La lucha por la vivienda agita las calles en apoyo a Maricarmen: “Sevilla será la tumba del rentismo”

Concentración contra los desahucios y por la vivienda a causa del clamor social que ha despertado el desalojo de Maricarmen, convocado por el Sindicato de Inquilinas, en Sevilla.

Carla Rivero

Sevilla —

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El clamor social por la vivienda prendió la mecha con el desahucio de Maricarmen, la vecina madrileña de 87 años que fue desahuciada de su piso, y ha llegado hasta Sevilla. El llamamiento de este lunes encontró respuesta en las Setas de la Encarnación con más de mil personas en una jornada marcada por el aniversario de la crisis de los cribados de cáncer de mama en Andalucía que llevó a la plataforma Marea Violeta Andalucía a salir a las calles. Dos caras de una misma moneda: el hastío convertido en movilización para demandar cambios al Gobierno central y autonómico en plena crisis de vivienda y clamar frente al retroceso en materia de igualdad del Gobierno de Juanma Moreno.

La rapidez en la organización de las protestas para apoyar una y otra causa hizo que chocaran las convocatorias en el calendario y en las horas, ambas a las ocho de la tarde, pero no fue impedimento para que reclamaran unos derechos que van de la mano. “Fin del fraude, del alquiler vacacional y del alquiler de habitaciones. Basta de precariedad. No puede ser que nuestros salarios no suban a la misma velocidad”, leían en el manifiesto el Sindicato de Inquilinas de Sevilla, que, junto a la fuerza atronadora de miles de personas, sacó la rabia gritando “rentistas culpables, Gobierno responsable”, y “¡Sevilla será la tumba del rentismo!”.

Muchas de las manifestantes luego marcaron el rumbo hacia las Setas para apoyar las protestas convocadas por la Confederación del Sindicato de Inquilinas con la proclama ¡Ni una Maricarmen más! Hasta conquistar el derecho a la vivienda, tanto en Sevilla como en la plaza del Palillero de Cádiz y frente al Ayuntamiento de Málaga, ciudad en la que se han concedido hasta cien apartamentos turísticos que quedaban pendientes de entregar justo antes que entrara en vigor la moratoria de tres años que aprobó el mismo Consistorio. Un hecho que ha sido recordado por la multitud que llenó las escaleras y la plaza con pancartas, palmas y clamando: “Hoy Maricarmen, mañana eres tú”.

Sevilla, que vive la presión turística y el fenómeno de la gentrificación en sus propios barrios, se congregó alrededor de uno de los monumentos más visitados al año, donde la marca de la ciudad se promociona en unas letras vistosas, de dos metros de altura, que al final de las escalinatas ofrecen una feliz estampa para los visitantes. En las alturas, los visitantes disfrutan del espectáculo lumínico de las Setas mientras las banderas de los sindicatos ondeaban a pie de calle. “Estamos cansadas del rentismo y que nuestro trabajo sirva para enriquecer a nuestro caseros”, animando desde el manifiesto a que “la lucha es el único camino”. “No nos rendiremos, nos tendrán al frente, unidas, fuertes”.

La celebración de la gala de la revista Escaparate hace dos semanas removió la conciencia ciudadana, que ha organizado dos sentadas espontáneas en la plaza Virgen de los Reyes como acto de protesta y en contra de la privatización del espacio público. Un hecho que movilizó a los vecinos, al igual que las imágenes del desahucio de Maricarmen, que ha tenido una repercusión siningual y ha logrado que el Gobierno de coalición se siente in extremis a negociar un decreto de vivienda que quiere dar respuestas al malestar social.

Uno de los casos más paradigmáticos del tejido sevillano es el de los vecinos de Palmete. El Ayuntamiento hispalense atendió al grito de auxilio de 11 familias tras varias amenazas de desahucio y llegó a un acuerdo con el Banco Santander en febrero de este año, a través de la empresa municipal Emvisesa, para adquirir el edificio situado en la calle Verdad y, así, evitar el desalojo de estas viviendas de protección oficial. “¡El banco se va, las familias se quedan!”, clamaba la plataforma Barrios Hartos. Y así, tantos ejemplos para los que la asfixia del mercado inmobiliario es el sino de cada día, para lo que una de las respuestas del gobierno local de José Luis Sanz es “repoblar el centro”.

La protesta también se dirigió al regidor, al igual que al presidente andaluz Juanma Moreno y al presidente Pedro Sánchez: “¡Bonilla, culpable, Gobierno responsable!”. Una estampa que habla del ánimo de Sevilla, que gritaba “¡viva la lucha de la clase obrera!”, en un momento en el que el objetivo del Gobierno andaluz es construir 20.000 viviendas asequibles en cinco años a causa de un parque público mínimo, aunque los límites de ingresos de los demantes de VPO han aumentado, creando un mercado de lujo para viviendas enfocadas a la población con menos recursos.

11 víctimas de violencia machista en Andalucía

Algunas de los participantes habían estado minutos antes en la plaza de la Contratación en la convocatoria realizada este lunes por Marea Violeta Andalucía bajo el lema Contra el negacionismo, derechos y políticas públicas feministas. Así, el movimiento feminista exigió rectificaciones al PP tras dejar en manos de Vox la unidad de valoración de violencia de género, al tratarse de un organismo adscrito a la Consejería de Justicia que ahora detenta Manuel Gavira, y en un día marcado por el asesinato de dos mujeres en la provincia.

Día aciago para Andalucía, la comunidad con más asesinatos machistas registrados, que hoy ha confirmado la víctima número 11 por violencia de género el asesinato de la localidad sevillana de La Campana. Además, cabe recordar que el día 21 murió una mujer en el hospital tras ser estrangulada por su pareja, el día 25 un joven de 20 años asesinó a una mujer que ejercía la prostitución e intentó acabar con la vida de una segunda, y el recién declarado del día 27 cuando un hombre mató a su pareja en plena calle mientras hablaba con una vecina. Tres asesinatos en una semana. “Ni una menos, vivas nos queremos”, gritaron.

Concentración de Mareas Violetas en la plaza de la Contratación

En el manifiesto, Marea Violeta Andalucía reclama “la puesta en marcha de políticas pública de igualdad que cuenten con recursos humanos y económicos suficientes”. Como ocurre para ejercer el derecho al aborto en Jaén. Un continuo obstáculo para las mujeres que quieren proceder a la interrupción voluntaria del embarazo y que no encuentran respuesta en la sanidad pública, donde solo se practica por prescripción médica, ni en la privada, en donde se rechaza. Motivo por el que, según las últimas estadísticas, más de 700 se han visto obligadas a desplazarse a otros centros.

Con motivo del Día Internacional del Aborto, el Ministerio de Sanidad anunció que el objetivo es incorporar el aborto farmacológico a la cartera de servicios de Atención Primaria, sin embargo, de aquí a que la reforma se produzca, quedan desamparadas cientos de mujeres que buscan una respuesta urgente. Aún así, el consejero de Sanidad, Antonio Sanz, aseguró esta mañana en Huelva que “se cumple la ley” y que “otra cosa son las circunstancias de que no se haya presentado ningún centro”, pero aseguró que “se ofrece una alternativa” a las afectadas.

[En actualización]

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