De la industria al futuro: ciudades que inspiran el cambio urbano en Ciudad 360º

Santa Cruz de Tenerife volvió a situarse el pasado 30 de abril en el centro del debate sobre el futuro de las ciudades con la celebración de la II Jornada Internacional Ciudad 360º. El encuentro reunió a expertos de referencia en urbanismo, medio ambiente, movilidad y tecnología con un objetivo común: analizar cómo afrontar los desafíos urbanos actuales desde una perspectiva innovadora y sostenible. El evento, organizado por la Fundación Santa Cruz Sostenible con la colaboración de la Fundación Moeve, el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife, se desarrolló en varios bloques. 

El segundo bloque de la jornada se realizó bajo el epígrafe “Experiencias que inspiran la próxima frontera urbana” y puso el foco en casos reales de transformación urbana. A través de las experiencias de Łódź (Polonia), Bilbao y El Prat de Llobregat (España), se evidenció que la regeneración de las ciudades tiene principios comunes: visión a largo plazo, identidad, cultura y, sobre todo, la importancia de poner en el centro de la transformación a las personas.

Łódź: la cultura como motor de regeneración.

El asesor estratégico Waldemar Olbryk centró su intervención en cómo la cultura puede marcar la diferencia en los procesos de transformación urbana, especialmente en ciudades de pasado industrial como Łódź. Defendió que el éxito de estos procesos radica en la capacidad de convertir espacios degradados en entornos vivos, pensados para las personas. En su caso, explicó cómo un tejido urbano abandonado fue reactivado mediante una estrategia que combina cultura, creatividad y participación ciudadana.

Uno de los ejes de su discurso fue la importancia de la curiosidad y la valentía en la toma de decisiones. Frente a modelos rígidos, apuesta por la experimentación y por entender el error como parte del proceso. “La colaboración es la nueva competencia”, señaló, subrayando la necesidad de generar conexiones entre disciplinas y actores.

Además, destacó el papel de la cultura como ADN del proyecto. Así, explicó que integrar elementos artísticos, implicar a la comunidad y generar identidad es clave para que la transformación sea real y duradera. Todo ello con un objetivo claro: construir ciudades pensadas para quienes las habitan, donde el usuario final sea el verdadero centro del diseño.

Bilbao: visión, liderazgo y transformación.

Por su parte, Javier Garcinuño Zabala, Director General de Bilbao Ekintza, la agencia de desarrollo económico del Ayuntamiento de Bilbao ofreció una visión práctica del proceso de transformación de Bilbao, una ciudad que pasó de ser un referente industrial para consolidarse como destino urbano y cultural. Así, destacó el papel de las personas visionarias en la toma de decisiones estratégicas, recordando que muchos de los proyectos que hoy definen la ciudad fueron, en su momento, cuestionados. Entre ellos, el Museo Guggenheim Bilbao. 

Además, puso sobre la mesa los retos actuales de la ciudad vasca, como la necesidad de atraer talento y actividad empresarial. Contó proyectos en marcha como la transformación de Zorrotzaurre, la última gran operación de regeneración urbana puesta en marcha en Bilbao. Explicó que el objetivo es recuperar un espacio actualmente degradado para convertirlo en un barrio nuevo de Bilbao bien conectado con el resto de la ciudad, dotado de vivienda accesible, áreas de implantación empresarial no contaminante, numerosos equipamientos sociales y culturales, así como de amplias zonas de disfrute ciudadano. “Una Isla para vivir, trabajar y disfrutar”.

En este contexto, Garcinuño también subrayó la importancia de la colaboración público-privada y del trabajo conjunto entre instituciones, empresas, universidades y centros de investigación para impulsar la transformación urbana. Así, explicó que en DUIZ (Distrito Urbano de Innovación) actualmente participan 24 agentes con el objetivo de compartir recursos, generar sinergias y evitar duplicidades.

Su intervención dejó clara la idea de que la transformación urbana no termina nunca. 

El Prat de Llobregat: planificación, consenso y flexibilidad.

El tercer caso llegó de la mano de Sergi Alegre Calero, Director General de Airport Regions Council, la organización europea de regiones y ciudades que tienen un aeropuerto internacional en su territorio, quien abordó la evolución urbanística de El Prat de Llobregat. Centró su intervención en la importancia de la planificación territorial previa como base para cualquier desarrollo urbano. Antes de construir, explicó, es fundamental ordenar el territorio y definir directrices claras. En el caso de El Prat de Llobregat, este proceso implicó grandes transformaciones estructurales, como la ampliación de infraestructuras clave y la reorganización del espacio metropolitano.

No obstante, advirtió sobre dos errores frecuentes, el hecho de fijar plazos y el no prever la flexibilidad necesaria para adaptarse a los cambios sociales. “La ciudad es un proceso vivo”, señaló, insistiendo en que estos proyectos se desarrollan a lo largo de décadas y deben evolucionar con las nuevas generaciones.

Entre las claves de su modelo destacan la apuesta por la sostenibilidad, el transporte público, los espacios peatonales y la integración con el resto de la ciudad, con el objetivo de crear entornos inclusivos y accesibles para todos.

Aprendizajes compartidos: identidad, tiempo y uso real.

El bloque concluyó con la mesa redonda “La experiencia”, donde los ponentes compartieron reflexiones clave sobre los retos de la transformación urbana. Olbryk puso el foco en el ciclo de vida de los edificios, recordando que el verdadero valor de un proyecto comienza cuando el promotor deja de estar presente, lo que obliga a diseñar pensando en su uso a largo plazo. Alegre insistió en la necesidad de evitar la presión de los tiempos y apostar por la flexibilidad. Garcinuño, por su parte, subrayó que los territorios deben construir propuestas basadas en una identidad auténtica, donde la cultura se viva y se integre en el día a día de la ciudad.

Tres ciudades diferentes, pero con una misma conclusión que los expertos invitan a que se aplique en Santa Cruz de Tenerife: el futuro urbano se construye desde la teoría, la experiencia, el aprendizaje compartido y la imaginación de nuevas formas de habitar el espacio.