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Fotos memorables

ZEROLO, SOBANDO EN EL SENADO; MELCHIOR, ELEVADO A LOS ALTARES

Llega un momento en la vida de los políticos que dedican su vida a la política en que se vuelven torpes, se atontan, pierden reflejos y se dejan robar la merienda por el primer espabilado que pasa a su lado. La rutina y la impunida

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Miguel Zerolo, al fondo, meditanto. (Pinchar para ampliar)

Miguel Zerolo, al fondo, meditanto. (Pinchar para ampliar)

Llega un momento en la vida de los políticos que dedican su vida a la política en que se vuelven torpes, se atontan, pierden reflejos y se dejan robar la merienda por el primer espabilado que pasa a su lado. La rutina y la impunidad tienen esas cosas: te acostumbras a hacer lo que te viene en gana y, tras años sin que nadie te lo repare, terminas por bajar la guardia y dar rienda suelta a la dejadez. Y al pillado. Puede haberle pasado algo de eso a los dos personajes de los que hoy nos ocupamos, retratado cada uno de ellos en diferentes momentos, uno en el Senado de España, el otro en la parroquia del barrio de Los Gladiolos, en Santa Cruz de Tenerife. El primero de ellos fue sorprendido esta semana dando una de sus habituales y a veces disimulada cabezadita en medio de un pleno del Senado, justo detrás de la senadora socialista catalana que fue noticia por llevar al hemiciclo a su hijo pequeño para reivindicar poder votar telemáticamente cuando se es senadora en periodo de lactancia materna. Es conveniente recordar que Miguel Zerolo Aguilar es senador por la Comunidad Autónoma por decisión del Parlamento de Canarias, no de los electores de su isla, Tenerife. Para la capital de España lo mandó Coalición Canaria con el fin de alejarlo del epicentro chicharrero tras unos años de demasiados excesos y para que pudiera rascarse la barriga a placer sin que nadie pueda afeárselo de manera cruda. Atrás queda su ciudad, patas arriba, con un Plan General de Ordenación que no pasaba ni la menos tupida cernidera jurídica, con pelotazos y chanchullos dibujados por doquier. Atrás deja el escándalo de Las Teresitas, el "pelotazo de libro" descrito por la fiscal anticorrupción en un sumario que ahora mismo es desmenuzado en el Tribunal Supremo. Zerolo espera descansando, sin presentar una sola iniciativa que permita recordar a los canarios que allí está él representándonos de la manera que delata la fotografía.

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