, medios y sociedad. &ldquo;De entrada me parece muy guay que el t&eacute;rmino <em>'red flag' </em>sea hoy parte de nuestro vocabulario&rdquo;, contin&uacute;a para se&ntilde;alar que, con una clara econom&iacute;a de lenguaje, se ha puesto nombre y se han se&ntilde;alado cosas que antes se pasaban por alto en el terreno de las relaciones, como la luz de gas<em> (gaslighting)</em> o los comportamientos <a href="https://www.eldiario.es/era/dicen-malo-constantemente-viven-personas-narcisistas_1_12694628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">narcisistas</a>, entre otros. &ldquo;Me parece muy bien que esto sea una cosa que las chicas j&oacute;venes tienen en la cabeza porque te puede ahorrar muchos disgustos de cara al futuro&rdquo;, comenta Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta ahora es qu&eacute; ocurre, cuando los <em>reels </em>de TikTok e Instagram se llenan de consejos sobre c&oacute;mo indentificar <em>red flags</em> y se produce, desde las pantallas, una tipificaci&oacute;n muy veloz de los comportamientos humanos de un primer vistazo, llegando al <a href="https://www.eldiario.es/era/pas-persona-altamente-sensible-autodiagnostico-redes_1_10977843.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uso com&uacute;n de t&eacute;rminos m&eacute;dicos</a> y terap&eacute;uticos en conversaciones de a pie, como la calificaci&oacute;n de los <a href="https://www.eldiario.es/era/dia-gestionando-emociones-no-paramos-hablar-si-estuvieramos-consulta-psicologo_1_12591345.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tipos de&nbsp;apego</a> en ansioso y evitativo, entre otros.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">De entrada me parece muy guay que el término &#039;red flag&#039; sea hoy parte de nuestro vocabulario (...) y que sea una cosa que las chicas jóvenes tienen en la cabeza porque te puede ahorrar muchos disgustos de cara al futuro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Delia Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> periodista y ensayista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es algo que pasa cuando se convierte en contenido, cuando la din&aacute;mica de las redes convierte algo en contenido&rdquo;, dice Delia Rodr&iacute;guez, y a&ntilde;ade que es algo que se viraliza porque nos interesa a todos mucho, porque es cotilleo puro. &ldquo;Y el cotilleo se ha demostrado que, evolutivamente, tiene muchas ventajas sociales&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, precisamente por eso, porque es contenido, la periodista se&ntilde;ala la importancia de tener en cuenta los incentivos econ&oacute;micos que hay detr&aacute;s de los relatos de las pantallas. &ldquo;Si la historia de tu TikTok consigue much&iacute;simo &eacute;xito es posible que la exageres, que la vuelvas a contar o te haces una serie, precisamente animado por el impacto conseguido. Y esas historias tenemos que cogerlas un poco con pinzas porque, igual, no est&aacute; pasando tanto como creemos, sino que est&aacute; dentro de las l&oacute;gicas del contenido&rdquo;, desarrolla para se&ntilde;alar que, no obstante, la etiqueta del otro en un primer vistazo no deja de ser una de las primeras fases del ligoteo. &ldquo;Puede resultar cruel, s&iacute;, pero todos desechamos a gente por intuiciones, por cosas absurd&iacute;simas&rdquo;, apunta Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        Como hizo Irene, que no se llama Irene pero prefiere no dar su verdadero nombre: &ldquo;Una vez fui a la casa de un t&iacute;o que cre&iacute;a que me gustaba y con el que llevaba ya varias citas de horas de conversaci&oacute;n intensa, y al abrirme la puerta decid&iacute; que no porque se hab&iacute;a puesto una camiseta blanca de tirantes y un pantal&oacute;n blanco. Lo siento, pero no puedo&rdquo;. Irene cuenta que, en otra ocasi&oacute;n, no se fue a casa de otro porque se dio cuenta de que llevaba puesto un colgante que como de <em>El se&ntilde;or de los anillos</em>. Y eso a ella no le va.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como para no andar muy pendiente de las señales que te va dando la gente a la que vas conociendo, que luego te echas novio, sale mal y a ver quién encuentra piso&#039;, bromea Ángela, de 25 años</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Dos universos cada vez m&aacute;s alejados&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Tampoco hay que olvidar otro fen&oacute;meno, que va de la mano del uso de las <em>red flags; </em>la vuelta con fuerza de la idealizaci&oacute;n de la familia tradicional frente a otros modelos relacionales y c&oacute;mo estos chocan en el 'mercado del ligue'.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas (CIS), que pregunta mensualmente a los ciudadanos espa&ntilde;oles por su orientaci&oacute;n pol&iacute;tica, pidi&eacute;ndoles que se ubiquen dentro de una escala del uno al diez, siendo el uno la &ldquo;extrema izquierda&rdquo; y el diez la &ldquo;extrema derecha&rdquo;, desde hace dos a&ntilde;os los caminos entre las mujeres y los hombres j&oacute;venes (de 18 a 24 a&ntilde;os en su estudio) se separan; ellos hacia la derecha y ellas hacia la izquierda, una tendencia internacional.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, tal y como se&ntilde;ala el an&aacute;lisis, en 2025, de los datos electorales de los 27 pa&iacute;ses europeos, un 21% de los hombres menores de treinta a&ntilde;os hab&iacute;a apoyado a partidos de ultraderecha, cuando solo el 14% de mujeres lo hizo.<strong>&nbsp;</strong>&ldquo;Hay una brecha enorme sentimental entre chicos y chicas j&oacute;venes, que es pol&iacute;tica y de forma de ver la vida, que est&aacute; pasando en muchos pa&iacute;ses. Ellas se han ido hacia la izquierda y ellos son de derechas. Ellas son m&aacute;s abiertas sexualmente y ellos no. Entonces, en cuanto a las <em>red flags</em> aplicadas al amor, es normal que, en esta coyuntura que vivimos, tanto ellos como ellas est&eacute;n viendo <em>red flags</em> constantemente en el otro porque ven la vida de manera muy distinta&rdquo;, interpreta Rodr&iacute;guez.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una brecha enorme sentimental entre chicos y chicas jóvenes, que es política y de forma de ver la vida. Ellas se han ido hacia la izquierda y ellos son de derechas. Ellas son más abiertas sexualmente y ellos no. Es normal que, en esta coyuntura, tanto ellos como ellas estén viendo &#039;red flags&#039; constantemente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Delia Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> periodista y ensayista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Esta diferencia ideol&oacute;gica entre hombres y mujeres est&aacute; alimentando lo que se ha denominado bajo el nombre de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/heteropesimismo-huelgas-sexo-hombres-terminan-emociones-legitimas-empieza-discurso-conservador_129_12304701.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;heteropesimismo&rsquo;.</a> Un t&eacute;rmino que se acu&ntilde;&oacute; en 2019, pero que est&aacute; cada vez m&aacute;s presente en la manera en la que chocan las expectativas de unas y otros&rdquo;, apunta, por su parte, Erausquin, quien opina que, en la actualidad, aunque suene parad&oacute;jico, se est&aacute; virando hacia un &ldquo;esencialismo de g&eacute;nero&rdquo;, como ilustran la popularizaci&oacute;n de memes como el de &ldquo;monogamia o bala&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el soci&oacute;logo, todo ello est&aacute; fundamentado en la precariedad en la que est&aacute;n sumidas las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes. &ldquo;Parad&oacute;jicamente, las din&aacute;micas del capitalismo que nos hiperindividualizan son las mismas que blindan la familia como unidad b&aacute;sica de la reproducci&oacute;n de la vida&rdquo;, apunta el soci&oacute;logo para zanjar con que &ldquo;la vuelta con fuerza entre los m&aacute;s j&oacute;venes de los discursos rom&aacute;nticos y mon&oacute;gamos y de la <a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">idealizaci&oacute;n de la familia tradicional</a>, no puede separarse de este contexto econ&oacute;mico marcado por la precariedad e inestabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso s&iacute; que es una <em>red flag,</em> que venga un t&iacute;o y te diga que quiere una familia tradicional, as&iacute;, de la nada, cuando ni siquiera os hab&eacute;is visto en persona&rdquo;, apunta &Aacute;ngela, de 25 a&ntilde;os, que se queja de que es un discurso que ve cada vez m&aacute;s. &ldquo;Supongo que es una idea vieja que, a muchos, les sirve como un clavo ardiendo al que aferrarse porque est&aacute; claro que, hoy, si a los 40 est&aacute;s soltero <a href="https://www.eldiario.es/era/derecho-intimidad-vivienda-compartida_1_10947773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muy dif&iacute;cil lo vas a tener para no vivir compartiendo piso</a>&rdquo;, argumenta la entrevistada, que vive con otras tres amigas. &ldquo;Como para no andar muy pendiente de las se&ntilde;ales que te va dando la gente a la que vas conociendo, que luego te echas novio, sale mal y <a href="https://www.eldiario.es/era/compartir-piso-ex-crisis-vivienda-condiciona-relaciones-pareja_1_11723999.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a ver qui&eacute;n encuentra piso</a>&rdquo;, bromea.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, quiz&aacute;, las<em> red flags </em>no son solo un lenguaje heredado de las redes sociales, una herramienta para detectar comportamientos problem&aacute;ticos, o una cuesti&oacute;n de exigencia e intolerancia. Sino que hablan, tambi&eacute;n, de c&oacute;mo las condiciones materiales est&aacute;n redefiniendo la manera en que nos vinculamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ahora-vemos-red-flags-partes-tirania-forma-sabia-afrontar-relaciones_1_13183200.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 20:10:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ahora vemos 'red flags' por todas partes: ¿tiranía o una forma más sabia de afrontar las relaciones?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amor,Pareja,Internet,Apps]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Stack dating' o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/stack-dating-hay-gente-tres-citas-tarde-artificial-justo-optimo_1_13156896.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/153515ea-6cdc-457b-8820-bf28f754fb46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Stack dating&#039; o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este fenómeno se consolida como una forma de conocer a varias personas en muy poco tiempo y mezcla miedo a implicarse con una manera de relacionarse cada vez más marcada por la lógica de la productividad</p><p class="subtitle">Marita Alonso analiza la tiranía de ligar en tiempos de apps de citas: “Nos hemos convertido en terroristas emocionales”</p></div><p class="article-text">
        Mar&iacute;a mira su agenda antes de salir de casa. A las seis, caf&eacute; con uno. A las ocho, en otro bar, una nueva cita que empezar&aacute; casi igual. No est&aacute; nerviosa, tampoco tiene muchas expectativas. Lleva el piloto autom&aacute;tico emocional puesto. Se ha arreglado lo justo, como cualquier d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Organizo mi semana con una agenda, por lo que no me resulta nada complicado quedar con varias personas el mismo d&iacute;a&rdquo;, cuenta. &ldquo;No es algo que haga habitualmente, pero si se da el caso de que tengo la semana muy apretada es normal que pase&rdquo;. En parte, ve todo esto de las citas como algo m&aacute;s que encajar en su horario.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a, de Barcelona, no es la &uacute;nica en hacer esto. El origen de este art&iacute;culo est&aacute; precisamente en que varias personas me contaron que, si est&aacute;n en plena b&uacute;squeda de pareja, quedan con varias personas el mismo d&iacute;a o en el plazo de pocos d&iacute;as. Casi como si quisieran quit&aacute;rselo de encima lo antes posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el mundo anglosaj&oacute;n, tan dado a las etiquetas, han puesto nombre a este fen&oacute;meno: <em>stack dating</em>. Algo as&iacute; como apilar citas o citas en cadena. Un concepto sintom&aacute;tico de c&oacute;mo se est&aacute;n transformando nuestras relaciones.
    </p><h2 class="article-text">Amor en modo eficiente</h2><p class="article-text">
        La l&oacute;gica de las citas apiladas es muy sencilla. Si hay poco tiempo e infinitas opciones, lo m&aacute;s razonable es multiplicar las oportunidades. No concentrar la energ&iacute;a en una sola persona demasiado pronto. No &lsquo;invertir mal&rsquo; una tarde entera.
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n decidi&oacute; llevar esta l&oacute;gica al extremo. Tuvo veinte citas en un mes. Siempre en el mismo sitio. &ldquo;A las 8:30 en una cafeter&iacute;a del centro de Madrid. Y ya est&aacute;, sin pretensi&oacute;n alguna&rdquo;, comenta. &ldquo;Es decir, me propuse conocer a diferentes seres humanos que, de entrada, por las fotos de la <em>app</em>, me parec&iacute;a que no estaban mal. Quer&iacute;a ver qu&eacute; derivaba de eso&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ramón decidió llevar esta lógica al extremo. Tuvo veinte citas en un mes. Siempre en el mismo sitio: &#039;A las 8:30 en una cafetería del centro de Madrid. Quería ver qué derivaba de eso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hab&iacute;a una estructura detr&aacute;s de su estrategia, casi un m&eacute;todo. &ldquo;Igual que cuando he hecho selecci&oacute;n de personal para mis empresas o mis proyectos, pues necesitaba ver a mucha gente&rdquo;. El paralelismo no resulta casual, como veremos. La cita como proceso de selecci&oacute;n. Como primera fase de algo que, quiz&aacute;, avance y acabe en un &lsquo;contrato&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el relato de Ram&oacute;n el concepto de probabilidad est&aacute; bastante presente. &ldquo;Para m&iacute; la probabilidad de que se d&eacute; el hecho de que me guste el otro es compleja. Porque, bueno, se tienen que tocar muchas teclas a la vez&rdquo;, confiesa. Frente a esa complejidad, la soluci&oacute;n es aumentar el n&uacute;mero de intentos. Ver a m&aacute;s gente. Reducir el margen de error a base de volumen.
    </p><p class="article-text">
        Ese planteamiento no surge en el vac&iacute;o. Tiene que ver con una forma de entender el tiempo y las decisiones vitales que se ha ido extendiendo a casi todos los &aacute;mbitos de la vida. <a href="https://www.eldiario.es/era/hobby-empieza-convertirse-reto-constante-vivir-espacios-libres-exigencia-dificulta-desconexion_1_13147900.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La productividad se ha filtrado en el ocio</a>, en los v&iacute;nculos y en la forma de relacionarnos.
    </p><p class="article-text">
        Luis Ayuso, catedr&aacute;tico de Sociolog&iacute;a de la Universidad de M&aacute;laga, sit&uacute;a este tipo de pr&aacute;cticas dentro de una transformaci&oacute;n m&aacute;s amplia. &ldquo;Esto de conocer a gente mediante citas concertadas viene de la influencia anglosajona&rdquo;, asegura. &ldquo;En pa&iacute;ses como Estados Unidos, tradicionalmente se conoce a la pareja tras un proceso de citas. Es una forma de racionalizar los procesos de emparejamiento que se ha extendido a nuestro pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os, &ldquo;tener citas&rdquo; era algo relativamente ex&oacute;tico en Espa&ntilde;a, se conoc&iacute;a a la gente de otra forma: en la calle, en el autob&uacute;s, en la iglesia, en un baile, en el trabajo&hellip; Pero a trav&eacute;s de pel&iacute;culas y series primero, y luego debido al funcionamiento de las aplicaciones de ligar, &lsquo;la <em>date</em>&rsquo;, la cita, tambi&eacute;n se ha asentado a este lado del Atl&aacute;ntico.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La posibilidad de conocer a alguien ya no está limitada por el barrio, el trabajo o el círculo social. Está mediada por aplicaciones, algoritmos y una oferta potencialmente infinita</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ayuso tambi&eacute;n se&ntilde;ala que el &ldquo;mercado de emparejamiento&rdquo; ha cambiado mucho. &ldquo;Durante siglos las personas con las que nos pod&iacute;amos emparejar eran relativamente cercanas: eran amigos nuestros o de nuestra familia, vecinos, etc. Ahora estamos en un mercado global y eso lo ha transformado todo&rdquo;. La posibilidad de conocer a alguien ya no est&aacute; limitada por el barrio, el trabajo o el c&iacute;rculo social. Est&aacute; medida por aplicaciones, algoritmos y una oferta potencialmente infinita. Eso introduce una variable clave: el coste de oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si t&uacute; est&aacute;s con una persona, no puedes estar con otra&rdquo;, resume Ayuso. &ldquo;Incluso cuando has conocido a alguien que te encaja, que te gusta mucho, aparece la duda. &lsquo;Quiz&aacute; ese gesto no me acaba de convencer&rsquo;, &lsquo;quiz&aacute; eso que dijo el otro d&iacute;a es una mala se&ntilde;al&rsquo;, nos decimos. Siempre te queda la duda de si puede haber alguien mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese marco, concentrar citas es para algunos una estrategia pr&aacute;ctica y una forma de adaptarse a un entorno donde decidir implica renunciar a muchas otras opciones.
    </p><h2 class="article-text">Entre la protecci&oacute;n y la distancia</h2><p class="article-text">
        Para quienes lo practican, el <em>stack dating</em> tiene otra ventaja evidente. Reduce la presi&oacute;n asociada a cada encuentro. Permite relativizar lo que ocurre. Si una cita no funciona, hay otra en unas horas o al d&iacute;a siguiente. No hay tiempo para recrearse en la decepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Miguel de Bilbao lo explica con una fuerte dosis de sinceridad e iron&iacute;a. &ldquo;Mi plan era un poco ese ver al mayor n&uacute;mero de gente posible&rdquo;, cuenta. Su sistema tambi&eacute;n estaba bastante pulido. &ldquo;Quedar tipo seis o as&iacute; y hasta las nueve. Si la primera cita sal&iacute;a mal, iba a la segunda, a la segunda pantalla podr&iacute;amos decir. Si ve&iacute;a que iba bien, cancelaba la de las nueve&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La met&aacute;fora del videojuego. Ver las citas como niveles que se superan o se abandonan y se vuelven a intentar si te quedan vidas. &ldquo;Si en la primera me mataba el monstruo, pues reiniciamos misi&oacute;n&rdquo;. En ese esquema, la experiencia se vuelve m&aacute;s ligera en apariencia. &ldquo;Todo muy artificial, muy poco justo, pero muy &oacute;ptimo&rdquo;, resume Miguel.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por un lado, anhelamos una relación en mayúsculas y, por otro, huimos de vincularnos a ese nivel de profundidad&#039;, dice la psicóloga Patricia Sánchez. El stack dating permite sostener esa contradicción</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mar&iacute;a reconoce que hay algo de protecci&oacute;n en esta forma de actuar. &ldquo;Es probable que me d&eacute; p&aacute;nico jug&aacute;rmelo todo a una sola carta&rdquo;. Viene de una decepci&oacute;n reciente, una historia que no sali&oacute; como esperaba. El <em>stack dating</em> aparece como una forma de evitar ese tipo de golpes.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la protecci&oacute;n tiene un coste. &ldquo;Estoy convencida de que esta forma de actuar me impide conectar con la otra persona, porque s&eacute; que hay m&aacute;s en la cola&rdquo;, reconoce.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.instagram.com/serfelizenpareja_patricia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patricia S&aacute;nchez, psic&oacute;loga</a>, lo explica desde una perspectiva m&aacute;s emocional: &ldquo;La presi&oacute;n por encontrar a una persona que encaje lo m&aacute;s pronto posible, el miedo a quedarse sin esa pareja que desean y las prisas por conseguirlo a tiempo seg&uacute;n los est&aacute;ndares sociales empujan a este tipo de din&aacute;micas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A ese contexto se suma algo m&aacute;s profundo. &ldquo;Se est&aacute; instaurando en nuestro cuerpo y en nuestro inconsciente un patr&oacute;n de recompensa inmediata, de buscar la dopamina instant&aacute;nea en todo lo que hacemos&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resultado es una tensi&oacute;n complicada de resolver. &ldquo;Por un lado, anhelamos una relaci&oacute;n en may&uacute;sculas y, por otro, huimos de vincularnos a ese nivel de profundidad&rdquo;. El <em>stack dating</em> permite sostener esa contradicci&oacute;n. Estar dentro y fuera al mismo tiempo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;De alguna manera me hace sentir más sola, especialmente si pienso que la otra persona está en el mismo plan que yo&quot;."
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            <span class="title">
                &quot;De alguna manera me hace sentir más sola, especialmente si pienso que la otra persona está en el mismo plan que yo&quot;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">V&iacute;nculos d&eacute;biles en un mercado infinito</h2><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica encaja con una transformaci&oacute;n m&aacute;s amplia en la forma de construir relaciones. Ayuso recurre a un concepto cl&aacute;sico para explicarlo. &ldquo;Como dec&iacute;a el soci&oacute;logo estadounidense Mark Granovetter tenemos dos tipos de v&iacute;nculos, los v&iacute;nculos fuertes y los v&iacute;nculos d&eacute;biles. Los v&iacute;nculos fuertes son los que tenemos con nuestra familia, y luego est&aacute;n los v&iacute;nculos d&eacute;biles, que son gente con la que estamos vinculados, pero con quienes no nos abrimos del todo. En las relaciones de pareja actuales abundan los v&iacute;nculos d&eacute;biles. &iquest;Por qu&eacute;? Pues porque el mercado de emparejamiento ha hecho que el coste de oportunidad haya cambiado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, los v&iacute;nculos se inician con facilidad y se abandonan con la misma rapidez. &ldquo;Y en una relaci&oacute;n tan l&iacute;quida nunca te acabas de abrir del todo y la otra persona tampoco. Realmente no nos conocemos&rdquo;, asegura el catedr&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n lo describe con cierta extra&ntilde;eza. &ldquo;Al hacer esto tantas veces, te ves a ti mismo un poquito desde fuera y te empieza a dar hasta yuyu, dices, &lsquo;Guau, esto es un poco psicop&aacute;tico&rdquo;. Aun as&iacute;, &eacute;l, que finalmente conect&oacute; con alguien, no lo vive como una experiencia negativa. &ldquo;Vi a 19 personas con las que la cosa no cuaj&oacute;, como es normal. Al llegar a la 20, conect&eacute; de verdad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El desgaste inevitable</h2><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de la aparente ligereza, en todo este proceso es normal que se produzca un coste emocional, aunque aparezca con el tiempo. Patricia S&aacute;nchez lo plantea de forma directa. &ldquo;Aunque parezca que la ansiedad se reduce, en realidad se puede llegar a multiplicar y, en ocasiones, mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo se acostumbra a un nivel de activaci&oacute;n constante. Cada cita implica una peque&ntilde;a subida emocional. Expectativas, evaluaci&oacute;n y una m&aacute;s que posible decepci&oacute;n. Al encadenarlas, ese ciclo se repite varias veces en pocas horas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las emociones se disparan, se intensifican, se magnifican y se distorsionan&rdquo;, explica. El cerebro no tiene tiempo de procesarlas. &ldquo;No tenemos la capacidad de discernir d&oacute;nde s&iacute; y d&oacute;nde no&rdquo;. Todo se mezcla. &ldquo;Es posible, muy posible, que terminemos eligiendo mal&rdquo;, asegura la experta, &ldquo;desde una intensidad que puede resultar enga&ntilde;osa&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las relaciones de pareja actuales abundan los vínculos débiles. ¿Por qué? Pues porque el mercado de emparejamiento ha hecho que el coste de oportunidad haya cambiado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luis Ayuso</span>
                                        <span>—</span> catedrático de Sociología (UMA)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las consecuencias van m&aacute;s all&aacute; de una mala elecci&oacute;n puntual. &ldquo;Esta forma de relacionarse favorece las relaciones fr&aacute;giles y superficiales, fomenta un tipo de patrones muy da&ntilde;inos&rdquo;, valora la psic&oacute;loga. Tambi&eacute;n alimenta una cierta fatiga: &ldquo;Dejamos de creer en el amor y nos autoenga&ntilde;amos diciendo que estamos mejor solos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a lo expresa de una forma m&aacute;s personal. &ldquo;De alguna manera me hace sentir m&aacute;s sola, especialmente si pienso que la otra persona est&aacute; en el mismo plan que yo&rdquo;. La sensaci&oacute;n de poder ser sustituido por cualquiera aparece con bastante facilidad.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Nos estamos volviendo intercambiables?</h2><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; ocurre con la percepci&oacute;n del otro cuando se convierte en una pieza m&aacute;s dentro de una secuencia? Patricia S&aacute;nchez es clara: &ldquo;Muchas personas se sienten objetos, se sienten mal en sus citas porque no se sienten escuchadas o porque notan que a la otra persona le da igual estar enfrente de uno o de otro&rdquo;. La deshumanizaci&oacute;n probablemente no es consciente, pero se percibe.
    </p><p class="article-text">
        Ayuso conecta este punto con una paradoja m&aacute;s amplia. &ldquo;En una sociedad donde tenemos la capacidad de conocer a much&iacute;sima gente, tenemos el gran problema de que no encontramos a nadie&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las expectativas juegan un papel importante. A medida que aumenta la oferta, tambi&eacute;n lo hace la exigencia. Se busca una especie de ideal dif&iacute;cil de concretar. Cualquier defecto adquiere m&aacute;s peso cuando se percibe que hay alternativas disponibles.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a lo formula con una imagen potente. &ldquo;Ha llegado a un punto en el que busco una especie de piedra filosofal en la otra persona que me hace cuestionarme si lo que no deber&iacute;a hacer ser&iacute;a tener citas conmigo&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Entre dos modelos</h2><p class="article-text">
        El <em>stack dating</em> convive con tendencias que apuntan en direcciones distintas. Por un lado, una aceleraci&oacute;n de los procesos, una mayor exposici&oacute;n, una l&oacute;gica de mercado aplicada a los v&iacute;nculos. Por otro, un cierto cansancio frente a esa din&aacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Ayuso apunta a la posibilidad de un movimiento pendular. &ldquo;No puedo demostrarlo con datos, pero creo que frente al modelo de la digitalizaci&oacute;n, de las citas r&aacute;pidas, ser&iacute;a normal y esperable <a href="https://www.eldiario.es/era/arte-perdido-flirteo-saturacion-apps-devuelto-ganas-ligar-persona_1_11808221.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que se acabe buscando lo contrario</a>. Una revalorizaci&oacute;n de lo pausado, de lo f&iacute;sico, de lo menos optimizado&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Ese posible giro no implicar&iacute;a volver al pasado, sino integrar otras formas de relacionarse dentro del contexto actual. M&aacute;s libertad, m&aacute;s opciones, pero tambi&eacute;n m&aacute;s tiempo y m&aacute;s conciencia de las propias decisiones.
    </p><p class="article-text">
        <em>Los nombres de las personas que han prestado su testimonio han sido cambiados para proteger su privacidad.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/stack-dating-hay-gente-tres-citas-tarde-artificial-justo-optimo_1_13156896.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 19:53:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Stack dating' o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fue número uno hace 40 años con su versión española: “la canción de amor de la década” a la que Céline Dion dio una segunda vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/numero-uno-hace-40-anos-version-espanola-cancion-amor-decada-celine-dion-segunda-vida-the-power-of-love-pm_1_13139934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2236f446-b6ff-44f0-a675-adb2e4472ee8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140677.jpg" width="1117" height="628" alt="Fue número uno hace 40 años con su versión española: “la canción de amor de la década” a la que Céline Dion dio una segunda vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue el sencillo más vendido por una artista solista femenina en la historia de la música británica, un récord que ostentó hasta 1992 cuando Whitney Houston se hizo con él </p><p class="subtitle">La artista británica que eligió desaparecer en su mejor momento: el número uno que enamoró al mundo hace 25 años</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Hace 40 a&ntilde;os, la </span><a href="https://www.eldiario.es/temas/canciones/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">canci&oacute;n</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> &ldquo;Si t&uacute; eres mi hombre y yo tu mujer&rdquo; de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jennifer Rush</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> ocupaba lo m&aacute;s alto de la lista de sencillos en Espa&ntilde;a, en la que se mantendr&iacute;a durante semanas, obteniendo un gran &eacute;xito con otra versi&oacute;n de las varias que ya hab&iacute;a tenido y las que tendr&iacute;a, lleg&aacute;ndose a afirmar como &ldquo;la canci&oacute;n de amor de la d&eacute;cada&rdquo;, como reza el propio sitio web de la cantante estadounidense. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y es que esa era la versi&oacute;n en espa&ntilde;ol de &ldquo;The Power of Love&rdquo;, que hab&iacute;a sido adaptada por </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Luis G&oacute;mez-Escolar</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, y que fue el en&eacute;simo n&uacute;mero uno para la canci&oacute;n de amor que ser&iacute;a una de las baladas rom&aacute;nticas m&aacute;s significativas de la d&eacute;cada e interpretadas por artistas femeninas. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">La historia camale&oacute;nica de &ldquo;The Power of Love&rdquo; de Jennifer Rush</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Casi dos a&ntilde;os antes del &eacute;xito de su versi&oacute;n espa&ntilde;ol, en 1984, fue cuando se hab&iacute;a publicado por primera vez la canci&oacute;n, grabada en Frankfurt, en Alemania, donde resid&iacute;a la cantante, que trabajaba entonces para el ej&eacute;rcito de M&uacute;nich, y que hab&iacute;a probado varias veces suerte en la m&uacute;sica, hasta encontrar el tema que le abrir&iacute;a la fama.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y es que, en 1979, antes de mudarse a Alemania, Jennifer Rush, que en realidad se llamaba </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Heidi Stern</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, hab&iacute;a publicado su &aacute;lbum debut en Estados Unidos bajo su nombre real, pero este pas&oacute; desapercibido. Con su verdadero nombre hab&iacute;a tambi&eacute;n publicado sus primeros temas en Alemania en 1982. Como Jennifer Rush fue cuando encontr&oacute; sus primeros &eacute;xitos, cuando entre febrero y marzo de 1984 realiz&oacute; una gira con la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Filarm&oacute;nica de Berl&iacute;n</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> interpretando temas de la banda sonora de </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/hollywood-busca-proximo-james-bond-son-actores-han-interpretado-historia-pm_1_12433678.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">James Bond</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, asombrando al p&uacute;blico con su voz.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">As&iacute;, finalmente en diciembre de 1984 fue cuando &ldquo;The Power of Love&rdquo; vio por primera vez la luz, aunque solo lleg&oacute; al n&uacute;mero 16 en Alemania. Este &eacute;xito discreto cambiar&iacute;a cuando un promotor de CBS en Londres escuch&oacute; cantarla en una convenci&oacute;n discogr&aacute;fica en Hawai y en octubre de 1985, la canci&oacute;n tuvo una nueva vida lanz&aacute;ndose en el Reino Unido. Una decisi&oacute;n que cambiar&iacute;a la carrera de Jennifer Rush, que ver&iacute;a como el tema que hab&iacute;a escrito junto a sus productores la har&iacute;a famosa. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">De hecho, su n&uacute;mero uno en el Reino Unido que dur&oacute; cinco semanas y que permaneci&oacute; 16 en total en la lista, supusieron que entrara en el</span><a href="https://www.eldiario.es/spin/libro-vendido-historia-derechos-autor-dia-caza-cumple-siete-decadas-libro-guinness-de-los-records-pm_1_12559377.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"> Libro Guinness de los R&eacute;cords</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> como el sencillo m&aacute;s vendido en el pa&iacute;s en 1985 con m&aacute;s de un mill&oacute;n de copias, tan solo en un par de meses antes de finalizar el a&ntilde;o. As&iacute;, fue el sencillo m&aacute;s vendido por una artista solista femenina en la historia de la m&uacute;sica brit&aacute;nica, un r&eacute;cord que ostent&oacute; hasta 1992 </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/cancion-elvis-presley-dolly-parton-whitney-houston-famosa-i-will-always-love-you-pm_1_12393098.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">cuando Whitney Houston </span></a><span class="highlight" style="--color:white;">se hizo con &eacute;l con otra famosa balada rom&aacute;ntica, &ldquo;I Will Always Love You&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Desde aqu&iacute;, la d&eacute;cada de los 80 fue de gran &eacute;xito para Jennifer Rush, que luego tambi&eacute;n tendr&iacute;a buenos n&uacute;meros con canciones como &ldquo;Ring Of Ice&rdquo; o su d&uacute;o con</span><a href="https://www.eldiario.es/spin/cancion-numero-uno-espana-cuarenta-anos-realmente-contaba-historia-nikita-elton-john-pm_1_12908061.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"> Elton John</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, &ldquo;Flames Of Paradise&rdquo;, que se unieron a sus colaboraciones con otras personalidades de la m&uacute;sica entonces como Richie Sambora de</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Bon Jovi, Desmond Child o Michael Bolton.</strong></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">La segunda vida que le dio C&eacute;line Dion: el &eacute;xito en EE. UU</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A pesar de ser el pa&iacute;s natal de la cantante, el &eacute;xito en Estados Unidos se resisti&oacute;, pues la canci&oacute;n solo lleg&oacute; a alcanzar el puesto 57 de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Billboard</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. No ser&iacute;a hasta 1993 cuando &ldquo;The Power of Love&rdquo; se convertir&iacute;a un himno rom&aacute;ntico tambi&eacute;n en USA, con la versi&oacute;n de </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/enfermedad-celine-dion-apartado-escenarios-detalles-vuelta-pm_1_13124973.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">C&eacute;line Dion</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, que le dio una destacada fama comercial, tambi&eacute;n en Canad&aacute; o Australia, adem&aacute;s de reentrar en otros territorios europeos. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La versi&oacute;n de</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> C&eacute;line Dion</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> se convirti&oacute; en el sencillo m&aacute;s vendido por una artista femenina en 1994 en los Estados Unidos y el octavo m&aacute;s vendido en general, con 900.000 copias vendidas, y fue el primer n&uacute;mero uno para la cantante canadiense, abriendo una trayectoria brillante y longeva. Tanto es as&iacute; que la propia Billboard la reconoci&oacute; dentro de su lista de &ldquo;Mejor Canci&oacute;n de Amor de Todos los Tiempos&rdquo;. Y es que ha quedado como una de las baladas rom&aacute;nticas m&aacute;s traducidas, versionadas y todo un cl&aacute;sico del pop.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/numero-uno-hace-40-anos-version-espanola-cancion-amor-decada-celine-dion-segunda-vida-the-power-of-love-pm_1_13139934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 17:19:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fue número uno hace 40 años con su versión española: “la canción de amor de la década” a la que Céline Dion dio una segunda vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Pop,Cultura pop,Canciones,Artistas,Cantautores,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué el Dia Internacional del Beso es el 13 de abril? Esta es la historia que hay detrás]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dia-internacional-beso-13-abril-historia-hay-detras-pm_1_13133797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/259de5b2-490f-419f-8e57-5b5f2b6961ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué el Dia Internacional del Beso es el 13 de abril? Esta es la historia que hay detrás"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La elección de este día tiene una historia curiosa que mezcla romanticismo, récords y cultura popular</p><p class="subtitle">Besos históricos, besos de película, besos y más besos
</p></div><p class="article-text">
        Cada 13 de abril se celebra el <strong>D&iacute;a Internacional del Beso</strong>, una fecha que conmemora uno de los gestos m&aacute;s universales de afecto de nuestra sociedad. Aunque pueda parecer una efem&eacute;ride simb&oacute;lica sin un origen concreto, la realidad es que la elecci&oacute;n del d&iacute;a tiene una historia curiosa que mezcla romanticismo, r&eacute;cords y cultura popular. Con el paso de los a&ntilde;os, la celebraci&oacute;n se ha extendido por distintos pa&iacute;ses y se ha convertido en una jornada dedicada a reivindicar el valor emocional y social del beso.
    </p><p class="article-text">
        El origen de esta fecha se remonta a un r&eacute;cord mundial. El <strong>13 de abril de 2013</strong> <strong>una pareja tailandesa logr&oacute;</strong> <strong>el beso m&aacute;s largo</strong> registrado hasta ese momento, con una duraci&oacute;n de nada m&aacute;s y nada menos que de <strong>58 horas, 35 minutos y 58 segundos</strong>. La haza&ntilde;a se produjo durante un concurso organizado en Tailandia con motivo del D&iacute;a de San Valent&iacute;n, y la repercusi&oacute;n medi&aacute;tica del evento llev&oacute; a que la fecha se popularizara como el <strong>D&iacute;a Internacional del Beso</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Este r&eacute;cord exig&iacute;a condiciones estrictas: los participantes no pod&iacute;an separarse en ning&uacute;n momento, ni siquiera para dormir o ir al ba&ntilde;o. La pareja ganadora tuvo que permanecer de pie y en contacto continuo durante m&aacute;s de dos d&iacute;as. 
    </p><h2 class="article-text">La historia y el significado del beso</h2><p class="article-text">
        El beso, sin embargo, tiene una historia mucho m&aacute;s antigua. Existen referencias a este gesto en textos de la India de hace miles de a&ntilde;os, donde se describ&iacute;a como una <strong>muestra de intimidad</strong>. En la antigua Roma, el beso ten&iacute;a distintas funciones sociales: pod&iacute;a ser una <strong>se&ntilde;al de amistad, de respeto o de relaci&oacute;n amorosa</strong>. A lo largo del tiempo, su significado ha variado seg&uacute;n la cultura, aunque siempre ha mantenido su v&iacute;nculo con la comunicaci&oacute;n emocional. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El mural del beso en Berlín, una de las obras más famosas de la East Side Gallery                            </span>
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        Hoy en d&iacute;a, el beso se entiende como <strong>una forma de expresi&oacute;n afectiva que va m&aacute;s all&aacute; del romanticismo</strong>. Puede representar cari&ntilde;o familiar, amistad o incluso saludo social. En muchas culturas, besar es un gesto habitual en la vida cotidiana, mientras que en otras se reserva para &aacute;mbitos m&aacute;s privados. Esta diversidad de significasos para un mismo gesto deja claro el papel que tiene el beso como elemento cultural y social. 
    </p><h2 class="article-text">Beneficios y curiosidades de un gesto universal</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su valor simb&oacute;lico, la ciencia ha estudiado <a href="https://www.eldiario.es/era/10-grandes-beneficios-besos-salud-fisica-emocional_1_8897265.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los efectos del beso en el organismo</a>. Besar <strong>activa la liberaci&oacute;n de hormonas</strong> como la oxitocina y la dopamina, relacionadas con el bienestar y el v&iacute;nculo emocional. Tambi&eacute;n ayuda a <strong>reducir el estr&eacute;s y a mejorar el estado de &aacute;nimo</strong>. Algunos estudios se&ntilde;alan que un beso puede activar m&aacute;s de treinta m&uacute;sculos faciales y ayudar a quemar peque&ntilde;as cantidades de calor&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Otra curiosidad es que durante un beso se produce <strong>un intercambio de bacterias que puede fortalecer el sistema inmunol&oacute;gico</strong>. Aunque pueda parecer llamativo, y a priori contradictorio, este intercambio contribuye a la adaptaci&oacute;n del organismo. Adem&aacute;s, el beso tiene un papel importante en la comunicaci&oacute;n no verbal, ya que transmite emociones dif&iacute;ciles de expresar con palabras.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, el 13 de abril, D&iacute;a Internacional del Beso, se ha consolidado como una jornada que va m&aacute;s all&aacute; del r&eacute;cord que le dio origen. Es m&aacute;s bien una celebraci&oacute;n que recuerda la importancia de los gestos sencillos hacia las personas queridas y su impacto en las relaciones humanas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dia-internacional-beso-13-abril-historia-hay-detras-pm_1_13133797.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 09:30:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Habrá otra 'Love Story'? Esto es lo que se sabe de su posible continuación tras el éxito de la historia de JFK Jr y Carolyn Besette]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/habra-love-story-posible-continuacion-exito-historia-jfk-jr-carolyn-besette-pm_1_13131175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fdac5681-7995-47d2-ab9d-609b582f05d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Habrá otra &#039;Love Story&#039;? Esto es lo que se sabe de su posible continuación tras el éxito de la historia de JFK Jr y Carolyn Besette"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque no ha habido confirmación oficial, hubo un conato de ello el 1 de abril, un día en el que se suelen hacer bromas, como en España el Día de los Inocentes</p><p class="subtitle">La estrella inesperada del éxito de ‘Love Story’: la revista olvidada de JFK jr que ahora se vende por cientos de euros</p></div><p class="article-text">
        Las redes sociales se prendaron del estilo noventero y de la tr&aacute;gica historia de amor entre<strong> John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette</strong>, retratada en la serie &lsquo;American Love Story&rsquo; y que se ha convertido en lo m&aacute;s visto en la plataforma Hulu y Disney +, as&iacute; como lo m&aacute;s viral en redes como TikTok.
    </p><p class="article-text">
        Si bien fueron dos iconos de los 90, una nueva generaci&oacute;n ha descubierto a estos personajes que fallecieron en un accidente a&eacute;reo en 1999 como se pudo ver en su cap&iacute;tulo final, estrenado a finales de marzo. Este &eacute;xito, adem&aacute;s, ha convertido en estrellas a los actores protagonistas,<a href="https://www.eldiario.es/spin/desconocido-actor-moda-gracias-interpretar-john-f-kennedy-jr-paul-anthony-kelly-pm_1_13094777.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Paul Anthony Kelly </a>y Sarah Pidgeon.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Debido a la buena acogida de la primera entrega de &lsquo;American Love Story&rsquo;, son muchos los que se preguntan si habr&aacute; continuaci&oacute;n y formara una antolog&iacute;a como es el caso de otras como &lsquo;American Horror Story&rsquo;, &lsquo;American Crime Story&rsquo; o &lsquo;American Sports Story&rsquo;, todas ellas de la mente de<strong> Ryan Murphy.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Elizabeth Taylor y Richard Burton podr&iacute;an protagonizar la segunda temporada</h2><p class="article-text">
        Poco antes del final de la primera temporada de &lsquo;American Love Story&rsquo; con <a href="https://www.eldiario.es/spin/tragica-historia-amor-trama-american-love-story-maldicion-john-f-kennedy-jr-carolyn-bessette-pm_1_12435820.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la historia de John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette</a>, fue cuando comenz&oacute; la especulaci&oacute;n sobre la posible nueva pareja que ocupe la trama de una continuaci&oacute;n, y hay una sobre la &eacute;poca dorada de Hollywood que gan&oacute; muchas papeletas debido a unas declaraciones.
    </p><p class="article-text">
        El director Connor Hines inici&oacute; los rumores sobre una serie que abarcara la historia de amor entre los actores <strong>Elizabeth Taylor y Richard Burton</strong> al reconocer a Vanity Fair que &ldquo;tienen la intensidad adecuada&rdquo;, aunque de momento no se ha dado confirmaci&oacute;n oficial y se ha llegado a afirmar que los ejecutivos no lo han visto con buenos ojos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En cualquier caso, tampoco se ha desmentido la idea, con lo que se mantiene el hecho de que la pareja que protagoniz&oacute; dos matrimonios y un amor intenso en el momento dorado de Hollywood. Los actores se conocieron en el rodaje de Cleopatra en Roma, cuando ambos estaban casados, lo que desat&oacute; la pol&eacute;mica en medio de <a href="https://www.eldiario.es/spin/tuvo-rodajes-problematicos-hollywood-acabo-convirtiendo-pelicula-taquillera-elizabeth-taylor-pm_1_12901352.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las producciones m&aacute;s caras de la historia del cine</a>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/spin/taylor-swift-fan-homenajes-idolos-cantante-disco-the-life-of-showgirl-elizabeth-taylor-george-michael-pm_1_12642587.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elizabeth Taylor</a> lleg&oacute; a casarse hasta en ocho ocasiones, pero declar&oacute; que Burton fue el gran amor de su vida. &ldquo;Cuando lo vi en el set de Cleopatra, me enamor&eacute; y lo he amado desde entonces&rdquo;, admit&iacute;a sobre sus a&ntilde;os con el tambi&eacute;n actor, con el que tambi&eacute;n protagoniz&oacute; numerosas pel&iacute;culas, pero con el que vivi&oacute; un romance marcado por los excesos, la adicci&oacute;n y peleas.
    </p><h2 class="article-text">La broma con <span class="highlight" style="--color:white;">Stevie Nicks y Lindsey Buckingham</span></h2><p class="article-text">
        Aunque no ha habido confirmaci&oacute;n oficial, hubo un conato de ello el 1 de abril, un d&iacute;a en el que se suelen hacer bromas, como en Espa&ntilde;a el D&iacute;a de los Inocentes. La cuenta oficial de Instagram de &lsquo;American Horror Story&rsquo; public&oacute; una publicaci&oacute;n en la que aseguraba que se confirmaba una segunda temporada de la antolog&iacute;a que ir&iacute;a sobre los cantantes <strong>Stevie Nicks y Lindsey Buckingham.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ambos protagonizaron una relaci&oacute;n turbulenta en medio del liderazgo de la banda <a href="https://www.eldiario.es/spin/cancion-fleetwood-mac-convirtio-ruptura-miembros-himno-rock-pm_1_12901440.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fleetwood Mac</a> durante cinco d&eacute;cadas hasta que Buckingham dej&oacute; el grupo en 2018, pero que parece que ha llevado a intentos de acercamiento desde entonces. 
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7210735301025680645"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/habra-love-story-posible-continuacion-exito-historia-jfk-jr-carolyn-besette-pm_1_13131175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 16:30:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Habrá otra 'Love Story'? Esto es lo que se sabe de su posible continuación tras el éxito de la historia de JFK Jr y Carolyn Besette]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,Series de televisión,Televisión,Hollywood,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es un romance sorpresa, es una mujer que se enrolla con un hombre más joven]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/no-romance-sorpresa-mujer-enrolla-hombre-joven_132_13125332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a1e4bd8-eb25-4dfa-a861-69f3a3a1b6ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es un romance sorpresa, es una mujer que se enrolla con un hombre más joven"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete - Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola, 
    </p><p class="article-text">
        Hayas hecho un plan u otro en Semana Santa estoy segura de que tambi&eacute;n has seguido el&nbsp;<em>hype</em>&nbsp;del momento: la relaci&oacute;n entre la actriz Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n y el actor Maxi Iglesias. Alg&uacute;n titular hablaba de &ldquo;romance sorpresa&rdquo;, pero fuera cual fuera el t&iacute;tulo elegido, las noticias que hablaban de su relaci&oacute;n rezumaban cierto estupor, la sensaci&oacute;n de estar hablando de algo extraordinario. Y no, no creo que sea porque se trata de un &ldquo;romance sorpresa&rdquo; (&iquest;hay alg&uacute;n romance que, de cierta manera, no sea sorpresa?), sino por algo bien distinto: se trata de una mujer de m&aacute;s de 50 que se enrolla con un hombre joven.
    </p><p class="article-text">
        No estamos acostumbradas, esa es la verdad. La historia suele ser la contraria, la de un hombre que tiende a establecer relaciones rom&aacute;nticas con mujeres j&oacute;venes, no algo m&aacute;s j&oacute;venes que &eacute;l, sino significativamente m&aacute;s j&oacute;venes. Aqu&iacute;, intuyo, vendr&aacute;n los comentarios de siempre: que es algo que puede pasar, que no tiene por qu&eacute; haber nada malo... Pero lo que se&ntilde;alamos es el patr&oacute;n: &iquest;por qu&eacute; es este esquema el que se repite machaconamente en nuestra sociedad?, &iquest;c&oacute;mo es posible que no suceda a la inversa con la misma frecuencia?
    </p><p class="article-text">
        Es ah&iacute; donde buscamos razones que van m&aacute;s all&aacute; de las historias personales de cada cual, razones que nos atraviesan a todas y todos. Por ejemplo, la devaluaci&oacute;n de las mujeres conforme cumplimos a&ntilde;os. El atractivo femenino asociado a la belleza y al cuerpo de una etapa vital concreta; el atractivo masculino ligado no a la fachada sino a la experiencia o la madurez. La necesidad de muchos hombres de 'controlar' a sus parejas, de sentirse, de alguna forma, por encima, con su ego protegido por la inexperiencia y la ausencia de recursos de la otra.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/interesante-machismo-borra-mapa-deseable-despues-menopausia_132_12868860.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Aqu&iacute; te recomiendo este texto</strong></a>&nbsp;de Mar&iacute;a Acaso sobre c&oacute;mo el patriarcado tiende a borrar del mapa del deseo a las mujeres despu&eacute;s de la menopausia.
    </p><p class="article-text">
        Y traigo tambi&eacute;n un c&oacute;mic bien interesante,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/liv-stroemquist-amor-amenaza-capitalismo_128_8521354.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>'No siento nada', de Liv Str&ouml;mquist</strong></a>, en el que la autora sueca mezcla cultura popular con filosof&iacute;a para trazar una imagen del panorama amoroso actual. El actor Leonardo DiCaprio es uno de los protagonistas y lo es porque, ya con 50 a&ntilde;os, no se le conocen parejas de m&aacute;s de 25. Los memes se han multiplicado: cuando cumples 26 dejas de estar en el radar DiCaprio, es una de las bromas. El actor es el bucle de ese patr&oacute;n social: un hombre que crece y madura pero que busca relaciones que no acompa&ntilde;an ese crecimiento y que, de hecho, abandona cuando superan cierto l&iacute;mite.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, cuando sucede lo contrario, nos sorprendemos. La historia de Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n (56) con Maxi Iglesias (35) nos recuerda que una madurita puede, obviamente, gustar a hombres no solo m&aacute;s j&oacute;venes, sino significativamente m&aacute;s j&oacute;venes que ella. Las reacciones, eso s&iacute;, nos dan idea de hasta qu&eacute; punto ese imaginario del deseo&nbsp;sigue tan atravesado por prejuicios de g&eacute;nero. Porque no solo hay estupor, en muchas ocasiones hay rechazo, cr&iacute;tica disfrazada de sorna, dudas sobre la verdadera naturaleza de esa relaci&oacute;n. Mientras que cuando es a la inversa hay cierta normalizaci&oacute;n, nadie parece tener que cuestionarse nada.
    </p><p class="article-text">
        El cambio, ahora, es que Leonardo DiCaprio empieza a parecer pat&eacute;tico. Nos lo parece a muchas, y tambi&eacute;n empieza a parec&eacute;rselo a algunos.&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=69Xx-yDCF-s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En esta entrevista</strong></a>&nbsp;con Moderna de Pueblo, el humorista Ernesto Sevilla hac&iacute;a&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/reel/DVdSIZfDfPY/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>unas declaraciones</strong></a>&nbsp;que no tendr&iacute;an por qu&eacute; haber llamado la atenci&oacute;n pero que lo han hecho: &ldquo;Nunca me ir&iacute;a con chicas j&oacute;venes, me parece un poco rid&iacute;culo. A m&iacute; me encantan las mujeres de mi edad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><p class="article-text">
        El Gobierno avanza en el proyecto para blindar el aborto en la Constituci&oacute;n. Env&iacute;a el texto al Congreso, donde conseguir la mayor&iacute;a para que se apruebe ser&aacute; complicado. Te contamos&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-envia-congreso-reforma-incluir-aborto-constitucion-prestacion-riesgo_1_13123054.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>aqu&iacute;</strong></a>&nbsp;c&oacute;mo es ese texto y en qu&eacute; momento est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente se ha hablado y escrito mucho sobre la amistad, especialmente sobre la amistad femenina. Las amigas como lugar de seguridad, como relaci&oacute;n significativa...&nbsp;<a href="https://revistasupernova.com/nota/mis-amigas-no-me-salvan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Este texto</strong></a>&nbsp;de la escritora Elvira Navarro le da la vuelta a la ret&oacute;rica actual: &iquest;y si estamos pidi&eacute;ndole demasiado a la amistad?, &iquest;y si estamos esencializando a las amigas?, &iquest;y si el romanticismo que le hemos intentado quitar a la pareja se lo estamos poniendo a la amiga? Le har&iacute;a&nbsp;algunos&nbsp;apuntes al texto, pero me parece una reflexi&oacute;n distinta y necesaria tambi&eacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al consultorio de Andrea Gumes en nuestra secci&oacute;n era lleg&oacute; una pregunta que me parece habla del estado de comparaci&oacute;n permanente que propician las redes sociales y que genera ansiedades y emociones bien jodidas: &ldquo;No paro de compararme con los cuerpos, las caras y los maquillajes que veo en redes, &iquest;c&oacute;mo salgo del bucle?&rdquo;.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/era/no-paro-compararme-cuerpos-caras-maquillajes-veo-redes-salgo-bucle_129_13055557.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ella responde.</strong></a>
    </p><h2 class="article-text">Para terminar</h2><p class="article-text">
        Un 5 de abril pero de 1988 sal&iacute;a el primer disco de la cantautora&nbsp;Tracy Chapman, que estaba lleno de&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=AIOAlaACuv4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>canciones preciosas</strong></a>. Una era&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=Q2wneBVssPc&amp;list=RDQ2wneBVssPc&amp;start_radio=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Talking about a revolution</strong></a>, un himno contra la desigualdad que, por ejemplo, Bernie Sanders utiliz&oacute; en su campa&ntilde;a en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; me despido&nbsp;&#128536;
    </p><p class="article-text">
        Ana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/no-romance-sorpresa-mujer-enrolla-hombre-joven_132_13125332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 06:23:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No es un romance sorpresa, es una mujer que se enrolla con un hombre más joven]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Amor,Relaciones,Música,Aborto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un hombre acaba herido de gravedad en Getafe tras pedir matrimonio a su pareja rodeado de coches derrapando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/hombre-acaba-herido-gravedad-getafe-pedir-matrimonio-pareja-rodeado-coches-derrapando_1_13121056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fab7763-dc55-42d9-8566-bdfd8dccdbb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un hombre acaba herido de gravedad en Getafe tras pedir matrimonio a su pareja rodeado de coches derrapando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La víctima de 36 años se encontraba en una concentración de vehículos tuneados en la calle Destreza del municipio madrileño, donde solo unos minutos antes del suceso se había declarado a su novia</p><p class="subtitle">La Policía busca a un conductor que se dio a la fuga en Usera después de atropellar de forma grave a una mujer</p></div><p class="article-text">
        Un acto de romanticismo, al menos para quien tuvo la idea de llevarlo a cabo, ha terminado en tragedia. Un hombre de 36 a&ntilde;os ha resultado&nbsp;herido de gravedad en Getafe este fin de semana al ser atropellado, despu&eacute;s de que la v&iacute;ctima&nbsp;pidiera matrimonio a su novia&nbsp;en una concentraci&oacute;n de coches trucados, seg&uacute;n informa El Mundo.
    </p><p class="article-text">
        Im&aacute;genes recopiladas por Telemadrid muestran el momento en el que la&nbsp;pareja&nbsp;se encontraba en el centro de la escena, rodeada de veh&iacute;culos que derrapaban su alrededor. Ha sido poco despu&eacute;s de esa grabaci&oacute;n cuando el conductor de uno de los coches ha perdido el control y ha embestido al hombre, que ha quedado gravemente herido.
    </p><p class="article-text">
        Desde Summa-112 confirman a <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Madrid</a> que el afectado sufre un traumatismo cranoencef&aacute;lico severo y ha sido trasladado debido a ello al Hospital Doce de Octubre de la capital. Detallan adem&aacute;s que el atropello se produjo en la madrugada del viernes 3 al s&aacute;bado 4 de abril, entre la 1.00 y las 3.00 de la madrugada. Tuvo lugar en la calle Destreza, nombre parad&oacute;jico donde los haya, ubicada en un pol&iacute;gono industrial del municipio getafense.
    </p><p class="article-text">
        El autor del atropello se ha dado a la fuga despu&eacute;s de que se produjeran los hechos, de acuerdo a las fuentes consultadas por El Mundo, seg&uacute;n las cuales hab&iacute;a &ldquo;al menos 200 coches en las inmediaciones&rdquo;. Finalmente, el presunto culpable ha sido arrestado por efectivos policiales en la localidad de Fuenlabrada. Est&aacute; siendo investigado por un presunto delito de lesiones graves por imprudencia y otro contra la seguridad vial.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Somos Madrid]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/hombre-acaba-herido-gravedad-getafe-pedir-matrimonio-pareja-rodeado-coches-derrapando_1_13121056.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 10:29:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un hombre acaba herido de gravedad en Getafe tras pedir matrimonio a su pareja rodeado de coches derrapando]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sucesos,Atropellos,Amor,Getafe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andrea García-Santesmases: "Esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/andrea-garcia-santesmases-ola-neoconservadora-heteropesimismo_128_13084485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42e4bcb4-31a6-405e-9fe9-113c198673c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andrea García-Santesmases: &quot;Esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 'Un nuevo contrato sexual. Placer y poder en la industria del deseo femenino', la investigadora indaga sobre hasta qué punto el auge de bienes y servicios sexuales para mujeres supone un avance en la liberación sexual o es solo un escaparate de marketing y ventas que no transforma las dinámicas de género</p><p class="subtitle">Entrevista - Paulita Pappel: “El porno no va a matar al patriarcado pero tiene potencial para hacerlo”
</p></div><p class="article-text">
        Sesenta a&ntilde;os despu&eacute;s de que empezara la llamada liberaci&oacute;n sexual, &iquest;en qu&eacute; punto estamos?, &iquest;hemos conseguido transformar los roles de g&eacute;nero?, &iquest;han cambiado los estereotipos que atenazaban la vida sexual de mujeres y hombres? La investigadora Andrea Garc&iacute;a-Santesmases se hace estas preguntas en <em>Un nuevo contrato sexual. Placer y poder en la industria del deseo femenino </em>(Ariel), un libro que indaga sobre hasta qu&eacute; punto la era del Satisfyer y el auge de bienes y servicios sexuales para mujeres supone un avance en esa liberaci&oacute;n sexual o es solo un escaparate de <em>marketing</em> y ventas que no transforma el fondo del asunto. &ldquo;El campo de los servicios er&oacute;ticos me permit&iacute;a hacer una pregunta: qu&eacute; ocurre con el g&eacute;nero y las relaciones sexuales cuando cambias algo que parece vertebral, en este caso la premisa de que es el hombre el que busca, incita&rdquo;, explica la autora, que para su investigaci&oacute;n entrevist&oacute; a gigol&oacute;s y a personas que se dedican a dise&ntilde;ar o vender productos y servicios er&oacute;ticos para mujeres, desde espect&aacute;culos a p&aacute;ginas web de contactos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, las mujeres han reclamado su papel como sujetos sexuales y no solo como objetos. &iquest;Podemos decir que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el mercado ha detectado esa demanda y ha convertido a las mujeres en consumidoras de un mercado er&oacute;tico que se ha ampliado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El papel de consumidora se ha planteado como algo que autom&aacute;ticamente conlleva el empoderamiento femenino, o el empoderamiento de las mujeres se ha entendido como algo que tiene que ver con el consumo, como algo que el mercado ha sabido cooptar. Hay una reivindicaci&oacute;n en torno a la sexualidad que viene del feminismo: sin los feminismos no existir&iacute;a la posibilidad de hablar de sexualidad femenina, de deseo, de placer. Pero creo que gran parte de esa reivindicaci&oacute;n ha sido cooptada por una industria, que es lo que yo denomino la industria del deseo femenino, que lo que hace es estandarizar y mercantilizar esas demandas y convertirlas en bienes y productos que intentan ampliar un mercado que no ha parado de crecer. &iquest;C&oacute;mo se ha logrado que el principal p&uacute;blico consumidor de juguetes sexuales sea el femenino? Con varios procesos que son an&aacute;logos. Por un lado, hay un proceso de higienizaci&oacute;n. Se hacen espacios m&aacute;s iluminados, m&aacute;s seguros, m&aacute;s agradables, m&aacute;s amables. Acord&eacute;monos c&oacute;mo eran hace 20 a&ntilde;os los sexshop, tiendas oscuras y cutres, poco que ver con los de ahora, que casi parecen un Zara Home y con gente maj&iacute;sima que te lo explica todo como si fuera la Thermomix que te compras. Lo mismo con los colores y dise&ntilde;os ergon&oacute;micos de los juguetes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero, &iquest;tiene eso algo de malo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No digo que esto sea necesariamente malo, pero s&iacute; que seamos cuidadosas en pensar todo esto como empoderamiento, porque hay continuamente una cosa en relaci&oacute;n a la sexualidad y el consumo que tambi&eacute;n se vuelve prescriptiva. Ya no solo es que tengas la opci&oacute;n de tal cosa, sino que esa opci&oacute;n se vuelve norma. Es decir, para ser una mujer empoderada tienes que ser una mujer sexualmente activa que a su vez tiene que consumir una serie de cosas. No es tan f&aacute;cil llegar al mercado afectivo-sexual, se requieren toda una serie de tecnolog&iacute;as de g&eacute;nero para hacer el cuerpo deseable, tecnolog&iacute;as que son muy violentas que tienen que ver con la delgadez, con la gordofobia, el racismo...
    </p><p class="article-text">
        <strong>La liberaci&oacute;n sexual nos ha llevado a posiciones y conversaciones necesarias, pero en el libro alerta sobre c&oacute;mo ciertos posicionamientos postfeministas est&aacute;n generalizando la idea de que lo que una hace o que lo que a una le pasa es &uacute;nicamente fruto de su esfuerzo, de sus ideas y de su lugar en el mundo, ignorando la sociedad y el marco en el que vivimos, &iquest;qu&eacute; efecto tiene eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha habido conversaciones necesarias que forman parte de la liberaci&oacute;n sexual, solo que despu&eacute;s se han mezclado con otros factores, como el mercado, o son posicionamientos postfeministas que de alguna manera defienden o asumen que la igualdad existe o que al existir una igualdad formal ya vivimos en igualdad y que, por tanto, todo es una cuesti&oacute;n de lo que cada uno haga y permita. La liberaci&oacute;n sexual ha sido imprescindible y hay que agradecerla much&iacute;simo. Lo que me preocupa es c&oacute;mo estas derivas postfeministas nos dicen que cada una haga lo que quiera porque ya somos iguales y ni mucho menos somos inferiores a un hombre. Es la tesis de que ya no es necesaria la reflexi&oacute;n feminista y mucho menos en el &aacute;mbito de la sexualidad. Esta idea de liberaci&oacute;n sexual postfeminista es enormemente neoliberal. Es una idea en la que no hay estructura social, donde no hay imaginarios, donde hay un rango de actuaci&oacute;n ilimitado, donde querer es poder, donde una puede ser emprendedora sexual de una misma y lo que tienes que hacer es esforzarte lo m&aacute;ximo posible, tener los productos a tu alcance, las modificaciones corporales que consideres y ah&iacute; lograr&aacute;s el &eacute;xito sexual, que tiene mucho que ver tambi&eacute;n con el &eacute;xito en general. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es una dicotomía: tienes que ser eternamente joven, deseable y bella, pero que no parezca que lo intentas mucho y que no se note cuando lo intentas porque eso es patético. Eso me recuerda un poco a la dicotomía de tienes que follar mucho, con cuantos más mejor, pero al mismo tiempo no seas tonta porque cualquier tipo te puede violar en cualquier momento, pero al mismo tiempo vete a Tinder, pero manda ubicación en tiempo real</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hablando de esas tecnolog&iacute;as para ser deseable y llegar al mercado sexual, &iquest;tienen fin?, &iquest;son una trampa, en el sentido de que da igual lo que haga una mujer porque siempre lo har&aacute; mal o ser&aacute; insuficiente? En el libro habla de Madonna como ejemplo de una mujer m&aacute;s mayor que ha hecho uso de ciertas tecnolog&iacute;as para mantenerse joven pero que tambi&eacute;n es criticada por ello, y no ha sido la &uacute;nica a la que eso le ha sucedido...</strong>
    </p><p class="article-text">
        La vejez ya se empieza a considerar algo que no procede demasiado a menos que te mantengas eternamente joven. Es una dicotom&iacute;a: tienes que ser eternamente joven, deseable y bella, pero que no parezca que lo intentas mucho y que no se note cuando lo intentas porque eso es pat&eacute;tico. Eso me recuerda un poco a la dicotom&iacute;a de tienes que follar mucho, con cuantos m&aacute;s mejor, pero al mismo tiempo no seas tonta porque cualquier tipo te puede violar en cualquier momento, pero al mismo tiempo vete a Tinder, pero manda ubicaci&oacute;n en tiempo real. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La violencia sexual, el temor a esa violencia, est&aacute; muy presente en el libro, en las historias que aparecen, &iquest;es imposible para las mujeres pensar en el sexo o en el placer sin pensar en la violencia sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental haber visibilizado la violencia sexual, pero existen dos mensajes contradictorios. Para las chicas m&aacute;s j&oacute;venes, la sexualidad es un terreno prescriptivo de exploraci&oacute;n. Lo analiza, por ejemplo, la soci&oacute;loga Lisa Wade, que indaga en la cultura sexual en los campus estadounidenses y explica c&oacute;mo los que vienen de entornos conservadores, religiosos, rurales, de familias muy cerradas sienten en el primer mes que tienen que perder la virginidad, porque, si no, no van a tener una vida universitaria exitosa. La felicidad de la vida universitaria pasa por la relaci&oacute;n sexual y empieza a generarse una ansiedad en las primeras semanas de clase. Y, al mismo tiempo, cada vez m&aacute;s en los campus estadounidenses existe una visibilizaci&oacute;n de la violencia sexual. Entonces, &iquest;c&oacute;mo vivir y expresar el deseo en esa dicotom&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro cuenta c&oacute;mo el 'peligro' est&aacute; presente tambi&eacute;n para quienes dise&ntilde;an o comercializan este tipo de servicios, desde apps de citas hasta shows...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue una de las cosas que m&aacute;s me interesaba analizar, porque todos estos servicios o bienes se venden siempre desde una l&oacute;gica festiva, de mujeres que se lo est&aacute;n pasando muy bien, pero los proveedores son muy conscientes, y no porque tengan una perspectiva feminista, de que una de las principales dificultades que tienen para lograr p&uacute;blico femenino es la posibilidad de la violencia. Cuando hablas con los coordinadores de webs o con los que llevan un sitio de estriptis sobre c&oacute;mo eligen a los chicos siempre est&aacute; la tensi&oacute;n entre que tienen que ser hombres protot&iacute;picos, no solo en sentido f&iacute;sico, sino de <em>performance</em> de g&eacute;nero (con labia, seductores, graciosos), que se acerquen, pero que no se pasen. La tensi&oacute;n con el l&iacute;mite entre que las mujeres se lo pasen muy bien y que de repente pueda ser violento o inc&oacute;modo. Esos l&iacute;mites son interesantes porque tienen que ver con continuamente pensar que el cuerpo vulnerable es femenino y en ese pensarlo, tambi&eacute;n se vuelve el cuerpo vulnerable todo el tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        De lo que m&aacute;s me sorprendi&oacute; en la investigaci&oacute;n es que el miedo no cambia de bando, aun en estos servicios que se plantean que la mujer es la que tiene el poder porque demanda y consume y el hombre es el que puede ser objetivizado, precarizado o denigrado. Puede haber l&oacute;gicas simb&oacute;licas de objetivizaci&oacute;n, pero desde luego no hay l&oacute;gicas materiales de dominaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De lo que más me sorprendió en la investigación es que el miedo no cambia de bando, aun en estos servicios que se plantean que la mujer es la que tiene el poder porque demanda y consume y el hombre es el que puede ser objetualizado, precarizado o denigrado. Puede haber lógicas simbólicas de objetualización, pero desde luego no hay lógicas materiales de dominación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&Uacute;ltimamente se habla mucho de heteropesimismo, un t&eacute;rmino que se ha acu&ntilde;ado para referirse a una sensaci&oacute;n colectiva de una parte de la poblaci&oacute;n femenina heterosexual de decepci&oacute;n y desgaste por la dificultad de encontrar relaciones con hombres que satisfagan unos est&aacute;ndares m&iacute;nimos. &iquest;Qu&eacute; tiene que ver el heteropesimismo con los hallazgos de su investigaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi tesis ser&iacute;a un poco que este consumo o esta demanda de bienes y servicios tiene m&aacute;s que ver con el pesimismo que con el empoderamiento. Aunque estos servicios se plantean para una mujer empoderada, para una mujer que sabe lo que quiere, que puede hacer lo mismo que un hombre, que se ha desembarazado de los prejuicios morales, que tiene recursos econ&oacute;micos propios, que invierte en s&iacute; misma y en su placer, hay muy poca investigaci&oacute;n sobre este tema. Una hecha por la antrop&oacute;loga Akiko Takeyamauna observ&oacute; clubes para mujeres en Tokio, donde hay chicos j&oacute;venes que adulan y seducen a las mujeres y ellas pagan las copas, que son car&iacute;simas y que son por lo que ellos facturan. Luego, en ocasiones, establecen relaciones afectivas y sexuales fuera del local, pero all&iacute; lo que ocurre es este formato cita donde adem&aacute;s intentan fidelizar a las clientas. Las copas son m&aacute;s caras en d&iacute;as como San Valent&iacute;n o en sus cumplea&ntilde;os. La investigadora dice que lo que pareciera que rompe con la imagen tradicional de la mujer japonesa es algo que la mayor parte de las mujeres que lo consumen hacen para poder seguir en ese rol de la mujer abnegada y sumisa. Para por fin sentirse seducidas, halagadas, acompa&ntilde;adas, para luego ir a casa y seguir esclavizada por el marido sin tener un proyecto propio, habiendo renunciado a sus carreras, a sus amistades, sabiendo que el marido tiene amantes. 
    </p><p class="article-text">
        Me parece interesante esa idea de que en realidad no rompe con la feminidad normativa, sino que sirve para sostenerla. Es como un escape. Mi tesis ser&iacute;a que este consumo tiene m&aacute;s que ver con esa desgana y ese desencanto con la heterosexualidad, con que exista brecha org&aacute;smica, con que haya<em> ghosting</em> o no haya responsabilidad afectiva, con que haya objetivizaci&oacute;n... El consumo tiene m&aacute;s que ver con un mercado que te dice que si t&uacute; pagas, t&uacute; mandas, con intentar controlar esos elementos negativos de la heterosexualidad, que realmente con un empoderamiento, con la b&uacute;squeda de algo distinto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No puede ser que muchas mujeres s&iacute; est&eacute;n buscando algo distinto, que est&eacute;n buscando su propio camino al placer y el deseo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, muchas, puede que la mayor&iacute;a, est&eacute;n buscando algo distinto o est&eacute;n buscando la exploraci&oacute;n de su sexualidad y su deseo. El tema es que, aunque sea eso lo que busquen, esa b&uacute;squeda suele ser normativa o la estructura lo es, con lo cual lo que te ofrece es algo normativo. Al final, lo que he analizado es la oferta y eso est&aacute; pensando para un prototipo de mujer espec&iacute;fico y el mercado formatea y reduce lo que seguramente sea una demanda mucho m&aacute;s variada y compleja. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea para mí es pensar que este nuevo contrato sexual no es el que nos plantea el postfeminismo, no es imitar los patrones tradicionalmente masculinos, no es poder hacer ahora lo que ellos han hecho siempre, es intentar hacer algo diferente, plantear relaciones que pasen por otros lugares y donde la erótica y los afectos tengan cabida. Aprovechar toda la reivindicación que ha habido en torno a desmoralizar el sexo, a plantear el placer femenino y la reivindicación de la sexualidad femenina, la crítica a la heteronorma... pero también problematizar cómo todo eso ha sido cooptado y estandarizado como producto de marketing</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es su propuesta para crear un nuevo contrato sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea para m&iacute; es pensar que este nuevo contrato sexual no es el que nos plantea el postfeminismo, no es imitar los patrones tradicionalmente masculinos, no es poder hacer ahora lo que ellos han hecho siempre, es intentar hacer algo diferente, plantear relaciones que pasen por otros lugares y donde la er&oacute;tica y los afectos tengan cabida. Aprovechar toda la reivindicaci&oacute;n que ha habido en torno a desmoralizar el sexo, a plantear el placer femenino y la reivindicaci&oacute;n de la sexualidad femenina, la cr&iacute;tica a la heteronorma... pero tambi&eacute;n problematizar c&oacute;mo todo eso ha sido cooptado y estandarizado como producto de <em>marketing</em>. La cosa no est&aacute; en juzgar la decisi&oacute;n individual, porque adem&aacute;s es consecuencia del feminismo poder elegir y poder decidir, pero s&iacute; criticar una heteronorma que hace que solo ciertas rutas sean posibles y deseables. La cosa es que, sabiendo c&oacute;mo es la norma, cada una hace lo que puede y lidia con las consecuencias. Cuando planteamos el deseo como algo personal e individual, como algo que tenemos, que nos viene de dentro, no vemos que el imaginario del deseo cambia much&iacute;simo hist&oacute;ricamente, pero tambi&eacute;n en el curso de la propia vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay que devolverle el optimismo a la heterosexualidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo vemos mucho m&aacute;s claro cuando hablamos de reparto de tareas y cuidados: ah&iacute; tenemos muy claro que no solo es cu&aacute;nto dinero ganamos, sino qu&eacute; reconocimiento tienen las actividades que hacemos, a qu&eacute; denominamos como algo propio masculino y femenino... Pero luego tenemos un l&iacute;o en el &aacute;mbito privado, en c&oacute;mo hacer con la er&oacute;tica y los afectos. Nos faltan tambi&eacute;n im&aacute;genes en positivo. Ahora mismo parece que la heterosexualidad averg&uuml;enza o que la &uacute;nica alternativa est&aacute; en lo queer, lo disidente o lo alternativo. Hay que intentar ser un poco hetero optimistas, porque si no, nos tienen ganada la batalla: creo que esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo, que hay mucha gente joven que entra en la manosfera y en la normatividad femenina y en los discursos conservadores porque sienten una decepci&oacute;n con las promesas de la liberaci&oacute;n sexual, con no conseguir relaciones placenteras o duraderas o donde encuentren reconocimiento. Esa gente siente que el nuevo contrato sexual no ha funcionado y que quiz&aacute; el antiguo no era tan malo porque, al menos, los hombres se responsabilizaban de ciertas cosas o estaba claro el papel de cada uno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/andrea-garcia-santesmases-ola-neoconservadora-heteropesimismo_128_13084485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andrea García-Santesmases: "Esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Amor,Relaciones,Feminismo,Sexualidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cuadro del siglo XIX que cuenta un trágico romance y que ha conquistado a los irlandeses]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cuadro-siglo-xix-cuenta-tragico-romance-conquistado-irlandeses-pm_1_13065360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd420cfa-209d-4e84-a349-1861b962b82c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138608.jpg" width="778" height="437" alt="El cuadro del siglo XIX que cuenta un trágico romance y que ha conquistado a los irlandeses"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'El encuentro en las escaleras de la torre' de Frederic William Burton recibe miles de visitas anuales en la Galería Nacional de Irlanda </p><p class="subtitle">Este compositor iraní está detrás de una de las mejores bandas sonoras de la historia de la televisión
</p></div><p class="article-text">
        Los <strong>amores tr&aacute;gicos </strong>casi siempre han llamado la atenci&oacute;n del gran p&uacute;blico y quiz&aacute;s el ejemplo m&aacute;s conocido sea <strong>la historia de Romeo y Julieta</strong>, la historia escrita por <a href="https://www.eldiario.es/spin/faceta-desconocida-william-shakespeare-palabras-utilizan-diario-invencion-pm_1_12242386.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">William Shakespeare</a> que cuenta la relaci&oacute;n imposible de unos j&oacute;venes que deciden seguir adelante con su relaci&oacute;n pese a los enfrentamientos familiares. Ambos terminan muriendo en un final tr&aacute;gico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otros no olvidan la leyenda medieval protagonizada por <strong>Trist&aacute;n e Isolda</strong>, que&nbsp;cuenta un amor imposible entre el primero, un joven caballero, y la segunda una princesa irlandesa. Se enamoran perdidamente de forma accidental, pero la historia acab&oacute; igualmente mal.&nbsp;
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7581900819218386198"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En esa lista de amores tr&aacute;gicos, los irlandeses se han encaprichado de otra historia, la que protagonizan<strong> Hellelil e Hildebrand</strong> y que queda <strong>inmortalizada en un cuadro pintado en el siglo XIX</strong>, <em>El encuentro en las escaleras de la torre</em>. Actualmente, la obra se exhibe <strong>en la Galer&iacute;a Nacional de Irlanda</strong> y es uno de los cuadros m&aacute;s visitados, con enormes colas porque solo se puede acceder a su sala durante pocas horas a la semana.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>DDDDDD</strong></h2><p class="article-text">
        <em><strong>El encuentro en las escaleras de la torre </strong></em>(1864) seguramente sea la obra m&aacute;s conocida del artista Frederic William Burton. Para su confecci&oacute;n, el pintor irland&eacute;s se inspir&oacute; en una popular balada medieval danesa, traducida por su amigo Whitley Stokes. Los protagonistas de est&aacute; historia son Hellelil e Hildebrand, dos enamorados que se encuentran con la oposici&oacute;n de su familia y que no acaban nada bien.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con esta balada danesa, <strong>el padre de ella desaprobaba la relaci&oacute;n </strong>y orden&oacute; a sus siete hermanos de la joven que mataran al chico. El caballero acaba con todos y solo queda el menor de ellos, pero es descubierto en el &uacute;ltimo momento. Hildebrand muere tras recibir varias heridas. Hellelil no tuvo mejor suerte y fallece poco despu&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Galería Nacional de Irlanda, donde actualmente se expone la pintura                            </span>
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        Sin embargo, nada de eso aparece en <em>El encuentro en las escaleras de la torre. </em>Tampoco ninguna escena violenta ni sangrienta. En cambio, Burton opta por imaginar <strong>un momento rom&aacute;ntico de la historia</strong> antes del terrible final: el encuentro final de los dos amantes. Un momento &iacute;ntimo que se produce en un lugar privado y min&uacute;sculo: <strong>las escaleras del castillo</strong>, mientras &eacute;l besa el brazo de ella.
    </p><p class="article-text">
        La historia no es nueva, pero contin&uacute;a conquistando a todos los p&uacute;blicos, pasen los a&ntilde;os que pasen. Pas&oacute; con Trist&aacute;n e Isolda. Tambi&eacute;n con Romeo y Julieta. Y Hellelil e Hildebrand se unen a esta lista gracias a una pintura del siglo XIX que destaca por el uso de la acuarela, el intenso color y por la mirada del artista. Una obra que sigue explicando en redes sociales, que siempre llena la sala donde se expone y que fue elegida recientemente como la <strong>pintura favorita de los irlandeses</strong>, que la auparon en una votaci&oacute;n popular.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cuadro-siglo-xix-cuenta-tragico-romance-conquistado-irlandeses-pm_1_13065360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 11:05:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cuadro del siglo XIX que cuenta un trágico romance y que ha conquistado a los irlandeses]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pintura,Amor,Irlanda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se acabó el amor de tanto temporal: el famoso Arco de los Enamorados de Italia se viene abajo el mismo día de San Valentín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/acabo-amor-temporal-famoso-arco-enamorados-italia-viene-abajo-dia-san-valentin-pm_1_12994920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17716561-d1d9-4334-b4b9-7dba266e3377_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se acabó el amor de tanto temporal: el famoso Arco de los Enamorados de Italia se viene abajo el mismo día de San Valentín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Derrumbe - Las autoridades locales relacionaron el colapso con la sucesión de borrascas que han golpeado el sur de Italia en las últimas semanas</p><p class="subtitle">Nada de escapadas románticas por San Valentín: cinco ciudades que son perfectas para un viaje de amigos</p></div><p class="article-text">
        El <strong>arco natural de las rocas marinas de Sant&rsquo;Andrea</strong>, en Melendugno, cay&oacute; al mar el d&iacute;a de<strong> San Valent&iacute;n</strong> tras varios d&iacute;as de temporal en el sur de Italia. La imagen del llamado <strong>Arco de los Enamorados</strong>, habitual en fotos de pedidas de mano y postales del Adri&aacute;tico, ya forma parte del pasado en la costa de Apulia.
    </p><h2 class="article-text">La silueta m&aacute;s fotografiada de la costa salentina se vino abajo tras varias jornadas de tormenta</h2><p class="article-text">
        El arco rocoso se derrumb&oacute; el 14 de febrero tras varios d&iacute;as de fuerte oleaje, viento intenso y lluvias persistentes en el sur de Italia. Las autoridades locales explicaron que el <strong>mar fue desgastando la estructura</strong> hasta que el puente de piedra que un&iacute;a las dos columnas cedi&oacute; el s&aacute;bado. Los primeros paseantes de la ma&ntilde;ana del domingo encontraron el hueco vac&iacute;o, con el arco ya convertido en<strong> escombros</strong> arrastrados por el agua.
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n era uno de los puntos m&aacute;s reconocibles del Salento y atra&iacute;a cada a&ntilde;o a<strong> miles de parejas que buscaban una foto bajo la roca</strong>. La tradici&oacute;n popular cuenta que una pareja muri&oacute; ahogada all&iacute; al quedar atrapada por una marea violenta mientras se besaba. A partir de esa historia, la creencia local sostiene que quienes se <strong>besan bajo el arco sellan un amor que no se rompe</strong>. Ese simbolismo hizo que el lugar se convirtiera en una parada habitual para turistas y vecinos.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de Melendugno, <strong>Maurizio Cisternino</strong>, describi&oacute; la p&eacute;rdida en declaraciones a medios locales y afirm&oacute; que &ldquo;es un golpe devastador al coraz&oacute;n&rdquo;. En esa misma intervenci&oacute;n a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;una de las atracciones tur&iacute;sticas m&aacute;s famosas de nuestra costa y de toda Italia ha desaparecido&rdquo;.
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            <span class="title">
                Las imágenes tomadas tras el temporal mostraron que el puente de piedra que unía las dos columnas había desaparecido por la erosión del mar                            </span>
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        M&aacute;s tarde expres&oacute; su pesar al se&ntilde;alar que &ldquo;estoy profundamente apenado por lo sucedido, este es un regalo de San Valent&iacute;n que nadie quer&iacute;a&rdquo;. Tambi&eacute;n dealiz&oacute; que no se podr&aacute; hacer nada por reconstruirlo de alguna manera: &ldquo;El Arco de los Enamorados ya no existe&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades municipales se&ntilde;alaron que el viento fuerte, la mala mar y las lluvias intensas de los &uacute;ltimos d&iacute;as fueron debilitando la roca de forma progresiva. Se trata del<strong> da&ntilde;o m&aacute;s grave causado por la erosi&oacute;n costera e</strong>n el paisaje del Salento. Cisternino habl&oacute; adem&aacute;s de la transformaci&oacute;n del entorno y declar&oacute; que &ldquo;la naturaleza se ha dado la vuelta y lo que exist&iacute;a hace 30 a&ntilde;os ya no existe&rdquo;. A continuaci&oacute;n<strong> reclam&oacute; recursos</strong> al asegurar que &ldquo;debemos encontrar fondos para una intervenci&oacute;n org&aacute;nica&rdquo;. El concejal de Turismo de Melendugno, <strong>Francesco Stella,</strong> resumi&oacute; el ambiente que se vive en el municipio asegurando que &ldquo;es como un funeral&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los temporales recientes dejaron destrozos en varias regiones del sur italiano</h2><p class="article-text">
        La ca&iacute;da del arco se produjo en un fin de semana marcado por <strong>nuevas alertas meteorol&oacute;gicas en la regi&oacute;n de Apulia</strong>, que el s&aacute;bado estaba bajo aviso amarillo tras semanas de tormentas. En los &uacute;ltimos meses, varios ciclones mediterr&aacute;neos conocidos como <strong>medicanes</strong> han golpeado el sur del pa&iacute;s. En enero, el cicl&oacute;n Harry provoc&oacute; olas de nueve metros y vientos de 74 millas por hora que anegaron pueblos enteros y transformaron carreteras en r&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        Los bomberos atendieron <strong>miles de emergencias</strong> en Calabria, Cerde&ntilde;a y Sicilia ese mismo fin de semana. En Cerde&ntilde;a, los servicios de emergencia rescataron a doce personas, entre ellas una ni&ntilde;a peque&ntilde;a, seg&uacute;n inform&oacute; <em>Il Sole 24</em>. En Fiumicino, en las afueras de Roma, cincuenta familias abandonaron sus casas cuando el T&iacute;ber se desbord&oacute; e inund&oacute; las calles.
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            <span class="title">
                El alcalde de Melendugno, Maurizio Cisternino, que habló con medios locales tras comprobar los daños en la costa, afirmó que era &quot;un golpe devastador al corazón&quot;                            </span>
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        El 25 de enero, tras las lluvias torrenciales asociadas al<strong> cicl&oacute;n Harry</strong>, un corrimiento de tierra arranc&oacute; una ladera completa en Niscemi, en Sicilia, y abri&oacute; una grieta de cuatro kil&oacute;metros. Varias carreteras cedieron, algunos coches quedaron atrapados y partes del n&uacute;cleo urbano se deslizaron hacia el valle.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el profesor <strong>Christian Mulder</strong>, que trabaja en la Universidad de Catania en el &aacute;rea de ecolog&iacute;a y emergencia clim&aacute;tica, explic&oacute; la<strong> relaci&oacute;n entre el calor del mar y estos episodios especialmente </strong> al afirmar que &ldquo;con el Mediterr&aacute;neo viviendo algunos de sus a&ntilde;os m&aacute;s c&aacute;lidos registrados en 2025, los mares m&aacute;s c&aacute;lidos est&aacute;n cargando la atm&oacute;sfera y alimentando fen&oacute;menos extremos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La desaparici&oacute;n del arco deja un hueco en la costa y un vac&iacute;o evidente en la vida del municipio, que ahora mira al mar con otra imagen radicalmente distinta frente a Sant&rsquo;Andrea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/acabo-amor-temporal-famoso-arco-enamorados-italia-viene-abajo-dia-san-valentin-pm_1_12994920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Feb 2026 14:15:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se acabó el amor de tanto temporal: el famoso Arco de los Enamorados de Italia se viene abajo el mismo día de San Valentín]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[San Valentín,Italia,Monumentos,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los otros días del año para celebrar el amor sin necesidad de que sea San Valentín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dias-ano-celebrar-amor-necesidad-sea-san-valentin-pm_1_12977835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f84d5900-1f3d-4bb3-9f11-b122a1ece63f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los otros días del año para celebrar el amor sin necesidad de que sea San Valentín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cinco fechas repartidas por el mundo para querer sin flores obligatorias ni cenas con menú cerrado</p><p class="subtitle">Before Sunrise, Sunset y Midnight: la trilogía de amor más bonita y sus rutas para pasear como sus protagonistas</p></div><p class="article-text">
        San Valent&iacute;n tiene un don curioso: da igual c&oacute;mo est&eacute;s &mdash;en pareja, soltera, reci&eacute;n dejada o felizmente a tu bola&mdash;, el 14 de febrero te va a encontrar igual. Con emails, anuncios, descuentos &ldquo;irrepetibles&rdquo; y una insistencia casi militante en que el amor, si no se celebra ese d&iacute;a, parece que no cuenta. Normal que cada vez m&aacute;s gente lo mire con pereza, cuando no con abierta desconfianza.
    </p><p class="article-text">
        La buena noticia es que el amor no entiende de fechas &uacute;nicas ni de corazones de pl&aacute;stico. De hecho,&nbsp;<strong>hay medio mundo celebr&aacute;ndolo otros d&iacute;as, de otras formas y con otras personas</strong>. Algunas tradiciones son antiguas, otras nacieron del marketing &mdash;como casi todo&mdash;, pero todas tienen algo en com&uacute;n: bajan el volumen al romanticismo obligatorio y lo reparten mejor durante el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Estas son cinco fechas para celebrar el amor sin pasar por San Valent&iacute;n.
    </p><h2 class="article-text">1. Santa Dwynwen (25 de enero,&nbsp;Gales)</h2><p class="article-text">
        Gales tiene su propia patrona del amor y no necesita importar rosas rojas. Cada 25 de enero se celebra el d&iacute;a de Santa Dwynwen, una figura ligada al amor no correspondido, a los deseos sentimentales y, curiosamente, a la aceptaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s singular son las&nbsp;<em>lovespoons</em>, cucharas de madera talladas a mano desde el siglo XVII. No son simples regalos: cada s&iacute;mbolo grabado tiene un significado distinto &mdash;amor, amistad, protecci&oacute;n, suerte&mdash;. Aqu&iacute; el detalle importa m&aacute;s que el envoltorio.
    </p><h2 class="article-text">2. Sant Jordi (23 de abril, Catalu&ntilde;a)</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7496448037456268566"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        No hace falta irse lejos para encontrar una de las celebraciones del amor m&aacute;s elegantes que existen. Sant Jordi mezcla afecto, cultura y espacio p&uacute;blico como pocas fiestas saben hacerlo. Libros y rosas cambian de manos sin jerarqu&iacute;as claras, sin cenas obligatorias y sin exclusividad rom&aacute;ntica.
    </p><p class="article-text">
        Es una celebraci&oacute;n del amor en sentido amplio: de pareja, s&iacute;, pero tambi&eacute;n familiar, amistoso y cultural. Y eso, en tiempos de consumo r&aacute;pido, tiene algo casi revolucionario.
    </p><h2 class="article-text">3. La Semana de la Dulzura (principios de julio,&nbsp;Argentina)</h2><p class="article-text">
        Naci&oacute; en 1989 como una campa&ntilde;a publicitaria. Y funcion&oacute; tan bien que se qued&oacute;. Durante la primera semana de julio, en Argentina se regalan dulces como gesto de cari&ntilde;o: chocolates, caramelos, bombones. No importa tanto a qui&eacute;n, ni c&oacute;mo.
    </p><p class="article-text">
        Es una celebraci&oacute;n desacomplejada, cotidiana y bastante democr&aacute;tica. No exige grandes planes ni discursos sentimentales: basta un gesto peque&ntilde;o y algo de az&uacute;car. No es profunda, pero tampoco pretende serlo.
    </p><h2 class="article-text">4. Dia dos Namorados (12 de junio,&nbsp;Brasil)</h2><p class="article-text">
        Brasil decidi&oacute; mover el d&iacute;a del amor lejos de febrero. El motivo es pr&aacute;ctico: el carnaval manda. El 12 de junio, v&iacute;spera de San Antonio &mdash;el santo casamentero&mdash;, las parejas intercambian regalos y celebran su v&iacute;nculo, pero lo hacen con clima veraniego, calles abiertas y otra energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No cambia tanto el fondo respecto a San Valent&iacute;n, pero el contexto lo transforma todo. Celebrar el amor cuando el invierno no aprieta siempre parece una idea mejor.
    </p><h2 class="article-text">5. Yst&auml;v&auml;np&auml;iv&auml; (14 de febrero,&nbsp;Finlandia)</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7604885850425445652"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Finlandia resolvi&oacute; el problema de ra&iacute;z: el 14 de febrero es el D&iacute;a de la Amistad. Sin drama. Sin rosas obligatorias. Sin presi&oacute;n de pareja.
    </p><p class="article-text">
        Se felicita a amigos, se intercambian tarjetas sencillas y se comparte tiempo. El amor rom&aacute;ntico puede estar, claro, pero no ocupa todo el espacio. Es una celebraci&oacute;n discreta, muy acorde con el car&aacute;cter finland&eacute;s, y bastante liberadora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dias-ano-celebrar-amor-necesidad-sea-san-valentin-pm_1_12977835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 07:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los otros días del año para celebrar el amor sin necesidad de que sea San Valentín]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amor,San Valentín,Planes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Iván y Hadoum’, un ‘Romeo y Julieta’ queer para demostrar que “el amor y el deseo son el motor de la revolución”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/ivan-hadoum-romeo-julieta-queer-demostrar-amor-deseo-son-motor-revolucion_1_12989658.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e15bde8f-3584-4e6b-805d-a327a2b56ff5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Iván y Hadoum’, un ‘Romeo y Julieta’ queer para demostrar que “el amor y el deseo son el motor de la revolución”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La única película española en la Berlinale es una hermosa historia de amor entre un hombre trans y una mujer de origen marroquí que viven la precariedad en una fábrica de Almería</p><p class="subtitle">La escritora Arundhati Roy cancela su presencia en la Berlinale tras la negativa del jurado a condenar el genocidio en Gaza
</p></div><p class="article-text">
        Hace once a&ntilde;os, cuando Ian de la Rosa pensaba en la que podr&iacute;a ser su primera pel&iacute;cula cuando acab&oacute; su proyecto fin de carrera, se le ocurri&oacute; que por qu&eacute; no contar un<em> Romeo y Julieta</em> en Almer&iacute;a, entre los invernaderos que tan poco (y tan estereotipados) ha mostrado el audiovisual espa&ntilde;ol. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lois-patino-le-da-revolcon-shakespeare-mano-irene-escolar-ariel_1_12878576.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No ser&iacute;a un </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lois-patino-le-da-revolcon-shakespeare-mano-irene-escolar-ariel_1_12878576.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Romeo y Julieta </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lois-patino-le-da-revolcon-shakespeare-mano-irene-escolar-ariel_1_12878576.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">normal,</a> sino uno atravesado por conflictos de clase, g&eacute;nero y raza. Uno que demostrara que todos esos elementos nos definen y se mezclan aunque la gente quiera negarlo. Uno que reivindicara el amor como fuerza de cambio frente al odio al diferente.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de diez a&ntilde;os despu&eacute;s, ese <em>Romeo y Julieta</em> tiene nombre. Se llama <em>Iv&aacute;n y Hadoum </em>y compite en la secci&oacute;n Panorama <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nuevo-karim-ainouz-kornel-mundruczo-angela-schanelec-competiran-oso-oro-berlinale_1_12921413.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del Festival de Berl&iacute;n,</a> el mismo certamen que vio nacer cineastas espa&ntilde;oles como Carla Sim&oacute;n, Pilar Palomero o Alauda Ruiz de Az&uacute;a. Una pel&iacute;cula que imagina una historia de amor que no es t&oacute;xica, que muestra la precariedad del trabajo en las f&aacute;bricas de Almer&iacute;a, y que muestra el cuerpo, el deseo y el sexo de un hombre trans como pocas veces el cine lo ha hecho. Ian de la Rosa muestra inteligencia y sensibilidad para crear un nuevo imaginario en ese sentido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No s&eacute; si es una pel&iacute;cula madura, pero lo hemos intentado&rdquo;, dice el cineasta a pocas horas de presentar el filme ante el p&uacute;blico por primera vez &mdash;luego competir&aacute; por la Biznaga de Oro en el Festival de M&aacute;laga&mdash;, y haci&eacute;ndolo una semana despu&eacute;s de que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-saca-colores-eeuu-super-bowl-latinos_129_12972806.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bad Bunny reivindicara el mismo mensaje </a>que su pel&iacute;cula, que solo el amor es m&aacute;s fuerte que el odio. Un amor que aqu&iacute; no es t&oacute;xico y se convierte en refugio para Iv&aacute;n, un hombre trans interpretado por Silver Chic&oacute;n, y Hadoum, una joven de origen marroqu&iacute; a la que da vida Herminia Loh Moreno. &ldquo;En esencia esta pel&iacute;cula va de c&oacute;mo el amor y el deseo pueden ser y son el motor principal para una revoluci&oacute;n que empieza en lo personal&rdquo;, dice, y ah&iacute; apunta otra de las claves de su filme, que cada peque&ntilde;a decisi&oacute;n, cuenta: &ldquo;Toda revoluci&oacute;n a gran escala empieza por decisiones peque&ntilde;as que son personales&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Es una de las revoluciones de su pel&iacute;cula. La otra viene de, por fin, ver una historia &ldquo;donde lo trans no estuviera conflictuado, donde la identidad trans no fuera un conflicto&rdquo;. &ldquo;Yo soy trans y no estoy todo el rato sufriendo. Yo me enamoro, tengo parejas y tengo sexo. Quer&iacute;a contar eso, contar c&oacute;mo esos cuerpos se empoderan. Al final estamos hablando de eso a trav&eacute;s de la ternura, de la intimidad y del sexo. Podemos decir que es hasta revolucionario, porque ahora mismo estamos en medio de una oleada de odio incre&iacute;ble&rdquo;, explica De la Rosa.
    </p><p class="article-text">
        El cineasta realiza una hermosa presentaci&oacute;n de su personaje masculino, sin explicitar de forma subrayada su identidad trans y prefiriendo mostrar de forma natural su cuerpo. Su familia le acepta. Esa ausencia de conflicto en lo identitario y esa forma de ver su sexualidad tambi&eacute;n es una revoluci&oacute;n y &ldquo;una respuesta&rdquo; a lo que el cine suele hacer &ldquo;en lo que se refiere a las experiencias trans y a c&oacute;mo se presentan los conflictos trans&rdquo;. &ldquo;Ten&iacute;a muchas ganas de ver un personaje trans cuyo conflicto no tiene nada que ver con ser trans. Me parec&iacute;a importante dar ese paso&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Porque hab&iacute;a una ausencia, &ldquo;una falta de representaci&oacute;n en los cuerpos, en el deseo&rdquo;. &ldquo;Me parece genial y agradezco todas las representaciones que he visto, me hayan gustado o no. Especialmente las que no me han gustado, porque son las que me han llevado aqu&iacute;. Si yo hubiera visto todo bien, no hubiera hecho esta pel&iacute;cula&rdquo;, subraya, y pone el foco en &ldquo;las escenas de sexo y de intimidad&rdquo;. Por eso, ya que &ldquo;es tan dif&iacute;cil hacer una pel&iacute;cula&rdquo;, hab&iacute;a que poner el foco en mostrar cosas que el cine no estuviera mostrando.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo soy trans y no estoy todo el rato sufriendo. Yo me enamoro, tengo parejas y tengo sexo. Quería contar eso, contar cómo esos cuerpos se empoderan</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ian de la Rosa</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con el cascar&oacute;n de esa historia de amor, Ian de la Rosa va salpicando de capas y reflexiones, c&oacute;mo la forma en la que, para ascender de clase, el protagonista tiene que comportarse como se espera de un hombre. Una forma de evidenciar que &ldquo;el g&eacute;nero est&aacute; relacionado con el capitalismo&rdquo;. &ldquo;Es un mel&oacute;n muy grande. Se necesitar&iacute;a un especial para hablar de los referentes o los no referentes que tenemos las personas trans masculinas, c&oacute;mo nos acercamos a la masculinidad y c&oacute;mo la masculinidad nos acepta o no. Yo dir&iacute;a que te aceptan como LGTB siempre que no seas queer. Como si no pasara nada por cambiarte de caja, pero meti&eacute;ndote en otra caja&rdquo;, critica. Aunque la pel&iacute;cula no es biogr&aacute;fica, s&iacute; que est&aacute; trufada de todo lo que De la Rosa ha visto en su transici&oacute;n, y una de esas cosas es c&oacute;mo &ldquo;todo es intersecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El otro tema que bombea todo el filme es la clase y c&oacute;mo se mezcla con todo lo anterior. &ldquo;Evidentemente, el personaje de Iv&aacute;n tiene una aspiraci&oacute;n de clase, tiene una aspiraci&oacute;n de tener un cuarto propio. Me preguntaba hasta qu&eacute; punto dentro de determinadas clases sociales podemos traicionarnos entre nosotras para conseguir ese cuarto propio&rdquo;, a&ntilde;ade. La soluci&oacute;n, o el principio de esa revoluci&oacute;n de amor, no est&aacute; en lo individual, y esa es otra de las cosas que deja clara<em> Iv&aacute;n y Hadoum</em>, que &ldquo;solos no hacemos nada, sino que tenemos que ir en colectivo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso esas mujeres unidas en su sindicato que reclaman condiciones dignas para las trabajadoras que envasan la fruta y verdura para el norte de Europa. Los Romeo y Julieta de De la Rosa tienen el amor como motor, pero no se olvidan del contexto en el que viven ni de d&oacute;nde vienen, y por eso se sienten tan reales y se convierten en una carta de presentaci&oacute;n prometedora de un cineasta con mucho que decir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/ivan-hadoum-romeo-julieta-queer-demostrar-amor-deseo-son-motor-revolucion_1_12989658.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 21:00:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Berlinale,Transexualidad,Cineastas,Cine español,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del flechazo al ‘match’: por qué nos inquieta tanto entender el amor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/flechazo-match-inquieta-entender-amor_1_12988929.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a41b8d17-9469-4318-bbe1-cf619a1a054c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136577.jpg" width="1078" height="607" alt="Del flechazo al ‘match’: por qué nos inquieta tanto entender el amor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llegada de San Valentín recuerda que, pese a los cambios sociales y digitales, el amor sigue siendo un tema universal. Las nuevas formas de cortejo y comunicación han modificado los escenarios del amor, pero no han cambiado nuestra inquietud por él</p><p class="subtitle">“El mundo está hecho para las parejas”: ¿ha cambiado nuestra forma de ver la soltería?</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En las cuatro d&eacute;cadas que llevo de tarotista he podido comprobar que el 80% de las personas quiere saber sobre el amor, por encima de la profesi&oacute;n, el trabajo y cualquier otro asunto. Cuarenta a&ntilde;os tratando con distintas generaciones y no hemos cambiado tanto, seguimos siendo los mismos, nos sigue preocupando el amor&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este testimonio de una de las asistentes reson&oacute; en la sala del Ateneo de Madrid en la que se celebraba la conferencia <em>Del flechazo al match: &iquest;Qu&eacute; queda del amor? </em>La intervenci&oacute;n condens&oacute; una de las ideas centrales que atravesaron toda la conversaci&oacute;n: pese a los cambios sociales, tecnol&oacute;gicos y generacionales, el amor sigue ocupando un lugar prioritario en nuestras inquietudes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bajo el marco de la celebraci&oacute;n de San Valent&iacute;n, la tarde del 12 de febrero se reunieron varias autoras: <a href="https://www.eldiario.es/autores/andrea-proenza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andrea Proenza</a>, periodista y autora de<em> Cartograf&iacute;as del deseo amoroso</em> (Ediciones en el mar, 2025); <a href="https://www.eldiario.es/autores/inma-benedito/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Inma Benedito</a>, periodista y autora de<em> Too Match</em> (Plaza &amp; Jan&eacute;s, 2025) y Gema del Castillo, guionista y autora de <em>Alg&uacute;n d&iacute;a nos reiremos de esto</em> (Grijalbo, 2025) y <em>Dama de pueblo</em> (Ediciones en el mar, 2022). De la mano de Laura Pi&ntilde;ero, periodista de Cadena Ser, una sala con todos los asientos ocupados &ndash;y varias personas escuchando de pie&ndash; era testigo de una conversaci&oacute;n que buscaba cuestionar los clich&eacute;s asociados al amor y abrir una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica sobre los v&iacute;nculos en la contemporaneidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El amor en la era digital</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Internet ha convertido el <a href="https://www.eldiario.es/era/amor-no-aire-telefonos-prefiero-ligar-persona-hoy-dia-complicado_1_12631030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ligar en persona como algo no satisfactorio</a>&rdquo;. As&iacute; de contundente se mostraba la periodista Inma Benedito, quien encontraba en la llegada de las nuevas tecnolog&iacute;as el &uacute;ltimo cambio que hemos vivido en el &aacute;mbito de las relaciones y v&iacute;nculos amorosos. El auge de las redes sociales y las aplicaciones de citas han transformado por completo el escenario del cortejo. &ldquo;Hoy en d&iacute;a ligar es aprender a usar las <em>apps</em> de citas&rdquo;, aseguraba &ndash;mientras, buena parte del p&uacute;blico asent&iacute;a en silencio&ndash;. &ldquo;En persona entran en juego la incertidumbre, el rechazo en directo&hellip; Nos hemos acostumbrado a lo &lsquo;f&aacute;cil&rsquo; que nos lo pone Internet&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Internet ha convertido el ligar en persona en algo no satisfactorio (...) En persona entran en juego la incertidumbre, el rechazo en directo… Nos hemos acostumbrado a lo ‘fácil’ que nos lo pone</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Inma Benedito</span>
                                        <span>—</span> autora de &#039;Too match&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las redes sociales y los perfiles en aplicaciones de citas nos facilitan un &ldquo;tr&aacute;iler&rdquo; o primer vistazo de una persona. &ldquo;Te ahorran un paso&rdquo;, explic&oacute; Benedito, &ldquo;ya tienes un filtro de inquietudes que te pueden ayudar a saber si vas a hacer <em>match&rdquo;.</em> Acostumbradas a que entre las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes la norma sea tener presencia en plataformas, cuando Gema del Castillo &ndash;despu&eacute;s de un a&ntilde;o &ldquo;ligando a tope&rdquo; por redes sociales&ndash; se encontr&oacute; con una persona que no ten&iacute;a ning&uacute;n perfil, se sinti&oacute; rara y pens&oacute; que de alguna manera hab&iacute;a vuelto &ldquo;al mundo real&rdquo;, a un espacio sin filtros previos.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, Andrea Proenza habl&oacute; sobre un cambio en los mensajes. &ldquo;El amor rom&aacute;ntico se gu&iacute;a por una serie de guiones; sabemos qu&eacute; significa un roce o un determinado tipo de mirada, pero de repente estamos en un &aacute;mbito en el que no est&aacute; claro <a href="https://www.eldiario.es/era/corazon-fueguito-queremos-decir-damos-like_1_12022421.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">qu&eacute; quiere decir que te den me gusta a una historia</a>. Puede ser porque a la otra persona le gustes t&uacute; o le haya gustado lo que publicas&rdquo;. Varias asistentes parecieron reconocerse en esta confusi&oacute;n, ya que la reflexi&oacute;n encontr&oacute; una respuesta casi inmediata en la sala, que se llen&oacute; de asentimientos, murmullos c&oacute;mplices y comentarios en voz baja.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El encuentro &#039;Del flechazo al match: ¿qué queda del amor?&#039;, en el Ateneo de Madrid."
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            <span class="title">
                El encuentro &#039;Del flechazo al match: ¿qué queda del amor?&#039;, en el Ateneo de Madrid.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La mercantilizaci&oacute;n del amor</h2><p class="article-text">
        Para las autoras, la forma en la que nos vinculamos &ndash;incluida la amorosa&ndash; es un reflejo de la sociedad en la que vivimos. Inma Benedito analiz&oacute; c&oacute;mo las relaciones de hoy en d&iacute;a replican patrones de la l&oacute;gica mercantilista: &ldquo;Vemos a las personas que nos gustan como un objeto de consumo, las vemos en funci&oacute;n de lo que nos van a aportar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta fue una de las tem&aacute;ticas que, abierto el espacio de debate, gener&oacute; conversaci&oacute;n entre el p&uacute;blico &mdash;formado por personas de todas las edades&mdash;, ya que no todos se mostraron completamente de acuerdo con esa lectura. Sin embargo, conect&oacute; especialmente con la parte m&aacute;s joven de la sala, que reconoci&oacute; c&oacute;mo esta l&oacute;gica se ve potenciada por las redes sociales y las aplicaciones de citas, que ofrecen un cat&aacute;logo (casi) infinito de opciones. &ldquo;Las relaciones son m&aacute;s ef&iacute;meras porque crees que a la vuelta de la esquina hay alguien mejor&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Proenza; el cambio de pareja es m&aacute;s f&aacute;cil si se alimenta la idea de que siempre va a haber una persona nueva disponible.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las relaciones son más efímeras porque crees que a la vuelta de la esquina hay alguien mejor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea Proenza</span>
                                        <span>—</span> autora de &#039;Cartografías del deseo amoroso&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No todo es negativo: la autora de <em>Too Match</em> reconoci&oacute; que las aplicaciones de citas tienen ventajas, especialmente para personas LGTBIQ+, ya que permiten conectar con m&aacute;s miembros del colectivo y conocer a personas de c&iacute;rculos y &aacute;mbitos distintos. Sin embargo, Benedito no ignora los riesgos: la abundancia de opciones puede provocar lo que llama &ldquo;fatiga por decisi&oacute;n&rdquo;, y el acceso constante a estas plataformas introduce din&aacute;micas perversas: &ldquo;Puedes usar la<em> app</em> en el ba&ntilde;o, en el metro, en la sala de espera del dentista&hellip; De hecho, la gente lo hace. Al final, el motor de usar estas <em>apps</em> son el aburrimiento y la frustraci&oacute;n, y que el motor del amor sean dos elementos que no tienen nada que ver con &eacute;l dice mucho de c&oacute;mo se construyen estos v&iacute;nculos&rdquo;. Concluy&oacute; tajante que &ldquo;si el objetivo [de las aplicaciones] fuera conseguir un v&iacute;nculo duradero, ser&iacute;an un &eacute;xito, pero un fracaso como negocio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el primer vistazo que ofrecen las aplicaciones y redes sociales sobre la persona que nos interesa puede ser enga&ntilde;oso. Proenza recuperaba a Sara Ahmed y sus &ldquo;archivos de la felicidad&rdquo;<em> [</em><a href="https://cajanegraeditora.com.ar/tag/la-promesa-de-la-felicidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La promesa de la felicidad</em></a><em>]</em> para recordar que en todas estas plataformas cada persona elige proyectar &uacute;nicamente las partes de s&iacute; mismo que m&aacute;s les interesa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esa falsa sensaci&oacute;n de conocer a alguien se suma la manera de comunicarse de las nuevas generaciones, que a menudo trastoca los c&oacute;digos que parec&iacute;a que hab&iacute;amos empezado a entender. La generaci&oacute;n Alfa, seg&uacute;n apunt&oacute; Gema del Castillo, <a href="https://www.eldiario.es/era/publicar-desayuno-cero-fotos-gente-no-comparte-vida-redes_1_12603607.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya ni siquiera publica</a> de forma estable en plataformas. &ldquo;Se comunican de forma a&uacute;n m&aacute;s ef&iacute;mera, con publicaciones de 24 horas, que me hacen preguntarme si la imagen que quieren dar es precisamente que nadie los conozca al 100%&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los libros de las tres autoras que participaron en el encuentro: Andrea Proenza, Inma Benedito y Gema del Castillo."
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            <span class="title">
                Los libros de las tres autoras que participaron en el encuentro: Andrea Proenza, Inma Benedito y Gema del Castillo.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Atravesadas por la precariedad</h2><p class="article-text">
        El amor se concibe a menudo como algo abstracto, et&eacute;reo. Sin embargo, la autora de <em>Cartograf&iacute;as del deseo amoroso</em> dejaba claro que el amor es pol&iacute;tico y se ve atravesado por las condiciones de vida; y si hay algo que actualmente marca y genera conversaciones entre las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes es la precariedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Gema del Castillo escrib&iacute;a <em>Alg&uacute;n d&iacute;a nos reiremos de esto</em> estaba viviendo una etapa de precariedad que qued&oacute; reflejada en su obra. En ella, adem&aacute;s de hablar sobre amor, habla sobre c&oacute;mo lo material atraviesa los v&iacute;nculos: &ldquo;Sin las condiciones materiales necesarias no eres libre para amar, o para amar como te gustar&iacute;a (...) Nuestra generaci&oacute;n tiene casi como &uacute;nica opci&oacute;n el irse a vivir en pareja, porque si no es imposible&rdquo;. Proenza record&oacute; c&oacute;mo incluso en el desamor esas condiciones materiales son imprescindibles; muchas parejas que desear&iacute;an separarse o divorciarse no lo hacen <a href="https://www.eldiario.es/era/compartir-piso-ex-crisis-vivienda-condiciona-relaciones-pareja_1_11723999.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por no poder hacer frente al coste econ&oacute;mico</a> que ello conlleva.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sin las condiciones materiales necesarias no eres libre para amar, o para amar como te gustaría (...) Nuestra generación tiene casi como única opción el irse a vivir en pareja, porque si no es imposible</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gema del Castillo</span>
                                        <span>—</span> autora de &#039;Algún día nos reíremos de esto&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El amor se aprende: &ldquo;No hemos superado el amor rom&aacute;ntico&rdquo;</h2><p class="article-text">
        A lo largo de la conversaci&oacute;n y el debate se dej&oacute; claro que buena parte de las ideas que tenemos sobre el amor provienen de <a href="https://www.eldiario.es/era/educacion-sentimental-chicas-leian-revista-bravo-encontrar-pareja-hombre_1_12304486.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relatos que consumimos desde la infancia</a>: pel&iacute;culas, novelas, revistas juveniles, comedias rom&aacute;nticas... Historias que &ndash;como se narra en <em>Cartograf&iacute;as del deseo amoroso&ndash; </em>durante d&eacute;cadas, han repetido una misma promesa: pareja estable, convivencia, matrimonio, hijos. Una trayectoria que, como se&ntilde;alaba Proenza ante un p&uacute;blico que asent&iacute;a con claridad, sigue funcionando como modelo dominante: &ldquo;No hemos superado el amor rom&aacute;ntico (...), sigue sustentado en instituciones como el matrimonio o la familia nuclear&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La idealizaci&oacute;n del amor y la aspiraci&oacute;n a conseguirlo que se impone desde los relatos cl&aacute;sicos resultan evidentes para del Castillo. Tras la intervenci&oacute;n de Proenza, se&ntilde;al&oacute;: &ldquo;En los cuentos de hadas, la historia acaba cuando se casan&rdquo;. Lo que viene despu&eacute;s apenas aparece.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Benedito es problem&aacute;tico que durante generaciones hayamos aprendido a querer casi exclusivamente a trav&eacute;s de la cultura de masas: &ldquo;El amor se aprende, y si todo lo que aprendemos es a trav&eacute;s de la cultura de masas, adquiriremos una idea del amor dise&ntilde;ada para encajar en la sociedad mercantilista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que las intervenciones de las ponentes y las reflexiones del p&uacute;blico se entrelazaban y abr&iacute;an constantemente nuevas l&iacute;neas de an&aacute;lisis, tras m&aacute;s de hora y media de di&aacute;logo intenso se puso fin a la conferencia <em>Del flechazo al match: &iquest;Qu&eacute; queda del amor? </em>Pero con el cierre formal no lleg&oacute; el final de la conversaci&oacute;n. Tras despedir a las autoras entre aplausos, muchos asistentes prolongaron el debate, intercambiando impresiones sobre las ideas que m&aacute;s les hab&iacute;an interpelado. Otros se acercaron a las ponentes para continuar la charla y plantear nuevas preguntas.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la diversidad del p&uacute;blico evidenci&oacute; que, m&aacute;s all&aacute; de las diferencias generacionales, sociales o culturales, la manera en que nos vinculamos y entendemos el amor sigue siendo una inquietud compartida. Porque, aunque cambien los formatos y los c&oacute;digos, la necesidad de reflexionar sobre c&oacute;mo sentimos y nos relacionamos permanece como un hilo com&uacute;n que atraviesa edades, contextos y miradas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/flechazo-match-inquieta-entender-amor_1_12988929.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 21:00:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del flechazo al ‘match’: por qué nos inquieta tanto entender el amor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,San Valentín,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro libros para viajar, disfrutar y enamorarse de la lectura en San Valentín sin salir de casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/cuatro-libros-viajar-disfrutar-enamorarse-lectura-san-valentin-salir-casa_1_12990225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd1bcc6a-17ae-4823-a66d-731dd4aa9519_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro libros para viajar, disfrutar y enamorarse de la lectura en San Valentín sin salir de casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Os presentamos cuatro títulos de autoras que recrean el amor desde diferentes facetas: el amor propio, el de pareja, también el no correspondido o el amor por la familia</p><p class="subtitle">De Alejandría a la RAE: los “sorprendentes usos sociales” de las gramáticas desde hace más de 2.000 años</p></div><p class="article-text">
        San Valent&iacute;n es un d&iacute;a que se asocia al amor. Dejando a un lado que se conmemora el d&iacute;a de un <em>m&aacute;rtir </em>que fue decapitado, el 14 de febrero es el &lsquo;D&iacute;a de los Enamorados&rsquo;. Pero en este d&iacute;a tan singular no solo se celebra el amor de la pareja, sino tambi&eacute;n el amor por la familia, los amigos, el amor propio o por el arte. Por eso, hoy te recomendamos cuatro libros -con amores de todo tipo- para que si no tienes plan en San Valent&iacute;n, puedas viajar a trav&eacute;s de las p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Hamnet</em>, de Maggie O'Farrell<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/claves-hamnet-historia-siglo-xvi-habla-dolor-siglo-xxi_1_12931098.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es uno de esos libros que ahora est&aacute; en boca de todos</a> y que apuesta por convertirse en un cl&aacute;sico, no solo por la taquillera pel&iacute;cula hom&oacute;nima protagonizada por Jessie Buckley y Paul Mescal, sino porque retrata el amor desde m&uacute;ltiples puntos. Nos sirve para conocer qu&eacute; se esconde detr&aacute;s de Hamnet -el hijo de Shakespeare- que tras su fallecimiento (un hecho de dominio p&uacute;blico y que no puede ser considerado spoiler) dio lugar a una obra maestra de teatro, <em>Hamlet</em>. 
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            <span class="title">
                Portada de &#039;Hamnet&#039; de Maggie O&#039;Farrell                            </span>
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        Nos traslada a la Inglaterra victoriana de los siglos XVI y XVII para dejar de un lado al laureado William Shakespeare y centrarse en una protagonista femenina. Agnes Hathaway, una mujer peculiar, sabia y con un mundo interior que pocas veces se ha explorado, siendo la esposa del escritor ingl&eacute;s. Una novela fresca, muy veros&iacute;mil y que retrata la Inglaterra rural de la &eacute;poca a trav&eacute;s de los ojos de las diferentes personas que vivieron con el autor de Romeo y Julieta, entre otras obras. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; el amor es real y familiar. Con sus idas y venidas, con sus luces y sus sombras. Una apuesta segura si tambi&eacute;n quieres soltar alguna que otra l&aacute;grima, porque tambi&eacute;n retrata las consecuencias del duelo. 
    </p><p class="article-text">
        De un libro con un tono m&aacute;s solemne seguimos con <em>El par perfecto</em>, que no es solo una comedia rom&aacute;ntica en papel, es tambi&eacute;n el <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/autora-silvia-dela-experiencia-publicar-opera-prima-decidi-escribir-ver-si-capaz-hacerlo_1_12069475.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debut literario de una autora conquense emergente</a>, Silvia Dela. En este divertido libro, cuyo epicentro dram&aacute;tico es un campo de golf, seguimos a dos protagonistas que tienen algo en com&uacute;n: aman el golf, pero no se soportan. Y, por otro lado, a los amigos de estos protagonistas, que para conseguir sus objetivos tendr&aacute;n que fingir estar enamorados.  
    </p><p class="article-text">
        Una novela con t&oacute;picos literarios como el <em>enemies to lovers</em> o el <em>fake dating </em>que te sacar&aacute; m&aacute;s de una carcajada, ambientada en Valle del Hoyo, un pueblo ficticio que guarda relaci&oacute;n con la provincia de Cuenca. En este libro, el drama, el humor y el deporte se dan la mano para no solo te enamores poco a poco de sus personajes, sino que sientas que eres parte de sus vidas.
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                Portada de la novela &#039;El par perfecto&#039; de Silvia Dela                            </span>
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        Del amor no correspondido y c&oacute;mico pasamos a <em>Manifiesto cuerpa</em> es un libro para amarse a uno mismo, desde la herida. <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/paula-aparicio-activista-gordo-odio-cine-avion-da-autentico-terror-no-si-vas-caber-asiento_1_12081841.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un grito en el que su autora, Paula Aparicio,</a> avanza las diferentes formas de gordoodio que existen en el mundo y c&oacute;mo se perpet&uacute;an contra las personas gordas sin importar que sea un ser humano. Desde la violencia en la salud, la est&eacute;tica, la publicidad o la cinematograf&iacute;a, este manifiesto quiere sembrar un precedente: acabar con la violencia hacia los cuerpos gordos. 
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                Portada de &#039;Manifiesto cuerpa&#039;                            </span>
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        Un ensayo en tono de diario que posee una lectura ligera, con referencias de la generaci&oacute;n Z cuyo punto de partida es: &ldquo;&iquest;En qu&eacute; momento el cuerpo se convierte en un territorio hostil?&rdquo;. Un relato de amor propio en el que para aceptarnos a nosotros mismos no sirve con poner una tirita, sino que hay que abrazar la herida para que este cicatrice. 
    </p><p class="article-text">
        <em>El diario de la peste</em> es una novela juvenil, escrita por Espido Freire, que se ambienta en la ciudad de Toledo del siglo XVI.
    </p><p class="article-text">
        Esta breve novela sigue los pasos de Elena, una joven noble que vive junto a su hermano Diego en un contexto de caos social: la peste vuelve a ser una epidemia. Sus padres se hallan recluidos en La Puebla de Montalb&aacute;n y no saben cu&aacute;ndo podr&aacute;n regresar a la capital, pero la han dejado a cargo de su hermano. Sin embargo, tras descubrir que sus criados plantean matarlos para quedarse con sus riquezas, Elena se marcha de casa con su hermano sin importarle qu&eacute; pueda ocurrirles.
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                El diario de la peste, novela juvenil de Espido Freire                            </span>
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        Una historia narrada en primera persona donde el amor fraternal es capaz de todo y que sigue las aventuras de estos dos hermanos. Con un tono &eacute;pico y cotidiano, relaciona diferentes leyendas de la ciudad como La Tarasca y podr&aacute;s disfrutarlo a cualquier edad -m&aacute;s a&uacute;n si eres de la provincia, pues encontrar&aacute;s muchas referencias-. 
    </p><p class="article-text">
        El amor no siempre tiene que estar ligado a lo rom&aacute;ntico, tambi&eacute;n puede ser literario. Por eso te animamos a que leas alguno de estos libros, para que descubras los diferentes tipos de amor que existen y, quien sabe si tambi&eacute;n sentir&aacute;s mariposas en el est&oacute;mago por las letras. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Abad]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/cuatro-libros-viajar-disfrutar-enamorarse-lectura-san-valentin-salir-casa_1_12990225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 18:24:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro libros para viajar, disfrutar y enamorarse de la lectura en San Valentín sin salir de casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[San Valentín,Libros,Amor,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mayor historia de amor de la mitología griega que inspiró el concepto del amor eterno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mayor-historia-amor-mitologia-griega-inspiro-concepto-amor-eterno-psique-eros-pm_1_12988726.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7a43f1e-41e2-4e82-aa0a-77b0d5f300ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mayor historia de amor de la mitología griega que inspiró el concepto del amor eterno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ira y los celos de Afrodita por una joven a la que consideraban su reencarnación no pudo con el amor </p><p class="subtitle">La joya histórica que ha recuperado el Museo Británico y que perteneció a una hija de los Reyes Católicos</p></div><p class="article-text">
        Muchas de las historias rom&aacute;nticas de nuestros d&iacute;as beben de la mitolog&iacute;a griega, que ha aportado algunos iconos y s&iacute;mbolos que asociamos al amor. De hecho, el propio <strong>Eros</strong>, representado como un ni&ntilde;o con alas y una flecha, tambi&eacute;n llamado <strong>Cupido</strong>, es una de las figuras que m&aacute;s se repite en torno al <a href="https://www.eldiario.es/spin/celebra-san-valentin-14-febrero-origen_1_12974357.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&iacute;a de San Valent&iacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y precisamente Eros es el protagonista de una de las historias de amor m&aacute;s grandes que nos dej&oacute; la <a href="https://www.eldiario.es/viajes/olivo-antiguo-grecia-leyenda-planto-diosa-atenea_1_12373270.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mitolog&iacute;a griega</a>, aunque nos ha llegado de forma m&aacute;s completa gracias a un escritor romano, <strong>Apuleyo</strong>, que la recopil&oacute; en la obra <em>El asno de oro</em>. Hablamos del mito entre Eros, que representa el amor, y Psique, el alma.
    </p><h2 class="article-text">La belleza de Psique: infelicidad y celos de Afrodita</h2><p class="article-text">
        Hace muchos a&ntilde;os hab&iacute;a un rey que ten&iacute;a tres hijas. Una de ellas destacaba por su belleza sobrehumana, y acud&iacute;an gentes de todos lados a admirarla y adorarla. Ella era Psique, a la que ten&iacute;an como una reencarnaci&oacute;n de la diosa Afrodita, del amor y la belleza, en el mundo real.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, Psique no se sent&iacute;a feliz por una belleza que la manten&iacute;a soltera, porque nadie se atrev&iacute;a a pedir su mano, a la vez que sus hermanas ya hab&iacute;an contra&iacute;do matrimonio. Por otro lado, <strong>Afrodita se mostraba celosa por ella, por eso le pide a su hijo Eros que lanzase una flecha</strong> para que se enamorara del hombre m&aacute;s malvado y horrible de la tierra.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DF_B8O1MvFs/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Los padres de Psique, preocupados por el futuro de su hija, consultaron al <strong>Or&aacute;culo</strong>, y este asegur&oacute; que se casar&iacute;a en lo alto de una monta&ntilde;a con un monstruo de otro mundo. Ella acept&oacute; su destino y fue cuando se dirigi&oacute; a la cima donde sus padres la abandonar&iacute;an y m&aacute;s tarde la encontrar&iacute;a <strong>C&eacute;firo</strong>, el viento del Oeste, que la elev&oacute; por los aires y la dej&oacute; en un profundo valle sobre un lecho de c&eacute;sped.
    </p><p class="article-text">
        La joven se hab&iacute;a quedado profundamente dormida cansada de tantas emociones y cuando se despert&oacute;, se vio en medio de un jard&iacute;n de un palacio lujoso y bello, donde, adem&aacute;s, sinti&oacute; una presencia a su lado. Era el esposo que le hab&iacute;a dicho el Or&aacute;culo, aunque su voz suave y amable no le cuadraban con el monstruo que le hab&iacute;an predicho, pero le dijo que, si lo miraba, se marchar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Con esto, <strong>Psique</strong> pasaba los d&iacute;as sola en el palacio y solo se reun&iacute;a con su marido por la noche. Esto hizo que pronto extra&ntilde;ara su hogar y le rog&oacute; que le dejara visitarlos, por lo que regres&oacute; al monte con su permiso. Sin embargo, animada por sus hermanas, urdi&oacute; un plan para descubrir la identidad de su esposo. As&iacute;, sin querer le hizo caer una gota de aceite de su lampara, lo que despert&oacute; a Eros y este cumpli&oacute; su amenaza y se fue.
    </p><h2 class="article-text">Las pruebas de Afrodita y el final rom&aacute;ntico</h2><p class="article-text">
        Ella no se quer&iacute;a despedir de <strong>Eros</strong>, quer&iacute;a regresar junto a &eacute;l, y por eso comenz&oacute; una b&uacute;squeda desesperada, lo que la llev&oacute; al templo de <em>Afrodita</em>. La diosa del amor y la belleza, con ira y deseo de venganza, le rasg&oacute; las vestiduras y le hizo cumplir una serie de pruebas inalcanzables.
    </p><p class="article-text">
        Estas tareas incluyeron el separar una enorme mezcla de semillas, que logr&oacute; con ayuda de hormigas, obtener lana de carneros peligrosos, traer agua de un r&iacute;o imposible, y tambi&eacute;n bajar al inframundo para pedir a <a href="https://www.eldiario.es/spin/mito-griego-explica-origen-primavera-cambio-estacion-persefone-demeter-hades-pm_1_12159542.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pers&eacute;fone</a> una caja con belleza divina. Psique logr&oacute; pasarlas, en parte porque el resto de los dioses la ayudaron, pero cay&oacute; en un sue&ntilde;o profundo al abrir por curiosidad el cofre que hab&iacute;a conseguido.
    </p><p class="article-text">
        Eros la despertar&iacute;a de un flechazo, incapaz de olvidarla, y fue cuando subi&oacute; al <a href="https://www.eldiario.es/spin/interpretaban-antiguos-griegos-romanos-grandes-desastres-advertencias-olimpo-pm_1_12512805.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Olimpo</a> y le rog&oacute; a <strong>Zeus</strong> que le dejase casar con ella. As&iacute; fue como consigui&oacute; compadecerlo, calm&oacute; la ira de <strong>Afrodita</strong>, y <strong>Psique</strong> logr&oacute; la inmortalidad comiendo ambros&iacute;a, el alimento divino ol&iacute;mpico, que otorgaba junto al n&eacute;ctar no solo ser inmortal, sino tambi&eacute;n ser joven eternamente y obtener la fuerza divina. Y s&iacute;, aqu&iacute; s&iacute; que hubo un &ldquo;vivieron felices y comieron perdices&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mayor-historia-amor-mitologia-griega-inspiro-concepto-amor-eterno-psique-eros-pm_1_12988726.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 15:00:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mayor historia de amor de la mitología griega que inspiró el concepto del amor eterno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Mitos,Amor,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una 'green flag']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/llevarte-ex-pasado-percibirse-amenaza-green-flag_1_12985684.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d382893-f8f0-40cb-b57d-bbe3da3f9c1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una &#039;green flag&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los nuevos modelos relacionales y la cultura LGTBI han contribuido a otra forma de ver las cosas cuando una relación finaliza en buenos términos: tu ex puede seguir presente en tu vida como una persona de apoyo y confianza</p><p class="subtitle">La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”</p></div><p class="article-text">
        Hace no tanto, que una pareja mantuviera relaci&oacute;n con su ex era casi sin&oacute;nimo de alarma: celos, miedos e inseguridades pod&iacute;an tomar el control. Hoy, en cambio, muchas personas leen ese mismo v&iacute;nculo como una <em>green flag, </em>como algo positivo: prueba de madurez emocional, habilidades de comunicaci&oacute;n y capacidad para cerrar ciclos sin rencor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este cambio no solo habla de nuestras relaciones actuales, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo entendemos la propia idea de la expareja. En Espa&ntilde;a, tener exparejas no es la excepci&oacute;n, sino la norma: seg&uacute;n el informe del CIS sobre <a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3501sd_a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Relaciones sexuales y de pareja</em></a><a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3501sd_a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2025)</a> la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola tiene de media cuatro parejas estables a lo largo de la vida (excluyendo a quienes nunca han tenido pareja).
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, diversos <a href="https://www.funcas.es/prensa/el-27-de-los-jovenes-de-25-a-29-anos-en-espana-vive-en-pareja-frente-al-42-de-la-media-europea/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> dejan claro que la estabilidad relacional ha disminuido en comparaci&oacute;n con generaciones anteriores &ndash;lo que se asocia con m&aacute;s <a href="https://www.eldiario.es/era/momento-dejarlo-pareja-aprendimos-javier-ambrossi-revuelta_1_12947311.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rupturas</a> y un mayor reemparejamiento&ndash;. Entre la poblaci&oacute;n mayor de 55 a&ntilde;os, lo m&aacute;s habitual (seg&uacute;n el CIS) es haber tenido solo una relaci&oacute;n de pareja estable a lo largo de la vida. Sin embargo, a medida que baja la edad, aumenta el n&uacute;mero medio de relaciones: las personas de entre 45 y 54 a&ntilde;os han tenido de media tres parejas; entre los 35 y 44 a&ntilde;os la cifra se sit&uacute;a entre dos y tres; vuelve a subir a tres en la franja de 25 a 34 a&ntilde;os; y baja a dos entre los 18 y 24 a&ntilde;os. Este mismo patr&oacute;n se repite en el n&uacute;mero de parejas sexuales: mientras que entre los 18 y los 54 a&ntilde;os lo m&aacute;s com&uacute;n es haber estado con entre cinco y diez personas, entre los mayores de 55 a&ntilde;os lo habitual es haber tenido una sola pareja sexual.
    </p><p class="article-text">
        El contexto actual, marcado por la velocidad, tambi&eacute;n tiene un impacto en la forma de vincularnos. La posibilidad de nuevas conexiones a un clic, conversaciones que empiezan y terminan en horas, relaciones que <a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nacen en una </a><a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>app</em></a><a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> y se desvanecen con un </a><a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>unmatch</em></a><em>... </em>Estos son solo algunos de los factores que <a href="http://www.annamonne.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anna Monn&eacute;</a>, psic&oacute;loga, terapeuta de parejas y sex&oacute;loga en Barcelona, atribuye a la manera en la que actualmente &ldquo;sentimos los v&iacute;nculos&rdquo;. Mientras que la exposici&oacute;n a un mayor n&uacute;mero de rupturas puede &ldquo;ense&ntilde;ar que el dolor no es definitivo, que la vida se reorganiza y que somos capaces de reconstruirnos&rdquo;, tambi&eacute;n puede hacer crecer en nosotros la idea de que las relaciones, &ldquo;al igual que los objetos, son casi &lsquo;desechables&rsquo;: si ya no encaja, se sustituye&rdquo; &ndash;reflexi&oacute;n que el soci&oacute;logo <a href="https://www.eldiario.es/era/isla-tentaciones-explica-son-relaciones-2025_129_11987972.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zygmunt Bauman nombr&oacute; como &ldquo;amor l&iacute;quido&rdquo;</a>&ndash;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El &ldquo;ex&rdquo; como enemigo o fracaso&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Valentina Berr &mdash;escritora, divulgadora social y coordinadora del libro <a href="https://contintametienes.com/hamor-11-ex/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>(h)amor11 ex </em></a>(Continta me tienes)&mdash; reflexiona sobre c&oacute;mo &ldquo;todo concepto que viene precedido de &lsquo;ex&rsquo; est&aacute; pensado para ser explicado hacia atr&aacute;s&rdquo;. El prefijo define aquello que ya no es, pero que s&iacute; se fue: un expresidente, un exmarido, una examiga. Sin embargo, en el terreno afectivo funciona tambi&eacute;n como una etiqueta &ldquo;eterna&rdquo;. Como explica Celia Hort en el mismo volumen, es una condici&oacute;n &ldquo;para toda la vida&rdquo; que solo puede desaparecer si se retoma la relaci&oacute;n: &ldquo;Jam&aacute;s volver&aacute;s a ser mi novia, pero nunca dejar&eacute; de ser tu ex&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los datos reflejan que tener expareja est&aacute; bastante extendido entre la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, el relato que se construye alrededor de las exparejas parece ir unido al borrado, al olvido, al fracaso o incluso a la enemistad.<strong> </strong>&ldquo;Los mecanismos del capitalismo y del colonialismo&rdquo;, escribe Valentina Berr, &ldquo;han logrado que en el imaginario colectivo la pareja sea el &uacute;nico camino hacia el &eacute;xito. Que si no conseguimos emparejarnos seremos unas fracasadas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Empecé a ver las relaciones pasadas de mis potenciales parejas románticas como una amenaza (...) una llama que nunca se podría apagar y que tenía que vigilar para que no me acabara quemando</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lucía G. Romero</span>
                                        <span>—</span> &#039;Testimonios de amor&#039;, en &#039;(h)amor11 ex&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este contexto, la expareja est&aacute; socialmente unida &ndash;casi encerrada&ndash; al pasado. En redes sociales, el discurso que se construye en torno a esta figura es, en muchas ocasiones, de rechazo, superaci&oacute;n o de verg&uuml;enza. Algunas de estas percepciones negativas alrededor de las exparejas se hacen virales en <a href="https://www.tiktok.com/@lissvictoria16/video/7591326975352900871?is_from_webapp=1&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataformas</a>, materializadas en frases como: &ldquo;Con el ex siempre cero contacto&rdquo;, &ldquo;con una expareja no se habla ni se escribe&rdquo;, &ldquo;el pasado no se visita sin pagar un precio&rdquo;, &ldquo;nadie avanza con un pie en el ayer&rdquo;...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las exparejas no solo son vistas como un fracaso personal, sino que tambi&eacute;n se tienden a demonizar cuando se inicia una nueva relaci&oacute;n. Lo explica Luc&iacute;a G. Romero en <em>Testimonios de amor</em>, recogido en <em>(h)amor11 ex:</em><strong> </strong>&ldquo;Empec&eacute; a ver las relaciones pasadas de mis potenciales parejas rom&aacute;nticas como una amenaza, un rastro de lo que qued&oacute; que manchaba lo que nosotras constru&iacute;amos, una llama que nunca se podr&iacute;a apagar y que ten&iacute;a que vigilar para que no me acabara quemando&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo Hugo Vega, de<strong> </strong><a href="https://www.inlazapsicologiaboadilla.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Inlaza Psicolog&iacute;a</a>, tiene claro que &ldquo;cuando el amor se entiende desde la exclusividad, la posesi&oacute;n y la l&oacute;gica de la sustituci&oacute;n (donde una relaci&oacute;n reemplaza a la anterior), la expareja se sit&uacute;a como un recordatorio inc&oacute;modo del pasado y se convierte en un foco potencial de dudas, celos e inseguridades&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Monn&eacute; a&ntilde;ade que en el caso de las mujeres &ldquo;se las ha educado para compararse, como si tuvieran que demostrar que son mejores o m&aacute;s v&aacute;lidas, especialmente con 'la ex'&rdquo;, mientras que a los hombres se les ha transmitido &ldquo;la idea de territorio y competencia: si alguien estuvo antes, entonces es un rival que puede poner en cuesti&oacute;n su control o su lugar&rdquo;. Desde ambos puntos de vista, cualquier v&iacute;nculo anterior se percibe como una amenaza autom&aacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ex ya no es alguien que ‘muere simbólicamente’, sino alguien con quien se redefine el rol. A veces es amigo, a veces contacto cordial, a veces solo alguien que sigues y sabes de él por redes sociales y no tienes contacto ninguno</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Viñuela</span>
                                        <span>—</span> Psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un cambio de perspectiva</h2><p class="article-text">
        Frente a esta concepci&oacute;n de la expareja como algo del pasado e inherentemente negativo, hay una tendencia creciente que contempla la posibilidad de ver las rupturas como una transici&oacute;n en la manera de relacionarnos con esa persona. Como recuerda Hugo Vega,<strong> </strong>hist&oacute;ricamente, las relaciones de pareja estaban ligadas a &ldquo;estructuras sociales r&iacute;gidas como el matrimonio, la familia o la comunidad&rdquo;, por lo que &ldquo;la ruptura no s&oacute;lo implicaba el fin del v&iacute;nculo amoroso, sino tambi&eacute;n un corte con todas esas esferas compartidas&rdquo;. Si bien es cierto que este fen&oacute;meno sigue existiendo en la actualidad, el psic&oacute;logo observa<strong> </strong>una mirada &ldquo;m&aacute;s flexible que posibilita a las personas poder asumir nuevos roles y participar de otras formas en la vida de sus exparejas sin que esto implique necesariamente un cierre total o una desaparici&oacute;n absoluta del mapa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pablo Vi&ntilde;uela, psic&oacute;logo en <a href="https://psicologiacentroyser.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro y Ser en Toledo</a>, observa un cambio hacia &ldquo;modelos m&aacute;s continuos y negociados del v&iacute;nculo&rdquo;: &ldquo;El ex ya no es alguien que &lsquo;muere simb&oacute;licamente&rsquo;, sino alguien con quien se redefine el rol. A veces es amigo, a veces contacto cordial, a veces solo alguien que sigues y sabes de &eacute;l por redes sociales y no tienes contacto ninguno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este es precisamente el planteamiento de <a href="https://contintametienes.com/hamor-11-ex/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>(h)amor11 ex</em></a>, una obra que, de la mano de diez autoras, cuestiona la idea de que &ldquo;las exs&rdquo; son &ldquo;historias&rdquo; que deben quedarse en el recuerdo o incluso ser borradas de nuestra memoria. Proponen &ldquo;una aproximaci&oacute;n amplia y diversa a temporalidades <em>queer</em> en la construccio&#769;n de vi&#769;nculos con las exnovias y un intento de unir colectivamente dos conceptos que parecen antago&#769;nicos: exnovia y futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La propia coordinadora del libro, Valentina Berr, habla de &ldquo;un punto de fuga lesbiano&rdquo; que se escapa de &ldquo;los tent&aacute;culos del sistema mon&oacute;gamo y del cisheterorromanticismo&rdquo;: la relaci&oacute;n con las exnovias. &ldquo;Donde el resto ve una amenaza, incluso algo que superar y dejar atr&aacute;s, muchas veces nosotras vemos en la figura de la exnovia otras cosas. (...) El dibujo es m&aacute;s amplio.<strong> </strong>Donde el resto ve una figura del pasado, las lesbianas alcanzamos a ver a la exnovia, con bastante frecuencia, como una posibilidad de presente, incluso de futuro&rdquo;.
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                Fotograma de ‘Conversaciones entre amigos’                            </span>
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      <p class="quote-text">Donde el resto ve una figura del pasado, las lesbianas alcanzamos a ver a la exnovia, con bastante frecuencia, como una posibilidad de presente, incluso de futuro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Valentina Berr</span>
                                        <span>—</span> escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Aprendiendo de la cultura <em>queer</em></h2><p class="article-text">
        La posibilidad de sostener alg&uacute;n tipo de v&iacute;nculo posterior depende, en gran medida, del tipo de relaci&oacute;n previa, del respeto por las necesidades y los l&iacute;mites de cada parte y de la capacidad de elaborar adecuadamente el duelo, como<strong> </strong>recuerda Hugo Vega desde Inlaza Psicolog&iacute;a. Los psic&oacute;logos consultados recuerdan que esta posibilidad no se debe contemplar en relaciones en las que ha habido abuso o violencia de alg&uacute;n tipo, puesto que, en ese caso, como se&ntilde;ala Monn&eacute;, &ldquo;son situaciones que deben entenderse como experiencias traum&aacute;ticas y que requieren una mirada distinta y un acompa&ntilde;amiento diferente, en muchos casos, por profesionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, no todas las parejas parecen tener las mismas facilidades para transformar el v&iacute;nculo tras la ruptura. En concreto, varias voces entrevistadas para este art&iacute;culo apuntan a diferencias entre parejas heterosexuales y homosexuales. Sara, bisexual de 22 a&ntilde;os, observa que en su entorno solo sus amigas lesbianas &mdash;o bisexuales que han salido de una relaci&oacute;n con otra mujer&mdash; suelen mantener relaci&oacute;n con sus exparejas. &ldquo;Seg&uacute;n las estad&iacute;sticas de mi grupo de amigas, es mucho m&aacute;s frecuente seguir en contacto con las exnovias; en cambio, casi nunca ocurre con los exnovios&rdquo;, explica. Una percepci&oacute;n similar comparte Alexia, lesbiana, quien cuenta a este diario que cuando una relaci&oacute;n entre dos mujeres &ldquo;termina bien, pero acaba porque ya no se entienden como pareja&rdquo;, resulta m&aacute;s sencillo conservar el contacto e incluso la amistad.
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, las personas del colectivo LGTBIQ+ han construido redes afectivas en los m&aacute;rgenes de los modelos familiares tradicionales. Ante la falta de apoyo de la familia de origen, han integrado en sus c&iacute;rculos m&aacute;s cercanos amistades y exparejas. Esto, seg&uacute;n recuerda Vega, ha favorecido modelos relacionales menos r&iacute;gidos, en los que los v&iacute;nculos no se clasifican de manera cerrada &mdash;pareja, ex o amistad&mdash;: &ldquo;En contextos m&aacute;s normativos, la ruptura suele implicar un &lsquo;todo o nada&rsquo;: o pareja o nada. En estos modelos, se permite el &lsquo;algo diferente&rsquo;&rdquo;. Como apunta Vi&ntilde;uela, &ldquo;los ex son fuentes de apoyo, ya conocen tu historia y se convierten en pilares de seguridad y resiliencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las relaciones de amistad están un poco menos constreñidas que las de pareja, hay mucha más generosidad y comprensión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tatiana Romero Reina</span>
                                        <span>—</span> Investigadora, Historia Moderna e Historia Contemporánea (UCM)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En <em>(h)amor11 ex, </em>sus autoras reivindican esa transgresi&oacute;n de las normas relacionales com&uacute;nmente asociadas a la heteronormatividad. En esta obra, Alicia Tamarit recoge las reflexiones de la soci&oacute;loga estadounidense Elisabeth Sheff &ndash;investigadora sobre poliamor&ndash;, que se&ntilde;ala c&oacute;mo estos modelos relacionales facilitan imaginar otras formas de transformar el v&iacute;nculo (en lugar de eliminarlo por completo), capacidad que es menos habitual en modelos mon&oacute;gamos tradicionales. Sin embargo, la autora se&ntilde;ala c&oacute;mo la monogamia ha ido incorporando algunos de los rasgos de la poligamia: las rupturas suaves y la preservaci&oacute;n de ciertos v&iacute;nculos se han vuelto cada vez m&aacute;s comunes, hasta el punto de que mantener relaciones sanas con exparejas ya no resulta extra&ntilde;o, independientemente del estilo relacional. Todo ello sin perder de vista que, como recuerda Alicia Tamarit, &ldquo;a las exes, a veces, tambi&eacute;n hay que odiarlas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la &oacute;ptica heterosexual no se suele alentar a pensar en una expareja en t&eacute;rminos de futuro &ndash;excepto bajo motivos puntuales como hijos en com&uacute;n, situaci&oacute;n econ&oacute;mica complicada o el tab&uacute; de la separaci&oacute;n&ndash;. Pero Tamarit se pregunta &ldquo;si durante la relaci&oacute;n de novias tambi&eacute;n eran amigas y lo que no funcion&oacute; fue el noviazgo, &iquest;por qu&eacute; iba a tener que romperse esa amistad?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tatiana Romero Reina, en su escrito <em>Hacernos cargo,</em> reflexiona sobre la posibilidad de que &ldquo;amigues se conviertan en familia&rdquo;, explicando c&oacute;mo la construcci&oacute;n de este v&iacute;nculo pasa por &ldquo;un (re)conocimiento y (re)descubrimiento de la persona con la que hemos tenido un v&iacute;nculo sexoafectivo&rdquo;, asegurando que &ldquo;las relaciones de amistad est&aacute;n un poco menos constre&ntilde;idas que las de pareja, hay mucha m&aacute;s generosidad y comprensi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, en ocasiones critican lo encorsetado del lenguaje, que en un contexto no normativo simplifica en exceso la relaci&oacute;n que puede haber detr&aacute;s de la palabra &ldquo;expareja&rdquo;. En el citado libro<em>,</em> Sonia Pina Linares habla de inventar una &ldquo;palabra que nombre la relaci&oacute;n de tantas personas que se siguen yendo de vacaciones juntas y se cuidan en los ingresos hospitalarios (...) Una palabra que no nombre el hueco, lo que ya no es, sino lo que todav&iacute;a late y es cierto, palpable&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De fracaso a <em>green flag</em></h2><p class="article-text">
        Para tener una relaci&oacute;n sana con una expareja son necesarias una serie de condiciones, entre las que se encuentran la presencia de respeto y responsabilidad afectiva por ambas partes, el fin del v&iacute;nculo rom&aacute;ntico, el paso por un proceso de duelo, la eliminaci&oacute;n de expectativas rom&aacute;nticas&hellip;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mantener una buena relación con un ex puede no ser una &#039;green flag&#039; cuando hay dependencia emocional encubierta –la nueva pareja, si es que hay, se siente desplazada–; o no existen límites claros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Hugo Vega</span>
                                        <span>—</span> Psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si estas se cumplen y se llega a transformar el v&iacute;nculo, esto indica &ldquo;cosas muy positivas&rdquo; para el psic&oacute;logo Hugo Vega: la capacidad de elaborar duelos de forma sana, responsabilidad afectiva &ndash;&ldquo;la persona no necesita odiar para poder soltar&rdquo;&ndash;, la capacidad de tener un patr&oacute;n de apego m&aacute;s seguro&hellip; &ldquo;Saber c&oacute;mo se relaciona una persona con otras personas de su entorno (familiares, amistades, compa&ntilde;eros de trabajo&hellip; incluso lxs ex)&rdquo;, explica Monn&eacute;, &ldquo;nos da informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo podr&iacute;a relacionarse con nosotros&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por ello por lo que cada vez m&aacute;s personas interpretan una buena relaci&oacute;n con las exparejas como se&ntilde;al de madurez emocional y no como amenaza, llegando a considerarlo una <em>green flag</em>. Vi&ntilde;uela advierte que esto no quiere decir que &ldquo;haya que ser amigo de todos los ex&rdquo;, pero mantener y transformar estas relaciones indica &ldquo;si la persona sabe cerrar ciclos sin convertirlos en campos de batalla&rdquo;; &ldquo;no todos los ex ser&aacute;n amigos, pero tampoco enemigos autom&aacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, cabe destacar que mantener una buena relaci&oacute;n con un ex no es siempre una <em>green flag: </em>&ldquo;Puede no serlo cuando hay dependencia emocional encubierta &ndash;la nueva pareja, si es que hay, se siente desplazada&ndash;; o no existen l&iacute;mites claros&rdquo;, matiza Hugo Vega Vega. Por eso, m&aacute;s que &ldquo;llevarse bien con los/as ex&rdquo;, la verdadera <em>green flag</em><strong> </strong>para el psic&oacute;logo es haber transformado el v&iacute;nculo sin ambig&uuml;edad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/llevarte-ex-pasado-percibirse-amenaza-green-flag_1_12985684.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 21:04:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una 'green flag']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Poliamor,Amor,San Valentín,Amistad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marita Alonso analiza la tiranía de ligar en tiempos de apps de citas: “Nos hemos convertido en terroristas emocionales”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35b07e4d-f537-4053-9f1c-668cf9bc7d19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marita Alonso analiza la tiranía de ligar en tiempos de apps de citas: “Nos hemos convertido en terroristas emocionales”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista publica 'La venus del smartphone. Así han cambiado las aplicaciones de citas nuestra forma de relacionarnos' (Carpe Noctem), donde explora si la pantalla se ha convertido en un elemento obligado para ligar
</p><p class="subtitle">La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”</p></div><p class="article-text">
        La periodista Marita Alonso es experta en descifrar los entresijos de las relaciones en la sociedad actual del mundo occidental. Colabora en diversos medios nacionales con art&iacute;culos sobre cultura, entretenimiento y estilo de vida, as&iacute; que lo mismo entrevista a la escritora del momento que investiga sobre las razones que llevan a que un matrimonio se vaya al garete. Como buena<em> freelance,</em> su tiempo es tan valioso como su agenda de contactos, pero ha conseguido guardar horas, entre art&iacute;culo y art&iacute;culo, para escribir un nuevo libro: <a href="https://editorialcarpenoctem.es/producto/marita-alonso-la-venus-del-smartphone-asi-han-cambiado-las-aplicaciones-de-citas-nuestra-forma-de-relacionarnos/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La venus del smartphone</em></a><em>. As&iacute; han cambiado las aplicaciones de citas nuestra forma de relacionarnos</em> (editorial Carpe Noctem).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su volumen, que ella prefiere llamar &ldquo;ensayo y error&rdquo;, analiza precisamente si la pantalla se ha convertido en un elemento obligado para ligar. Y comienza con un dato apabullante: desde que se lanz&oacute; en 2012, Tinder (la <em>app</em> de citas por excelencia): &ldquo;Se ha descargado m&aacute;s de 630 millones de veces, lo que ha dado lugar a m&aacute;s de 100.000 millones de <em>matches,</em> y presta servicio a unos 50 millones de usuarios al mes en 190 pa&iacute;ses y m&aacute;s de 45 idiomas&rdquo;. Adem&aacute;s, la <a href="https://www.kaspersky.es/about/press-releases/el-20-de-los-espanoles-ha-conocido-a-su-pareja-en-internet" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> <em>Influencia de la tecnolog&iacute;a en la vida de los espa&ntilde;oles</em>, realizada por la empresa de ciberseguridad Kaspersky, muestra que en Espa&ntilde;a el 40% de la poblaci&oacute;n ha usado o usa aplicaciones para ligar y el 18,6% ha conocido a su pareja en internet.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con estos datos, entre los otros muchos que ha incluido en el libro: &iquest;es cierto que ya no se liga (o es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil) si no hay una pantalla entre los individuos? &ldquo;Hemos perdido la capacidad de empatizar con el otro, y me doy pereza a m&iacute; misma al lanzar una frase tan ceniza y lapidaria&rdquo;, dice a elDiario.es. &ldquo;Interactuar con pantallas de por medio ha hecho que muchas personas tengan el superpoder de evaporarse, de desaparecer del mapa, y lo hacen sin dar explicaciones. Nos hemos convertido en terroristas emocionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ser herramientas que han influido de una manera tan decisiva en la forma de relacionarse de las personas, a&uacute;n no se ha investigado demasiado (o tanto como ha ocurrido con otros temas decisivos) desde el campo acad&eacute;mico. Alonso cita a diversas autoras en las p&aacute;ginas de su ensayo, pero, en su opini&oacute;n: &ldquo;Todo lo relacionado con las emociones y con las relaciones amorosas se considera menor&rdquo;. Por lo tanto, en su libro quer&iacute;a dejar claro que &ldquo;el amor nos atraviesa a todas y a todos&rdquo; y no se le puede restar importancia a la influencia de las aplicaciones de citas. &ldquo;Estas <em>apps</em> han llevado la b&uacute;squeda de pareja al &aacute;mbito privado, a una esfera social diferente, y no estamos estudiando sus consecuencias de forma oportuna&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">Aqu&iacute; est&aacute;n y aqu&iacute; seguir&aacute;n</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, aunque de manera recurrente aparezcan titulares que pronostican la muerte de Tinder y sus compa&ntilde;eras, Marita Alonso est&aacute; plenamente convencida de que no ser&aacute; as&iacute;. &ldquo;A no ser que las empresas, de repente, faciliten la conciliaci&oacute;n y se preocupen de verdad por la salud mental y por las condiciones de sus empleados&rdquo;, sentencia. En un momento en el que mucha gente se siente arrollada por los horarios de trabajo excesivos, la dificultad de pagar el alquiler y otras calamidades de la vida moderna, encontrar pareja a trav&eacute;s de una <em>app</em> es m&aacute;s f&aacute;cil que por m&eacute;todos m&aacute;s tradicionales. &ldquo;Somos interlocutores terribles y tenemos cantidad de conversaciones simult&aacute;neas, algo clave para encontrar el amor en las aplicaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la adicci&oacute;n que crea el algoritmo especialmente dise&ntilde;ado para ello y la satisfacci&oacute;n inmediata que supone un<em> match</em> (gustar a una persona que te gusta) son dos factores esenciales para la supervivencia de las <em>apps.</em> Si a&uacute;n hay gente en Facebook, &iquest;c&oacute;mo va a desaparecer Bumble? Pero el funcionamiento de estas plataformas tienen a equipos enormes detr&aacute;s que se encargan de mantener enganchado a su p&uacute;blico y, por lo tanto, ganar dinero. Un factor en el que raramente se piensa cuando se miran los perfiles de los usuarios desde el sof&aacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Interactuar con pantallas de por medio ha hecho que muchas personas tengan el superpoder de evaporarse, de desaparecer del mapa, y lo hacen sin dar explicaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que, de alguna manera, aunque pensemos que las cosas dependen del algoritmo o de las flechas de Cupido &mdash;que tiene mal&iacute;sima punter&iacute;a, por cierto&mdash;, pensar que encontrar el amor depende de alguna manera de ti, de bajarte una <em>app</em> y de conversar con aquellas personas con quienes haces <em>match</em>, te otorga cierta sensaci&oacute;n de control, algo que funciona como un Lexat&iacute;n en tiempos incontrolables&rdquo;, desarrolla Alonso. &iquest;Y qu&eacute; ocurrir&aacute; cuando la IA tome el control de todo este entramado? &ldquo;Tengo la esperanza de que haya un giro de guion y la IA se limite a hacernos la colada, la cena y quiz&aacute;s le recuerde a esa persona a la que estamos conociendo que se est&aacute; comportando como un pat&aacute;n&rdquo;, aprecia Alonso, &ldquo;no quiero ser <em>Black Mirror</em>, que siempre tiene esa mirada fatalista al hablar de la tecnolog&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Fen&oacute;meno Mamdani vs heterofatalismo</h2><p class="article-text">
        Puede que fuese <a href="https://www.eldiario.es/era/hombres-uniqlo-zohran-mamdani_1_12753790.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zohran Mamdani</a>, el actual y muy reciente alcalde de Nueva York, quien llev&oacute; el nombre de Hinge (la aplicaci&oacute;n donde conoci&oacute; a su esposa Rama Duwaji) a todos los rincones del planeta. Esta se ha convertido, esencialmente, en la plataforma de quienes buscan el amor verdadero (su lema, de hecho, es &lsquo;la <em>app</em> dise&ntilde;ada para ser eliminada&rsquo;) y no relaciones espor&aacute;dicas. &iquest;C&oacute;mo consiguen acertar tanto en los emparejamientos? Seg&uacute;n Alonso, a trav&eacute;s de Hinge Labs: &ldquo;Que analiza las experiencias de citas de los usuarios desde la descarga de la aplicaci&oacute;n hasta la cita y el borrado del perfil. De esta manera, estudian los elementos que marcan la diferencia y hacen que surja el amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alonso tambi&eacute;n achaca la popularidad actual de Hinge al &ldquo;isomorfismo mim&eacute;tico, una forma mediante la cual las empresas copian los modelos, innovaciones, est&eacute;tica y tecnolog&iacute;a de las m&aacute;s exitosas, las aplicaciones se parecen much&iacute;simo entre s&iacute;&rdquo;. No deja de ser una muestra de que, por muchas vueltas se le haya dado a la toxicidad del amor rom&aacute;ntico, las personas todav&iacute;a se quieren enamorar: &ldquo;Seguimos buscando el amor incluso cuando todo parece perdido&rsquo; es una frase de la que habla bell hooks en <em>Todo sobre el amor</em>. Al ir a trabajar, cada d&iacute;a ve&iacute;a ese graffiti, que sinti&oacute; que le hablaba al coraz&oacute;n. Y es cierto&hellip; Al final, hasta los m&aacute;s descre&iacute;dos, incluso quienes en lugar de coraz&oacute;n ya tenemos un tartar, buscamos amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque seg&uacute;n augura la autora de <em>La Venus del smartphone</em> las <em>apps</em> no desaparecer&aacute;n, s&iacute; sufren altibajos en sus n&uacute;meros. Por ejemplo, ella misma cuenta en su libro que: &ldquo;Seg&uacute;n The Economist, aplicaciones como Bumble o Tinder bajaron sus descargas un 20% y perdieron 17 millones de suscriptores en el segundo trimestre de 2024&rdquo;. El agotamiento vital o aspectos como el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/heteropesimismo-huelgas-sexo-hombres-terminan-emociones-legitimas-empieza-discurso-conservador_129_12304701.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">heteropesimismo</a>, un t&eacute;rmino que ya es habitual en el lenguaje popular, sean factores decisivos. En relaci&oacute;n al segundo, Alonso se&ntilde;ala que cuando la ensayista Asa Seresin acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino lo hizo con la intenci&oacute;n de &ldquo;cuestionar el tono negativo con el que se suele hablar de la heterosexualidad&rdquo;. Pero ahora, el vocablo se ha transformado y m&aacute;s bien recoge que: &ldquo;Cada vez hay menos usuarios porque [las mujeres] estamos hartas de falta de responsabilidad afectiva, de la ausencia de empat&iacute;a, de egos inflados&hellip; No queremos bajarnos <em>apps</em>, sino bajarnos del mundo. Del amoroso, al menos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estas apps han llevado la búsqueda de pareja al ámbito privado, a una esfera social diferente, y no estamos estudiando sus consecuencias de forma oportuna</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cualquiera que haya sido usuario de aplicaciones de citas tendr&aacute; alguna an&eacute;cdota m&aacute;s o menos rocambolesca relacionada con las conversaciones que se mantienen en ellas o personas con las que hacen<em> match.</em> Algunas ser&aacute;n graciosas y otras posiblemente aterradoras. Alonso remarca que: &ldquo;Las mujeres heterosexuales y bisexuales tenemos la desgracia &mdash;esta frase me va a costar infinidad de mensajes de odio, pero qu&eacute; da&ntilde;o le hace una raya m&aacute;s al tigre&mdash; de tener que relacionarnos con nuestro mayor depredador, el hombre heterosexual&rdquo;. Tambi&eacute;n explica que hay hombres que en sus perfiles especifican que no quieren mujeres feministas &ldquo;Al menos, eso funciona como filtro. Yo no querr&iacute;a jam&aacute;s hablar o respirar cerca de alguien as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n usuario de<em> apps </em>de<em> dating </em>est&aacute; libre de sufrir una agresi&oacute;n, evidentemente. Alonso habla en su libro de Lydia Vargas, CEO de Zyrcled: &ldquo;La primera<em> app</em> que asegura el consentimiento claro y el control de las interacciones&rdquo;. En esta se han quitado din&aacute;micas de comportamientos inc&oacute;modos o peligrosos que en el resto se hab&iacute;an normalizado e incluye funcionalidades para que los usuarios o usuarias se sientan seguros. Por ejemplo, la opci&oacute;n de incluir un contacto de seguridad que puede recibir una notificaci&oacute;n cuando empiece una cita. La escritora expone en el ensayo que: &ldquo;En el caso de que no desactive la funci&oacute;n o se agote el tiempo definido, la<em> app</em> env&iacute;a de forma autom&aacute;tica su ubicaci&oacute;n en tiempo real y la foto de perfil de la cita al contacto de seguridad. Creo que es evidente que hay una mujer detr&aacute;s de todo esto, &iquest;verdad? No s&eacute; si a un se&ntilde;or se le habr&iacute;a ocurrido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Que nadie se espere encontrar en la obra de Alonso un libro de tono severo sino todo lo contrario. El ensayo cumple con el rigor que se le exige a este tipo de trabajo pero lo combina con la iron&iacute;a humor&iacute;stica. Cabe la duda de si quien habla en el texto es la persona o un personaje detectivesco creado para investigar en el universo de las <em>apps</em> de citas. Alonso deja claro que: &ldquo;Hace tiempo que persona y personaje se mimetizaron. Soy consciente de que me he convertido en una caricatura de m&iacute; misma&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se empe&ntilde;a en presentarse como una soltera sin remedio, aunque por su trabajo posiblemente sepa m&aacute;s de los usos amorosos del siglo XXI en Espa&ntilde;a que muchos de los que ahora se van a casar. Este no es su &uacute;nico libro sobre el amor: en 2017 sac&oacute; <em>Antimanual de autodestrucci&oacute;n amorosa</em> (Aguilar) adem&aacute;s de <em>Pulsus interruptus</em> (Flash) y en 2020 S<em>i echas de menos el principio, vuelve a empezar</em> (Temas de hoy). &iquest;Por qu&eacute;, entonces, ese presentimiento de solter&iacute;a? &ldquo;Me temo que habr&iacute;a que preguntar a mis citas (aunque hace tiempo que tir&eacute; la toalla y dej&eacute; de tenerlas) por qu&eacute; soy tan inaguantable&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 21:57:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Apps,Amor,Pareja,Tecnología,Libros]]></media:keywords>
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