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Ultimátum de Patricia, ¿en serio?

La candidata del PSOE quiere imponer las listas al Parlamento por Tenerife y por Gran Canaria en contra del reglamento y de la sensatez

Anda diciendo por ahí que si no consigue su propósito se plantará en Ferraz para que se lo arreglen. O se lo compliquen

La Ejecutiva Regional de este viernes será decisiva: escuchará su postura y montará unas listas pensadas para formar un grupo parlamentario coherente

Guillermo Díaz Guerra, otro perfil bajo para que Clavijo no se preocupe, número uno del PP al Parlamento por Tenerife

Ya van por 60 años las peticiones de cárcel en el caso de Las Teresitas, con Manuel Parejo y Miguel Zerolo en plan reincidentes y peligro serio de entrar en prisión

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Patricia Hernández.

Patricia Hernández.

Patricia Hernández ha entrado en un punto de no retorno. El pulso que comenzó a echar a su propio partido el día que ganó las primarias socialistas para ser candidata a la Presidencia del Gobierno canario no le ha reportado más que disgustos, crispación dentro del PSOE y en islas como la suya, Tenerife, el más sangrante de los ridículos. Fracasó en su intento por que se convocara un congreso extraordinario del partido que le otorgara a ella todos los poderes de la organización antes de estas elecciones inminentes. Pero aquel arrebato primerizo se le fue apagando al contemplar cómo la Ejecutiva Federal no retiraba su apoyo a la Ejecutiva Regional de José Miguel Pérez y éste se negaba a dimitir para cederle el paso y evitar así someter al PSOE canario a una sacudida aún mayor de la que ahora sufre por culpa de la candidata y sus mariachis. Le recordaron una otra vez que las primarias que acababa de ganar no fueron a la secretaría general sino a la candidatura electoral, y que lo otro no tocará seguramente hasta después de las Generales, es decir, en enero de 2016. Luego inició una cruzada contra los otros dos candidatos a los que se enfrentó en primarias, Carolina Darias y Gustavo Matos, a los que ha venido negando recurrentemente cualquier posibilidad de integración en su campaña, y mucho menos en las listas electorales. Y volvió a equivocarse por olvidar que necesita tener detrás a su partido para obtener un resultado digno en mayo. Además, cabreó muchísimo a una buena parte de la militancia, a la que no están gustando nada sus modales. Y si la militancia está cabreada, imagínense cómo se está interpretando este espectáculo de luz y color entre los simpatizantes socialistas canarios.

 

 

 

Bochorno en Tenerife

Las Ejecutiva Regional de este viernes será decisiva para el futuro político inmediato de Patricia Hernández. Al menos si interpretamos al pie de la letra la amenaza que ha venido lanzando estos últimos días de que quiere que las listas al Parlamento se hagan según su criterio. Sostiene la candidata que así lo mandatan los estatutos y el reglamento del PSOE, lo que no se corresponde exactamente con la realidad. La norma socialista obliga a la Ejecutiva Regional a elaborar las listas al Parlamento a partir de las propuestas que le lleguen del Comité Regional de Listas, que a su vez recibe de las distintas ejecutivas insulares una propuesta de candidatos en una lista no ordenada (sin concretar el orden de los candidatos). Con esas listas, “y oída la candidata”, la Ejecutiva Regional debatirá las listas, las ordenará, las aprobará y las enviará al Comité Regional, que en el caso canario se celebrará este mismo sábado en Las Palmas de Gran Canaria. La participación de Patricia Hernández en ese proceso será importante, no hay duda, pero tendrá que fundamentar muy sólidamente sus criterios para que la dirección regional socialista los tenga en cuenta por encima de las sugerencias de las ejecutivas insulares. Porque ésa es otra: por primera vez en la historia del PSOE canario, una ejecutiva insular, en este caso la de Tenerife, no ha presentado lista al Parlamento precisamente por los intentos infructuosos del secretario insular, Manuel Fumero, por imponerse a sí mismo como número dos de Patricia Hernández en una lista patrocinada por ella que llevaría como número tres a la hermana del alcalde de Adeje, padrino principal del invento y factótum del pucherazo que elevó a esta candidata a la gloria. Para colmo, la otra isla capitalina, Gran Canaria, aprobaba este jueves una lista ordenada, contraviniendo flagrantemente las instrucciones y el reglamento, en la que no se incluían los candidatos que ha querido imponer Patricia Hernández.

 

Lo que se va a ventilar

A mucha gente sorprende extraordinariamente que una mujer como Patricia Hernández, que ha sabido embridar con diálogo e integración la Agrupación Local de Santa Cruz de Tenerife, de la que es secretaria general, haya mostrado tan poca cintura e inteligencia para hacerse con al menos una parte importante del partido en todas las islas, y más ahora que la Ejecutiva Regional no goza de gran predicamento y está a punto de entrar en los minutos basura. Le ha faltado sentido común y le ha sobrado hambre, y probablemente este sábado pueda recibir de los suyos, de lo que se conoce como el aparato, una lección importante para su futuro político, si es que finalmente decide no echarlo por la borda los próximos días. La historia del PSOE en Canarias cuenta con antecedentes, tres en concreto, de candidatos que no eran secretarios generales en el momento de las elecciones: Jerónimo Saavedra, Augusto Brito y Juan Fernando López Aguilar, y en ninguno de estos casos, aun estando entre ellos algunos asirocados caracteres, se produjo nunca un desencuentro como el que se escenificará este viernes en la Ejecutiva, y probablemente el sábado en el Comité Regional. Esa historia dice que el PSOE siempre acaba encajando sus piezas, incluso en los momentos más convulsos. Y eso suele conseguirse a base de negociación e integración, prácticas que no ha desarrollado en este proceso la candidata. Los más veteranos del lugar le recordarán que en las listas no van los futuribles consejeros de un hipotético Gobierno, sino los diputados de un grupo parlamentario que, tanto en la oposición como apoyando al Ejecutivo, han de dar la talla política, intelectual y humana, y que en los tiempos que corren van a faltar manos cualificadas. A su vez, tienen que ser personas reconocidas por la sociedad y no recomendados del pesebre, y si cuentan con el reconocimiento del partido, miel sobre hojuelas. Todo eso parece importar muy poco a una mujer que aspira a presidir la Comunidad Autónoma de Canarias. Es tanto el desprecio que le provoca su propio partido que hasta ahora ha sido incapaz de coordinar una cita con los tres consejeros que el PSOE tiene en el Gobierno para conocer cuáles han sido sus acciones y qué queda pendiente de hacer. Se lo han ofrecido de todas las maneras posibles, pero a ella este asunto le importa exactamente una higa.

 

Ultimátum a Pedro Sánchez

En el colmo de la desesperación, y al comprobar que sus huestes han sido incapaces de lograr un respaldo amplio de la organización para ir en lugares destacados de las listas, Patricia Hernández ha sacado el arma más peligrosa: un ultimátum al secretario general, Pedro Sánchez. Si no se aprueban las listas que yo quiero, me planto en Ferraz, dijo a Canarias7 este jueves. Un error fatal. Ferraz ya le dejó pasar por salud orgánica y porque quizás la cosa fue más generalizada de lo que parecía, el pucherazo de las primarias, sistema que es necesario cambiar antes de que vuelva a enterrar al PSOE en el disparate en que está instalado ahora. Pero resulta difícil pensar que ahora le vayan a pasar a la candidata un berrinche que tampoco tiene encaje en los estatutos. Pero, pongamos por caso que Hernández se constituye en la sede federal del PSOE y protesta: o mis listas o… o mis listas o… ¿O qué, Patricia? Jamás la dirección federal ha cambiado una lista autonómica que cumpla con los requisitos básicos (cremallera, duplicidades, imputados…) y no la va a cambiar ahora porque a una candidata no le gusta. Si así fuera, si Ferraz desoyera el ultimátum de Patricia Hernández, ¿cuál sería su salida? ¿Renunciar a ser candidata? Mucho nos tememos que no: quien lleva años viviendo exclusivamente de la política y no tiene un empleo en excedencia esperándole no se va a atrever, ni siquiera por dignidad política, irse si son desoídos sus lamentos. Pero, ¿y si fuera atendida su reclamación? Permítanos el amable lector dudar de esta posibilidad. Primero, como decíamos, porque ya se cuidará la Ejecutiva, dadas las amenazas de la candidata, de no cometer ningún error formal y, a mayor abundamiento, intentar integrar las peticiones de Hernández dentro de una lógica razonable. Pero si aún así la candidata mantuviera su amenaza, no es baladí qué voces canarias hablarán en contra de esas pretensiones ante Pedro Sánchez: dos miembros de la Ejecutiva Federal (José Miguel Pérez y Javier Abreu) y un confidente del secretario general, Chano Franquis, homólogo del PSOE en Las Palmas de Gran Canaria y partidario de que Carolina Darias encabece la lista por Gran Canaria en detrimento de Isabel Mena.

 

Guillermo Díaz Guerra, número uno al Parlamento

La decisión todavía no se ha oficializado, pero este jueves se daba por hecho en todos los mentideros peperos de la isla de Tenerife que el número uno al Parlamento por esa circunscripción será el actual subdelegado del Gobierno, Guillermo Díaz Guerra. Estamos nuevamente ante una cesión en toda regla de José Manuel Soria a Fernando Clavijo, candidato de Coalición Canaria, para que la campaña electoral le sea lo más placentera posible. Porque Díaz Guerra, que no es mal chico, ¿eh?, es más flojo que una ronda de unos, y formará un tándem perfectamente amoldable con Australia Navarro. Su designación, aún por oficializar, no solamente llenará de gozo a la candidatura nacionalista, sino que supondrá un duro contratiempo para Cristina Tavío, que pretendía ese puesto tras conocer, por boca del aspirante a repetir a alcalde por CC, José Manuel Bermúdez, que con el PP no pactará “más nunca” en Santa Cruz mientras ella sea su partenaire. Eso obliga a la candidata a esforzarse para que al menos la pongan de número dos al Parlamento, y percibir de ese modo los 3.000 euros de sueldo, porque en la oposición santacrucera se pasa mucho frío y no se cobra un puñetero duro. Lo conseguirá, no tenemos duda, porque también es buena gente y lleva consiguiéndolo desde 1995.

 

Alarcó, como elefante en cacharrería

Y ya que le hemos entrado tan cariñosamente al Partido Popular de Tenerife, hablemos de una apoteósica entrada en una sede del Partido Popular de Tenerife. Concretamente la de La Laguna, en la que se presentó con todos los fastos del mundo el que va a ser prometedor candidato a alcalde por ese partido, el aún senador, consejero del Cabildo e insigne cirujano Antonio Alarcó. El comité local más grande de Canarias lo esperaba con mucha ilusión después de un mandato municipal para olvidar por parte del grupo municipal popular. Creían los militantes laguneros que se iban a tropezar con un vecino más, pero se encontraron con un elefante entrando a saco en una cacharrería. Alarcó, escoltado por gente del partido de la capital, como Luz Reverón, Jaime González Abad, Xeila Trujillo o José Carlos Acha, entre otros, quiso transmitir algo que no era necesario demostrar: que es un tío importante. Eso ya lo saben en La Laguna, y puede que a algunos votantes esas cosas le impresionen. Pero el cabreo que han manifestado los presentes es para que la próxima vez se lo piense mejor.

 

Sesenta años por Las Teresitas

A falta de lo que pida la Fiscalía Anticorrupción, ya empiezan a dibujarse cuáles van a hacer las peticiones de prisión y de inhabilitación a las que habrán de enfrentarse los acusados del caso de Las Teresitas. La suma va por 60 años de cárcel por los delitos de prevaricación, malversación, inducción a cometer delitos… y un centenar más de años de inhabilitación por si a alguno de los presentes todavía le quedan ganas de meterse en el fregado de la gestión pública y/o empresarial, que de todo hay. Algunos de los acusados o inminentes acusados en presencia corren serio peligro de ingresar en prisión de volver a ser condenados a prisión. Es el caso de Manuel Parejo y de Miguel Zerolo, condenados respectivamente por los casos Mamotreto y García Cabrera. Así que permanezcan atentos a sus pantallas porque de manera inmediata van a comenzar las campañas de lavado de imagen de los procesados y de descalificación de los jueces y fiscales que han intervenido e intervendrán en la causa. En algunos sectores muy vinculados a la oligarquía tinerfeña no esconden su satisfacción por el ensayo general que ha supuesto el caso Mamotreto, en el que una embestida aún inconclusa ha logrado situar en determinados sectores de la opinión pública la duda acerca de a) la inocencia de los ya condenados en firme y b) la posibilidad de que el edificio de Perrault se salve de la piqueta porque, después de cometidos los delitos juzgados, Costas corrigió el deslinde para situarlo ahora más fuera de zona de servidumbre que dentro. Como Pedro J. y el 11-M, que todavía sigue trayendo secuelas de engaño colosales, los defensores del mamotreto sueñan con que se mantenga en pie para que, asidos a esa realidad física, la gente crea que los que lo autorizaron al margen absoluto de la ley son inocentes. El juicio de Las Teresitas ayudará a unos cuantos a darse cuenta de que la justicia es lenta, pero acaba llegando a todos los rincones del imperio.

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