Alquileres a 20 euros en Marinaleda, el lugar donde no hay crisis de la vivienda: “Ya llevamos 33 años en nuestra casa”
Hace 33 años que Pilar Prieto, una de las 2.600 personas que viven en Marinaleda (Sevilla), vive en una casa por la que paga al mes menos de 20 euros. No es un error de lectura sino parte de la política de vivienda que promueve desde la llegada de la democracia el Ayuntamiento de este municipio, que tiene cerradas las puertas a cualquier atisbo de especulación con sus casas y donde existen diferentes fórmulas para que tenga una vivienda quien lo necesite.
En el caso de Pilar, la casa en la que vive desde 1993 se hizo mediante un sistema de autoconstrucción. La fórmula es sencilla: una empresa, siempre local y nunca multinacional, se encarga de construir la vivienda, y los peones de obras son los futuros propietarios. Mientras se están haciendo las obras se van sumando las horas de trabajo de los peones, y cuando se entregan las llaves se hace la cuenta de esas horas y se descuenta del precio final. En su caso, cuando entró en su casa junto a su marido y su hijo de cuatro años, la cuenta a pagar le salió por menos de 20 euros al mes. Y es una cantidad a perpetuidad. Es decir, la petición del Sindicato de Inquilinas de que los contratos de alquiler sean indefinidos lo tienen asumido en este pueblo sevillano hace décadas. Pilar le paga al Ayuntamiento. La casa es del pueblo y ella vive de alquiler por una cantidad que siempre podrá asumir.
Ahora, explica a SevillaelDiario.es que está gestionando que la casa pase a su propiedad, mediante una negociación para la que afirma no tener prisa, de modo que la casa pase a su hijo en herencia cuando llegue el momento.
Sin experiencia en albañilería
“Al principio, cuando empezamos, como no sabíamos lo que había que hacer, veníamos la pareja a trabajar. Abrimos cimientos, hicimos todo lo que pudimos”, explica Pilar, al tiempo que recuerda que cuando se les ofreció esta posibilidad no tenían ni idea de nada relacionado con la albañilería, pero sacaron adelante la obra como peones, y, cuando terminaron, solo tuvieron que sumar las horas que habían trabajado, y la diferencia resultó que pagarían siempre menos de 20 euros al mes durante toda la vida.
Pilar es una propietaria “normal”, como cualquiera de cualquier parte del país. Paga el IBI y todos los impuestos, y está gestionado con el Ayuntamiento la propiedad total.
Para ella, como para muchas personas, es la única forma de tener un techo a un precio asumible. Ella trabaja en el campo y tiene una heladería. Ahora, quiere que su casa pase a su hijo, de modo que siga en la familia.
“No es un milagro, es gestión”
Explica Sergio Gómez, el alcalde del municipio, de Con Andalucía, que hacer que todos los vecinos tengan un techo asumible no es cosa de un milagro, sino de gestión, y forma parte de la forma concreta que tienen de ver la política y la gestión pública en este pueblo.
En Marinaleda no hay cadenas de supermercados ni empresas nacionales de importancia que puedan competir con el comercio de toda la vida. Si una gran constructora quisiera levantar una promoción de casas en el pueblo, no puede, porque el Pleno municipal votaría en contra del uso de los terrenos para este fin.
El alcalde es profesor de Historia en el instituto de la localidad y no cobra por su trabajo en el Ayuntamiento. Ningún concejal recibe dinero alguno, ni siquiera por asistencia a los plenos o comisiones informativas. La piscina municipal se usa en verano por seis euros al mes, y por 12 tienen plaza los niños en la guardería municipal.
El alcalde explica que su propia casa la construyó trabajando como peón, y ahora le paga el oportuno alquiler al Ayuntamiento, como un vecino más.
Muy cerca del Ayuntamiento se levantan 10 adosados, por un lado, y 14, por otro. Son 24 viviendas que se entregarán por un alquiler de 15 a 20 euros. Son adosados porque en Marinaleda no se construyen edificios, solo casas de una o dos plantas como máximo.
Pero para seguir adelante con esa política hace falta la ayuda de la Junta de Andalucía, que, por el momento, parece que no llega. Sergio Gómez recuerda que el Gobierno aprobó el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, con 7.000 millones de euros para las comunidades autónomas durante cinco años. Al menos el 40% debe destinarse a construcción o adquisición. “El Plan asigna a Andalucía 718,2 millones de euros de financiación estatal durante todo el periodo 2026-2030, a los que se suman como mínimo 478,8 millones de aportación autonómica, para una inversión mínima total de 1.197 millones. Andalucía ha recibido ya 136,8 millones de euros correspondientes a 2026, pero todavía no ha salido la convocatoria andaluza que permita a un ayuntamiento como Marinaleda presentar una promoción nueva de vivienda pública con cargo a ese dinero”.
Pero mientras llega la ayuda de la Junta, las obras de la promoción de adosados se encuentran en su última fase. Cuando terminen, se estudiarán las situaciones personales de las personas solicitantes y se adjudicarán las casas. Uno de los requisitos es estar empadronados en Marinaleda dos años antes de solicitarlas.
No hay fecha todavía para la entrega de las casas, pero el alcalde no las quiere retrasar demasiado en cuanto las obras estén terminadas. A partir de ahí, quiere trabajar en otras promociones, pero siempre con la idea de adaptar la cuota a las necesidades de los vecinos, con el Ayuntamiento como casero y con cuotas que impidan siempre que nadie sea desahuciado.
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