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Madrid arranca su Orgullo con polémica: presupuesto congelado, sin estrellas internacionales y lío por Omar Montes

Público durante uno de los conciertos del Orgullo 2024

Nerea Díaz Ochando

Madrid —
30 de junio de 2026 21:57 h

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Este miércoles 1 de julio arrancan las fiestas del Orgullo de Madrid (MADO), que se prolongarán hasta el domingo, con decenas de conciertos repartidos entre la plaza de España, Puerta del Sol, la plaza de Pedro Zerolo y la plaza del Rey, además de la manifestación estatal del sábado, que volverá a llenar las calles de la capital de banderas arcoíris. Por volumen de asistentes y repercusión internacional, Madrid presume desde hace años de organizar el mayor Orgullo de España y uno de los más multitudinarios de Europa. Cada edición reúne a cientos de miles de personas llegadas de distintos puntos del país y del extranjero, convirtiendo durante una semana el centro de la ciudad en el principal escaparate de las reivindicaciones del colectivo LGTBIQ+.

Sin embargo, la edición de 2026 va a comenzar envuelta en una polémica que ha eclipsado parte de la programación. Desde que MADO hizo público el cartel de actuaciones, las redes sociales se han llenado de críticas que hablan de una posible “decadencia”, cuestionando la ausencia de grandes estrellas y lamentando que la programación haya perdido parte del carácter reivindicativo y simbólico que tradicionalmente acompañaba a las actuaciones del Orgullo.

Aunque el cartel reúne nombres conocidos como Ptazeta, Pasión Vega, Mon Laferte, Lali, Nuria Fergó o Blanca Paloma, además de numerosas artistas drag y otros representantes del colectivo, para una parte del público la programación está lejos de la de años atrás, con mayor presencia de estrellas internacionales. En ediciones anteriores, por los escenarios del Orgullo madrileño pasaron artistas de proyección internacional como Gloria Trevi, Mónica Naranjo, Isabel Pantoja, Conchita Wurst, Mel C o Eleni Foureira, y las comparaciones no han tardado en aparecer.

El debate terminó de estallar el domingo pasado con el anuncio del nombre de Omar Montes como una de las actuaciones previstas para el jueves 2 de julio en la plaza de España. La publicación apenas permaneció unos minutos en las redes sociales de MADO antes de ser eliminada por la reacción que causó entre los usuarios, que criticaron la elección del cantante recordando los insultos homófobos del artista a otro hombre al que llamó “maricón de mierda” durante una pelea callejera, además de no ser considerado un referente relevante para el colectivo LGTBIQ+.

El concierto estaba impulsado por una empresa privada que había organizado la actuación dentro de la fiesta Marta Cariño! The Nightlife Group y, según una publicación de Antena 3, el artista habría aceptado participar de forma gratuita como gesto de apoyo al colectivo. La cadena señala que fue la organización del Orgullo la que decidió cancelar la actuación después de la oleada de críticas. Sin embargo, la versión de la promotora, también recogida por Antena 3, es diferente. La empresa sostiene que el concierto nunca llegó a confirmarse oficialmente y que, por tanto, no llegó a producirse ninguna cancelación.

La comparación del Orgullo madrileño con el de otras ciudades ha alimentado todavía más la polémica. El ejemplo más repetido ha sido el de Sevilla, cuyo Orgullo ha reunido a artistas como Mónica Naranjo, Kate Ryan, Chenoa, Belén Aguilera o Conchita Wurst. Una programación con mayor altura internacional que muchos usuarios de redes sociales han utilizado para preguntarse por qué la capital, que presume de organizar el mayor Orgullo de España y de generar cientos de millones de euros para la economía local, presenta este año un cartel que parte del público considera menos ambicioso.

Antonio Giraldo, concejal del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Madrid, ha dado respuesta a esta pregunta. “Hacen lo que pueden con lo que tienen”, asegura. El edil socialista explicó a través de sus redes sociales que el Consistorio madrileño aporta 500.000 euros a la celebración del MADO que sirven para sufragar la programación de los cuatro escenarios repartidos por la ciudad, por lo que el problema no es tanto la capacidad de la organización para contratar artistas como los recursos económicos de los que dispone.

Apoyándose en el ejemplo de Sevilla, donde también gobierna el Partido Popular, Giraldo señala que allí el Ayuntamiento ha destinado este año 1,5 millones de euros a la celebración del Orgullo pese a contar con un único escenario. “Por hacer una comparación en términos relativos, Madrid debería estar aportando 7,5 millones para igualar a Sevilla este año”, asegura el concejal, quien también recuerda que la aportación municipal madrileña permanece congelada desde hace cuatro años.

En conversación con Somos Madrid, Giraldo insiste en que “no se puede pretender que vengan gratis este tipo de artistas”. El concejal entiende que la gente quiera ver cantantes como Rosalía o Lola Índigo, pero asegura que están completamente fuera del alcance económico de la organización.

El edil también apunta a otro factor que, según explica, ha condicionado la elaboración del cartel de este año: la reducción de los ingresos procedentes de patrocinadores privados. Según sostiene, algunas marcas han disminuido su inversión en eventos relacionados con el colectivo LGTBIQ+ debido al contexto político internacional, mientras que el coste de infraestructuras como escenarios, equipos técnicos o montajes ha aumentado de forma considerable en los últimos años.

Un retorno millonario para una inversión congelada

Aunque la aportación municipal no constituye la única fuente de financiación del MADO, ya que la organización también recibe fondos de la Comunidad de Madrid y de empresas patrocinadoras, el Ayuntamiento continúa siendo uno de sus principales apoyos institucionales. Precisamente, el Consistorio presume cada año del enorme impacto económico que el Orgullo genera para la ciudad, una cifra que va en aumento cada edición mientras la inversión municipal sigue siendo la misma que hace cuatro años.

Según el informe elaborado por el Consistorio sobre la edición de 2025, el gasto total registrado durante los diez días de celebración del MADO ascendió a 876,6 millones de euros en el conjunto de la ciudad de Madrid. La cifra supone un incremento del 5,9% respecto a un periodo ordinario. Solo en el distrito Centro, donde se concentran la mayor parte de las actividades, el gasto alcanzó los 238,6 millones de euros. El informe también sitúa el ticket medio por operación en 24,1 euros para el conjunto de la ciudad, un 6,5% superior al registrado en un periodo comparable.

Estas cifras son las que el Ayuntamiento utiliza cada año para reivindicar el peso económico del Orgullo, considerado uno de los principales acontecimientos turísticos del año en Madrid. Sin embargo, mientras el impacto económico no deja de crecer, la aportación municipal destinada directamente a la organización del evento permanece invariable.

Para la edición de 2026, el Ayuntamiento volverá a destinar 500.000 euros al patrocinio institucional del MADO, exactamente la misma cantidad que viene consignando desde 2022 pese al incremento generalizado de los costes de producción, la inflación acumulada durante los últimos años y el encarecimiento de la contratación de artistas. El medio millón de euros que el Ayuntamiento destina al MADO corresponde a la aportación directa que recibe la organización del evento. A esa cantidad hay que sumar el coste del dispositivo municipal de limpieza, movilidad, seguridad, emergencias y otros servicios públicos que el Consistorio despliega durante toda la semana del Orgullo.

No siempre fue así. Antes de la pandemia, con Manuela Carmena al frente del Gobierno municipal, la financiación destinada al Orgullo era superior. En 2019, último año en el que la celebración pudo desarrollarse con normalidad antes de la irrupción de la COVID-19, el Ayuntamiento destinó más de 650.000 euros a la organización del evento. La pandemia interrumpió esa evolución. En 2020 el Orgullo se celebró en formato virtual y el Ayuntamiento no hizo ninguna aportación económica. Un año después, en 2021, las restricciones sanitarias limitaron la programación prácticamente a la manifestación y tampoco hubo subvención municipal para el MADO.

Manuela Carmena recibiendo a la cabecera de la manifestación Estatal del Orgullo de 2016 en la Plaza de Colón

Fue en 2022 cuando el Consistorio recuperó la financiación directa con una aportación de 500.000 euros que, desde entonces, no ha vuelto a modificarse. La ayuda se articula a través de Madrid Destino, la empresa pública municipal encargada de la gestión de grandes eventos en la capital, mediante un contrato adjudicado a la Asociación de Empresas y Profesionales para Gais y Lesbianas de Madrid (AEGAL), una de las entidades impulsoras del MADO.

También ha habido cambios respecto al reparto de las ayudas municipales. Durante el mandato de Manuela Carmena, el Ayuntamiento no solo financiaba a AEGAL como organizadora del evento, sino también a otras entidades históricas del movimiento LGTBIQ+ que participan activamente en la manifestación estatal.

En 2018, por ejemplo, AEGAL recibió una subvención de 500.000 euros, mientras que la Federación Estatal LGTBI+ obtuvo una ayuda de 40.000 euros y COGAM recibió otros 25.000 euros. Además, el Ayuntamiento asumía directamente el coste del montaje de los escenarios y del amplio dispositivo municipal necesario para garantizar el desarrollo de las celebraciones. Aquel año, el Gobierno municipal cifró el coste global del despliegue en torno a cinco millones de euros, incluyendo Policía Municipal, Samur, agentes de movilidad, limpieza, seguridad y el resto de servicios públicos extraordinarios movilizados durante los días del Orgullo.

Con la llegada de José Luis Martínez-Almeida a la Alcaldía, ese modelo cambió. AEGAL ha seguido recibiendo la aportación municipal de 500.000 euros para la organización del MADO, pero COGAM y la Federación Estatal LGTBI+ dejaron de percibir las subvenciones directas que venían recibiendo para la organización de la manifestación.

Ambas entidades han denunciado en varias ocasiones que esas ayudas desaparecieron con el cambio de gobierno municipal, obligándoles a buscar otras vías de ingresos para mantener una movilización que cada año congrega a cientos de miles de personas. El Consistorio, por su parte, mantiene su colaboración institucional con el MADO a través del patrocinio de la programación cultural y de los servicios municipales que hacen posible la celebración.

Un Orgullo bañado por la polémica y la ausencia del alcalde

La controversia en torno al Orgullo de Madrid no se limita a los conciertos o la financiación del evento. En los días previos al arranque de las celebraciones, también la campaña institucional ha sido objeto de críticas y rectificaciones.

Un día después de que surgiera la polémica por la temática y el lema de los carteles municipales del Orgullo, el área de Políticas Sociales del Consistorio publicó una nota de prensa en la que anunciaba un nuevo eslogan para la campaña institucional. La frase elegida fue “La diversidad se vive en Madrid”, que pasó a sustituir como lema principal al inicialmente utilizado en las banderolas de la ciudad, “Orgullosamente de Madrid”, relegado ahora a un mensaje complementario.

Uno de los carteles de campaña del Orgullo 2026 del Ayuntamiento de Madrid

El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, se pronunció al respecto sin entrar a valorar en detalle la polémica sobre la cartelería. El regidor defendió que el objetivo del Consistorio es garantizar que el Orgullo “se celebre igual que siempre, con la misma alegría y reivindicando la diversidad como seña de identidad de la ciudad”, sin responder a las críticas.

Sin embargo, estas explicaciones no terminaron de convencer a las organizaciones del colectivo. Arcópoli denunció que la campaña “insulta a la memoria” y “desvirtúa por completo el sentido del Orgullo”, al considerar que supone un “borrado sistemático de las personas LGTBIQ+, a las que ni siquiera se menciona”.

La controversia también ha escalado al terreno político en el Pleno de Cibeles, donde la portavoz socialista, Reyes Maroto, ha reprochado este martes al alcalde durante el Debate del Estado de la Ciudad su ausencia reiterada en los actos del Orgullo y su negativa a colocar la bandera arcoíris en la fachada del Ayuntamiento. La portavoz socialista ha definido el Orgullo como “uno de los acontecimientos sociales, culturales y económicos más importantes de Madrid” y ha propuesto a Almeida acudir juntos a algún acto de la programación, una invitación que el alcalde ha rechazado con ironía. “No le vamos a acompañar en su cruzada sectaria”, ha respondido el alcalde, que asegura que “la mejor forma de contribuir al Orgullo es no generar polémica ni controversia”.

Este será el séptimo año en el que Almeida no acuda a ningún acto relacionado con el Orgullo. El borrado del MADO en la agenda del alcalde ha sido sistemático desde su llegada a Cibeles. Solo en 2019 se acercó a algo parecido a un evento relacionado con el Orgullo, cuando visitó un puesto de asistencia sanitaria instalado junto al Ayuntamiento, para destacar la labor de los servicios de emergencias durante las celebraciones de aquel año.

Por entonces colgaba de un balcón municipal la bandera arcoíris que había dejado puesta la corporación de Carmena y que no ha vuelto a instalarse allí desde entonces. Este año, el alcalde tampoco acudirá al pregón programado para este miércoles.

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