eldiario.es

Menú

Brito y Ledesma, sus paños de lágrimas

EL PP RETIRA SU APOYO AL CONCEJAL LUIS MIGUEL RODRÍGUEZ

Es un pedazo de alcalde, no digan que no. Marcos Brito, aferrado a la presunción de inocencia y al Estado de Derecho, es un portento. Erigido, en otros tiempos, en el portavoz o el alcalde justiciero de los socialistas y de los disconformes

- PUBLICIDAD -

Es un pedazo de alcalde, no digan que no. Marcos Brito, aferrado a la presunción de inocencia y al Estado de Derecho, es un portento. Erigido, en otros tiempos, en el portavoz o el alcalde justiciero de los socialistas y de los disconformes y desafectos que hallaba a su paso, el que no perdonaba una demora en un expediente o en una convocatoria, el que pedía responsabilidades por unos fuegos artificiales a deshoras, el que ha contratado personal a sus anchas clientelares, es quien ahora se compadece de estas andanzas de uno de los ediles socios que le mantiene en el poder, aunque no haya documento escrito que lo avale. Pase lo que pase, el affair Luismi ya ha trascendido notablemente. Medios nacionales, como El País, Abc, Cadena Ser y El Plural, han publicado informaciones y comentarios sobre unos hechos que se suman a otros episodios protagonizados por el concejal popular, visiblemente afectado según cuentan quienes le han visto en los últimos días. En su partido le han dejado solo desde hace tiempo, de puro precavidos que son viendo venir los andares de la perrita. Ha encontrado el hombro de Sebastián Ledesma, teniente de alcalde y portavoz de su grupo en el consistorio, en cuyo despacho ha mantenido reuniones con un asesor televisivo local a ver qué salida le encuentran a quien durante mucho tiempo llamaban "fétido" en sus chanchullescas habladurías.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha