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Breve crucero por la historia

La Reina Sofía, que pertenece al Club Bildelberg /EFE.

S ería engorroso y tal vez hasta soporífero acercarse en un crucero histórico hasta Parménides, Demócrito, Empédocles o Zenón de Elea, aunque todos se refirieron en algún momento a lo posible . Mejor iniciarlo desde Platón, cobijados bajo la afirmación de Alfred North Whitehead: "El pensamiento occidental no es más que una serie de comentarios a pie de página de los diálogos de Platón". Podríamos estar hablando de este filósofo hasta el día del juicio final por la tarde, pero todo el mundo está de acuerdo en que la Academia fue el embrión de las actuales universidades y que Platón fue el primer escritor en utilizar el diálogo como fórmula de comunicación escrita. Según dicen, mucho antes de que existiera el WhatsApp y el vocablo/interjección ¡Chacho! De alguna manera, sin conocer a las botoxtertulianas  o víboras de plató y a los periodistas amaestrados e incluso adiestrados para atacar como si de pittbulls se tratara, Platón fue quién, a mi juicio, inventó el debate: el conocimiento es legitimado mediante el libre intercambio de puntos de vista y no a través de la simple enunciación. Es evidente que el hallazgo del ateniense cuatro siglos antes de Cristo ha degenerado de forma espantosa. En nuestra vida política, salvo agujas en pajares, los debates no desprenden conocimiento alguno. Simplemente dan risa o vergüenza ajena.

Creo que la Ciencia ha admitido como verdaderamente platónicos unos veintipico diálogos. En La República, donde no se refiere a la Guerra Civil española, ni a la actividad cinegética de Mataelefantes John, ni a las comisiones, ni a la pareja Iñaki/Cris, Platón junta en un todo la ética, la política, la estética, la mística y la metafísica. Tampoco es que fuera un héroe tipo Bruce Lee, Chuck Norris, Jackie Chan o Rambo, Rocky o Torrente, pero sí es cierto que, después de salir por patas de Atenas cuando a Sócrates lo obligaron a tomarse de un trago un chupito de cicuta, estuvo dedicado constantemente al análisis de la vida política. ¿Quién no conoce el Mito de la Caverna? Ese que vivimos en la actualidad y en el que se apoyan en elípsis teorizaciones sobre las grandes conspiraciones judeo-masónicas o las de los Illuminati y Annunakis, el Club Bilderberg, la Trilateral, etcétera. Tomo de la biografía del filósofo por excelencia este pequeño texto: “ En su obra La República, Platón ilustró esta concepción (la del Mundo de las Ideas) con el célebre Mito de la Caverna. Imaginemos, dice Platón, una serie de hombres que desde su nacimiento se hallan encadenados en una cueva, y que desde pequeños nunca han visto nada más que las sombras, proyectadas por un fuego en una pared, de las estatuas y de los distintos objetos que llevan unos porteadores que pasan a sus espaldas. Para esos hombres encadenados, las sombras (los seres del mundo sensible) son la única realidad; pero, si los liberásemos, se darían cuenta de que lo que creían real eran meras sombras de las cosas verdaderas (las Ideas del mundo inteligible)”.

Como Platón estuvo cincuenta años hablando y escribiendo acerca de todo, sería una locura ponerse aquí a exponer su obra completa, aunque estimo que, para nosotros, sujetos al Gobierno de una oligarquía corrupta de partidos – hay quienes la definen como cleptocracia – es interesante conocer que: “El Estado ideal de Platón sería una República formada por tres clases de ciudadanos (el pueblo, los guerreros y los filósofos), cada una con su misión específica y sus virtudes características, en correspondencia con los aspectos del alma humana: los filósofos serían los llamados a gobernar la comunidad, por poseer la virtud de la sabiduría; los guerreros velarían por el orden y la defensa, apoyándose en la virtud de la fortaleza; y el pueblo trabajaría en actividades productivas, cultivando la templanza. De este forma la virtud suprema, la justicia, podría llegar a caracterizar al conjunto de la sociedad.

Las dos clases superiores vivirían en un régimen comunitario donde todo (bienes, hijos y mujeres) pertenecería al Estado, dejando para el pueblo llano instituciones como la familia y la propiedad privada; al carecer de ellas las clases dirigentes, se evitaría su corrupción, ya que no podrían ni necesitarían obtener riquezas, ni tendrían familiares a los que favorecer; tal esquema (y otros aspectos de sus concepciones) fue revisado en Las Leyes, obra de vejez en la que desaparecen estas restricciones. El Estado se encargaría de la educación y de la selección de los individuos (en función de su capacidad y sus virtudes) para destinarlos a cada clase. La justicia se lograría colectivamente cuando cada individuo se integrase plenamente en su papel, subordinando sus intereses a los del Estado.”

Por lo que respecta al Gobierno, Platón señala que “La monarquía y la aristocracia (gobierno de un solo hombre excepcionalmente dotado o de una minoría sabia y virtuosa, que aspira solamente al bien común) es la mejor forma. De la monarquía se pasa a la timocracia cuando el estamento militar, en lugar de proteger a la sociedad, usa la fuerza para obtener el poder. En la oligarquía, una minoría de ricos gobierna a un pueblo empobrecido. El descontento lleva a la democracia o gobierno del pueblo, de la que tiene Platón un pésimo concepto: se elige como gobernantes a los más ineptos y reina la anarquía. Finalmente, la tiranía, encabezada por un demagogo que suprime toda libertad, restaura el orden; es la peor de las formas de gobierno”. Resulta muy fácil la extrapolación de la tesis de Platón a nuestro entorno: a) Es innegable que no tenemos ni a un hombre “excepcionalmente dotado” como monarca ni una minoría “sabia y virtuosa” que aspira solamente al bien común. b) No es nuestro caso la timocracia ya que el mermado Ejército de momento sólo tendría actividad si se tuviera que impedir por las armas la secesión de Catalunya o el País Vasco. c) Tiranía la tuvimos pero ahora no es el caso. Así que, de la oferta platónica, me quedo con la oligarquía: cada vez con más fuerza “una minoría de ricos gobierna a un pueblo empobrecido” y, con respecto a lo que denominan democracia, sustituiría el término “anarquía” por “corrupción”.

Aristóteles, El estagirita, dejó escrito que el varón debe casarse a los treinta y siete años y la mujer a los dieciocho. Él tuvo dos mujeres con esa premisa. “Tío Alberto, tío Alberto, que suerte tienes cochino. En el final del camino te esperó la sombra fresca de una piel dulce de veinte años donde olvidar los desengaños de mil noches de amor, tío Alberto”. Bueno, que Aristóteles se decantó por la ciudad-estado y fracasó en el intento de inculcar la idea a su discípulo más grande. Alejandro Magno estableció las bases de un imperio universal sin el que, según mantienen al parecer los historiadores, la civilización helénica hubiera sucumbido mucho antes. La ciudad-estado, que tiene como base a la familia, es una comunidad de ellas capaz de bastarse a si misma casi por completo. Para el filósofo, “sólo un Estado moral prosperará cuando sus ciudadanos sean buenos y se puedan realizar”. El hombre es un animal político por naturaleza, es decir, “incapaz de vivir fuera de una sociedad”.

Cuando se desplomó el Imperio Romano, muchas de las obras originales de Aristóteles se perdieron – de 170 se salvaron unas treinta – y, curiosamente, fue en el siglo XII cuando Averroes las recuperó a través de versiones judías, árabes y sirias. No sé si nuestro gran Zapatero conoce esta historia, pero a veces me he preguntado si en ella se inspiró para plantear ese gran disparate de la Alianza de Civilizaciones.

La Escuela de Atenas de Rafael Sancio, Museos Vaticanos, Roma.

La Escuela de Atenas de Rafael Sancio, Museos Vaticanos, Roma.

Aristóteles murió un año después de Alejandro (323 a.C.) quien, al parecer, dejó este mundo tras agarrarse tremenda borrachera mientras pasaba la resaca de otra no menos potente. Si nos traemos al estagirita hasta nuestros días, veremos que no hay moral en el Estado – es profundamente inmoral y está okupado por partidos políticos sujetos al mandato imperativo. Sectas, en la práctica –. Consecuentemente, es imposible que el ciudadano pueda “realizarse”. Personalmente, no puedo imaginar una ciudad – estado con Carmena, Pepa Luzardo, Esperanza Aguirre, Rita Barberá o Kichi al frente. No. No lo puedo imaginar.

A grosso modo, tras Aristóteles apareció Santo Tomás de Aquino en cuyas ideas -no podía ser de otra manera – interviene Dios de forma fundamental. Se dedica a la Teología, al aristotelismo y al averroismo. Para mi, y en lo que hace referencia a lo posible, Santo Tomás nada y guarda la ropa. De modo que establece que “ En este sistema lo posible responde por un lado al Plan Divino en la mente de Dios, pero al mismo tiempo sucede conforme a la acción de las causas materiales, siendo Dios al mismo tiempo Causa Primera y Final”. Viene entonces la escolástica y se hace un pequeño lío entre lo intrínseco y lo extrínseco, pero, al menos, pone sobre la mesa la relación Causa/Efecto: “Mi tataranieto dependerá en su existencia de la acción de su padre y madre, de su abuelo y abuela, de su bisabuelo y bisabuela y finalmente mía y de alguien más; lo que dada la interdependencia de las condiciones materiales de la experiencia, lo hacen realmente posible como posibilidad de existencia dependiente de las causas”. Estaría bien que alguien enviara estos renglones a Cristine Lagarde para que los tuviera en cuenta a la hora de plantear sus descarnadas teorías sobre las pensiones de jubilación e imponerlas a los países del sur de la Unión Europea. A continuación – toda esta sucesión es cosa mía – tras quedarse atrás lo helénico y la Edad Media y con la llegada del Renacimiento y los descubrimientos científicos, René Descartes, en el siglo XVII, abre el racionalismo y es considerado el creador de la filosofía moderna. Pero no prescinde de Dios: “un Dios que funda la verdad del conocimiento y siembra en nuestro entendimiento unas semillas, ideas innatas (Chomsky utilizará el término mucho después), formas o principios del conocer, que organizan la experiencia del mundo de forma universal (conceptual) ordenada y comprensible, en cuyo ámbito se da la posibilidad de lo real”. Su sistema filosófico lo edifica sobre el método matemático y el principio del cogito ergo sum (pienso, luego existo).

No soy un experto en Spinoza y Leibnitz, pero siempre me han dejado patidifuso. El primero, cuando mantiene que “Dios es tanto Naturaleza como su Ley y al mismo tiempo Dios”. Y el segundo, al señalar que “De entre los infinitos mundos posibles, sólo uno, regido por una “armonía preestablecida” ha sido el elegido por Dios en su Divina Providencia que, de “entre todos los mundos posibles”, ha elegido “el mejor”. Si éste es el mejor mundo posible, apaga la luz y vámonos. Que baje Dios y lo vea. La fe como creadora de conocimiento no me interesa en absoluto. “En el terreno político, Spinoza rechazó el concepto de moral, por considerar que implicaba una desvalorización de lo real en nombre de un ideal trascendente. Todos los seres se guían por el principio de autoconservación, sobre el cual se edifica el Estado como limitación consensual de los derechos individuales. Sin embargo, lo que el individuo busca en el Estado es la conservación propia, por lo que puede revolverse contra él en caso de que no cumpla esta función (“Dios crea individuos, no naciones”). Pascal, por su parte, se interna en la Matemática y la Física y pronuncia una frase que todo el mundo conoce: “ Le coeur a ses raisons que la raison ne connait point”. Asimismo, advierte que “ Nada es más insoportable para el hombre que carecer de proyectos, de compromisos o de distracciones; porque entonces, detenido en medio del tedio, no puede sino tomar conciencia de la vacuidad de su vida y sumirse en la angustia o la melancolía. La conciencia de sí mismo, cualidad que lo distingue y enaltece, es también en el hombre fuente de desdicha, al recordarle su pobre condición”. No es un mal pensamiento a la hora de acercarse a la sociedad actual.

Galileo, Kepler y otros muchos no son desdeñables obviamente y están al alcance de cualquier interesado en Internet o las enciclopedias. Yo me voy de inmediato a Newton para acabar con otra manzana como comencé con Aristóteles. Newton, tras el descubrimiento de la Ley de la Gravitación Universal, da un salto cualitativo y cuantitativo de enorme trascendencia en el mundo del saber. Al efecto, “El conocimiento, que “explica la experiencia” es la ciencia moderna, que comprende y explica la Naturaleza como sometida a los principios de la razón y del análisis y cálculo matemático. A partir de ese conocimiento científico el hombre domina a la Naturaleza mediante la técnica, una vez conocidas sus leyes. La ciencia tradicional, cualitativa y especulativa hasta entonces, deja paso a una ciencia cuantitativa sometida a la lógica de la medida y el orden matemático que justifica los hechos de la experiencia del mundo. Las leyes empíricas permiten “predecir” el posible comportamiento de los seres materiales. La física de Newton, como teoría universal supuso la culminación de este sentido de ciencia empírica y no especulativa; ciencia cuantitativa sujeta a la medición y al cálculo. La ciencia permite concebir teóricamente lo posible, en su relación con lo real, no como algo meramente lógico del pensamiento”. Para Hobbes, “El hombre es un lobo para el hombre” y Hume destaca que “Solamente la experiencia es fuente de conocimiento y lo posible sólo puede ser concebido como expectativa de una experiencia futura basada en el hábito o costumbre en el sentido de “hasta ahora ha sido así”.

En el terreno de lo posible/imposible en el mundo de los contemporáneos no me voy a meter de momento, pero sí señalaré dos cosas peculiarmente paradójicas: mientras que jamás puede hablarse de democracia cuando los votos de todos los hombres no valen lo mismo, caso de España, Albert Einstein llegó a manifestar que en política es imposible que las cosas cambien, puesto que el voto de un idiota y el de una persona normal tienen el mismo valor … Y los idiotas poseen una mayoría aplastante.

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… Esa chica llamada 'Cris', la hija del rey

Díario El País: " El juicio del 'caso Nóos', en el que la infanta Cristina será la protagonista absoluta, se reanuda el próximo martes en la Audiencia Provincial de Baleares pendiente de posibles pactos de última hora entre el fiscal y algunos de los 18 procesados. Estos acuerdos, por el que los acusados reconocen los hechos de los que les acusa el ministerio público a cambio de una rebaja en la condena, pueden complicar, de concretarse, la defensa del principal acusado, Iñaki Urdangarin. El fiscal pide 19,5 años de prisión para el esposo de Cristina de Borbón y cuñado del Rey. Los ciudadanos españoles, aturdidos por un alud de casos de inmoralidad pública, quizá no valoren la trascendencia de la escena que van a vivir este martes. Por primera vez en la historia, la hermana de un Rey en ejercicio se sienta con todas las consecuencias ante un tribunal.  Jorat Sta Cristina de Borbón, pese a tener de su lado al fiscal y a la Abogacía del Estado, no ha conseguido eludir un juicio en el que una acusación popular, encabezada por el sindicato Manos Limpias, pide para ella una pena de ocho años de prisión por dos delitos fiscales”.

A mi eso de Cris me suena a la comba, a cromos, a recortables, a vestiditos de muñecas, a nurses francesas, a aulas de colegios de lujo, al patio de mi casa es particular y al juego de la rayuela. Y la rayuela a Julio Cortázar, a la búqueda del cielo, a la bohemia de París y a Charles Aznavour. A eso me suena Cris, Cristina, la hija de un rey que un día encontré sentado en el trono. Luego supe que el sillón se lo había regalado un general golpista tan adorado como el becerro de Baal. A cambio, el padre de Cris le había entregado la dignidad y la traición al abuelo.

Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar … y Cris pasó de chupete a tacones y como hembra quiso un hombre. Lo encontró persiguiendo una pelota como siempre hacen los hombres. Perseguir pelotas y sueños, construir ensueños y correr tras utopías. Así los hombres se hacen hombres y buscan la hembra para cumplir ese mandato interior y ajeno a la voluntad que les ordena perpetuar la especie. Y Cris fue en Iñaki e Iñaki fue en Cris. O al menos eso dijeron las revistas de colores satinados que hablan de la felicidad y la pena como de cigarrillos que duran un respirar.

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Nacionalismo o idiosincracia

El expresidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, y el diputado de Nueva Canarias, Román Rodríguez. Cristobal García (EFE)

Desde luego, podríamos estar semanas, meses, estaciones y hasta años hablando del nacionalismo. Canario o de donde sea. Independientemente de que la conversación derive en sesudos análisis y citas múltiples, o bien derive hacia el diálogo de besugos en presencia de Tropical o Dorada, ambas especiales por supuesto, lo cierto es que la Historia, escrita por los que escriben la Historia, es la que a lo mejor sabe qué cosa es esa del nacionalismo. Podríamos acercarnos hasta los que ya no están, Antonio Cubillo con el postrer apoyo de José Rodríguez, alias Don Pepito, para escuchar defensas encendidas de nosotros, lo nuestro y nuestra esclavitud – algunos se referirían tal vez a la tremenda paliza que le pegaron a Antonio en Argel por orden, presuntamente, de Martín Villa, y otros llegarían incluso a echar la culpa del brutal accidente aéreo de Los Rodeos al MPAIAC, ese grupo terrorista de timple y mantilla -. Aún podríamos ir más lejos en la busca de nuestra particular Arca de la Alianza que, afortunadamente, nada tiene que ver con la Alianza de Civilizaciones propuesta por ese tal Zapatero, hoy consejero del Estado y siempre de talante, facer y sonrisa idiotizados. Podríamos ir más lejos, digo, y llegar atrás en el tiempo hasta La Batalla de Aguere, que Aguere es hoy La Laguna de Ana Oramas, la única diputada nacionalista canaria en el inestable Congreso de los Diputados surgido del reciente 20-D. Castellanos y guanches tuvieron el encontronazo final el 14 de Noviembre de 1494. Los primeros, al conquistar Tenerife, se quedan con Canarias y los segundos inician el proceso de extinción, mestizaje y también exilio. Alonso Fernández de Lugo mandaba a los que después serían calificados peyorativamente como godos y que acabaron con 6.000 guerreros autóctonos usando un arma temida y definitiva: la caballería. Puede que algún indocumentado llegue a decir que la modorra guanche, que citan algunos historiadores como culpable en parte de la derrota, es la semilla del aplatanamiento canario que a posteriori colocaron como mochuelo a los hombres y hombras de estas islas. Allá cada uno con sus disparates.

Como no podía ser de otra manera, épica, la hubo. Miguel de Unamuno, aquel escritor al que le dolía España y que fue desterrado a Fuerteventura, escribió que “Y  luego entraba en acción el caballo, ese monstruo que tanto pavor siempre puso en los pobres indios”../.. “El resultado de tales batallas era casi siempre infalible.”../…..”Bencomo y sus huestes tuvieron que abandonar el campo de La Laguna…”. Y el historiador De Luka señala en la revista Awañac (2004): “ A las 7 horas del día 14 de Noviembre tuvo lugar en las laderas de San Roque (La Laguna) una batalla muy reñida e igualada entre guanches y españoles que fue decisiva para el triste devenir histórico de la isla. En ella murió el heroico Bencomo batiéndose con una pica contra 10 soldados, según Marín de Cubas, sucumbiendo finalmente al clavarle Pedro Martin Buendía su lanza en mitad del pecho. En la lucha resultó herido mortalmente Tinguaro, que fallecería dos días después en Taoro. La causa de la derrota isleña habría que encontrarla en la muerte de Bencomo, cuya noticia debilitó la resistencia canaria produciendo en sus filas un profundo desánimo…”. Aunque hay disensiones entre los estudiosos, podríamos decir que ese texto es el K2 de las narraciones de carácter heroico, instantes antes de que Canarias fuera España. Junto con la información de que “ Bentor, hijo de Bencomo se suicidó siguiendo el ritual guanche, despeñándose por la ladera de Tigaiga”. En cualquier discurso de corte nacio-independentista aparece el despeñamiento, que en todo sitio debe haber uno. En España destacan Despeñaperros y las cabras impulsadas al vacío desde el campanario de no sé qué pueblo del que no quiero acordarme.

Habrán ustedes escuchado hablar de la retroalimentación y también de la experiencia y aprendizaje vicario. Así, al leer en este mismo periódico que leen ustedes las documentadas informaciones de Enrique Bethencourt y Salvador Lachica sobre los vaivenes, cuitas y viejo barrio que tenés el alma inquieta de un gorrión sentimental, regurgité una vieja y no tan vieja teoría que siempre he mantenido: con la Transición y la estructuración de España en autonomías, algunos cuicos y espabilados aprovecharon para, a través de la subliminal manipulación y apología elíptica de la xenofobia sobre masas poco ilustradas y proclives al victimismo, construir nacionalismos políticos en regiones donde, salvo casos aislados y ajenos a la gran mayoría de la población, sólo existía idiosincrasia. Porque no es lo mismo un vocablo que otro. Vámonos al DRAE:

  • Nacionalismo: Doctrina que exalta en todos los órdenes la personalidad nacional. Aspiración de un pueblo o etnia a constituirse en ente autónomo dentro de un Estado.
  • Idiosincrasia: Rasgos y carácter propios y distintivos de un individuo o de una colectividad.

Para mi, el nacionalismo, tal como lo entendemos hoy, no puede tener otro fin último que el independentismo y la creación de un Estado, por más que las gargantas parlanchinas se limiten al eufemismo. La autonomía es una fórmula política evidentemente muy inestable porque siempre supone un freno y la reproducción de los más graves defectos de la metrópoli: ahí están la corrupción y el criminal endeudamiento. No puede existir nacionalismo alguno sin enemigo exterior. Si ese enemigo contra el que volcar la acción política – aunque en muchos casos sea fundamentalmente pedigüeña – no existe, no cabe el nacionalismo del que se habla, habla, habla … se refunda, se refunda, se refunda, se refunda … Por una simple fórmula matemática de reducción al absurdo. En cuanto a la idiosincrasia – lo que siempre hemos tenido en Canarias de manera relevante – es susceptible de variar, declinar e incluso desaparecer si no es culturalmente alimentada. Por ello y para poner un ejemplo, la RTVC – y las otras televisiones autonómicas del Estado de Partidos – no es más que un timo que se basa en utilizar el dinero público, el dinero de los ciudadanos, en beneficio de un nacionalismo tendencioso desideologizado y de oscuros y plurales tejemanejes de sobre, tarjeta y cartera. Hay programación en la que se invierte, que se realiza y que nunca jamás se emite. De sobra conocen los casos que por toda España investiga la Policía y estudian los jueces. En Canarias, ligados al mandato de Willy, Don Guillermo, Willy, como Director General. Ya comenté un día que sólo el 8% de la programación de las TV’s autonómicas se dedica a fomentar la cultura de la región, nacionalidad, nación, autonomía, como quieran, en donde están ubicadas. Su labor esencial es prestar apoyo a los que gobiernan, inocular mensajes y manipular conciencias.

Vela latina Canaria. ©Acfi-press

Vela latina Canaria. ©Acfi-press

Es tan obvio que el nacionalismo no ha servido a los ciudadanos, que basta poner sobre el papel, en este caso el virtual que nos ocupa, datos fidedignos e incontestables: Coalición Canaria obtuvo el pasado 20 de Diciembre de 2015 el peor resultado de su historia. Una información firmada por la agencia EFE tras terminarse el escrutinio electoral, dice: “ Coalición Canaria ha obtenido este domingo un único diputado, lo que supone su peor resultado en los 22 años de historia de esta formación política, que ha llegado a alcanzar un máximo de 4 de los 15 diputados que tienen asignados las dos circunscripciones provinciales. El descenso de Coalición Canaria no sólo se ha producido en el número de escaños, sino también en cuanto al número y porcentaje de votos, y ha perdido su tradicional tercera posición para situarse en quinto lugar, por detrás de PP, Podemos, PSOE y Ciudadanos”. Menudo nacionalismo. Por detrás de Ciutadans.

Enrique Bethencourt destaca las características del nacionalismo canario:

  • No está vinculado a elementos étnicos, seguramente por la historia de mestizaje de nuestro pueblo.
  • Todo parece apuntar que en el próximo periodo continuarán existiendo opciones con sensibles diferencias ideológicas y políticas.
  • El mejor resultado del independentismo canario lo obtuvo el CNC de Antonio Cubillo en 1987, con el 1,31% de los votos.
Lucha Canaria.

Lucha Canaria.

Añado que Canarias no tiene una lengua propia y que el nacionalismo rancio de CC está tocado del ala mientras que la Nueva Canarias de Román Rodríguez sube. A mi juicio por una razón: porque se aleja del ombliguismo cateto para ir más allá y contemplar a Canarias en el nuevo mundo globalizado y no desde posturas de corte excluyente, basadas en las tópicas y típicas sinrazones nacionalistas: xenofobia, mala formación y educación y falta de hospitalidad. Nada de ello forma parte de la idiosincrasia canaria. Todo lo contrario. Los nacionalistas, últimamente bajo el denominado Paulinato (hoy pacto con PP, mañana con PSOE), han caído brutalmente en apoyo popular. Y, lógicamente, no puede haber nacionalismo sin pueblo. Eso se llama oligarquía o caciquismo. Salvador Lachica en la entradilla de su trabajo La eterna refundación de CC destaca lo siguiente: “ El 20 de noviembre de 2011, cuando Coalición Canaria cosechó los peores resultados de su historia en unas elecciones generales, Ana Oramas afirmó que ese mismo día comenzaba la refundación del nacionalismo canario. Cuatro años y un mes después, tanto Oramas como los principales dirigentes del partido, apelan al mismo vocablo tras constatar que, con respecto a 2011, las urnas les han recordado que cualquier tiempo pasado fue mejor”. Por su parte, Enrique Bethencourt escribe: “ El nacionalismo canario no solo reduce su presencia en las urnas como pudimos apreciar en las elecciones generales de 2011 o en las recientes autonómicas de mayo: comicios estos últimos donde la subida de Nueva Canarias (NC) no compensa las continuas bajadas de Coalición Canaria (CC), que ha perdido más del 45% de su electorado en lo que va de siglo. También retrocede de manera significativa respecto a la presencia del sentimiento nacionalista en el conjunto de la sociedad. Según señalan los estudios sociológicos, se declaran solo canarios o más canarios que españoles casi un tercio menos de los que lo hacían en 2001”.

Son 23 años caminando hacia atrás como los cangrejos. Aunque los cangrejos caminan de lado. El nacionalismo canario – el de CC. Habrá que ver qué ocurre con NC – nos deja unos seis o siete puntos por debajo con respecto a la media nacional de los peores índices socioeconómicos. Comenzando, desgraciadamente, por el paro y la pobreza. Dicen algunos analistas que los canarios siguen queriendo mayor autogobierno. Pero destacan las cifras que los líderes nacionalistas y especialmente los de CC han caído como la manzana de Newton. A 9,8 metros por segundo. Insisto: como consecuencia de lo que se ha dado en denominar chocolate para todos en la conformación del Estado Autonómico, sobre la idiosincrasia se ha construido un Nacionalismo que no es nacionalismo sino otra cosa de nombre por poner. Así, paradojas como ésta son posibles: “ Entre 2011 y 2015 la reclamación de una autonomía más amplia pasa del 20,5% al 22,2%, siendo casi insignificante el aumento de los que reclaman el derecho a decidir (pasa del 2,8% al 3,3%)”.

Poco pinta Canarias en el contexto nacional, pero, por lo que parece, el personal no está ni por secesiones ni por nacionalismos al uso. A ver si Oramas, aparte de llorarle al monarca sobre Podemos y atribuirse una fuerza que no tiene, dice algo en toda la legislatura que ha de venir.

Menos da una piedra

No voy a decir ni diré que el llamado nacionalismo canario no haya conseguido nada porque menos da una piedra. Tampoco acudiré a los lugares comunes en torno al maltrato español. Sí insistiré en que los resultados electorales ponen de manifiesto que la sociedad civil no está de acuerdo en cómo van las cosas. Y no pide precisamente independencia sino una convergencia, si no con Europa, al menos con España. Felipe González dijo un día que daba igual si el gato era blanco o negro y que “lo importante es que cace ratones” – recogió la frase de Den Xiaoping -. González, el que ahora conspira dentro de la lerda socialdemocracia para que el PSOE no pacte con Podemos, puede bien servirme para acabar: el gato idiosincronacional no sabemos de qué color es – siempre hemos estado acostumbrados al rojo o al azul – pero ¿cazar? … eso, no. Cazar no caza nada de nada. Acaso gripe cuando llega el otoño. Los nacios (ojo con las vocales) se ponen el abrigo antes de abatir al oso. Eso sí, el minino – no el oso perezoso – sabe latín. Guanche, no – y conjuga de manera excelente unas cuantas palabrejas que vengo oyendo año tras año desde que acabé en la Universidad. ¿A que les suenan?: Ultraperificidad, Tricontinentalidad, Puente entre tres continentes, Portaviones en el Atlántico, Territorio fragmentado, Turismo de calidad, El mejor clima del mundo, Madrid tiene la culpa, África es nuestro mercado natural … Nada dice el naciocat sin embargo del Acuerdo Internacional de Comercio que se negocia en secreto y de la que se nos va a venir encima cuando Lagarde tome de nuevo la palabra en el FMI. Manden los nacionalistas, los centralistas o los sioux.

Epílogo: Hay que ver cómo se han llenado algunos el bolsillo convirtiendo idiosincrasia en nacionalismo light con la ayuda de mamporreros varios. Y sin necesidad alguna de colocar las siete estrellas verdes en la bandera. Para bandera, la de Soria.

Epitafio: Aquí yace tiesa CC. Para consultas sobre la identidad canaria, dirigirse a NC en el portal de al lado. Preguntar por un tal Román. En su defecto, también puede enviar un telegrama a Ana Oramas y encomendarse a la Candelaria.

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Del plasma a la cataplasma

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, en la tribuna de oradores del Congreso. /EFE

Si Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos hubiera de afrontar hoy y a esta hora un análisis sobre la situación de España, estoy seguro de que olvidaría por una noche su hostilidad hacia Luis de Góngora y Argote – "Érase un hombre a una nariz pegado" – para comenzar el texto con el epitafio de Mariano Rajoy, presidente pusilánime y virtual de las Españas, descarado mamporrero del Fondo Monetario Internacional y Alemania ante la sociedad civil española, incapaz de llevar adelante un Estado con decencia (incluso con mayoría absoluta en el Congreso) y escurridizo ente virtual y oscurantista frente a la ciudadanía y los medios de comunicación. El epitafio hubiera sido: "Aquí yace un PPser que cagóla allá donde fue o permaneció”. Pero Quevedo Villegas hubiera sabido entonces, por entre finales del S. XVI y mediados del XVII, que de los Pirineos a Gibraltar pasando por la Sierra de Guadarrama, hasta los muertos pueden llegar a gobernar una sociedad extremadamente dividida e indolente que linda con el mundo de los zombies, salvo destacadas excepciones cercanas al pensamiento libre y alejadas del tertulianismo de pago y la basura de tinta, imagen y sonido. Yo mismo acabo de llamar al maestro del Conceptismo para advertirle que estos dimes y diretes que nos traemos entre manos pueden resultar errados o de una fugacidad fantasmagórica, dada la coyuntura que vive una esfera política que gira demenciada sin saber a ciencia cierta si logrará detenerse en alguna órbita o coordenada. No hay presente con el que se pueda prever un futuro. Todo es posible. Quiere esto decir que, al igual que el Cid Campeador ante la morisma, aún es posible que el impopular Rajoy se acomode otra vez en La Moncloa convenientemente embalsamado para dar más de lo mismo al personal. Para ello, las baronías socialdemócratas manejadas por Felipe Dios Mr. X – Susana y olé de por medio – deben encontrar de inmediato a un Bruto que liquide de fatal puñalada a Pedro Sánchez quien, en su particular limbo, aún cree que su partido es de izquierdas cuando no ha sido capaz de ejercer una oposición decente, optando siempre por el pactismo, las tragaderas y el consenso. Y lo que es aún peor y terrorífico: creyendo que eso es la democracia. No fue ninguna casualidad que Alfonso Guerra, aquel del hermano y su despacho con música de Mahler, dijera que Zapatero no era Zapatero sino que era Bambi, sentencia que todo el mundo pudo comprobar in situ o in extremis cuando, después de la inútil chulería de despreciar la bandera de EEUU en un desfile, basó su política en dos ejes muy bien definidos: el talante (?) y la sonrisa estúpida. A posteriori, sí viajó a Norteamérica para poder fotografiarse con Obama y parte de una tribu gótica en vías de desarrollo. La foto fue un éxito a escala planetaria, en competencia directa – tal vez a un nivel más bajo – con la de Aznar bajo el anticiclón de las Azores y las Azores mismas junto a Bush y Blair. Seguidamente y con el don de la oportunidad que posee, inventó la Alianza de Civilizaciones mientras aparecía el yihadismo cortando cogotes a destajo. Y, finalmente, desplazado de la Presidencia del Ejecutivo por Plasma Rajoy, se fue o, mejor, lo fueron, al Consejo de Estado. Un despropósito monumental. Aunque también Juan Luis Cebrián está en la Real Academia Española de la Lengua y que yo sepa aún no se ha detectado aluminosis chaquetera o idiocía alumínica en el edificio.

Si uno quiere exponerse al ictus, la embolia o el infarto fulminante, basta con escuchar en Canarias (una hora menos) a Chano Franquis manifestando que "el PSOE debe pactar con Podemos y Ciudadanos”. (Ciutadans apoyaría desde la Oposición) (?). Esas declaraciones dan una idea de la esquizofrenia que se vive dentro del Partido (no) Socialista (no) Obrero y Español (según y cómo). Ahí tenemos esa maravillosa cesión de senadores para la secesión, torpedo en la línea de flotación de Pedro sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. No parece muy probable ni posible que Albert y Pablo vayan de la mano a ningún sitio, salvo que llegue un buen cargamento de opio de Afganistán o el Juan Sebastián Elcano provea de cocaína a sus señorías – si está surtido el pañol de velas – y se organice una bacanal de espanto al estilo de las experiencias lisérgicas de Timothy Leary, cuyos restos, por cierto, andan vagando por el espacio a su aire. No. Pedro está en la imposible empresa de crear un nuevo partido cuando desde 1978 los socialdemócratas vienen dando gato por liebre a los españoles. Y los chinos, comiéndose los perros. Felipe González, sin embargo, está por apoyar a Rajoy “en beneficio de España”, cosa bastante graciosa si miramos para 1982 y años sucesivos y descubrimos que beneficios los únicos que hubo volaron al estilo pujolístico a paraísos fiscales y lo que aquí permaneció y creció fue una corrupción de escándalo, como bien señaló Raphael en su momento. Escándalo. Es un escándalo.

Albert Rivera y Pablo Iglesias. EFE/Emilio Naranjo

Albert Rivera y Pablo Iglesias. EFE/Emilio Naranjo

Lo último que he podido olfatear, y es posible que no sea lo último olfateable – en Éfeso todo cambia, todo fluye -, es que Rajoy llora por los rincones como la Zarzamora el rotundo No de Sánchez a la cohabitación antinatura y consecuente traición al electorado. Sánchez que, insisto, presume de izquierdas cuando lo que hay en su secta es un clientelismo desideologizado estructurado piramidalmente y en el que las autonomías juegan un papel fundamental. Rajoy, del plasma a la cataplasma. Y Pedro, tan cándido, tan poco maquiavelizado, tan Bambi II, quiere pactar con Podemos y con el PNV sin que parezca saber que desintegrará el partido, abducidas las huestes por Iglesias – la socialdemocracia no existe -, y que España quedará en una situación extremadamente compleja si los secesionistas se ven aprovisionados de combustible. Aún así, las cosas tampoco son tan claras ya que, en consecuencia con la primitiva estructura horizontal podemista, los de Iglesias, Errejón, Monedero y otros, no están por la formación de un solo grupo parlamentario. Puede que haya varios virreinatos dentro de la misma finca. Una olla de grillos si don Pablo no controla el asunto. Esperemos que la puesta en escena quede en el amamantamiento acaecido días atrás y ahora no aparezcan diputados con su mascota, sea perro, gato, hamster, iguana o serpiente pitón.

Había una vez un circo que alegraba siempre el corazón. Y, de ese modo, mientras nadie habla de la sociedad civil y los gravísimos problemas que están por acaecer, ésta permanece atenta a un voy, viene, vaya, vete, vengo, vamos negociador que nadie sabe en qué acabará. Habrá consultas gratuitas de Felipe VI, a elegir sofá entre Zarzuela o Palacio Real, se expenderán recetas sin copago, se votará una y otra vez si no hay pacto PP/PSOE y, en caso de no conseguir un presidente aunque sea de segunda mano, podemos estar dos meses hasta la convocatoria de nuevas Elecciones Generales. El coste da lo mismo puesto que el dinero es público. O sea, de nadie. A mi, personalmente, me gustaría viajar hasta 1900, hasta la Universidad de Salamanca para hablar un rato con D. Miguel de Unamuno y saber cómo ha sobrellevado aquel “Me duele España” hoy de tanta actualidad en cualquier mente no perturbada. Y tal vez internarnos también junto a una tetera de Darjeeling en el existencialismo y los asuntos de Kierkegaard. O quizá, ya que prefiero hablar con los muertos que con los vivos, acercarme a El Cantillo, la casa de D. Ramón María del Valle Inclán, para ver si andan por allí Max Estrella, ciego de vista rizado de cabello, y Don Latino de Híspalis y, entre los cuatro, afrontar las horas que hagan falta para intentar entender qué clase de esperpento es esto que llamamos España que, al igual que en los años 20, está “degradada, desconsiderada con el pueblo llano y llena de corrupción”. Mi padre decía muy a menudo: “Esto no lo arregla ni el médico chino”. Pero, tal vez ahora, como los médicos son cubanos, haya alguna solución sin que todo vuele por los aires. La más visible en este momento: que Pedro Sánchez sea el muerto en el próximo entierro político.

Garzón mediará entre Iglesias y Sánchez para que gobierne la izquierda

Garzón mediará entre Iglesias y Sánchez para que gobierne la izquierda EFE

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Ergia y Energía

Los decires se construyen en la mente como caótica colisión de mundos heterogéneos y luego, al decirlos, los formamos o deformamos, que al cabo es lo mismo, para alumbrar esa espora que el viento debe trasladar a los pistilos del escuchar. Y, dicen, es entonces cuando hay comunicación. De modo que estaba yo haciendo lo que hacía, cuando escuché a lo lejos a alguien que se quejaba de que estaba “harto ya de estar harto de preguntar al mundo por qué y por qué” ... Y sobre la mesa descansaba el ya vintage artículo de Juan Seoane: Cioran 2011. Sin buscarlo yo ni él venirme a buscar, aparecía el filósofo de la vacuidad, también en ese justo momento en que hacía lo que estaba haciendo.

Se produjo una colisión a tres bandas como en el buen billar, ya que llevo sucediendo mis días combinando estupores y aconteceres por estas tierras de España, sin entender lo que no se entiende. Decía Bertrand Russell que “Los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible y los políticos por hacer imposible lo posible”. De tal forma que vivimos – la mayor parte de la sociedad sólo existe - la absoluta falta de respeto a la ciudadanía y su voto, a base de cambalaches, chaqueterismos malevos, ladridos más que parlamentos, conspiranóicos disparates y otros entornos arrabaleros, pozoraimundianos y de mal vivir. Pareciera que mientras más luz se arroja sobre la iniquidad y la desvergüenza política, más se incrementa la indolencia y sinrazón de los que la sufren. El Síndrome de Estocolmo ha bajado desde Escandinavia al sur. Algo parecido, osada comparación, me pasó varias veces en esas madrugadas de las carreteras de las cumbres grancanarias: la lechuza, quieta sobre el asfalto, más inmóvil se volvía cuanto más las luces del coche se acercaban a sus ojos. Era el negro de la noche necesidad para salvar la vida del negro de los neumáticos. Y yo cegaba el vehículo y ella encontraba la luz. Que era el oscuro. Y volaba.

Por lo que he leído, sé que no todo era trigo limpio en el Olimpo, pese a que había un Dios Pan – no me explicó por qué era medio humano, medio cabra y medio dinosaurio - que debió haberse encargado de la masa, el amase y el amasijo, en vez de largarse a la Arcadia a vivir en plan Kerouac, además de fornicar con todas las Ménadas, ebrias asistentes de Dionisos. Pan, parece que fue el único Dios que murió, aunque no he podido confirmarlo. Puesto que aún no me han amenazado con el Tártaro, acudo en ocasiones, en nombre de la Fiesta Nacional – ahora, la muleta se puede acompañar de un bebé para dar más espectáculo. Como en el Congreso, que también es otra 'fiesta' pero plurinacional -, acudo digo por razones profesionales, a reuniones con un número determinado de dioses, semidioses, héroes, amazonas y hasta bufones cursis como Cupido, al que sin embargo Zeus nunca quiso meter en un expediente de regulación de empleo (ERE), dada su archiconocida pasión, la de Zeus, por el fornicio con todo tipo de hembras de alto standing, fueran humanas, semidiosas o diosas. Al gran Dios de dioses le bastaba con que tuvieran pulso. E impulso.

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El tremendo 'cross' de Pablo

Todo se estaba desarrollando siguiendo la técnica cinematográfica de montaje de Alfred Hitchcock. Expectación, ansiedad, tensión, miedo … suspense conseguido a través del salto cada vez más acelerado entre narraciones paralelas usando el cambio de plano por corte. Rápido, rápido, cada vez más rápido. Todo el país estaba pendiente. En el cuadrilátero, sentados frente a frente, Sugar Ray Robinson y Jake LaMotta. Muchas veces se habían visto las caras formadas y deformadas. En una ocasión en Detroit, hábitat del soul, alma de la música negra hospedada en la Tamla Motown. Pero, ahora vivíamos el 14 de Febrero de 1951 y se veían por sexta vez para el título mundial de los pesos medios. El combate fue publicitado como La masacre del día de San Valentín. Entre el público y en las primeras filas estaban Frank Sinatra, Nat King Cole, Joe Louis ... más lejos, Robert de Niro y Martin Scorsese que buscaban un guión para 'Toro Salvaje'. Dicen las crónicas que fue De Niro quién, apropiándose de las palabras de Harry 'El Sucio', en un momento de silencio gritó: “¡Alégrame el día!”. Y cuentan que, de inmediato,  “Robinson boxeó desde fuera a LaMotta durante los primeros diez asaltos, lanzando a partir de entonces fuertes combinaciones durante los siguientes tres asaltos que noquearon a LaMotta por primera vez en sus 95 combates profesionales”. Nockaut técnico en el asalto número 13”. 

Pablo se había entrevistado con el monarca. Mero protocolo. Lo realmente importante fue la llamada telefónica al Rey, a Sugar Ray, que viajaba por toda Europa en su Cadillac color rosa. Pink Cadillac. Acaeció entonces, después de colgar y no antes, cuando el líder de Podemos lanzó un tremendo 'Cross' sobre el adversario que se encontraba en Ferraz o Dios sabe dónde. El 'Cross', considerado por muchos expertos como el golpe más letal del boxeo, impacta con mucha fuerza y velocidad en puntos estratégicos del físico enemigo. Eso fácilmente puede desestabilizar al contrincante. Hacía siglos que no se había visto en el país una estrategia tan bien dibujada. Hacía muchos años que la política se limitaba al continuismo, a alienar a la sociedad civil y a un siempre pactado 'ahora me toca a mí'. Pablo Iglesias, sin quitarse la camisa ni ponerse la chaqueta, propone al socialdemócrata Pedro Sánchez un acuerdo para gobernar España. Sánchez sería el presidente del Ejecutivo y él, el vicepresidente. Parece una opción razonable, dicen que dijo. Y así fue como lo dijo porque yo lo vi. IU participaría también en la entente y algún partido más - no nombrado - para lograr la mayoría necesaria que impone la ley. El tremendo 'Cross' es encajado de inmediato por Sánchez acudiendo a la fina ironía. Y dicen que dijo y lo dijo porque asimismo lo vi, que andaba en sus cosas cuando de repente se encuentra presidiendo el Gobierno de España. Otros comentaron que había que hablar de programas y secesiones y, como siempre, los más primitivos y simplones entonaron cánticos autocomplacientes y triunfales alusivos a la consecución de un consejo de ministros 'de izquierdas'. Consecuentemente, de una nueva política para un viejo país camino de convertirse en material de desecho. 

No es el análisis la muestra y explicación de lo aparente y evidente. No. Es establecer el eje y girar la moneda para apreciar qué hay detrás. Buscar el libro lleno de telarañas y abrirlo. Pasearse por el lado salvaje porque contigo aprendí a ver la luz del otro lado de la luna. La mortífera ejecución de Pablo semeja un misil balístico con varias cabezas nucleares. La más potente la introduce por la ventana del decadente PSOE con un gesto propio del Vizconde de Valmont: arroja el pañuelo de batista – acaso hubiera sido elegante decírmelo, pelillos a la mar – al rostro de un Pedro que tiene sus principales enemigos en esos tiburones 'grandes blancos' que, con el nombre de 'barones', trabajan de conspiradores, quintacolumnistas, correveydiles, alcahuetas y celestinas en una intrincada red clientelar donde el que no chupa, mama, y que, a más a más, son voces de amos en la sombra. Así han acabado los partidos/sectas que han viajado por la historia y en ella han dejado más que ejemplo, degeneración. Iglesias insistió en el reto. Chupa batista Pedro y muestra el sable o el florete: “Que diga Sánchez quién manda en el PSOE”, cuestión tan compleja como el hallazgo de la Piedra Filosofal, el Vellocino de Oro o el logro de la cuadratura del círculo. 

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Tótum Revolútum…o revoltijo

Por fin, en la constitución del Congreso de los Diputados hemos visto en directo a alguien mamando. 38 años después de iniciado el denominado 'régimen del 78', caracterizado por la corrupción política, el endeudamiento suicida, el desempleo salvaje, la ausencia de separación de los tres poderes, el incumplimiento de la Constitución, el patetismo corinnocinegético del anterior Jefe del Estado y la absoluta desaparición de la libertad política colectiva, un bebé se ha puesto morado a leche materna en los mismos escaños donde sus señorías se escondieron de la pistola de Antonio Tejero. “¡Se sienten, coño!”, dijo el golpista frustrado, pero los elegidos por el pueblo optaron por meterse debajo de donde normalmente calientan la popa, por aquello de si … por si las moscas. Carrillo aguantó el tipo ya que estaba acostumbrado a las balaceras (ahora circula por ahí un best seller que lo poner a caer de un pollino), Gutiérrez Mellado por 'el valor se le supone' y un par de elementos más por dignidad.

Pues sí, mientras la infanta hispanosuiza Cristina de Borbón se sentaba en el banquillo de los acusados – con la defensa del Fiscal y en la última fila like los más torpes de la clase – y a Rodrigo Rato le pedía la acusación cuatro años y medio de cárcel por las 'tarjetas negras' o 'black mamoneo' (¿Sólo?¿Cómo se come eso?) un bebé no aforado e hijo de la diputada de Podemos Carolina Bescansa, profesora de Metodología en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología en Madrid, tomó el pecho con fruición allá donde el Poder Legislativo ha brillado por su ausencia desde la denominada Transición Democrática. Bescansa evitó con una mantita ad hoc que se viera pecho y pezón - no se trataba de la sala ' Bagdag ' - pero pasó el pequeñín a Errejón y a Iglesias de modo que la Prensa inmortalizara ese gesto maternal para, subliminalmente, trasladarlo a la escena de la política tierna y de buen rollito. Amamantar a un bebé en el Congreso después de haber completado la Maratón de Róterdam en 2010 no es nada para Carolina, cuya acción, dicen por ahí en Internet, ya tuvo un antecedente cuando el venezolano Chavez aún no había madurado.

Es más que obvio que no me voy a rasgar las vestiduras por este acontecimiento dulcemente materno-filial custodiado por leones, si no lo hice durante la anodina nana de Navidad de Felipe. González, no, el sexto. La mise en scène c'est toujours la mise en scène y, una vez más, Podemos ganó el pulso mediático – el parecer y aparecer – a los demás partidos. Sí diré que Ana Oramas, la única diputada nacionalista (?) canaria en el Congreso (yo hubiera preferido a 'El Batu' que en paz descanse), cogió gran cabreo por el acto amamantorio y morado. Morada de rabia porque, al parecer, ella fue un día a la Cámara hecha gofio tostado de millo, después de habérsele practicado una césarea, montó en Cólera – como Don Quijote a Rocinante; El Cid a Babieca; Alejandro Magno a Bucéfalo; Calígula a Incitatus; Napoleón a Nerón (sin mariconadas) y Lucky Luke a Jolly Jumper – montó en cólera, digo, y se largo despotricando en guanche/bereber/cubillista. Todos andan sumidos en un tótum revolútum prenegociador, un revoltijo circense, para ver si se logra al fin un Gobierno para España. Aunque se traicione el voto de los ciudadanos quienes, una vez visitados los colegios electorales el pasado 20 de diciembre, ocho días antes de 'le Jour des Innocents' , han vuelto a la rumba otra vez. Si no hay Ejecutivo, pues a gastarse de nuevo la pasta y a volver, volver, volver a peregrinar a las urnas, aunque sería mejor hacerlo a Lourdes. Así, a bote pronto y con el consecuente riesgo de error u omisión, pienso que si se unen Plasma Rajoy, Plasta Pedrito y Plomo Albert, se hará lo que diga el Fondo Monetario Internacional con gran contento de la Casa Real, y si la cosa se escora hacia la podemización (ya Puigdemon ha señalado que de momento no habrá secesión sino incordio permanente), también se hará lo que diga el FMI, pero, eso sí, con muchísimo más ambiente, guitarras, palmeros, rap, algún que otro cachetón o rebencazo y apertura de senderos hacia un Estado republicano sin geografía aún definida.

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El gran 'marrón' de las televisiones autonómicas

Vista general de instalaciones de Telemadrid en Pozuelo de Alarcón (Madrid) (EFE)

Este país nuestro, llamado España de momento, está pleno de marrones, no fruto del otoño recién fenecido sino de marrones por resolver, si facemos el habla que fabla el común de la calle. La gestión política llevada a cabo desde la Transición hasta ahora ha generado tantos problemas, disparates y despropósitos que en estos instantes es entelequia hasta conseguir un Gobierno que nos salve de la colisión con el marisco, tras saber todos de hecho desde hace ya mucho tiempo que, trátese del partido que se trate, las legislaturas han sido presididas por el sálvese el que pueda y toma el dinero y corre. ¡Váyase señor González!, ¡Váyase señor Rajoy! Y que venga Dios y lo vea … Como al único que se adivina por el horizonte es a Allah, no parece que el Todopoderoso que aconseja a Rouco Varela en su fastuoso ático de Madrid vaya a acercarnos el árnica necesaria para tantas heridas, contusiones y descalabros. Mal lo tenemos.

Hay temas que son autotabúes y, por ello, pese a que algunos todavía conjugan en plan simplón aquello del cuarto poder, lo cierto es que de la prensa se habla muy poco, siendo un elemento fundamental de la convivencia y de la formación de opinión en masas generalmente conducidas cual borrego en trashumancia en los temas esenciales para su vida. ¡Se sienten, coño! ¡A pastar! Cómo va un informador a destacar aspectos negativos del mundo que vive si el hacerlo le llevaría al no vivir. Por mobbing, ninguneo y consecuente inanición. Así, una de las áreas profesionales donde la explotación y el esclavismo han alcanzado cotas alarmantes es precisamente la del periodismo. Camina o revienta. La gestión canallesca de las televisiones autonómicas en general ha abocado al paro a muchísimos profesionales del periodismo mediante descarnados Eres. Me dan ganas de vomitar cuando escucho eso de "no puedes morder la mano de quien te da de comer", esencia filosófica de la esclavitud y la cobarde resignación. El periodista – algunos, no – reducido a corre, ve y dile, ha sucumbido frente al famoso o el sarasa mediático, por aquello de las audiencias y la indigencia mental de una ciudadanía que aún no se ha enterado de que los medios públicos se pagan con su dinero. Y, de este modo, cuando se manipulan hasta las encuestas, llegamos a dónde queríamos llegar: las Televisiones Autonómicas, entes que deben cambiar radicalmente si es que al final se consigue, tras el 20-D, que en Hispania cambie algo. Mientras esperamos a ver si por fin Susana apuñala a Pedrito, para darle un beso con lengua a Rajoy (o a Soraya)  y mantener el hediondo régimen del 78 sin meneallo, con gran alegría de la UE, no viene mal analizar la cuestión, aprovechando que hay en marcha un potaje de habas en la nuestra (echen un ojo de vez en cuando al Top Secret de este periódico), y en las de ellos (resto del país) no ha parado de haber corrupción, tergiversación, oscurantismo, tráfico de influencias, prevaricación, despilfarro y mamoneos a mansalva. En todas – ahí duele - la audiencia y la calidad han caído y siguen cayendo, mientras la sociedad civil afloja la pasta y las autonomías se endeudan hasta la alucinación y el delirio. Existe una relación directa entre las televisiones que más audiencia han perdido y la actitud de sus gobiernos ante las mismas. En aquellas comunidades donde los ejecutivos (todos del Partido Popular) han manifestado su falta de interés por una televisión pública autonómica y su voluntad de cambiar la gestión, la audiencia ha sufrido un descalabro mayor que en el resto.

El presidente de ERC (2i) posa con pancartas de protesta por el cierre de la televisión pública valenciana Canal Nou. (EFE)

El presidente de ERC (2i) posa con pancartas de protesta por el cierre de la televisión pública valenciana Canal Nou. (EFE)

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Del bipartidismo al bipluripartidismo

De izquierda a derecha, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Albert Rivera y Soraya Sáenz de Santamaría. (Efe)

Llamados el domingo a las urnas 36,5 millones de españoles para celebrar no la Fiesta Nacional sino la denominada Fiesta de la Democracia – en las dos hay picadores, banderillas, cornadas y hasta descabello y puntilla – un 73% acudió a su correspondiente colegio a votar y un 27% no apareció ni para dar los buenos días. Los datos ponen de manifiesto una subida de más de tres puntos en la participación por lo que, de entrada, ya podemos afirmar que el abstencionismo como método de cambiar el régimen político – yo prefiero llamarlo así que sistema – no parece tener mucho futuro en los dominios del toro de Osborne. Antonio García Trevijano acudió a dejar su sabia palabra allá donde le dejaron pero las gentes lo han colocado del rincón en el ángulo oscuro. Como el arpa.

Ya que la imaginación aún no ha llegado al Poder, aunque comenzó el viaje en Mayo del 68 del siglo pasado, el personal optó por la evidencia y no hubo micro, papel, cámara, tablet o IPhone que no recogiera la frase mágica: “Se ha acabado el bipartidismo”. Los más avanzados incluso señalaban que estamos “ante una nueva Transición”. Eso sí, nadie dice hacia dónde. Desde la gran ilusión de 1982 con corte de pana y promesas de siglos de honestidad, el vocablo cambio ha sido usado de manera cargante, constante, enervante, cabreante, acidulante … y, and now the end is near, una vez más los españoles deciden cambiar pese a que los movimientos anteriores no fueron como para fuegos artificiales ni algodón de azúcar. Más bien para cantos de artificio. En esta ocasión, sin embargo, el cambio no se considera turnista, que me lo han cambiado. Dicen en las calles que ni PSOE ni PP llegarán a los despachos, se llevarán los discos duros y meterán la basura bajo la alfombra para que pase el siguiente. No. La cuestión va a estar más complicada porque, en el río revuelto de un país conocido en todo el planeta por su estado de brutal endeudamiento, despilfarro y su elevado nivel de corrupción, acaban de encontrarse emergentes, que no estaban, y sumergentes, que iban rumbo a las fosas abisales. Podemos emerge desde la izquierda y se mete directamente en la erótica del poder con 69 diputados. Ciudadanos, autoconsiderado madre de todos los centros, entra en el Congreso con 40. Bastante menos de los que pensaba Albert Rivera y auguraban las encuestas pre electorales, incluida la del CIS. Sin embargo todo cuadra: ¿Cuánto va de 0 a 40? Exacto: 40. Pues ya está.

Pero el corral de Tejero tiene el aforo que decidieron los leones de la puerta. Y es el que es. Si unos entran, otros están obligados a salir. Los asentamientos deben seguir invariables. Son los que son. Así, nos encontramos con los sumergentes , PP y PSOE, viejos conocidos que llevan casi el mismo tiempo que duró la dictadura de Franco cambiando sin cambiar y prometiendo sin cumplir. ¡Qué tíos aquellos roldanes, veras, corcueras, gonzález, galindos, aznares, cuñados de aznares, yernos e hijas de reyes, bárcenas, pujoles y ferrusolas …! ¡Y qué fantásticas aquellas fiestas: Gürtel, Nóos, Palma Arena, Ópera, Brugal, Palau, Innova, ITV y los Eres y los éles  de Andalucía con guitarras y palmeros …! Los líderes políticos y ni siquiera Mataelefantes John  lograban el aprobado de la ciudadanía por aquellos tiempos y pagos. Ni en junio, ni en septiembre ni en convocatorias extraordinarias. Peperos alianzapopulares y socialdemócratas venidos a una chabacana aristocracia  carente de la menor idea de progreso habían tejido una tupida red clientelar que, a base de nepotismo, tráfico de influencias, cohechos, prevaricaciones, cajas B, tarjetas negras y mangoneos variados, aseguraron su hegemonía y alternancia desde 1978 hasta hoy con la ayuda de pensionistas, asesores y recorrepasillos . La política española había logrado un hito poco estudiado: se había convertido en clase social. De modo que la vocación de servicio pasó a ser vivir del cuento. Y de las cuentas. El 90% o más de los diputados no hace ni una sola pregunta al año. Cuando llegó la crisis que Bambi  tardó en ver treinta y seis meses antes de idear – ¡qué cosas! – la Alianza de Civilizaciones , reventó la burbuja inmobiliaria y comenzó la caída en desgracia de esos simplones dioses de papel que mutaron la convergencia con Europa en espantosa divergencia, entonces fue cuando la indolente ciudadanía advirtió que los adosados, los Audi, el turismo sexual y las gambas de Huelva nos habían salido por un pastón que venía de allende los Pirineos y que tendrán que devolver las generaciones que vienen si es que no se van. En estos mismos instantes, los economistas que me merecen mayor crédito afirman que, elecciones al margen, vamos camino de Grecia como alma que lleva el diablo. Los mass media, en el medio, mostraron también en general su podredumbre y asimismo los ciudadanos descubrieron que los héroes avant garde  de la Transición eran simple y llanamente medios de manipulación – algunos conocieron por fin a Göbbels y colaboraron como bellacos a la propagación más abyecta de la mentira – mientras los políticos y sus satélites comenzaron a emplear la palabra mediático  como señal de dominio del lenguaje. Mi padre decía que en España se había montado “una merienda de negros”, pero eso dejó de ser políticamente correcto al menos hasta ahora, cuando surgen las extremas derechas dando leches para devolver a los inmigrantes al subsahara y a fundamentalistas y yihadistas a los campos de opio o a los cielos de Allah. Pero ese no es aquí el tema.

Rajoy: "Me dicen que está votando mucha gente, lo que es reconfortante"

Mariano Rajoy

Que la ciudadanía se va cabreando con el despoblado carro de la compra y la monstruosa volatilidad del dinero público hacia paraísos fiscales y bolsillos de lana fría y decide el 20-D, dos días antes del sorteo de la Lotería Nacional, no premiar los décimos que habían comprado los  pópulosociatas, entente que ahora, siguiendo el teorema de Vicente, todos llaman bipartidismo, pese a que lo cierto es que se trató de un monopartidismo continuista, dado que gobernantes y oposición defendían en el fondo un régimen, un statu quo, carente de libertades políticas y sin separación de poderes, en el que se había puesto en fuga a las clases medias y abierto la puerta al selecto placer de quedarse a la luna de Valencia y almorzar en los contenedores de las calles de más rancio abolengo. Pero no, no me meteré ahora en camisa partitocrática de once varas. Lo dejo para luego junto a otras cosas bastante curiosas. Que PP y PSOE pierden 5,4 millones de votos, aunque siguen en cabeza. ¿En qué cabeza cabe eso?. ¡Ay Putin! ¿Qué pasa con Crimen y castigo? Y que poco imaginaban PlasmaRajoy y Pedrito que los primeros perroflautas que se asomaron a una esquina como tímidos y sucios revolucionarios, 15-M de por medio, iban a abocar a un mar embravecido con vientos Fuerza 6. Algunos dirán que no digo nada de IU. Les presento mis excusas. Soy tan sensible que ver a Alberto Garzón sin grupo parlamentario propio cantando a la unidad de la izquierda me derrama la lagrimita. Lo de Ana Oramas, sin embargo, me da risa. ¡Enamorados siempre alegría y llanto!

¿Qué cómo me las maravillaría yo? ¿Qué cómo va a conseguirse la gobernabilidad de este país con el reparto de escaños vigente y las ambiciones inherentes? Me retrotraigo al título e insisto en que el bipartidismo ha mutado en bipluripartidismo. En el primer análisis de parvulario son evidentes las tangencias PP/Ciudadanos y PSOE/Podemos. Aunque sólo sea por darle vidilla a Antonio Machado y que las dos Españas sigan su curso. Pero para gobernar hay que tener poder de ejecución -de ahí, el Ejecutivo – y Pitágoras dice que de cara a ostentar mayoría absoluta es preciso disponer de 176 dedos disciplinados y mentes silenciosas. PP más PSOE es la hibridación que salta de inmediato a la vista. 126 más 90 = 213. ¡Hecho! Claro, que hay otras jugadas diferentes pero con bastante más riesgos. En la señalada, Rajoy despeja una mosca cojonera: Albert Rivera, y Pedro Sánchez da el esquinazo a Pablo Iglesias. Unos a ladrar y otros a cabalgar. Pero si salen a relucir ideologías desideologizadas que en la práctica no existen puesto que no tienen – por la patita que han enseñado hasta ahora – incidencia ninguna en la sociedad civil, la cosa se complica. Izquierdas con izquierdas, derechas con derechas, independentistas, adelante, atrás, un, dos, tres. Y que gobierne el maestro armero. Las quinielas las dejo para otros. Ni me gusta el fútbol ni profeso la ludopatía. Al fin y al cabo, Lagarde y Merkel van a fijar las políticas y a absorber soberanía con pajita o por un tubo. Ya veremos.

Podemos: vini, vidi, vinci

Desde  Gutenberg, dicen que el papel aguanta todo lo que le echen, lo que significó un gran aligeramiento de peso con respecto a los tabloides mesopotámicos, egipcios y papiros del Medioevo. Moisés mismo, al bajar del Sinaí, presentó una instancia en el edificio de usos múltiples que estaba en Gosén en la que advertía que él no era ningún Sísifo y no estaba dispuesto a romperse el lomo para que después la Humanidad pasara un kilo de los Mandamientos y hasta los suizos quisieran promulgar una ley autorizando el incesto. Luego, mucho más tarde, aparecieron Billy The Kid y Billy Gates y ya todo fueron tiros y tecnología. También el e-book y la red aguantan todo lo que le echen.

En esa línea argumental, los observadores más primarios, ateniéndose a los números, corrieron rápidamente a señalar que el PP había ganado las Elecciones, seguido del PSOE a 33 sillones, el mismo número de años que tenía Cristo cuando lo crucificaron. PlasmaRajoy es capaz de decir las mayores tonterías que en política y en otros campos pueden decirse – pasa párrafo – sólo superado en ocasiones por Aguirre la cólera de Dios y terror de la Policía Local. En política, cuando no hay mayoría absoluta, ganar no es simplemente sumar posaderas. Es mucho más que eso. Pero Mariano saltó rápidamente al universo de tejemanejes que habrá de acompañarnos hasta que haya Presidente de Gobierno. Y dijo que empleará dos de sus grandes virtudes: “Hablar mucho y dialogar” (el terror que le tiene a los debates es vox populi) para intentar seguir allí donde llegó dedo de Aznar mediante. Sin comentarios.

Pedro Sánchez, cuando todo Occidente sabe que la socialdemocracia está más muerta que las momias del Museo Canario, se vio ungido por la clientela que le votó para defender los valores de la izquierda (se desconoce si incluye en ella a UGT y CCOO). De tal modo que, vista de águila, paso de buey, diente de lobo y hacerse el bobo, sólo le queda (ojo a las presiones internacionales. Léanse Herald Tribune y The New York Times) dejar esa pseudo izquierda y darle la mano derecha a Mariano. No creo que Pablo Iglesias le de, a priori y de gratis, la mínima chance para formar un frente más variopinto que un guacamayo. Yo no lo haría, vaquero.

El Consejo Ciudadano de Podemos se reunirá el próximo domingo en Madrid

Pablo Iglesias EFE

Pablo Iglesias es, a todas luces, con perspectiva y gran angular, el vencedor de las Elecciones Generales del 20-D. Y, de momento, el único que ha lanzado propuestas de cambio real – insuficientes a mi juicio – que beneficiarían a la sociedad civil. De no estar en el Congreso en la pasada legislatura, Podemos logra 69 escaños que pueden dar mucha guerra. Iglesias capeó excelentemente el temporal de la campaña y, aunque ha visto claramente que la horizontalidad estructural que se estableció en su día para el partido va a ver que matizarla mucho, ha logrado sofocar las disensiones surgidas en algunas provincias. Por otro lado, sus presuntas influencias venezolanas, iraníes o ultraizquierdistas no hicieron mella en los españoles a la hora del sufragio. Tiene prácticamente los mismos votos que el PSOE, aunque menos escaños a causa de la Ley D’Hont. Si el líder de Podemos considera que lo que han votado los ciudadanos “es un cambio de sistema”, como señaló una vez terminado el escrutinio, el único que puede liderarlo es él. Yo, discrepo de esa visión. Los españoles han votado unas caras nuevas desde la desesperanza de un régimen corrupto y hediondo, pero cambiar los cimientos es otra cosa muchísimo más complicada. Ahí siguen las clientelas del PP y el PSOE apostando con 213 escaños (mayoría absoluta) por el mantenimiento del statu quo. Debe ser muy jodido despedir a cientos de miles de asesores (?) y vender de segunda mano en el mercado de Nouackchott más de 4.000 coches oficiales.

Por otro lado, las relaciones con los independentistas enturbian bastante un escenario complejo asaetado por vectores de grandísimo calado que no se circunscriben sólo a nuestro país sino a una geopolítica global. Pablo Iglesias ha hablado de “España plurinacional”, frase que suena bonita pero que, de momento está hueca de significado. ¿Plurinacional asimilando autonomía a nacionalidad y contando con Catalunya y País Vasco? ¿Plurinacional con dos regiones menos? ¿Estado Federal sui generis? …

Iglesias quiere también establecer la posibilidad de revocar al presidente del Gobierno si no cumple (aquí lo importante es el cómo, ya que lo realmente significativo sería que los ciudadanos pudieran revocar a los diputados), reformar la Ley Electoral y “blindar” los derechos sociales, aspecto muy dificilmente encajable en la Constitución y en el contexto económico mundial. Habría que meter mano dura a los partidos y a las autonomías y reducir bestialmente los niveles de endeudamiento para mejorar apreciablemente las políticas sociales. Basta con recoger las de la Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano del S. XVIII ¿Quién se atreve? Podemos eligió jugar su política en el tablero que surgió de la Transición. Ahora tiene que demostrar que desde dentro los cambios son posibles. Eso sí, su líder será la estrella de la Cámara. Es quien tiene más que decir y puede decirlo. Guste o no guste.

Rivera reclama a Mas "o a quien quede" que "acaben con esta locura" y no dependan de la CUP

Albert Rivera

En cuanto a Albert Rivera, lo primero que ha señalado es que no va a ser enemigo de nadie, que es lo mismo que decir que hablará con todos – los que con él quieran hablar – para lograr la gobernabilidad del país. Su posición es la más inestable y queda fuera de la posibilidad de ocupar la Presidencia, pacte con quién pacte. Ciudadanos sufrió flojera de remos en el tramo final de campaña y ahora no puede hacer otra cosa que conformarse con los 40 diputados obtenidos. Sacarle jugo al asunto es un reto para la inteligencia política de quienes llegan como centristas de pro.

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Ciudadanos: pasito a pasito

Saúl Ramírez

Hay un axioma elipticamente aceptado que señala que todos los que se presentan a unas elecciones generales las ganan. De tal modo que a la hora de asomarse a cámaras y pantallas los cabeza de partido se declaran vencedores al menos en la pedrea. Ciudadanos:dos diputados por Canarias en el congreso. Saúl Ramírez por la provincia de Las Palmas y Melisa Rodríguez por Santa Cruz de Tenerife. Dos diputados y punto.Y en ese punto y momento salía del excusado de la sede de Las Palmas un señor atento a una tablet. La diferencia entre la puerta de las damas y de los caballeros la marcaba don Alonso Quijano tocado con el yelmo de mambrino. Alonso. Aquel originario de un lugar de la Mancha que Cervantes no quería recordar y que molino que veía,palo que te crió.No sé si el usuario del inodoro quería recordarlo,pero yo me volví hacia un ordenador portátil que suministraba información sobre los resultados de esa jornada electoral a la que llaman fiesta de la democracia sin tener que llegar a la brutalidad de lanzar cabras desde un campanario.

Campanas las hubo puesto que la Navidad está a tres días vista mientras los partidos políticos lo que ven son pactos en vez de belenes. ¿Por quién doblan las campanas? Vaya usted a saber,que ya lo sabremos en su día. Ciudadanos esperaba más, puesto que se considera la madre de todos los centros, pero Podemos pudiendo pudo y, pese a las encuestas preelectorales, se colocó por delante de los chicos de Albert Rivera poniendo de manifiesto que coleta y goma de momento cotizan más al alza que sonrisa y campechanía.

Según se entraba a la izquierda, en una pared ciudadana había un cuadro con un niño que tocaba una melodía a un gato triste y azul.Ciudadanos es naranja que no blue y sus gentes estaban allí ni tristes ni contentas sino todo lo contrario que es lo más parecido a un silencio espectante.

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