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Pirámides, esfinges y 350 invitados: la misteriosa fiesta de lujo que convirtió una cantera de Ibiza en un Egipto privado

Imágenes publicitarias del evento y asistentes al mismo

Ángela Torres Riera / Nicolás Ribas

Eivissa —
14 de agosto de 2026 22:04 h

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En un enclave natural de Eivissa, junto a una zona protegida y en medio de las quejas vecinales por el ruido, el tráfico y el riesgo de incendios, comienza a sonar música electrónica poco antes del atardecer. La reina Nefertiti, que gobernó el que fuera probablemente uno de los periodos más ricos del Antiguo Egipto, y Cleopatra, han servido durante semanas para alimentar, en redes sociales, una fiesta privada para 350 invitados que la noche del jueves convirtió la cantera de sa Pedrera de Can Coix, en Sant Antoni de Portmany, en un escenario de lujo y secretismo.

Pirámides, esfinges y torres de luces y música electrónica forman parte del montaje de un evento organizado por una de las firmas estadounidenses de referencia mundial en eventos privados de lujo, Van Wyck & Van Wyck, fundada por un “megarrico” –como lo califican desde la oposición en el Ayuntamiento de Sant Antoni–, Bronson van Wyckun. A la fiesta solo se puede acceder mediante una exclusiva guestlist, como han detallado a elDiario.es trabajadores, completamente vestidos de negro, que trajinan cajas y otros enseres necesarios para atender a los invitados. El eclipse solar del miércoles ha contribuido a engordar el oscurantismo.

“No se pueden comprar entradas”, recalca uno de los empleados. Los promotores solo han abonado al Ayuntamiento una tasa de 199 euros en concepto de actividad. La empresa no ha respondido a las preguntas de este diario en el momento de la publicación de este reportaje.

Pirámides, esfinges y torres de luces y música electrónica forman parte del montaje de un evento organizado por una de las firmas estadounidenses de referencia mundial en eventos privados de lujo, Van Wyck & Van Wyck, fundada por un "megarrico" -como lo califican desde la oposición en el Ayuntamiento de Sant Antoni-, Bronson van Wyckun

En declaraciones a elDiario.es, Hazel Morgan, presidenta de la rama pitiusa del grupo ecologista Amics de la Terra, considera “inadmisible” que el Ayuntamiento –gobernado por el PP– “autorice actividades que causen molestias a los vecinos”. En su opinión, es “una incoherencia y una falta de respeto” que el equipo de gobierno “ignore la opinión de los vecinos”. Añade que la celebración supone un riesgo para los valores ambientales de la zona. La ecologista se muestra sorprendida, por otro lado, por el importe tan reducido que ha pagado la empresa promotora para conseguir la autorización municipal.

El dispositivo en torno a la fiesta

Un dispositivo de seguridad formado por alrededor de una docena de vigilantes se despliega en distintos puntos del perímetro que rodea las instalaciones deportivas de Can Coix para controlar el entorno. La celebración, como comprobó elDiario.es, estuvo rodeada de un férreo control y de restricciones para acceder y fotografiar el recinto, lo que ha dificultado documentar gráficamente el montaje.

Un dispositivo de seguridad formado por alrededor de una docena de vigilantes se despliega en distintos puntos del perímetro que rodea las instalaciones deportivas de Can Coix para controlar el entorno. La celebración estuvo rodeada de un férreo control y de restricciones para acceder y fotografiar el recinto, lo que ha dificultado documentar gráficamente el montaje

Previamente, un superior ha dado instrucciones a los vigilantes para garantizar la vigilancia de las inmediaciones de sa Pedrera, un enclave natural rústico que, a pesar de no estar específicamente protegido, sí está muy cerca de es Amunts, un sistema montañoso de unas 15.000 hectáreas, un cuarto de todo el terreno insular –de Sant Antoni a Sant Carles, abarcando el litoral norte– que sí cuenta con varias zonas declaradas como Área Natural de Especial Interés (ANEI) y como Áreas Rurales de Interés Paisajístico (ARIP).

La zona de Can Coix está, además, incluida de manera detallada y prioritaria en el Plan Local de Prevención y Emergencias frente a Incendios Forestales de Sant Antoni de Portmany. El plan lo cataloga como una zona de interfaz urbano-forestal (Intermix), es decir, un espacio de transición en el que las viviendas, infraestructuras y edificaciones entran en contacto directo con masas de vegetación forestal de alta combustibilidad.

Sa Pedrera es un enclave natural rústico que, a pesar de no estar específicamente protegido, sí está muy cerca de es Amunts, un sistema montañoso de unas 15.000 hectáreas que sí cuentan con varias zonas declaradas como Área Natural de Especial Interés (ANEI) y como Áreas Rurales de Interés Paisajístico (ARIP)

Por la carretera principal suben y bajan furgonetas negras de cristales opacos y otras VTC, así como un coche patrulla de la Guardia Civil y algunos Uber –apenas suman una decena en Eivissa–. Los trabajadores del equipo de seguridad colocan un cartel informativo en el desvío previo al skatepark que indica, en un área más retirada, un punto de recogida de estos vehículos. Mientras parte del equipo hace un descanso para comer en un bar de la zona –en dirección Cala Salada– que se ha reservado exclusivamente para ellos, comienza a notarse levemente el ajetreo.

Pero el secretismo continúa primando en torno al evento, que ha suscitado polémica por el entorno natural en el que se lleva a cabo. Sobre todo, después de percibir cómo empleados contratados por la promotora habían desplazado generadores y varias botellas de butano, según informaciones de Diario de Ibiza, a la ubicación de propiedad municipal. La estética egipcia se ha trasladado al terreno a través de un montaje que incluye pirámides, recreaciones de diosas egipcias, reproducciones de jeroglíficos y todo tipo de reminiscencias al antiguo imperio.

Escenario de otra fiesta privada celebrada en Ibiza, el Ibiza Global Festival, que también ha generado las críticas de vecinos y ecologistas

El secretismo continúa primando en torno al evento, que ha suscitado polémica por el entorno natural en el que se lleva a cabo y, sobre todo, después de percibir cómo empleados contratados por la promotora habían desplazado generadores y varias botellas de butano a la ubicación de propiedad municipal

Los vecinos lamentan ruido e inseguridad

“Queremos evitar fiestas para que no se conviertan en algo cotidiano”, enfatiza un vecino de la zona, que prefiere no ser identificado, debido a que la cantera de Can Coix es escenario de al menos tres o cuatro fiestas al año. En sus palabras, el Consistorio argumenta que se trata de eventos puntuales, aunque él defiende que progresivamente se van haciendo más.

Por otro lado, lamenta el impacto de esta fiesta sobre el entorno natural y sobre la fauna, lo cual, a su juicio, debería tenerse en cuenta en el momento en que se autorizan fiestas de este tipo. Como consecuencia, se plantean fundar una asociación de vecinos “para tener un poco más de fuerza”.

Dos semanas antes, en el pleno ordinario del 30 de julio, algunos vecinos trasladaron sus preocupaciones al alcalde del municipio, Marcos Serra. “No vemos que sea una zona segura cuando se realizan macrofiestas”, empieza diciendo uno de ellos. El vecino advierte de que lo que empieza a hacer saltar las alarmas es la posibilidad de que este tipo de celebraciones se conviertan en algo habitual y, sobre todo, que sean “grandes, multitudinarias”. No en vano, en referencia a fiestas anteriores protagonizadas en este espacio, afirma que fueron “un desastre”. Y asevera, como trabajador en el sector de emergencias, que “no se sostienen por ningún lado”.

No vemos que sea una zona segura cuando se realizan macrofiestas

Vecinos de Sant Antoni

Durante su intervención, el residente expresó su preocupación por la falta de policías municipales y de personal de seguridad durante la celebración de estos eventos y advirtió, asimismo, de que el hecho de que se cierren calles para acoger fiestas de este tipo también puede generar problemas si algún vecino o urbanización necesitan una ambulancia. A ello sumó el riesgo de incendio, que considera especialmente elevado porque los asistentes acceden hasta la zona del escenario “fumando en los márgenes de los caminos”.

“Quiero que entendáis que esto no es por llevar la contraria. Sé que vosotros tenéis un discurso muy bien planteado y que seguramente responde a vuestra realidad, pero, de verdad, no hay una sensación de seguridad”, insistió, para añadir a continuación: “Esto ha hecho que todos los vecinos nos hayamos unido y que haya un frente común en este sentido”. Hasta ahora, numerosos vecinos habían asumido que se trataba de algo puntual, pero esa percepción empieza a cambiar.

Lo que preocupa ahora es que estas fiestas acaben convirtiéndose en algo rutinario. “Creo que esto se está yendo un poco de las manos. La fiesta, cada vez más, nos está acorralando, y a mí me da mucha pena, porque personalmente me dan ganas de irme de esta isla, que tanto me gusta y que tanto he querido”, concluyó el interviniente.

Vehículos aparcados en una zona rústica de Sant Antoni donde se celebraba la fiesta una fiesta ilegal con más de mil personas

Creo que esto se está yendo un poco de las manos. La fiesta, cada vez más, nos está acorralando

Vecinos de Sant Antoni

En el mismo pleno, el alcalde reconoció que en una de las últimas fiestas que se organizó en este entorno, a principios de verano, hubo muchos problemas de movilidad. “Fue la Policía Local a sancionar y retirar muchos vehículos mal estacionados. Estamos pendientes de reunirnos con el organizador de esta fiesta para evitar que haya molestias tanto de movilidad como de limpieza”, afirmaba.

Por todo ello, Serra se comprometía a que hubiera “más control de aforo” en esta última fiesta, así como a solucionar los problemas de movilidad y limpieza, algo que se iba a plantear en la reunión previa a la celebración. Por otro lado, ponía en valor que se han realizado otro tipo de eventos de carácter cultural y político que difieren de otros que acaban durante la madrugada con música a un volumen muy elevado. “Hay que intentar buscar un equilibrio entre la diversión, el descanso y la economía”, señaló. “No es la idea que aumenten el número de fiestas”, añadió el primer edil en relación con el entorno de sa Pedrera de Can Coix.

El alcalde de Sant Antoni, Marcos Serra se comprometió hace dos semanas a que hubiera “más control de aforo” en la fiesta egipcia, así como a solucionar los problemas de movilidad y limpieza que se presentaran

En cuanto al posible riesgo de incendio forestal, Serra defiende que si se tratara de una zona de alto riesgo de incendios, habría un informe negativo que desautorizaría el evento. “Siempre damos las autorizaciones con los informes técnicos pertinentes”, asevera. En este sentido, aclaró que la zona de la cantera antiguamente había sido boscosa, pero que por la propia naturaleza de la cantera, actualmente la zona de pinos queda en los alrededores. Finalmente, recordó que el Ayuntamiento cuenta con un Pla de Prevención y Emergencias frente a Incendios Forestales, y que el Parque de Bomberos de la isla está a unos 15 minutos del municipio.

Una zona de combustibilidad elevada

Aunque tanto el complejo como la cantera son terrenos antropizados, el área limita inmediatamente con pinares y matorral denso, por lo que las medidas preventivas previstas en el plan, entre ellas las fajas de protección, se plantean precisamente sobre esta masa forestal colindante para reducir el riesgo sobre el núcleo urbanizado.

La fiesta de inspiración egipcia organizada en la Pedrera de Can Coix se celebró además en un entorno considerado de alto riesgo de incendios forestales. La planificación de emergencias de Balears incluye a Sant Antoni de Portmany entre los municipios de Eivissa con superficie forestal declarados como zonas de alto riesgo, por lo que el entorno rústico y boscoso de Can Coix queda bajo esta consideración.

La fiesta de inspiración egipcia organizada en la Pedrera de Can Coix se celebró además en un entorno considerado de alto riesgo de incendios forestales

El propio plan local identifica la zona como un área de interfaz urbano-forestal, donde las edificaciones conviven directamente con una masa de pinar y matorral de elevada combustibilidad, y le asigna una puntuación de riesgo de 63 puntos, lo que la sitúa entre los espacios que requieren una especial atención preventiva.

Dinero recaudado

Desde Cáritas Diocesana aseguran que el dinero recaudado con el evento privado irá destinado a Cáritas Parroquial de Sant Antoni, que recibirá ahora 10.000 euros de parte de la promotora estadounidense mediante transferencia bancaria y, más adelante, otros 30.000. Además, Van Wyck & Van Wyck tiene previsto donar otros 10.000 euros al Motoclub de Eivissa y Formentera.

Fuentes de la organización benéfica explican a elDiario.es que los promotores se pusieron en contacto con ellos, aunque especifican que no suelen recibir donaciones por parte de compañías tan grandes, sino que suelen limitarse a pequeñas empresas del término municipal. “Supone la mitad de nuestro presupuesto anual”, señala un portavoz de la entidad sobre la inyección económica.

Desde Cáritas Diocesana aseguran que el dinero recaudado con el evento privado irá destinado a Cáritas Parroquial de Sant Antoni, que recibirá ahora 10.000 euros de parte de la promotora estadounidense mediante transferencia bancaria y, más adelante, otros 30.000

Desde Obama al polémico Puff Daddy

Van Wyck & Van Wyck se define en su página web como una empresa familiar de “diseño y producción de eventos” con sede en Nueva York que organiza celebraciones personalizadas en distintos lugares del mundo. La fama del fundador de la firma, Bronson van Wyck, a la hora de organizar eventos –algo que hace junto a su madre, Mary Lynn, y su hermana, Mimi– es de alcance internacional.

Con más de dos décadas de experiencia, la familia ha construido su trayectoria combinando sus “raíces sureñas” con una forma de entender la organización de eventos que mezcla “sofisticación, creatividad y la tradicional hospitalidad del sur de Estados Unidos”, continúan en su presentación.

A sus fiestas han asistido personalidades de la industria musical de la talla de Beyoncé, Madonna, Katy Perry o el polémico rapero estadounidense Sean Combs (más conocido como Puff Daddy), condenado el pasado octubre a cuatro años y dos meses de prisión por dos cargos relacionados con prostitución.

Entre los selectos invitados a sus fiestas también figuran la cantante, actriz y empresaria Gwyneth Paltrow, Martha Stewart y los expresidentes Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama. También ha trabajado para firmas de lujo como Chanel, Bvlgari, Burberry, Mercedes-Benz, Cartier, Dior o la reconocida joyería Tiffany & Co.

Disfrute privado en lugares públicos

Desde la oposición de Sant Antoni acusan al alcalde Serra de “priorizar” los intereses de los organizadores frente al “bienestar” de los vecinos ante la celebración del evento privado en Sa Pedrera y tan solo un día después de permitir a unos promotores locales celebrar la macrofiesta 'Eclipsi' en la playa urbana de s’Arenal con unos 5.000 asistentes. Todo esto, a pesar de la previsible llegada de visitantes para observar el fenómeno y de que podría generar problemas de tráfico y seguridad.

Desde la oposición de Sant Antoni acusan al alcalde de “priorizar” los intereses de los organizadores frente al “bienestar” de los vecinos ante la celebración del evento privado en Sa Pedrera y tan solo un día después de permitir a unos promotores locales celebrar la macrofiesta 'Eclipsi' en la playa urbana de s’Arenal con unos 5.000 asistentes

Respecto al evento de Can Coix, el Grupo Socialista ha cuestionado las condiciones de aforo y que pudiese prolongarse hasta la madrugada. El grupo socialista ha puesto el foco, sobre todo, en los 199 euros abonados por el organizador en concepto de tasa de actividad y en el despliegue necesario para montar la fiesta, que, según el partido, ha implicado el movimiento de camiones y vehículos pesados por la zona.

El grupo ha solicitado al Ayuntamiento que especifique las contraprestaciones obtenidas por la utilización del espacio municipal y el importe que costarán a las arcas públicas los servicios vinculados a la celebración. La reclamación se produce en una temporada en que asociaciones como Salvem Sa Badia –que luchan por la conservación medioambiental de la bahía de Portmany– han presentado varias quejas mediante registro de entrada por la celebración de festivales a cargo de promotores privados en la playa urbana de s’Arenal.

La entidad ecologista solicitó acceder a los expedientes administrativos tanto del festival Ibiza Feels Like –celebrado este miércoles durante el eclipse– como del que se celebró a principios de julio a cargo de Ibiza Global Radio, con la intención de revisar las autorizaciones concedidas y comprobar si cumplen con la normativa aplicable.

Por su parte, el grupo municipal del PP ha acusado al PSOE de “generar polémica” y “confundir” a los ciudadanos y ha defendido que la actividad se tramita conforme a la normativa. Los populares han destacado especialmente su carácter benéfico y han señalado que se trata de una actividad no permanente “inocua”, con un aforo inferior a 500 personas al aire libre. Además, han pedido al PSOE que deje de “criminalizar” una iniciativa que, según ha defendido, se ajusta a los procedimientos establecidos.

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