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Por qué el “no a la guerra” de España y la oposición a Trump han desatado una ola de furor en Turquía

Diseño del movimiento de Turquía a favor de la posición de Sánchez sobre el 'no a la guerra' de Irán

Lara Villalón

Estambul —
12 de marzo de 2026 22:16 h

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Desde hace días, miles de turcos han inundado la plataforma X en España con chistes, memes e imágenes generadas con inteligencia artificial enalteciendo los lazos culturales y la fraternidad entre dos países situados en extremos opuestos del Mediterráneo. La inesperada llama que despertó este furor, sin embargo, no ha sido un famoso actor de telenovelas ni un futbolista de talla mundial, sino el presidente Pedro Sánchez.

Su postura firme contra la ofensiva militar lanzada por Donald Trump en Irán, cuyo objetivo aún es incierto más de diez días después, ha provocado un aluvión de solidaridad de ciudadanos de todo el Mediterráneo y Oriente Próximo.

Los gestos de agradecimiento han ido desde las apelaciones a un humor compartido —prometiendo a los españoles injertos de pelo— a expresiones más nacionalistas, con imágenes de un toro que abraza a un lobo, símbolo de la mitología turca asociado a la ultraderecha.

Otros han intentado encajar el mapa de Turquía justo al lado de España, mientras que varias imágenes del Mediterráneo se ven inundadas por una oleada roja de votos para el PSOE. Los traductores automáticos han facilitado que muchos usuarios turcos puedan interactuar con otros miembros de la plataforma X en España en conversaciones donde se intercalan el turco y el castellano entre emoticonos y gestos de afecto.

Al igual que España, Turquía no ha permitido el uso de sus instalaciones militares a Estados Unidos para sus ataques contra Irán. No obstante, la postura del presidente Recep Tayyip Erdogan ha sido mucho más prudente que la de Sánchez, promocionando el diálogo entre Washington y Teherán, a la vez que ha advertido de los peligros de una expansión regional del conflicto.

“Plantar cara a Trump en este momento es brutal. Todo el mundo lo quiere en Turquía”, explica a elDiario.es Pelin Dinc, estudiante de políticas que ha seguido de cerca el fenómeno. “Ningún otro país ha tenido una postura tan contundente. Nadie se atreve a contradecir a Trump porque te puede montar un drama internacional. Esta imagen de fuerza gusta mucho a los turcos”, señala. “Nos recuerda al ‘one minute’ de Erdogan”, añade. Dinc hace referencia al foro de Davos en 2009, cuando Erdogan, entonces primer ministro, interrumpió un encuentro con el presidente israelí, Shimon Peres, para denunciar las “atrocidades” que estaba cometiendo su gobierno contra el pueblo palestino. Erdogan terminó abandonando la conferencia, una acción que lo convirtió en leyenda durante años en Turquía y gran parte del mundo árabe.

“Es esta firmeza. No solo de estar en contra de la guerra, sino activamente en contra, es lo que admiramos”, señala Dinc. “Luego todos estos memes nos han hecho dar cuenta que no estamos solos, que nos parecemos mucho a los españoles. Que tenemos muchos lazos en común. Al fin y al cabo somos mediterráneos”, celebra.

Inicialmente, algunos medios en España especularon con que el PSOE estuviera comprando bots turcos para impulsar la popularidad en redes de Sánchez. Sin embargo, la plataforma social es una de las más usadas en Turquía, con casi veinte millones de usuarios, el doble que en España. Aún teniendo en cuenta la diferencia de volumen de población, la penetración de X en Turquía es mucho mayor. Es habitual ver a gente de todas las edades usando la aplicación en el transporte público, mientras que habitualmente las discusiones en X traspasan a la calle y viceversa.

Incluso en Eksi Sözluk, el foro más popular del país, Pedro Sánchez cuenta con 34 páginas de comentarios y la mayoría han sido creadas este mes. La popularidad del presidente de España se refleja también en las búsquedas de Google, que se han disparado un 120% desde finales de febrero.

La fascinación por la postura del presidente ha traspasado las pantallas de los móviles, con menciones en canales de televisión turcos, declaraciones de políticos y expresiones de hermandad entre equipos de fútbol.

Antes era habitual que los turcos rompieran el hielo con los españoles con preguntas sobre el último fichaje en La Liga, algún cantante famoso o, los más politizados, con el procés en Cataluña o incluso alabando a Buenaventura Durruti. Ahora, en un país donde hablar de política es deporte nacional, Pedro Sánchez acapara muchas conversaciones. “Nos encanta Sánchez. Es el único que tiene fuerza contra Trump. El único valiente”, dice Umut, agricultor en la provincia de Esmirna.

Periodistas populares en Turquía han contribuido a avivar la llama a favor de España, como Özgür Hasan Altuncu, que animó a sus seguidores a consumir más productos españoles para contrarrestar las posibles represalias de Trump. “Haremos espacio para Zara y Bershka en nuestros armarios, aumentaremos el uso de BBVA en nuestras decisiones financieras y recomendaremos sin reservas Seat y Cupra”, señaló desde sus redes.

El propio Sánchez quiso hacer un guiño a sus nuevos fans con un mensaje en redes: “Un saludo a la comunidad tuitera turca”, escribió, junto a un vídeo de un mítin en Soria donde alguien ondeaba una bandera del país euroasiático.

“Es algo que he visto mucho en la última década en Turquía. Ensalzamos a alguien, se convierte en ídolo de masas y luego hace algo que no nos gusta y lo enterramos hasta que llega el siguiente”, dice a elDiario.es Selcuk Acar, otro estudiante que ha seguido el fenómeno de cerca. “Nos faltan referentes políticos. Estamos todos aplaudiendo a Sánchez, pero nadie se pregunta por qué no estamos en la calle protestando contra la guerra como en Irak hace veinte años. ¿Por qué ningún líder político en Turquía está alzando la voz contra ello o contra la OTAN?”, denuncia.

Acar añade que esta situación que critica se extiende a otros países. “Tampoco veo en España grandes movilizaciones más allá de las declaraciones de Sánchez. Aunque en un momento tan convulso en el que muchos ni se atreven a denunciar el genocidio en Palestina, decir que ‘No’ a Trump es un gran paso”, explica. “En realidad nos hemos quedado en el meme, pero sus palabras han tenido un gran eco en toda la región, más allá de Turquía, he visto también vídeos en Palestina, en Líbano, en Irán, de gente agradeciéndole a Sánchez su postura”, añade.

La relación entre Madrid y Ankara tiene unos cimientos más sólidos que los memes que han inundado internet. Muchos turcos han recordado estos días la solidaridad de España con el envío de helicópteros para ayudar a controlar los incendios forestales que asolaron el sur del país en 2021, o los equipos de emergencia que viajaron a Turquía tras los terribles terremotos de magnitud 7,5 y 7,8 que sacudieron el sureste del territorio en 2023, causando más de 50.000 víctimas mortales.

En Turquía la mayoría de protestas organizadas por partidos opositores u organizaciones feministas se prohíben desde hace años, mientras que tampoco se permiten las críticas al Gobierno en redes sociales.

Esta situación ha provocado que los estadios de fútbol sean uno de los últimos reductos de libertad de expresión, por lo que es habitual oír en las gradas cánticos sobre cuestiones políticas de actualidad, como el proceso de paz entre el Gobierno y la guerrilla kurda PKK o críticas contra el presidente Erdogan.

En esta ocasión en un tono mucho más festivo, el fútbol se ha hecho eco del fervor por Sánchez con banderas españolas y cánticos a favor del presidente. El equipo más emblemático ha sido el Eskisehirspor, un club que no pasa por su mejor época, pero que desde hace veinte años sus aficionados entonan un pasodoble para animar a sus jugadores.

En uno de sus últimos vídeos evidencian la hermandad declarada entre los dos países y anuncian que se preparan para tocar “La España cañí”. Equipos españoles como el RC Deportivo La Coruña han lanzado guiños a la afición turca, publicando mensajes en su lengua con los horarios de los partidos ajustados a ambos países. La amistad deportiva ha ido más allá del aprecio por Sánchez y algunos clubes se han declarado “hermanos”, como es el caso del Valencia con el Göztepe, un equipo de Esmirna, la tercera ciudad del país.

“¿Qué equipo de Turquía sería el Sevilla?”, pregunta en redes un usuario llamado Luís, que desató un amplio debate sobre si el Trabzonspor estaba a la altura del club andaluz o sería más bien equivalente a Antalyaspor. Ambas aficiones concluyeron que la mejor idea es fusionar las ligas. En un país acostumbrado a las tensiones diplomáticas con otros países, los turcos consideran que en este contexto de guerra, tener un aliado así en el Mediterráneo es, sencillamente, motivo de celebración.

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