Los tripulantes del cielo, así es un viaje en globo por Sevilla
Sobre este blog
'Días de Empresa' es un espacio en el que elDiario.es Andalucía quiere contar las historias de las empresas andaluzas. Cómo discurren sus días, cómo nacen y cómo se consolidan, y cómo, desde aquí, desde Andalucía se construye sociedad a través de las iniciativas empresariales.
A esta altura, la vida parece tan minúscula. Cada árbol, cada coche que recorre un hilo de carretera, las manchas azules de piscinas, las cabezas amarillas de los girasoles, parecen piezas de un puzzle por montar mientras las risas nerviosas se alejan del suelo cada vez más, a más altura, ¡lejos, salta la copa del árbol! De repente, estamos a unos 300 metros de altura y se contempla los campos de cultivo y el resplandor del amanecer. Vicente guiña los ojos y da fuelle a la vela, controla el rumbo y surca los cielos una vez más.
Vicente es el piloto de esta travesía en globo que despega en Gerena y continúa hacia Huévar del Aljarafe dejando a un lado el cauce del río Guadiamar. Manejará las poleas durante una hora y media, pero antes, primero, hay que hacer café. A las cinco de la mañana se reúne el pelotón en el hotel Abades, a las afueras de Sevilla, y monta una pequeña mesa en silencio mientras van llegando los 12 tripulantes de este viaje. Desde Sevilla, Huelva, Málaga, Gibraltar, y hasta con carnet estadounidense de Florida, el equipo refleja que la curiosidad y los nervios no tienen edad para disfrutar de una experiencia única.
Gloobo acaba de cumplir 20 años. Una compañía que nació con el propósito de inocular esa pasión por la aeronáutica de una forma lúdica e inolvidable, repitiendo cada vez el logro de los hermanos Montgolfier, que en 1783 demostraron al mundo que un balón de tela lleno de aire caliente era capaz de hacer planear a los seres sin alas.
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