Fallece Segundo Almeida, legendario periodista vinculado a la UD Las Palmas
La UD Las Palmas comunicó anoche el fallecimiento, a los 92 años, del legendario periodista deportivo Segundo Almeida, vinculado desde sus inicios al club grancanario, del que retransmitió más de 1.000 partidos de fútbol durante casi 50 años.
A lo largo de su vida profesional contó desde las aventuras europeas del equipo isleño hasta sus grandes momentos en Primera División y en la Copa del Rey, incluyendo hitos como la conquista de la Copa de Juveniles de 1972 ante el Real Madrid.
“Ni siquiera en los momentos más difíciles se desligó del club: continuó narrando sus encuentros tras el descenso a Segunda División B y participó activamente en su salvación mediante un maratón radiofónico que contribuyó a la transformación de la entidad en Sociedad Anónima Deportiva en 1992”, destaca la entidad.
Almeida, retirado en 2003 a los 70 años, se consagró como la voz más icónica del club de Pío XII. “Una voz inconfundible, inolvidable e irrepetible para generaciones de aficionados”, añade la entidad grancanaria.
Desde que se conoció la noticia de su fallecimiento han sido muchas las reacciones de quienes le conocieron de cerca, como entrenadores, futbolistas y compañeros de profesión en activo.
El actual técnico de la UD Las Palmas, Luis García, se ha sumado este viernes a los mensajes de condolencias al inicio de una conferencia de prensa en la que ha tenido un especial recuerdo para su hijo, Ruymán Almeida, director de UD Radio, la emisora oficial del club.
Periodismo con acento canario
Por su parte, Javier Domínguez, profesor y autor del libro Cien años de fútbol canario, ha destacado que Alemeida era conocido por su estilo directo y combativo, y por su inquebrantable compromiso con la defensa de la pureza de la UD Las Palmas. “Fue mucho más que una voz en la radio: fue un estandarte de la libertad de expresión y la voz canaria en los partidos radiados para varias generaciones de aficionados”, escribe.
En la emisora Radio Atlántico, Pascual Calabuig arrastraba a una gran audiencia con su estilo natural y cercano, y su característica despedida: “¡Pues no faltaba más!”. En 1964, al incorporarse a Televisión Española en Canarias, dejó la emisora. Fue cuando su colaborador más cercano, Segundo Almeida, asumió la jefatura de deportes e inició una trayectoria marcada por la vocación, la solidez profesional y la entrega absoluta al oficio, relata el profesor.
En la radio, Segundo dio siempre pruebas de su valía, competencia y pasión. Destacó especialmente por su labor en favor del fútbol canario, al que seguía con dedicación, y de la lucha canaria, disciplina de la que fue uno de sus mejores valedores, gracias a su profundo conocimiento del deporte vernáculo. A su difusión contribuyó tanto con su voz ante el micrófono como con su pluma, en sus colaboraciones en el Diario de Las Palmas, donde firmó crónicas y entrevistas a protagonistas del fútbol, la lucha y el boxeo, expone Domínguez.
A comienzos de los años 70, detalla, se consolidó como el locutor encargado de retransmitir los partidos de la UD Las Palmas, dentro y fuera de casa. Su voz, de acento puramente canario, se hizo popular en todo el Archipiélago e incluso en la entonces África Occidental española, convirtiéndose en referencia para miles de radioyentes.
En 1974 creó el programa Todo Deporte, que dirigió en Radio Cadena hasta 1987, año en que pasó a ser director de deportes de Radio Canarias-Antena 3. En 1994 fundó su propia emisora, Onda Isleña, donde permaneció hasta su jubilación en 2003. Con más de 1.300 partidos retransmitidos y récords de audiencia en sus años en antena, su trayectoria estuvo marcada por la independencia y el compromiso con el deporte insular.
“Almeida no concebía el periodismo como complacencia. Era capaz de señalar sin titubeos a quien vulnerara su máxima de limpieza y honradez en la UD Las Palmas. Con un carácter cercano y profundamente canario, hizo del acento insular y de los canarismos una seña de identidad. Su manera de narrar, cargada de emoción, fue durante años el cordón umbilical que unía a los aficionados con la realidad del partido a través de las ondas”, explica Domínguez.
Su trayectoria se distinguió por abordar temas incómodos, desafiar versiones oficiales y mantener una postura firme incluso en contextos difíciles, relata el docente. “Todo Deporte se convirtió en la trinchera de los oyentes más fieles y, al mismo tiempo, en un foco incómodo para quienes practicaban la opacidad o la injusticia en la gestión deportiva. «La radio no es para entretener a los poderosos, es para dar voz a quien no la tiene», solía repetir. Y actuó siempre en consecuencia, enfrentándose a directivos, entrenadores y futbolistas cuando consideraba que se faltaba a la ética y al respeto que su Unión Deportiva merecía”, escribe Domínguez.
A lo largo de su carrera, tuvo muchos detractores, pero también recibió numerosos reconocimientos por su valentía y su ética profesional, reflejo de una trayectoria coherente en los distintos medios en los que trabajó. Pero su mayor legado está en el recuerdo de su voz y en el ejemplo de su integridad. Fue un mentor generoso y un periodista que antepuso siempre la verdad a cualquier interés personal. Segundo Almeida será recordado no solo por su estilo apasionado al micrófono, sino por su firmeza fuera de él. Hoy su voz se apaga. Pero sus denuncias, su carácter indomable y su forma de entender el periodismo seguirán resonando en la memoria de todos los que lo escuchamos.